Conéctate a nuestras redes

Entrevistas

Steven Wilson: “Mi música tiene más afinidad en Latinoamérica que en EE.UU. o Europa”

Publicado

en

El vínculo entre el público nacional y Steven Wilson se ha hecho cada vez más fuerte desde que el británico visitó Chile por primera vez en el año 2012. Cada uno de sus conciertos ha vendido todas sus entradas, suscitando la atención de la prensa y de la crítica, que no duda en catalogarlo de genio y en atribuirle el título de ser una de las mentes más creativas en la historia de la música.

Precedido de un éxito de proporciones en nuestro país y con el respaldo de los medios especializados, este viernes 18 de marzo en el Teatro Caupolicán será el día en que, por séptima ocasión, Wilson deleite a sus seguidores con parte de un repertorio tan amplio como variado. Es por esto que en HumoNegro no perdimos la oportunidad de conversar personalmente con un artista que nos recibió con amabilidad y que no tuvo reparos en hablar de todo lo que le preguntamos.

A continuación te dejamos con la transcripción íntegra, para que comprendas algo más de la versatilidad y la trascendencia de un hombre como Steven Wilson.

¿Qué tan cierto es que eres un artista y productor autodidacta?

Es verdad. Lo que pasa es que al principio no sabía exactamente qué era lo que quería o en qué debía instruirme, por lo tanto nunca tomé clases de ningún tipo. Ya tenía algo de conocimiento acerca del teclado y la guitarra, pero por otra parte siempre hubo amigos, en la juventud, que sabían tocar algún instrumento y que te podían enseñar. Es así cómo recogí la información necesaria, y listo. Pero nunca tuve un entrenamiento formal, porque en ese entonces no sabía qué era lo que quería aprender; mi única idea era hacer discos. Tuve que comprender cómo es la construcción de álbumes y luego encontrar mi propia manera.

Junto con ser un músico exitoso, eres reconocido por tus habilidades como productor. Esta pasión por la producción, ¿de qué manera afecta tu enfoque hacia la música?

Cada vez que hago un disco o mezclo el de alguien más, ya sea un trabajo antiguo de los 70 o algo nuevo de una banda más pop, por ejemplo, aprendo algo, porque trabajo con muchos estilos de música. Consecuentemente, hay técnicas muy diversas entre sí, por lo tanto cada álbum tiene su enfoque, su mundo sónico propio. He aprendido demasiado de las remezclas, particularmente de los años 70 y 80, porque es un trabajo totalmente distinto; no tenían computadoras y todo el equipamiento era análogo. Era un proceso en nada parecido al actual, del que me nutrí mucho, debido a que tuve que averiguar por mi cuenta cómo hicieron esos sonidos, porque sus creadores no lo recuerdan. Les he preguntado a algunos artistas cómo lo hicieron, pero no se acuerdan porque han pasado treinta o cuarenta años, así que investigué por mis propios medios; algo así como un detective. Después toda esa información pasó a ser parte de mi conocimiento, que luego vierto sobre mi música.

Han pasado 15 años desde la primera vez que trabajaste con Opeth, en el álbum “Blackwater Park”. ¿Cómo se desarrolló desde ese día tu relación profesional con Mikael Åkerfeldt? ¿Trabajarías de nuevo con alguna banda de metal?

Veamos, porque son varias preguntas. Primero, nuestra camaradería es muy antigua. Mikael es muy cercano, somos muy amigos y hemos mucha cosas juntos: he trabajado en cinco discos de Opeth, hicimos un álbum juntos y es invitado de mis obras. Lo más positivo de nuestra relación es que tenemos un sentido de la curiosidad y sus posibilidades creativas en la música, que es muy parecido: a él no le interesa el estancamiento y a mí tampoco, algo que entendimos el uno del otro desde el comienzo de nuestra amistad, así que siempre nos alentamos mutuamente. Es importante estar rodeado de gente que te desafíe, porque la mayoría, incluyendo a los seguidores, aunque sea triste decirlo, quieren que los músicos hagamos lo mismo una y otra vez. Siempre es bueno estar junto a gente que te genere admiración, y yo a Mikael lo respeto mucho, como humano y artista. Él me incentiva y me dice “oye, esto está bueno” o “sigue así”, entonces te desarrollas y tocas lo que es importante para ti, sin preocuparte por si no le gustas a la gente, a los representantes o a los sellos discográficos. Él ha sido un aporte para mí, como yo creo serlo para él, que ha dado un paso hacia adelante unos dos discos atrás, cuando decidió que ya no estaba interesado en el metal, al igual que yo. No tengo nada en contra del estilo, pero desde mi punto de vista su vocabulario es muy acotado: ese sonido metalero, creativamente hablando, está agotado, a tal punto que ya ni siquiera es pesado. Creo que hay otras cosas que son más densas que el metal extremo. Recuerdo que, cuando apareció el “Reign In Blood” de Slayer (1986), eso era lo mejor dentro de la música heavy, lo más potente que alguien hubiese escuchado. Sin embargo, ahora hay tanto de eso que ya no produce impacto alguno. De hecho, creo que hay más música maléfica y tenebrosa hecha con instrumentos acústicos, como lo que hicimos con Storm Corrosion, que casi no posee elementos del rock tradicional y es profundamente siniestro, es un disco muy oscuro. Es mucho más pesado, a su manera, que si hubiésemos hecho algo más cercano al metal, que es lo que creo la gente espera. Mikael y yo creemos que esa música perdió su impacto porque hoy es muy masiva, hay muchas bandas haciendo lo mismo. Acerca de la otra pregunta, nunca diría “nunca” porque es posible que me contacte algún grupo de metal que me haga reconsiderarlo, si hay posibilidades de hacer algo muy original, muy fresco, muy impactante, aunque no he escuchado algo así en los últimos… ¿10 años? Debo reconocer mi ignorancia en el tema y que deben haber buenos discos que no conozco. Hubo un momento en que Meshuggah me voló la mente, o el primer álbum de The Dillinger Escape Plan, aunque eso fue hace 15 años y desde entonces nada me ha impresionado.

¿Has escuchado a Gojira?

Podría ser; son buenos, pero para mí son como unos “niños-Meshuggah”, lo que está bien, aunque Meshuggah ya hizo eso.

Como lo que dijo Devin Townsend…

No sé lo que dijo. ¿Qué fue?

Que Meshuggah ya lo ha hecho todo en la música extrema.

Bueno, claro. Puedes escuchar las primeras épocas de Meshuggah y encontrar la influencia de Metallica fácilmente. Hay una línea que va desde “…And Justice For All”, que pasa por Meshuggah y llega hasta Gojira, pero ¿puedes llevar eso aún más lejos? No estoy seguro de que se pueda, Meshuggah no pudo. Siendo justos, creo que no fueron capaces de avanzar más y se estancaron. No me tergiversen, pero basándome en sus últimos tres discos, creo que han hecho lo mismo una y otra vez, algo que es un problema que les afecta a muchas bandas del estilo: su vocabulario es muy limitado. Ese típico sonido de batería, de bajo, de guitarras, más el mismo enfoque vocal de siempre (gritar), todo está preestablecido. Entonces te preguntas cómo podrían llegar a una carrera como la que tuvo Led Zeppelin o a lo que es The Rolling Stones. Es más difícil para exponentes de música extrema porque su estilo lengua es mucho más limitado, por lo tanto creo que Mikael tomó la decisión correcta.

¿Qué sentimientos tienes después del trabajo que hiciste con Åkerfeldt bajo el nombre de Storm Corrosion? ¿Cuáles son tus impresiones respecto a cómo lo recibió la prensa? ¿Lanzarán algún disco otra vez?

Estoy muy orgulloso de lo que hicimos con Mikael en ese disco, porque fue lo último que la gente se imaginó que haríamos, y no sé cuál fue la reacción de los medios. ¿Cuál fue?

En su mayoría fue una reacción positiva.

¡Eso espero! Lo que pasa es que lo hicimos para nosotros de una manera un tanto egoísta, porque creemos que no debemos pensar en lo que quieren los seguidores. Me enorgullezco del trabajo que hicimos y no estaba al tanto de la opinión de la crítica, aunque, siendo honestos, ni siquiera me importó su opinión, porque Mikael y yo amamos lo que hicimos, sin importarnos el resto. Además, sabíamos que habría gente que odiaría el disco de todas formas, debido a que no entregamos lo que la mayoría esperaba, metal progresivo de esta especie de “supergrupo”, y de hecho hicimos todo lo contrario. Siempre supimos que habría haters pero no nos importó. ¿Si habrá material nuevo? ¡Eso espero! Me sorprendería si no lo intentáramos, si no nos juntamos al menos.

Estuve en el tercero de los conciertos que diste el año pasado en Santiago, día en que decidiste tocar algunas canciones extras en relación a las otras dos presentaciones, como la versión acústica de “Trains”, publicada a través de Porcupine Tree. ¿Por qué lo hiciste ese día particularmente?

Porque entendí que parte del público iría a los tres conciertos. Empecé a sentirme culpable, debido a que ellos pagaron su entrada para verme por tres días, mientras yo toco el mismo material una y otra vez, así que pensé que esa ocasión debía ser diferente y resultó muy divertido, de hecho. Fue material que no había tocado, fue todo un experimento y salió bien. Entonces, esa es la razón, estar consciente de que estás pagando. Durante el segundo show, le pregunté a la audiencia: “¿Hay alguien que haya venido ayer y que lo hará mañana también?”, y la respuesta fue enorme, probablemente unas 200 o 300 personas, entonces comprendí que era necesario hacer algo distinto para esa ocasión.

¿Qué sientes luego de la visita del año pasado, en que diste tres conciertos con entradas agotadas, considerando que el rock más progresivo no es tan popular en términos masivos en la actualidad?

Por alguna razón, parece que tengo una buena audiencia en países latinoamericanos. En México pasa lo mismo, y es algo magnífico que en realidad no entiendo bien por qué sucede, pero es maravilloso. La gente de Latinoamérica tiene mucha afinidad con la música que hago, que no es sólo prog rock, yo no usaría ese término, porque no suelo describir mi música como algo en particular; siempre he creído que mis composiciones son fáciles de disfrutar, como canciones de pop. Si piensas en “Hand. Cannot. Erase.”, o incluso en “4 ½”, verás que hay temas que son pop con arreglos electrónicos, otros son interludios ambientales, todos bajo un gran sentido de la melodía: para mí es algo así como una invitación abierta a todos para que la disfruten. Al final no se trata de cuál estilo tocas, sino de cuánta cantidad de cobertura en el mainstream tienes permitido. Creo que hay más apoyo en países de Latinoamérica que en algunos lugares de Europa o de Estados Unidos. En este último, mi música es casi invisible en los medios, no hay emisoras que la toquen y, siendo justos, no sólo a mí, sino que a ningún otro artista de rock contemporáneo, a menos que seas Foo Fighters; de lo contrario, olvídate de que tendrás apoyo o difusión en los medios estadounidenses. Esa es la diferencia: aquí tengo presencia en las radios más importantes, algo en la televisión, mis conciertos son reseñados por la prensa masiva, así que estoy mucho más visible para la gente, lo que explica que haya llegado a una audiencia mayor. No tiene nada que ver con el género, los amantes de la música no piensan así, no se aferran a un estilo de música: si escuchan a Adele en la radio, van y compran su disco, si escuchan a The Rolling Stones, van y compra su disco, lo mismo con Metallica. Al final creo que se trata de cuánta exposición obtienes y siempre ha sido más duro para la música rock. O sea, no siempre, pero sí en los últimos 20 años, el conseguir cobertura de los medios de comunicación masivos. La última vez que ocurrió fue con… ¿el grunge? Nirvana fue un gran fenómeno a nivel mainstream: su música influenció películas, a la moda, incluso la política; fue algo muy masivo. Después Kurt Cobain muere y con su partida se diluye el grunge. Desde entonces el rock no ha vuelto a tener la misma exposición mediática. Incluso Foo Fighters es una banda que proviene de Nirvana. Pensando en una banda de rock, ¿Muse podría ser también? Ellos son enormes, pero todavía se siente como si fueran una banda underground, es casi de culto; son capaces de llenar estadios, pero aun así no llegan al nivel de cobertura que tuvo Nirvana, o Led Zeppellin en su momento, o Bon Jovi también. Es un tema muy complejo, pero estoy muy feliz de Chile acoja mi música.

Finalmente, ¿cuáles son tus expectativas respecto a esta nueva visita, y qué nos puedes adelantar del concierto?

Espero que la audiencia sea igual de apasionada y entusiasta que las veces anteriores, porque es lo que me motiva a seguir visitándolos. Los conciertos en sí serán un poco diferentes  de los pasados: están divididos en dos partes, donde la primera mitad es una interpretación completa de “Hand. Cannot. Erase.”, probablemente por última ocasión, porque en algún punto pasaremos a otro disco, entonces no habrá otra oportunidad de escucharlo completo. La siguiente parte está dedicada al material más reciente, y por supuesto habrá cosas antiguas. Tocaré algo de mediados de los 90, canciones que escribí en esa época originalmente para Porcupine Tree. Tal vez habrá algo de Storm Corrosion; lo he hecho en cada concierto porque lo ensayé antes, aunque con Mikael, por septiembre, así que puede ser que aparezca algo.

Esto es todo, Steven. Muchas gracias por tu tiempo, fuiste muy amable con nosotros. Fue un gusto conocerte.

De nada. Fue un gusto hablar con ustedes y muchas gracias por la cobertura que siempre me han dado y sobre todo por el apoyo que me entregan. ¡Nos vemos el viernes!

Por Hans Oyarzún

Publicidad
1 Comentario

1 Comentario

  1. Jorge Camus

    01-Abr-2016 en 8:18 pm

    Qué conversación más fecunda tuvieron con Steven y cuánta humildad se refleja en esa mente culia tan compleja que tiene! Está la raja la entrevista!

Responder

Entrevistas

Laura Marling: “Este disco es una expresión de cuánto amo el oficio de la composición de canciones”

Publicado

en

Laura Marling

Con uno de los mejores discos del año a su haber, la artista inglesa tal vez no necesita mayor reconocimiento, pero encontró en la respuesta a “Song For Our Daughter” (2020) una prueba más de que, a veces, la percepción propia es engañosa.

Lanzando el álbum antes de lo previsto, aprovechando la cuarentena, Laura Marling entera siete LPs, además de proyectos paralelos como LUMP, sin embargo, pareciera que recién ahora, luego de ese trabajo y de lo logrado sólidamente en “Semper Femina” (2017), opera con más libertades que opresiones.

Tuvimos la oportunidad de conversar con Laura Marling, entrevista que te dejamos completa a continuación.

Hola, Laura.

¡Hola!

¿Me escuchas bien?

Sí, muy bien. ¿Y tú a mí?

Excelente, también. Lo primero que quería preguntarte es por la decisión de adelantar el lanzamiento, que es algo al contrario del resto de la industria que está prefiriendo retrasar. Entonces, quería saber qué sentimientos estuvieron asociados a tomar una decisión como esta.

Fue primariamente porque no hubo garantía de cómo iban a estar las cosas y de si es que la situación estaría como para hacerlo de la forma tradicional. La razón por la que creo que otra gente está retrasando lo suyo es por la gran maquinaria económica; así es como la industria musical funciona y la gente quiere hacer un buen trabajo promocionando lo que tiene. Creo que lo mío tiene que ver con que estoy habituada a lanzar discos cada dos o tres años, y no siento que tenga mayor presión para ser tan exitosa en absoluto. Por otro lado, creo que este es un tiempo muy bueno para escuchar más música, que es algo que pensé cuando definí adelantar mi lanzamiento. Yo he estado escuchando álbumes completos, todos los días, porque hay tiempo y es algo más difícil de hacer cuando debes ir al trabajo o algo así. Es algo que encuentro muy agradable, no sé si te ha parecido lo mismo a ti.

Absolutamente. Y en estos tiempos hemos visto cómo la gente ha revalorizado la cultura y las artes, no sólo la música, pero hay chance de ir más allá en valorar esto. Una duda más que tenía era respecto al sonido del disco, porque en “Semper Femina” te fuiste a otros territorios, luego tuviste más proyectos, y ahora vuelves a una especie de raíces. ¿Qué te llevó a regresar a este sonido?

Creo que estás en lo correcto, porque en el intertanto tuve LUMP, otra banda, entonces, tras lanzar “Semper Femina” grabamos y lanzamos de inmediato ese otro registro. Y fue un alivio para mí, me sacó mucha presión de la especie de “personalidad” Laura Marling. Se siente raro decirlo así (risas), pero mi terapeuta puede apoyarme con eso. Eso me sacó una porción de presión importante y me hizo ver que no debía reinventar nada. En lo que respecta a mi visión de este disco, definitivamente no reinventa la rueda, pero sí es una expresión de cuánto amo el oficio de la composición y el trabajo detrás de escribir canciones. Lo que hice con LUMP es una muy diferente experiencia psicodélica y surreal. Me siento satisfecha con lo hecho ahí sónicamente. Otro elemento clave para el sonido del disco es que por fin, por primera vez en la vida, tengo un estudio propio a disposición, y no es que todo se haya grabado ahí, pero mucho fue grabado por mí en ese estudio. Lo que hicimos en formato banda, grabando todos a la vez, fue con ingeniería de Dom Monks, con el que he trabajado mucho, y que es de lo más talentoso con quien me he relacionado, porque tiene esta capacidad increíble de capturar de forma perfecta la intimidad en un cuarto, lo que es muy difícil de hacer. Entonces, es una mezcla de todas esas cosas.

Eso es el sonido, pero también hay profundidad en las letras, desde la historia en “Alexandra”, el desgarro en “The End Of The Affair” o la lucha que se grafica en “Only The Strong”. ¿Qué te inspiró a entrar en esos registros para las canciones de este disco?

Mi experiencia con el mundo es desde la perspectiva de una mujer. Eso es obvio, pero vale la pena siempre decirlo. Creo que, mientras me voy volviendo más vieja, me hago más consciente de los puntos de fricción que convergen entre la sociedad y la personificación de una mujer. Cuando pienso en “Alexandra Leaving” no es una crítica a Leonard Cohen, porque lo adoro y amo la forma en la que él escribía de las mujeres, pero sí me obsesionó esa fachada que disponen quienes sobreviven a experiencias complejas. Y también “The End Of The Affair” tiene eso de alguna forma, porque está vagamente inspirada por la sensación que una mujer tiene cuando se siente un objeto de obsesión por parte de un hombre con el que tiene una aventura. No daré detalles específicos de qué inspira o spoilers porque aquí alguien lo podría leer (risas), pero sí opera sobre un evento que le pone fin a ese affair, entonces ahí me quería meter en su mundo interior, y en el de él, que también se relacionaba a mi atribulada experiencia. Al final, noto que lo que ocurre con otras mujeres no se acerca a lo que mi propio mundo interior me indica, por lo que sus formas de ver las cosas me parecen interesantes de plasmar en el álbum también.

Algo que me llamó la atención en el disco es el lugar de la voz, quizás más limpia, más clara, más protagonista. Luego de siete discos, tal vez hay una mayor confianza en ese instrumento, pensando en que a estas alturas nadie puede negar tu discografía ni tu trabajo. Puede ser también una mayor confianza para hacer que las canciones suenen y sean tal cuál las necesitas, ¿verdad?

Sí, eso es muy astuto de tu parte porque realmente siento una mayor confianza y es principalmente producto de que haya hecho seis álbumes antes y lo de LUMP. Así que, sí me ha tomado todo este tiempo y trabajo tener la confianza para saber que la gente comprende lo que quiero hacer siendo una compositora. Da igual lo que signifique, o por qué, pero es así. La presión por hacer este disco ahora fue mínima porque en un principio creí que lo haría por completo sola, en mi casa, producido por mí, y en el último momento me di cuenta de que no quería eso, no quería pasar por esto sola, y por eso llamé a Ethan (Johns), mi colaborador de tanto tiempo, para que coprodujera junto con Dom (Monks) en la grabación. Teníamos tres cerebros trabajando en el sonido, y creo que esa fue la mejor decisión, pero fue una situación difícil para mí y para Ethan porque esta fue la primera vez donde yo tenía una idea absoluta de lo que quería, y parte de ello exigía un acercamiento diferente a cómo debiéramos hacer las cosas. Él es más de juntar a todo el mundo y hacerlo todo en una toma, sin usar ningún tipo de dispositivo moderno, y yo por un largo tiempo estuve bajo ese conjuro, también. Pero al trabajar con gente como Blake Mills en “Semper Femina”, Mike (Lindsay) en LUMP, y más, te vas dando cuenta que cerrarte a un solo tipo de forma de grabar es dispararse en el pie (risas) y es aburrido quedarte en ese mundo. Fue un poco de negociación diplomática ver cómo trabajaríamos uno con el otro. Tuve que aferrarme a mis propias armas y obtener lo que yo quería para tener los resultados que esperaba, lo que fue doloroso, pero era lo que debía hacer para que fuera lo que se escucha.

Y eso se nota, al dejar las canciones al descubierto, al entregarle a la canción el protagonismo. No sé cómo has visto la recepción al disco, porque ha sido llamativa y muy buena, quizás porque es perfecto para la cuarentena que muchos están viviendo. ¿Qué has sentido acerca de ese recibimiento?

Es divertido. Es la primera vez que estoy en redes sociales cuando lanzo un disco porque he hecho tutoriales en línea y eso fue muy decisivo para mí, ya que nunca lo había hecho antes. He leído y visto más reacciones que nunca de la gente, lo que te estresa y te llena de nervios. No debería decir esto, pero también parte de las razones que me hicieron lanzar este disco antes era que no creía que era mi mejor disco ni cerca y estaba lista para dejarlo pasar y ver si es que podía hacer algo mejor más rápido (risas). Sin embargo, me maravilló y me voló la cabeza la reacción de la gente, no lo podía creer. Pero nunca le acierto, nunca adivino bien cómo van a resultar las cosas, cómo se va a sentir todo.

Debo decirte que “Song For Our Daughter” es un gran disco, muchos han comentado cómo calza muy bien con estos tiempos. Probablemente, este y “Fetch The Bolt Cutters” de Fiona Apple. ¿Lo pudiste escuchar?

Sí, lo he escuchado, dos veces. Todos los días desde que salió (risas). Es algo asombroso ese álbum. Es un disco de una vez de la vida.

Bueno, Laura, se nos acaba el tiempo. Muchas gracias y felicitaciones por el trabajo. Y esperemos verte post pandemia en Sudamérica y en Chile.

Me encantaría. No amaría nada más que poder llegar por allá. Que tengan buen día y cuídense.

Seguir Leyendo

Podcast Cine E36

Publicidad

Podcast Música E36

Facebook

Discos

Punisher Punisher
DiscosHace 1 día

Phoebe Bridgers – “Punisher”

En tiempos de pandemia se idealiza la experiencia de la música en vivo, y se extraña, por supuesto, como la...

Años En Infierno Años En Infierno
DiscosHace 2 días

Xibalba – “Años En Infierno”

La identidad, como concepto, es un conjunto de características que hacen que algo o alguien se pueda diferenciar con el...

Rough And Rowdy Ways Rough And Rowdy Ways
DiscosHace 3 días

Bob Dylan – “Rough And Rowdy Ways”

Es la voz cansada y áspera que abre “I Contain Multitudes” un chispazo del largo aliento que hay tomar para...

The Ghost Inside The Ghost Inside
DiscosHace 1 semana

The Ghost Inside – “The Ghost Inside”

Uno de los aspectos fundamentales de la vida es su fragilidad, el nulo poder que tenemos para impedir que un...

To Love Is To Live To Love Is To Live
DiscosHace 1 semana

Jehnny Beth – “To Love Is To Live”

Cuando David Bowie murió, su legado fue ampliamente discutido y considerado, en especial desde la coincidencia de “Blackstar” (2016) y...

Splinters From An Ever-Changing Face Splinters From An Ever-Changing Face
DiscosHace 1 semana

END – “Splinters From An Ever-Changing Face”

El término “supergrupo” suele aplicarse a un nuevo proyecto conformado por miembros de otras bandas activas, o que cesaron su...

The Prettiest Curse The Prettiest Curse
DiscosHace 2 semanas

Hinds – “The Prettiest Curse”

Llevar las influencias musicales en la manga puede resultar en molestas comparaciones. En el caso de Hinds, la sombra de...

Shadow Of Life Shadow Of Life
DiscosHace 2 semanas

Umbra Vitae – “Shadow Of Life”

La vida es un camino de luces y sombras, donde aquellos pasajes más lúgubres suelen verse desde una óptica negativa...

Muzz Muzz
DiscosHace 2 semanas

Muzz – “Muzz”

Proyecto paralelo y superbanda fueron las credenciales para mostrar al mundo a Muzz. El trío liderado por Paul Banks, y...

Stare Into Death And Be Still Stare Into Death And Be Still
DiscosHace 3 semanas

Ulcerate – “Stare Into Death And Be Still”

Desde su concepción, el death metal como subgénero ha sido llevado a experimentación, con muchas agrupaciones que han acoplado este...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: