Conéctate a nuestras redes
Royal Blood Royal Blood

Artículos

Especial Lollapalooza Chile 2018: Royal Blood

Publicado

en

Hay bandas que cambian la forma en que la gente habla o se viste, y eso conecta con el público. Agrupaciones como The Libertines, Arctic Monkeys o Franz Ferdinand modificaron el panorama musical inglés –y también mundial– de mediados de 2000 y le dieron una banda sonora a tiempos en que se sentía un vacío después de la caída de la música que lideró la última década del siglo XX. Los años avanzaron, las bandas fueron encontrando otros caminos, las tendencias mediáticas giraron hacia el pop o el R&B, y las guitarras se fueron apagando en las listas de éxitos, lo que nuevamente produjo un estancamiento que tenía a críticos y melómanos dando vuelta en círculos.

En ese contexto surge Royal Blood, una banda de rock con R mayúscula, de esas que suenan atronadoras, que son capaces de llenar un escenario a base de un bajo modificado con un octavador, además de diversos pedales, y una batería bestial. La gracia está en saber escoger bien los ingredientes, costumbre que debe venir del bagaje culinario del bajista y vocalista, Mike Kerr, quién alguna vez quiso ser chef. Sobre este punto, la otra parte del grupo, el baterista Ben Thatcher, le contó a la revista Spin que “Mike es un poco nerd en lo que tiene que ver con su sonido y le gusta mucho experimentar con diferentes amplificadores y pedales, por lo que dio con un cóctel de diferentes maneras de ocupar un bajo. Es muy simple, todo recae en la forma en que toca, desarrolló un estilo por sí mismo”.

Precisamente, ese aspecto es el que los hace tan atractivos: se perfilan como los grandes salvadores del rock, prescindiendo justamente de su elemento más característico. Es más, no planean sumar más integrantes y defienden su postura: “el hecho de ser un dúo nos obliga a ser mucho más creativos porque no podemos confiar en que otros llenarán el espacio, eso permite que Ben y yo improvisemos más porque todo depende de nosotros”, le contó Kerr a Guitar World. De todas formas, cualquiera cae de espaldas ante la potencia del directo de los ingleses. La mezcla de blues y garage sobre el escenario reúne todos los valores de crudeza y densidad que forman parte de un producto refrescante, a su vez deudor de otras grandes formaciones que curiosamente también prefieren el formato del binomio, como el caso de The White Stripes o The Black Keys.

Esa contundencia de sónica de los de Brighton despierta las esperanzas no sólo de los fanáticos, sino que también de una legión de músicos que los apoyan, entre los que se encuentra nada más ni nada menos que Jimmy Page, cuya manera visceral de tocar la guitarra y la potencia de las canciones de Led Zeppelin fueron una gran influencia desde el principio. Otro caso es el baterista de Arctic Monkeys, Matt Helden, quién usó una polera de la banda en la presentación de Glastonbury 2013, un diseño que crearon exclusivamente para él, ya que en esa época aún no contaban con merchandising oficial; de hecho, ni siquiera habían lanzado su primer disco. La fama meteórica del tándem también cruzó el Atlántico, una hazaña en la que muchos músicos de la isla naufragan, pero que el dúo logró sortear con holgura, ganándose el beneplácito de figuras tan influyentes dentro de la escena del país del norte como el mismísimo Lars Urlich, quien se subió a compartir escenario con ellos en San Francisco para despachar una versión de “Out Of The Black”, o Dave Grohl, quien les pidió en persona que fueran los teloneros de fechas seleccionadas del tour de Foo Fighters por Reino Unido, Canadá y Estados Unidos durante 2015.

Con una fama que va en ascenso entre los fanáticos y músicos de rock, y dos excelentes discos publicados hasta la fecha, el homónimo “Royal Blood” (2014) y su excelente continuación “How Did We Get So Dark?” (2017), podemos estar seguros que la poderosa pareja dará una clase monumental de potencia sobre el escenario de Lollapalooza Chile el sábado 17 de marzo, encabezando lo que de seguro será una de las mejores postales del evento. Pocas veces el público local ha tenido el privilegio de ver a una banda en su apogeo –un fenómeno que afortunadamente estamos viviendo cada vez más durante estos años, pero que antes no era para nada común–, por lo que esta es una oportunidad dorada para vivir en carne propia el vendaval de intensidad que Kerr y Thatcher se traen entre manos, un fenómeno que está en boca de todos y que le devolvió la relevancia al rock en el momento justo.

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Artículos

Mogwai, Future Islands y Sun Kil Moon, las tres fuerzas del otoño

Publicado

en

Fauna Otoño 2018

Al ver el cartel del festival que se realizará en Espacio Riesco este 12 de mayo, queda claro que varios mundos podrán convivir en el mismo espacio de Fauna Otoño, algo importante en tiempos donde la tolerancia y el respeto son claves para la convivencia, también considerando que la disposición de escenarios permite escuchar la gran mayoría de las propuestas. Es en este ánimo que destacan tres propuestas difíciles de clasificar, pero al mismo tiempo que son sencillas de identificar, las que intentaremos disponer desde las sensaciones más allá de tecnicismos.

 

Mogwai: Calma en el caos

Cada vez que una canción de Mogwai explota, la sensación que queda es de una extraña calma. Como si el cosmos aplicará un mecanismo de relajación ante un trauma, o como si hubiera hipnosis en el momento exacto del apocalipsis. Lo que hacen los escoceses va más allá de lo que técnicamente consiguen, porque construir crescendos que redunden en una catarsis bella es algo que pueden hacer muchos, pero lo de Mogwai va más allá, a veces dejando a la deriva al oyente en una meseta polar para luego, desde esa incertidumbre, llegar con un sonido más grande que la vida.

Aunque la banda hace rato que no saca un disco que caiga en gracia a todo el espectro de sus fans, lo que ha hecho en los últimos años, más que inventar una rueda nueva, ha sido refrescar la forma en la que ruedan. Eso hace que, en vez de escuchar algo que parezca igual a lo anterior, se permita ver en la performance misma las ganas de crear de los escoceses, quienes también destacan como creadores de soundtracks para películas y series. Si Mogwai es capaz de crear un mundo para sí mismos, en estos casos también son hábiles para arropar mundos ajenos en la música. Al final, lo que es evidente es cómo pueden manejar los ánimos, los espacios y los tiempos, fundamental para un espectáculo que relaja y tensa a la vez, como los latidos del corazón.

Future Islands: Baila por tu vida

La sofisticada propuesta del trío norteamericano Future Islands no alcanza a esconder las ansias de conseguir algo fundamental para la vida: el movimiento. Todas las armonías, las melodías, las figuras de bajo, todo eso redunda en la provocación fundamental de mover el cuerpo, las ideas, las emociones, a través de una dirección muy particular por la voz de Samuel T. Herring, uno de los frontman más impredecibles y entregados en un escenario. Cuando vemos la forma en la que Samuel vive un concierto, queda claro que lo de Future Islands no es casual, y que él siente esa música tanto o más que los fans.

Pero la banda no es sólo lo que consigue Samuel, porque la dinámica entre sintetizadores y bajo es parte de lo que hace a la agrupación sobresalir. Gerrit Welmers y William Cashion dialogan a través de compases que se tejen de tal forma, que no se puede ignorar lo que hit tras hit consigue Future Islands. Al final, el imperativo es bailar y sorprenderse con la extravagancia de Herring, y es difícil que eso no pase donde sea que se presenten.

Sun Kil Moon: aislar y provocar

No necesariamente a todos les puede gustar todo el mundo. Bien lo sabe y entiende Mark Kozelek, quien, más que preocuparse de agradar, ha intentado contar historias y hacerse valer en el escenario. Legendaria es aquella ocasión donde puteó a The War On Drugs por sonar muy fuerte, lo que molestaba su espectáculo con una sola guitarra. Kozelek en el proyecto Sun Kil Moon narra y expresa emoción a un grado descriptivo enorme, basado en letras casi declamadas, que no escatiman tiempo ni esfuerzo en llegar a lo medular de las historias y mucho más.

Pero Kozelek también es parlanchín debajo del escenario, y no es extraño verlo como Morrissey, lanzando opiniones poco populares, difíciles de defender y que, en vez de acercar gente a su música, la alejan. Esto redunda en que Sun Kil Moon tal vez no es un nombre tan conocido porque Mark no está interesado en algo tan masivo, pero sí en la cantidad de respeto necesario para que sus creaciones sean respetadas y realmente escuchadas. Es probable que en vivo quede claro que tantos dimes y diretes sirven para, finalmente, encontrar la música en medio del camino.

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 3 meses

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 3 meses

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 3 meses

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

ØMNI ØMNI
DiscosHace 3 meses

Angra – “ØMNI”

Hay bandas que recaen eternamente en lo genérico y no experimentan más allá de los materiales básicos que les ha...

The Sciences The Sciences
DiscosHace 3 meses

Sleep – “The Sciences”

La carrera de Sleep dista mucho de ser una historia típica en el mundo del rock, factor que pudo haber...

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 3 meses

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 3 meses

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 3 meses

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 4 meses

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Eat The Elephant Eat The Elephant
DiscosHace 4 meses

A Perfect Circle – “Eat The Elephant”

La espera no es algo a lo que estemos acostumbrados en la modernidad, a estas alturas parece un concepto extraño...

Publicidad
Publicidad

Más vistas