Conéctate a nuestras redes
Gorillaz Gorillaz

Artículos

Gorillaz: Apostando a más

Publicado

en

Una de las características que define al rock contemporáneo tiene que ver con su capacidad de responder a ciclos. El punk como respuesta –entre otras cosas– a la pomposidad del rock progresivo, el grunge como respuesta al glam metal y, en el caso que nos convoca, Gorillaz como respuesta a una escena estancada. Se acercaba el fin de siglo y las revoluciones musicales que le habían dado vida a los noventa comenzaban a hacerse predecibles y autocomplacientes, perdiendo por completo la irreverencia que alguna vez les había sobrado.

La fórmula seguía repitiéndose hasta el hastío y cada nuevo exponente no era más que una mala copia del anterior. Jamie Hewlett (cofundador de Gorillaz) lo expresaría de la siguiente forma al ser consultado: “Si alguien mira MTV durante demasiado tiempo, podrá darse cuenta de que es un poco como el infierno: ahí no hay nada interesante”. Pues bien, frente a las crisis hay quienes esperan pacientemente a que las cosas cambien y otros que se sienten con la obligación de hacer algo. Hewlett y Albarn son del segundo grupo.

Si el desafío era proponer algo transgresor, la idea de una banda formada por caricaturas dio justo en el blanco. Sin ser la primera agrupación de rock animada, puesto que The Archies ya había recorrido esta senda en 1968, 2-D (voz y teclado), Murdoc (bajo), Noodle (guitarra y voz) y Russel (batería) definitivamente lograron capturar la atención de todos desde el primer día. Han pasado diecisiete años desde su lanzamiento y “Clint Eastwood” sigue sintiéndose como uno de esos singles que roza la perfección. Echando mano a un sample del tema principal de la cinta “Il Buono, Il Brutto, Il Cattivo” (Sergio Leone, 1966) y a un video que resucita imágenes grabadas a fuego en la memoria colectiva (los gorilas bailando al estilo de “Thriller” de Michael Jackson), además de ser tremendamente contagioso, el track tiene el mérito adicional de revelar en tan sólo seis minutos las dos características que a la larga definirían la identidad musical del conjunto: el riesgo a la hora de explorar géneros y la nutrida presencia de colaboraciones.

Sirviéndose de una generosa base hip hop, un par de excelentes singles y un fantástico puñado de canciones destinadas a explorar otros domicilios musicales con “Sound Check”, “Punk” o la maravillosa “Latin Simone (¿Qué Pasa Contigo?)” que anota una imperdible colaboración del músico cubano Ibrahim Ferrer, el homónimo “Gorillaz” (2001) no tuvo grandes problemas para instalarse como una de las ofertas más interesantes de su momento. Con el público ya entregado, “Demon Days” (2005) podría haberse limitado a lanzar un par de buenos singles, sin aspirar a más, sin embargo, es en este momento donde el conjunto comienza a definir su real identidad, obligándose a ir por más. Nuevamente hacen la tarea con un par de singles de alto impacto como “Feel Good Inc.” y “DARE”, pero es el cuidado puesto en esos “otros” temas lo que realmente comienza a nutrir el bestiario de la banda (“Fire Coming Out Of The Monkey’s Head” y “Don’t Get Lost In Heaven” hacia el final del álbum son realmente imperdibles).

Con el tiempo, el mensaje sería cada vez más evidente y, en el caso de Gorillaz, leer entre líneas comenzaba a ser definitivamente más interesante que quedarse con la portada. Tras varios años y con pausas cada vez más extensas, “Plastic Beach” (2010), “The Fall” (2010) y “Humanz” (2017) se encargarían de cerrar la historia por el momento, dando lugar a un epílogo desafiante y, al mismo tiempo, inesperado. Si en los dos primeros discos del conjunto habíamos visto desfilar colaboradores, desde “Plastic Beach” en adelante estos terminan definitivamente adueñándose de la identidad de la banda, expandiendo los límites de la oferta sonora en un camino que parece no tener retorno. Snoop Dogg, Lou Reed, los ex The Clash, Mick Jones y Paul Simonon, Mos Def, Grace Jones, Jean-Michel Jarre e incluso Graham Coxon, llegarían a formar parte de esta fiesta con la intención de sumar aportes, estableciendo una dinámica que hoy parece más propia de una cooperativa que de una banda tradicional.

Los singles de antología y los innumerables “lados b” que posee la banda han seguido deleitándonos, invitándonos a disfrutar de una paleta sonora cada vez más generosa, que en la actualidad se da el lujo de incorporar con absoluta naturalidad ritmos que van desde la arábica “White Flag”, al synth pop de “We Got The Power”, pasando por la distorsionada presencia industrial de “Charger” y el blues de “Bobby In Phoenix”.

El proyecto que en 1998 visualizaron Albarn y Hewlett hoy ha alcanzado límites que muy probablemente ni ellos imaginaron, tanto así, que, si bien los personajes animados sirvieron al inicio como gancho perfecto, hoy parecen realmente accesorios, del mismo modo que parecen ser accesorios los humanos involucrados en el proyecto. Gorillaz ha terminado tomando vida propia, alzándose como un animal inquieto, transgresor e impredecible, que incluso a riesgo de parecer inconexo, sigue escribiendo su historia sin pedirle permiso a nadie. La pregunta ahora es saber si cada uno de nosotros tiene la capacidad de seguirles el ritmo.

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Artículos

Mogwai, Future Islands y Sun Kil Moon, las tres fuerzas del otoño

Publicado

en

Fauna Otoño 2018

Al ver el cartel del festival que se realizará en Espacio Riesco este 12 de mayo, queda claro que varios mundos podrán convivir en el mismo espacio de Fauna Otoño, algo importante en tiempos donde la tolerancia y el respeto son claves para la convivencia, también considerando que la disposición de escenarios permite escuchar la gran mayoría de las propuestas. Es en este ánimo que destacan tres propuestas difíciles de clasificar, pero al mismo tiempo que son sencillas de identificar, las que intentaremos disponer desde las sensaciones más allá de tecnicismos.

 

Mogwai: Calma en el caos

Cada vez que una canción de Mogwai explota, la sensación que queda es de una extraña calma. Como si el cosmos aplicará un mecanismo de relajación ante un trauma, o como si hubiera hipnosis en el momento exacto del apocalipsis. Lo que hacen los escoceses va más allá de lo que técnicamente consiguen, porque construir crescendos que redunden en una catarsis bella es algo que pueden hacer muchos, pero lo de Mogwai va más allá, a veces dejando a la deriva al oyente en una meseta polar para luego, desde esa incertidumbre, llegar con un sonido más grande que la vida.

Aunque la banda hace rato que no saca un disco que caiga en gracia a todo el espectro de sus fans, lo que ha hecho en los últimos años, más que inventar una rueda nueva, ha sido refrescar la forma en la que ruedan. Eso hace que, en vez de escuchar algo que parezca igual a lo anterior, se permita ver en la performance misma las ganas de crear de los escoceses, quienes también destacan como creadores de soundtracks para películas y series. Si Mogwai es capaz de crear un mundo para sí mismos, en estos casos también son hábiles para arropar mundos ajenos en la música. Al final, lo que es evidente es cómo pueden manejar los ánimos, los espacios y los tiempos, fundamental para un espectáculo que relaja y tensa a la vez, como los latidos del corazón.

Future Islands: Baila por tu vida

La sofisticada propuesta del trío norteamericano Future Islands no alcanza a esconder las ansias de conseguir algo fundamental para la vida: el movimiento. Todas las armonías, las melodías, las figuras de bajo, todo eso redunda en la provocación fundamental de mover el cuerpo, las ideas, las emociones, a través de una dirección muy particular por la voz de Samuel T. Herring, uno de los frontman más impredecibles y entregados en un escenario. Cuando vemos la forma en la que Samuel vive un concierto, queda claro que lo de Future Islands no es casual, y que él siente esa música tanto o más que los fans.

Pero la banda no es sólo lo que consigue Samuel, porque la dinámica entre sintetizadores y bajo es parte de lo que hace a la agrupación sobresalir. Gerrit Welmers y William Cashion dialogan a través de compases que se tejen de tal forma, que no se puede ignorar lo que hit tras hit consigue Future Islands. Al final, el imperativo es bailar y sorprenderse con la extravagancia de Herring, y es difícil que eso no pase donde sea que se presenten.

Sun Kil Moon: aislar y provocar

No necesariamente a todos les puede gustar todo el mundo. Bien lo sabe y entiende Mark Kozelek, quien, más que preocuparse de agradar, ha intentado contar historias y hacerse valer en el escenario. Legendaria es aquella ocasión donde puteó a The War On Drugs por sonar muy fuerte, lo que molestaba su espectáculo con una sola guitarra. Kozelek en el proyecto Sun Kil Moon narra y expresa emoción a un grado descriptivo enorme, basado en letras casi declamadas, que no escatiman tiempo ni esfuerzo en llegar a lo medular de las historias y mucho más.

Pero Kozelek también es parlanchín debajo del escenario, y no es extraño verlo como Morrissey, lanzando opiniones poco populares, difíciles de defender y que, en vez de acercar gente a su música, la alejan. Esto redunda en que Sun Kil Moon tal vez no es un nombre tan conocido porque Mark no está interesado en algo tan masivo, pero sí en la cantidad de respeto necesario para que sus creaciones sean respetadas y realmente escuchadas. Es probable que en vivo quede claro que tantos dimes y diretes sirven para, finalmente, encontrar la música en medio del camino.

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 11 horas

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 1 día

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 1 semana

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 2 semanas

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Eat The Elephant Eat The Elephant
DiscosHace 2 semanas

A Perfect Circle – “Eat The Elephant”

La espera no es algo a lo que estemos acostumbrados en la modernidad, a estas alturas parece un concepto extraño...

Mindfucker Mindfucker
DiscosHace 4 semanas

Monster Magnet – “Mindfucker”

Dave Wyndorf dejó claro desde el principio que no iba a pasar desapercibido por este mundo como un rockero del...

Boarding House Reach Boarding House Reach
DiscosHace 1 mes

Jack White – “Boarding House Reach”

Pasaron casi cuatro años para que Jack White volviera a entregar un nuevo álbum de estudio, el que mantenía a...

Stone Temple Pilots Stone Temple Pilots
DiscosHace 1 mes

Stone Temple Pilots – “Stone Temple Pilots”

Stone Temple Pilots no es la primera banda que se enfrenta a la muerte de su figura más icónica y,...

All Nerve All Nerve
DiscosHace 1 mes

The Breeders – “All Nerve”

The Breeders es uno de esos conjuntos que tiene mística. Su existencia se encuentra en un tipo de “historia subterránea”...

Time & Space Time & Space
DiscosHace 2 meses

Turnstile – “Time & Space”

Por más que insistan, hay quienes no se cansan de responder: ¡el punk no ha muerto! En esta ocasión, es...

Publicidad
Publicidad

Más vistas