Conéctate a nuestras redes

Columnas

“Tool vendría a Chile a fin de año”, o cómo te engañan algunos medios

Publicado

en

¿Cuánto tiempo nos hemos quejado de cómo se mide la audiencia televisiva? ¿Cuántas veces ha salido de nuestras bocas la frase “sólo les importa el rating”? ¿Cuántos, como quien redacta, se rindieron y terminaron apagando la caja precisamente por ser idiota incluso para el más tolerante?

A pesar de funcionar hace más de dos décadas en nuestro país, muchas cosas referentes a internet aún están en pañales, algunas –incluso– son apenas embriones; una de ellas es la medición de audiencia o, en palabras simples, el clic.

¿Imaginan un titular como el de esta columna en una noticia de HumoNegro o en cualquier otro medio? ¿Imaginan que afirmemos que una fuente interna nos dijo que Tool vendría a Chile a fin de año, sin mayores detalles? No tiene nada de malo, ¿verdad? De hecho, parte del periodismo se trata de eso: informar protegiendo a las fuentes. Sin embargo, ese verbo en condicional, “vendría”, abre una puerta infernal, que es básicamente negar la información previa eludiendo toda responsabilidad por lo expuesto y asegurado a medias en un principio. ¿Cuánto sería el valor de credibilidad de un titular como “Podrían existir los extraterrestres”? Estemos seguros de una cosa o la otra, la respuesta es sencilla: la mitad. Sí, porque el verbo en potencial da esa seguridad, la de apostar al rojo y al negro en un casino, sin arriesgar nada. No sólo no hay riesgo, sino que también hay ganancia asegurada, como jugar con un dado cargado en el mismo casino, abriendo la puerta para obtener resultados victoriosos y lucrativos mediante una ética peligrosa.

Salvo contadas ocasiones, los medios de comunicación no estamos para especular. Podemos opinar, sí, pero en este tipo de “noticias” la especulación es solapada, escondida a ojos más incautos y servida en su presentación como la mejor cena de Año Nuevo, aunque en realidad sea carne que lleva días en descomposición, y aquí viene lo que, a mi parecer, es lo menos ético de todo: jugar con la persona.

Es un engaño al fan el jugar con la esperanza del “podría”, “vendría” y otros condicionales: los medios estamos para dar certezas en estos casos, no para coleccionar visitas, seguidores o likes. Es cierto, quizás X o Y banda podría venir a fin de año o el año próximo a Chile, pero adivinen qué: la banda más inimaginable podría venir, así como podría no venir. Esa es la lógica mezquina de tal elucubración. Tal como dice la famosa frase del Almirante Ackbar en Star Wars: “¡Es una trampa!”. Obviamente se ha creado un producto para que el lector caiga; una aberración tan grande como la de darle cobertura a unos gatos que maúllan parecido a la canción de una banda en vez de publicar la nueva canción de esa misma banda, porque la mayoría se irá con los gatos, con la curiosidad, apelando al acto reflejo intrínseco en el ser humano.

Así como estamos viviendo en una época donde a la anécdota de una obra se le termina dando más importancia que a la obra misma, la curiosidad por algo que podría ser es más interesante que la certeza de algo que es. Hay medios que “la pillaron” y conocen la reacción a ciertos estímulos, y se aprovechan de ello, y ni hablar de aquellos que titulan con certezas, pero con todos sus verbos conjugados en potencial en el desarrollo de la información; eso es incluso más descarado.

Un amigo me contó que un amigo de Maynard le dijo que Tool ya está listo para fin de año en Chile, que sólo falta afinar detalles”. Como editor de HumoNegro, también veo este asunto desde esa perspectiva; es muy difícil mantenerse constante y firme sin caer en la tentación facilista del verbo en potencial y quienes nos conocen desde hace tiempo saben que no tenemos esa costumbre. Tampoco es un juicio de valor a todos los medios que existen en internet, ni menos a los medios pequeños o que recién comienzan, puesto que conseguir veracidad y un tono mediático son elementos que entrega la experiencia y el recorrido, y más de alguna vez caerán en dicha tentación. Sin ir más lejos, más de alguna vez también titulamos con algún potencial, pero el oficio de más de una década en esto nos ha enseñado que es una mala práctica, ya sea a causa de la ansiedad que provoca el saber de algún dato y querer compartirlo, o con la mala intención de querer conseguir visitas con algo que no tiene riesgos, pero que sí termina dándole esperanzas a un fan para finalmente matárselas con un simple lavado de manos si no llegara a concretarse. Los medios que más llevamos en esto no tenemos excusa alguna.

Esperamos nunca tener que echar mano a tan decadente ética periodística, esperamos nunca tener que jugar con los sueños de cada uno de ustedes, porque el día que eso pase, tendrán toda la razón en sacarnos en cara la credibilidad que aseguramos tener.

¿Por qué Tool en el titular de esta columna? Porque simbólicamente son los fans que más han esperado por su banda en estas tierras, y así como entraron a leer esto sólo por ver dicha frase, los seguidores de muchos otros artistas hacen lo mismo día a día atraídos por el poder del verbo en potencial. Los medios de comunicación tenemos una responsabilidad para con nuestros lectores, y eso incluye el respeto por los mismos, pero si se les sigue pasando a llevar -aunque sea de forma pasiva- finalmente nadie le creerá a nadie. El nivel de daño que ocasiona dejarse engañar depende de cada uno, pero que haya medios que profiten y/o busquen popularidad en base a un engaño es, por lo bajo, inmoral. Tool podría venir a fin de año, cualquier banda podría venir a fin de año, cualquiera podría.

Por Claudio Tapia, editor de HumoNegro

Publicidad
43 Comentarios

43 Comments

Responder

Columnas

Rompan Todo: La Historia del Rock en América Latina

Publicado

en

Rompan Todo

Abarcar un territorio desde las manifestaciones artísticas es un desafío gigante. De las dificultades de ese proceso no se ha librado “Rompan Todoː La Historia del Rock en América Latina”, un ambicioso proyecto impulsado por Nicolás Entel, Picky Talarico, Iván Entel y el músico y productor Gustavo Santaolalla, que en seis episodios (totalizando casi cinco horas de contenido) va entregando cronológicamente énfasis sobre momentos claves para el rock en este continente.

La crítica ha sido dispar, con algunos alabando el esfuerzo o agradeciendo las emociones que gatilla esta sucesión de escenas, y otros apuntando a lo que falta y, más aún, a quiénes faltan y de dónde son. Una persecución que pone la lupa en personajes y países ausentes, en una dinámica que, en el juego de inclusión y exclusión que implica necesariamente el acto de editar un producto audiovisual, resulta invariablemente fútil. Una obra de este carácter debe ser mirada con la perspectiva que se intenta entregar, que es mostrar la evolución histórica del rock en Latinoamérica, y ahí hay un concepto clave: evolución. Pero en “Rompan Todo” hay una disparidad importante respecto al avance mostrado, ya sea en los conceptos o en el espíritu que los más de cien entrevistados entregan en sus declaraciones.

La miniserie documental es como una mesa coja que jamás logra un equilibrio en lo que ella misma quiere mostrar, situación generada por los dos hemisferios que pujan por ser el centro de la atención. Por un lado, está el mercado más grande en términos numéricos, el mexicano, donde el éxito es cuantioso cuando existe, y por otro está el argentino, que no es tan vasto en ventas o población, pero que con el correr de los capítulos tiene otro tipo de éxito, uno más importante. En México los sucesos siempre van en una lógica que se va repitiendo: se habla de políticos corruptos, de cómo los músicos tratan de preservar una identidad mexicana, y cómo alguien encontró algo nuevo para ser éxito con las masas. Desde esa triada, este polo no evoluciona. Las consignas se repiten, cansinamente, y la complacencia con este mercado tan enorme es tal, que este es el único territorio donde la mayoría de los entrevistados tiene impacto local y no continental. Café Tacvba, Molotov o Maná escapan a ello, pero el resto del tiempo –que no es poco– la cantidad de referentes parece tan ajeno al hemisferio sur, que distrae.

En este lado del continente la reflexión es mayor, y también lo son las terribles circunstancias de dictaduras y asesinato de artistas. Es cierto que Argentina ocupa la mayor parte del tiempo, pero su gravitación en el escenario internacional es justificada en el relato, incluso con la presentación de figuras claves que emigraron desde el país trasandino para innovar en el resto de Latinoamérica. Ahí existe un énfasis de evolución entre la colaboración y la intención de influir en el crecimiento musical de bandas de muchos países. Además, la carga de figuras que cruzan las décadas, como Charly García o Gustavo Cerati, es importante y se va ahondando en el camino. No es una consigna al aire con alguien diciendo que es talentoso: eso se ve y se siente en el relato audiovisual.

En medio, casi como transiciones, están los casos de otros países, con figuras como Los Prisioneros, La Vela Puerca, Los Saicos o Aterciopelados, pero son minutos frente a las horas dedicadas a México y Argentina, donde la disposición ágil de escenas permite entender el frenesí del choque entre las ganas de hacer música y decir algo, y las dificultades que ponen las situaciones particulares en cada uno de los países. Por ello es tan impactante la gravitación por lugares comunes que sobresalen desde el lado mexicano del montaje, en contraposición a la épica más profunda que emana desde Buenos Aires. Es cosa de ver la comparación más fallida: Maná y Soda Stereo. A Maná incluso se le transforma en chiste, pero se justifica con el éxito; en cambio en Soda Stereo es la calidad lo que se pone como factor fundamental. El cuidado entre unos y otros es diferente, incluso cuando el objetivo de plantear figuras masivas de cada país parece ser el mismo.

Un problema grave es la inequidad de género, que apenas es tocada por Andrea Echeverri en frases sentidas donde habla de las dificultades de ser la única mujer por mucho tiempo en el rock colombiano, mientras Héctor Buitrago se ríe, como bajándole el perfil. Las mujeres en el relato pueden ser contadas con los dedos de las manos, y su lugar es terciario. Sólo un montaje cerca del final, donde se muestran muchas más figuras, da a entender que podría existir una nueva temporada o serie sobre ellas. Eso sería muy bueno, pero al menos en estos seis episodios esa es la verdadera deuda pendiente, más que países o nombres en particular.

Un detalle final viene de los dos entes más reflexivos de la serie completa. David Byrne es (casi) el único hablante anglosajón del documental y, sin embargo, sus declaraciones son más elocuentes y las que mejor resumen el panorama general del continente completo. Son los únicos espacios de unión real, junto con Soda Stereo y Gustavo Santaolalla, productor ejecutivo y piedra angular de múltiples escenas y discos fundamentales (y el más mencionado en la serie), desde Molotov hasta León Gieco, pasando por Jorge González, Julieta Venegas o La Vela Puerca. La presencia de Santaolalla es clave, pero el montaje descuida el equilibrio, generando un ruido innecesario que enloda al otro personaje que es capaz de trazar las líneas transversales de una historia que, fuera de esos dichos, se queda en polos separados, con evoluciones dispares. No hay que desconocer el trabajo arduo tras una miniserie como “Rompan Todo”, pero también vale la pena tener perspectiva respecto a cómo se aprovechan estos, los exiguos espacios que tiene la música en la plataforma que sea.


Título Original: Rompan Todoː La Historia del Rock en América Latina

Director: Picky Talarico

Duración: 295 minutos

Año: 2020

Plataforma: Netflix


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Ancient Dreams In A Modern Land Ancient Dreams In A Modern Land
DiscosHace 24 horas

MARINA – “Ancient Dreams In A Modern Land”

Dentro de la variada gama del pop alternativo que surgió en la década pasada, la carrera de Marina Diamandis es...

Van Weezer Van Weezer
DiscosHace 1 semana

Weezer – “Van Weezer”

Weezer ha lanzado una gran cantidad de discos de manera ininterrumpida durante los últimos años. Ni siquiera la pandemia de...

WINK WINK
DiscosHace 1 semana

CHAI – “WINK”

Como pocas veces en la industria, una ola internacional de música golpeó con fuerza en los últimos años. La era...

Cavalcade Cavalcade
DiscosHace 2 semanas

Black Midi – “Cavalcade”

Durante la última década, muchos prometedores nombres han pasado por la escena musical. Con un hype a veces indescriptible de...

Dry Cleaning Dry Cleaning
DiscosHace 2 semanas

Dry Cleaning – “New Long Leg”

Usualmente, al ver lo mal que lo pasa la mayoría de los habitantes del mundo, es difícil buscar una referencia...

Daddy’s Home Daddy’s Home
DiscosHace 3 semanas

St. Vincent – “Daddy’s Home”

Desde su debut en 2007 con “Marry Me”, St. Vincent ha adoptado una multiplicidad de personas para contar sus historias,...

Hella Love Hella Love
DiscosHace 4 semanas

Marinero – “Hella Love”

Marinero es el seudónimo de Jess Sylvester, músico de ascendencia mexicana que para este álbum abandona la bahía de San...

Seek Shelter Seek Shelter
DiscosHace 4 semanas

Iceage – “Seek Shelter”

Cuando lanzaron “New Brigade” y “You’re Nothing” en 2011 y 2013, respectivamente, los daneses de Iceage estaban en la cima...

G_d’s Pee AT STATE’S END G_d’s Pee AT STATE’S END
DiscosHace 1 mes

Godspeed You! Black Emperor – “G_d’s Pee AT STATE’S END!”

Durante 2019, previo a que el mundo entrara en su letargo y una pandemia no fuese más que un argumento...

Fortitude Fortitude
DiscosHace 1 mes

Gojira – “Fortitude”

Si hay algo que caracteriza a Gojira, es su preocupación por transmitir un mensaje tan potente como su música. Desde...

Publicidad
Publicidad

Más vistas