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The Breeders: Nostalgia de la buena

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Pasó en 2009 con Sonic Youth, en 2010 con Pixies, en 2012 con Dinosaur Jr., y este año con The Breeders. A diez años del debut de las glorias noventeras del rock alternativo en nuestro país, han dejado un sinnúmero de gratos recuerdos, en jornadas donde la nostalgia y la energía se fusionan para dar vida al debut soñado e inolvidable. The Breeders fue una de las bandas más emblemáticas de la época, pero no tan masiva como la agrupación madre de Kim Deal: Pixies. Por este motivo que su relevancia es aún más significativa para aquellos que fueron parte de un estilo y no sólo seguidores de una moda, una banda de culto si se quiere. Por lo mismo, el anuncio del retorno de la alineación original y de su segunda visita al país, repletó el Centro de Eventos Cerro Bellavista, mejor conocido como la ex OZ, para dar lugar a una noche memorable.

THE BREEDERS CHILE 2013 01

Noche de sábado es sinónimo de carrete, por lo que el evento comenzó cerca de la medianoche en un ambiente completamente efervescente, donde apenas se podía transitar. Las hermanas Deal hacían su arribo al escenario junto al resto de la banda, y ante la sorpresa de encontrarse con un recinto desbordado de gente, lanzaron el primer corte de la noche perteneciente al álbum “LSXX” (2013), esa reedición del mítico “Last Splash” (1993), que sería interpretado íntegramente. “New Year” causó delirio noventero que llenó de emoción y euforia.

THE BREEDERS CHILE 2013 02

Distorsiones de guitarra, suciedad y actitud desenfadada, todos los elementos que brillaron en una época y definieron a un estilo musical, se hacían presentes bajo un sonido notable, a pesar de que en el escenario parecía que todo no marchaba muy bien. Constantes indicaciones a la mesa de sonido pidiendo que subieran o bajarán los retornos, hacía parecer muchas veces que la banda estaba tocando de memoria. Sin embargo, esto no se notó nada en el resultado final y las versiones en vivo de los clásicos de “Last Splash” sonaron espectaculares, porque la banda se mantiene en plena forma y la voz de Kim Deal en un estado envidiable. La ex Pixies parece estar pasándola muy bien con esta reunión, así lo delataban las risas sobre el escenario y cierta sensación de que esta era una reunión de amigos para pasarlo bien echando mano al pasado, estado que contagiaba a toda la banda, inclusive a la seria Josephine Wiggs, cuyo estoicismo británico la mantenía rígida en escena, apenas sonriente en algunas ocasiones, tratando de mantener la compostura entre tanta algarabía.

THE BREEDERS CHILE 2013 03

“No Aloha” y “Roi” enmarcaron los pasajes más introspectivos de la noche, dando espacio al violín de Carrie Bradley, invitada especial para la interpretación en vivo de “Last Splash”, además de ayudar con el pandero y el teclado en determinadas ocasiones. El efecto de temas como “Do You Love Me Now?” y “Flipside”, transportaban irremediablemente a la época en que fueron concebidos. Tan fidedigno era el sonido, que parecía que The Breeders hubiese sido transportado en el tiempo hasta nuestra época, virtud que pocos pueden jactarse de poseer, sobre todo cuando nos toca encontrarnos con personajes decadentes que tratan de seguir sacando dividendos de su pasado. En The Breeders pueden inflar el pecho con orgullo.

THE BREEDERS CHILE 2013 04

Kelley Deal se hacía cargo de las voces en “I Just Wanna Get Along”, y “Mad Lucas” volvía a llevarnos por el sendero más introspectivo del sonido. Con el sencillo “Divine Hammer” regresaba la energía, con saltos generalizados en la planta baja de la ex Oz, que siguieron con “S.O.S.”, “Hag” y “Saints”, donde hubo espacio para el mosh y crowd surfing. “Drivin’ On 9”, el cover de Ed’s Redeeming Qualities, concluía la interpretación de “Last Splash”, que tuvo su breve final definitivo con la “replica” de “Roi”. El debut no podía terminar en eso, y para el final la banda se guardó un conjunto de éxitos de su discografía que cerraron una noche redonda.

THE BREEDERS CHILE 2013 05

Destacaron “Glorious”, el cover de The Beatles, “Happiness Is A Warm Gun” y el sencillo “Safari”, obligando a la banda a un segundo encore, que bajó el telón definitivamente con otro cover: “Shocker In Gloomtown”, original de Guided by Voices, y “Don’t Call Home”, tema de “Safari” (1992). Con ganas de más, terminaba The Breeders en Chile. Una velada de clásicos con sabor a nostalgia, pero nostalgia de la buena, de la mano de una agrupación que no envejece y es capaz de sonar tan contemporánea y fresca como en su mejor época. Así es como nuestros ídolos deberían envejecer.

Setlist

  1. New Year
  2. Cannonball
  3. Invisible Man
  4. No Aloha
  5. Roi
  6. Do You Love Me Now?
  7. Flipside
  8. I Just Wanna Get Along
  9. Mad Lucas
  10. Divine Hammer
  11. S.O.S.
  12. Hag
  13. Saints
  14. Drivin’ On 9 (cover Ed’s Redeeming Qualities)
  15. Roi (reprise)
  16. Glorious
  17. Doe
  18. Safari
  19. Happiness Is A Warm Gun (cover The Beatles)
  20. Oh!
  21. Hellbound
  22. Lime House
  23. Iris
  24. Shocker In Gloomtown (cover de Guided By Voices)
  25. Don’t Call Home

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Praxila Larenas

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The Offspring, Eterna Inocencia y BBS Paranoicos: Final de fiesta

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The Offspring

Es imposible no pensar en el contexto antes de plantearse cómo hablar de un show realizado en medio del avance del SARS-CoV-2, coronavirus que deriva en la enfermedad COVID-19, hoy una pandemia global. Es difícil no pensar en la ineptitud de las autoridades que, pese a la tardanza del virus en llegar a Chile, aún no toman las decisiones que podrían evitar un contagio a niveles terribles. Así, no es extraño que el show de The Offspring en nuestro país sí pudiera realizarse, aunque en la previa hubo múltiples cuestionamientos. La industria del entretenimiento está sufriendo en todo el mundo y, al final, este fue el último concierto quizás hasta cuánto tiempo más. Y eso está bien, y es lo correcto, por culpa de un virus que no ataca con fuerza a quienes van a eventos así, sino a los adultos mayores.

Sin embargo, este cierre de fiestas, pese a tener tanto en contra y tanto que analizar fuera del escenario, en el lugar donde la gente pone sus oídos, ojos, cuerpos y corazones, lo cierto es que presentó tres bandas que exploraron los lados más brillantes del punk, de todo lo que significa, ya sea el compromiso social –como hizo Eterna Inocencia–, con la rabia del pleno acto de vivir como hace BBS Paranoicos, o desde el lado de disfrutar el sonido como The Offspring. En una extraña burbuja con forma de cúpula como es el Movistar Arena, pudimos ver una comunidad unida, sin temores a una pandemia mundial. Y es que la fiesta fue completa para quienes asistieron, pese a la postal de personas con mascarillas (que se supone no sirven para enfrentar un posible contagio) o también las noticias que llegaban de la suspensión de múltiples eventos y actividades productivas del país, anticipándose a las autoridades, las grandes perdedoras de cualquier jornada en los últimos meses.

BBS Paranoicos abrió con puntualidad los sonidos a las 17:45 hrs., y lo hizo con “Sin Salida”, “Mis Demonios” y “La Rabia”, una triada que en poco más de cinco minutos dejó en claro el espíritu que inundaría la siguiente hora de música, que de forma exacta iba hilvanando canciones de furia, desesperanza o reafirmación del ser, como “Sanatorio”, “Mentira” o el hit “Ruidos”. En medio de eso, la gente saltaba al son de “el que no salta es paco” o de los gritos de “Piñera conchetumare, asesino, igual que Pinochet”. La banda respondía diciendo que era clave ir a votar, mientras lucían sus poleras negras con la leyenda “#APRUEBO” por delante, dejando su tradicional logo por la espalda.

Aunque el micrófono de Omar Acosta no tenía mucha claridad –algo que hacía que se perdieran parte de las letras–, la interpretación en todo sentido funcionaba perfecto. “Como Una Sombra” o “Calla y Espera” retumbaban mientras ya se pasaba de un millar a varios miles de personas en Movistar Arena. La parte de adelante fue siempre la más entusiasta y, aprovechando el espacio, incluso hubo un circle pit que probablemente contravino cualquier recomendación de distanciamiento social por el coronavirus, pero que a quienes estuvieron ahí no les importó. Igualmente, se hacía rara esa sensación de ver un show con tal nivel de compromiso social y, a la vez, notar que las ganas de formar parte del momento podían ser contraproducentes respecto a la salud pública. De todas formas, una hora después, tras el doblete entre “Irreparable” y “No Lo Veo Como Tú”, se cerró no sólo un show tremendo de BBS Paranoicos, sino también el inicio de esta extraña, pero potente jornada de punk.

La continuación no iba a ser menos fuerte con Eterna Inocencia. La banda argentina, que hace de la consigna social parte de las historias que cuentan, se atrasó cinco minutos de lo que supuestamente debía ser el inicio del show, aunque eso no mermó en la vibra de la gente o de los músicos. Nuevamente sería el micrófono del vocalista principal el que generaría problemas, esta vez dejando en un nivel más bajo del necesario a Guillermo Mármol, cuya labia es importantísima en cada track que se despachó, desde “Viejas Esperanzas” o desde “A Los Que Se Han Apagado…”. Lo más impactante de lo que hace el quinteto es cómo logran el sonido que tienen, que los acerca más a Bad Religion en la pulcritud que a conjuntos más desprolijos que ven en lo instrumental algo secundario. Sí, las letras y las convicciones de Eterna Inocencia son algo que los acerca al público y a una sociedad completa, con “La Risa De Los Necios” –dedicada al “cura obrero”, Mariano Puga– o “El Guardián” como ejemplos de ello. Pero también hay espacios como el instrumental después de “Le Pertenezco A Tus Ojos…” que dejan en claro cómo EI es muchísimo más en vivo que en estudio.

Episodio aparte fue el freno que la banda le dio al show por más de cinco minutos con el fin de que la gente amontonada dejara espacio para que atendieran a un chico que estaba con problemas de salud en la multitud. Cerrando con “Weichafe Catrileo”, canción inequívocamente destinada a la lucha en la que, pese al desvío lamentable que presenta la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sin duda que continúa, y que tras más de una hora de fuerza escénica también se pudo compartir con las grandes letras e interpretación de una banda de punk que es mucho más que eso a estas alturas para sus fans en nuestro país.

Cuando el reloj marcaba las 21:00 horas en punto, el recinto bajaba sus luces y las trompetas características de “Pretty Fly (Reprise)” –canción que cierra el icónico “Americana” (1998)– daban inicio al número estelar de la jornada. Y es que, luego de la enérgica rendición de los clásicos “Americana”, “All I Want” y “Come Out And Play”, no cabía duda de que los fanáticos de The Offspring ansiaban un baño de nostalgia tras casi cuatro años de espera y del reagendamiento dado por la contingencia en el territorio nacional. El triplete, ovacionado y disfrutado por los presentes hasta con bengala incluida, dejó en evidencia el excelente estado de la banda gracias a una perfecta ecualización que reverberó sin problemas en el globo. Tras dicho inicio, Dexter bromeó que este sería “probablemente el último concierto en el hemisferio occidental” y que, a pesar de todo, no podían cancelar tan especial reencuentro. El vocalista finalizó su humorística intervención no sin antes recomendar evitar el contacto físico para prevenir cualquier contagio relacionado a la pandemia que acecha al mundo por estos días.

Pausando el repertorio típico por algunos momentos, el cuarteto estadounidense presentó “It Won’t Get Better”, una de sus más recientes creaciones, ante una respetuosa audiencia que apoyó con palmas cuando la canción y los músicos lo requirieron. Luego, volvieron al ruedo con “Want You Bad”, “Session”, “Original Prankster” y “Staring At The Sun”, hitazos que encendieron al público y lo llevaron a iniciar diversos –y poco recomendados– mosh pits a lo largo de la sección. La voz de Dexter merece mención aparte, pues, a pesar de los años, llega a los tonos requeridos por la selección y es capaz de interpretar con la fuerza que una agrupación de este estilo demanda. Al finalizar un diálogo que sólo The Offspring puede llevar a cabo a la perfección, haciendo chistes sobre cómo Dexter, aparte de ser el liricista principal de la banda, también tenía un doctorado en virología, llegando a la hora de los covers. Y es que, tal y como lo reconocieron en el escenario, no habría grupo sin Ramones o sin la influencia de los hermanos Young.

Una vez terminado el homenaje, los norteamericanos versionaron sus tradicionales “Bad Habit”, “Gotta Get Away” y una emotiva “Gone Away” en piano, la que demostró el correcto estado vocal de Holland y constituyó una mezcla perfecta entre aterciopelados tonos de sensibilidad y el estruendo característico de la banda hacia el ocaso del tema. Luego, los éxitos insignes de la banda “Why Don’t You Get A Job?”, que incluyó unas pelotas plásticas de colores para interactuar con los fans, “(Can’t Get My) Head Around You”, “Pretty Fly” y “The Kids Aren’t Alright” sentaron precedente de que la potencia del grupo sigue incólume tras 34 años de carrera. Hacia el epitafio del periplo, y a modo de encore luego de un par de minutos de reposo, retornaron al escenario para finalizar con dos clásicos y un inesperado tributo a Pennywise, quienes tuvieron que restarse del evento a última hora dada la alerta de salud mundial. Cerrando con “You’re Gonna Go Far, Kid”, “Bro Hymn” y “Self Esteem”, The Offspring le puso broche de oro a una icónica noche en Movistar Arena, lugar que marca un hito de masividad en la historia del grupo en cuanto a conciertos en nuestro país.

Tomando las palabras de Holland en los últimos minutos del show, es menester mencionar que este fue, probablemente, el bastión final en un largo tiempo de eventos masivos en la industria de la música en Chile y en occidente. Sin embargo, eso no fue impedimento para el disfrute de miles de asistentes que llegaron y lo dieron todo en un espectáculo que logró llevarse a cabo de manera perfecta, pese a todos los contratiempos y dificultades que surgieron. Ciertamente, resulta muy importante tomar las recomendaciones del vocalista antes de despedirse: “Cuídense, por favor. Hasta la próxima”. Un incierto cierre temporal para el showbiz musical que promete un “hasta luego”, pero que desconoce qué tan pronto se reactivará el flujo normal y necesario de adrenalina y fervor que solamente las melodías pueden proveer a los habitantes de esta tierra.

Setlist BBS Paranoicos

  1. Sin Salida
  2. Mis Demonios
  3. La Rabia
  4. No Siento Culpa
  5. Eterno Retorno
  6. Sanatorio
  7. Mentira
  8. Ruidos
  9. Corazón Al barro
  10. Tanto Insistir
  11. Daño Permanente
  12. Recuerdos
  13. Como Una Sombra
  14. Cristales
  15. Calla y Espera
  16. El Regreso
  17. Ausencia
  18. Irreparable
  19. No Lo Veo Como Tú

Setlist Eterna Inocencia

  1. Viejas Esperanzas
  2. Encuentro Mi Descanso Aquí, En Este Estuario
  3. A Los Que Se Han Apagado…
  4. Trizas De Vos
  5. Abrazo
  6. A Elsa y Juan
  7. La Risa De Los Necios
  8. El Guardián
  9. La Mentira Sin Fin
  10. Cuando Pasan Las Madrugadas…
  11. Hazlo Tú Mismo
  12. Cartago
  13. Sin Quererlo (Mi Alma Se Desangra)
  14. Cassiopeia
  15. Le Pertenezco A Tus Ojos…
  16. Puente De Piedra
  17. Nuestras Fronteras
  18. Weichafe Catrileo

Setlist The Offspring

  1. Americana
  2. All I Want
  3. Come Out and Play
  4. It Won’t Get Better
  5. Want You Bad
  6. Session
  7. Original Prankster
  8. Staring At The Sun
  9. Blitzkrieg Bop (original de The Ramones)
  10. Whole Lotta Rosie (original de AC/DC)
  11. Bad Habit
  12. Gotta Get Away
  13. Gone Away
  14. Why Don’t Get You Get A Job?
  15. (Can’t Get My) Head Around You
  16. Pretty Fly
  17. The Kids Aren’t Alright
  18. You’re Gonna Go Far, Kid
  19. Bro Hymn (original de Pennywise)
  20. Self Esteem

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