Conéctate a nuestras redes
The Steve Rothery Band The Steve Rothery Band

En Vivo

The Steve Rothery Band: Cómo late un corazón

Publicado

en

A las 21:00 horas Steve Rothery se subió al escenario del Teatro Nescafé de las Artes, conocido por su trabajo como el sutil pero relevante guitarrista de Marillion, una banda muy querida en Chile. Sin mediar palabras, dispone junto a su banda un viaje compacto a través de su material solista, y en específico del coherente “The Ghosts Of Pripyat” (2014). Lo instrumental se mueve con soltura, sin que su rol como guitarrista se tome toda la atención en “Morpheus”, que partió todo. Tras el primer tema, el aplauso cae copioso, y ese concentrado intérprete vestido de intenso negro deja atrás su guitarra y se acerca al micrófono para agradecer y presentar un show que está dividido en dos partes: su trabajo solista instrumental primero y luego un set de temas favoritos de Marillion, que más adelante se vería que no sólo estaban ahí por casualidad, sino para generar una noche redonda.

Aunque no tocó “White Pass” como en Argentina, Rothery dejó en claro que su disco es de una densidad muy rica de escuchar, y que su estilo como guitarrista es clave en el desarrollo de una propuesta que construye mundos casi sin necesidad de forzarlos. El crescendo en “Old Man Of The Sea” es imparable, pero no se ve venir hasta que las explosiones sonoras ya están en el aire, y de pronto se está a la intemperie, recibiendo el rocío de los navíos que chocan con las olas, cerrando todo en una reflexiva y melancólica nota con “Summer’s End” que, totalizando cuatro canciones, deja en claro cómo Rothery construye sin apabullar, tal como un imperio conquistando oídos poco a poco. Y la concentración del público se nota como resultado de música tan bien hecha, una que por 36 minutos inundó el espacio.

Tras un receso de cinco minutos casi cronometrados, la banda volvió al escenario con Gabriel Agudo como adición. El vocalista argentino destilaba simpatía, aunque a veces pecaba de hiperquinético, no entendiendo al comienzo que la gente se había dejado llevar en un viaje potente, y él se instalaba como una arritmia en medio de latidos tranquilos. Una diástole un tanto violenta, pero que venía desde las buenas intenciones de un intérprete que, además, hizo todo el esfuerzo por evocar de forma efectiva a Fish y Steve Hogarth, a veces con más falsetes de los necesarios, pero sin duda poniéndose en esa titánica tarea que le pidió Steve Rothery de ser quien pusiera las palabras en este show.

Cuando Steve dijo que estos temas eran sus favoritos, quedaba claro que podía convertirse en un viaje al pasado, y así fue. “Cinderella Search”, “Chelsea Monday” o “White Russian” asomaban como rarezas, y la conexión y sentimiento de Rothery al tocar “Fugazi” –tema que él dijo “definió” su forma de enfrentarse a su instrumento– dejaban en claro que no era un set pensado para los fanáticos, y es esa distinción la que evita para un show como este el plantearlo como un tributo o un autotributo. Hay pasión por esas canciones, una forma de interpretarlas donde más allá de los tecladistas, como pasa en Marillion, el foco está en la guitarra, delicada, a veces no tan percibida, pero que desde su roce con los amplificadores ya deja huella. Por eso el público responde de forma potente.

Tras la segunda salida del escenario, la gente hizo el “olé, olé, olé” para que Steve volviera rápido, y él respondió con una triada mortal: “Kayleigh”, “Lavender” y “Heart Of Lothian” pegadas, en una verdadera suite con la gente ya desordenada frente al escenario, lejos de las butacas, quienes no podían creer la fluidez de estas canciones. Por eso, y pese a lo desiguales que parecían ser ambos shows, uno de tensión y precisión, y otro de fluidez, relajo y disfrute, no podían culminar tan fácilmente.

Sugar Mice” vino sin necesidad de que la banda saliera por completo el escenario, siendo un segundo encore falso, pero con las ansias de seguir tocando y la gente necesitando de antorchas inexistentes para seguir el ritmo. La fogata no se detendría, porque las más de dos horas de show serían cerradas por un cover muy competente a “Wish You Were Here” de Pink Floyd, siendo un cierre perfecto para un show que, aunque tuvo ciertos asaltos de relajo, no pecó de autoindulgente, sino que operó como una experiencia enriquecedora para Steve y su público, en una noche de esas donde nos acordamos de que el corazón existe, late, a veces más lento y a veces más rápido, pero siempre con sangre, esa que vive y deja vivir, y que permite que las experiencias no terminen, como la vida misma.

Setlist

  1. Morpheus
  2. Kendris
  3. Old Man Of The Sea
  4. Summer’s End
  5. Slàinte Mhath (original de Marillion)
  6. Cinderella Search (original de Marillion)
  7. Fugazi (original de Marillion)
  8. Incubus (original de Marillion)
  9. Chelsea Monday (original de Marillion)
  10. Afraid Of Sunlight (original de Marillion)
  11. White Russian (original de Marillion)
  12. Kayleigh (original de Marillion)
  13. Lavender (original de Marillion)
  14. Heart Of Lothian (original de Marillion)
  15. Sugar Mice (original de Marillion)
  16. Wish You Were Here (original de Pink Floyd)

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
Clic para comentar

Responder

En Vivo

AniPower: Un gran homenaje a las emociones

Publicado

en

AniPower

Con el recuerdo aún fresco del tremendo show que fue Dragon Ball Rock Sinfónico en la Cúpula Multiespacio, ayer pudimos vivir el evento bautizado como AniPower, concierto ideado por la Power Up, orquesta argentina que se dedica a interpretar música de animé y videojuegos, donde repasaron un montón de series de origen asiático de la década de los 90, 2000 y también actuales, en el recital definitivo para cualquier fanático de la animación japonesa. Si bien, la concurrencia no fue en masa como ocurrió en el concierto dedicado a los Guerreros Z, los asistentes disfrutaron de un espectáculo completísimo, tanto musical como audiovisualmente, que no se sostuvo solamente en la nostalgia, sino que también en la celebración de un arte que nos ha entregado –y sigue entregándonos– un montón de grandes y épicas historias.

La orquesta comenzó a la segura con dos sandías caladas: el opening de Dragon Ball Z correspondiente a la saga de Majin Boo y el memorable opening de Digimon, este último despertando de inmediato las emociones del respetable, dejando el terreno preparado para la oleada de himnos que se vendrían en los próximos minutos. One Piece, Detetive Conan, Slam Dunk y Evangelion fueron alguna de las joyitas que despertaron la ovación del respetable.

El sonido era perfecto y la orquesta Power Up chilena que acompañó al proyecto en esta oportunidad ejecutó de maravilla cada uno de los cortes. El maestro de ceremonias, Mariano Cazorla, quien ha sido el responsable de transcribir todas las composiciones y convocar a los músicos de la orquesta, anunciaba cada composición con un comentario previo, muchas veces en tono de broma, como cuando estaban a punto de tocar el opening de Pokémon y declaró que la serie de los monstruos de bolsillo nos había enseñado que podemos capturar a nuestras mascotas y ponerlas a pelear con las de otros, sacando las risas del público. Qué duda cabe que la canción principal de las aventuras de Ash y Pikachu fue uno de los momentos álgidos de la jornada, y así también lo fueron cortes como el de Slam Dunk, Sailor Moon y Ranma.

Pero no sólo de canciones de apertura se sostenía el recital, sino que también tuvimos la oportunidad de escuchar extractos de la música incidental más recordada de las series, tales como el tema del Equipo Rocket en Pokémon, la música que acompañaba las intervenciones de Tuxedo Mask en Sailor Moon y una serie de endings de la saga Dragon Ball, Caballeros del Zodiaco o Digimon.

Los mejores momentos fueron aquellos donde escuchamos canciones de series clásicas que no son frecuentemente revisadas por este tipo de proyectos al no ser las más “populares”, como lo fueron Sakura Card Captor, Arale, Beyblade, Zenki, Mazinger Z o Los Súper Campeones. También hay que destacar la revisión de series más contemporáneas, como lo son Shingeki No Kyojin, u otras que provocaron los gritos de emoción de la fanaticada, como lo fue el opening de Fullmetal Alchemist.

Estas novedades son las que hicieron de este concierto un mar de emociones y recuerdos, algo que, lamentablemente, se pierde un poco al dedicar la última parte del show a repasar la música de Dragon Ball. Es cierto que la serie de Son Goku y compañía es considerada el anime más grande y popular de todos los tiempos, pero dedicar los últimos treinta minutos del set exclusivamente a ella hace perder esa magia y dinamismo que contiene el show en su primera parte. Sobre todo cuando todavía quedaban grandes nombres en el tintero como Yu-Gi-Oh!, Cowboy Bebop, o el más solicitado por la muchedumbre, Naruto.

Así y todo, con “Cha-La Head-Cha-La” y la repetición del opening de Slam Dunk solicitado por el público, Power Up dio por terminada su primera presentación en la capital, dejando a todo el mundo con una sonrisa de oreja a oreja y con la promesa de regresar con alguno de sus shows temáticos. Esperamos que la respuesta de la gente sea mayor en su retorno, ya que el espectáculo de los argentinos se lo merece. Evocando memorias y amor por aquellos dibujos animados que nos hicieron y nos siguen haciendo soñar, AniPower fue un gran homenaje a nuestras emociones.

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

La Voz de los 80 La Voz de los 80
DiscosHace 2 días

El Álbum Esencial: “La Voz de los ’80” de Los Prisioneros

Jorge González dijo una vez que el primer disco de una banda toma mucho tiempo porque el proceso parte desde...

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 6 meses

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 6 meses

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 7 meses

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

ØMNI ØMNI
DiscosHace 7 meses

Angra – “ØMNI”

Hay bandas que recaen eternamente en lo genérico y no experimentan más allá de los materiales básicos que les ha...

The Sciences The Sciences
DiscosHace 7 meses

Sleep – “The Sciences”

La carrera de Sleep dista mucho de ser una historia típica en el mundo del rock, factor que pudo haber...

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 7 meses

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 7 meses

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 7 meses

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 7 meses

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Publicidad
Publicidad

Más vistas