Anton Newcombe de The Brian Jonestown Massacre: “La industria lo arruinó todo en la música”

lunes, 17 de octubre de 2016 | 10:03 am | No hay comentarios
Anton Newcombe de The Brian Jonestown Massacre: “La industria lo arruinó todo en la música”

Nos estamos adentrando en una nueva edición de Fauna Primavera, festival que este año tiene un line up con muchos artistas que harán su debut en nuestro país. Uno de ellos es el músico norteamericano Anton Newcombe, quien traerá su proyecto de rock psicodélico The Brian Jonestown Massacre, banda que cuenta con muchos elogios por parte de la crítica gracias a su particular mezcla de estilos, que desfila por el folk, el shoegaze y el garage rock de los años 60. Desde su hogar en Berlin, Alemania, Anton se sentó al teléfono para platicar de manera irreverente e irónica de su pensamiento acerca de la escena musical, sus álbumes y su presentación en el festival, entre otras cosas, en una entrevista que puedes leer íntegramente a continuación:

Esta es tu primera vez en Chile. ¿Qué esperas del público aquí en Sudamérica?

Creo que todos irán para pasar un buen momento. Tengo entendido que allá son muy entusiastas. Para mí es importante porque, como hago música folk, no pretendo hacer divisiones, quiero que todos se diviertan. Sé que hay mucha gente que compra mis discos, pero también hay quienes los escuchan por internet, ya sabes, vivimos en un mundo diferente ahora. En cierto punto la gente se reúne, eso lo puedes notar por la naturaleza del festival, las bandas, no son necesariamente ídolos pop, así que los promotores quieren en cierta forma que las personas se mantengan unidas, casi como una cosa folk. El folk reúne a la gente, así que quiero que todos tengan un buen día y una buena noche porque es malditamente costoso. Es muy caro ir a un festival, mucha gente no puede asistir, por eso espero que los que vayan valoren el buen momento que pasaremos juntos. Nos tomó mucho poder llegar hasta allá, así que quiero que se diviertan.

Cuando empezaste la banda, ¿esperabas llegar a lugares tan lejanos con tu música?

La verdad, sí, pero si gustas puedo explicarte algunas cosas para que entiendas lo que siento. Cuando mis hermanos mayores y yo comenzamos a salir con amigos, si tocabas en lugares para 700 personas y todos conocían tu nombre, eso te hacía grande. Y de pronto había bandas de tres personas que ganaban algunos dólares tocando punk todo el año (risas). Ahí aparecieron bandas como Minutemen, o algunas del movimiento post-punk, y eso estaba bien. Yo nunca quise ser como Led Zeppelin o alguna de esas mierdas, sólo quería tocar música y que la gente conociera mis discos. Nunca quise ser The Beatles, ni pensar que eramos los mejores. Cuando apareció Nirvana, todos estaban tipo “oh por dios, ¡estos tontos venderán millones!”, así que todo se basaba en que las compañías recuperaran los millones que invertían promocionándote; si no vendías, entonces no les servías. Llevo tocando desde que tenía 11 años con mis amigos, nunca pensé en rendirme porque me encanta tocar música, mi objetivo es seguir haciendo esto por siempre, independiente de si venda millones o no.

Has mencionado que muchas veces los productores han intentado decirte cómo hacer las cosas, cómo cambiar tu sonido o cómo hacer tus discos, lo que generó críticas hacia la banda. ¿Cómo ha sido lidiar con todo ese tipo de comentarios?

Cuando empezamos era muy difícil porque todos querían decirte cómo hacer tu música, ellos estaban en plan de “ustedes serán los siguientes Nirvana”, “ustedes serán especiales”, “quiero el 50% de las ganancias”, “tenemos a un importante productor que quiere trabajar con ustedes”, “deberían hacer el disco de esta forma”, y todo ese tipo de cosas que nos hacían decir “¡Váyanse a la mierda!”, ya que sólo queríamos dar el ejemplo de que no necesitas permiso para hacer música, ya sabes, la puedes hacer en tu casa o donde sea, no importa, puedes volverte mejor frente a la gente. Creo que es muy importante que la gente entienda que puedes hacer un gran disco teniendo el espíritu, y luego lo mantienes por dos discos. Hay muchas bandas que se dejan llevar por lo que los productores les piden, en cambio nosotros hemos hecho todo por nuestra cuenta y aquí estamos. Han pasado como 30 putos años o algo así, y aún seguimos sacando discos. Es genial hacer “música honesta” en vez de seguir a la máquina; siempre luché contra la expectación y las presiones, ya que hay algunos discos buenos, pero no veo que uno suene mejor que el otro. Radiohead, por ejemplo, por un momento mantuvo una continuación, haciendo algo así como el volumen uno, dos, tres, cuatro de exactamente la misma cosa; son geniales, pero ese es el problema de grabar en Abbey Road: tienes que obedecer a estos tipos de los estudios. Pero si grabas con tus amigos y haces algo loco, pueden pasarlo mucho mejor, como en las sesiones de jazz.

Las cosas son muy diferentes a cuando empezaste en los noventas con The Brian Jonestown Massacre, ¿qué opinas de la escena musical en aquellos años?

Bueno, creo que la industria lo arruinó todo, así como Hollywood arruinó el cine ahora sólo haciendo malditas franquicias de superhéroes para venderte camisetas, tazones y todas esas basuras chinas que venden las tiendas. Aquí viene Thor, el dios vikingo, o un idiota que parece un transexual negro, a quien le importa (risas). Toda esta loca idea de la “máquina”, el maldito Mickey Mouse y todo lo demás, es algo que se repite. En aquellos años la industria pensaba que había más niños que hippies, había más “Generación X” que hippies, creían que esta generación era más numerosa que los hippies. Políticamente pudo cambiar todo, seguir la tradición de los 60 donde toda la gente se reunía: latinos, gente blanca, gente negra, todos escuchaban una inmensa cantidad de música, lo que permitía un desarrollo general de la sociedad. Ellos decidieron separarlo, pusieron todo en MTV y te dijeron “aquí está el heavy metal”, “aquí tienes hip hop”, “escucha esta música grunge”, “ahora apaga la televisión”, y lo siguen haciendo, siguen separando a la gente. Si escuchas la música de los 60, lo que oían nuestros abuelos en ese entonces, puede que te encuentres con The Beatles, puede que encuentres bossanova, motown, black music, etc., todo un arcoiris de estilos que la gente escuchaba en ese entonces, es por eso que para mí esa generación fue tan poderosa, todos estaban abiertos a diferentes ideas. Ahora si escuchas las radios internacionales no te encontrarás con eso, no escucharás estilos muy diferentes entre ellos. Si escuchas una radio norteamericana no te encontrarás con bandas de Sudamérica o Hungría, porque quizás ellas no se ajustan a los requerimientos de la industria. Al contrario, escuchas sólo “aquí está la nueva canción de Rihanna”, “esto es lo nuevo de Drake”, “aquí están las seis nuevas canciones producidas por Pharrell Williams”, y la mayoría es pura basura si me preguntas. No quiero desilusionar a nadie, pero el otro día estaba en una tienda comprando un juguete para mi hijo, nunca había oído a Taylor Swift antes, y sonó una canción llamada “Bad Blood” o algo así, y a la gente parecía no importarle. Bien, ese es el derecho a la música, pero cuando sonó yo miré a mi hijo y le dije “oh, no, sácame de aquí, ¡quiero terminar con mi vida, ahora!” (risas), y no es porque sea viejo, ya que lo soy, pero escucho música de todas partes del mundo y me parece una mala canción, muy muy mala.

Me gustaría hablar de los títulos que tienen tus álbumes, hay algunas referencias a The Beatles y The Rolling Stones. ¿De dónde tomas la inspiración para poner…

(Interrumpe) Mira, escucha esto: ¿qué es The Rolling Stones, en términos de referencia? “Rolling Stone”, es una referencia a una canción de Mudy Waters, así que ¿qué están haciendo ellos? Obviamente están haciendo referencia a alguien más, así que no me puedes decir “oh, tú estás haciéndole una referencia a ellos”, porque todos lo hacemos (risas).

Me estaba refiriendo al álbum “Their Satanic Majesties’ Second Request” (1996), ¿de dónde tomas la inspiración para nombrar ese disco?

Ah, sí, ahí le hice la referencia al disco “Their Satanic Majesties Request” (1967), pero ellos también lo tomaron de otro lado. Es un texto que aparece en los pasaportes británicos, sólo le cambiaron el “Britannic” por “Satanic”.

  • El pasaporte contiene la frase: “Her Britannic Majesty requests and requires…” (“Su majestad británica, solicita y requiere…”).

¿Qué hay de “Who Killed Sgt. Pepper” (2010), por qué lo nombraste así?

Es un poco obvio el porqué, siempre tomo algo de lo que me gusta y pienso diferente según el disco que esté haciendo. Soy muy creativo y de mente muy abierta, pero a la hora de hacer este disco me salí de la música más sesentera y quise explorar más con la batería, ritmos tipo Michael Jackson y todas esas canciones que la gente solía bailar en los clubes en los ochenta. Quería que nuestro baterista tocara los ritmos exactamente igual que esas canciones, que él tocara algo de Michael Jackson y se concentrara en eso, mientras yo tocaba algo completamente distinto, ya que buscaba saber qué hacia funcionar a esas canciones; no sabía si era el ritmo o si era algo más. Al mismo tiempo, con lo diferente que estábamos haciendo, sentí que estábamos matando al Sgt. Pepper, que también puede ser Jesús, lo puse a él en la portada porque considero que Jesús es el Sgt. Pepper.

Dijiste hace un rato que escuchas música de distintas partes del mundo, ¿conoces alguna banda chilena?

Hemos tocado en algunos festivales con Föllakzoid, a los que conocí hace algún tiempo, ya que siempre escucho música psicodélica. Pudimos salir con ellos a conocer la ciudad y ese tipo de cosas, pero estoy muy ocupado grabando y haciendo otras veinte cosas, por lo que no he podido conocer más. No suelo hablar de música con la gente, por lo que es raro que encuentre o me recomienden música nueva, son más cosas que llegan de casualidad.

¿Qué planes discográficos tienes para los siguientes meses?

Tengo dos trabajos: promocionar single que se llama “Sun Ship”, el cual será parte de nuestro álbum “Third World Pyramid”, que saldrá el 28 de octubre, y después de eso estaré poniendo cada una o dos semanas nuevos singles para el disco que vendrá a continuación, llamado “Don’t Get Lost”. Ese disco lo pretendemos sacar en diciembre, será de un estilo totalmente diferente porque experimentamos más que con “Third World Pyramid”. Se pone loco, pero es muy bueno. Estoy emocionado por ambas cosas.

¿Te gustaría decirle algo a tus fans chilenos?

Estoy esperando que nos veamos, sé que será un gran día; miré el line up y espero que todos lo pasemos bien, agradecería mucho que fueran a vernos. Lo último que les puedo decir es: ¡que se joda el mundo! (risas).

Muchas gracias por tu tiempo, espero que disfrutes tu estadía acá.

Gracias por el interés en entrevistarme, que estés muy bien. Adiós.

Por Manuel Cabrales

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