Contáctanos

Artículos

Especial Lollapalooza Chile 2017: Rancid

Publicado

en

En la séptima edición de Lollapalooza Chile, uno de los nombres más esperados por los fanáticos nacionales es el de los norteamericanos de Rancid, la legendaria banda punk que por fin realizará su debut en escenarios locales, el próximo sábado 1 de abril. Erigiéndose como uno de los números más pesados del cartel, tanto en estilo como en historia, el primer encuentro con los de California se avista como un acontecimiento musical sin precedentes, uno del que cualquier asiduo al punk no puede quedar indiferente.

Formados el año 1991 por Tim Armstrong y Matt Freeman, amigos de la infancia y ex miembros de otra agrupación de culto, Operation Ivy, Rancid marcó el recambio de bandas punk en Estados Unidos, siendo los máximos responsables junto a Green Day y The Offspring de sacar al estilo del underground y llevarlo a los grandes escenarios, elemento clave en la carrera de la agrupación y que justifica su inclusión en el line up de un festival como Lollapalooza, donde prepondera el pop y el rock alternativo. Rancid tiene la capacidad de encajar en el lugar que lo pongan sin comprometer una pizca de su esencia. Lanzando su disco homónimo el año 1993 bajo el amparo de Epitaph Records, sello fundado por Brett Gurewitz, guitarrista de Bad Religion, el cuarteto -que selló su alineación sumando a Brett Reed y a Lars Frederiksen, baterista y guitarrista, respectivamente- se propuso sacar adelante una de las carreras más remarcables para una banda de su especie.

Como teloneros de gira de The Offspring y promocionando su segundo álbum, “Let’s Go” (1994), Rancid rápidamente se transformó en un nombre importante en su país, tanto así, que el sello fundado por Madonna, Maverick Records, estuvo detrás de ellos para ficharlos, dando pie a numerosas leyendas urbanas, como la que dice que la reina del pop les envió fotos de ella desnuda. Como sea, los estadounidenses decidieron mantenerse en Epitaph para lanzar su próxima placa “…And Out Come The Wolves” (1995), uno de los trabajos más exitosos de su carrera, sobre todo en lo económico, ya que lograron disco de oro con una obra que fue reconocida como un “revival del punk”, característica que contrastó con el mix de estilos que representó “Life Won’t Wait” (1998), el siguiente hito en su discografía.

“Rancid” (2000), el segundo álbum homónimo del grupo, se decantó por sonoridades más hardcore sin lograr el éxito de los lanzamientos previos. Esto, a diferencia de “Indestructible” (2003), larga duración que se instaló en la posición número 15 del ranking Billboard gracias a la gran distribución que les dio el sello Warner Bros. Records, en un movimiento altamente criticado por los fanáticos del grupo, quienes vieron con malos ojos su asociación con una casa discográfica tan poderosa, en desmedro de los sellos independientes que siempre apoyaron su carrera. Concluido el tour de “Indestructible”, los integrantes del grupo se tomaron un descanso para dedicarse a sus proyectos personales.

Listos para salir a tocar en vivo nuevamente, el cuarteto se preparó para realizar unas cuantas giras más con su formación original, antes de que Brett Reed se retirara del conjunto el año 2006 para luego ser reemplazado por Branden Steineckert, ex baterista de The Used, con quien grabaron el disco “Let The Dominoes Fall” (2009). Con esta misma alineación lanzaron su más reciente larga duración, “…Honor Is All We Know” (2014), el cual sigue manteniendo en alto el nombre del grupo, el que, después de décadas de espera, se decidió a visitarnos en el escenario de uno de los festivales más importantes de nuestro país. Para no perdérselo, el debut de Rancid en Lollapalooza Chile es uno de los grandes conciertos a tener en cuenta.

Por Sebastián Zumelzu

Publicidad
¡Comenta Ahora!

Responder

Artículos

Especial En Órbita 2017: Cigarettes After Sex

Publicado

en

Cigarettes After Sex

Un cenicero con los restos de cigarros recién apagados. Ventanas con las cortinas cerradas. Ropa interior en el suelo, en una silla, en medio de las sábanas o los cojines. ¿Solo o acompañado? ¿Luces prendidas o apagadas? ¿Imaginación, sueño o realidad palpable? Los ambientes que genera Cigarettes After Sex en sus canciones pintan imágenes complejas, ponen espejos al frente, y permiten la intermitencia entre brillantez y opacidad, porque el amor, el sexo, la soledad, y todo lo que esté entremedio, son puestos en la lupa sonora del cuarteto liderado por Greg Gonzalez.

Aunque con EP “I” (2012) habían tenido una notoriedad clara y su manera de ver al pop estaba de manifiesto, ciertamente había terminaciones que pulir y escenarios que iluminar más allá de lo teatral. En su álbum debut homónimo, salido en junio pasado, Cigarettes After Sex consigue salir de lo esquemático que podría ser su tipo de composición, y así las cosas fluyen. En vez de andar a tropiezos con las piezas de ropa que caen, todo puede ir un poco más lento, pero con más seguridad en los recursos y movidas a utilizar. En la habitación que se llena del sonido de los norteamericanos ya no es necesario tropezar al andar, porque cada movimiento tiene un impulso natural, entre un dreampop elegante y una manera oscura de plantar el ambient, entre una voz aterciopelada y bajos y ritmos profundos.

Quizás el rubro donde le falte cierta experiencia a la banda sea en las letras, que no consiguen la delicadeza que la interpretación en instrumentos y voz sugieren, pero también es parte del aprendizaje. Quizás son las palabras que se meten entre los cuerpos y que traban el correr de la sangre, que hielan las manos y convergen en la necesidad de seguir adelante, porque lo que consigue musicalmente Cigarettes After Sex no es sólo remitir a lo que ocurre en pareja, trío, o grupo de gente que se busca entre el amor, odio, lujuria y ausencia, sino que armar recuerdos que se puedan esconder en los beats de un bajo casi tan protagonista en la melodía como la voz de Greg, que entre tul y cuero sumerge las conciencias en historias sencillas, pero que conectan con el oyente.

Eso sí, lo concreto de las letras permite que haya un ancla en el mundo real. No se trata de un lugar de ensueño, donde el acto de tocar, besar, desear o amar quede restringido a acciones sin consecuencias. En las canciones de Cigarettes After Sex –y en especial en su LP homónimo– existen detalles concretos, corazones rotos (“Sweet”), ilusiones que se traducen en metáforas demasiado directas (“Opera House”) o la cotidianidad de una cama (“K”). No hay mucho que esconder cuando el olor a tabaco continúa en el dormitorio o cuando la brisa de la madrugada pega en los hombros, porque en medio de un ambiente idílico reside lo humano, a través del contacto físico y/o emocional.

A eso termina refiriendo la banda, entre un minimalismo elegante y sexy, a lo humano, a lo que puede errar, a lo que puede doler, y también a lo crudo e insensible (“Young & Dumb”), donde Gonzalez es capaz de culpar a su objeto de deseo de forma misógina por despecho, y aun así sonar como si pudiera convencer a cualquiera de seguirlo, a él y a sus palabras. El mundo de Cigarettes After Sex no es perfecto, se repleta de cenizas, ropa revuelta, olor a humo, a fluidos corporales, a alcohol, a ausencia, de dolores y palabras envueltas en rocas y cemento. El difícil terreno de lo carnal y lo ecléctico se funde en medio de imperfecciones que otorgan la calidez necesaria para que las canciones y los sonidos no se queden en axiomas vacíos, sino que realmente puedan generar una conexión significativa. Y en ese tipo de construcción narrativa y musical es que Cigarettes After Sex se ha vuelto una banda necesaria de escuchar y sentir. Bien adentro. Humanamente.

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Undertow Undertow
DiscosHace 4 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 5 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 2 semanas

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 3 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 4 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

Publicidad

Más vistas