Contáctanos

En Vivo

Zakk Wylde: Maestro Distorsión

Publicado

en

El rock, dicen varios, ha perdido terreno en un mundo donde la evolución constante es regla y la reinvención parece ley. Por ahí puede ser su tendencia a la nostalgia de tiempos “mejores”, pero el rock como género hace tiempo que no golpea la mesa con propuestas que tengan alto grado de masividad. Aun así, existe gente que sigue trabajando en pos de mantenerlo en alto, con respeto y cariño, en vez de la pose con aires falsos que muchas veces toca ver.

02 Zakk Wylde @ Cerro Bellavista 2015

Parte de este grupo es el guitarrista, cantante y compositor Zakk Wylde, hombre del rock, con alma y cariño por lo que hace, lo que se ha notado en sus anteriores visitas a Chile con la Black Label Society, y que sin duda quedó transparentado en su show de la noche del lunes 31 de agosto, en un Centro de Eventos Cerro Bellavista repleto, para ver al barbudo gigantón en el escenario en un formato que se anunciaba como acústico, y que pronto veríamos que no era tan así.

La fila para ingresar al recinto era larguísima, como pocas veces en el sitio ubicado en Chucre Manzur, tal vez por la ausencia de un telonero que disipara las horas de llegada de los fanáticos, pero al menos esto servía para ir calentando el ambiente de gran manera. Las chaquetas de cuero y las poleras negras (muchas de ellas con el escudo de la BLS) inundaban el lugar, con ansiedad y ganas de ver a Wylde, quien apareció diez minutos después de la hora convenida en el proscenio al ritmo de “The Battle Of Evermore” de Led Zeppelin, y la primera gran sorpresa era que no estaría solo en el escenario, sino que con Dario Lorina como un segundo guitarrista, quien luego no tendría empacho en tomarse el primer sitial con confianza en varios momentos de la noche.

06 Zakk Wylde @ Cerro Bellavista 2015

La otra sorpresa vendría posteriormente cuando, tras partir con la tremenda “Losin’ Your Mind”, nos encontramos con que la guitarra aparentemente acústica de Zakk puede hacer solos afilados al más puro estilo de la más eléctrica, con claridad y virtuosismo, en una escena que se repetiría varias veces en la noche, y con el público maravillado ante la energía dispuesta en solos interminables por parte de Wylde. El artista sabe lo que su público aplaude y lo hace, muchas veces, de maneras diferentes. Y es que no son las fanfarrias casi vacías de Dave Grohl, sino que en este caso se trata de solos con intención, sí, muy largos, a veces agotadores para el observador externo, pero que en este ambiente, y con la energía que despliega Wylde, funcionan muy bien.

La mayoría del show comparte una clave de balada que no por ello es menos potente, sino que deja el terreno para que la voz de Wylde gane en robustez y que la claridad de las guitarras permita notar que en “Suicide Messiah” o “Spoke In The Wheel” no sólo hay artificios de efectos, sino que la verdadera distorsión y maestría instrumental proviene de los individuos, de la composición, y no sólo de aquello que la desarrolla y puede enriquecer. Al final, esta noche en Cerro Bellavista se notó más el talento que el personaje que muchos le atribuyen a Zakk Wylde, y eso es algo que es pura ganancia, en especial por los esquemas de prejuicios que siempre terminan operando en contra de aquellos que eligen decirse y sentirse como “mensajeros del rock”.

15 Zakk Wylde @ Cerro Bellavista 2015

Los solos de guitarra de Zakk son siempre vertiginosos, pero también lo es el sonido del teclado que, a modo de órgano, irrumpe en varias de las canciones, siendo deber de Wylde o de Lorina tocarlo para dotar de otra capa más a este show. El aire solemne se siente pesado y el calor inunda la sala que, si uno mira más arriba, tiene bolas de espejo por allí. Ese contraste era visualmente entretenido, aunque lo más relevante estaba en el escenario con Zakk mandándose versiones de 10 minutos de tracks como “Sold My Soul” o “In This River”, una de las tantas que tocó de la Black Label Society.

El show, más cerca del final, tuvo grandes escenas de karaoke, como en “The Blessed Hellride” o “My Dying Time”. El público siempre vitoreó e intentó meterse en el show, pero el protagonista siempre fue uno solo: el hombre que creo la sociedad de la etiqueta negra, quien con su guitarra logró postales tremendas, pero que además con sencillez recibía los aplausos y agradecía a todo su equipo, no sólo a Lorina, sino que también a sus técnicos. Una muestra más del espíritu de camaradería que intenta impregnarle a su trabajo, y que se nota como algo genuino.

03 Zakk Wylde @ Cerro Bellavista 2015

El cierre con “Stillborn”, con Zakk recorriendo de pie por única vez el escenario con su guitarra, y acercándose al público directamente, que –como hubo barricada- realmente se portó bien y disfrutó de aquello a pleno. Wylde se puso la guitarra por sobre el cuello, se sentó, se paró, cantó, quiso escuchar a la gente, quiso escucharse a sí mismo. Sin distorsión aparente, a través de su guitarra transfiguró lo que se supone para muchos es un show de carácter acústico, y eso ya se agradece. En medio de tantos que creen que hacer rock acústico es reducir los decibeles y adaptar versiones adulto-contemporáneo de canciones propias a una mera guitarra, lo de Zakk Wylde se agradece completamente, y así, tras dos horas de show, se lo hizo saber la ovación de su gente, la misma que lo acompaña siempre y de la que no se desprenderá en un tiempo largo.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. Losin’ Your Mind (original de Pride & Glory)
  2. Suicide Messiah (original de Black Label Society)
  3. Road Back Home
  4. Spoke in the Wheel (original de Black Label Society)
  5. Solo de guitarra
  6. Machine Gun Man (original de Pride & Glory)
  7. Sold My Soul
  8. In This River (original de Black Label Society)
  9. Scars (original de Black Label Society)
  10. Empty Promises (original de Black Label Society)
  11. Throwin’ It All Away
  12. The Blessed Hellride (original de Black Label Society)
  13. My Dying Time (original de Black Label Society)
  14. Stillborn (original de Black Label Society)

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
1 Comentario

1 Comentario

  1. Daniel

    01-Sep-2015 en 10:57 pm

    La introducción basura me interrumpió leer el resto… Si te preocupas de la masividad en vez de la calidad de las bandas de rock seguro te es difícil encontrar; pero aún así las hay con alto grado de masividad, por ejemplo Royal Blood que formados en 2013 y con un disco ya son de los principales en grandes escenarios como los festivales Reading y Leeds. “El rock, dicen varios, ha perdido terreno…” ¿Quién lo dice? Yo solo lo he leído en Humonegro.

Responder

En Vivo

DIIV: Esquemas Juveniles

Publicado

en

DIIV

Aunque estamos en una época con la posibilidad de más estilos que nunca, lo que es más claro de ver son las convergencias, cuando existen cosas muy diferentes que tienen un punto de encuentro. Nadie podría decir que Mac DeMarco, Wild Nothing y DIIV suenan igual, pero estos tres actos, con popularidad en nuestro país, tienen una sensibilidad con las guitarras y los ritmos que los hacen convivir incluso en el mismo sello, Captured Tracks. Pero luego aparecen las diferencias, que tienen más relación con cómo se disponen en un escenario o cómo se disponen ante su propia música, algo que se reafirmó en una nueva visita de DIIV, enterando su tercera vez en Chile.

Antes, todo partió con un potente set de Adelaida. La banda de Valparaíso estuvo muy bien elegida para partir con la jornada, en especial por la energía desplegada, que redundó en una ovación del público al cierre de su show pasadas las 21:45 hrs., donde pasaron por canciones como “1999” y “Eco”, para cerrar con la explosiva “Cienfuegos”, en su mayoría tracks que pertenecen a “Paraíso”, el disco que editaron en 2017. Un sólido espectáculo de una de las bandas más potentes del rock chileno, cuyo repertorio está siendo rápidamente engrosado.

Tras 25 minutos de espera, y teniendo a la mitad de DIIV en los últimos minutos ajustando ellos mismos sus instrumentos, entró a escena la banda de Brooklyn, que de inmediato podía establecer su potencia. A diferencia de Wild Nothing o DeMarco, lo de DIIV es más potente en el proscenio, y ellos no caen en la autoindulgencia, pese a que las formas de Zachary Cole Smith pudieran hacer creer lo contrario. Toda la banda suena cohesionada y eso deriva en el peso escénico que proyectan. Mientras Zachary pareciera al comienzo un vocalista parco que no se interesa en que se le entienda poco, luego se denota que eso es parte de la estética mientras él está enfocado como láser en lo suyo, y también en la guitarra de Andrew Bailey, con quien se complementan perfectamente.

Además, esta energía enfocada y este sonido aplanador no caen en un saco roto, porque el público que llegó a Club Blondie (que, vale decir, cada vez suena mejor para bandas) estaba dispuesto a saltar y sentir este show como algo realmente relevante. Ya en “Human” y “Dopamine” la algarabía era tal, que gente de la audiencia hacía crowdsurfing y otros revoleaban la polera o lo que fuera en el aire, como si se estuviera alentando al equipo en el estadio, con una conexión envidiable.

Aunque se ha visto a DIIV varias veces en vivo, existe algo que hace que se vuelva a ellos. Y tal vez sea esa sensación de que, en medio de todos los esquemas que rodean lo que son y proyectan sus canciones, existe una banda que tiene mucho que entregar, enfrentándose al cliché de los conjuntos que suenan o se ven similar, y que en general tienden a restringir el caudal de energía. En temas como “Past Lives” quedaba en claro que no se trataba meramente de escuchar versiones como las oscuras rendiciones de los discos, sino que algo de mayor alcance explosivo, sin traicionar esas sensaciones.

No es que DIIV sea la banda más brillante del mundo. Tras entregar una canción nueva sin título, tocaron un minuto de algo ininteligible y esos son gestos contradictorios, pero al menos reposa algo de honestidad en ellos que los hace ser de lo mejor de su rebaño, algo que en el iluminado final con “Dust”, “Doused”, y luego el encore con “Wait” (en el cual Andrew salió con un sostén que una persona lanzó al escenario) quedó de manifiesto. Poco más de una hora y cuarto que explicitan a DIIV como parte de los actos en los que no se debe desconfiar, porque pese a seguir modelos que parecieran muy definidos, ellos aún son capaces de entregar algo que los separa de la indulgencia y la simplona sencillez, y es así como probablemente los neoyorquinos consigan el paso a la trascendencia.

Setlist

  1. (Druun Pt. II)
  2. Is The Is Are
  3. (Druun)
  4. Human
  5. Under The Sun
  6. Dopamine
  7. Sometime
  8. Oshin (Subsume)
  9. Incarnate Devil
  10. Bent (Roi’s Song)
  11. Past Lives
  12. Nueva canción
  13. Healthy Moon
  14. Loose Ends
  15. Dust
  16. Doused
  17. Wait

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Undertow Undertow
DiscosHace 3 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 4 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 1 semana

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 2 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: