Contáctanos

Columnas

Los secretos mejor guardados del Rock

Publicado

en

Sólo Walter White cocinaría esta clase de química. Un crack del código de tus discos favoritos. ¿Quién necesita El Código Da Vinci cuando descubres algunos de los secretos de Tool, Mastodon, Nine Inch Nails, Aphex Twin? Revisitando un artículo escrito por uno de los grandes  desencriptadores del mundo, Maxwell Yezpitelok, quien reside en Valparaíso (escribe para el grandioso sitio Cracked y hasta entiende mensajes codificados en Navajo, dicen), ¡echamos un vistazo único al contenido del maldito maletín de Pulp Fiction del rock! Tú sólo permítenos, pacientemente, guiarte de la mano por un museo bizarro.

Como reza la frase:

“Nada en este libro es cierto, pero es así exactamente como son las cosas”.

El Escondido Mensaje Extraterrestre de Jimi Hendrix

Esto pondrá tus ojitos en éxtasis como cuando sacaste por primera vez la vida extra de Super Mario. La canción “Third Stone From The Sun”, del álbum “Are You Experienced?” (1967), es una psicodélica pieza de rock/jazz instrumental con unos extraños sonidos de fondo. Es el único corte instrumental del disco y el que con más seguridad puede gatillar un flashback de viaje en ácido. Pero lo que resulta más metanfetamínico es que, si ajustas la velocidad de tu tocadiscos, repentinamente escucharás a dos alienígenas hablando por radio mientras se aproximan ala Tierra. ¿Qué hace un mensaje extraterrestre en un disco que contiene tópicos como el secuestro de damas y quemar cosas? Nadie sabe.

Quizás esto quería decirnos el hombre de Just

El disco “Kid A” (2000) de Radiohead, editado después del inmensamente popular “OK Computer” (1997), parece ser un álbum particularmente fértil dando origen a toda clase de teorías. Nick Hornby, el autor de “Alta Fidelidad”, lo catalogó como “un suicidio comercial”, especulando que la banda había intencionalmente desarrollado un trabajo extraño y experimental para enfurecer al sello y quebrar el contrato discográfico (cuando en realidad fue un éxito de ventas). Pero existe una teoría aún más sórdida. Un periodista de la revista Spin, advirtió que “Kid A” involuntariamente vaticinó los atentados del 9/11 un año antes que estos ocurriesen.

Es suficientemente raro que Kid A verdaderamente incluyera bizarros trozos del futuro, pero no en el disco mismo, sino en el arte del trabajo. Verás, junto con la carátula regular con las usuales letras y créditos, existe un segundo booklet un poco más perturbador, oculto detrás del contenedor del disco. El fondo es enteramente negro, por lo que el booklet extra no es inmediatamente visible. Figura un arte extraño y pedazos de letras de canciones, como también otros pasajes de textos que parecen, a primera vista, extractos dispersos de poesía.

Sin embargo, resulta que esas piezas de textos no son sólo escritos al azar de la banda, realmente son letras de sus próximos dos álbumes, “Amnesiac” (2001) y “Hail To The Thief” (2003). Tal como lees, estas impresiones en el arte escondido pertenecen a canciones que saldrían 3 años más tarde. ¡Muévete Huey Lewis, el real himno de “Volver al Futuro” es Radiohead! Aunque es bastante común que las bandas dejen canciones fuera de los discos y las re-usen en el futuro, es fantástico que aquellos que advirtieron este detalle en el cuadernillo tuvieran un vistazo del futuro.

Radiohead y la década de un álbum secreto

El disco “In Rainbows” de Radiohead debutó el 10/10/2007, 10 años más tarde que “OK Computer”, y hay 10 letras en cada título de ambos álbumes. Adicionalmente, el título original de “OK Computer” era “Zeroes And Ones”, ó “01” (la imagen espejo de “10”, obviamente) Sólo esta última observación sería suficiente para que los amantes de las conspiraciones empezarán a vivir un sueño, y lo sabes, si alguna vez te tocó pasar tiempo junto a alguno. ¿La parte aterradora del asunto?  Esta vez tienen toda la razón.

Existe una manera de combinar los tracks de “OK Computer” (en adelante nos referiremos a este disco como 01) e “In Rainbows” (en adelante nos referiremos a él como 10), para formar un solo e inmenso megadisco. La explicación es la siguiente: “Para crear el playlist 01 y 10, empieza con el primer tema de OK Computer, “Airbag”, y continúa con el primer corte de In Rainbows “15 Step”. Alterna los álbumes, track por track, hasta llegar a “Karma Police” de “OK Computer”, haciendo de “All I Need” el décimo tema de la lista de “cero unos” y “unos ceros”. No es que suenen cabalmente bien todas reunidas, es simplemente que te cagarás los pantalones con lo que escucharás con este orden. De la misma manera que “Golden Slumbers”, “Carry That Weight” y “The End” todas fluyen entre sí en el disco Abbey Road de The Beatles, como si todas hubieran sido registradas en una gran sesión.

¿No nos creen? Tan sólo escuchen la secuencia. Para obtener el efecto en su dimensión máxima, tienes que ajustar tu player fundiendo 10 segundos entre el final de un tema con el inicio del siguiente (sí, más número 10), entonces, ahora sí, cágate en los pantalones.

Hay quienes advierten que la canción “Nude” (10 del disco), empieza con el reverb de “Subterranean Homesick Alien” (01 del disco) aún reposando, y que los beats al final de “Airbag” (01) sientan el tempo para “15 Step” (10). Si bien esto ya es inusual, lo realmente extraterrestre es que las canciones fueron escritas y compuestas con 10 años de diferencia. La impactante sincronicidad también puede aplicarse a las letras. Al parecer los conceptos flotando entre los temas 01 y 10 del playlist, contienen ideas de una canción extendiéndose, continuando en la siguiente. De hecho, una de las canciones de “In Rainbows” fue originalmente escrita para “OK Computer” y no fue usada sino 10 años después, y el título de otra parece resumir el concepto de todo el cuadro: “Jigsaw Falling Into Place” (Puzzle Cayendo en su Lugar).

La misma banda anunció el lanzamiento de “In Rainbows” sólo 10 días antes de su estreno (algo bastante extraño), y dichos anuncios fueron acompañados por una serie de 10 mensajes crípticos posteados en el website del grupo. Eso no es nada nuevo: los mensajes crípticos suelen ser la única forma de comunicación de músicos de rock alternativos, pero los fans de Radiohead, siendo fans de Radiohead, notaron que los mensajes expuestos enfatizaban la letra X (Una frase: “Xendless Xurbia”). Y, díganme, ¿no es “X” el número romano de 10? Además, observemos el arte de la carátula del disco.

Radiohead Gigantes

Ah, sí, y cómo no, Don Francisco. Muchas personas no deben tener idea de la relación existente entre Mario Luis Kreutzberger Blumenfeld y la banda inglesa, pero hurgueteando en distintos foros, hemos encontrado una imagen que corresponde a un EP de 1995, llamado “Just”, donde encontramos una imagen de un jovial Don Francisco en la parte posterior del disco.

 

Pearl Jam: Un tributo a un amigo solitario

Cuando se trata de canciones escondidas, Pearl Jam es probablemente conocido por  “Master/Slave,” que no figura como canción en la lista de temas que conforman el mega debut “Ten” (1991). Pero, en realidad, preferimos “4/20/02”, un corte descartado de las sesiones de Pearl Jam para Riot Act, el séptimo álbum de estudio, y que empieza a sonar unos 4 minutos luego que el último track de la compilación de 2 discos “Lost Dogs” (2003). Es una sentida oda fantasma de Eddie Vedder, dedicada a Layne Staley de Alice In Chains. La canción fue escrita el día que Vedder se enteró de la muerte de Staley por sobredosis. Es importante destacar que Layne murió el 5 de abril de 2002, pero su cuerpo fue hallado el 19 de abril de 2002. En este sentido, Eddie Vedder y el título de la canción se refieren al día en que Pearl Jam se enteró de la tragedia, un día después.

Mastodon es el History Channel del Heavy Metal

Entender “Crack The Skye” (2009) requiere ir más allá de sus 50 atronadores minutos de música. Sumergirse en sus temáticas alusivas a la época de los zares rusos, las experiencias extrasensoriales y otras hierbas teóricas físicas cuánticas, son como los agujeros de gusano. Una cruza hipnótica entre Stephen Hawking y el History Channel. Y hasta el jodido Rasputín rockea.

“Crack The Skye” es un insondable e imaginativo viaje astral preñado de psicodelia, riffs mastodónicos y montañas de polvo cósmico. Hay que tener los sentidos bien invertidos, eso sí, para que estos genios locos tatuados hasta la médula compartan con todos nosotros, simples mortales, el enigma detrás de “Crack The Skye”. El disco es totalmente conceptual, y si en “Leviathan” (2004) todo gira en torno al elemento Agua (y más en concreto, alrededor de la historia de Moby Dick), y en “Blood Mountain” (2006) el tema principal es el elemento Tierra (narrando una hipotética y mística ascensión a una montaña), en “Crack the Skye” toca mirar más allá, la parte mística, profunda y oculta, sondear parámetros lejanos como el espacio.

La historia que narra el disco está dividida en 7 capítulos de canciones, todo hilvanando un gran guión para una película que proyecta el auditor. Reparemos en un detalle del título: ¿Por qué Sky más “e”? Es el nombre de la hermana del baterista Brann Dailor, ésta murió cuando él era joven y es un tributo a su persona, así el círculo se cierra abarcando el infinito, desde la psicotrópica portada hasta la última nota, hay una explicación detrás. Dicha historia, dolorosamente personal, adquiere en “Crack The Skye” una dimensión más fantasiosa: narra la historia de un chico parapléjico atrapado en su cuerpo, quien usa los viajes astrales como única vía de escape. En una ocasión, se acerca demasiado al Sol -como Ícaro- y el cordón umbilical dorado que estaba conectado a su plexo solar se quema, quedando a la deriva en el espacio exterior. Es entonces cuando un agujero de gusano le absorbe y le arrastra hasta el mundo de los espíritus, y estos depositan su alma en el cuerpo de Rasputín, quien es asesinado cuando intentaba derrocar al Zar. Así, las dos almas abandonan el cuerpo del monje ruso, dirigiéndose hacia una brecha o ruptura en el cielo (de ahí el título de Crack the Skye, haciendo un juego de palabras entre “cielo” en inglés y el nombre Skye), donde Rasputín usará su sabiduría para devolver el alma del chico a su cuerpo, antes de que sea demasiado tarde. ¡Y tú pensabas que Stargate era increíble!

Y es que “Crack The Skye” es uno de esos discos que requieren ser escuchados una y otra vez de principio a fin, para poder saborear como es debido sus múltiples pliegues y recovecos.

 

Tool: Cazadores Del Arca Perdida

¿Recuerdan al cura de seis brazos en “Opiate” y el diorama basado en el sexo anal? ¿Y qué tal el cerdo afeitado en la cama de tenedores de “Undertow”? Y, por supuesto, “Ænima”, con la caja de multi-imágenes de ojos que se mueven, y cómo borrar de la retina al tipo autofelándose de la portada. Y “Lateralus”, con su construcción en base a la secuencia de Fibonacci y cuyo orden alternativo de los temas (no el que viene indicado en el disco) permite que se enganchen las canciones, como eslabones, de modo que el mismo acorde que termina un tema empieza el siguiente, y con las letras de Maynard James Keenan yuxtaponiéndose como un silabario totalmente nuevo. Es decir, si las cuentas están correctas, el número de palabras en cada frase es la suma del número de palabras en las previas dos líneas, y así, consecutivamente. Pero nada, repito, nada te ha preparado para el secreto detrás del quinto álbum de Tool: Wikileaks no ha filtrado aún cables top-secret sobre la información que te revelaremos y hasta Julian Assange babea por este código oculto en “10,000 Days” (2006) Tres temas separados del quinto álbum de Tool pueden ensamblarse en… ¡Uno diferente! Este asunto es como Voltron, sólo que con canciones de metal progresivo en vez de metales progresivos de robots. Sin embargo, muchas bandas hacen canciones multipartes, así que no hay nada especial, ¿verdad?

Bien, la diferencia es que, en este caso, no obtienes la canción completa haciendo algo tan mundano como tocar un track después de otro, lo obtienes cambiando el orden ¡y tocándolas al mismo tiempo! Sí, Tool es a la música, lo que Stanley Kubrick es al cine.

Por sí mismas, las canciones parecen completamente diferentes: “10,000 Days” (11:13) es un extenso número de rock progresivo, “Wings For Marie” (6:11) es una tranquila canción que construye un crescendo, y “Viginti Tres” (5:02) es sólo un puñado de sonidos raros. 6:11 más 5:02 suman 11:13, eso es supuestamente porque pones “Viginti Tres” y “Wings For Marie” juntas (en ese orden) y las tocas al mismo tiempo que “10,000 Days”.

Si eso les parece muy complicado, chequeen las demostraciones que hay en Youtube. Notarás que los sonidos extraños de “Viginti Tres” parecen estar en sincronía con la melodía de “10,000 Days.” Es el mash up definitivo. El rubik empieza a rotar. Casi al final, las voces de ambas canciones se alternan perfectamente, y escucha bien: formando letras completamente diferentes. Tal es la alquimia de Tool. Si observas las duraciones de los temas, “10,000 Days” alcanza los 11 minutos y 13 segundos. Cuando sumas las duraciones de “Viginti Tres” y “Wings for Marie”, suman también 11:13. Además, “Viginti Tres” significa el número 23 en latín, y 23 es el número de la sincronicidad. Como diría el replicante de Blade Runner: “He visto cosas que no podrían creer, contemplé rayos C brillando en la oscuridad junto a la Puerta de Tannhäuser… y el disco “10,000 Days” de Tool”.

No es la estática, es Aphex Twin: Ven con Papi

Quizás esta revista cayó en manos equivocadas, pongamos un raggetonero que cree que “Ven Con Papi” (Come To Daddy) le suena algo familiar a Don Omar. ¡JA! Lo que las perturbadoras imágenes de la cinta “El Aro” hacen por el cine, Aphex Twin lo hace por la música. Y reconozcámoslo: todos adoramos un buen susto. Richard D. James, alias  Aphex Twin, es un excéntrico que hace del término algo canónico y tiene una degenerada compulsión de acecharnos como una actividad paranormal en el glorioso y desquiciado video clip de “Come To Daddy” (Y el corto infernal: “I Want Your Soul, I Will It Eat Your Soul”)

Pero, aparentemente, exponer los ojos a las imágenes del horror abyecto de Richard D. James en sus videoclips, no es suficiente. Quiere que escuches esas imágenes también. Su single de 1999, “Windowlicker”, incluye un lado B con el pegajoso nombre de…

…(los fans llaman a este tema simplemente “La Ecuación,” a no ser que trabajen para Stephen Hawking y esta sea su clase de sueño mojado) 5 minutos y 30 segundos escuchando el tema, podemos oír un sonido metálico, como un fuerte rumor puede oírse, es un momento sonoro que, francamente, no es nada fuera de lo ordinario cuando escuchas Aphex Twin. Lo que realmente es espeluznante es que cuando pasas justo esa sección por un espectrograma (un programa que convierte las ondas de sonidos en imágenes visibles), aparece esto:

Esta locura demente sonriendo de forma maléfica, es Richard D. James entrando en tus oídos en la forma de ondas sonoras. Y desde entonces, tiene un lugar de honor en todos nuestros corazoncitos negros. Pero el alma mater de Aphex Twin no es el único en esta liga de demencias geniales. Nine Inch Nails lo hizo en algunas canciones del álbum “Year Zero” (2007). Tugar, tugar, salir a buscar.

Songs in the Key of X: Music from & Inspirado por X-Files

A Mulder le fascinaría el tópico “La verdad está en el track escondido”. Mientras la misteriosa serie “Los Expedientes Secretos X” estaba llena de conspiraciones gubernamentales, abducciones extraterrestres con pie grande y el monstruo del Lago Ness dándose un picnic en cada episodio, es algo idóneo que el soundtrack de la serie de televisión contenga temas ocultos. El espectral remake de Nick Cave And The Dirty Three de la canción “Better Go Home Now” de Dirty Three, sólo es accesible manualmente si retrocedes la primera canción del disco 12 minutos. El tema tiene 6 minutos de duración con una oscura temática religiosa y una letra notable de Nick Cave y Warren Ellis.

Sigur Rós: Una tesis sobre paréntesis

En su website, Sigur Rós, puede leerse la siguiente declaración de principios de los druidas de Islandia: “Simplemente vamos a cambiar la música para siempre, y la forma en que la gente tiene de pensar sobre la música. Y no creemos simplemente poder hacerlo, lo haremos”.

Skywalker Sound intentó reproducir Sigur Rós mezclando ballenas, delfines, gatos y el Alien Azul del El Quinto Elemento, pero fue imposible.

Y existe un disco de Sigur Rós que representa un desafío a todo lo establecido. Carente el álbum de título, carentes de título las canciones, resulta difícil referirse a él: ‘( )’. “No me pregunten a mí, yo estoy en paréntesis”, señalaría Nicanor Parra. La propuesta no deja de ser impresionante: la gente debe completar la obra, el que escucha es parte del proceso creativo. El booklet incluido en el disco consta de hojas totalmente en blanco, que según los propios integrantes de Sigur Rós, pueden ser llenadas de dibujos, letras; “( )” no es una obra acabada. Así, la banda puso al alcance de los que reciben su arte, la posibilidad de formar parte del proceso creativo. Pero el experimento no se queda ahí: no hay un lenguaje concreto utilizado en el disco. Algunos afirman que la banda creó el suyo propio, pero lo cierto es que el álbum está plagado de balbuceos y sonidos vocales que funcionan como un instrumento más, dicho “lenguaje” recibió el nombre de Hopelandic. “¿Qué carajo es eso?”, me pregunto, tal como tú. Algo como lo que Tolkien hizo en El Señor de los Anillos o James Cameron para Avatar. Un dialecto nativo. Si has escuchado Cocteau Twins, una banda en la cual -por lo general- no hay letras. Sí voz, pero no letras, ¿entiendes la idea? Además encontrarás en este disco un inusual y largo silencio.

El abrupto final de la canción número 4, es seguido por 36 segundos de silencio, lo que corresponde a la división del álbum en 2 partes. El lado “dulce” y el lado “heavy”. ¿Por qué 36 segundos? Porque es el tiempo promedio en que uno tarda en sacar un cassette terminado el lado A, darlo vuelta y empezar el lado B. ( )” es la posibilidad del regreso a la inocencia primitiva del ser humano, leyéndose esta afirmación como la capacidad de comunicarse por medio de balbuceos y expresiones aparentemente sin sentido; poseer la sabiduría de un niño. La portada del disco es la representación de esta libertad: un par de paréntesis entre los cuales puede escribirse cualquier cosa. No hay nada definido, no hay nada establecido, pasen al mundo del juego de recreación continua. Las emociones que desata “( )” en el auditor, es un limpiador universal como el lauril sulfato de sodio.

Por Gonzalo Frías

Link al artículo orginal escrito por Maxwell Yezpitelok

Publicidad
17 Comentarios

17 Comments

  1. jose vasquez

    26-Jun-2012 en 12:31 pm

    notable gonzalo como siempre….lo de Tool me dejo O_O

    • mrmr

      26-Jun-2012 en 12:43 pm

      Tool siempre se ha caracterizado por llevar la música más allá de este planeta. Espero poder cumplir mi sueño alguna vez y verlos en vivo.

  2. Daniel Gómez P.

    26-Jun-2012 en 12:41 pm

    Que alegría leer a Gonzalo en HN. Buena columna!

  3. Cabezas

    26-Jun-2012 en 12:49 pm

    Year Zero es un objeto de estudio para estos casos… como la cobertura del CD que al calentarse revela un código binario, como imágenes de espectograma, mensajes en la carátula, en los stickers, en las poleras de la gira, diseccionando los sonidos de las canciones, dejando pendrives para que alguien lo encontrase.

    Ese disco es una historia completa, es lo que nos podría pasar y fue la mejor forma de contar una historia en su momento.

    Se merece un artículo por si mismo, los que siguieron la historia fueron premiados con un concierto sorpresa en un sótano

  4. Cabezas

    26-Jun-2012 en 12:53 pm

    En el Facebook de HM sale clarito que el “gran” gonzalo frías escribió el artículo… ahora me quedó claro que lo único q hizo fue una traducción y un pedazo de copy/paste nomas

    cito textual: “Lee la columna que escribió para HumoNegro el gran Gonzalo Frías. Te pasará el cerebro por un rallador.”

    • Felipe Pavez

      26-Jun-2012 en 1:02 pm

      Yo pensé lo mismo cuando llegue a pegar el link al articulo original http://www.cracked.com/article_18896_10-mind-blowing-easter-eggs-hidden-in-famous-albums.html

      • mrmr

        26-Jun-2012 en 1:16 pm

        “Revisitando un artículo escrito por uno de los grandes desencriptadores del mundo, Maxwell Yezpitelok, quien reside en Valparaíso (escribe para el grandioso sitio Cracked y hasta entiende mensajes codificados en Navajo, dicen)”

        Comprensión de lectura cabros.

      • Cabezas

        26-Jun-2012 en 1:39 pm

        oiga mrmr, parece que usted no leyó lo que escribí… tanto en Facebook y en Twitter le dan la autoría del artículo al señor Frías y se lo cité textual.

        Comprensión de lectura por favor

        aunque de poco sirve, vas a borrar esto igual que los comentarios de FB

      • Homero

        26-Jun-2012 en 1:43 pm

        Amigo Cabezas, el artículo fue escrito por Gonzalo, es decir, es el autor del mismo. Que haya sacado las ideas de otro lugar y concedido el crédito, no le veo el escándalo. ¿Por qué la insistencia?

      • Levikeinz

        30-Jun-2012 en 11:45 am

        Lo mismo pensé. “Revisitar” no significa traducir literalmente. Las partes de Radiohead, Tool, Hendrix y Aphex Twin están traducidas tal cual, hasta con las mismas imágenes. Den el crédito como corresponde.

  5. dub

    26-Jun-2012 en 1:53 pm

    la volaita wn!

  6. carlos torrejón

    27-Jun-2012 en 1:49 pm

    Que interesante la nota, excelente!,
    se agradece la información. Está como para meterse de lleno a leer más datos, como la historia y volada de los Flaming Lips, y su obra compuesta por 4 discos, que de la única manera de escuchar y entenderlos es hacerlos sonar simultáneamente.

    Que genial!
    saludos HM

  7. Hugo

    30-Jun-2012 en 2:38 pm

    el nombre de los albumes Ok computer e In rainbows se componen de 10 letras xDDD

  8. Nelson

    30-Jun-2012 en 3:16 pm

    Apenas empecé a leer el artículo me di cuenta que el el Gonzalo Frías. Gran aporte el que te mandaste, cabro!!!

  9. Maxwell Yezpitelok

    10-Sep-2012 en 3:32 am

    Wena! Pa la otra pidan permiso antes de republicar el artículo, eso sí.

  10. Maxwell Yezpitelok

    10-Sep-2012 en 3:33 am

  11. Maxwell Yezpitelok

    10-Sep-2012 en 4:35 pm

    Gracias por agregar el link! No tan gracias por borrarme los comentarios, ah.

Responder

Columnas

Chester Bennington y la nostalgia prematura

Publicado

en

Creo que la primera vez que escuché a Linkin Park fue dentro de una tanda de videoclips en MTV, con su canción más famosa, el sencillo “One Step Closer”. Su sonido era algo que jamás antes había escuchado en mis cortos doce años de vida, y no tardé en descubrir que eran parte de la nueva camada de bandas pertenecientes al nü metal, o como le decíamos en el colegio, el “Aggro”, estilo que comenzaba a dar sus primeros –y agigantados– pasos en el mainstream, llegando a dominar en poco tiempo los rankings mundiales, marcando la nueva tendencia del rock pesado en la orbe, tal como en su momento lo hizo el grunge, el heavy metal o el glam rock. Junto a nombres como Korn, Limp Bizkit, System Of A Down o Slipknot, Linkin Park se tomó al mundo por asalto, convirtiéndose en la banda más popular del nü metal. Su música estaba por todas partes.

A pesar de que, entre mis compañeros de curso, todos en plena adolescencia, nos decantábamos por bandas “true”, que siempre eran las más “rudas”, pesadas y oscuras de la escena, tales como Mudvayne o Coal Chamber, nos era imposible marginarnos del coro colectivo cuando canciones como “Numb”, “Somewhere I Belong” o “In The End” eran reproducidas por algún parlante durante los recreos en el colegio. Y es que esa es la gran virtud de Linkin Park: con riffs pegajosos, sintetizadores repartiendo scratches por doquier, rapeos fáciles de memorizar y las efectivas líricas despachadas por el vozarrón de Chester Bennington, dan a luz una serie de cortes que se instalaron en nuestra memoria como verdaderos himnos de una generación. Por gusto, repetición o simple resignación, Linkin Park se convirtió en parte de la banda sonora de todos los que crecimos durante la primera década de este milenio, en parte de los recuerdos de quienes hoy despiden a uno de sus integrantes clave.

La sensación es extraña. Anoche, en el trayecto a casa, me puse a escuchar un mix de los californianos. Sin ser fanático de la banda, pude cantar cada una de las canciones que aparecieron en la lista, incluidas algunas de sus últimos discos e, inevitablemente, retrocedí en el tiempo a mis años de adolescente, dejándome envolver por la nostalgia y la tristeza. Es raro porque, comparándola con otra pérdida reciente, como la de Chris Cornell, donde el sufrimiento se dejó sentir con mayor pesadumbre en generaciones adultas, este dolor era propio y de mis pares también. Mientras el ex vocalista de Soundgarden había realizado una carrera prolífica y ya había alcanzado el estatus de leyenda, Chester Bennington todavía iba labrando su camino. Con esto en cuenta, me fue inevitable pensar: “¡No tengo ni 30 años, y ya estoy presenciando la muerte de uno de mis ídolos de juventud!”. Fácilmente me imaginaba viendo un concierto de Linkin Park en unos veinte años más, quizás acompañado de mis amigos de infancia, o incluso de un hijo o hija, tal como he podido observar que ocurre en conciertos de grupos legendarios como Metallica o Guns N´ Roses. Pero esto ya no será así, a menos que la banda decida seguir adelante, pero bien saben los fanáticos de Alice in Chains que eso nunca será lo mismo.

La muerte de Chester Bennington es un golpe para una generación que aún es muy joven para sentir nostalgia, pero que hoy llora de manera masiva a uno de sus ídolos. Insisto, la sensación es extraña y, en lo personal, el luto no es sólo por la pérdida física del malogrado cantante, sino que también por los recuerdos que fueron teñidos por su potente voz. Sean cuales sean las razones que tuviste para tomar la decisión que tomaste, descansa en paz, Chester Bennington.

Por Sebastián Zumelzu

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

DiscosHace 23 horas

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 2 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 1 semana

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 1 semana

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 1 semana

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 2 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 2 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: