Conéctate a nuestras redes
Queens Of The Stone Age Queens Of The Stone Age

En Vivo

Queens Of The Stone Age: Como un reloj

Publicado

en

Siempre es complicado para una banda el hecho de salir a girar presentando un álbum nuevo, y aunque el aclamado “Villains” (2017) de Queens Of The Stone Age supuso un giro en el sonido de los oriundos de Palm Desert, también significó un avance en la capacidad interpretativa de la banda, ampliando sus horizontes sonoros a una gama mucho más dinámica, sobre todo en vivo. Lo anterior da a entender que presentar composiciones nuevas no sería una complicación para el quinteto, ya que la destacable calidad de sus trabajos les ha permitido una muy buena recepción con cada disco que publican. Luego de memorables visitas en 2010, 2013 y 2014, QOTSA concretaba su anhelado regreso en Movistar Arena, ante una fiel fanaticada que sólo quería disfrutar lo que Josh Homme y compañía tenían para ofrecer. Obviamente, la banda cumplió a cabalidad con las expectativas, por ende, lo vivido en el recinto del Parque O’Higgins fue una verdadera celebración, de principio a fin.

Manteniendo la tónica de su última visita, el chileno Alain Johannes nuevamente fue el encargado de amenizar la espera al show de la banda, presentándose esta vez en su formato trío, junto a los hermanos Foncea acompañándolo en batería y sintetizadores. Con un sonido fuerte y claro, Johannes deleitó a los presentes en una presentación que bordeó los 40 minutos de duración, entregando composiciones como “Endless Eyes”, un recuerdo a Eleven con “Reach Out”, o la favorita “Making A Cross”, extraída del proyecto The Desert Sessions, animando a los fans que de a poco fueron llenando el Movistar Arena a la espera de QOTSA. Una vez más, Alain demostró su estatus de culto para el movimiento stoner, comprobándolo gracias a su desplante y entrega sobre el escenario por qué es uno de los artistas más solicitados entre los miles de proyectos que Homme y otros músicos de similar estilo llevan a cuestas.

Pero toda tranquilidad previa se vio interrumpida a eso de las 21:30 horas con la canción “Walk The Night” de The Skatt Brothers, que es utilizada regularmente como la introducción al show de QOTSA. Los integrantes fueron entrando de a uno al escenario, con Troy Van Leeuwen y Josh Homme llevándose la mayoría de las ovaciones, y con una banda sonando inspirada y decidida desde el primer minuto. Sólo bastó que el combo inicial con “If I Had A Tail”, “Head Like A Haunted House” y “Monsters In The Parasol” golpeara las cabezas de los presentes para entender que esto sería una locura, ratificando desde el primer momento que la velada sería de todo menos tranquila. Avalados bajo el lanzamiento de un nuevo álbum de estudio, tener un setlist fresco y variado parecía una tarea sencilla, más aún considerando el hecho de que se trataba de la cuarta visita de la banda a nuestro país, pero tal parece que QOTSA mira siempre adelante, y eso fue evidenciado por el claro énfasis que el repertorio ejerció sobre sus últimas dos placas, “…Like Clockwork” (2013) y el ya mencionado “Villains”.

Lo anterior habla de una madurez muy consistente que la banda forjó en el alero de sus últimas producciones, constituyéndose como una maquinaria con cada pieza haciendo su trabajo, en la más pura sincronización con el resto. El trabajo rítmico de Michael Shuman y Jon Theodore en el bajo y la batería, respectivamente, los mostró implacables y sólidos en cada canción que sostenían sobre sus cimientos instrumentales, mientras que Van Leeuwen tomó un protagonismo más notorio en cuanto a la ejecución de riffs, aportando la cuota de energía y furia necesaria a la particular voz de Homme. Por último, si bien no menos importante, quien dirige todo el buque, Dean Fertita y su silencioso trabajo instrumental, desfilando por la guitarra, los teclados, sintetizadores y la percusión, y generando el contexto e hilo conductor sonoro de toda la presentación. Momentos de brillo que iban y venían, con invitación incluida a Alain Johannes, que se unió a la banda para una agresiva interpretación de “Hangin’ Tree”, uno de los puntos altos en esta intensa noche.

Una intensidad presente cada minuto, que posiblemente se vio mermada por algunos problemas de saturación en ciertas partes del recinto, algo que fue comentario obligado a la salida del show por los asistentes, al punto de que en “Go With The Flow” el sonido (salvo el de retorno) se fue por unos fugaces tres segundos, imperceptibles dentro de la vorágine instrumental que la banda estaba viviendo sobre el escenario. Más allá de todo eso, la figura de QOTSA ahora ya se acerca hacia el estatus de culto, especialmente luego de haber sobrepasado el mainstream hace algún tiempo.

Fuera de toda discusión de cuál visita de la banda ha sido mejor, todas tienen algo que las hace únicas e incomparables y, en este caso particular, es la habilidad de poder desarticular y reinterpretar canciones acordes con los conocimientos adquiridos gracias al paso de los años. El quinteto lo dio todo en escena, con Theodore incluso lesionándose una mano (según lo comentado por Homme previo al encore), lo que toma sentido luego de que el setlist de la banda mostrara tres canciones que no fueron incluidas en la presentación. Queens Of The Stone Age destacó, se lució y sorteó cualquier inconveniente que se pudiese presentar, dejando en claro dos cosas: primero, que todavía queda mucho por hacer de cara al futuro, y segundo, que esta no será la última vez que sabremos de ellos en nuestro país.

Setlist

  1. If I Had A Tail
  2. Head Like A Haunted House
  3. Monsters In The Parasol
  4. My God Is The Sun
  5. Feet Don’t Fail Me
  6. The Way You Used To Do
  7. You Can’t Quit Me Baby
  8. No One Knows
  9. The Evil Has Landed
  10. I Sat By The Ocean
  11. Hangin’ Tree
  12. Domesticated Animals
  13. Make It Wit Chu
  14. Smooth Sailing
  15. I Appear Missing
  16. Villains Of Circumstance
  17. Little Sister
  18. Go With The Flow
  19. Regular John
  20. A Song For The Dead

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
3 Comentarios

3 Comments

  1. Claudio Quero

    22-Feb-2018 en 1:22 pm

    Nada de nada respecto de la decadente calidad del sonido?

  2. Daniel Stevens gonzalez

    22-Feb-2018 en 1:59 pm

    Horrible el sonido! ni comparado con la visita de 2014. Cero texturas y capas. El escencial sonido de Fertita y Troy desaparecieron en una masa ruidosa. Gran parte del púbico estaba feliz por que se escuchaba fuerte….El 2014 sonó fuerte pero mas claro.

  3. AFX

    22-Feb-2018 en 3:21 pm

    Un desastre el sonido, la guinda de la torta fue el corte en Go With The Flow, pese a eso sentí que la banda se encuentra mucho mas afiatada ahora que el 2014. A todo esto…que público mas inerte y delicado wn…gente alegando por que “la empujaban” en cancha y ni hablar de un mosh pit , en particluar con los temas de los primeros discos con lo que se notó que se atrajo a otro tipo de público con Villians ( cosa que he visto en varios grupos en vivo últimamente). Lo que sí agradecí mucho fue que había poquísima gente hinchando con el celular.

Responder

En Vivo

The Offspring, Eterna Inocencia y BBS Paranoicos: Final de fiesta

Publicado

en

The Offspring

Es imposible no pensar en el contexto antes de plantearse cómo hablar de un show realizado en medio del avance del SARS-CoV-2, coronavirus que deriva en la enfermedad COVID-19, hoy una pandemia global. Es difícil no pensar en la ineptitud de las autoridades que, pese a la tardanza del virus en llegar a Chile, aún no toman las decisiones que podrían evitar un contagio a niveles terribles. Así, no es extraño que el show de The Offspring en nuestro país sí pudiera realizarse, aunque en la previa hubo múltiples cuestionamientos. La industria del entretenimiento está sufriendo en todo el mundo y, al final, este fue el último concierto quizás hasta cuánto tiempo más. Y eso está bien, y es lo correcto, por culpa de un virus que no ataca con fuerza a quienes van a eventos así, sino a los adultos mayores.

Sin embargo, este cierre de fiestas, pese a tener tanto en contra y tanto que analizar fuera del escenario, en el lugar donde la gente pone sus oídos, ojos, cuerpos y corazones, lo cierto es que presentó tres bandas que exploraron los lados más brillantes del punk, de todo lo que significa, ya sea el compromiso social –como hizo Eterna Inocencia–, con la rabia del pleno acto de vivir como hace BBS Paranoicos, o desde el lado de disfrutar el sonido como The Offspring. En una extraña burbuja con forma de cúpula como es el Movistar Arena, pudimos ver una comunidad unida, sin temores a una pandemia mundial. Y es que la fiesta fue completa para quienes asistieron, pese a la postal de personas con mascarillas (que se supone no sirven para enfrentar un posible contagio) o también las noticias que llegaban de la suspensión de múltiples eventos y actividades productivas del país, anticipándose a las autoridades, las grandes perdedoras de cualquier jornada en los últimos meses.

BBS Paranoicos abrió con puntualidad los sonidos a las 17:45 hrs., y lo hizo con “Sin Salida”, “Mis Demonios” y “La Rabia”, una triada que en poco más de cinco minutos dejó en claro el espíritu que inundaría la siguiente hora de música, que de forma exacta iba hilvanando canciones de furia, desesperanza o reafirmación del ser, como “Sanatorio”, “Mentira” o el hit “Ruidos”. En medio de eso, la gente saltaba al son de “el que no salta es paco” o de los gritos de “Piñera conchetumare, asesino, igual que Pinochet”. La banda respondía diciendo que era clave ir a votar, mientras lucían sus poleras negras con la leyenda “#APRUEBO” por delante, dejando su tradicional logo por la espalda.

Aunque el micrófono de Omar Acosta no tenía mucha claridad –algo que hacía que se perdieran parte de las letras–, la interpretación en todo sentido funcionaba perfecto. “Como Una Sombra” o “Calla y Espera” retumbaban mientras ya se pasaba de un millar a varios miles de personas en Movistar Arena. La parte de adelante fue siempre la más entusiasta y, aprovechando el espacio, incluso hubo un circle pit que probablemente contravino cualquier recomendación de distanciamiento social por el coronavirus, pero que a quienes estuvieron ahí no les importó. Igualmente, se hacía rara esa sensación de ver un show con tal nivel de compromiso social y, a la vez, notar que las ganas de formar parte del momento podían ser contraproducentes respecto a la salud pública. De todas formas, una hora después, tras el doblete entre “Irreparable” y “No Lo Veo Como Tú”, se cerró no sólo un show tremendo de BBS Paranoicos, sino también el inicio de esta extraña, pero potente jornada de punk.

La continuación no iba a ser menos fuerte con Eterna Inocencia. La banda argentina, que hace de la consigna social parte de las historias que cuentan, se atrasó cinco minutos de lo que supuestamente debía ser el inicio del show, aunque eso no mermó en la vibra de la gente o de los músicos. Nuevamente sería el micrófono del vocalista principal el que generaría problemas, esta vez dejando en un nivel más bajo del necesario a Guillermo Mármol, cuya labia es importantísima en cada track que se despachó, desde “Viejas Esperanzas” o desde “A Los Que Se Han Apagado…”. Lo más impactante de lo que hace el quinteto es cómo logran el sonido que tienen, que los acerca más a Bad Religion en la pulcritud que a conjuntos más desprolijos que ven en lo instrumental algo secundario. Sí, las letras y las convicciones de Eterna Inocencia son algo que los acerca al público y a una sociedad completa, con “La Risa De Los Necios” –dedicada al “cura obrero”, Mariano Puga– o “El Guardián” como ejemplos de ello. Pero también hay espacios como el instrumental después de “Le Pertenezco A Tus Ojos…” que dejan en claro cómo EI es muchísimo más en vivo que en estudio.

Episodio aparte fue el freno que la banda le dio al show por más de cinco minutos con el fin de que la gente amontonada dejara espacio para que atendieran a un chico que estaba con problemas de salud en la multitud. Cerrando con “Weichafe Catrileo”, canción inequívocamente destinada a la lucha en la que, pese al desvío lamentable que presenta la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sin duda que continúa, y que tras más de una hora de fuerza escénica también se pudo compartir con las grandes letras e interpretación de una banda de punk que es mucho más que eso a estas alturas para sus fans en nuestro país.

Cuando el reloj marcaba las 21:00 horas en punto, el recinto bajaba sus luces y las trompetas características de “Pretty Fly (Reprise)” –canción que cierra el icónico “Americana” (1998)– daban inicio al número estelar de la jornada. Y es que, luego de la enérgica rendición de los clásicos “Americana”, “All I Want” y “Come Out And Play”, no cabía duda de que los fanáticos de The Offspring ansiaban un baño de nostalgia tras casi cuatro años de espera y del reagendamiento dado por la contingencia en el territorio nacional. El triplete, ovacionado y disfrutado por los presentes hasta con bengala incluida, dejó en evidencia el excelente estado de la banda gracias a una perfecta ecualización que reverberó sin problemas en el globo. Tras dicho inicio, Dexter bromeó que este sería “probablemente el último concierto en el hemisferio occidental” y que, a pesar de todo, no podían cancelar tan especial reencuentro. El vocalista finalizó su humorística intervención no sin antes recomendar evitar el contacto físico para prevenir cualquier contagio relacionado a la pandemia que acecha al mundo por estos días.

Pausando el repertorio típico por algunos momentos, el cuarteto estadounidense presentó “It Won’t Get Better”, una de sus más recientes creaciones, ante una respetuosa audiencia que apoyó con palmas cuando la canción y los músicos lo requirieron. Luego, volvieron al ruedo con “Want You Bad”, “Session”, “Original Prankster” y “Staring At The Sun”, hitazos que encendieron al público y lo llevaron a iniciar diversos –y poco recomendados– mosh pits a lo largo de la sección. La voz de Dexter merece mención aparte, pues, a pesar de los años, llega a los tonos requeridos por la selección y es capaz de interpretar con la fuerza que una agrupación de este estilo demanda. Al finalizar un diálogo que sólo The Offspring puede llevar a cabo a la perfección, haciendo chistes sobre cómo Dexter, aparte de ser el liricista principal de la banda, también tenía un doctorado en virología, llegando a la hora de los covers. Y es que, tal y como lo reconocieron en el escenario, no habría grupo sin Ramones o sin la influencia de los hermanos Young.

Una vez terminado el homenaje, los norteamericanos versionaron sus tradicionales “Bad Habit”, “Gotta Get Away” y una emotiva “Gone Away” en piano, la que demostró el correcto estado vocal de Holland y constituyó una mezcla perfecta entre aterciopelados tonos de sensibilidad y el estruendo característico de la banda hacia el ocaso del tema. Luego, los éxitos insignes de la banda “Why Don’t You Get A Job?”, que incluyó unas pelotas plásticas de colores para interactuar con los fans, “(Can’t Get My) Head Around You”, “Pretty Fly” y “The Kids Aren’t Alright” sentaron precedente de que la potencia del grupo sigue incólume tras 34 años de carrera. Hacia el epitafio del periplo, y a modo de encore luego de un par de minutos de reposo, retornaron al escenario para finalizar con dos clásicos y un inesperado tributo a Pennywise, quienes tuvieron que restarse del evento a última hora dada la alerta de salud mundial. Cerrando con “You’re Gonna Go Far, Kid”, “Bro Hymn” y “Self Esteem”, The Offspring le puso broche de oro a una icónica noche en Movistar Arena, lugar que marca un hito de masividad en la historia del grupo en cuanto a conciertos en nuestro país.

Tomando las palabras de Holland en los últimos minutos del show, es menester mencionar que este fue, probablemente, el bastión final en un largo tiempo de eventos masivos en la industria de la música en Chile y en occidente. Sin embargo, eso no fue impedimento para el disfrute de miles de asistentes que llegaron y lo dieron todo en un espectáculo que logró llevarse a cabo de manera perfecta, pese a todos los contratiempos y dificultades que surgieron. Ciertamente, resulta muy importante tomar las recomendaciones del vocalista antes de despedirse: “Cuídense, por favor. Hasta la próxima”. Un incierto cierre temporal para el showbiz musical que promete un “hasta luego”, pero que desconoce qué tan pronto se reactivará el flujo normal y necesario de adrenalina y fervor que solamente las melodías pueden proveer a los habitantes de esta tierra.

Setlist BBS Paranoicos

  1. Sin Salida
  2. Mis Demonios
  3. La Rabia
  4. No Siento Culpa
  5. Eterno Retorno
  6. Sanatorio
  7. Mentira
  8. Ruidos
  9. Corazón Al barro
  10. Tanto Insistir
  11. Daño Permanente
  12. Recuerdos
  13. Como Una Sombra
  14. Cristales
  15. Calla y Espera
  16. El Regreso
  17. Ausencia
  18. Irreparable
  19. No Lo Veo Como Tú

Setlist Eterna Inocencia

  1. Viejas Esperanzas
  2. Encuentro Mi Descanso Aquí, En Este Estuario
  3. A Los Que Se Han Apagado…
  4. Trizas De Vos
  5. Abrazo
  6. A Elsa y Juan
  7. La Risa De Los Necios
  8. El Guardián
  9. La Mentira Sin Fin
  10. Cuando Pasan Las Madrugadas…
  11. Hazlo Tú Mismo
  12. Cartago
  13. Sin Quererlo (Mi Alma Se Desangra)
  14. Cassiopeia
  15. Le Pertenezco A Tus Ojos…
  16. Puente De Piedra
  17. Nuestras Fronteras
  18. Weichafe Catrileo

Setlist The Offspring

  1. Americana
  2. All I Want
  3. Come Out and Play
  4. It Won’t Get Better
  5. Want You Bad
  6. Session
  7. Original Prankster
  8. Staring At The Sun
  9. Blitzkrieg Bop (original de The Ramones)
  10. Whole Lotta Rosie (original de AC/DC)
  11. Bad Habit
  12. Gotta Get Away
  13. Gone Away
  14. Why Don’t Get You Get A Job?
  15. (Can’t Get My) Head Around You
  16. Pretty Fly
  17. The Kids Aren’t Alright
  18. You’re Gonna Go Far, Kid
  19. Bro Hymn (original de Pennywise)
  20. Self Esteem

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo

Podcast Cine E36

Publicidad

Podcast Música E36

Facebook

Discos

The Ghost Inside The Ghost Inside
DiscosHace 2 días

The Ghost Inside – “The Ghost Inside”

Uno de los aspectos fundamentales de la vida es su fragilidad, el nulo poder que tenemos para impedir que un...

To Love Is To Live To Love Is To Live
DiscosHace 3 días

Jehnny Beth – “To Love Is To Live”

Cuando David Bowie murió, su legado fue ampliamente discutido y considerado, en especial desde la coincidencia de “Blackstar” (2016) y...

Splinters From An Ever-Changing Face Splinters From An Ever-Changing Face
DiscosHace 4 días

END – “Splinters From An Ever-Changing Face”

El término “supergrupo” suele aplicarse a un nuevo proyecto conformado por miembros de otras bandas activas, o que cesaron su...

The Prettiest Curse The Prettiest Curse
DiscosHace 1 semana

Hinds – “The Prettiest Curse”

Llevar las influencias musicales en la manga puede resultar en molestas comparaciones. En el caso de Hinds, la sombra de...

Shadow Of Life Shadow Of Life
DiscosHace 1 semana

Umbra Vitae – “Shadow Of Life”

La vida es un camino de luces y sombras, donde aquellos pasajes más lúgubres suelen verse desde una óptica negativa...

Muzz Muzz
DiscosHace 2 semanas

Muzz – “Muzz”

Proyecto paralelo y superbanda fueron las credenciales para mostrar al mundo a Muzz. El trío liderado por Paul Banks, y...

Stare Into Death And Be Still Stare Into Death And Be Still
DiscosHace 2 semanas

Ulcerate – “Stare Into Death And Be Still”

Desde su concepción, el death metal como subgénero ha sido llevado a experimentación, con muchas agrupaciones que han acoplado este...

Italian Ice Italian Ice
DiscosHace 2 semanas

Nicole Atkins – “Italian Ice”

Los efectos del Covid-19 en la industria musical se han presentado en múltiples formas: cancelaciones de festivales, conciertos o álbumes...

RTJ4 RTJ4
DiscosHace 3 semanas

Run The Jewels – “RTJ4”

Cuando Killer Mike habla de un hombre negro que está siendo asfixiado en “walking in the snow”, no se sabe...

Petals For Armor Petals For Armor
DiscosHace 3 semanas

Hayley Williams – “Petals For Armor”

¿Qué puede salir de una mente agobiada? La pregunta es sencilla si solamente se mira desde una vereda superficial y...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: