Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Paul McCartney: Aquí, hoy

Publicado

en

Quizás estamos maravillados, embobados, con la sensación fresca del show en nuestras mentes, corazones y/o discos duros, pero lo de Paul McCartney claramente se pone entre lo mejor de 2014, sin duda alguna. Las dos jornadas donde el inglés de The Beatles y Wings repletó el Movistar Arena, estuvieron llenas de historias y sensaciones. En concreto, las más doce mil personas que asistieron a cada jornada tenían, cada cual, las suyas. Se notaba en los rostros, en las reacciones dispares en algunas canciones, en las arrugas que tenían algunas caras, o en los vítores que cada cual emitía. Esa es la magia de la carrera de McCartney, un artista que ha estado más de cinco décadas evolucionando, pero siempre con códigos familiares y abrazando siempre su pasado, sabiendo que lo puede adecuar a cada nuevo lanzamiento, como ocurrió en este caso con “New”, el excelente álbum que lanzó en 2013 y que lo vio trabajando con muchos productores jóvenes, siempre desafiándose, siempre tratando de avanzar. Siempre en el presente.

PAUL MCCARTNEY CHILE 2014 01

El show de dos horas y 45 minutos de duración repasó gran parte del legado de The Beatles y Wings, pero de todas formas el disco más tocado fue “New”, donde su estética y piano colorido son los únicos elementos que se salen de lo que se ha visto en la anterior visita de McCartney a Chile. Como dijimos, Paul mira al pasado, pero instalado en el hoy. Entonces, no es raro que, tras un animoso inicio con “Eight Days A Week” de The Beatles, Paul McCartney despache el track inicial de “New”, “Save Us”, para luego proseguir con “All My Loving”, clásico indeleble, como tantos, de The Beatles.

PAUL MCCARTNEY CHILE 2014 02

La banda también juega un rol importante. Ninguna canción es modificada de forma gravitante. Los tonos son los mismos, y los tempos también, entonces, no es sólo un gran mérito de McCartney el cantar en gran forma, sino también de Brian Ray y Rusty Anderson (guitarras), Abe Laboriel Jr. (batería) y Wix Wickens (teclados y programaciones), quienes no sólo realizan exactas rendiciones de los éxitos de The Beatles o Wings, sino que también son capaces de generar aportes propios, sin tocar el carácter de las canciones. Así, una canción como “Let Me Roll It” gana mucho más groove rockero, lo que permite que se vea como algo perfectamente orgánico la inclusión de un extracto de “Foxy Lady”, original de Jimi Hendrix, y que le permitió a Paul y su banda, así como también pasó en la bullente “Back In The U.S.S.R.” o en la impresionante rendición de “Helter Skelter”, la respuesta perfecta para quienes creen que The Beatles eran sólo pop.

PAUL MCCARTNEY CHILE 2014 03

El show se movió por todas las emociones, desde el amor al desamor, desde la alegría a la tristeza, desde la presencia a la ausencia, y es en esos tránsitos donde la experiencia de McCartney, y también la gran puesta en escena, con pantallas, un piso que también opera como pantalla, y una plataforma que se eleva dejándolo en lo alto, logran generar transiciones rápidas y fluidas, donde la más notoria fue cuando Paul se quedó solo con su guitarra acústica para tocar, arriba de la plataforma, “Blackbird” y “Here Today”, esta última dedicada a su “compadre John”. Otras dedicatorias incluyeron a su fallecida ex esposa Linda (la intensa “Maybe I’m Amazed”), su actual esposa Nancy (la hermosísima “My Valentine”) y “mi hermano chico George” con una versión que partió con el ukelele de “Something”, uno de los grandes momentos de una noche prácticamente perfecta, que tuvo como único bemol el inicio con 35 minutos de retraso de un show para el que, de todas formas, valía la pena esperar.

PAUL MCCARTNEY CHILE 2014 04

La reacción del público ante las canciones varía, y como decíamos, cada cual tiene sus historias. Así, había varios temas en los que gente se paraba y, a la vez, varios se sentaban. Sólo los clásicos más clásicos tenían la venia de todos, lo cual es obvio en un show tan largo, en especial cuando el público incluía desde niños hasta ancianos. La transversalidad que logra McCartney no es algo que vamos a conocer ahora, pero verla en vivo siempre es un ejercicio interesante, y aún más lo es el fenómeno que ocurrió con “Queenie Eye” o “Everybody Out There”, donde Paul logra involucrar al público con sus nuevas creaciones, aunque nada se comparará –quizás nunca- al karaoke marcado en piedra de “The Long And Winding Road”, “Yesterday”, “Ob-La-Di, Ob-La-Da”, “We Can Work It Out” o “Hey Jude”.

PAUL MCCARTNEY CHILE 2014 05

Era entretenido notar que había canciones no muy exitosas, dentro de lo abrumador del tamaño del éxito de McCartney, que generaban una alegría indescriptible en la gente. Pasó con la mencionada “Ob-La-Di, Ob-La-Da”, también con “Paperback Writer” y, con mayor ahínco, en “All Together Now”, extraída de “Yellow Submarine” (1969), que fue una verdadera fiesta. Pero nada impresionó tanto a la gente como el triple combo de “Let It Be”, “Live And Let Die” y “Hey Jude”. Si “Let It Be” logra ser un momento de amor y compañía, en medio del karaoke colectivo, “Live And Let Die” es todo lo contrario, con la intensidad y rock como leit motiv, en tanto que “Hey Jude” es el cierre de fiesta que se espera, con el “na na na na na naaa” como método de constatación del rugido gentil de la multitud. Pero la pirotecnia de “Live And Let Die” es incontrarrestable. Las explosiones, las luces, los fuegos artificiales, el rock, el juego de sensaciones, lo rápido y lo lento, todo confabula para que la emoción llegue a todas partes. Tras un momento así, y tras este triple combo, era difícil pensar que el show seguiría, pero claramente Paul tenía más.

PAUL MCCARTNEY CHILE 2014 06

El final tuvo dos bis, entre los cuales inexplicablemente se retiraba gente desde la cancha, que se perdió la salida de Paul con una bandera chilena que ondeó con toda la energía del mundo (increíble para un hombre de 72 años, que no se le notan para nada), con la rockera rendición de “Get Back” y el clásico final recogido del “Abbey Road” (1970) de The Beatles, con “Golden Slumbers”, “Carry The Weight” y “The End”, ese final de verdad, ese juego de las emociones, desde la ternura hasta el rock más filoso e improvisado, para derivar en ese instante dorado donde el mantra del inicio se repite: “Al final, el amor que recibes es igual al amor que das”. Y considerando la extensión del show, Paul dio y recibió mucho amor en una noche que tuvo de todo, para todos, viviendo en el hoy, viviendo en el aquí, en un momento en el que la música no sólo significa algo, sino que es la vida misma.

Setlist

  1. Eight Days A Week (The Beatles)
  2. Save Us
  3. All My Loving (The Beatles)
  4. Listen To What The Man Said (Wings)
  5. Let Me Roll It (Wings) / Foxy Lady (Jimi Hendrix)
  6. Paperback Writer (The Beatles)
  7. My Valentine
  8. Nineteen Hundred And Eighty-Five (Wings)
  9. The Long And Winding Road (The Beatles)
  10. Maybe I’m Amazed
  11. I’ve Just Seen A Face (The Beatles)
  12. We Can Work It Out (The Beatles)
  13. Another Day
  14. And I Love Her (The Beatles)
  15. Blackbird (The Beatles)
  16. Here Today
  17. New
  18. Queenie Eye
  19. Lady Madonna (The Beatles)
  20. All Together Now (The Beatles)
  21. Lovely Rita (The Beatles)
  22. Everybody Out There
  23. Eleanor Rigby (The Beatles)
  24. Being For The Benefit Of Mr. Kite! (The Beatles)
  25. Something (The Beatles)
  26. Ob-La-Di, Ob-La-Da (The Beatles)
  27. Band On The Run (Wings)
  28. Back In The U.S.S.R. (The Beatles)
  29. Let It Be (The Beatles)
  30. Live And Let Die (Wings)
  31. Hey Jude (The Beatles)
  32. Day Tripper (The Beatles)
  33. Hi, Hi, Hi (Wings)
  34. Get Back (The Beatles)
  35. Yesterday (The Beatles)
  36. Helter Skelter (The Beatles)
  37. Golden Slumbers (The Beatles)
  38. Carry That Weight (The Beatles)
  39. The End (The Beatles)

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Julio Ortúzar

Publicidad
5 Comentarios

5 Comments

  1. lucas

    25-Abr-2014 en 12:52 am

    El final tuvo dos bis, entre los cuales inexplicablemente se retiraba gente desde la cancha a ver como es eso??? yo casi que cortandome las venas porque no fui ningun dia y esta gente estupida que tuvo el privilegio de ir se van antes???????? menos mal que no se quienes son porque les daria un combo de una manera

  2. felipe

    25-Abr-2014 en 3:24 am

    la cagó

  3. nacho

    25-Abr-2014 en 1:18 pm

    no hay palabras q describan la experiencia mccartney…mis momentos preferidos fueron let me roll it, all together now y another day (nunca pense q la escucharia en vivo)

  4. Theus Valero Alighieri

    26-Abr-2014 en 3:33 pm

    tu lo has dicho, no hay palabras para describir las emociones vividas esa noche!

Responder

En Vivo

Iron Maiden en el Estadio Nacional: La magia de los tres tercios

Publicado

en

Iron Maiden

En la fotografía, pintura, diseño y en las artes audiovisuales, la llamada “regla de los tres tercios” es una forma de composición para ordenar objetos dentro de la imagen para que logren tener encuadres armoniosos, y así utilizar de forma eficiente y placentera el espacio disponible, de acuerdo a este criterio de inclusión. La búsqueda de un equilibrio para registrar de forma adecuada lo encuadrado es difícil, pero es algo que, al andar, queda impregnado en la obra y en la práctica. En el arte narrativo también la estructura de tres actos funciona de manera clásica, aunque al ver la perfección en el armado de “Legacy Of The Beast”, gira que traía a Iron Maiden a hacer su noveno y décimo show en Chile, quizás la referencia a la fotografía es la que hace más sentido desde una perspectiva amplia.

El Estadio Nacional había sido agotado meses antes, también el Movistar Arena, que la noche del lunes recibió la primera descarga eléctrica de la doncella de hierro, pero se sabía que la fecha final de este tour que revisitó el legado de Maiden sería aún más mágica. Aunque The Raven Age hubiera hecho sentir que se estaba frente a un acto de rock-metal alternativo de inicios del milenio, con trazos a Disturbed o Staind, pero con una calidad sonora más de estos tiempos que resultaba en un buen presagio para lo que vendría después. Concentrándose en su último disco, “Conspiracy” (2019), la banda sonó muy correcta y se conectó con la audiencia que estaba repletando el sector más próximo al escenario, lamentablemente de la mitad para atrás del recinto no hubo la misma visión, debido a que las pantallas no mostraron el show, dejando especialmente a la galería aislada de este acto inicial.

Las 64 mil personas que se reunieron en el Estadio Nacional llegaban para una cita con la historia, esa que se construye poco a poco, visita tras visita, haciendo de Chile (como dijo ayer Manuel Cabrales) “la casa de la bestia” y el lugar más adecuado para cerrar la gira como repetidas veces indicaría Bruce Dickinson a lo largo de las casi dos horas de show. A las 21:07 comenzaban a mostrarse en las pantallas imágenes casi calcadas al trailer de “Iron Maiden: Legacy Of The Beast”, el juego que la banda lanzara en 2016, a pocos meses de su visita anterior a Chile. De forma eficaz, el recorrido por la discografía de la banda tuvo lugar en medio de la imaginería de Eddie, la mascota más conocida en el mundo del metal, y en menos de dos minutos la introducción resultaba perfecta, empalmando con “Doctor, Doctor” de UFO, un clásico del inicio de los shows de Maiden, canción que calentó los cuerpos, las gargantas y los brazos, sabiendo lo que venía de inmediato con “Aces High”.

Antes, se daba inicio al primer acto, centrado en la guerra y los estragos que dejó en la sociedad en la que se criaron los integrantes de la banda, en la Inglaterra de los 60, donde los veteranos abundaban y la rareza se palpaba en el aire. Luego de un video breve aparecía un avión por sobre el escenario con el aspa girando y “Aces High” explotaba para deleite del público, que se ponía a saltar y cantar sin cesar, mientras Dickinson consolidaba la idea de ser un frontman perfecto, con la voz aún mejor que en 2016, tras su delicada cirugía para tratar un cáncer en la garganta. Además, corría de un lado a otro del escenario, jugando de forma calculada, pero bien dispuesta con el resto de los integrantes, para luego despachar “Where Eagles Dare” y disparar a los corazones con “2 Minutes To Midnight”, que extrañamente no iba a entregar las primeras bengalas de la noche en el público, pero que sí permitía advertir esas chispas que grandes y chicos compartían en cancha y alrededores.

Algo que sorprendió a muchos al ver el setlist fue la presencia de canciones de discos donde estuvo Blaze Bayley, como “Virtual XI” (1998), álbum del que se desprende “The Clansman”, canción que Bruce hizo como si fuera suya y que movió a la gente en medio de su grata sorpresa directo a las fauces de Eddie, que apareció para luchar contra el frontman y su espada en “The Trooper”. En ese momento la bengala se elevó por el aire y no había dudas de cómo la capacidad de Maiden sigue ahí. Mientras muchos bajan el tempo o el tono de las canciones, Iron Maiden a veces incluso acelera los compases para corresponder a los torbellinos que arman los fans en cancha. Es admirable cómo el sexteto evita demostrar fatiga, y eso no puede sino ser fruto de mucho ensayo, mucha confianza y mucho trabajo en esas canciones que son parte de las vidas de tantas personas. Esos temas forman parte de esas guerras que la gente lleva en su día a día, y por ello se hacía perfecto ver cómo el primer acto del show se centraba en esas dificultades, para luego pasar a un ámbito más religioso o espiritual, tomando la estética de una iglesia para maravillar desde lejos.

Revelations”, “For The Greater Good Of God” o “The Wicker Man” se sucedían para aumentar los aplausos a la labor de la guitarra ágil de Dave Murray, la precisión de Adrian Smith en la suya o la solvencia de la batería de Nicko McBrain, mientras Janick Gers se encarga de los gestos, los movimientos y las acciones que le compiten a Dickinson por el más carismático del escenario, aunque este último con quien se va a acurrucar y le muestra un cariño descomunal es a Steve Harris, el bajista que no sólo es el miembro fundador que queda, sino también tiene su capacidad intacta. Mención aparte para los encargados de sonido de la banda que, como en pocas bandas de metal, eligen dar espacio para cada instrumento, evitando el predominio tan majadero de las guitarras. Las líneas de bajo de Harris, por ejemplo, merecen ser escuchadas y así ocurrió en el show del Nacional, luciéndose en tracks como “Sign Of The Cross”, mientras Dickinson ataviado de una capucha negra se paseaba con una cruz con luces muy potentes. El acto lo cerraba “Flight Of Icarus”, en el que Bruce apareció con un lanzallamas que le permitía jugar con ambas manos tirando flamas, mientras una figura inflable como la del propio Ícaro se elevaba justo antes de otro karaoke colectivo con “Fear Of The Dark”.

La transición al infierno fue más rápida y también la sección más breve con la explosión en “The Number Of The Beast”, con el “six six six” coreado por las 64 mil personas presentes, y por supuesto que en la más punketa de las facetas de la banda en “Iron Maiden”, esa canción que precipitó la aparición de la bestia infernal enorme en el fondo, mirando lo que ocurría con ojos de luces y cuernos de cabra, mientras el público lo daba todo en moshpits, saltos, cantos y más.

En el encore vinieron “The Evil That Men Do” seguida de “Hallowed By Thy Name”, otro de esos tracks donde lo instrumental se notó como parte de esas fortalezas preciosas que tiene Maiden, que lo hacen tener una belleza fotográfica, de obra de arte mixta puesta en un museo de arte contemporáneo, capaz de interactuar con la gente y de congregar masas, como las que pasadas las 23:00 hrs. estaban cantando “Run To The Hills” en el gran cierre de una jornada realmente histórica, tanto por la capacidad de disponer de la historia grande de Iron Maiden en poco menos de dos horas, como por esa consolidación permanente con este país que es su casa.

Como dijo al rato después del show el periodista y guitarrista Héctor Muñoz: “Una banda que te manda para la casa diciéndote ‘Always Look On The Bright Side Of Life’ en la voz de Eric Idle tiene las cosas claras”, y es que, viendo la foto completa, Iron Maiden tiene todo tan claro y a estas alturas es un proyecto tan transversal, que ya no es patrimonio sólo del metal, sino que de la música en vivo en general, y qué bueno que el encuadre sea así de armonioso y perfecto.

Setlist

  1. Aces High
  2. Where Eagles Dare
  3. 2 Minutes To Midnight
  4. The Clansman
  5. The Trooper
  6. Revelations
  7. For The Greater Good Of God
  8. The Wicker Man
  9. Sign of the Cross
  10. Flight Of Icarus
  11. Fear Of The Dark
  12. The Number Of The Beast
  13. Iron Maiden
  14. The Evil That Men Do
  15. Hallowed Be Thy Name
  16. Run To The Hills

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Free Free
DiscosHace 6 días

Iggy Pop – “Free”

Puede parecer extraño que un artista que ha hecho literalmente lo que se le ha antojado a lo largo de...

DiscosHace 7 días

Diego Lorenzini – “De Algo Hay Que Morir”

El ingenio de la cultura chilena es algo que se ha instaurado como característica generalizada, como también la capacidad de...

Close It Quietly Close It Quietly
DiscosHace 1 semana

Frankie Cosmos – “Close It Quietly”

Casi como una poeta del “Hágalo Usted Mismo” o filosofía DIY de habitación adolescente estadounidense, emergió el nombre de Frankie...

The Center Won't Hold The Center Won't Hold
DiscosHace 2 semanas

Sleater-Kinney – “The Center Won’t Hold”

¿Hasta qué punto se considera un cambio de dirección? Muchas veces se genera un debate cuando una banda decide incursionar...

Lost Girls Lost Girls
DiscosHace 2 semanas

Bat For Lashes – “Lost Girls”

Cuando Natasha Khan lanza un nuevo disco, un mundo lleno de posibilidades y de fantasía se abre. A través de...

Atonement Atonement
DiscosHace 2 semanas

Killswitch Engage – “Atonement”

Hoy en día, en la época del streaming, donde un single es más importante que un álbum, cuesta generar altas...

Schlagenheim Schlagenheim
DiscosHace 3 semanas

Black Midi – “Schlagenheim”

Históricamente, la energía proveniente de la juventud es un factor vital para el panorama del rock; una virtud que ha...

Patio 29 Patio 29
DiscosHace 3 semanas

Slowkiss – “Patio 29”

A veces se puede estar muy cerca del abismo y del fin. Allí, las experiencias y los recuerdos pueden ser...

Norman Fucking Rockwell Norman Fucking Rockwell
DiscosHace 3 semanas

Lana Del Rey – “Norman Fucking Rockwell!”

En 2011, Lizzy Grant lanzó la canción que la convertiría en la estrella con la que siempre soñó ser. Como...

Infest The Rats’ Nest Infest The Rats’ Nest
DiscosHace 4 semanas

King Gizzard & The Lizard Wizard – “Infest The Rats’ Nest”

King Gizzard & The Lizard Wizard vuelven a experimentar en el estudio, dando con su versión más pesada. En “Infest...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: