Mejores discos internacionales 2016

sábado, 24 de diciembre de 2016 | 2:41 pm | Comentarios (17)
Mejores discos internacionales 2016

Desde 2012 que el equipo musical de HumoNegro ha venido jugándosela con los mejores discos del año. Parece una tarea sencilla dada la cantidad de listas que pululan en internet, algunas muy valorables como otras de sospechosa calidad y procedencia, pero no lo es. Disfrutamos mucho haciéndola, eso es irrefutable, pero es difícil por la cantidad de lanzamientos que aparecen cada día.

La recomendación viene de cerca, pero nos gusta la lista de discos que generamos cada año, más que nada por cómo la hacemos: es un proceso que comienza el 1 de enero y termina en estas fechas, involucra a todo el equipo y además es el resultado de gustos subjetivos pasados por una fórmula objetiva. Por supuesto que tiene sus limitantes, como todo ranking: no involucramos EPs, compilatorios, ni material en vivo, ni de covers o reversiones, sólo LPs oficiales lanzados en el año.

No segregamos por género, evaluamos la calidad de cada disco por su propia valía y como aporte al mundo musical; tampoco entramos en comparaciones con discos pasados de un mismo artista; y aunque cada placa tiene un número en esta lista, valoramos más su conjunto que sus individualidades. Por supuesto, quienes están más arriba en el ranking han generado un mayor consenso en el equipo, sin embargo, acá no hay algo premeditado para que salga tal o cual artista en los primeros lugares, sino que –como se explicó anteriormente– esto es el resultado de la visión individual aunado en un todo final.

Como siempre, no hay discos chilenos en esta lista porque a aquellos los destacamos en ESTE ARTÍCULO.

  • Si quieres ir escuchando los discos puedes pinchar el nombre o la portada de cada uno, están enlazados sus respectivos streamings gratuitos, y la mayoría también con la reseña que escribimos durante el año.

50°

“Requiem For Hell” – MONO

Es sabido que el post rock se encuentra inmerso en un panorama musical en que la novedad es cada vez más escasa. Sin embargo, desde hace ya un buen tiempo los japoneses de MONO se han convertido en una especie de estandarte a la hora de defender el género, a punta de vanguardia y elegancia. “Requiem For Hell” se puede describir como una bella marcha a través de atmósferas sonoras, tan inquietantes como confortables, que nos transportan hacia parajes desconocidos. La sublime “Requiem For Hell”, composición que titula a este disco, se roba por completo el protagonismo del mismo, destacándose además composiciones como “Stellar” y “The Last Scene”, pieza con la que culmina este trabajo.

49°

“Hopelessness” – ANOHNI

Antony Hegarty nunca quiso evitar el pop, pero su aterciopelada y privilegiada voz le permitía llegar a la música de cámara con facilidad, entre violines, pianos y compases perfectos con el proyecto Antony And The Johnsons. Pero tal como indicaban sus previas colaboraciones con artistas como Björk o Hercules And Love Affair, el germen pop estaba ahí, y con la ayuda de los innovadores y disímiles Hudson Mohawke y Oneothrix Point Never sacó su primer disco solista, con su nombre actual, ANOHNI, titulado “Hopelessness”, que dentro de su belleza aborda materias políticas, ambientales y de género. El disco de pop más político del año, que es también uno de los más pulcros e intensos.

48°

“Rheia” – Oathbreaker

Acá todo es personal y viene desde las entrañas de una banda temeraria. No importó ser favoritos en el sello Deathwish por su fusión de hardcore y black metal más una vocalización femenina llena de poder e intención, ni tampoco lo hicieron las alabanzas tras sus dos trabajos anteriores, especialmente hacia “Eros/Anteros” (2013), porque “Rheia” fue concebido y guiado por otras emociones. Es posible sentir el dolor y la angustia, mostrándose como un disco ante todo honesto, desafiando el oído de quien lo escuche. Es visceral desde el contraste esquizoide del comienzo con “10:56” y “Second Son Of R.”, mientras que “Needles In Your Skin” es la cúspide de una obra inundada de la vorágine de sus creadores.

47°

“Trips” – Long Distance Calling

Con “Trips”, Long Distance Calling nos presenta una atmósfera sonora colmada de luminosidad. Si bien, se mantienen las melancólicas armonías que salen de las cuerdas de Florian Füntmann y David Jordan, estas se enriquecen con la diáfana voz del noruego Petter Carlsen, quien participa en la mitad de las composiciones de este registro sin llegar a opacar la personalidad que esta banda alemana de post rock ha cultivado durante una década de trayectoria, fundiéndose exitosamente en canciones como “Reconnect” y “Plans” y alternándose con piezas que mantienen su sello instrumental característico, lo que en resumen se termina reflejando en una placa contundente y muy bien lograda.

46°

“Next Thing” – Frankie Cosmos

Es fácil pensar que canciones de un minuto y medio pueden ser simples, o al menos rápidas, pero Frankie Cosmos en su segundo disco, “Next Thing”, consigue que cada una de estas composiciones breves dure la vida entera en reminiscencias escondidas entre los beats alegres y ligeros de su sonido. Todo parece muy fácil, pero hay un acto implícito de edición de las historias y emociones presentadas. Nada sobra, nada aparece sin ser llamado, e incluso en las sombras de lo no dicho hay gritos que entregan contextos, muchas veces creados arbitrariamente por cada escucha, generando más y más arraigo con estos temas, junto a una entrega vocal cautivante y sin aspavientos por parte de Frankie.

45°

“The Stage” – Avenged Sevenfold

Por fortuna, golpearse contra el asfalto puede ser un ente motivador, y “The Stage” es prueba de ello. Tras el olvidable “Hail To The King” (2013), Avenged Sevenfold podría haberse transformado en un pálido tributo rock de aires setenteros. Sin embargo, muy por el contrario, el quinteto logró encontrar la lucidez necesaria para crear un trabajo honesto y atrevido, que alejado de todo facilismo, se arriesga no sólo a explorar sonidos de base psicodélica y arreglos de cuerdas, sino que incluso se da el lujo de incluir una mini ópera progresiva (“Exist”), que lejos de sentirse forzada, refleja el bienestar de una banda que ha logrado volver a ponerse de pie con aires renovados.

44°

“The Madness Of Many” – Animals As Leaders

Tosin Abasi es un talento de los grandes en el rock actual. Con su banda, Animals As Leaders, el guitarrista de los dedos biónicos ha generado una discografía arriesgada y cada vez con el foco más puesto en las canciones, pero con el tiempo la banda se ha alejado del metal más brutal para concentrarse en experimentar más, y en “The Madness Of Many”, su cuarto álbum, lo experimental y el jazz toman aún más espacio. Puede ser que lo esencial esté borroso entre tanto virtuosismo desplegado y que lo más importante de las canciones se esconda bajo muchas capas sonoras, pero Animals As Leaders y su tránsito estilístico ha entregado destellos interesantes y discos muy bien hechos.

43°

“Blonde” – Frank Ocean

El cuento del tío del año fue el lanzamiento del nuevo disco de Frank Ocean, esperado con demasiadas ansias de la industria y los fans desde su primer álbum, “channel ORANGE” (2012). Esto podía hacer un daño irreparable al generar tanta expectativa que pudiera no cumplirse, tal como muchos temieron con el álbum visual “Endless” lanzado el 19 de agosto pasado: austero e inexpugnable, experimental y ensimismado. Pero al día siguiente salió “Blonde” y no sólo replicó lo emotivo de lo anterior, sino que lo hizo con un control total, en un álbum desgarrador de un r&b sin prejuicios, que brillantemente consigue expresar la compleja personalidad artística de Ocean en este, su manifiesto.

42°

“Strange Little Birds” – Garbage

Para bandas que en el escenario funcionan a la perfección, cambiar las fórmulas que operan de manera correcta puede parecer un desvarío absurdo, pero cuando las décadas de carrera se apilan, es necesario que la reinvención exista constantemente. Y eso es lo que logra Garbage en su último disco. En vez de buscar pastiches, se liberaron de estructuras prearmadas, redundando en su mejor álbum desde “Version 2.0” (1998). Entre hits como “Empty” y tracks más experimentales como “Blackout”, el disco expande el universo de Manson, Vig, Marker y Erikson sin perder de vista lo que los convierte en algo familiar al oído, con una identidad intacta sin caer en la repetición sin sentido.

41°

“MartyrLoserKing” – Saul Williams

Poeta y actor, pero por sobre todo activista y músico. Estas son las distintas encarnaciones del artista que entran en conflicto cada vez que vuelve al estudio. En esta oportunidad, el neoyorkino nos entrega un álbum que, fijando domicilio en el hip hop industrial, se introduce de manera gradual y fluida en espacios donde predomina el rap, trip hop, tecno e incluso las melodías de aire tribal, todo con el único propósito de poner el foco donde Williams siempre ha querido: la denuncia activa de la inequidad y el abuso corporativo del poder. Nuevamente, Saul toma ventaja del vehículo y, de manera provocadora y elegante, lleva nuestra atención hacia donde él cree que debería estar.

40°

“IV” – BadBadNotGood

Jazz, soul, r&b, electrónica, hip hop y más jazz, todo bajo la particular expresión musical de un joven cuarteto canadiense que está dispuesto a poner su creatividad al servicio de una obra que no reconoce de fronteras musicales, más bien, con su disco “IV”, se les nota dispuestos a explorar y expandir su arte sin pensar en cómo este será encasillado. De esta forma dan con un álbum rico en sonoridad, donde cada canción posee propiedades rítmicas, melódicas y estilísticas complejas, pero sin llevarlas a un mero ejercicio virtuoso. Cada composición posee alma y, sobre todo, mucha pasión. Así, se deja oír durante todo el disco una banda segura de su camino y de gran libertad musical.

39°

“The Dream Is Over” – PUP

En un estilo muy old school, los oriundos de Toronto decidieron buscar en la carretera las claves para crecer y definir su sonido. “The Dream Is Over” es el resultado de esta búsqueda: álbum potente y contagioso, que sigue al dedillo el catálogo del punk rock con espíritu, lleno de guitarras distorsionadas y una base rítmica que amenaza con arrollar a quienes están al otro lado de los parlantes, al mismo tiempo que encuentra el espacio para explorar paisajes sonoros de mayor oscuridad y calma. Todo esto acompañado de letras sencillas pero honestas, que hablan tanto de los demonios encontrados en la carretera, como de aquellos tatuados en la biografía de los integrantes.

38°

“The Wilderness” – Explosions In The Sky

Explosions In The Sky, a lo largo de 17 años de trayectoria, ha dejado en evidencia su extraordinaria capacidad para musicalizar situaciones y generar atmósferas oníricas a través de su música, la que ha sido recurrentemente incorporada como apoyo en diversos proyectos audiovisuales. Sin embargo, tuvieron que pasar cinco años desde la publicación de su último disco para que recién tuviéramos material exclusivo de la banda. Y si bien fue grande la espera, también lo fue el resultado final de este álbum, en el que encontramos todos los atributos que los caracterizan, ahora enriquecidos por sonidos sintéticos que proporcionan más belleza a sus inspiradoras composiciones.

37°

“Devil Is Fine” – Zeal And Ardor

Transgresor. Este es el adjetivo que posiblemente mejor define el fenómeno Zeal And Ardor, proyecto unipersonal cuyo leitmotiv es sacudir la escena y cuestionar los límites que dictan cómo debe funcionar cada estilo musical. Fusionar spirituals con black metal podría haber sido sólo un ejercicio anecdótico, sin embargo, la fluidez, potencia y profundidad que alcanzan temas como “In Ashes”, “Come On Down” y “Blood In The River”, donde las cadenas asumen la percusión, las voces agregan sentimiento y el black metal lleva cada track directo al éxtasis, no sólo es digna de destacar, sino que además funciona como un llamado a cultivar este terreno inexplicablemente ignorado hasta hoy.

36°

“Slow Forever” – Cobalt

El silencio compositivo en que cayó la banda tras “Gin” (2009) y la salida del proyecto de Phil McSorely, hacía pensar que el nuevo trabajo de Cobalt sería sólo un acto de supervivencia. Sin embargo, el dúo formado hoy por Erik Wunder y Charlie Fell debuta con un álbum inquieto y desafiante, que en 80 minutos no sólo mira de frente el trabajo previo del conjunto, sino que además lleva la propuesta a nuevos rumbos, donde el domicilio black metal ya no es capaz de contenerlos, abriéndose a explorar nuevos estilos como el post grunge, crust punk, doom metal e incluso folk, los que, sobre una base sonora familiar, hacen de este nuevo animal uno definitivamente más atractivo e impredecible.

35°

“Arktis.” – Ihsahn

Es bastante notorio cómo el metal más extremo se ha ido acercando al público mainstream durante los últimos años. Como ejemplo tenemos a Abbath o Deafheaven, quienes llevaron el black metal a instancias masivas. Bajo esa premisa, el músico noruego Ihsahn se desliga de su trabajo con la banda Emperor para entregar un LP de variados estilos, lleno de matices y con una progresión constante. Desde guitarras estridentes hasta sintetizadores son parte de los elementos presentes en una obra que, pese a su arriesgada propuesta, termina entregando un repaso completo por distintas variedades  del género, tales como el black, el heavy, e incluso experimentos con el metal más melódico.

34°

“Old Sunlight” – Latitudes

Inmersos en la escena del metal contemporáneo, Latitudes ha ido cultivando un estilo en el que ha sabido fusionar de manera magistral la ferocidad del sludge con las armonías del post metal. En “Old Sunlight” se hacen presentes composiciones eclécticas potenciadas majestuosamente por voces melódicas, como las presentes en la hermosa “Body Within A Body”. No obstante, lo que aquí más destaca es el carácter instrumental que posee la mayor parte de este álbum, donde predominan potentes y limpias distorsiones de guitarra que van generando gradualmente una atmósfera en la que la melancolía de lo progresivo se enlaza satisfactoriamente con la furia del doom metal.

33°

“Pocho Aztlan” – Brujería

Década y media es lo que la mítica banda Brujería tardó en sacar nuevo material, siendo este su cuarto disco a la fecha. Estamos frente a un álbum que mantiene la pauta establecida en sus registros anteriores, en los que la agresividad se manifiesta en su máxima expresión. En piezas destacables como “Plata O Plomo” o “Isla De La Fantasía” las cuerdas de El Cynico (Jeffrey Walker) y Hongo (Shane Embury) nos atacan con riffs infernales, los que se complementan a la perfección con las siempre corrosivas líricas que Juan Brujo escupe vehementemente. “Pocho Aztlan” es todo un compilado de brutalidad acumulada durante dieciséis años. Y dicen que lo bueno se hace esperar.

32°

“Is The Is Are” – DIIV

El aplazado segundo LP de DIIV llegó como la presentación máxima de un sonido consolidado, definido y con un claro norte de cómo la banda pretende hacer las cosas de cara al futuro. En poco más de una hora, el quinteto entrega un viaje sonoro por las profundidades del shoegaze, llevándonos por nubes pintadas de dream pop, todo con un claro atisbo en cuanto a un new wave cultivado desde su anterior álbum, “Oshin” (2012). La enigmática presencia de su vocalista, Zachary Cole Smith, se funde perfectamente en el aura misteriosa e infinita que demuestran bajo su música, lo que sumado a la correcta estructura del disco les permitió ingresar a lo más destacado apenas inició este 2016.

31°

“Adore Life” – Savages

Tomando elementos de la cotidianidad como la alegría, la tristeza, la soledad y la rabia, el cuarteto británico de post-punk logró dejar en claro que su genialidad no fue cosa de un sólo LP. El esperado sucesor de su debut “Silence Yourself” (2013) trajo consigo un álbum existencialista, oscuro y que apela en todo momento a la mortalidad del ser humano, con la presencia casi omnipresente de esos característicos riffs furiosos que tanto distinguen a la banda. Dicho todo esto, “Adore Life” es la comprobación certera del estatus legendario que llegará a poseer Savages en el futuro, considerando que hoy en día ya son uno de los estandartes en esta generación dorada para la música.

30°

“Sirens” – Nicolas Jaar

Entre los exponentes revelación de la industria de la música electrónica internacional, aparece el nombre de un chileno. Nicolas Jaar, quien tuvo su exitoso debut en 2011 con “Space Is Only Noise”, nos ofreció este año su segunda entrega, titulada “Sirens”. Un trabajo lleno de matices, con composiciones sonoras elegantes y atmósferas hipnotizadoras. Muestra de ello tenemos en “Killing Time”, canción en la que los sonidos melancólicos adquieren especial protagonismo y que es claro contraste con piezas como “No” y “Three Sides Of Nazareth”, que son mucho más rítmicas y gancheras. Estamos frente a un álbum heterogéneo, pero bien articulado y que merece estar entre los mejores del año.

29°

“King” – Fleshgod Apocalypse

Bajo el concepto “el rey que todos llevamos dentro”, Fleshgod Apocalypse se despacha un álbum intenso y de una técnica sonora impecable, generando una mezcla del metal más técnico, así como elementos de música clásica (inclusive opera). “King” se desarrolla como una historia con tintes épicos, narrando la vida de un rey y su corte, lo que permite hacer un paralelo con el ser humano y su capacidad de renacer desde tiempos complicados, con la corte representando nuestros miedos internos, y el rey el positivismo y nuestra valentía interior. Todo un concepto albergado bajo una línea sonora agresiva, bien definida y con la potencia que caracteriza a esta gran banda italiana.

28°

“Night Thoughts” – Suede

El mejor disco de Suede en 20 años es el más cercano a un álbum conceptual que los británicos hayan entregado, y mucho de eso radica en que fue pensado como el soundtrack para la película que acompaña al disco, dirigida por Roger Sargent. El resultado es un álbum visual que no descuida la música, sino que la potencia; que no requiere de la imagen para apelar a sentimientos y mensajes, y aun así logra brillar por su cuenta. Entre la mejor colección de canciones de Suede en mucho tiempo, la coherencia que logra el registro deja en claro que el retorno de Brett Anderson y los suyos no es para ganar dinero, sino que para seguir creando, y mientras la calidad siga en alza, mucho mejor.

27°

“The Peace & Truce Of Future Of The Left” – Future Of The Left

Desde Gales, el trío formado por Andy Falkous (voz y guitarra), Julia Ruzicka (bajo) y Jack Egglestone (batería) llega con un álbum de aquellos que sería un error ignorar. Con una base rítmica que raya en lo adictivo, un bajo contundente y omnipresente, letras  llenas de sarcasmo y un sello vocal que a esta altura es marca registrada, el quinto trabajo de la banda entra directo a volar cabezas, marcando el punto más alto de la propuesta noise rock del conjunto. La reverberante “Back When I Was Brilliant”, la afilada guitarra de “If AT&T Drank Tea What Would BP Do?” y el potente y desértico riff de “Proper Music” son sólo algunas de las razones que hacen de este disco un imperdible.

26°

“Dystopia” – Megadeth

Que una banda de extensa trayectoria lanzara un disco se transformó desde hace mucho tiempo en la mera excusa para salir de gira. Tras años de pobres lanzamientos que no lograban consolidar a las nuevas canciones dentro de los clásicos de Megadeth, apareció “Dystopia”, cuyo aire de renovación permitió que el cuarteto se reencontrara con un sonido que creía perdido. Un disco directo, agresivo y orquestado bajo los parámetros más convencionales del thrash metal, entregando composiciones que hablan de la guerra y la humanidad, entre otros temas. Un álbum obligatorio en su discografía, y eso es algo para tener en mucha consideración a estas alturas del partido.

25°

“Malibu” – Anderson .Paak

Para hablar del segundo trabajo del californiano, hay que detenerse a pensar en el excelente año que tuvo, con un álbum que logró consolidarlo en el mainstream para que así todo el mundo pudiera apreciar la genialidad de un LP que mezcla r&b, hip hop y neo soul. “Malibu” responde de manera directa a la profunda evolución que está viviendo el hip hop luego de que Kendrick Lamar lanzara el excelente “To Pimp A Butterfly” (2015), trayendo consigo a Anderson .Paak desarrollando un sonido versátil, atrevido y lleno de matices. Destacado desde su lanzamiento, este disco es una producción de primera categoría, la que además fue capaz de engalanar al hip hop hasta niveles insospechados.

24°

“Transcendence” – The Devin Townsend Project

El repertorio  del genio canadiense, Devin Townsend, abarca prácticamente todas las ramificaciones del rock y el metal para nutrirse, proceso que dio luz a “Transcendence”, uno de los puntos más altos de su carrera. No hay otro artista en la actualidad capaz de sonar tan épico y desgarrador al mismo tiempo, y que además tenga un sentido de la armonía tan desarrollado. “Truth”, “Offer Your Light” o la homónima del disco, abundan en arreglos que las elevan a un nivel memorable, hipnotizando de inmediato. La famosa “muralla de sonido”, técnica que caracteriza el trabajo en estudio de Townsend, esconde tantos detalles, que transforman la experiencia en toda una aventura sónica.

23°

“Mariner” – Cult Of Luna

El viaje que emprendió Cult Of Luna es posible de describir como una travesía que comenzó en la profundidad del bosque, que luego desembarcó en una metrópolis consumida por el sistema del mundo moderno, para finalmente responder a un llamado superior y dejar el planeta en dirección al cosmos. “Mariner” es la musicalización de esta última fase, para la cual reclutaron a la cantante Julie Christmas, quien aportó una nueva dimensión al ya amplio espectro sonoro de los suecos. “The Wreck Of S.S. Needle” captura por completo la esencia de la obra y evidencia de mejor manera la decisión de incluir a Christmas. Cerrar los ojos y abstraerse es la mejor forma de afrontar este trabajo.

22°

“Nonagon Infinity” – King Gizzard & The Lizard Wizard

Si hubiera que definir el sonido y estilo de la banda australiana King Gizzard & The Lizard Wizard en un concepto, tal vez lo más adecuado debería ser el término “eclécticos”. Y es en este su último disco donde dan despliegue a todo su eclecticismo y particular estilo. El álbum exuda en casi todas sus canciones una energía desbordante e hipnótica, intensidad que se ve apoyada en el concepto circular de “Nonagon Infinity”, el que transita como un loop de principio a fin con frases y fragmentos musicales que se repiten conforme pasan las composiciones, piezas que están pegadas unas con otras entregando al oyente un viaje musical redondo y lisérgico, muy apto para quien lo sepa apreciar.

21°

“Sorceress” – Opeth

Opeth es una banda en constante evolución, su música es siempre flirteante entre lo melódico y la rudeza es su marca de origen. Sin embargo, en este disco han decidido inclinar la balanza hacia lo melódico y, sobre todo, hacia su raíz cada vez más presente: el sonido progresivo clásico, lo que se ve reflejado en las atmósferas y capas sonoras de las diferentes canciones del álbum. Así, “Sorceress” entrega casi una hora de composiciones de alto nivel, con cuidados arreglos acústicos y con una ejecución  instrumental superior, pero sobre todo nos muestra una banda madura y consiente del tipo de música y sonidos que quiere lograr, lo que se ve reflejado en una obra sin puntos bajos.

20°

“Guidance” – Russian Circles

Luego de una intro de unos pocos minutos de calma, se expande ante nuestros oídos un grupo de inspiradas canciones instrumentales que serán capaces de llevarnos en un camino sonoro de paisajes y tempestades sin concesiones. Con “Guidance”, Russian Circles consigue sonar casi como una orquesta completa, todo en base a la potencia de la ejecución, y  a lo compacto y pulcro del sonido, logrando que los temas fluyan con naturalidad entre su tono metalero experimental y atmosférico. A las virtudes descritas, se une la lograda intención de hacer que el disco suene como un todo artístico en siete partes, lo que hace irresistible no escucharlo completo de punta a cabo y sin pausas.

19°

“Emily’s D+Evolution” – Esperanza Spalding

Con talento y canciones implacables, Esperanza Spalding necesitaba otro espíritu para agregar a su arsenal y lo encontró en Emily, su alter ego –y su segundo nombre–, quien protagoniza el concepto desarrollado en su quinto disco. Con Tony Visconti –partner habitual de Bowie– como cómplice, Esperanza trabajó un conjunto de composiciones donde los juegos matemáticos en los compases, la fluidez del indie y la fusión que consigue el jazz más acogedor, convergen en canciones que evaden la lectura superficial y configuran una nebulosa donde, tras tantear, se deben usar los cinco sentidos y así llegar al entendimiento de un nuevo estatus creativo de una artista en constante expansión.

18°

“Hypercaffium Spazzinate” – Descendents

Después de 12 años, los fundadores del movimiento que definiría la escena punk rock californiana se anotan uno de los retornos más destacados de 2016. No sólo por lo que significa volver a verlos, sino que fundamentalmente porque, fieles a su estilo de no caer en la caricatura punk, hoy nos entregan un álbum sin sacrificar energía, rescatando las historias de quienes dan vida al conjunto al día de hoy y no del grupo de adolescentes que alguna vez fueron. “Feel This”, “We Got Defeat” e incluso “No Fat Burger” son claros ejemplos de esto. Una vez más Milo y compañía toman la delantera y le enseñan a toda la camada cómo se hace para sumar años sin perder credibilidad ni estilo.

17°

“The Violent Sleep Of Reason” – Meshuggah

La evolución de los suecos es producto de un trabajo arduo y meticuloso, que además construyó toda una manera de vivir la música extrema. Con el beneplácito global bajo el brazo, Meshuggah se desaceleró y se quedó casi en el mismo lugar donde concibieron sus dos registros anteriores. “The Violent Sleep Of Reason” es dinámico y cuenta con aquellas estructuras que han forjado el sonido de la banda, lo que satisface a la crítica y a los seguidores que les han elogiado. La sección de “Stifled” y “Nostrum” encarna la vorágine y el virtuosismo que les hizo famosos, sobre todo por evidenciar la grabación a la vieja usanza que aplicaron esta ocasión, jugada maestra con la que una vez deslumbraron a todos.

16°

“The Glowing Man” – Swans

Con “The Glowing Man” estamos ante un álbum que requiere tiempo y un estado de humor adecuado para ser apreciado; es el equivalente a hacer un viaje con sus estaciones, paisajes y destino final. Pero este viaje es demarcado por una banda con más de tres décadas de carrera y esa experiencia de años y mucha música en el cuerpo es entregado con maestría. Sin embargo, no estamos para nada ante un disco fácil: durante sus 118 minutos de duración las canciones están cargadas de muchas capas, detalles y armonías; por momentos vamos de susurros a verdaderas tempestades sónicas. Pero en la escucha del todo, cada parte se siente necesaria. Una obra intensa, profunda y musicalmente superior.

15°

“Terminal Redux” – Vektor

Primero debe quedar claro que “Terminal Redux” es uno de los discos más vertiginosos y ambiciosos que se haya creado en la historia del thrash metal, etiqueta que, sin embargo, al cabo de unos minutos resulta a lo menos mezquina. “LCD (Liquid Crystal Disease)” conjuga lo clásico del estilo, pero más acelerado y más violento aún, mientras que la clausura a cargo de “Collapse” y “Recharging The Void” exploran otras dimensiones y experimentan sin contemplaciones ni límites con armonías y voces limpias, demostrando así el nivel de pericia de los músicos de Vektor y dejando en evidencia que si ellos eligieron el metal más afilado, se debió solo a la pasión que sienten por él.

14°

“Monolith Of Phobos” – The Claypool Lennon Delirium

Si de fusiones se trata, la sorpresiva e improbable apuesta de Sean Lennon y Les Claypool aprueba con distinción máxima. “Monolith Of Phobos” es el ejemplo perfecto de cómo rescatar en la medida justa la identidad de cada una de las partes que da vida a un proyecto y combinarlas de manera tal, que cada propuesta sólo se vea beneficiada, logrando mostrar facetas que por sí solas no lucirían como lo hacen formando parte de un mix. Space rock, funk progresivo e indie rock psicodélico se desplazan de forma natural y fluida a lo largo de este álbum que, en lo lírico, rescata como tópico principal el abuso de las drogas de prescripción legal (“Cricket And The Genie”; “Oxycontin Girl”).

13°

“Let Them Eat Chaos” – Kate Tempest

Kate Tempest es una mezcla entre poetisa y rapera, una mujer de mirada aguda y letras afiladas, y en este disco nos entrega un ensayo de su visión de mundo, una visión cruda de una sociedad dañada. Para tal efecto de ensayo músico/literario, Tempest se vale de su voz como instrumento principal, más la compañía de secciones musicales que van desde el hip hop al dub y la electrónica, pero siempre como bases de apoyo, eso porque en todo momento lo principal es el relato. Pese a ser casi una paradoja, en este álbum lo que menos trasciende es la música; todos los laureles se los lleva la sólida performance de la artista y cómo nos taladra la conciencia como oyentes/lectores de su obra.

12°

“Magma” – Gojira

Esta es, sin lugar a dudas, la propuesta de metal más original del año. Y es que los franceses de Gojira dan clases de cómo generar nuevas atmósferas en tiempos en que la innovación sonora es desplazada y reemplazada por sonidos más convencionales. “Magma” es una apuesta segura. Sonidos encadenados a través de complejos y arrítmicos arreglos, tanto en guitarra como en batería, son capaces de dejar a más de alguno atónito. Esta experimentación sonora adicionada a la fórmula compositiva tan característica de Gojira, brindan gratos momentos en piezas tales como “Silvera”, “The Cell”, “Low Lands” o la gloriosa “Magma”, que da su nombre a este gran y destacable trabajo.

11°

“Give A Glimpse Of What Yer Not” – Dinosaur Jr.

J Mascis tiene una capacidad de cultivar y cosechar melodías ricas en belleza, eso lo dejó en claro en sus trabajos solistas, y consigue meter eso en especial en su subvalorada entrega vocal en el undécimo disco de estudio de Dinosaur Jr. La dinámica del bajo de Lou Barlow se suma para, sin dejar de lado lo que hace del trío un pilar de la música alternativa, empujar los límites de lo que la gente conoce de la banda, con mayor énfasis en lo melódico y un sentido intimista que parece un contrasentido al ver tracks tan estridentes que llenan espacios extensos, pero que es reflejo de la forma de trabajar que, a punta de experiencia, ha ganado la banda en tres décadas de historia.

10°

“We Got It From Here… Thank You 4 Your Service” – A Tribe Called Quest

Llegó de sorpresa, anunciando de paso el regreso y despedida de una de las bandas más recordadas dentro del hip hop. Luego del fallecimiento de Phife Dawg, ATCQ decidió sacar adelante un disco que se comenzó a gestar con el músico aún en vida, definiéndolo como el álbum definitivo y un broche de oro a la extensa trayectoria de los norteamericanos. Con invitados estelares como Elton John, Kendrick Lamar, Jack White o Kanye West, se hace un muy buen repaso a estilos como el jazz, mezclándose en un rap que refleja la conciencia social y la lucha por los derechos, entre otras temáticas de carácter político, muy ad hoc con la complicada situación que vive EE.UU. por estos días.

“You Want It Darker” – Leonard Cohen

La trampa del álbum póstumo. Hay señales, pero no dejan de ser sensaciones que son una vía artística, no literal. Leonard Cohen, tal como David Bowie, murió poco después de haber lanzado un álbum nuevo, su 14° disco, que con un semblante oscuro –tal como sugiere el título– explora en lo necesario de lo malo abrazándolo, sin negarlo ni bloquearlo, dando cuenta de que la luz se valora sólo en cuánto contraste hace con la oscuridad. Sí, es un disco póstumo y las señales en los tracks están ahí, de un adiós con estilo, pero no es necesario ver de cerca a la muerte para sentir cada composición como propia porque es aún más universal: a veces sólo queremos a la vida oscura, bien oscura.

“Teens Of Denial” – Car Seat Headrest

Ya con “Teens Of Style” (2015) Will Toledo se había ganado un espacio en la movida rock de aires noventeros. No conforme con eso, vuelve al estudio, corrige algunos detalles de sonido y, sin perder un ápice de actitud DIY, termina entregándonos lo que podría considerarse la bitácora indie perfecta para acompañar el confuso viaje que va desde la juventud tardía a la adultez temprana. Con niveles de lucidez lírica realmente notables, este nuevo trabajo logra recorrer sin contratiempos un camino musical extenso y cautivante que, alternando períodos de franca urgencia juvenil con otros de calma y reflexión, nunca pierde el ímpetu a pesar de sus más de sesenta minutos de duración.

“Post Pop Depression” – Iggy Pop

Como quien retorna a los setenta, Iggy encuentra una vez más el compañero ideal y nos regala un álbum destinado a anotarse un lugar en la historia del rock contemporáneo. En nueve canciones y cuarenta minutos, Josh Homme y el padrino del punk dan factura a un disco rock de tintes oscuros, que atraviesa con elegancia paisajes de muerte y desencanto, al mismo tiempo que saluda la escuela musical de Homme (“Break Into Your Heart”; “American Valhalla”; “German Days”) y los sonidos de la iguana propios de “Lust For Life” (1977) y “The Idiot” (1977). Un triunfo por donde se le mire. Luego de esto, es difícil aceptar la idea de que quizás se trate del último disco de Iggy Pop.

“For All Kings” – Anthrax

Para una banda que lleva sobre tres décadas de carrera, su última placa es un testamento a su vigencia y reafirma el estatus de grupo insigne en lo que a música metal se trata. Ellos se dan el lujo no sólo de entregar un conjunto de buenas canciones, sino que además corren riesgos, se atreven con composiciones más largas y agregan a su potente sonido elementos melódicos cercanos al metal progresivo. Es evidente que la composición de Anthrax en el álbum ha madurado, pero eso no ha impedido que golpeen con más fuerza que bandas más jóvenes, a lo que se suma la sensación de que el disco crece con cada escucha. Su sonido fresco y potente es de los mejores entre sus últimas entregas.

“Gore” – Deftones

No importa las veces que los tilden de repetitivos, Deftones sabe cómo hacer valer su impronta, con un sonido y sello propio obtenido con los años. En “Gore” encontramos composiciones más experimentales, con sonidos variados por distintas veredas, pero sin perder el norte de un relato que se desenvuelve entre los densos riffs de Stephen Carpenter y la característica angustia en las líricas de Chino Moreno. Si bien, no pasa como un gran destacable dentro de su discografía, sí logra cumplir la labor de un disco bien trabajado, sólido y con un relato más que coherente con la intención que busca, sonando muy natural y con una soltura digna de una banda afianzada entre sus integrantes.

“Skeleton Tree” – Nick Cave & The Bad Seeds

Es extraño pensar que un disco cause angustia en el auditor, pero ese sentimiento es precisamente el que da todo el componente especial a la última obra de Nick Cave & The Bad Seeds. Utilizando temas tan recurrentes para el compositor como la muerte o la soledad, “Skeleton Tree” se alza como uno de los trabajos más lúgubres y complejos de su discografía, con letras que generan una empatía y cohesión con el oyente, acercando la historia del álbum a la suya propia. Estamos frente a una obra de arte de principio a fin, englobada en uno de los discos más intensos y potentes del año, con la constante presencia de la muerte acechando al atormentado e inspirado Cave.

“The Fall Of Hearts” – Katatonia

Una década después de “The Great Cold Distance”, disco que ubicó a Katatonia en la primera línea del metal, llega “The Fall Of Hearts”, y lo hace superlativamente. Esta es la culminación del sonido que han desarrollado desde entonces y confirma la premisa de que el buen arte nunca resulta desde la felicidad. Son 12 piezas que encarnan la melancolía en su significado absoluto y que se desenvuelven en una obra ejecutada con elegancia en los pasajes más oscuros, mientras en esos rincones donde se filtra algo de luz queda expuesta la supremacía del trabajo vocal y lírico de un álbum que crece a medida que se acerca su ocaso, donde “Pale Flag” y “Passer”  lo clausuran con un toque magistral.

“A Moon Shaped Pool” – Radiohead

No me dejes” es la frase incansable que cierra el noveno disco de Radiohead, quienes en “A Moon Shaped Pool” presentan sonidos más orgánicos y retocan melodías que en su mayoría tenían muchos años de edad. La más emblemática es “True Love Waits”, rareza con 21 años de vida que recién tiene una versión de estudio: desgarradora, romántica y lejana. Un disco en orden alfabético, en desorden de estilos, que consigue coherencia en la calidad de la producción de la banda y Nigel Godrich, además del dominio de lo melódico y experimental, en el trabajo más Jonny Greenwood en mucho tiempo. Radiohead no nos dejó nunca y aun así su retorno tiene un halo de reencuentro tan fuerte como emotivo.

“★” (“Blackstar”) – David Bowie

Injustamente, “★” (“Blackstar”) será recordado más como el disco póstumo de David Bowie, que en su mérito como un álbum que forma parte de los hitos creativos del artista, cuya muerte marcó el espíritu del año. Injustamente, “★” será visto más como una despedida que como un regalo, y más como un relato que se leerá desde su contexto que desde el mensaje mismo. Bowie fue el amo de la reinvención, del cambio, de dejar morir ciertas ideas para que nacieran otras y se levantaran, como el “Lazarus” que intentaba recuperarse antes de caer en el purgatorio en el video de aquel sencillo. En su último álbum, el inglés se alió con talentos jóvenes del jazz para desarrollar sus composiciones a otro nivel y con otra profundidad, apuesta que pagó con creces a lo largo de “Blackstar” o “Dollar Days”, con un cierre que tras el fatídico 10 de enero tiene aún más significados, en donde David Bowie deja en claro que siempre amó la ambigüedad en los discursos y tener la posibilidad de ser leído y releído, en sus palabras y en sus sensaciones, como queda claro en “I Can’t Give Everything Away”, un último canto para un gran último disco que, incluso sin este contexto, es lo mejor salido en un año con muchas pérdidas y gran música como fue 2016.

Por Manuel Toledo-Campos, Hans Oyarzún, Manuel Cabrales, David Martínez, Carolina Velásquez, Gonzalo Fernández y Claudio Tapia

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  1. Antonia says:

    Está bueno, pero es imperdonable que no aparezca “A seat on the table” de Solange, es el mejor disco del año.

  2. cristian says:

    que bueno que hayan incluido el punk con descendents pero creo que faltó el disco nuevo de nofx que esta tan bueno (o mejor tal vez) que el de descendents

  3. Juan says:

    mejor sería una lista con 5 o 10 títulos con apuesta segura,
    discos que valdrán la pena en 5 o 10 años más,
    de esta lista mucho ya se olvidó aun sin cerrar el año
    saludos

  4. Me parece que el último disco de Korn: the serenity of suffering debería aparecer también en este listado. Saludos

  5. reviews_breves says:

    Ay, sí, Solange es el mejor disco del año sólo porque Pitchfork lo dice… xD

  6. h says:

    y Kanye y Skepta y Kendrick Lamar y Beyonce? Cosas de las listas, que dicen más de los enlistadores.

  7. pilgrim21 says:

    Me faltaron varios!! Heads Up de Warpaint, Emotions & Math de Margaret Glaspy (que además es un tremendo disco debut), A seat on the table de Solante, Lemonade de Beyoncé, A mulher do fim do mondo de Elza Soares, la regrabación de The Myths and Legends of King Arthur de Rick Wakeman, Coloring Book de Chance de Rapper… en fin. Una lista muy inclinada al metal a mi parecer, dejando de lado muy buenos exponentes de otros géneros.
    Pero sorprendido gratamente con Suede y Nicolas Jaar, qué bueno ver a Esperanza Spalding y concuerdo plenamente con Radiohead, A Tribe called Quest, Leonard Cohen, Savages, Anderson.Paak y Bowie.

  8. rula says:

    el tema no es si faltaraon discos o no… el temaes que tan relevante esta lista armada por puros amateurcillos. y el otro tema es que copiaron caleeeeeta deotros blogs de musica que si valen la pena…. y son 50! nadie tiene tiempo para leer eso. chao, ojala mejoren para el 2017.

    • La relevancia la da el tiempo. Términos como “Amateurcillos” y “copiaron caleta” sólo habla de tu arrogancia e ignorancia. Y “nadie tiene tiempo para leer eso” sólo comprueba que tu comentario no se fundamentó en nada. Por último discrepabas tirando unos discos de tu preferencia, pero fuiste ningún aporte, amigo, cero. Ojalá mejores para 2017 cuando vuelvas.

  9. buscarethos says:

    Hay cosas de este ranking que me sorprenden para bien. Creo que solo extrañé a mogwai y the last shadow puppets (según mi gusto personal claro) Imprescindibles por trayectoria: bowie, radiohead, iggy pop, anthrax y descendents. En ningún ranking chileno ha aparecido Solange, solo en los internacionales ¿por que será? Creo que sería bueno hacer estos rankings de manera colaborativa entre los lectores. Saludos melómanos!!!

  10. pamcortes says:

    Buena lista, cabros! Obviamente siempre desde el gusto personal, uno va a estar a favor o en contra de ciertos nombres. Pero una vez más, mantienen lo heterogéneo. Os felicitou.

  11. El Sémola says:

    Me gustó caleta la lista, aunque debo confesar que no estoy para nada enterado de muchos de los grupos (una excusa perfecta pa escucharlos). Si no me hubiese gustado la lista, no habría reclamado, total, es una lista, no las sagradas escrituras. La gente que reclama como que no cacha qué es Internet. Un abrazo, chiquillos, son la tremenda página.

  12. y Black Orange?

  13. Gerald says:

    Está bioen la lista, aunque tambien agregaria NOFX y el de pixies que estpa buenísimo.

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