Conéctate a nuestras redes
Discos chilenos destacados 2021 Discos chilenos destacados 2021

Artículos

Discos chilenos destacados 2021

Publicado

en

La industria musical chilena siempre ha sido una quimera, con un apoyo exiguo a iniciativas nacionales, segmentado en actos que ya tienen mucha trayectoria, y en condiciones laborales que son precarias. Entonces, ¿cómo la música chilena sigue en pie, incluso tras los efectos de una pandemia que aún no acaba? El tesón creativo y las ganas irracionales de miles de artistas por seguir adelante motivan la existencia de música, inclusive cuando la posibilidad de presentarla en vivo siga siendo limitada.

Los discos que sobresalen este año en el país no son indisputables, no hay un álbum innegablemente dominante del discurso, pero sí cada uno de los dispuestos aquí es un avance en la carrera de cada artista o grupo, sea planteando nuevas opciones y experimentación, como lo de Camila Moreno, Pascuala Ilabaca y Fauna, Manuel García o Criminal; el mejor disco en la carrera respectiva, como en el caso de Fármacos, Txakur o Raimundo Santander; y algunos debuts llenos de nuevas ideas, inserto en el material de Perrogato, chicarica o Mondomamba, por nombrar algunos. El camino de la música chilena, como si fuera novedad, tiene obstáculos y los ha sorteado, y 2021 es un año donde la resiliencia tuvo sonido, voz y creación.

La selección comprende trabajos lanzados entre el 4 de diciembre de 2020 y 26 de noviembre de 2021. Los discos están ordenados por orden alfabético de artista y cada imagen contiene un link directo para escucharlos.


“Soy Un Aprendiz”

Ángelo Pierattini

Acústico a un nivel que no le veíamos desde su primer álbum solista y echando mano a un imaginario sonoro fuertemente influenciado por la música tradicional latinoamericana, lo de “Soy Un Aprendiz” es un giro más que interesante en la carrera de Pierattini. Con la ayuda de Pablo Stipicic en la producción y colaboraciones múltiples (donde destaca la participación de Palmenia Pizarro en la fantástica “Subiré A Lo Alto”), el sexto álbum solista del cantautor recorre espacios de intimidad lírica abrumadora, mostrando la mejor faceta de un artista que, a esta altura de su carrera, es capaz de salir de su firma sonora tradicional sin perder un ápice de identidad. Sin duda, una acertada bocanada de aire fresco.


“Rey”

Camila Moreno

Cyborgs, feminismo, revolución, apocalipsis, amor y descubrimiento, podrían ser los tópicos de una novela contemporánea o de una serie que haga ganar millones a las grandes cadenas de streaming, pero no, es “Rey”, el cuarto álbum de estudio de Camila Moreno. Una pieza en donde la autora de “Mala Madre” vuelve a dar una clase magistral de ideas, conceptos y ejecución, logrando así dar vida a su disco más ambicioso, algo que, si se analiza su discografía, toma aún más valor. Son 20 tracks, con varios interludios incluidos, que invitan no sólo a bailar y sentir, sino que también a imaginarnos un futuro donde las marcas y las etiquetas serán cada vez más difusas.


“Intacto”

Cevladé

Intacto

El profesor de las rimas continúa siendo bastión del hip hop de líricas profundas, usualmente devastadoras, y canciones que se nutren de colaboraciones significativas no por el valor de los nombres, sino por la música que resulta de la mezcla. Cevladé sigue siendo honesto hasta el hartazgo, e “Intacto” es el espíritu que repleta un álbum de historias y emociones dolorosas desde una soledad que en un año como 2021 se siente más fuerte. El Profe es el salmón contra la corriente, porque mientras los raperos escapan hacia sonidos más vendedores para sobrevivir, a él lo alimenta hacer lo suyo, cueste lo que cueste, y es esa verdad inamovible la que hace de este disco un imprescindible de este año.


“arde lento”

Chicarica

Si hay algo que caracteriza los 32 minutos de música del álbum del cuarteto santiaguino, es lo bien trabajadas que están las ideas. De texturas increíblemente acogedoras, las canciones de “arde lento” transitan principalmente por pasajes de indietrónica y downtempo, donde, si bien predominan los sonidos de naturaleza electrónica, también hay espacio para precisos arreglos de guitarras y percusiones de corte más orgánico, lo que termina firmando una propuesta que, aunque podría brillar únicamente desde esos atributos, tiene además la fortuna de contar con la maravillosa interpretación vocal de Lorena Pulgar, lo que eleva aún más la experiencia de este pequeño viaje. Gran debut.


“The World Is Gone”

Cleaver

Con un sonido definitivamente impecable, el tercer larga duración de la banda se anota uno de los mejores momentos de rock alternativo del año. Siempre fieles a cultivar un sonido que combina el espíritu del stoner rock con lo mejor del rock de guitarras de los noventa, la evidente madurez y una producción impecable logran en esta oportunidad explotar matices y sutilezas que el conjunto nunca había lucido con tanta claridad en el pasado. Los 40 minutos de “The World Is Gone” no sólo combinan de forma perfecta pasajes de contundente hard rock con otros de naturaleza más pausada, sino que además reafirma a Cleaver como una de esas propuestas cuyo éxito masivo debería ser sólo cosa de tiempo.


“Kinich Ahau”

Conchalí Big Band

Pocos proyectos merecen estar en este espacio tanto o más que la Conchalí Big Band. Nacidos en las aulas del Liceo Almirante Riveros, este colectivo se ha transformado con el paso de los años en referentes no sólo del jazz nacional, sino que de una línea educacional que promovía el arte y la cultura. En “Kinich Ahau”, a todo eso le suman la imperante necesidad de sobrevivir en medio de una crisis. Potencia, rebeldía, virtuosismo y elegancia se fusionan en un disco que muestra la mejor cara de la banda juvenil más importante del país, pero que también evidencia los pesares y da señales de alerta. La música aquí funciona como placer, pero también como resistencia.


“Sacrificio”

Criminal

Así como ocurre con otros estilos de metal extremo, la fuerza del thrash metal es terreno fértil al momento de trasladar los aspectos más oscuros de la sociedad al campo del sonido. Conscientes de esta cualidad, Criminal vuelve a la carga con un disco donde el centro conceptual es la denuncia frente al daño medioambiental y humano que arrastran las zonas de sacrificio. Intercalándose entre inglés y español, Anton Reisenegger encabeza una producción implacable, que también hace guiños al groove y el death metal, donde la energía inagotable y el acertado enfoque lírico son los mayores puntos a favor de “Sacrificio”. Un trabajo que sostiene la calidad creativa de una banda insigne como Criminal.


“Música Terapia”

Dases

“Música Terapia” es un trabajo con un título más que pertinente. El beat suave y una lírica que mira hacia el interior, son las hebras que trenzan un disco colmado de reflexiones. Alusiones al jazz y una producción de colores orgánicos proporcionan el sustento para que la rima de Dases fluya e invite al oyente hacia una disposición introspectiva. Como si se tratase de la ventana hacia las inquietudes del MC, el tracklist pasea por diferentes conceptos, jugando con las intensidades e incluyendo algunos invitados. Ofreciendo una disposición más contemplativa del hip hop, el debut de Diego Gutiérrez se guía por dos principios evidentes: el amor a la música y el deseo de proyectarse de manera auténtica.


“Fears”

Delta

Sonido contundente, instrumentación impecable y fantásticos vocales, son algunos de los calificativos que uno podría utilizar para describir el sexto álbum del quinteto de metal progresivo chileno. Sin embargo, lo que hace de esta entrega un capítulo particularmente interesante para el catálogo del conjunto, tiene que ver con la lucidez que muestra a la hora de apostar por la fusión de sonidos, evitando quedarse en los límites del género para explorar sonoridades más propias del rock alternativo, e incluso del rock progresivo más tradicional, transformando esta nueva aventura no sólo en un capítulo versátil y cautivador, sino que también en uno lleno de sutilezas para dejarse encantar.


“Nada Volverá A Ser Igual”

El Purpurado de Charol

Al ponerle play a “Nada Volverá A Ser Igual” uno se encuentra con un ruido incesante, avasallador, que invita al trance y que absorbe la atención. Pero entre ese estado sensorial se meten cálidas melodías que evocan los buenos 90 y que perfilan a un trabajo que encuentra su equilibrio en los extremos. El Purpurado de Charol logró en este tercer larga duración mejorar su marca de autor, dotando de mayor precisión una fórmula que emerge del underground y que se apoya en el noise. Musicalmente extraordinario, el disco encuentra su voz en este mundo convulsionado e injusto. Es un álbum de rock de tomo y lomo. Emoción, potencia, estallido y guitarras.


“Manual De Una Pérdida

Fármacos

La escena pop nacional vuelve a recibir a uno de sus hijos pródigos y lo hace con los brazos abiertos. “Manual De Una Pérdida” es un disco brutalmente honesto, lleno de atmósferas y ritmos sintetizados, que hacen deambular por emociones tan distintas como la felicidad y la introspección, una dualidad que aquí se logra a la perfección. Cada una de las 15 piezas que componen el álbum busca generar algo en el oyente, y lo logra, con un Diego Ridolfi demostrando que es un maestro de la música bailable, pero que también tiene un talento especial para explicar el sentir. Aquí lo hace una y otra vez, de una forma genial y pegajosa.


“Heridas”

Hombre Lobo

“Heridas” es un disco que abraza y acoge con sus melodías cálidas y coloridas; un trabajo donde las emociones y los recuerdos van floreciendo, mientras Pablo Recabal expone sus vivencias y pesares más íntimos. Así, el viaje a lo largo de las once canciones que lo componen evoca melancolía y cercanía, sintiendo que por momentos uno es parte de su vida y que él también le canta a uno. Esa es la gran cualidad del segundo LP de Hombre Lobo: la capacidad de unir, entrelazar y acercar a través de la música y la escritura. Un acierto que ilusiona con lo que pueda venir desde este proyecto.


“Compañera De Este Viaje”

Manuel García

En los momentos más solitarios de un año oscuro, Manuel García se refugió en el poder de la guitarra, siendo su compañera en un disco que se adivina como un retorno a sus raíces de trovador; a guitarra y voz, pero con cosas nuevas. La estructura de las canciones es más desafiante, la producción a nivel micro permite detallar ciertas emociones con carácter ambivalente, y así es un trabajo que no es tan fácil de digerir, pero cuya recompensa por ello se siente mayor. En medio de eso, está García dominando con su voz más matices que nunca, con una pluma que no teme a convertir en arma contra los poderosos, desde la crítica a lo sistémico hasta a lógicas de mercado prevalentes, en un álbum lleno de sentidos.


“Recopilatorio”

Martina Lluvias

A pinceladas de melancolía, Martina Lluvias construye su álbum debut titulado “Recopilatorio”. Un trabajo que tomó su tiempo antes de ver la luz, valiéndose de una producción meticulosa en la que el cuidado por los detalles juega como una de sus mayores virtudes. Las profundas capas sonoras que conforman el disco son el telón preciso para la letra íntima y honesta de la artista. Velos musicales en los que su brillante voz se acopla al ritmo de un repertorio con tintes etéreos. Ofreciendo una experiencia donde prima la sobriedad, este primer larga duración despierta emociones disímiles, como la calma y la intensidad, manteniendo como constante un refinado sentido de la fluidez.


“SEIS”

Mon Laferte

La relación de Mon Laferte con México es la historia de un amor evidentemente correspondido. Y no es para menos: junto con ser su real cuna artística, también es el terreno donde ha desarrollado un profundo arraigo musical. Como justo homenaje a su cultura popular, “SEIS” está colmado de aquellos elementos, invitando a nombres imperecederos de la música mexicana, además de valerse de otros recursos latinos, como el bossa nova, el bolero o la cumbia. En un álbum lleno de expresividad interpretativa, Mon encamina un repertorio a la altura de las grandes voces latinoamericanas. Un disco que no sólo habla de su recorrido artístico, sino que también sintoniza con la presencia del sonido mexicano a lo largo del continente.


“1940 Carmen”

Mon Laferte

Fuera de su zona de confort, en un país ajeno, en un departamento de paso y con un ser dentro de su vientre, Mon Laferte dio vida a “1940 Carmen”, el segundo lanzamiento de su movido 2021, un disco distinto, íntimo y personal. Y es que, pese a que la chilena siempre destacó por el carácter biográfico de su obra, aquella declaración nunca había llegado a este nivel de profundidad. No sólo las letras llevan al interior, sino que su música también; no hay grandes producciones ni sonidos estruendosos, aquí todo es calma, delicadeza y ternura. La postal de una nueva etapa, de un nuevo surgir de la estrella del sur que conquistó el norte.


“Mondomamba”

Mondomamba

Tras la disolución de Niño Cohete, el brazo instrumental de la banda penquista ha demostrado que aún quedan ideas dando vueltas. Ahora, bajo el nombre de Mondomamba, el proyecto se embarca en su primer larga duración homónimo. Tal como se apreciaba en los adelantos, las múltiples colaboraciones son el atractivo medular de la banda, la que se nutre de una rica variedad de matices que ofrece este formato. Pese a que el uso de recursos electrónicos es el elemento aglutinante, cada canción cuenta con una identidad propia, según lo que contribuye el artista invitado. En este primer disco, Mondomamba aprovecha la libertad que entrega la multiplicidad de voces, explorando por diferentes ritmos con satisfactoria fluidez.


“Amatoria”

Pascuala Ilabaca y Fauna

Pese al colorido que caracteriza a Pascuala Ilabaca y sus canciones, siempre ha habido un trasfondo para la emoción que despliega. Sea describir historias o emociones, su interpretación siempre lleva a otros terrenos lo cantado. Con ello, su último EP da un nuevo paso evolutivo en la compositora para entregar más, en un formato lleno de control, pero también donde las pinceladas pueden ser aún más delicadas. Cruzando el feminismo con el folclor y los ritmos latinoamericanos con los arreglos de cámara, “Amatoria” se plantea muy coherentemente desde el acto, deseo y ética de amar, algo que en tiempos de funas, micromachismos y femicidios brutales, es un motor para una transformación más profunda.


“M.G.M.L.D.”

Perrogato

Cerrar los ojos, subir el volumen y bailar encerrado en la habitación con la seguridad de que nadie está mirando. Esa es la rutina que podría acompañar cada escucha de “M.G.M.L.D.” (“Me Gusta Más La Diversión”), primer LP de Perrogato que llama a la nostalgia veraniega y al espíritu rebelde adolescente. Un trabajo donde el sonido directo y simple de la banda entra por las venas y se expande por todo el cuerpo. Los 36 minutos de duración son un viaje continuo, donde casi se puede sentir el viento en la cara y la arena que se esconde entre los dedos. María José “Cheché” Calfín y Danko Díaz han demostrado que su proyecto tiene todo para transformarse en un referente importante de la escena en los próximos años.


“Inquebrantable”

Plegaria

Mediante una propuesta que conjuga la potencia y el valor de las convicciones, Plegaria se introduce en el panorama metal con su primer larga duración, titulado “Inquebrantable”. Gracias al excelente trabajo de producción, este álbum transmite de manera íntegra las principales directrices de la banda. En términos sonoros, relucen sus influencias vinculadas al sonido metalcore con arreglos melódicos, recurriendo a guitarras brillantes y una base rítmica sólida, mientras que el contenido lírico posiciona a la esperanza y el amor como fuerzas transformadoras, visitando un territorio inusual dentro de la música pesada. Reluciendo sus atributos y singularidades, “Inquebrantable” es un firme debut.


“El Milagro Chileno”

Punkora

Posicionarse frente a la contingencia no es algo nuevo para bandas como Punkora. Si ya lo hicieron a lo largo de sus más de dos décadas de carrera, el contexto de una revuelta social y pandemia consisten en material más que suficiente para nutrir su séptimo disco, “El Milagro Chileno”. El hastío frente a los abusos, la injusticia o los privilegios, son algunas de las reflexiones que se desprenden de las letras de Guillo, también reconocido en su rol de ilustrador bajo el nombre de Malaimagen. Dando muestra de un evidente desarrollo musical, junto con la lucidez intacta en su contenido, Punkora mantiene viva la llama del descontento, la que nos recuerda los agujeros que esconde un modelo en crisis.


“El Tesoro del Presente”

Raimundo Santander

32 minutos de paisajes melódicos increíblemente cautivadores es lo a que nos invita recorrer el compositor con su segundo trabajo solista. De corte minimalista, pero no por eso sencilla, la propuesta de Santander utiliza los sonidos de la guitarra y el guitarrón para construir un universo instrumental colmado de cálidas texturas, donde por largos momentos se hace difícil distinguir si lo que tenemos al frente es sólo una obra de exquisita musicalidad o, más bien, un camino hacia el alma del compositor. Para amantes de los sonidos anclados en la tradición de este rincón del planeta, sin duda un deleite, pero francamente aconsejable para cualquiera que esté buscando un acogedor e íntimo refugio sonoro.


“Presencia”

SVVVNT

Equilibrar virtuosismo y fluidez compositiva siempre es el desafío en cualquier trabajo donde encontramos djent y una mezcla entre metal y progresivo, pero SVVVNT consigue no sólo brillar en el equilibrio, sino que acrecentar las buenas sensaciones que dejaba su EP debut “Perfect Blue” (2019). En cinco canciones se pueden ver diferentes facetas, desde lo más atmosférico hasta lo más brutal, pero jamás perdiendo control de lo que se hace, teniendo claro cada detalle y logrando un sonido de altísima calidad, algo aún más valorarle al ser este un trabajo grabado completamente en Taladro Estudio de Puerto Montt. “Presencia” no sólo marca los pasos que se dan hacia adelante, sino que también los hace significativos.


“Carrusel”

Templos Lejanos

De atmósferas y exquisitas progresiones sonoras, y con una identidad marcadamente dream pop (que hace imposible no pensar en bandas como Slowdive o The Telescopes), las canciones que dan vida al EP debut del conjunto tienen la gran virtud de desplegarse sin prisas, privilegiando sobre todo la creación de etéreos y cautivadores paisajes sonoros. Contundente y seguro en lo instrumental, la propuesta tiene además la fortaleza de trabajar de forma minimalista, pero atractiva, sus vocales, donde destacan gratamente los pasajes del dueto vocal formado por José Chirinos y el acertado feat. de Migliz. Un recomendable y cálido refugio musical para esperar con esperanzas lo que la banda tenga que decir en el futuro.


“7 Mares”

Tsunamis

Algo especial tiene el séptimo álbum de Tsunamis. Más que de musicalidad, este nuevo trabajo pareciera lisa y llanamente festejar el espíritu que moviliza al septeto, uno que no sólo se negó a guardar silencio en un año particularmente complejo, sino que además se atreve a golpear la mesa y expandir las claves sonoras que, hasta hoy, han definido el imaginario de la agrupación. Las catorce canciones que dan vida a este álbum sobresalen por lograr un fantástico equilibrio, donde la banda logra introducirse hacia terrenos de desenfadada psicodelia y acogedor folk rock sin renunciar a la identidad garage rock que tan bien ha sabido trabajar desde siempre. Lúcidos y aún con apetito de ir por más.


“Itaca”

Txakur

Itaca

Con un lenguaje anclado en la electrónica y el indie pop, el primer larga duración de Ariel Acosta en formato solista es un trabajo que destaca por la claridad y consistencia con que define sus límites sonoros. Las nueve canciones que dan vida a “Txakur” son fiel reflejo de un músico experimentado, que abraza su proyecto en solitario para explorar senderos que hasta ahora habían estado más bien alejados de sus otras encarnaciones. Con una narrativa enfocada en examinar problemáticas universales, Acosta sale airoso básicamente porque elige abordar dichos temas desde una mirada íntima, que funciona perfecto para establecer un vínculo con los que están al otro lado del parlante. Cautivador y efectivo a la vez.


“In Finitude”

Wooden Veins

Entre las penumbras, poco a poco se va develando cada capa de este, el debut de una banda con artistas ya experimentados en el metal y el doom, que aquí aplican todo lo aprendido. No hay apuro ni transiciones incómodas, porque todo lo que Wooden Veins quiere mostrar aparece cuando debe hacerlo. Esa paciencia permite disfrutar de manera reposada y reflexiva como pocas veces ocurre con álbumes así de potentes. Quizás pecando de portar sus influencias debajo de la manga aún, “In Finitude” es un álbum expertamente hecho, con el tiempo y la claridad de su parte, profundo en su quehacer y la exploración de las ideas que rodean las composiciones. Además, con el pulso lírico preciso de Javier Cerda.


Selección y textos por Manuel Toledo-Campos, Aquiles Cornejo, David Martínez, Javier Pérez y Claudio Tapia.


IR A:

DISCOS CHILENOS 2013

DISCOS CHILENOS 2014

DISCOS CHILENOS 2015

DISCOS CHILENOS 2016

DISCOS CHILENOS 2017

DISCOS CHILENOS 2019

DISCOS CHILENOS 2020

Artículos

Mejores discos internacionales 2022

Publicado

en

Mejores discos 2022


No importa si se trata de nombres nuevos o consagrados, no queda duda de que este año trajo consigo varias grandes obras en distintos estilos. 2022 queda atrás y es tiempo de nuestros recuentos revisando lo mejor en el cine y la música durante la temporada, siendo en esta ocasión el turno de los discos internacionales que más destacaron en los últimos meses. Desde figuras siempre presentes en este tipo de publicaciones, hasta nuevas incorporaciones, el año tuvo una diversidad de sonidos y conceptos que fueron ejecutados de manera impecable por los artistas acá presentes.

Como cada año, nuestro equipo propuso, escuchó, evaluó y seleccionó un cuidadoso listado durante todos estos meses, para así entregar los que son, a nuestro parecer, los discos más destacados durante el período del 3 de diciembre de 2021 hasta el 1 de diciembre de 2022. Más allá de subjetividades, consideren esta lista como una guía de los títulos que más disfrutamos durante este año, esperando también que puedan encontrar alguno que les llame la atención o, por qué no, a su próximo artista o disco favorito. Sin mayores preámbulos, los dejamos con nuestra lista de los mejores 50 discos de 2022.

Si quieres escuchar los álbumes, haz clic en la imagen de cada uno.


Diaspora Problems

Soul Glo

Acechando desde las tinieblas del under e influenciados por diferentes vertientes de la música negra, Soul Glo irrumpe en los radares mundiales vomitando energía a través de versos furibundos, con rimas y riffs que merodean en búsqueda de trifulca. Encausando múltiples estímulos del mundo callejero a través de la energía hardcore del sonido east coast, el cuarteto de Filadelfia incorpora además la agresividad y excentricidades del trap con naturalidad, redibujando esa ambigua etiqueta denominada “música urbana”. Transgresor en cuerpo y alma, “Diaspora Problems” refleja la mirada de un grupo de hijos de migrantes sobre la violencia y marginalidad vivida entre callejones y baldíos de nuestras metrópolis.


“And I Have Been”

Benjamin Clementine

Benjamin Clementine logra que los vacíos que deja el sonido minimalista se conviertan en un foco, casi como el lente encuadrando detalles al filmar una película. Melodía, letra, poesía, fuerza y ansia artística se respiran en cada rincón de su álbum más directo y accesible, pero no por ello menos elaborado. El manejo de melodías y relatos es algo que el artista implementa con maestría, acercándose a lo cotidiano y lo mundano sin dejar de sonar celestial, en especial en los arreglos, tanto vocales como de cuerdas, y en su propia voz. Pocas veces la pena, la angustia y las disputas internas suenan tan elegantes y brillantes, menos aún con este halo de integridad artística que baña de épica cada escucha.


“Malign Hex”

Meat Wave

Post punk y noise es lo que suda Meat Wave en su cuarto disco de estudio. Los de Chicago se vuelcan a una forma más primitiva y natural de ejecución, donde expulsan con mayor intensidad y velocidad una propuesta sonora que goza cada vez más de nuevos adeptos. “Malign Hex” es breve y veloz, un disco pensado sin mayores sobresaltos y con una estructura al grano, que no da pie a mayores sutilezas que acompañen bajo, guitarra y batería, sólo 10 certeros golpes al mentón entre un tímido baile. Es interesante cómo conjugan justamente los brillos del noise con las claves típicas del ensueño post punk que ya han revitalizado bandas como Protomartyr, Shame o Fontaines D.C. Si bien, Meat Wave no ofrece mayor originalidad, explota con destreza un recurso donde lo certero es clave, manteniendo una tensión constante y resolviendo con oficio con una receta básica.


“Melt My Eyez See Your Future”

Denzel Curry

Dando un nuevo paso en su ascendente carrera, Denzel Curry sorprende con “Melt My Eyez See Your Future”, su quinto larga duración y una demostración de las capacidades que el rapero tiene a la hora de gestar un relato coherente, potente y más orgánico que los estilos a los que suele recurrir, donde no solamente se expande sonoramente, sino que también presenta distintas caras de su multifacética presencia. Entre incontables colaboraciones y referencias a la cultura popular y la estética del hip hop más clásico, el oriundo de Florida se muestra diverso y establece de manera definitiva las bases para seguir su obra en el futuro, el que seguramente estará marcado por capítulos tanto o más interesantes que este.


“BADモード

Hikaru Utada

El autoconocimiento es algo que viene con el tiempo, desde experiencias e interactuar con otros, y Hikaru Utada entiende que esa reflexión no se termina. Por ejemplo, elle (en respeto a su autodefinición) primero se rebeló contra los pronombres de género y luego se definió como persona no binaria; la electrónica que dominó sus trabajos anteriores dio paso también a sonidos más orgánicos y, en medio, canciones bailables, pero llenas de tristezas compartidas. Empatía en dosis saludables y dolores en espacios seguros, entre el city pop, disco, R&B y más estilos que se complementan con composiciones que relucen la madurez en la voz de le artista, ícono del jpop no sólo en su forma de cantar, sino en la solidez estructural del LP.


“Where Myth Becomes Memory”

Rolo Tomassi

A través de un fluido viaje de intensidades, “Where Myth Becomes Memory” se perfila como la muestra del extendido proceso artístico recorrido por Rolo Tomassi. En su sexto álbum, los ingleses enfocan su mirada hacia los sonidos etéreos, tomando nota de géneros como el dream pop para añadirlos a la fórmula donde también habitan influencias cercanas al mathcore. En un vaivén permanente, la banda logra plasmar la dualidad de emociones que conduce este disco, donde pasajes agresivos conviven armónicamente con aquellos momentos de mayor sutileza e intimidad. Liderados por la dupla Eva Korman y James Spence, Rolo Tomassi consolida una etapa de crecimiento mediante un trabajo donde prima la melancolía y amplía sus horizontes.


“Zeal & Ardor”

Zeal & Ardor

Tras casi un año entre la publicación de su primer single promocional y el álbum, Zeal & Ardor hizo valer cada segundo de espera por su nuevo LP. Como si hubiese sido intencional, por cada mes de espera, Manuel Gagneux incorporó un estilo musical en su ecléctico proyecto, reafirmando su posición de vanguardia en el metal. Con naturalidad y sin tapujos, el músico logra combinar ritmos tan dispares como los son el blues y góspel con el black metal, dando por resultado un trabajo lleno de matices, a su vez reinventando aquellos cantos que por siglos alzaron al viento los esclavos traídos desde África, reconfigurando su sentir, en un ejercicio que para liberar almas está dispuesto a desgarrar carne.


“II”

Dead Cross

Una aplanadora sin contemplaciones es lo que entrega Dead Cross con su segundo trabajo de larga duración. El proyecto que ve a Mike Patton asomarse por las vertientes del hardcore punk al más puro estilo de la escena ochentera, entrega un disco muy claro en sus intenciones, sin escatimar recursos para desenvolver su carácter de una manera lúdica y violenta, con la siempre inquietante fuerza interpretativa del frontman. Una sección rítmica de lujo, coronada por las punzantes baterías de Dave Lombardo, hace de este disco un esencial no sólo de la temporada, sino que también de un artista tan relevante como Patton, que se encuentra en un prolífero y maduro punto de su extensa carrera con múltiples proyectos.


“BLUSH”

PVA

El trío londinense no revoluciona el género, pero sí refresca el panorama con “BLUSH”. La receta de la banda es simple: acercarse lo más posible a todos los recursos del synthpop, el dance, la electrónica y sus derivados, con diferentes estados de fervor, intensidad y oscuridad. Así, el álbum se mueve entre la voz de Ella Harris y Josh Baxter, quienes marcan sus diferentes ritmos y pausas. Dentro de la música electrónica y bailable, PVA propone nuevos aires que, si bien no son arriesgados, recuperan ciertos pasajes de un estilo que necesita reinventarse. En sencillos como “Bad Dad” la banda conjuga en extremo su destreza entre lo sintético y lo análogo. Para los fanáticos del género, PVA se enlaza muy bien con lo que hacían bandas como Ladytron, por ejemplo.


“Fear Of The Dawn”

Jack White

En una de las decisiones más inesperadas para un artista como Jack White, publicar dos álbumes este 2022 sirvió para analizar en profundidad su obra, principalmente con “Fear Of The Dawn”, disco más eléctrico y experimental en comparación a su sucesor “Entering Heaven Alive”. Acá, el guitarrista se expande sonoramente y entrega arreglos refrescantes a una fórmula que con los años hizo propia, funcionando para dejar contentos a sus seguidores de la vida, así como a los curiosos que busquen un nuevo álbum de rock en tiempos como estos. Jovial, atrevido y despojado de las etiquetas, el guitarrista muestra una de sus facetas más maduras y sólidas con otro capítulo en su larga carrera.


“Gnosis”

Russian Circles

Con su octavo trabajo, Russian Circles abraza mucho más el metal que en otros discos, demostrando cuáles son sus intenciones e influencias. Y es que el consejo de Kurt Ballou en la producción los ha llevado a nuevos límites sonoros y compositivos. “Gnosis” asoma como un disco breve pero intenso, lleno de capas y detalles. Esos riffs que antes Mike Sullivan administraba de manera más textural y con el uso de loops, ahora resuenan de manera más cruda y directa, siempre acompañados de profundos bajos, y una furiosa y ordenada batería. “Gnosis” es uno de los trabajos más duros de Russian Circles, donde la inspiración se centra en profundizar ese sonido más ligado al sludge y al post metal, trabajando por capas y haciendo del trío una experiencia más robusta.


“The Line Is A Curve”

Kae Tempest

Como un ejercicio de auto reconocimiento y una necesaria comprensión de su entorno, Kae Tempest irradia energía en su urgente rima con “The Line Is A Curve”, álbum donde las historias de carácter más contemporáneo toman forma y fondo mediante los contrastes propios de lo personal y colectivo, factores esenciales para comprender la narrativa y forma de interpelar que tiene Tempest en su trabajo. Con un hip hop que no teme incorporar otros estilos, la obra progresa dramáticamente mediante la interpretación de experiencias, análisis de la sociedad y sus conductas, además de una convicción muy en tono con la manera en que Tempest despacha cada palabra, siempre de forma prosaica, resiliente y lo más honestamente posible.


“Warm Chris”

Aldous Harding

La manera en que se funden arpegios acústicos y eléctricos junto a la suave voz de Harding, dan cuenta de su atractivo y sólido rango. En un contexto más minimalista, la compositora neozelandesa se atreve con toques de electrónica muy sutil, jazz y pop, casi emulando a Broadcast, con cuerdas y teclas como protagonistas. “Warm Chris” es cálido y sencillo, pero lo que lo hace robusto y completo es su paseo por esos elementos; una pizca de cada uno para un sonido original con su clásica receta de voz, la que se disfraza en cada track según lo que propone en su revoltoso folk. La experiencia a través de los movimientos que propone “Warm Chris” no hace recordar a primeras la música anterior de la artista, sino que funciona como invitación a un descubrimiento personal e íntimo hacia sus propias inquietudes, pero de forma tenue y pausada, dejando trazos de clásicos en cada compás.


“A Gut Feeling”

Cassels

Claramente no fue parte del plan, pero el resultado deja claro que el dúo inglés fue uno de los que se benefició con la pausa de la pandemia. Si bien, la propuesta de la banda siempre se sostuvo en base a riffs directos y contagiosos, el tiempo extra para trabajar en el nuevo álbum permitió que perfeccionaran la fórmula. Mientras en lo narrativo lucen más punzantes y críticos que nunca, es en lo musical donde la banda corre el kilómetro adicional, explorando estilos que van desde el math rock al post punk, pasando incluso por momentos de pop de una manera equilibrada y atractiva. Líderes de un revival desde antes de que este lo fuera, el tiempo de los hermanos Beck parece finalmente haber llegado.


“NOT TiGHT”

DOMi & JD Beck

El joven dúo DOMi & JD BECK irrumpe con un debut que mantiene en completo equilibrio la suavidad y frenética naturaleza de un sonido virtuoso, y construido en base a una naturalidad y estructura rítmica sin titubeos. Con “NOT TiGHT”, estos músicos llevan los elementos esenciales del jazz fusión hacia las nuevas generaciones, proyectando una infusión de estilos de los 70 con una mirada moderna y que carga con el peso del aprendizaje y desarrollo de dichas influencias. Desde un enfoque técnico, maduro y fresco, este disco demuestra el poder que la interpretación puede explayar para crear la esencia y alma de los sonidos, más allá de estructuras y reglamentos.


“Close”

Messa

Cual tormenta de arena en el desierto, Messa ha irrumpido en la escena global de forma inesperada con un trabajo que logra brindar nuevos colores al siempre penumbroso doom metal. Conjugando una propuesta oscura, cargada de misticismo, llena de matices melódicos y fuertemente influenciada por la cultura norafricana, el tercer larga duración de los italianos tiende puentes entre la modernidad y sonidos de raigambre tribal, enriqueciendo de texturas la propuesta autodenominada por ellos mismos como “doom escarlata”. De esta forma, “Close” consolida y hace destacar ese sello propio al lograr una comunión entre el género y elementos de dark jazz, drone e incluso música ajena a la tradición occidental.


“Lucifer On The Sofa”

Spoon

Tras aventurarse a utilizar el estudio como un laboratorio en sus últimos discos, Spoon vuelve a la creación mirándose a los ojos, transparente y aparentemente simple, y el resultado es brillante, con más rock & roll y la sencillez como emblema. La banda hilvana ideas escondiendo sus complejidades, con la habilidad que ha decantado teniendo a Britt Daniel como uno de los compositores más prolijos del rock actual. En paralelo, Mark Rankin logra que el sonido del disco comparta tal limpieza, sin perder potencia ni esa rugosidad que ya es una característica de las performances de Britt y Spoon. Uno de los mejores discos de, quizás, la banda de calidad más consistente del rock en las últimas décadas.


“Dragon New Warm Mountain I Believe In You”

Big Thief

Lanzar un álbum de veinte canciones puede parecer excesivo para una banda que habitualmente se mueve por un universo sonoro más bien pausado, sin embargo, tras recorrer los 80 minutos que dan vida al quinto disco de Big Thief, se hace evidente que el cuarteto no sólo resolvió el acertijo sin contratiempos, sino que además terminó firmando el que muy probablemente sea su mejor trabajo a la fecha. Con acertados pasajes de indie folk, country, dream pop e incluso trip hop, una aproximación narrativa impecable a cargo de la infalible Adrianne Lenker y una producción especialmente cautivadora en lo rítmico, “Dragon New Warm Mountain I Believe In You” se alza sin duda como uno de los momentos musicales imperdibles del año.


“Cheat Codes”

Danger Mouse & Black Thought

De aquellas sorpresas altamente satisfactorias es lo que entrega “Cheat Codes”. En la primera colaboración entre los gigantes Danger Mouse y Black Thought, la excelencia es un atributo que aflora desde todas las aristas posibles. La producción refinada de Brian Burton transporta al oyente medio siglo al pasado, con recursos interesantes, como el tono de teclados y beats propios del soul, hasta detalles como el ruido de los discos de vinilo. La lírica certera del MC de The Roots se complementa con invitados igual de consistentes, destacando el aporte onírico de Michael Kiwanuka o la emotiva participación póstuma de MF DOOM. Un sólido homenaje al linaje cultural afroamericano, con méritos propios de un clásico contemporáneo.


“Laurel Hell”

Mitski

Hasta 2018, Mitski había estado editando discos casi cada dos años. Para “Laurel Hell” sin embargo, se tomó cuatro años y el tiempo parece haberle sentado bien, porque su nuevo trabajo abandona por un momento la crudeza rítmica de sus entregas anteriores y se embarca sin consideraciones en los terrenos del synth-pop, el indie y el new wave de la mano de Patrick Hyland, su productor de toda la vida, acometiéndose en líricas más conceptuales e íntimas. Si bien, la producción musical es sólida, y por ratos la naturaleza intrínseca de los sintetizadores acapara rango sonoro y la voz de Mitski suena soterrada, quizás es parte de su plan de pseudo retiro por allá por 2019 y dejar que la música tome un rol más protagónico.


“Dawn FM”

The Weeknd

Tras dominar la euforia y la resaca con el todopoderoso “After Hours” (2020), The Weeknd sorprendió al encargarse de las consecuencias en su disco más humano en mucho tiempo. “Dawn FM” tiene una fluidez y coherencia que se cruza con la confusión, añoranza y hedonismo que dominan los tracks de un álbum donde no sólo se extiende en el sonido electrónico bailable y nostálgico que consolidó al artista canadiense, sino también configura una retórica compleja. Una radio, un viaje al infierno personal, y figuras como Quincy Jones y Jim Carrey se suceden en un trabajo que utiliza la división entre placer y dolor para otorgarle madurez e intención a uno de los artistas claves del pop de este milenio.


“You Belong There”

Daniel Rossen

Cuando un trabajo se posiciona bajo el rótulo de “álbum solista”, usualmente ofrece la oportunidad de abordar pasajes que evocan intimidad, ya sea desde su música como sus letras. Con una sobriedad solemne, que va desde su austera portada en adelante, Daniel Rossen es consciente de esta virtud. Las armonías vocales, el acompañamiento de cuerdas y vientos y, sobre todo, el cautivador rol de las guitarras, en partes iguales dan una excelente muestra de un minucioso trabajo de producción y las cualidades multi instrumentales del también vocalista de Grizzly Bear. Acompañándose de letras crípticas, las diez canciones que componen este disco articulan un sonido envolvente y sorprendentemente equilibrado.


“Super Champon”

Otoboke Beaver

Brutales como knockout. En un comprimido de estridencia, Otoboke Beaver amplifica una puesta en escena que, hace sólo tres años, se caracterizó por su explosiva ferocidad. El segundo disco de las kiotenses lleva la fórmula al extremo, con un buen puñado de canciones que ni siquiera alcanzan los sesenta segundos y un álbum que, en su totalidad, apenas supera los veinte minutos. No hace falta de mayores preámbulos para apreciar la habilidad de uno de los grupos más histriónicos dentro de la escena hardcore punk contemporánea. Desde la trinchera del ruido, este cuarteto de mujeres arrolla al oyente en una vorágine que, pese a su ritmo fulminante e impredecible, no deja de ser una experiencia divertida.


“How Do You Burn?”

The Afghan Whigs

Greg Dulli es un tipo que lleva cuatro décadas haciendo música, pero en vez de ser un “viejo zorro” y no aprender nuevos trucos, mantiene los oídos y el alma abierta para continuar adelante, con sonidos que motivan, prenden, emocionan, aterran y enamoran. La saga de retorno de The Afghan Whigs continúa demostrando versatilidad, letras genuinas, interpretaciones que reconocen la experiencia sin avejentar el resultado y, en esta última parada, además lo hacen sin caer en nostalgias como sería tan fácil hacerlo. Ni siquiera las últimas notas de Mark Lanegan instalan al disco desde la reminiscencia, sino que desde la reflexión, mirando hacia adelante, con dolor pero sin temor, y el resultado es inspirador.


“Sometimes, Forever”

Soccer Mommy

Uno de los desafíos que enfrentan los artistas anclados en la vereda del indie pop es cómo hacer para diferenciarse del largo número de proyectos que ocupan dicho espacio. En esa línea, el tercer trabajo de estudio de Sophie Allison funciona perfecto para poner a la cantautora por delante de sus pares. Ya no sólo se trata de un proyecto de narrativas íntimas conducido por una voz cálida, sino que en este álbum Allison toma sonoridades de corte dream pop, noise y algo de psicodelia, pero además decide sumar a la mezcla arreglos de electrónica. Con esto, no sólo logra darle novedad a su propuesta, sino que permite que el disco atraviese espacios de luz y oscuridad sin perder un ápice de consistencia. Único y cautivador.


“Autofiction”

Suede

Una de las cosas que siempre se le agradece a una banda con más de dos décadas de carrera, es que sea capaz de aventurarse en nuevas direcciones y no repetir la fórmula. Es justamente en esa línea donde el noveno álbum del quinteto se anota sus mayores aciertos. Completamente desmarcado del ánimo orquestal de “The Blue Hour” (2018), lo que hace este nuevo trabajo es invitarnos a explorar la faceta más cruda, íntima y urgente del conjunto, en un cautivador viaje que no sólo echa mano a sonidos que rememoran a grupos históricos del rock gótico, sino que además saluda a bandas contemporáneas de la escena post punk sin perder en ningún momento el innegable sello de los londinenses. Revitalizador y contundente.


“Renaissance”

Beyoncé

Después de seis años de silencio discográfico, Beyoncé vuelve con un álbum que se distancia radicalmente de lo que nos entregó en su última placa. Los 62 minutos que dan vida a “Renaissance”, por un lado funcionan como una suerte de homenaje a los grandes nombres del dance y el house de antaño, pero sobre todo se alzan como una celebración destemplada a la vida, a seguir adelante y a creer en uno mismo. Todo, con una Beyoncé arrolladora en los vocales, una producción impecable y una ejecución tan ridículamente contundente, que casi con seguridad está destinada a superar los límites del nicho para arrastrar a la pista de baile a cualquiera que tenga oídos y se cruce por delante.


“fawn”

Foxtails

Los de Connecticut sorprenden con un disco breve en apariencia, pero robusto en cuanto a una madurez en la producción y el sonido. Y es que, cuando la inquietud cruza el límite de lo “post” y lo experimental, es clave dar con aquellos elementos diferenciadores. En “fawn”, Foxtails propone un viaje más denso y oscuro, que se mezcla con una producción cruda, con baterías secas y un trabajo más detallado en las capas de guitarras. La voz como pieza clave se funde de manera orgánica con la banda. Por cierto, hay límites que Foxtails no cruza para mantenerse en el cerco de lo experimental de su propuesta cercana al screamo. Así, continúan su independencia sonora y a la vanguardia, gracias a las apariciones de arreglos de violín y sus referencias al jazz. Este disco mantiene a la banda en un estado under, pero aun así muestra sus cartas como referentes de un buen, inquieto y atrevido trabajo.


“Aethiopes”

Billy Woods

Como una declaración llena de simbolismos aparece “Aethiopes”, el inesperado nuevo trabajo de Billy Woods. El rapero neoyorkino sorprende con un disco en solitario donde no deja rimas al azar, alzándose como uno de los álbumes a tener en cuenta en el universo rapero de este año. Tremendamente directo y político, Woods es capaz de interpretar una directa lírica crítica del capitalismo, el colonialismo tardío y el racismo, con elementos ligados al country y al jazz, apropiándose de estas texturas históricamente arrebatadas (en el caso del sample del músico etíope Alemayehu Eshete en “Asylum”) o sus acercamientos al reggae en pequeñas dosis, entre otras sutilezas. Woods –que creció en Zimbabue– rescata así parte de la historia y el significado de su cultura con una intrépida propuesta sonora.


“Hiss”

Wormrot

Sin muchos preámbulos, pero con dosis desbordantes de energía, “Hiss” se encumbra dentro de los lanzamientos más sólidos del panorama extremo con una vorágine aplastante de poco más de 30 minutos. Seis años separan a este álbum de su predecesor, tiempo más que extenso donde el proyecto de Singapur trasladó su propuesta hacia nuevos horizontes de experimentación. Detrás de este telón de caos, hay un trabajo de complejidad y técnica difícil de emular; un torrente de composiciones donde la visceralidad se ejecuta con precisión milimétrica. Con cambios impredecibles, violines con tintes caóticos y la velocidad como constante, Wormrot se abre camino y demuestra que el grindcore aún es terreno para la innovación.


“Jodeki”

Tricot

Alejada de la convencionalidad que se da a nivel masivo en la música asiática, Tricot vuelve a hacer de las suyas con un excelente trabajo como “Jodeki”, donde saca a relucir su maestría al aportar una sustancia muy rica al pop de sus canciones, enfocándose como siempre en la técnica a la hora de ejecutar sus secciones instrumentales. Con una ejecución compleja y un sonido muy accesible, el conjunto japonés logra el equilibrio preciso para transmitir su fluidez hacia los auditores, trabajando con un constante sentimiento lúdico y de progresión en su desarrollo. Atmósferas sutiles, pero de una profundidad muy explícita en su forma y fondo, logran encontrar ese punto exacto entre la calidez y la estridencia.


“Heart Under”

Just Mustard

La oscuridad y los niveles que esta puede alcanzar es el concepto transversal del segundo álbum de Just Mustard, ajustando los oídos para ver entre las densas capas que se entrelazan, en espirales que hacen fútil el intento de distinguir sonidos particulares. Entre un rock evocativo a lo industrial y la voz de ensueño de Katie Ball, el disco hace lo suficiente para evitar el tedio y demandar ser escuchado sin detener el movimiento de las sensaciones, que nunca son de total comodidad, pero sí continúan intrigando al oyente en cada momento. Este álbum tiene vocaciones de fuera de este mundo, sin abandonar la empatía con el pavor, desorientación y atracción que puede sentirse ante tal nivel de perfección sonora.


“God’s Country”

Chat Pile

Hay belleza en el caos, un desorden sin aparente chance de control, porque hay un halo de impredecibilidad que intriga, como los protagonistas de una obra dramática sobrepasando el punto de no retorno, pese a las advertencias previas. Una espiral de suciedad, agobio, crudeza, y con luz en medio, es lo que expone el LP debut de Chat Pile. En medio de elocuentes aullidos, Raygun Busch transita entre poesía entrópica y la prosa directa, animando a descender en espacios que no están oscuros, pero sí tenues. De cerca, lo instrumental se mueve árido y polvoriento, calzando con los retratos en carbón y residuos contaminantes que conforman el concepto que cohesiona un disco que convoca desde lo sucio, doloroso y real.


“THE UNRAVELING OF PUPTHEBAND”

PUP

Si toda la música del mundo fuera dramaturgia, PUP podría ser fácilmente un discípulo actualizado de Bertolt Brecht. Porque en el sonido de “THE UNRAVELING OF PUPTHEBAND”, el cuarto larga duración de los canadienses, hay algo de performático, como una obra de teatro donde, tras un telón de fondo de punk y noise, se entrecruzan intentonas de electrónica e indie naïve con canciones de plano jocosas e irónicas sobre la facilidad de la construcción musical. Conceptualmente, además, abordando la autodestrucción, la displicencia humana y la fragilidad de las relaciones en un mundo virtual (incluso entre ellos mismos como banda, Stefan Babcok mediante) cosechan un disco que nadie esperaba, pero todos queríamos.


“As The Moon Rests”

A.A. Williams

Las estructuras del doom y el metal siguen presentes en el segundo largo de A.A. Williams. De un muy buen presente, la artista inglesa explora con más márgenes diferentes atmósferas y elementos que hacen de su propuesta un resultado denso y oscuro. Sin embargo, dentro de su registro contralto también hay destellos de luz que dejan entrar arreglos de guitarra acústica y otros elementos que enriquecen, pero no sobrepoblan su propuesta. A.A. Williams ha sido una compositora inquieta y ha llegado con nuevos aires a renovar la escena de música pesada, que ya empiezan a dominar artistas que con nuevas claves se aproximan a romper los límites del género.


“A Light For Attracting Attention”

The Smile

La primera toma de contacto con el debut de The Smile, el proyecto de Thom Yorke y Jonny Greenwood con el baterista de afrojazz Tom Skinner, resulta desconcertante, aunque no por ello menos interesante. Teniendo como referencia el incatalogable sonido de Radiohead, abundante en este trabajo por ratos, cabría preguntarse por qué todo esto no fue material para otro trabajo de los ingleses. La respuesta posible está en el imaginario percutivo de Skinner y en el alma explorativa de Yorke y Greenwood, entregando un trabajo que se arremolina alrededor de sonidos improbables, capas asfixiantes y oscuridad de bajo octanaje para fraguar un sonido que difiere de otro de los tantos proyectos de Yorke, por ejemplo.


“Fossora”

Björk

Para su regreso en larga duración, Björk optó por el camino de lo impredecible facturando un álbum que toma del ambient, la esencia musical de su país y de cosas que quizás parezcan extrañas a ojos y oídos de quien no le ha seguido los pasos en las últimas décadas (como el reggaetón, aunque sea sólo en un par de canciones), para darse un gustito y permitirse fracturar una nueva frontera. La intención musical de “Fossora” es más ubicua y menos dolorosa y rígida emocionalmente que sus trabajos anteriores, es un canto a la maternidad y al amor familiar, poniendo incluso a sus propios hijos a colaborar en él, y también un canto a la vida que brota desde la tierra sin rozar siquiera lo hippie.


“Everything Was Beautiful”

Spiritualized

En una dinámica del tipo “celebración/fin de ciclo”, justo 25 años después del lanzamiento de “Ladies And Gentlemen We Are Floating In Space”, el disco más laureado del conjunto, Jason Pierce llega a sorprendernos con un álbum que, pese a ser breve, sabe rescatar de forma precisa el imaginario eterno que ha construido la banda, y además juega a golpearnos con los ingredientes que hasta acá han hecho de esta propuesta una firma sonora de identidad única. Innumerables capas de sonido, figuras musicales reverberantes y una melodicidad abrumadora, hacen imposible resistirse al viaje con que el spaceman nos invita una vez más a flotar por el espacio. Hace años que el space rock no sonaba tan contundente.


“I Love You Jennifer B”

Jockstrap

Ambicioso, desconcertante y profundamente pop, el debut de Jockstrap se escapa de las convenciones cada vez que puede, sin dejar de ser un deleite cohesivo, consistente y lleno de sorpresas. Con paciencia y confianza, las decisiones estéticas subvierten las expectativas respecto a melodías y armonías de apariencia sencilla, pero que Georgia Ellery y Taylor Skye convierten en mapas donde se sabe el terreno que se pisa, mas no el camino exacto a recorrer. Y he ahí lo impactante: el ánimo constante de descubrimiento, aprendizaje y reconocimiento de ciertos patrones que cierran el círculo, volviendo a esta aventura en algo que finalmente resulta más familiar y acogedora de lo que se pudiera llegar a anticipar.


“Most Normal”

Gilla Band

Explorando la inquietante irracionalidad del mundo de los sueños, en un desafío extremo en forma y esencia, los otrora Girl Band nos mantienen al borde de la convulsión con su particular forma de entender el surrealismo. Estrenando nuevo nombre, los irlandeses presentan una ensordecedora mezcla entre la irreverencia del no wave, el desenfreno del noise rock y la oscuridad del post industrial, que, más allá de su estética, revela la cruda realidad de un proceso de rehabilitación y búsqueda de estabilidad mental. Escapando de convencionalismos, “Most Normal” es un golpe de corriente para nuestros sentidos y férreo ejemplo de cómo la incomodidad generada por el caos puede convertirse en una virtud.


“Blue Rev”

Alvvays

A cinco años de distancia de su antecesor, el tercer álbum de Alvvays continúa recorriendo terrenos dulces y nostálgicos. Pese a que “Blue Rev” no implementa cambios significativos a la fórmula, se trata de un trabajo donde el encanto sigue latente, mediante canciones cándidas y envolventes. La apacible voz de Molly Rankin convive entre pasajes etéreos y enérgicos, donde la reminiscencia a tiempos pasados es una constante. Guitarras inspiradas en Johnny Marr y sintetizadores oníricos profundizan la identidad de un proyecto que rápidamente alcanza la consolidación, pese a las dificultades personales. En este disco, los canadienses prueban que hacer música fresca y llevadera no es tan sencillo como parece.


“Free LSD”

OFF!

El reciente LP de los californianos es la prueba perfecta de que a veces un pequeño puñado de innovación puede mejorar el nivel a una banda de manera exponencial. No es que en el pasado lo del conjunto no fuera arrollador, sin embargo, se movía dentro de un universo donde había mucho más para elegir. En esta oportunidad lo que catapulta a OFF! es la inteligente inclusión de nuevos ingredientes, que van desde la más cruda disonancia, hasta pasajes de corte jazz, que no sólo funcionan perfecto como una aplastante muralla de sonido punk, sino que además dejan el campo abierto para que la banda se aventure a dar vida a una historia extraordinaria. Ya no sólo pegan fuerte, ahora también suenan únicos.


“Baby”

Petrol Girls

Cual grupo guerrillero, Petrol Girls busca incendiar los esquemas que oprimen a las mujeres a través de un equilibrio entre creatividad musical y punzantes mensajes de protesta. En su tercer álbum, la agrupación inglesa mantiene vivo el fuego de las barricadas a punta de noise rock y post hardcore, cuya estridencia agita en lo alto las banderas del feminismo y el anticapitalismo, sin matices ni eufemismos, en tiempos de polarización que así lo exigen. Lejos de ser una respuesta coyuntural, la propuesta de la banda se nutre de décadas de lucha, tanto en el terreno social como dentro de la escena musical, siendo una de las grandes herederas en el siglo XXI del discurso y furia del movimiento Riot Grrrl.


“CLOSURE / CONTINUATION”

Porcupine Tree

El regreso de Porcupine Tree con “CLOSURE/CONTINUATION” luego de trece años de ausencia oficial, podría parecer un reseteo, pero en realidad es la última gran jugada maestra de Steven Wilson, sistemáticamente rechazando la idea de reunir a la banda durante más de una década para poner por delante sus proyectos personales, cuando por detrás había canciones como “Chimera’s Wreck”, que data de 2011, por lo que la trastienda del disco transmite perfectamente la sensación ambigua del título. Un LP macizo, potente, pero escasamente metalero –muy en la veta actual de Wilson–, con vocación melódica y sentido experimental por partes iguales, un disco de prog-rock para mostrarle a los no fans del prog-rock con orgullo.


“Once Twice Melody”

Beach House

Los mundos que describe Beach House van más allá de las palabras, pero en su disco más ambicioso, la banda encuentra más resonancia en las letras, desarrolla especificidades en medio de lo difuso, y con ello entrega atmósferas variadas, que expanden lo ya conocido. En cuatro capítulos, cada cual accediendo a una forma de articular mensajes y emociones, pero con la íntima majestuosidad de los arreglos (por primera vez incluyendo una orquesta a su sonido) como punto común. Expansivo en su espectro, “Once Twice Melody” reúne todo lo aprendido por Beach House en su historia, y se siente como un punto cúlmine en sus poderes creativos y a nivel de composición, siendo tan familiar como desafiante.


“Skinty Fia”

Fontaines D.C.

Con el arraigo cultural que les caracteriza, Fontaines D.C. regresa con “Skinty Fia”, el que puede considerarse como el hito más consistente dentro de una joven, prometedora y para nada despreciable carrera discográfica. Trasladando la agresividad hacia un segundo plano, este disco fluye con distinguida sobriedad en canciones como “Bloomsday” y “Roman Holiday”, sin dejar de lado la impronta poética y melancólica que bien sabe materializar Grian Chatten. Dialecto, anécdotas de la historia reciente de Irlanda y sutiles inspiraciones musicales, son el cúmulo de elementos con los que la banda tributa a sus raíces, en un interesante ejercicio que se mueve con códigos contemporáneos.


“Mr. Morale & The Big Steppers”

Kendrick Lamar

El disco con más expectativa de toda la carrera del oriundo de Compton es también su obra más compleja y personal. A través de 18 tracks, Kendrick Lamar usa a “Mr. Morale & The Big Steppers” como un vehículo para explorar su mente y alma, con luces y sombras, dando su opinión sobre los temas de relevancia en el mundo, pero también ofreciendo una mirada a lo más profundo de su ser, dejando entrever todas las fracturas que eso conlleva. Con un ritmo asfixiante e intenso, el rapero opta por no encasillarse en un género ni apuntar hacia ninguna composición en específico, entregando un desarrollo a través de distintas capas, con todos los conceptos y personajes que componen esta obra tan oscura como esperanzadora.


“And In The Darkness, Hearts Aglow”

Weyes Blood

Si en su disco anterior Natalie Mering le cantaba a los aparentes tiempos finales y al sobrevivir, en este siguiente estadio ella prefiere enaltecer los efectos de esas pérdidas, la soledad de quienes quedaron y la desesperanza que surge del acto de seguir creyendo. En un tono aún más etéreo y celestial que en sus trabajos pasados, Weyes Blood trata de encontrarle sentido común a la humanidad más individualista de la historia. Entre psicodelia, música atemporal y una voz privilegiada, la belleza de este álbum se equipara a la devastación emocional y simbólica a la que apela, denotando experiencias colectivas más que personales, esas que se siguen perdiendo de vista, incluso cuando ya se pudrió todo.


“Hellfire”

Black Midi

Lo de Black Midi ya no es sorpresa. Su meteórica carrera les ha permitido ganar el respeto de la crítica y el cariño de la comunidad melómana. Como piedra angular de su incipiente discografía, “Hellfire” viene a coronar su santísima trinidad del rock progresivo contemporáneo, balanceando a la perfección la esquizofrenia y elegancia de sus dos predecesores. Ayudando a tender puentes entre rock arty y las masas, lo nuevo de los ingleses destaca por su histrionismo vocal y desenfrenada orquestación, manteniendo un constante tono épico y teatral, sin perder de vista la cuota de comedia. Eclécticos, encarnando el todo en todas partes y al mismo tiempo, el trío hace propio el sonido de la vorágine del mundo moderno.


“Ants From Up There”

Black Country, New Road

Uno de los desafíos que tenía el conjunto inglés luego de su disco debut, era demostrar que podía superar el reto del segundo álbum. Por fortuna, si hay una pregunta que este disco responde de forma categórica, es que lo de la banda no sólo se trata de una propuesta musical contundente, sino que además tiene un espacio enorme para seguir creciendo. Precisos arreglos de vientos y cuerdas, un impecable manejo de los silencios, una paciencia casi infinita en la construcción de cada corte y la sobrecogedora interpretación vocal de Isaac Wood, hacen de este “Ants From Up There” uno de esos viajes que por momentos parecen saltarse los oídos de los que estamos al otro lado del parlante para llegar a conectar directo con el alma.


Ránking y textos por Manuel Cabrales, Javier Pérez, Manuel Toledo-Campos, David Martínez, Matías Muñoz, Danny Arce, Emilio Toledo y Claudio Tapia. Diseño de gráficas por Rodolfo Jofré.


MEJORES DISCOS 2021

MEJORES DISCOS 2020

MEJORES DISCOS DE LA DÉCADA 2010-2019

MEJORES DISCOS 2019

MEJORES DISCOS 2018

MEJORES DISCOS 2017

MEJORES DISCOS 2016

MEJORES DISCOS 2015

MEJORES DISCOS 2014

MEJORES DISCOS 2013

Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

DiscosHace 2 meses

Weyes Blood – “And In The Darkness, Hearts Aglow”

Tres años pasaron desde que Natalie Mering estrenara el cuarto trabajo de estudio de su proyecto Weyes Blood, llevándose el...

Stumpwork Stumpwork
DiscosHace 2 meses

Dry Cleaning – “Stumpwork”

A la primera escucha, pareciera bastante tímido lo que propone Dry Cleaning en su segundo álbum. Tan sólo un año...

Free LSD Free LSD
DiscosHace 2 meses

OFF! – “Free LSD”

Luego de ocho años de pausa discográfica, OFF! vuelve a las pistas con un álbum que, de primera impresión, traza...

Ritmos En Cruz Ritmos En Cruz
DiscosHace 2 meses

La Ciencia Simple – “Ritmos En Cruz”

Desde “Hacia El Mar” (2014), La Ciencia Simple ha propuesto una reconfiguración de su sonido, pasando por el post rock...

Cool It Down Cool It Down
DiscosHace 3 meses

Yeah Yeah Yeahs – “Cool It Down”

A casi 20 años de la explosión del post-punk, o garage revival (que cada uno le ponga la etiqueta que...

II II
DiscosHace 3 meses

Dead Cross – “II”

Con tantos proyectos que posee Mike Patton, no es difícil perder la pista de cada cosa que hace el frontman...

The Car The Car
DiscosHace 3 meses

Arctic Monkeys – “The Car”

El lanzamiento de su séptimo disco no era un paso más en la carrera de Arctic Monkeys. Tras un “Tranquility...

The End So Far The End So Far
DiscosHace 3 meses

Slipknot – “The End, So Far”

Fuerte y claro fue el mensaje que Slipknot entregó con “We Are Not Your Kind” (2019), una obra que vio...

As The Moon Rests As The Moon Rests
DiscosHace 3 meses

A.A. Williams – “As The Moon Rests”

Bastó solo el lanzamiento de “Forever Blue” (2020) para que la música de A.A. Williams comenzara a ser destacada por...

Luz Figura y Sombra Luz Figura y Sombra
DiscosHace 3 meses

Cómo Asesinar A Felipes – “Luz, Figura y Sombra”

Cómo Asesinar A Felipes nos tiene mal acostumbrados a sembrar expectativas en la espera de cada uno de sus lanzamientos,...

Publicidad
Publicidad

Más vistas