Contáctanos

Artículos

Zakk Wylde: Honor al metal

Publicado

en

A pocos días de la tercera visita de Black Label Society a nuestro país, lo justo sería redactar un texto basado en la agrupación norteamericana, pero lo cierto es que la figura de su líder y fundador, Zakk Wylde, es tan relevante y representativa del metal en nuestros días, que hemos decidido crear un artículo con los hitos más representativos de un hombre que durante toda su carrera ha rendido honor al estilo musical, que ya lo tiene convertido en una verdadera leyenda en vida.

La mano derecha de Ozzy

OZZY ZAKKNo era fácil llenar los zapatos del fallecido Randy Rhoads, uno de los compañeros más icónicos del Príncipe de las Tinieblas, responsable de poner las seis cuerdas en clásicos de la talla de “Crazy Train” y “Mr. Crowley”, y que pereció en un trágico accidente aéreo en plena gira con Osbourne el año 1982, a la edad de 25 años. Mientras Jake E. Lee cubría el vació que dejó Rhoads, una cinta llegó a las manos de Ozzy Osbourne con las grabaciones de un joven Zakk Wylde, quien buscaba dar el salto transformándose en el nuevo –y fiel- compañero de Osbourne. Y así lo hizo durante casi 19 años, con un receso de cinco años incluido, en los que se enfocó en sus proyectos personales. Dentro de las contribuciones más destacadas que el guitarrista realizó junto al legendario frontman, se encuentran temazos como “Perry Mason” y “No More Tears”, además de marcar muy notoriamente su estampa en el álbum “Black Rain” (2007), último registro de Wylde junto a Ozzy, el que muchos criticaron por el gran parecido del sonido de las nuevas composiciones de Osbourne con las de Black Label Society, no por nada, luego del lanzamiento del décimo LP del vocalista de Black Sabbath, Wylde se despidió de Osbourne y se concentró en trabajar en su banda.

La sociedad de la etiqueta negra

BLSPocas bandas pueden jactarse de contar con un nombre tan rockero como el del cuarteto fundado por Zakk Wylde, más aún si entre sus filas se encuentra uno de los guitarristas más laureados del último tiempo, tanto así, que ha sido comparado con el mismísimo Dimebag Darrell, otra de las leyendas del metal que murió en trágicas circunstancias, dejando lugar para que los rumores –y deseos- de la fanaticada de Pantera se acrecienten con el sueño de poder ver de vuelta a los autores de “Walk”, aunque sea con Wylde ocupando el lugar de Darrell. En Black Label Society, Wylde tiene la caja de arena ideal donde es libre para brillar como el virtuoso músico que es. Como guitarrista principal y vocalista del grupo, es difícil concentrarse en el resto de los músicos, que parecen estar al servicio de la potencia y crudeza del estadounidense, que en nueve discos ha plasmado su leyenda, siendo “Catacombs Of The Black Vatican” (2014) el registro más reciente del grupo y cuyo poderío podremos experimentar in situ el próximo viernes 15 de agosto en el Teatro Caupolicán.

El metal por sobre todas las cosas

ZAKK WYLDEIndependiente de las grandes habilidades que Wylde tiene con su instrumento, su consistencia como “hombre del metal” es una de sus características más loables. De partida, su pinta de vikingo destinado a moler cabezas con su guitarra, es una clara señal de que el metal es una parte importante de su vida, así también el amor por el estilo y sus míticos representantes, rindiendo siempre honores a Rhoads cuando era parte de la banda de Ozzy Osbourne, y en calidad de artista invitado en numerosas colaboraciones, siendo una de las más recordadas la que reunió a Black Label Society junto a Phil Anselmo para tocar “I’m Broken”. Y como no sólo de dureza vive el metalero, el respeto por su estilo de vida y agradecimiento al legado de los grandes quedó plasmado en el homenaje a “los héroes caídos” en el marco de la entrega de los Revolver Awards 2014, donde Wylde en el piano tocó una sentida versión de “In This River“, mientras en una pantalla desfilaban imágenes de hombres como Jeff Hanneman o el ya mencionado Dimebag Darrell. Sin duda alguna, Zakk Wylde ya tiene su lugar entre esas leyendas, y mientras permanezca en el mundo de los vivos, hemos de disfrutar de la fuerza desgarradora de su obra, ideada para rendir honor a los que ya han partido e inspirar a los que están por venir.

Por Sebastián Zumelzu

Publicidad
¡Comenta Ahora!

Responder

Artículos

Especial En Órbita 2017: Cigarettes After Sex

Publicado

en

Cigarettes After Sex

Un cenicero con los restos de cigarros recién apagados. Ventanas con las cortinas cerradas. Ropa interior en el suelo, en una silla, en medio de las sábanas o los cojines. ¿Solo o acompañado? ¿Luces prendidas o apagadas? ¿Imaginación, sueño o realidad palpable? Los ambientes que genera Cigarettes After Sex en sus canciones pintan imágenes complejas, ponen espejos al frente, y permiten la intermitencia entre brillantez y opacidad, porque el amor, el sexo, la soledad, y todo lo que esté entremedio, son puestos en la lupa sonora del cuarteto liderado por Greg Gonzalez.

Aunque con EP “I” (2012) habían tenido una notoriedad clara y su manera de ver al pop estaba de manifiesto, ciertamente había terminaciones que pulir y escenarios que iluminar más allá de lo teatral. En su álbum debut homónimo, salido en junio pasado, Cigarettes After Sex consigue salir de lo esquemático que podría ser su tipo de composición, y así las cosas fluyen. En vez de andar a tropiezos con las piezas de ropa que caen, todo puede ir un poco más lento, pero con más seguridad en los recursos y movidas a utilizar. En la habitación que se llena del sonido de los norteamericanos ya no es necesario tropezar al andar, porque cada movimiento tiene un impulso natural, entre un dreampop elegante y una manera oscura de plantar el ambient, entre una voz aterciopelada y bajos y ritmos profundos.

Quizás el rubro donde le falte cierta experiencia a la banda sea en las letras, que no consiguen la delicadeza que la interpretación en instrumentos y voz sugieren, pero también es parte del aprendizaje. Quizás son las palabras que se meten entre los cuerpos y que traban el correr de la sangre, que hielan las manos y convergen en la necesidad de seguir adelante, porque lo que consigue musicalmente Cigarettes After Sex no es sólo remitir a lo que ocurre en pareja, trío, o grupo de gente que se busca entre el amor, odio, lujuria y ausencia, sino que armar recuerdos que se puedan esconder en los beats de un bajo casi tan protagonista en la melodía como la voz de Greg, que entre tul y cuero sumerge las conciencias en historias sencillas, pero que conectan con el oyente.

Eso sí, lo concreto de las letras permite que haya un ancla en el mundo real. No se trata de un lugar de ensueño, donde el acto de tocar, besar, desear o amar quede restringido a acciones sin consecuencias. En las canciones de Cigarettes After Sex –y en especial en su LP homónimo– existen detalles concretos, corazones rotos (“Sweet”), ilusiones que se traducen en metáforas demasiado directas (“Opera House”) o la cotidianidad de una cama (“K”). No hay mucho que esconder cuando el olor a tabaco continúa en el dormitorio o cuando la brisa de la madrugada pega en los hombros, porque en medio de un ambiente idílico reside lo humano, a través del contacto físico y/o emocional.

A eso termina refiriendo la banda, entre un minimalismo elegante y sexy, a lo humano, a lo que puede errar, a lo que puede doler, y también a lo crudo e insensible (“Young & Dumb”), donde Gonzalez es capaz de culpar a su objeto de deseo de forma misógina por despecho, y aun así sonar como si pudiera convencer a cualquiera de seguirlo, a él y a sus palabras. El mundo de Cigarettes After Sex no es perfecto, se repleta de cenizas, ropa revuelta, olor a humo, a fluidos corporales, a alcohol, a ausencia, de dolores y palabras envueltas en rocas y cemento. El difícil terreno de lo carnal y lo ecléctico se funde en medio de imperfecciones que otorgan la calidez necesaria para que las canciones y los sonidos no se queden en axiomas vacíos, sino que realmente puedan generar una conexión significativa. Y en ese tipo de construcción narrativa y musical es que Cigarettes After Sex se ha vuelto una banda necesaria de escuchar y sentir. Bien adentro. Humanamente.

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Undertow Undertow
DiscosHace 3 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 4 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 1 semana

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 3 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

Publicidad

Más vistas