Conéctate a nuestras redes

En Vivo

The Drums: Fun fun fun

Publicado

en

Hay bandas que están tan afiatadas y llevan tantos años en este negocio, que tocan sabiendo de memoria su repertorio. Hay otras, que utilizan una serie de clichés on stage para lograr cercanía con el público. La bandera chilena, la camiseta de la selección nacional, las palabras lindas hasta el hartazgo. Y hay bandas como The Drums, que sospechosamente aún no aprenden a hacer nada de eso. O es que quizás no lo han querido utilizar aún. Y es que la banda oriunda de Brooklyn se paró en Santiago para dar el último concierto de la gira promocional de “Portamento” (2011), disco que traería una evolución en todo sentido. Y fue cosa de esperar los primeros sonidos para contar con “What You Were”, y esa guitarra que emanaba a Bernard Sumner en su etapa Joy Division.

Es interesante racionalizar la evolución sonora. En numerosas entrevistas, Jonathan Pierce habla de lo casi adolescente de su disco debut “The Drums” (2010). Eso salta fuertemente a la vista al escuchar la seguidilla de canciones “antiguas” como “Best Friend” y “Me And The Moon”, y pasar de un momento a otro, a una de un corte mucho más oscuro como “If He Likes It Let Him Do It” o “Books Of Revelations”, aunque hablar de oscuridad en The Drums es un poco complejo por la naturaleza de su sonido creado para bailar. Pero todos saben que si este ritmo es decodificado, los sonidos más agrios de Manchester de la primera mitad de los 80’s quedarían al desnudo.

Jonathan Pierce tiene ese sutil, pero evidente comportamiento en el escenario con aires de otro grande de Joy Division, Ian Curtis. Movimientos suaves, a veces descoordinados, pero lo hace con una naturalidad y frescura que el público agradece. Es realmente cercano a la audiencia, casi sin palabras, pero con un lenguaje corporal que al menos nos hacen creer que lo está disfrutando.

Esta vez, como quinteto, logran un resultado extraño, por decir lo menos. No hay un real fiato entre ellos en el escenario, pero pareciera no molestar ya que, en cuanto a interpretación, funcionan a la perfección, salvo por algunos pequeños detalles de la batería. Aún así, los distintos pasajes musicales suenan con métrica cuadrada, y el final de “Days” suena más llamativo que nunca y le hace un flaco favor a su símil en vivo.

Otro punto alto de la noche, sin duda, fue el público, que entrega ese fervor tan escaso a veces. Porque hay que ser sincero, estos últimos años la bandas mal llamadas hipster –aunque hay gente que considera hipster a cualquier cosa que no conozcan- tienen la mala suerte de contar con un público amplio, pero apático. Es cosa de recordar los shows de Of Montreal y Justice. Es por esto que la respuesta ante The Drums terminó siendo un deleite. La “cancha” del Club Chocolate estaba llena de gente siguiendo cada paso de la banda, y aunque los saltos eufóricos decrecían a medida que subían hacia el segundo piso, los coros, aplausos y gritos, no se silenciaban. Fue cosa de presenciar el pegajoso coro de “I Need Fun In My Life” para que todos extasiados repitieran sin parar  el “fun fun fun”, cosa que realmente sucedía.

El ascenso en vivo es notorio. Hacen lucir las versiones en vivo de sus canciones mucho más extremas e instrumentales. Como es el caso de “Submarine”, “I Felt Stupid” y “Forever And Ever Amen”. El bajo pareciera no extrañarse a manos del par de guitarras y del inmenso aporte de los sintetizadores, que en ningún momento pararon de añadir bases y programaciones al resultado final.

“Portamento”, en su versión LP, suena quizás menos álgido que su predecesor, pero en vivo logra una equidad en cuanto a revoluciones e interpretación. A ratos con ese éxtasis que provoca lo más temprano de Franz Ferdinand, como ocurrió con “What You Were”, y la obrera “Money”. Es interesante cómo con el primer trabajo suenan cercanos a The Smiths, y cómo con el segundo a Joy Division. Cualquiera que haya estado en el concierto, puede dar fe de eso. “We Tried” y “I Need A Doctor” se desmarcan del bajo hookiano, pero las bases generadas por sintetizador logran un resultado más intenso para el momento. El paso por “Portamento” terminaría con la maravillosa y enérgica “How It End It”, de la cual no se puede decir lo mismo del disco, donde suena casi aburrida en comparación a la versión en vivo.

El final de la primera parte llegaría con el mayor hit de la banda hasta el momento, precedida por el largo puente dejado por “I Felt Stupid”. Hablamos de “Let’s Go Surfing”, en donde es interesante ver el entusiasmo con el que se hacen cargo de la versión. En múltiples entrevistas previas al tour de Portamento, Pierce ha dicho lo estúpido que se sentiría en caso de tocarla. Bueno, de estupidez nada, es una de las canciones con la que merecía terminar un concierto así, pero quedarían dos más para llegar al fin. Primero la vuelta con “The Future”, para dar paso a la otra canción con la que deberían terminar cualquiera de sus shows: “Down By The Water”, con esa introducción litúrgica, a la que la sigue un Jonathan Pierce con tinte vocal casi jamaiquino.

Fue sin duda una hora y media de diversión. Todos sabemos que The Drums no ha sido líder de su generación musical y sus discos, sin ser malos, no son para nada lo mejor de sus años de concepción, pero logran el cometido de la banda, contrastando el simplismo de las grabaciones, con una presentación mucho más grande en términos musicales. Sin tanto cliché ni arrebato de los músicos. Incluso, esta humildad convertida en fiesta se nota hasta en la estación del sonido de sala, que como pocas veces fue pequeña, pero muy eficiente.

Las regalías del pop son que, con pocos discos bajo el brazo, se pueden alcanzar diversos matices. Las 18 canciones fueron un paseo por diversos estados, pero contando como eje principal ese ritmo fiestero que posee The Drums. Y finalmente, no serán la banda más afiatada, ni la más pulcra, ni la más madura, pero probablemente está muy arriba en la lista de las más divertidas para presenciar en vivo.

Setlist

  1. Best Friend
  2. Me And The Moon
  3. If He Likes It Let Him Do It
  4. Book Of Stories
  5. Money
  6. Baby, That’s Not The Point
  7. I Need Fun In My Life
  8. Submarine
  9. I Need A Doctor
  10. Forever And Ever Amen
  11. Days
  12. Book Of Revelations
  13. How It End It
  14. We Tried
  15. I Felt Stupid
  16. Let’s Go Surfing
  17. The Future
  18. Down By The Water

Por Pamela Cortés

Fotos por Sebastián Rojas

Publicidad
Clic para comentar

Responder

En Vivo

The Offspring, Eterna Inocencia y BBS Paranoicos: Final de fiesta

Publicado

en

The Offspring

Es imposible no pensar en el contexto antes de plantearse cómo hablar de un show realizado en medio del avance del SARS-CoV-2, coronavirus que deriva en la enfermedad COVID-19, hoy una pandemia global. Es difícil no pensar en la ineptitud de las autoridades que, pese a la tardanza del virus en llegar a Chile, aún no toman las decisiones que podrían evitar un contagio a niveles terribles. Así, no es extraño que el show de The Offspring en nuestro país sí pudiera realizarse, aunque en la previa hubo múltiples cuestionamientos. La industria del entretenimiento está sufriendo en todo el mundo y, al final, este fue el último concierto quizás hasta cuánto tiempo más. Y eso está bien, y es lo correcto, por culpa de un virus que no ataca con fuerza a quienes van a eventos así, sino a los adultos mayores.

Sin embargo, este cierre de fiestas, pese a tener tanto en contra y tanto que analizar fuera del escenario, en el lugar donde la gente pone sus oídos, ojos, cuerpos y corazones, lo cierto es que presentó tres bandas que exploraron los lados más brillantes del punk, de todo lo que significa, ya sea el compromiso social –como hizo Eterna Inocencia–, con la rabia del pleno acto de vivir como hace BBS Paranoicos, o desde el lado de disfrutar el sonido como The Offspring. En una extraña burbuja con forma de cúpula como es el Movistar Arena, pudimos ver una comunidad unida, sin temores a una pandemia mundial. Y es que la fiesta fue completa para quienes asistieron, pese a la postal de personas con mascarillas (que se supone no sirven para enfrentar un posible contagio) o también las noticias que llegaban de la suspensión de múltiples eventos y actividades productivas del país, anticipándose a las autoridades, las grandes perdedoras de cualquier jornada en los últimos meses.

BBS Paranoicos abrió con puntualidad los sonidos a las 17:45 hrs., y lo hizo con “Sin Salida”, “Mis Demonios” y “La Rabia”, una triada que en poco más de cinco minutos dejó en claro el espíritu que inundaría la siguiente hora de música, que de forma exacta iba hilvanando canciones de furia, desesperanza o reafirmación del ser, como “Sanatorio”, “Mentira” o el hit “Ruidos”. En medio de eso, la gente saltaba al son de “el que no salta es paco” o de los gritos de “Piñera conchetumare, asesino, igual que Pinochet”. La banda respondía diciendo que era clave ir a votar, mientras lucían sus poleras negras con la leyenda “#APRUEBO” por delante, dejando su tradicional logo por la espalda.

Aunque el micrófono de Omar Acosta no tenía mucha claridad –algo que hacía que se perdieran parte de las letras–, la interpretación en todo sentido funcionaba perfecto. “Como Una Sombra” o “Calla y Espera” retumbaban mientras ya se pasaba de un millar a varios miles de personas en Movistar Arena. La parte de adelante fue siempre la más entusiasta y, aprovechando el espacio, incluso hubo un circle pit que probablemente contravino cualquier recomendación de distanciamiento social por el coronavirus, pero que a quienes estuvieron ahí no les importó. Igualmente, se hacía rara esa sensación de ver un show con tal nivel de compromiso social y, a la vez, notar que las ganas de formar parte del momento podían ser contraproducentes respecto a la salud pública. De todas formas, una hora después, tras el doblete entre “Irreparable” y “No Lo Veo Como Tú”, se cerró no sólo un show tremendo de BBS Paranoicos, sino también el inicio de esta extraña, pero potente jornada de punk.

La continuación no iba a ser menos fuerte con Eterna Inocencia. La banda argentina, que hace de la consigna social parte de las historias que cuentan, se atrasó cinco minutos de lo que supuestamente debía ser el inicio del show, aunque eso no mermó en la vibra de la gente o de los músicos. Nuevamente sería el micrófono del vocalista principal el que generaría problemas, esta vez dejando en un nivel más bajo del necesario a Guillermo Mármol, cuya labia es importantísima en cada track que se despachó, desde “Viejas Esperanzas” o desde “A Los Que Se Han Apagado…”. Lo más impactante de lo que hace el quinteto es cómo logran el sonido que tienen, que los acerca más a Bad Religion en la pulcritud que a conjuntos más desprolijos que ven en lo instrumental algo secundario. Sí, las letras y las convicciones de Eterna Inocencia son algo que los acerca al público y a una sociedad completa, con “La Risa De Los Necios” –dedicada al “cura obrero”, Mariano Puga– o “El Guardián” como ejemplos de ello. Pero también hay espacios como el instrumental después de “Le Pertenezco A Tus Ojos…” que dejan en claro cómo EI es muchísimo más en vivo que en estudio.

Episodio aparte fue el freno que la banda le dio al show por más de cinco minutos con el fin de que la gente amontonada dejara espacio para que atendieran a un chico que estaba con problemas de salud en la multitud. Cerrando con “Weichafe Catrileo”, canción inequívocamente destinada a la lucha en la que, pese al desvío lamentable que presenta la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sin duda que continúa, y que tras más de una hora de fuerza escénica también se pudo compartir con las grandes letras e interpretación de una banda de punk que es mucho más que eso a estas alturas para sus fans en nuestro país.

Cuando el reloj marcaba las 21:00 horas en punto, el recinto bajaba sus luces y las trompetas características de “Pretty Fly (Reprise)” –canción que cierra el icónico “Americana” (1998)– daban inicio al número estelar de la jornada. Y es que, luego de la enérgica rendición de los clásicos “Americana”, “All I Want” y “Come Out And Play”, no cabía duda de que los fanáticos de The Offspring ansiaban un baño de nostalgia tras casi cuatro años de espera y del reagendamiento dado por la contingencia en el territorio nacional. El triplete, ovacionado y disfrutado por los presentes hasta con bengala incluida, dejó en evidencia el excelente estado de la banda gracias a una perfecta ecualización que reverberó sin problemas en el globo. Tras dicho inicio, Dexter bromeó que este sería “probablemente el último concierto en el hemisferio occidental” y que, a pesar de todo, no podían cancelar tan especial reencuentro. El vocalista finalizó su humorística intervención no sin antes recomendar evitar el contacto físico para prevenir cualquier contagio relacionado a la pandemia que acecha al mundo por estos días.

Pausando el repertorio típico por algunos momentos, el cuarteto estadounidense presentó “It Won’t Get Better”, una de sus más recientes creaciones, ante una respetuosa audiencia que apoyó con palmas cuando la canción y los músicos lo requirieron. Luego, volvieron al ruedo con “Want You Bad”, “Session”, “Original Prankster” y “Staring At The Sun”, hitazos que encendieron al público y lo llevaron a iniciar diversos –y poco recomendados– mosh pits a lo largo de la sección. La voz de Dexter merece mención aparte, pues, a pesar de los años, llega a los tonos requeridos por la selección y es capaz de interpretar con la fuerza que una agrupación de este estilo demanda. Al finalizar un diálogo que sólo The Offspring puede llevar a cabo a la perfección, haciendo chistes sobre cómo Dexter, aparte de ser el liricista principal de la banda, también tenía un doctorado en virología, llegando a la hora de los covers. Y es que, tal y como lo reconocieron en el escenario, no habría grupo sin Ramones o sin la influencia de los hermanos Young.

Una vez terminado el homenaje, los norteamericanos versionaron sus tradicionales “Bad Habit”, “Gotta Get Away” y una emotiva “Gone Away” en piano, la que demostró el correcto estado vocal de Holland y constituyó una mezcla perfecta entre aterciopelados tonos de sensibilidad y el estruendo característico de la banda hacia el ocaso del tema. Luego, los éxitos insignes de la banda “Why Don’t You Get A Job?”, que incluyó unas pelotas plásticas de colores para interactuar con los fans, “(Can’t Get My) Head Around You”, “Pretty Fly” y “The Kids Aren’t Alright” sentaron precedente de que la potencia del grupo sigue incólume tras 34 años de carrera. Hacia el epitafio del periplo, y a modo de encore luego de un par de minutos de reposo, retornaron al escenario para finalizar con dos clásicos y un inesperado tributo a Pennywise, quienes tuvieron que restarse del evento a última hora dada la alerta de salud mundial. Cerrando con “You’re Gonna Go Far, Kid”, “Bro Hymn” y “Self Esteem”, The Offspring le puso broche de oro a una icónica noche en Movistar Arena, lugar que marca un hito de masividad en la historia del grupo en cuanto a conciertos en nuestro país.

Tomando las palabras de Holland en los últimos minutos del show, es menester mencionar que este fue, probablemente, el bastión final en un largo tiempo de eventos masivos en la industria de la música en Chile y en occidente. Sin embargo, eso no fue impedimento para el disfrute de miles de asistentes que llegaron y lo dieron todo en un espectáculo que logró llevarse a cabo de manera perfecta, pese a todos los contratiempos y dificultades que surgieron. Ciertamente, resulta muy importante tomar las recomendaciones del vocalista antes de despedirse: “Cuídense, por favor. Hasta la próxima”. Un incierto cierre temporal para el showbiz musical que promete un “hasta luego”, pero que desconoce qué tan pronto se reactivará el flujo normal y necesario de adrenalina y fervor que solamente las melodías pueden proveer a los habitantes de esta tierra.

Setlist BBS Paranoicos

  1. Sin Salida
  2. Mis Demonios
  3. La Rabia
  4. No Siento Culpa
  5. Eterno Retorno
  6. Sanatorio
  7. Mentira
  8. Ruidos
  9. Corazón Al barro
  10. Tanto Insistir
  11. Daño Permanente
  12. Recuerdos
  13. Como Una Sombra
  14. Cristales
  15. Calla y Espera
  16. El Regreso
  17. Ausencia
  18. Irreparable
  19. No Lo Veo Como Tú

Setlist Eterna Inocencia

  1. Viejas Esperanzas
  2. Encuentro Mi Descanso Aquí, En Este Estuario
  3. A Los Que Se Han Apagado…
  4. Trizas De Vos
  5. Abrazo
  6. A Elsa y Juan
  7. La Risa De Los Necios
  8. El Guardián
  9. La Mentira Sin Fin
  10. Cuando Pasan Las Madrugadas…
  11. Hazlo Tú Mismo
  12. Cartago
  13. Sin Quererlo (Mi Alma Se Desangra)
  14. Cassiopeia
  15. Le Pertenezco A Tus Ojos…
  16. Puente De Piedra
  17. Nuestras Fronteras
  18. Weichafe Catrileo

Setlist The Offspring

  1. Americana
  2. All I Want
  3. Come Out and Play
  4. It Won’t Get Better
  5. Want You Bad
  6. Session
  7. Original Prankster
  8. Staring At The Sun
  9. Blitzkrieg Bop (original de The Ramones)
  10. Whole Lotta Rosie (original de AC/DC)
  11. Bad Habit
  12. Gotta Get Away
  13. Gone Away
  14. Why Don’t Get You Get A Job?
  15. (Can’t Get My) Head Around You
  16. Pretty Fly
  17. The Kids Aren’t Alright
  18. You’re Gonna Go Far, Kid
  19. Bro Hymn (original de Pennywise)
  20. Self Esteem

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo

Podcast Cine E36

Publicidad

Podcast Música E36

Facebook

Discos

Ultimate Success Today Ultimate Success Today
DiscosHace 21 horas

Protomartyr – “Ultimate Success Today”

El padre de la bomba atómica, un perro rabioso, el Emperador Constantino I, una actriz de cine mudo y una...

Inlet Inlet
DiscosHace 1 día

Hum – “Inlet”

Hay ocasiones en que el reconocimiento puede ser esquivo; un terreno donde no sólo basta con el talento, sino que...

Beyond The Pale Beyond The Pale
DiscosHace 2 días

JARV IS… – “Beyond The Pale”

Al final del día, casi todo termina siendo cosa de límites y dinámicas. Tras ocupar Irlanda en el siglo XIV,...

Providence Providence
DiscosHace 1 semana

Ulthar – “Providence”

Algo muy valioso dentro de la música extrema es la diversificación del sonido y su amplitud de opciones, exigiendo a...

Mordechai Mordechai
DiscosHace 1 semana

Khruangbin – “Mordechai”

En un presente tan automatizado como el actual, Khruangbin ha logrado con éxito captar la atención de la audiencia con...

Hum Hum
DiscosHace 2 semanas

Alain Johannes – “Hum”

La carrera de Alain Johannes habla por sí sola. Como “hombre en las sombras” ha sido el responsable de un...

Savage Peace Savage Peace
DiscosHace 2 semanas

Partisan – “Savage Peace”

Actualmente, una frase como “paz salvaje” resulta tan paradójica como acertada. La brusquedad de los cambios en los ritmos de...

Women In Music Pt. III Women In Music Pt. III
DiscosHace 2 semanas

HAIM – “Women In Music Pt. III”

Desde el lanzamiento de “Summer Girl” el año pasado, era claro que el tercer álbum de HAIM, “Women In Music...

Hell Will Come For Us All Hell Will Come For Us All
DiscosHace 2 semanas

Aversions Crown – “Hell Will Come For Us All”

Australia no sólo es el país originario de bandas importantes de rock como AC/DC, y otras que nacieron durante la...

Amends Amends
DiscosHace 3 semanas

Grey Daze – “Amends”

Para quienes crecieron con los himnos de Linkin Park sonando fuerte en la radio y en la televisión, la muerte...

Publicidad
Publicidad

Más vistas