Contáctanos

Artículos

Yusuf Islam: Un camino lleno de bifurcaciones

Publicado

en

Desde muy joven Cat Stevens comenzó a coquetear con la fama, a la corta edad de 19 años hacía su debut de la mano del álbum “Matthew And Son” (1967), placa que rápidamente se situaría en las principales listas de éxitos de Inglaterra. Aprovechando este importante primer impulso, edita prontamente su segundo larga duración, “New Masters” (1967), que le da reconocimiento a nivel internacional, y que lo proyecta como una de las figuras más promisorias del folk rock en el mundo. Sin embargo, no todo sería fácil en la explosiva carrera del músico inglés. En 1968 enfermó gravemente de tuberculosis, teniendo que pasar varios meses hospitalizado, tiempo que aprovechó para encontrarse consigo mismo y escribir un amplio catalogo de canciones.

YUSUF ISLAM 01La primera mitad de la década del setenta constituye una de las etapas más fructíferas en la carrera del artista, editando la no despreciable suma de siete discos de estudio, entre los que destacan los exitosos “Tea For The Tillerman” (1970), “Teaser And The Firecat” (1971) y “Catch Bull At Four” (1972). En 1976 se produce un dramático punto de inflexión en la vida y trayectoria de Cat Stevens: mientras se bañaba en una playa de Malibú, California, fue arrastrado por el oleaje hacía aguas profundas, en donde presa de la fatiga y la desesperación comenzó a ahogarse. Ya sin fuerzas para seguir batallando contra la marea, decidió encomendarse a Dios, asegurando que si sobrevivía le dedicaría su vida. Acto seguido, y casi en una suerte de milagro, una enorme ola lo depositaría sano y salvo en la orilla de la playa. A partir de este episodio decide refugiarse en la religión musulmana, cambiando su nombre a Yusuf Islam y dejando de lado la música comercial.

Me di cuenta de que todo le pertenece a Dios. Entonces comencé a perder la vanidad, porque hasta ese momento creía que la razón por la que estaba donde estaba, era por mi propia grandeza“. (Yusuf Islam hablando de los motivos tras su conversión al Islam)

En 1995, Yusuf decide retornar a la música, pero no de una manera comercial sino para promocionar su religión, y es así que durante los años venideros editaría una decena de álbumes bajo esta temática. Con el disco “An Other Cup” (2006) retoma el camino de la música popular, con el objeto de tender puentes y reducir la brecha entre las comunidades y culturas alrededor del mundo. Tuvieron que pasar 46 años para tener en nuestras tierras la figura excluyente de Cat Stevens, hito que se hará realidad el próximo 28 y 30 de noviembre, cuando se presente por partida doble en el escenario del Movistar Arena. A la espera de lo que sin duda será una de las visitas más destacadas del año, en HumoNegro los dejamos con un par de polémicas que han marcado la trayectoria del icónico músico.

YUSUF ISLAM 02El terrorista Yusuf

Resulta innegable que los ataques terroristas que azotaron a Estados Unidos en el último tiempo despertaron una suerte de psicosis colectiva y odio generalizado hacia las personas provenientes de Medio Oriente, principalmente a quienes profesan la religión musulmana, comportamiento que carece de toda lógica y que ha repercutido fuertemente en la aplicación de fuertes controles de acceso al país, los que regularmente rayan en la exageración e injusticia. De este fenómeno puede dar fe Yusuf Islam, quien en 2004 fue bajado de un avión con destino a Washington y deportado a Inglaterra.

Este desafortunado hecho se suscitó cuando el cantante viajaba desde Londres a Washington, para grabar en Nashville junto a su amiga Dolly Parton, sin embargo, el vuelo fue desviado hacia el aeropuerto de Bangor, en el estado de Maine, donde se comprobó que el nombre del artista aparecía en una lista de personas vinculadas con el terrorismo, todo esto fundamentado en la sospecha de que habría realizado donaciones al grupo de resistencia palestina Hamas, además de haber visitado un campo de entrenamiento terrorista en Sudáfrica. El músico fue interrogado durante varias horas por agentes del Servicio de Migraciones y del FBI, tras lo cual fue enviado de vuelta a Inglaterra, país del cual es ciudadano por naturalización.

Brian Doyle, vocero del Departamento de Seguridad Interior, justificó la medida en información que apuntaba a Yusuf como colaborador de movimientos terroristas, por lo cual se le prohibió su ingreso a Estados Unidos durante dos años. Posteriormente, se conocería que todo este episodio se habría tratado de un alcance de nombre. A raíz de esta lamentable experiencia, el cantante escribió la canción “Boots And Sand”, en donde se burla de esta situación y principalmente de los agentes que lo interrogaron, y que cuenta con la destacada colaboración de Paul McCartney y Dolly Parton en los coros. Este tema originalmente iba a ser incluido en el álbum “Roadsinger” (2009), pero finalmente se decidió entregar como bonus track para las versiones digitales del disco en iTunes y Best Buy, despertando la suspicacia de algunos fanáticos que apuntan a presiones políticas tras esta decisión.

Yo, al igual que la mayoría de los musulmanes, siento que es un deber aclarar que actos perpetrados de incomprensible matanza, no tienen nada que ver con las creencias islámicas”. (Yusuf Islam)

¿Plagio o coincidencia?

En el mundo de la música, a menudo nos encontramos con algunos casos de melodías que suenan sospechosamente similares a otras canciones, y es precisamente en este punto donde surge la interrogante si esta evidente similitud corresponde a una situación de plagio o sólo una lamentable coincidencia. Si lo llevamos al plano legal, no existen ambigüedades en esta materia, se considera plagio a la copia de 8 notas consecutivas de una canción (no compases, ni tiempos de compás, sino notas), infringir esta ley puede traer serias consecuencias cuando la contraparte decide actuar en consecuencia, y de esto algo de experiencia tiene Yusuf Islam, que en un par de ocasiones ha tenido que lidiar con artistas cuyas obras se asemejan a alguno de sus éxitos.

En 2009, la banda británica Coldplay se vio envuelta en problemas legales con el reconocido músico a raíz de la canción “Viva La Vida”, incluida en el álbum “Viva La Vida Or Death And All His Friends” (2008), ya que según Yusuf correspondería a una clara copia del tema “Foreigner Suite”, del disco “Foreigner” (1973). En un comienzo el artista inició acciones legales contra la banda nativa de Londres, pero desistió un par de semanas después, indicando que no habría existido intencionalidad en la copia. Este no fue el único dolor de cabeza para Coldplay, ya que la autoría del tema también fue reclamada por los neoyorkinos de Creaky Boards (comparándola con la canción “The Songs I Didn’t Write”), y por el guitarrista Joe Satriani (confrontándola con el tema “If I Could Fly”).

Copiaron mi canción, pero no creo que lo hicieran a propósito. Incluso yo me he copiado a mí mismo sin saber siquiera que lo hacía. A veces escribo algo que creo que es una buena melodía y me doy cuenta a continuación de que es lo mismo que ya he hecho anteriormente”. (Declaraciones de Yusuf Islam al diario británico Daily Express)

La situación acontecida con Coldplay no era nueva para el músico, ya que en 2002 se había enfrascado en una disputa legal con la banda norteamericana The Flaming Lips, todo a causa de la canción “Fight Test”, incluida en el álbum “Yoshimi Battles The Pink Robots” (2002), que tenía un parecido evidente al clásico “Father And Son”, uno de los temas insignes de Cat Stevens, editado por primera vez en su larga duración “Tea For The Tillerman” (1970). En este caso la resolución del conflicto no fue tan amigable, tras un largo proceso legal, los sellos de ambos artistas, Sony y EMI Music, llegaron a un acuerdo para repartir los derechos sobre el tema de The Flaming Lips.

Por Gustavo Inzunza

Publicidad
¡Comenta Ahora!

Responder

Artículos

Especial En Órbita 2017: Cigarettes After Sex

Publicado

en

Cigarettes After Sex

Un cenicero con los restos de cigarros recién apagados. Ventanas con las cortinas cerradas. Ropa interior en el suelo, en una silla, en medio de las sábanas o los cojines. ¿Solo o acompañado? ¿Luces prendidas o apagadas? ¿Imaginación, sueño o realidad palpable? Los ambientes que genera Cigarettes After Sex en sus canciones pintan imágenes complejas, ponen espejos al frente, y permiten la intermitencia entre brillantez y opacidad, porque el amor, el sexo, la soledad, y todo lo que esté entremedio, son puestos en la lupa sonora del cuarteto liderado por Greg Gonzalez.

Aunque con EP “I” (2012) habían tenido una notoriedad clara y su manera de ver al pop estaba de manifiesto, ciertamente había terminaciones que pulir y escenarios que iluminar más allá de lo teatral. En su álbum debut homónimo, salido en junio pasado, Cigarettes After Sex consigue salir de lo esquemático que podría ser su tipo de composición, y así las cosas fluyen. En vez de andar a tropiezos con las piezas de ropa que caen, todo puede ir un poco más lento, pero con más seguridad en los recursos y movidas a utilizar. En la habitación que se llena del sonido de los norteamericanos ya no es necesario tropezar al andar, porque cada movimiento tiene un impulso natural, entre un dreampop elegante y una manera oscura de plantar el ambient, entre una voz aterciopelada y bajos y ritmos profundos.

Quizás el rubro donde le falte cierta experiencia a la banda sea en las letras, que no consiguen la delicadeza que la interpretación en instrumentos y voz sugieren, pero también es parte del aprendizaje. Quizás son las palabras que se meten entre los cuerpos y que traban el correr de la sangre, que hielan las manos y convergen en la necesidad de seguir adelante, porque lo que consigue musicalmente Cigarettes After Sex no es sólo remitir a lo que ocurre en pareja, trío, o grupo de gente que se busca entre el amor, odio, lujuria y ausencia, sino que armar recuerdos que se puedan esconder en los beats de un bajo casi tan protagonista en la melodía como la voz de Greg, que entre tul y cuero sumerge las conciencias en historias sencillas, pero que conectan con el oyente.

Eso sí, lo concreto de las letras permite que haya un ancla en el mundo real. No se trata de un lugar de ensueño, donde el acto de tocar, besar, desear o amar quede restringido a acciones sin consecuencias. En las canciones de Cigarettes After Sex –y en especial en su LP homónimo– existen detalles concretos, corazones rotos (“Sweet”), ilusiones que se traducen en metáforas demasiado directas (“Opera House”) o la cotidianidad de una cama (“K”). No hay mucho que esconder cuando el olor a tabaco continúa en el dormitorio o cuando la brisa de la madrugada pega en los hombros, porque en medio de un ambiente idílico reside lo humano, a través del contacto físico y/o emocional.

A eso termina refiriendo la banda, entre un minimalismo elegante y sexy, a lo humano, a lo que puede errar, a lo que puede doler, y también a lo crudo e insensible (“Young & Dumb”), donde Gonzalez es capaz de culpar a su objeto de deseo de forma misógina por despecho, y aun así sonar como si pudiera convencer a cualquiera de seguirlo, a él y a sus palabras. El mundo de Cigarettes After Sex no es perfecto, se repleta de cenizas, ropa revuelta, olor a humo, a fluidos corporales, a alcohol, a ausencia, de dolores y palabras envueltas en rocas y cemento. El difícil terreno de lo carnal y lo ecléctico se funde en medio de imperfecciones que otorgan la calidez necesaria para que las canciones y los sonidos no se queden en axiomas vacíos, sino que realmente puedan generar una conexión significativa. Y en ese tipo de construcción narrativa y musical es que Cigarettes After Sex se ha vuelto una banda necesaria de escuchar y sentir. Bien adentro. Humanamente.

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Undertow Undertow
DiscosHace 3 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 4 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 1 semana

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 2 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

Publicidad

Más vistas