Conéctate a nuestras redes

En Vivo

RockOut Fest 2016: Rammstein

Publicado

en

Si hay algo que siempre se agradece de un gran festival, es que este termine en una nota alta, con un show que, más allá de lo netamente musical, transmita la sensación de estar viendo algo de otro mundo. Como si todos los shows que se sucedieron durante la extensa jornada llegaran a su clímax con el último número de la noche. En Chile tenemos un par ejemplos, como el espectacular concierto que ofreció Kiss durante el cierre de la primera noche del desaparecido Maquinaria Festival en su edición 2012 o el de Pearl Jam tocando “Rockin’ In The Free World” junto a Perry Farrell y Josh Homme en el escenario, mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo durante la culminación del Lollapalooza 2013. La sinergia de la música y una gran puesta en escena dan como resultado postales que se quedan grabadas en las retinas de todos los asistentes, que después de haber devorado un suculento pastel, saborean con gusto la guinda de la torta. Y lo que entregó Rammstein en su apoteósico show como cabeza de cartel del RockOut Fest 2016, fue un manjar sabroso, explosivo y poderoso.

20 Rammstein @ RockOut Fest 2016

A seis años de su debut en escenarios nacionales, los alemanes se encuentran en un período de introspección como banda, donde algunos de sus integrantes se han dedicado a lanzar proyectos musicales en solitario, siendo el más mediático el que realizó Till Lindemann, vocalista de Rammstein, junto a Peter Tägtgren de Hypocrisy, con el disco “Skills In Pills” (2015). Acusando problemas de egos y otros intereses que van más allá de la banda, el sexteto se ha mantenido durante los últimos años en un equilibrio precario, que constantemente los ha tenido al borde del quiebre. Sin embargo, durante el último tiempo el interés por el grupo ha renacido y, entre giras conmemorativas por las dos décadas de vida de la agrupación, Rammstein finalmente decidió volver a realizar un tour por el mundo, como una forma de marcar territorio y decir “seguimos aquí y más grandes que nunca”. Si bien, para la fanaticada sería mucho más tranquilizante el saber que los berlineses están trabajando en nuevo material –su último disco, “Liebe Ist Für Alle Da”, fue lanzado el año 2009–, el poder tenerlos una vez más en vivo es suficiente para saciar las ansias. Y es que presenciar un concierto de Rammstein es una experiencia que satisface a cualquiera.

01 Rammstein @ RockOut Fest 2016

Terminada la impecable presentación de The Offspring, los minutos de espera se hicieron eternos para recibir a los teutones. Tras desaparecer de las pantallas un aviso que pedía “disfrutar del concierto y no preocuparse de grabarlo”, un cronómetro comenzó a dar la cuenta regresiva y el gran telón que cubría el escenario. El reloj marcaba 0 y una gran explosión de fuegos artificiales fue la bienvenida al show más espectacular del festival. Con plataformas que bajaban desde el cielo, un juego de luces impresionante y los seis músicos metidos en sus personajes, se dio inició a “Ramm 4”, ese tema “nuevo” cuya letra son los títulos de varias canciones de la banda, que se creó como una especie de jugarreta para dar inicio a los recitales de esta gira. Con la banda en pleno, el concierto entró en tierra derecha con “Reise, Reise”, corte épico que abre el cuarto álbum homónimo del conjunto, la frenética “Hallelujah” y la violenta “Zerstören”, siendo estos últimos dos cortes las joyitas que Rammstein está presentando en este tour; el primero como una de las canciones menos populares del disco “Mutter” (2001), y el segundo como una de las composiciones más brutales del catálogo del grupo, que cae de cajón con los tiempos que corren, donde los atentados suicidas han aterrorizado al mundo. A pesar de todo, este redactor hubiese preferido que incluyeran material clásico de sus primeros discos que no ha tenido la oportunidad de sonar por acá y que es parte esencial de la historia de Rammstein, tales como “Sehnsucht“, “Asche Zu Asche” o la mismísima “Rammstein”. Esperamos que sea para una próxima ocasión.

25 Rammstein @ RockOut Fest 2016

Los éxitos siguieron llegando con la pesada “Keine Lust”, la incendiaria “Feuer Frei!” y la conmovedora “Seemann”, esta última una joyita de sus primeros años, por la que valía la pena pagar la entrada, independiente de toda la pirotecnia que ofrecieron durante las casi dos horas de función. Y si de pirotecnia se trataba, “Ich Tu Dir Weh”, único tema rescatado de “Liebe Ist Für Alle Da”, ilumino el cielo de la comuna de Independencia y puso a Christian Lorenz –el tecladista que siempre lleva el bullying de Lindemann– a disposición de este, quien, desde una plataforma vertió un recipiente con fuego sobre el malogrado músico, en un show que se supera a sí mismo en cada corte. El baile y los saltos regresaron con “Du Riechst So Gut” para pasar a la épica “Mein Herz Brennt”, donde las columnas de luces se encargaron de crear una atmósfera apocalíptica. El camino hacia la primera salida falsa fue raudo y contundente. Guiados por la marcha militar de “Links 2-3-4”, nos condujeron al hit “Ich Will”, para rematar la triada de oro con su canción más popular: la incombustible “Du Hast”, donde las llamaradas ya no sólo se apoderaron del escenario, sino que de la torre de sonido, envolviendo en calor a todos los que estaban en la cancha, e incluso en las ubicaciones con asientos. Simplemente espectacular.

21 Rammstein @ RockOut Fest 2016

Stripped”, el cover que realizaron hace bastante tiempo a Depeche Mode, cerró la primera parte de la velada. Era obvio que quedaba más por delante, y el grupo no se tardó en volver para seguir incendiando todo con la monumental “Sonne”. Luego llegó “Amerika”, esa sátira al gran país del norte, que hoy en día, por cortesía del controvertido Donald Trump, no puede estar más acertada, para llegar al final del set regular con “Engel”, en la que –como si faltara más– se trasformó en la postal más increíble del show, con Lindemann elevándose por los aires sostenido por unas gigantescas alas metálicas que, en el clímax del tema, se trasformaron en unos peligrosos lanza llamas. Con todo el mundo boquiabierto por tamaño espectáculo, la banda decidió dar un último regalo y tocó “Te Quiero Puta!”, la hilarante canción en español que grabaron para el disco “Rosenrot” (2005) y que se está transformando en un imprescindible cada vez que la banda visita esta parte del continente, la que fue prácticamente cantada por todo el público asistente al Estadio Santa Laura.

19 Rammstein @ RockOut Fest 2016

Con una sonrisa de oreja a oreja, el cierre de RockOut Fest hizo justicia al gran festival en que se está transformando. Después de haber disfrutado de una seguidilla de presentaciones impecables, Rammstein puso el broche de oro con una experiencia que trasciende a lo musical, y remeció todos los sentidos. Espectacular y apoteósico, los alemanes pusieron fin a la notable segunda edición de este festival, que no sólo se contentó con entregarnos un cartel de primer nivel, sino que también demostró una muy buena organización. Bien por RockOut, y esperamos repetir la grata experiencia el próximo año.

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Pedro Mora

Setlist

  1. Ramm 4
  2. Reise, Reise
  3. Hallelujah
  4. Zerstören
  5. Keine Lust
  6. Feuer Frei!
  7. Seemann
  8. Ich Tu Dir Weh
  9. Du Riechst So Gut
  10. Mein Herz Brennt
  11. Links 2-3-4
  12. Ich Will
  13. Du Hast
  14. Stripped (original de Depeche Mode)
  15. Sonne
  16. Amerika
  17. Engel
  18. Te Quiero Puta!

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
Clic para comentar

Responder

En Vivo

Festival 10 Años Fauna

Publicado

en

Este es el primer review en vivo de HumoNegro desde que estallara el descontento social en más de tres semanas frenéticas donde la represión está a la orden del día, y los ojos se abren (y casi 200 lamentablemente por acción de Carabineros se han cerrado) cada día más. No es precisamente un entorno normal, y es en medio de esa extraordinaria contingencia que Fauna Producciones celebró sus 10 años con un festival que, en el papel, tenía muchos puntos atractivos, pese a que existiera gente que lo mirara en menos tras la cancelación de la edición 2019 de Fauna Primavera. Dentro de la delimitación del Parque Metropolitano, el Parque Mahuidahue en la comuna de Recoleta era el punto de encuentro, que aparentaba ser una brecha de aire fresco en medio de semanas tensas, fuera de lo común, difíciles. Pero, lamentablemente, el intento de preservar los aires de normalidad fue el pecado fatal que dinamitó todo lo bueno que estaba construyendo esta jornada de música de calidad y mucho calor.

Las puertas abrieron recién a las 13:40 hrs., mientras que el show que supuestamente comenzaba a las 13:30 hrs. recién partiría casi una hora más tarde. Lo aparente es que la prueba de sonido de Little Simz y sus músicos se retrasó, algo que más tarde también golpearía el fluir del encuentro. Mientras, la gente probaba los pocos retazos de sombra que había en el escenario principal del festival, Red Bull, que se instaló en una cancha de pasto sintético, con todo muy ordenado, bien delimitado, sin aparentes contratiempos.

Francisco Victoria

La música recién partió a las 14:28 horas, con el único músico nacional que se subiría al escenario principal, Francisco Victoria, quien no sólo mostró solidez absoluta en su desplante, pese a que también le afectó el calor que ya a esa hora marcaba 33ºC en Santiago, sino también el arrojo para mostrarse por completo en 35 minutos. Todo su disco debut, “Prenda” (2018), pudo sonar, y además el single “Querida Ven”, dedicado al momento político y social del país y que tuvo en Felicia Morales a un reemplazo más que competente para la parte de Juliana Gattas, algo necesario en una canción así de conversacional.

La banda es un gran apoyo para Francisco, quien en contados momentos se colgó un instrumento para poder maniobrar como el frontman que está siendo hoy por hoy, con la propia Felicia, Raúl Abarca y Daniela Riquelme como actores de reparto en este guion que ve en Francisco Victoria a un protagonista claro, que emociona en “Cuídeseme”, inquiere en “Cruza El Puente” o cautiva en “Marinos”. Brillante inicio de jornada, pese al retraso.

Little Simz

Más tarde sería doloroso lo que generarían los retrasos vistos respecto a Little Simz, pero la rapera londinense que despachó uno de los discos del año con “Grey Area” (2019) fue probablemente el mejor show de todo el día, con una energía tan contagiosa como extraña, con esa fuerza que tienen las y los artistas que marcan la diferencia.

A las 16:10 horas partió el espectáculo de Little Simz con su banda, todos de estricto vestuario blanco, al igual que el revestimiento del micrófono de la artista, que entró siendo la jefa (“Boss”) y luego entregó esa peripecia de las rimas que explican cómo el sistema apunta con el dedo para no dar oportunidades (“Therapy”). El tren ágil del inicio del show cerró con el tema que le abrió oportunidades a Little Simz, “God Bless Mary”, mostrando todo lo que tiene para ofrecer, desde una sensibilidad soul hasta una pluma afilada para resaltar las vivencias de las mujeres y todos quienes necesitan chances.

Pressure”, “Backseat” o “Good For What” son muestras de que la rapera entiende cómo no sólo el talento asegura tener una voz digna de escuchar, sino también hay dificultades que sortear, bocas que acallar y sociedades que cambiar. Ella lo dejó claro en su mensaje político: “Mantengan la cabeza en alto. Ustedes son fuertes”. No hay dudas en el ethos de Little Simz, por eso fue tan sencillo que dejara a todo el público encendido, compitiéndole al intenso sol golpeando la ladera del cerro, porque cada acción hecha por la artista quiebra la rutina, es extraordinaria, y eso fue lo que sintió el público. Se trata de una artista en la cúspide creativa y eso se notó. “Venom”, el hit “Selfish”, “101 FM”, “Flowers” y el cierre con “Offense” para apenas 50 minutos, pero que dejaron huella en el debut solista de la londinense en Chile (antes cantó con Gorillaz). Lo problemático fue el retraso que dejó su presentación y preparación: 85 minutos que serían calvario y desolación más tarde.

Khruangbin

Cuando el trío de Houston, Texas, se subió al escenario de 10 Años Fauna, estaba claro que la onda sería muy diferente a la intensidad de Little Simz. En vez de rimas, mensajes e ideas, lo de Khruangbin involucró un viaje por los sentidos que quedaban abiertos, cuando ya el sol había quemado más allá de lo debido la piel y los pies comenzaban a tener esa incomodidad típica de un festival.

Más gente llegó y se sucedieron canciones como “Dern Kala”, “August 10”, “The Infamous Bill” o “Mr. White”, convirtiendo a la cancha en un espacio más etéreo, sin límites, transformando la tarde en lo que siempre quiso ser: un oasis en medio de lo extraordinario. Allí Laura Lee, Mark Speer y Donald Johnson mostraron su calidad como instrumentistas y también como presencias magnéticas en el escenario. Speer y Lee son imposiblemente cool, y cada cosa que hicieron con sus instrumentos o con las acotadas palabras en español esforzado que regalaban al público tenía esa vibra de superestrellas. En tanto, la batería de Johnson era una fuerza que no por poco estridente era menos potente.

El momento visagra del show, eso sí, fue cuando se animaron con un cover de “El Derecho De Vivir En Paz” de Víctor Jara, con las clásicas líneas de guitarra del himno de las movilizaciones sociales de este año. Nuevamente, lo extraordinario se colaba en este intento de poner un poco de normalidad en el Parque Mahuidahue. Luego de 65 minutos, el trío culminó su show debut en nuestro país, el que sin duda ayudó a tener un poco de frescura y de ese rock atemporal que pocas veces suena tan contemporáneo como lo hace en manos del trío texano.

BadBadNotGood

Speaking Gently” era el tema que inició el show de BadBadNotGood en este retorno a nuestro país, esta vez sin novedades discográficas inmediatas, pero en un formato festivalero que trajo las mejores canciones del conjunto, en una especie de show de grandes éxitos con su formato de cuarteto implacable, con un sonido de lujo que mezclaron con temas completamente nuevos que han estado probando en conciertos durante los últimos meses.

Tampoco es que se trate de una reinvención del conjunto, porque eso no es, pero sí en el show se notó cómo es que la dinámica incesante y en constante evolución de BadBadNotGood se privilegia en pos de romper esquemas. En medio, tracks más clásicos como “Weight Off” o “And That, Too” corroían las ganas de reposar por parte de un público muy activo con el grupo canadiense, que aún está buscando las formas más eficientes de usar a Leland Whitty, único miembro no fundador, que con su manejo del clarinete o el saxofón conseguía ahondar y generar cruces efectivos con el teclado de Matt Tavares.

BadBadNotGood lucen como investigadores de las posibilidades del jazz, y es eso lo que demostraron en casi una hora de solidez irresistible. Tal vez el show más ensimismado, pero, a la vez, el de perfección más evidente en el marco del evento del décimo aniversario de Fauna.

The Whitest Boy Alive

Cuando ya la noche había caído y el escenario Boiler Room tenía a mucha gente bailando y disfrutando, en especial tras el brillante set de Pepo Fernández y Nico Castro con trazos de disco, electrónica y pop latino, en una mezcolanza que no dejó indiferente a nadie, venía el que se suponía que era el primer plato fuerte del evento, sin tanta mezcla como lo que se veía en el otro escenario, pero sí marcando un hito con la mera presencia ahí. Erlend Øye volvía a tocar en Chile, y en eso no había novedad, pero sí la había en que era con The Whitest Boy Alive, quizás su proyecto más pop y más “feliz”, dentro de lo que se pueda comentar. Algo raro, pero divertido de advertir, con el cuarteto en pleno para tocar luego de diez años sin editar nuevos discos, aunque con las ganas de disponerse para divertir a la gente.

Y lo hicieron desde casi el comienzo, pasadas las 20:35 hrs., cuando en “Courage” el baterista usó una olla y su baqueta para introducir el sonido del cacerolazo en la canción, y jugar con Erlend. El sonido de TWBA es muy indie, pero también muy pop, y por ello la gente pudo saltar y bailar con prácticamente todo lo que aparecía en los parlantes, ya fuera con “Burning”, “Fireworks” o “Bad Conscience”.

La banda tiene en los teclados de Daniel Nentwig el otro gran pilar de su sonido, entregando trazos que ningún otro proyecto de Øye posee, y eso le entregó una aspiración de diferencia muy grande al show. Y otra cosa: se notó siempre que la banda lo pasó increíble tocando frente a un público otra vez. Siete años es mucho tiempo, sin embargo, la capacidad de demostrar sin artilugios cómo logró fluir cada canción es algo que no lo entrega el ensayo, sino que la química del grupo. El público jugaba también en ciertos momentos a integrar el grito “El que no salta es paco” dentro de las canciones, pero esto tuvo su apogeo en “1517”, la que cerró el show, cuando Erlend la presentó con un pequeño discurso sobre la democracia, citando también la frase del coro que habla de la libertad, antes de ponerse a tocarla. En el final del tema, la gente comenzó a gritar “El pueblo unido jamás será vencido” y, tras ello, TWBA integró “Show Me Love” de Robin S. como un cover, con el cacerolazo sonando de nuevo, y con el retorno del grito del que no salta en su puesto es parte de las fuerzas policiales.

Incluso en el oasis más profundo de la catarsis musical era imposible abstraerse de lo ocurrido en el país. Con 55 minutos, el show de regreso de The Whitest Boy Alive no sólo los mostró sueltos y compenetrados, sino que también parecía el preludio perfecto para lo que sería el gran cierre con Hot Chip.

Pero Hot Chip jamás se subiría al escenario. ¿Qué pasó? ¿Qué hizo que la banda principal en el evento cancelara en el último de los minutos? Parte de la explicación tenía que ver con una pequeña barricada en las afueras del parque. Otra parte, venía de la mano con robos en buena parte de los vehículos estacionados en esos mismos alrededores. Por “razones de seguridad” el show se detuvo y la gente quedó en shock, y más aún al ver a Erlend asomarse y acercarse a la reja con la gente para conversar a viva voz y explicar lo ocurrido, tras el anuncio improvisado hecho por los parlantes. Pese a que pareció un movimiento de la producción, luego se aclaró que fue el propio músico noruego el que se quiso acercar a la gente para retribuir el afecto, pero también, como él dijo, porque sabe de esa sensación de quedar esperando un show que se canceló en las últimas. Erlend explicaba y la gente se indignaba más. ¿Dónde estaba la producción? ¿Dónde está la aceptación de algún error? Eso es lo que deja un sabor muy amargo tras 10 Años Fauna, al ver a una de las productoras de mejor curatoría del negocio de los conciertos en nuestro país sucumbir ante errores que la dejan mal ante quienes compran los tickets. Quizás en el caso particular de este evento el error principal fue pretender normalidad en un contexto extraordinario, y más aún al dejarse llevar por el retraso inicial que terminó sepultando la posibilidad de tener a Hot Chip cerrando con broche de oro la celebración.

Fuera del calor, el lugar estuvo bien ordenado y con un sonido que se perdía mucho menos que en el vasto Espacio Broadway; la gente se portó bien y las bandas entregaron shows de calidad. Incluso, la alianza con Boiler Room impulsó aún más la electrónica en el marco del festival. Entonces, ¿por qué todo queda como algo más sombrío? Tiene que ver con esas cancelaciones de último minuto, con no prever que, en vez de atrasar la jornada, quizás era mejor adelantarla. En el afán de tener un oasis, que logró concretarse en la mayoría de este sábado 9 de noviembre, todo quedó al final como un espejismo de los duros. Gente llorando al no tener ese break final en medio de días de mierda, en medio de semanas de terror y en medio de un país en su revolución más incomprendida, era el cuadro más terrible de un evento que merecía esa chance que al final se esfumó en el afán de una normalidad plástica, afectando las sensaciones frente al arte real de, como siempre, uno de los carteles mejor curados en festivales en nuestro país.

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

A Dawn To Fear A Dawn To Fear
DiscosHace 3 días

Cult Of Luna – “A Dawn To Fear”

Lo inequívoco, por más que pareciera mantenerse estático, puede ser radicalmente arrancado por un vendaval de circunstancias, y en lo...

Memory Memory
DiscosHace 3 días

Vivian Girls – “Memory”

No todos los retornos son buenos y no todas las segundas partes son de lo peor, o al menos así...

Birth Of Violence Birth Of Violence
DiscosHace 3 días

Chelsea Wolfe – “Birth Of Violence”

Diez años cargan con una simbología que acerca más a lo divino que a lo terrenal. No sólo hay un...

Beneath The Eyrie Beneath The Eyrie
DiscosHace 3 días

Pixies – “Beneath The Eyrie”

Luego de dos apuestas mal logradas, Pixies vuelve al estudio y lanza su mejor disco desde su retorno en 2004....

Chastity Belt Chastity Belt
DiscosHace 1 semana

Chastity Belt – “Chastity Belt”

Saudade es un vocablo portugués cuyo significado se acerca a la definición de melancolía; un estado afectivo estimulado por la...

Shaped By Fire Shaped By Fire
DiscosHace 1 semana

As I Lay Dying – “Shaped By Fire”

Durante la primera década del siglo XXI, hubo un estallido de agrupaciones que tomaron variaciones más melódicas para combinar el...

Jamie Jamie
DiscosHace 1 semana

Brittany Howard – “Jaime”

Cuando Brittany Howard anunció su primer proyecto como solista, alejada de sus compañeros de Alabama Shakes, las reacciones de sorpresa...

RainViento RainViento
DiscosHace 1 semana

Cevladé – “RainViento”

A estas alturas, no debiera ser sorpresivo que Cevladé saque un disco de alta relevancia, calidad y arrojo no sólo...

Free Free
DiscosHace 4 semanas

Iggy Pop – “Free”

Puede parecer extraño que un artista que ha hecho literalmente lo que se le ha antojado a lo largo de...

DiscosHace 1 mes

Diego Lorenzini – “De Algo Hay Que Morir”

El ingenio de la cultura chilena es algo que se ha instaurado como característica generalizada, como también la capacidad de...

Publicidad
Publicidad

Más vistas