Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Slash: Y el carismático Myles Kennedy

Publicado

en

Bajo un sol que ya comenzaba a aplacar su calor, miles de fanáticos del hard rock se reunían en el escenario Maquinaria para vivenciar uno de los shows más rockeros de la segunda jornada del festival, uno que tendría como protagonista al icónico ex guitarrista de Guns N’ Roses, que en su segunda visita al país con su proyecto solista, regresaba para mostrarnos su arsenal de éxitos, siendo interpretados en las voces por el carismático Myles Kennedy, dueño de un vozarrón que ya quisiera el mismísimo Axl Rose y un carisma que, sin la necesidad de ser el principal foco de atención sobre el escenario, logra llevarse todas las miradas, llegando incluso a opacar al mismísimo Slash.

Una voz en off presentaba a los músicos y desde el fondo del escenario el hombre del sombrero de copa y gafas de sol tomaba su guitarra, y comenzaba a ejecutar los primeros acordes de “Halo”, corte extraído de su último disco “Apocalyptic Love” (2012), el cual marca la entrada del resto de la banda, quienes visten de conveniente color negro, para dejar como únicos protagonistas al guitarrista y a Myles Kennedy, quien toma su lugar al centro del escenario y se mueve como un frontman de tomo y lomo.

Los clásicos del catálogo de Guns N’ Roses no se hacen esperar con la llegada de “Nightrain”, donde brilla el impecable registro de Kennedy, impresionando con un timbre de voz muy similar al de Axl Rose en sus años mozos, diferenciándose en la pulcritud de su canto por sobre la suciedad de Rose. Kennedy se toma el escenario y algo extraño ocurre, porque de a poco Slash pasa de ser el protagonista a simplemente ser el guitarrista principal de la banda que acompaña a Kennedy, muy ensimismado en su interpretación y poco empático con el público, que comienza a dirigir su atención hacia el vocalista, sin que este tenga que hacer muchos esfuerzos más que su sólida performance en escena.

La banda se dedicaría a lanzar lo mejor de su material, comenzando por “Ghost”, en la cual Slash sufrió un par de problemas con su guitarra, los cuales no pudieron ser resueltos, y a la mitad de la canción se vio obligado a cambiar su instrumento, justo a tiempo para interpretar el solo de turno. Kennedy dirige al público en “Standing In The Sun” y en “Back From Cali”, logrando mantener vivos los ánimos para la llegada de los clásicos “Mr. Brownstone” y “Rocket Queen”, dos canciones emblemáticas del debut de Guns N’ Roses, “Appetite For Destruction” (1987), y donde Slash hace suyo el escenario con el extenso solo que se despacha en “Rocket Queen”, extendiendo más de la cuenta, pero dejando en claro que él es el verdadero rey de la función.

Sonaba “Bad Rain” y un par de feos acoples en su micrófono opacaron el canto de Kennedy, quien salía del escenario para dar el relevo al bajista de la banda, Todd Kerns, para que este interpretara la frenética “Doctor Alibi”. Llegaba el obligado momento de la balada con “Starlight”, poniendo el toque romántico a la presentación. Slash volvía a ser el protagonista en “Anastasia”, concentrando los aplausos en su distorsionada introducción y en el segmento final, donde Kennedy se hace de una guitarra para servir de apoyo a Slash. El último tema original de la velada, el sencillo “You’re A Lie”, puso a saltar a gran parte de la fanaticada, antes de llegar a la tripleta de clásicos que selló la segunda presentación de Slash en Chile.

“Sweet Child O’ Mine” cae como una imprescindible dentro del cancionero de cualquier rocanrrolero, y sorprende que la respuesta del público no haya sido mayor, destiñendo un poco el momento que sobre el escenario se vivía de forma notable. De Velvet Revolver era interpretado el single “Slither”, que encantó a los más entendidos, para pasar al delirio generalizado –con mosh incluido– de “Paradise City”, donde Slash bajaba del escenario para tocar la guitarra junto a los fanáticos que se apostaban en la reja, tratando de tocarlo o sacarle una foto.

De esta manera terminaba el show de Slash en Maquinaria Festival. Sobre el escenario, la balanza se inclina hacia Myles Kennedy, quien acaparó todas las miradas gracias a su carisma y excelente registro vocal, sobreponiéndose a un Slash que parece estar más concentrado en su música que en el show y sus fanáticos, aunque se supone que esto es lo que un músico debe hacer. Sólido y entretenido, sin llegar a ser memorable, pudimos ver a una banda que ha probado ser solvente y dueña de grandes proyecciones, quizás sin llegar a ser un monstruo comercial como lo fue Guns N’ Roses y Velvet Revolver, pero sí como una muy buena banda de hard rock.

Setlist

  1. Halo
  2. Nightrain (Guns N’ Roses)
  3. Ghost
  4. Standing In The Sun
  5. Back From Cali
  6. Mr. Brownstone (Guns N’ Roses)
  7. Rocket Queen (Guns N’ Roses)
  8. Bad Rain
  9. Doctor Alibi
  10. Starlight
  11. Anastasia
  12. You’re A Lie
  13. Sweet Child O’ Mine (Guns N’ Roses)
  14. Slither (Velvet Revolver)
  15. Paradise City (Guns N’ Roses)

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Praxila Larenas

Publicidad
4 Comentarios

4 Comments

  1. Dani

    16-Nov-2012 en 7:37 pm

    De verdad que se notó demasiado un Slash como aparte, era más bien Myles y Slash y los conspiradores.. (el nombresito…)
    Cómo… pregunto.. CÓMO se logra traer a ALTER BRIDGE???
    donde MYLES brilla con colores propios… yapo humo negro.. ayudaa..
    éste es el link del grupo de fans chilenos.. si de algo sirve 🙂
    https://www.facebook.com/AlterBridgeChile

  2. isabel marant paris

    17-Nov-2012 en 3:19 am

    this is without a doubt something i have never previously read. very specific analysis.

  3. Chev Chelios

    17-Nov-2012 en 10:28 am

    Alter Bridge! Alter Bridge! Alter Bridge! Alter Bridge! Alter Bridge! Alter Bridge! Alter Bridge! Alter Bridge!

  4. Pancha Tores

    17-Nov-2012 en 2:09 pm

    Queremos a ALTER BRIDGE en Chileeeee!!!

Responder

En Vivo

Gustavo Santaolalla: El arte de la trayectoria

Publicado

en

Gustavo Santaolalla

La física define a la “trayectoria” como el recorrido que describe un objeto que se desplaza por el espacio. Este término en el ámbito musical se usa indiscriminadamente para hablar de carreras en múltiples estados; ya sea que exista o no un recorrido presente, se habla de las trayectorias para definir a los más grandes, pero pocos emulan a la física y hacen que este desplazamiento continúe. Una cosa es el movimiento hecho, pero otra el que se sigue haciendo, y por prácticamente 50 años, si hay un artista latinoamericano que no ha detenido sus rumbos –y, por tanto, su camino– ese es Gustavo Santaolalla.

Desde el rock profundamente argentino que profesaba en Arco Iris hasta su actualidad, donde se mezclan soundtracks y producciones para artistas desde Café Tacvba hasta Eric Clapton, Santaolalla ha hecho un andar profuso y lleno de canciones, propias y ajenas. Sin embargo, como dijo antes de su primera visita como Gustavo Santaolalla a nuestro país (antes había estado varias veces con Bajofondo), recién a los 66 años lanzó su carrera como solista, la que tiene discos y canciones a su haber, pero que jamás había configurado para girar o mostrarse, quizás en el último acto de humildad que tiene un tipo que gusta del proceso, del camino, ese que invitó a desandar en un Teatro Nescafé de las Artes casi repleto en la fresca noche del 12 de septiembre.

Justo antes de iniciar el show, a eso de las 21:20 horas, el teatro comenzó a aplaudir sin que se hubiera levantado aún el telón: la presencia de Jorge González, quien trabajara con Santaolalla en “Corazones” y su álbum homónimo, generaba vítores raros para un país que no reconoce a sus ídolos en vida, y era un pequeño aperitivo de la energía y sensaciones que inundarían el espacio por casi tres horas.

Todo iniciaba con “Inti Raymi”, y la Santabanda –como se hacen llamar los músicos de Santaolalla– mostraba la variedad de timbres que aparecerían en el show. Con la ovación del teatro, Gustavo aparecía para instalarse y comenzar con el primer set, rico en canciones de Arco Iris, esa banda que armó cuando empezaba a relacionarse con la música, con canciones como “Abre Tu Mente” o “Camino”, las que en el formato de esta gira obtienen matices y colores únicos, alejándose de la falsa psicodelia que se le legó a una banda como Arco Iris, que simplemente incluyó el folklore en el rock en tiempos de apretones mentales y revoluciones hippies. Ahora estas composiciones son atemporales y su construcción sólo alcanza tintes clásicos con los arreglos de este espectáculo, donde es la canción la que manda. Quizás eso hace de Santaolalla un compositor cautivante: deja que la canción mande, y él y los suyos sólo son puntos que arman la trayectoria de estos temas.

Así, a diferencia de otros shows en este formato, se coló un par de temas de su trabajo solista en esta primera parte, “Un Poquito De Tu Amor” y “Compañeros del Sendero”, dos sorpresas de varias que vendrían. Luego volvería a Arco Iris con canciones como la conocida “Zamba”, “Quiero Llegar” o la “Canción De Cuna Para El Niño Astronauta”, tras la cual vendría el recuerdo a la gran Mercedes Sosa y al amigo de mil batallas de Gustavo, León Gieco, para cerrar esa primera parte con el “Río De Las Penas” Intensa forma de dejar esperando a una audiencia que ya veía que el concierto iba para largo, y que sería incluso más extenso que las fechas anteriores hechas por Santaolalla y la Santabanda, sólida en todo momento, con Barbarita Palacios, Javier Casalla, Nicolás Rainone, Andrés Beeuwsaert y Pablo González haciendo gala de su carácter de multiinstrumentistas para dominar cada faceta que las canciones ponen en frente.

Al volver –­casi de improviso– Santaolalla irrumpe con “No Existe Fuerza en el Mundo”, que interpretara Gieco, mostrando lo importante de esa alianza para Gustavo. Luego de esto aparecería el trabajo completamente solista, con tracks como “A Solas” o “Todo Vale” para dar paso a otra corriente más atmosférica de la labor de este artista, que son los soundtracks, eligiendo “De Ushuaia A La Quiaca” de “Diarios de Motocicleta”, el main theme de la banda sonora del videojuego “The Last Of Us”, y un medley de “Brokeback Mountain”, mostrando la diversidad de espíritus, donde destaca el uso del charango y su timbre tan característico, entregando solemnidad y recogimiento, tal como el que se sintió en el homenaje hecho a Jorge González. Luego de mencionarlo para dar con una ovación gigante nuevamente, Santaolalla habla de los lazos que lo unen con González y dice que habrá un disco en honor a él, y que contará con una interpretación de “Por Amarte”, del “Corazones” (1991), ese disco que juntó por primera vez a dos de los artistas más importantes del continente. La versión fue sentida, contenida, una preciosa reversión donde Santaolalla ahondó en el sufrimiento del hablante. Si como compositor es clave, como intérprete se subvalora la intensidad que alcanza y que parece trascendental, más allá de lo obvio.

Debe ser, sino la experiencia, la trayectoria, esos caminos que se cruzan para corear “Mañana Campestre” o sentir “Pena En Mi Corazón”. Bajofondo y Arco Iris. Dos caras de un mismo creador, una apelando a las oscuridades y sus brillos, y otra a la belleza de la luz, tanto interna como externa, lo que trasunta en la belleza tierna de “Vecinos” y en la fuerza de “Ando Rodando”, que luego sólo crecería con la interpretación, a pura garganta y caja, en honor a la tradición de la vidala, para terminar con “Sudamérica” de Arco Iris y “Pa’ Bailar” de Bajofondo, ya con todo el mundo de pie, disfrutando de uno de esos artistas que no se cansan de deambular y hacer que su punto en la inmensidad del cosmos nunca deje de andar. Treinta canciones en casi tres horas, incluyendo el intermedio de quince minutos, emociones por montones y un sonido cálido que permitía a la voz de Santaolalla sobresalir. Pocas veces un espectáculo es capaz de capturar todas las facetas de un artista, en especial uno de tan amplio espectro, y ese fue el lujo que entregó Gustavo Santaolalla en el inicio de una gira solista que no es más que la demostración del más fino arte de la trayectoria.

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 3 meses

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 3 meses

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 4 meses

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

ØMNI ØMNI
DiscosHace 4 meses

Angra – “ØMNI”

Hay bandas que recaen eternamente en lo genérico y no experimentan más allá de los materiales básicos que les ha...

The Sciences The Sciences
DiscosHace 4 meses

Sleep – “The Sciences”

La carrera de Sleep dista mucho de ser una historia típica en el mundo del rock, factor que pudo haber...

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 4 meses

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 4 meses

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 4 meses

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 4 meses

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Eat The Elephant Eat The Elephant
DiscosHace 4 meses

A Perfect Circle – “Eat The Elephant”

La espera no es algo a lo que estemos acostumbrados en la modernidad, a estas alturas parece un concepto extraño...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: