Conéctate a nuestras redes

Artículos

Evanescence: Resurgiendo desde las sombras

Publicado

en

Ha pasado mucha agua bajo el puente desde la primera visita de Evanscence a nuestro país. En aquella ocasión, Amy Lee y los suyos, aterrizaron sobre el escenario de la Pista Atlética del Estadio Nacional, para presentarse frente a miles de fanáticos que llegaron para disfrutar del nu metal melódico con algunos toques góticos, elementos que moldeaban el estilo que convirtió a Evanescence en uno de los números más taquilleros en su especie.

Los años de gloria terminaron abruptamente con el cambio de década y Evanescence desapareció del mapa para tomarse un largo receso de cinco años, para luego renacer durante el otoño del año pasado con el lanzamiento del homónimo “Evanescence” (2011). Amy Lee es la gran matriarca de la agrupación, que regresa a nuestro país para presentarse en el Movistar Arena el próximo martes 23 de octubre, en un espectáculo que promete reivindicar el nombre de los americanos.

Surgidos en la ciudad de Arkansas y fundada por el dúo compuesto por Amy Lee en las voces y teclado, y Ben Moody en la guitarra, conformaron la primera encarnación de Evanescence, la que comenzó a hacerse notar en las radioemisoras locales con temas como “Solitude” o “My Immortal”, otorgándoles popularidad en los escenarios de la zona. Los primeros lanzamientos fueron en formato de EP con “Evanescence EP” (1998), “Whisper EP” (1999), “Mystary EP” (1999), para luego lanzar un demo oficial con el nombre de “Origin” (2000), registro que contiene las primeras versiones de temas como “Whisper” e “Imaginary”, las cuales más tarde conformarían parte del primer LP del grupo.

Al tanto del tremendo potencial del grupo, Wind-up Records reclutó de inmediato a la dupla para auspiciarlos y prepararlos para el éxito que estaba por llegar. Luego de dos años, Dave Fortman, productor de bandas como Slipknot o Mudvayne, llegaría para guiar al grupo en la creación de lo que sería “Fallen” (2003), el gran debut de Evanscence. Al grupo se unió John LeCompt en la guitarra rítmica, Rocky Gray en la batería y Will Boyd en el bajo, formación que viviría el mejor de período de la banda, que los llevó a convertirse en un suceso comercial sin precedentes.

Los singles “Bring Me To Life”, con la participación en las voces de Paul McCoy, vocalista de12 Stones, y la balada “My Immortal”, arrasaron con los rankings alrededor del globo, alcanzando el número uno en el Reino Unido con “Bring Me To Life” y el número siete con “My Immortal”. Ambas canciones fueron incluidas en el soundtrack de la película “Daredevil” (2003) y “Fallen” se convirtió en uno de los discos más vendidos de la década.

El gran momento de Evanescence quedo plasmado en “Anywhere But Home” (2004), CD/DVD que incluye un concierto en París, además de un compilatorio que contenía material inédito, como la canción “Breathe No More” parte de la banda sonora de la adaptación cinematográfica de la heroína “Elektra” (2005), y el cover de “Thoughtless” original del Korn.

Por diferencias artísticas, Ben Moody abandonaba la banda, dejando a Amy Lee como la líder absoluta del quinteto. Con la intención de explotar toda su creatividad y realizar una producción meticulosa, La vocalista se tomó tres años para lanzar el siguiente disco de la banda. “The Open Door” (2006) trajo consigo la salida de Will Boyd, para ser remplazado por Tim McCord, sumado a la entrada de Will Hunt y Troy McLawhorn, en batería y guitarra, respectivamente, para conformar la formación definitiva.

“The Open Door” continuó la senda de su predecesor, con un gran éxito mediático y girando con bandas de la talla de Velvet Revolver, Stone Sour y Aerosmith. La agrupación liderada por Amy Lee vivía sus últimos años de gloria en el ocaso del nu metal.

En silencio durante cinco años, Evanescence fraguó con sumo cuidado y pulcritud la producción de su último álbum, que sin mayores epítetos, lleva el nombre de la agrupación. Sin batir los records de hace unos años, “Evanescence” puso de vuelta al ruedo a los norteamericanos, para hacerse parte de carteles como el de Rock In Rio 2011-2012, en sus versiones de Brasil y Lisboa, respectivamente, además de llegar como cabeza de cartel a la primera versión de Maquinaria realizada en Brasil el año 2010.

Evanescence ya no es la gran bomba comercial que conquistó al mundo a mediados de la primera década de 2000. Hoy es una banda que profesa con constancia su sonido y, aunque ya no conquistan los rankings, han sabido renacer en cada una de sus dilatadas entregas para reencontrarse con sus devotos fanáticos. Haciendo justicia al significado de su nombre, Evanescence desaparece entre las sombras para resurgir y recordarnos que la oscuridad melódica sigue presente.

Por Sebastián Zumelzu

Publicidad
1 Comentario

1 Comentario

  1. Daniel

    21-Oct-2012 en 4:35 pm

    Muy buena reseña de la banda y por supuesto allá estaremos en el Movistar Arena este martes.

Responder

Artículos

Mogwai, Future Islands y Sun Kil Moon, las tres fuerzas del otoño

Publicado

en

Fauna Otoño 2018

Al ver el cartel del festival que se realizará en Espacio Riesco este 12 de mayo, queda claro que varios mundos podrán convivir en el mismo espacio de Fauna Otoño, algo importante en tiempos donde la tolerancia y el respeto son claves para la convivencia, también considerando que la disposición de escenarios permite escuchar la gran mayoría de las propuestas. Es en este ánimo que destacan tres propuestas difíciles de clasificar, pero al mismo tiempo que son sencillas de identificar, las que intentaremos disponer desde las sensaciones más allá de tecnicismos.

 

Mogwai: Calma en el caos

Cada vez que una canción de Mogwai explota, la sensación que queda es de una extraña calma. Como si el cosmos aplicará un mecanismo de relajación ante un trauma, o como si hubiera hipnosis en el momento exacto del apocalipsis. Lo que hacen los escoceses va más allá de lo que técnicamente consiguen, porque construir crescendos que redunden en una catarsis bella es algo que pueden hacer muchos, pero lo de Mogwai va más allá, a veces dejando a la deriva al oyente en una meseta polar para luego, desde esa incertidumbre, llegar con un sonido más grande que la vida.

Aunque la banda hace rato que no saca un disco que caiga en gracia a todo el espectro de sus fans, lo que ha hecho en los últimos años, más que inventar una rueda nueva, ha sido refrescar la forma en la que ruedan. Eso hace que, en vez de escuchar algo que parezca igual a lo anterior, se permita ver en la performance misma las ganas de crear de los escoceses, quienes también destacan como creadores de soundtracks para películas y series. Si Mogwai es capaz de crear un mundo para sí mismos, en estos casos también son hábiles para arropar mundos ajenos en la música. Al final, lo que es evidente es cómo pueden manejar los ánimos, los espacios y los tiempos, fundamental para un espectáculo que relaja y tensa a la vez, como los latidos del corazón.

Future Islands: Baila por tu vida

La sofisticada propuesta del trío norteamericano Future Islands no alcanza a esconder las ansias de conseguir algo fundamental para la vida: el movimiento. Todas las armonías, las melodías, las figuras de bajo, todo eso redunda en la provocación fundamental de mover el cuerpo, las ideas, las emociones, a través de una dirección muy particular por la voz de Samuel T. Herring, uno de los frontman más impredecibles y entregados en un escenario. Cuando vemos la forma en la que Samuel vive un concierto, queda claro que lo de Future Islands no es casual, y que él siente esa música tanto o más que los fans.

Pero la banda no es sólo lo que consigue Samuel, porque la dinámica entre sintetizadores y bajo es parte de lo que hace a la agrupación sobresalir. Gerrit Welmers y William Cashion dialogan a través de compases que se tejen de tal forma, que no se puede ignorar lo que hit tras hit consigue Future Islands. Al final, el imperativo es bailar y sorprenderse con la extravagancia de Herring, y es difícil que eso no pase donde sea que se presenten.

Sun Kil Moon: aislar y provocar

No necesariamente a todos les puede gustar todo el mundo. Bien lo sabe y entiende Mark Kozelek, quien, más que preocuparse de agradar, ha intentado contar historias y hacerse valer en el escenario. Legendaria es aquella ocasión donde puteó a The War On Drugs por sonar muy fuerte, lo que molestaba su espectáculo con una sola guitarra. Kozelek en el proyecto Sun Kil Moon narra y expresa emoción a un grado descriptivo enorme, basado en letras casi declamadas, que no escatiman tiempo ni esfuerzo en llegar a lo medular de las historias y mucho más.

Pero Kozelek también es parlanchín debajo del escenario, y no es extraño verlo como Morrissey, lanzando opiniones poco populares, difíciles de defender y que, en vez de acercar gente a su música, la alejan. Esto redunda en que Sun Kil Moon tal vez no es un nombre tan conocido porque Mark no está interesado en algo tan masivo, pero sí en la cantidad de respeto necesario para que sus creaciones sean respetadas y realmente escuchadas. Es probable que en vivo quede claro que tantos dimes y diretes sirven para, finalmente, encontrar la música en medio del camino.

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 2 semanas

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 2 semanas

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 3 semanas

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

ØMNI ØMNI
DiscosHace 3 semanas

Angra – “ØMNI”

Hay bandas que recaen eternamente en lo genérico y no experimentan más allá de los materiales básicos que les ha...

The Sciences The Sciences
DiscosHace 3 semanas

Sleep – “The Sciences”

La carrera de Sleep dista mucho de ser una historia típica en el mundo del rock, factor que pudo haber...

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 4 semanas

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 4 semanas

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 1 mes

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 1 mes

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Eat The Elephant Eat The Elephant
DiscosHace 1 mes

A Perfect Circle – “Eat The Elephant”

La espera no es algo a lo que estemos acostumbrados en la modernidad, a estas alturas parece un concepto extraño...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: