Contáctanos

Artículos

Echo & The Bunnymen: La larga espera

Publicado

en

La historia de Echo & The Bunnymen es extensa. La banda de Liverpool nació en noviembre de 1978, y hasta el día de hoy sigue activa y notablemente vigente en sus capacidades artísticas tras el lanzamiento de “Meteorites” (2014), y aunque la trayectoria de la agrupación sufrió de lagunas en los años 90, lo cierto es que su importancia e influencia no se pueden negar, porque en cada lanzamiento ECHO & THE BUNNYMEN 01lo que entrega Ian McCulloch y los suyos es un legado de canciones infalibles, con ese tamaño de estadio, a escala humana, y con sensibilidades tan oscuras como brillantes.

Desde el comienzo que Echo & The Bunnymen mostró que no era la típica banda del new wave o el post punk. La cadencia de su primer sencillo, “Pictures On My Wall”, lanzado en 1979 y luego incluido en el debut de la banda, “Crocodiles” (1980), es pegajosa y llena de capas que demostraban que había buen material. “Rescue” y sus quiebres rítmicos se tomaron los charts británicos en 1980, y favoritas de los fanáticos como “All That Jazz”, son composiciones que dejaban en claro que Echo & The Bunnymen era una banda a la que había que ponerle atención.

Con el tiempo llegó el reconocimiento más masivo, y la expansión a Estados Unidos (el famoso “cruce del charco”). Luego tendríamos sonidos así en Latinoamérica. Innegable es la influencia de Echo & The Bunnymen en Soda Stereo, y el propio Gustavo Cerati no lo negó. Vinieron éxitos como “The Cutter” o “The Back Of Love”, pero en 1984 la consolidación del grupo llegó con “Ocean Rain” y, en especial, con el sencillo “The Killing Moon”.

ECHO & THE BUNNYMEN 02Aunque “Seven Seas” u “Ocean Rain” eran grandes sencillos, es de “The Killing Moon” de la que más se ha comentado, de la que más se ha escrito, y de la que más le ha tocado hablar a Ian McCulloch. Se supone que la canción se le presentó por etapas a Ian, y que desde la música fue pasando a la letra y al coro invencible que dice “Fate / Up against your will / Through the thick and thin / He will wait until / You give yourself to him”. Es McCulloch enfrentándose al destino. Es el hablante de la canción diciendo que es inevitable caer, pero que hay una voluntad que permite tener voz ante tal escenario.

La canción es tan luminosa como enclaustrada en las paredes del entendimiento. Ese tipo de sentimiento generó el grado de identificación necesario para que la trascendencia de Echo & The Bunnymen estuviera asegurada. Pese al receso en que McCulloch se fue de la banda, y que al año siguiente, en 1989, vio el deceso en un accidente de moto del baterista Pete De Freitas, en 1997 Echo & ECHO & THE BUNNYMEN 03The Bunnymen regresó con “Evergreen”, un disco de mediano éxito que incluía melodías infalibles como la de “Nothing Lasts Forever”.

Luego vendrían “What Are You Going To Do With Your Life?” (1999), “Flowers” (2001), “Siberia” (2005), “The Fountain” (2009) y el ya mencionado “Meteorites”, que es un gran disco para tener a McCulloch, el guitarrista Will Sergeant –ambos fundadores de Echo & The Bunnymen- y los suyos por primera vez en nuestro país. No se trata de un álbum lleno de hits, pero sí es un trabajo que rescata la épica íntima que tiene el conjunto como marca registrada hace 35 años, regalando canciones para corear y recordar, tal como haremos el próximo 12 de noviembre en el Cariola. Una larga espera que por fin termina.

Por Manuel Toledo-Campos

Publicidad
¡Comenta Ahora!

Responder

Artículos

Especial En Órbita 2017: Cigarettes After Sex

Publicado

en

Cigarettes After Sex

Un cenicero con los restos de cigarros recién apagados. Ventanas con las cortinas cerradas. Ropa interior en el suelo, en una silla, en medio de las sábanas o los cojines. ¿Solo o acompañado? ¿Luces prendidas o apagadas? ¿Imaginación, sueño o realidad palpable? Los ambientes que genera Cigarettes After Sex en sus canciones pintan imágenes complejas, ponen espejos al frente, y permiten la intermitencia entre brillantez y opacidad, porque el amor, el sexo, la soledad, y todo lo que esté entremedio, son puestos en la lupa sonora del cuarteto liderado por Greg Gonzalez.

Aunque con EP “I” (2012) habían tenido una notoriedad clara y su manera de ver al pop estaba de manifiesto, ciertamente había terminaciones que pulir y escenarios que iluminar más allá de lo teatral. En su álbum debut homónimo, salido en junio pasado, Cigarettes After Sex consigue salir de lo esquemático que podría ser su tipo de composición, y así las cosas fluyen. En vez de andar a tropiezos con las piezas de ropa que caen, todo puede ir un poco más lento, pero con más seguridad en los recursos y movidas a utilizar. En la habitación que se llena del sonido de los norteamericanos ya no es necesario tropezar al andar, porque cada movimiento tiene un impulso natural, entre un dreampop elegante y una manera oscura de plantar el ambient, entre una voz aterciopelada y bajos y ritmos profundos.

Quizás el rubro donde le falte cierta experiencia a la banda sea en las letras, que no consiguen la delicadeza que la interpretación en instrumentos y voz sugieren, pero también es parte del aprendizaje. Quizás son las palabras que se meten entre los cuerpos y que traban el correr de la sangre, que hielan las manos y convergen en la necesidad de seguir adelante, porque lo que consigue musicalmente Cigarettes After Sex no es sólo remitir a lo que ocurre en pareja, trío, o grupo de gente que se busca entre el amor, odio, lujuria y ausencia, sino que armar recuerdos que se puedan esconder en los beats de un bajo casi tan protagonista en la melodía como la voz de Greg, que entre tul y cuero sumerge las conciencias en historias sencillas, pero que conectan con el oyente.

Eso sí, lo concreto de las letras permite que haya un ancla en el mundo real. No se trata de un lugar de ensueño, donde el acto de tocar, besar, desear o amar quede restringido a acciones sin consecuencias. En las canciones de Cigarettes After Sex –y en especial en su LP homónimo– existen detalles concretos, corazones rotos (“Sweet”), ilusiones que se traducen en metáforas demasiado directas (“Opera House”) o la cotidianidad de una cama (“K”). No hay mucho que esconder cuando el olor a tabaco continúa en el dormitorio o cuando la brisa de la madrugada pega en los hombros, porque en medio de un ambiente idílico reside lo humano, a través del contacto físico y/o emocional.

A eso termina refiriendo la banda, entre un minimalismo elegante y sexy, a lo humano, a lo que puede errar, a lo que puede doler, y también a lo crudo e insensible (“Young & Dumb”), donde Gonzalez es capaz de culpar a su objeto de deseo de forma misógina por despecho, y aun así sonar como si pudiera convencer a cualquiera de seguirlo, a él y a sus palabras. El mundo de Cigarettes After Sex no es perfecto, se repleta de cenizas, ropa revuelta, olor a humo, a fluidos corporales, a alcohol, a ausencia, de dolores y palabras envueltas en rocas y cemento. El difícil terreno de lo carnal y lo ecléctico se funde en medio de imperfecciones que otorgan la calidez necesaria para que las canciones y los sonidos no se queden en axiomas vacíos, sino que realmente puedan generar una conexión significativa. Y en ese tipo de construcción narrativa y musical es que Cigarettes After Sex se ha vuelto una banda necesaria de escuchar y sentir. Bien adentro. Humanamente.

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Colossus Colossus
DiscosHace 15 horas

Triggerfinger – “Colossus”

Están por cumplir 20 años de carrera. Dos décadas que parecen mucho y poco al mismo tiempo. Triggerfinger es una...

Undertow Undertow
DiscosHace 5 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 6 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 2 semanas

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 3 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

Publicidad

Más vistas