Conéctate a nuestras redes

En Vivo

System Of A Down: El gran despliegue de la maquinaria armenia

Publicado

en

Treinta y cinco minutos de retraso, una apertura muy a mal traer por parte de los nacionales Libra. Injusta a mi juicio. La gente debiera tenerle más tolerancia a la música chilena y sobre todo a bandas como Libra que han logrado reconocimiento internacional, gracias a sus tres excelentes discos que tienen a su haber.

De hecho, canciones de su más reciente producción, “Entre ángeles y demonios”, no habían logrado ver la luz tan masivamente como lo hicieron anteriormente con su disco homónimo y el “Vol. 2: El Efecto”, que fueran rotados en MTV por largo rato.

Pero en honor a la verdad, quizás no eran los más adecuados para el público de System of a Down.  Sobre todo por lo tambaleante que ha sido su historia y las mermas en su formación, quizás no le ha permitido erguirse como un absoluto en el repertorio musical nacional.

La lluvia y la oscura escena que formaba el espeso manto de nubes, para algunos fue un intento  por aguar la velada, para otros no fue más que una tétrica imagen que introducía la maquiavélica performance de los armenio-americanos, pero para el bien de la salud de todos, la tormenta que se veía venir amainó y, minutos antes de que Serj Tankian y compañía salieran a escena, el frío era lo único que amenazaba con mermar el entusiasmo de los miles de fanáticos que ya llenaban un encendido Estadio Bicentenario.

21:25 y el telón se interponían entre el escenario y el respetable. La intensidad aumentaba a cada segundo y las jugarretas del equipo de producción no calmaban las ansias por ver a System of a Down en escena. Fue recién cerca de diez minutos después que, entre luces, se veían las figuras de Shavo Odadjian, John Dolmayan, Daron Malakian y Serj Tankian tras el pendón que enarbolaba el nombre de la banda y nada más que ‘Prison Song’ –canción que abre su segundo disco de estudio, “Toxicity” (2001)–  era la que abría una presentación esperada por los más de quince mil fanáticos reunidos para la gran ocasión.

Tras el inicio, el telón caía y la introducción del “Mezmerize”, ‘Soldier side’ continuaba al alza con un despliegue potente de energía. Fue entonces con ‘B.Y.O.B.’ que salió a relucir lo más desquiciado de Daron Malakian y a su vez lo más ridículamente teatral de Serj, con ese “bailecito”, mientras el público coreaba “Everybody’s going to the party…”. Simplemente fue un momento genial.

Ya al inicio Serj Tankian espetaba frases en apoyo a la “causa estudiantil” y cuan orgullosos  e inspirados se sentían gracias a ella. No podía ser menos, si a System of a Down no por nada se le considera casi el hijo putativo de Rage Against The Machine. Si hasta el alcalde “interino” de La Florida veía con recelo la realización de este concierto, dada la demostración de “violencia” que se tuvo para la venida de Zach de la Rocha y los suyos.

Sin duda, el sonido hasta el momento iba bajo y al inicio con leves fallas de ecualización que se fueron corrigiendo en la medida que fueron pasando canciones. Pero por cierto, no importaba, System of a Down comenzaba a sacar la artillería pesada con ‘Needles’, para dar paso a ‘Deer Dance’, ambos tracks que se desprenden del “Toxicity”, en el mismo orden. ‘Radio/Video’ bajaba las revoluciones para volver a sacar lo más teatral de la banda y traía al tapete una gran canción de su disco “Mezmerize”. Las vocalizaciones entre Daron y Serj eran sin duda impresionantes, aunque le faltara algo de volumen.

‘Hypnotize’ le daba la batuta a Malakian, aunque la intensidad de las canciones bajaba, el sonido mejoraba, la conexión de la banda para con su público no podía más que tildarse de fluida y perfecta. ‘Question!’ seguía con la tónica, pero esta vez el ánimo volvía a subir, Serj no paraba de mirar atónito cómo el público en su totalidad coreaba cada una de las letras. A veces, incluso, superándole en volumen.

‘Suggestions’ fue un “vacilón” de aquellos. La banda se notaba estar pasándolo (perdonándome la expresión) “la raja” arriba del escenario. Todo muy dentro de sus parámetros, excepto el melenudo guitarrista, que ya demostraba  su extravagante personalidad.  Con ‘Psycho’, canción que se desprende del record de ventas “Toxicity”, le daba la pasada a Shavo Odadjian para que entrara en primer plano con su bajo.

Con ‘Chop Suey!’ y ‘Lonely Day’, les daban por fin tregua a los fanáticos de éxitos radiales para que escucharan lo más mediático del cuarteto. Porque sin duda, a pesar que ya el público coreara potentemente todas las letras, para estos dos singles la potencia de la audiencia aumentó exponencialmente.

‘Bounce’ y ‘Kill Rock ‘N Roll’ mantenían la nota alta, la primera por medio de la agresividad de sus guitarras y la segunda por medio de la potencia melódica que caracteriza la dupla Tankian/Malakian en las voces. ‘Lost in Hollywood’ daba paso a lo más emotivo y autocrítico de la banda. Ya tras más de quince canciones, el concierto se erguía como uno de los grandes eventos de este año y, me atrevo a decir, que así lo fue hacía el final.

A modo de anécdota, oí decir repetidamente a la salida que ‘Forest’ fue una de las mejor recibidas y aplaudidas por el respetable. La suma de los rototoms de Dolmayan,  la guitarra aplastante de Malakian y la creciente intensidad en el bajo de Odadjian, más la desgarradora voz de Tankian, al parecer fueron lo más agradecido de la noche.

Luego ‘Science’, con juego de luces y el tablero que se movía hacía arriba y abajo. Ni el despliegue de grandes canciones, mucho menos la entrega del público parecían rendirse. El derroche de energías era tremendo de ambas partes. Entonces aparecía el pendón de las montañas y muchos pensaron que era el momento de ‘Atwa’, lamentablemente para esos muchos que sí la esperaban, no llegó. Pero si ‘Holy mountains’ del “Hypnotize” (2005).

Tras la pseudo pausa, ‘Aerials’ volvió a encender los ánimos al máximo. El single sigue latente en el oído de los más de quince mil fanáticos. ‘Vicinity of obscenity’, ‘Tentative’ y ‘Cigaro’ daban paso al tridente más irreverente del repertorio de la banda.

Así  llegábamos al final con el telón con la portada de su primer disco. ‘Suit-Pee’, la que abre dicho álbum, más ‘War?’ sacaban las telarañas y el polvo sobre esos dos tremendos extractos de su disco debut. ‘Toxicity’ ya hacía pensar en un final y la satisfacción una media hora antes, ya era evidente por ambas partes. Malakian, agradecido, se sinceraba con su equipo de producción y el público en general. Para finalizar, fue más que suficiente la frenética ‘Sugar’ corte de presentación de System of a Down por ese lejano 1998 cuando recién salían a la luz mundial.

Fotos por Cristian Soto L. (DG Medios)

Setlist:

  1. Prison Song
  2. Soldier Side – Intro
  3. B.Y.O.B.
  4. Needles
  5. Deer Dance
  6. Radio/Video
  7. Hypnotize
  8. Question!
  9. Suggestions
  10. Psycho
  11. Chop Suey!
  12. Lonely Day
  13. Bounce
  14. Kill Rock ‘n Roll
  15. Lost in Hollywood
  16. Forest
  17. Science
  18. Holy Mountains
  19. Aerials
  20. Vicinity of Obscenity
  21. Tentative
  22. Cigaro
  23. Suite-Pee
  24. War?
  25. Toxicity
  26. Sugar

Publicidad
26 Comentarios

26 Comments

Responder

En Vivo

The Offspring, Eterna Inocencia y BBS Paranoicos: Final de fiesta

Publicado

en

The Offspring

Es imposible no pensar en el contexto antes de plantearse cómo hablar de un show realizado en medio del avance del SARS-CoV-2, coronavirus que deriva en la enfermedad COVID-19, hoy una pandemia global. Es difícil no pensar en la ineptitud de las autoridades que, pese a la tardanza del virus en llegar a Chile, aún no toman las decisiones que podrían evitar un contagio a niveles terribles. Así, no es extraño que el show de The Offspring en nuestro país sí pudiera realizarse, aunque en la previa hubo múltiples cuestionamientos. La industria del entretenimiento está sufriendo en todo el mundo y, al final, este fue el último concierto quizás hasta cuánto tiempo más. Y eso está bien, y es lo correcto, por culpa de un virus que no ataca con fuerza a quienes van a eventos así, sino a los adultos mayores.

Sin embargo, este cierre de fiestas, pese a tener tanto en contra y tanto que analizar fuera del escenario, en el lugar donde la gente pone sus oídos, ojos, cuerpos y corazones, lo cierto es que presentó tres bandas que exploraron los lados más brillantes del punk, de todo lo que significa, ya sea el compromiso social –como hizo Eterna Inocencia–, con la rabia del pleno acto de vivir como hace BBS Paranoicos, o desde el lado de disfrutar el sonido como The Offspring. En una extraña burbuja con forma de cúpula como es el Movistar Arena, pudimos ver una comunidad unida, sin temores a una pandemia mundial. Y es que la fiesta fue completa para quienes asistieron, pese a la postal de personas con mascarillas (que se supone no sirven para enfrentar un posible contagio) o también las noticias que llegaban de la suspensión de múltiples eventos y actividades productivas del país, anticipándose a las autoridades, las grandes perdedoras de cualquier jornada en los últimos meses.

BBS Paranoicos abrió con puntualidad los sonidos a las 17:45 hrs., y lo hizo con “Sin Salida”, “Mis Demonios” y “La Rabia”, una triada que en poco más de cinco minutos dejó en claro el espíritu que inundaría la siguiente hora de música, que de forma exacta iba hilvanando canciones de furia, desesperanza o reafirmación del ser, como “Sanatorio”, “Mentira” o el hit “Ruidos”. En medio de eso, la gente saltaba al son de “el que no salta es paco” o de los gritos de “Piñera conchetumare, asesino, igual que Pinochet”. La banda respondía diciendo que era clave ir a votar, mientras lucían sus poleras negras con la leyenda “#APRUEBO” por delante, dejando su tradicional logo por la espalda.

Aunque el micrófono de Omar Acosta no tenía mucha claridad –algo que hacía que se perdieran parte de las letras–, la interpretación en todo sentido funcionaba perfecto. “Como Una Sombra” o “Calla y Espera” retumbaban mientras ya se pasaba de un millar a varios miles de personas en Movistar Arena. La parte de adelante fue siempre la más entusiasta y, aprovechando el espacio, incluso hubo un circle pit que probablemente contravino cualquier recomendación de distanciamiento social por el coronavirus, pero que a quienes estuvieron ahí no les importó. Igualmente, se hacía rara esa sensación de ver un show con tal nivel de compromiso social y, a la vez, notar que las ganas de formar parte del momento podían ser contraproducentes respecto a la salud pública. De todas formas, una hora después, tras el doblete entre “Irreparable” y “No Lo Veo Como Tú”, se cerró no sólo un show tremendo de BBS Paranoicos, sino también el inicio de esta extraña, pero potente jornada de punk.

La continuación no iba a ser menos fuerte con Eterna Inocencia. La banda argentina, que hace de la consigna social parte de las historias que cuentan, se atrasó cinco minutos de lo que supuestamente debía ser el inicio del show, aunque eso no mermó en la vibra de la gente o de los músicos. Nuevamente sería el micrófono del vocalista principal el que generaría problemas, esta vez dejando en un nivel más bajo del necesario a Guillermo Mármol, cuya labia es importantísima en cada track que se despachó, desde “Viejas Esperanzas” o desde “A Los Que Se Han Apagado…”. Lo más impactante de lo que hace el quinteto es cómo logran el sonido que tienen, que los acerca más a Bad Religion en la pulcritud que a conjuntos más desprolijos que ven en lo instrumental algo secundario. Sí, las letras y las convicciones de Eterna Inocencia son algo que los acerca al público y a una sociedad completa, con “La Risa De Los Necios” –dedicada al “cura obrero”, Mariano Puga– o “El Guardián” como ejemplos de ello. Pero también hay espacios como el instrumental después de “Le Pertenezco A Tus Ojos…” que dejan en claro cómo EI es muchísimo más en vivo que en estudio.

Episodio aparte fue el freno que la banda le dio al show por más de cinco minutos con el fin de que la gente amontonada dejara espacio para que atendieran a un chico que estaba con problemas de salud en la multitud. Cerrando con “Weichafe Catrileo”, canción inequívocamente destinada a la lucha en la que, pese al desvío lamentable que presenta la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sin duda que continúa, y que tras más de una hora de fuerza escénica también se pudo compartir con las grandes letras e interpretación de una banda de punk que es mucho más que eso a estas alturas para sus fans en nuestro país.

Cuando el reloj marcaba las 21:00 horas en punto, el recinto bajaba sus luces y las trompetas características de “Pretty Fly (Reprise)” –canción que cierra el icónico “Americana” (1998)– daban inicio al número estelar de la jornada. Y es que, luego de la enérgica rendición de los clásicos “Americana”, “All I Want” y “Come Out And Play”, no cabía duda de que los fanáticos de The Offspring ansiaban un baño de nostalgia tras casi cuatro años de espera y del reagendamiento dado por la contingencia en el territorio nacional. El triplete, ovacionado y disfrutado por los presentes hasta con bengala incluida, dejó en evidencia el excelente estado de la banda gracias a una perfecta ecualización que reverberó sin problemas en el globo. Tras dicho inicio, Dexter bromeó que este sería “probablemente el último concierto en el hemisferio occidental” y que, a pesar de todo, no podían cancelar tan especial reencuentro. El vocalista finalizó su humorística intervención no sin antes recomendar evitar el contacto físico para prevenir cualquier contagio relacionado a la pandemia que acecha al mundo por estos días.

Pausando el repertorio típico por algunos momentos, el cuarteto estadounidense presentó “It Won’t Get Better”, una de sus más recientes creaciones, ante una respetuosa audiencia que apoyó con palmas cuando la canción y los músicos lo requirieron. Luego, volvieron al ruedo con “Want You Bad”, “Session”, “Original Prankster” y “Staring At The Sun”, hitazos que encendieron al público y lo llevaron a iniciar diversos –y poco recomendados– mosh pits a lo largo de la sección. La voz de Dexter merece mención aparte, pues, a pesar de los años, llega a los tonos requeridos por la selección y es capaz de interpretar con la fuerza que una agrupación de este estilo demanda. Al finalizar un diálogo que sólo The Offspring puede llevar a cabo a la perfección, haciendo chistes sobre cómo Dexter, aparte de ser el liricista principal de la banda, también tenía un doctorado en virología, llegando a la hora de los covers. Y es que, tal y como lo reconocieron en el escenario, no habría grupo sin Ramones o sin la influencia de los hermanos Young.

Una vez terminado el homenaje, los norteamericanos versionaron sus tradicionales “Bad Habit”, “Gotta Get Away” y una emotiva “Gone Away” en piano, la que demostró el correcto estado vocal de Holland y constituyó una mezcla perfecta entre aterciopelados tonos de sensibilidad y el estruendo característico de la banda hacia el ocaso del tema. Luego, los éxitos insignes de la banda “Why Don’t You Get A Job?”, que incluyó unas pelotas plásticas de colores para interactuar con los fans, “(Can’t Get My) Head Around You”, “Pretty Fly” y “The Kids Aren’t Alright” sentaron precedente de que la potencia del grupo sigue incólume tras 34 años de carrera. Hacia el epitafio del periplo, y a modo de encore luego de un par de minutos de reposo, retornaron al escenario para finalizar con dos clásicos y un inesperado tributo a Pennywise, quienes tuvieron que restarse del evento a última hora dada la alerta de salud mundial. Cerrando con “You’re Gonna Go Far, Kid”, “Bro Hymn” y “Self Esteem”, The Offspring le puso broche de oro a una icónica noche en Movistar Arena, lugar que marca un hito de masividad en la historia del grupo en cuanto a conciertos en nuestro país.

Tomando las palabras de Holland en los últimos minutos del show, es menester mencionar que este fue, probablemente, el bastión final en un largo tiempo de eventos masivos en la industria de la música en Chile y en occidente. Sin embargo, eso no fue impedimento para el disfrute de miles de asistentes que llegaron y lo dieron todo en un espectáculo que logró llevarse a cabo de manera perfecta, pese a todos los contratiempos y dificultades que surgieron. Ciertamente, resulta muy importante tomar las recomendaciones del vocalista antes de despedirse: “Cuídense, por favor. Hasta la próxima”. Un incierto cierre temporal para el showbiz musical que promete un “hasta luego”, pero que desconoce qué tan pronto se reactivará el flujo normal y necesario de adrenalina y fervor que solamente las melodías pueden proveer a los habitantes de esta tierra.

Setlist BBS Paranoicos

  1. Sin Salida
  2. Mis Demonios
  3. La Rabia
  4. No Siento Culpa
  5. Eterno Retorno
  6. Sanatorio
  7. Mentira
  8. Ruidos
  9. Corazón Al barro
  10. Tanto Insistir
  11. Daño Permanente
  12. Recuerdos
  13. Como Una Sombra
  14. Cristales
  15. Calla y Espera
  16. El Regreso
  17. Ausencia
  18. Irreparable
  19. No Lo Veo Como Tú

Setlist Eterna Inocencia

  1. Viejas Esperanzas
  2. Encuentro Mi Descanso Aquí, En Este Estuario
  3. A Los Que Se Han Apagado…
  4. Trizas De Vos
  5. Abrazo
  6. A Elsa y Juan
  7. La Risa De Los Necios
  8. El Guardián
  9. La Mentira Sin Fin
  10. Cuando Pasan Las Madrugadas…
  11. Hazlo Tú Mismo
  12. Cartago
  13. Sin Quererlo (Mi Alma Se Desangra)
  14. Cassiopeia
  15. Le Pertenezco A Tus Ojos…
  16. Puente De Piedra
  17. Nuestras Fronteras
  18. Weichafe Catrileo

Setlist The Offspring

  1. Americana
  2. All I Want
  3. Come Out and Play
  4. It Won’t Get Better
  5. Want You Bad
  6. Session
  7. Original Prankster
  8. Staring At The Sun
  9. Blitzkrieg Bop (original de The Ramones)
  10. Whole Lotta Rosie (original de AC/DC)
  11. Bad Habit
  12. Gotta Get Away
  13. Gone Away
  14. Why Don’t Get You Get A Job?
  15. (Can’t Get My) Head Around You
  16. Pretty Fly
  17. The Kids Aren’t Alright
  18. You’re Gonna Go Far, Kid
  19. Bro Hymn (original de Pennywise)
  20. Self Esteem

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Hideaway Hideaway
DiscosHace 6 días

Wavves – “Hideaway”

Wavves, el desordenado proyecto de Nathan Williams, ha pasado por un montón de sobresaltos, donde a veces la dosis de...

Utopian Ashes Utopian Ashes
DiscosHace 2 semanas

Bobby Gillespie And Jehnny Beth – “Utopian Ashes”

En medio de un momento de sobrevivencia, encierro y pesar, se creería que la mirada política sería sobre cómo el...

Call Me If You Get Lost Call Me If You Get Lost
DiscosHace 2 semanas

Tyler, The Creator – “Call Me If You Get Lost”

Intentar predecir cuál será el próximo paso de Tyler, The Creator es un ejercicio en vano. Transitando por la ferocidad...

Home Video Home Video
DiscosHace 3 semanas

Lucy Dacus – “Home Video”

Alguna vez Christina Rosenvinge cantó sobre “La Distancia Adecuada” y cómo “la lección que ya aprendí / siempre es olvidada”,...

Peace Or Love Peace Or Love
DiscosHace 3 semanas

Kings Of Convenience – “Peace Or Love”

Doce años tuvieron que pasar para que Eirik Glambek Bøe y Erlend Øye finalmente sintieran que había llegado el momento...

Aggression Continuum Aggression Continuum
DiscosHace 4 semanas

Fear Factory – “Aggression Continuum”

No pudo existir mejor nombre para el noveno álbum de estudio de Fear Factory. El término “Aggression Continuum” resume muy...

Blue Weekend Blue Weekend
DiscosHace 4 semanas

Wolf Alice – “Blue Weekend”

Con dos lanzamientos anteriores, Wolf Alice despliega hasta ahora su mejor trabajo. La banda inglesa se lanza con melodías explosivas...

No Gods No Masters No Gods No Masters
DiscosHace 1 mes

Garbage – “No Gods No Masters”

Los despertares múltiples del mundo han entregado inspiración para aguantar muchas cosas, desde una pandemia mal manejada por gobernantes en...

Path Of Wellness Path Of Wellness
DiscosHace 1 mes

Sleater-Kinney – “Path Of Wellness”

Los últimos seis años en la historia de Sleater-Kinney han sido cualquier cosa menos tranquilos, incluso viniendo de una de...

Jubilee Jubilee
DiscosHace 1 mes

Japanese Breakfast – “Jubilee”

Michelle Zauner lleva un tiempo esperando una oportunidad como esta, un momento en el que la atención esté completamente sobre...

Publicidad
Publicidad

Más vistas