Conéctate a nuestras redes
Paul Gilbert Paul Gilbert

En Vivo

Paul Gilbert: Seis cuerdas, mil historias

Publicado

en

Podía parecer que la visita del norteamericano Paul Gilbert a Chile, en una templada tarde de sábado al Club Chocolate, sería para rememorar los éxitos de Mr. Big o Racer X, dos bandas donde él fue fundador, pero que no vería germinar tanto como para quedar determinado por ellas. Sin embargo, Gilbert eligió prescindir de ese legado para este reencuentro con el público chileno, en una instancia que funcionó más como una clase magistral que como un concierto propiamente tal.

Casi puntual en la hora señalada de inicio, siendo las 20:05 horas, Paul subió al escenario con dos músicos nacionales, Felipe Cortés en batería y Braulio Aspé Román en el bajo, en una configuración de banda, pero luego del primer tema el esquema cambió y, con la ayuda de un traductor, fue explicando detalladamente el uso de la muñeca para los solos y su forma de tocar, basada en un trémolo manual, en la actualidad, dejando en claro que esto sería una clínica de guitarra. Luego de eso explicó levemente cómo, desde una anécdota tras perder un ticket de avión y, por consiguiente, un vuelo, una chica le dice “señor, debe calmarse”, y con ello surge un tema de su nuevo disco “Behold Electric Guitar” (2018), “Sir, You Need To Calm Down”, que procede a tocar, tras lo cual explica la importancia de las palabras en cómo tocar la guitarra.

En un evento que pareciera estar cargado hacia ver cuán importante es la guitarra y su sonido, resulta refrescante y simpática la postura de un avezado que indica que las palabras importan mucho, incluso en canciones instrumentales. Es que ahí existe una inspiración que permite nuevas prácticas, y relevar el papel de uno de los instrumentos más únicos, que es la voz, para llevar a la guitarra a otros límites. Gilbert explicaba cómo las palabras cantadas podrían convertirse en escalas, tocando extractos de “Rock The Clock” o “Blackbird” para comprender eso con ejemplos, antes de lanzarse a tocar completa “Black Dog” de Led Zeppelin, donde este principio quedaba completamente en práctica.

Luego de tocar esta canción, Paul dijo que muchas veces caía en el acto de tocar todo en una nota, “porque soy del rock, entonces eso pasa”, pero artistas muy queridos para él, como Jimi Hendrix, lo llevaron a intentar un enfoque distinto, más parecido al del jazz, con cambios en los acordes y tratando de simplificar las escalas, eligiendo cuatro notas fundamentales, como son la tónica, la segunda, tercera y quinta, lo cual mostró con un tema del propio Hendrix antes de volver a la carga del habla, para ahondar en el uso de los trastes y las escalas, y antes de pasar a otro punto: el ritmo. Ahí salió del jazz o el rock para meterse en el querido blues. Incluso mostró el ritmo con el que despierta a su hijo, sacando risas en un Club Chocolate casi repleto, muy atento y complacido, antes de escuchar otro tema del disco nuevo de Gilbert, uno escrito para enseñar a un estudiante a tocar, “Blues For Rabbitt”.

La cercanía y calidez de Gilbert, un verdadero emblema de las seis cuerdas, vino cuando subió al escenario primero a un invitado que, pese a estar en una silla de ruedas, hacía unos solos con mucha alma y espíritu, para un jam sobre la base rítmica de “Back In Black” de AC/DC, pero que en realidad era un diálogo a través de la guitarra, muy respetuoso y realmente mostrando a un Paul Gilbert lejos de caer en el mal del típico guitarrista virtuoso, donde el ego gana por sobre las canciones y la buena onda. Aquí, Gilbert logra entregar el cetro, así como también ocurre en un segundo jam, esta vez con el conocido blusero Sebastián Arriagada, quien en ocasiones le peleó mucho el spotlight a Paul, pero que precisamente por ello es que derivó en una dinámica de enfrentamiento complementario, muy interesante y entretenido.

Luego vino la sesión de preguntas del público, donde se sucedieron temas como el tono de la guitarra, los pedales, las inspiraciones, el ritmo; le pidieron consejos, e incluso improvisó sobre la frase “it’s really nice to be in Santiago” (“es realmente muy bueno estar en Santiago”) para mostrar la simpleza de la que puede venir una composición. Luego de ello empalmó con las últimas dos canciones de una jornada de casi dos horas y muchas risas e historias: “Mercedes Benz”, original de Janis Joplin, y “Purple Haze” de Jimi Hendrix. No fue el reencuentro con las canciones de Racer X o Mr. Big, sin embargo, quizás fue la instancia donde más se ha mostrado la inmensidad de los mundos que conviven en las seis cuerdas de Paul Gilbert, en una instancia quizás irrepetible y con un ambiente que permitió que la jornada no fuera más ni menos que un éxito rotundo para la guitarra eléctrica.

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
Clic para comentar

Responder

En Vivo

The Flower Kings: Esa belleza distraída

Publicado

en

The Flower Kings

Es extraño ver la dinámica del rock progresivo cuando el foco está un poco perdido, cuando algo falla en medio de la perfección y perfeccionismo que caracterizan al estilo, pero ese pequeño desajuste pudo quitarle un poco de brillo a la bellísima música que presentó The Flower Kings en su regreso a Chile, tras casi 18 años de su debut en el mismo escenario, en ese tiempo llamado Teatro Providencia, hoy un remozado Teatro Nescafé de las Artes.

El conjunto liderado por Roine Stolt, acompañado por Hasse Fröberg (guitarra y voces), Jonas Reingold (bajo), Zach Kamins (teclados) y Mirkko De Maio (batería), apareció en el escenario tras ciertos sonidos que abrieron los oídos de la gente, aunque no tuvieron continuación porque lo que vino fue una avalancha de canciones extensas, complejas y muy bien elegidas para mostrar la variedad de los recursos que el conjunto ha utilizado en su discografía. “Last Minute On Earth” pegada con “What If God Is Alone?” daban con el tono mesiánico, pero aterrizado de las letras de un grupo que nunca ha temido a sonar más grande que el planeta mismo con tal de ir adelante con su música, grandilocuente y pulcra a la vez.

Detrás de la brillantez poco a poco se iba gestando un rostro de preocupación en Roine, quien, en el tramo final de “There Is More To This World”, tuvo un primer problema en el área de sus pedales, redundando en un pitido horrendo que le quitó un porcentaje de capacidad auditiva a todos en el teatro. Pese a esto, la banda entregaba interpretaciones pulidas, y la voz de Fröberg relucía con una capacidad innegable, también con ese convencimiento que pocos tienen al cantar letras que, en las manos equivocadas, sonarían más a una prédica para salvar al planeta que a canciones complejas y dignas del mejor rock progresivo. Quizás es esto –además del sonido– lo que más permitía mantenerse pegado a la muestra de estas canciones, con sus quiebres, transiciones y múltiples partes, tal como pudimos ver en la tremenda “The Truth Will Set You Free”, de la que tocaron las cinco partes en más de veinte minutos de extravagancia, viajes y virtuosismo en su medida justa.

Roine Stolt realmente estaba siendo afectado por los problemas con su pedalera, y pidió cinco minutos de intermedio para arreglar algo que “se estaba calentando”, en sus palabras. Pasó el tiempo y la banda regresó, mientras Roine se disculpaba porque en verdad no pudieron arreglar mucho, y es esa distracción del líder de la banda la que generó una pequeña grieta en la montaña sonora de The Flower Kings, pero también, inevitablemente, mostró la humanidad que a veces le falta para captar empatía al género. Un par de pitos más “engalanaron” la rendición conjunta de “The Flower King” y “My Cosmic Lover”, canciones de discos diferentes que, sin embargo, logran una comunión como si fueran la continuación una de la otra, y eso habla también de la capacidad de la banda de conocer su material así de bien.

Los últimos dos temas de la jornada, al menos en su tramo principal, venían del disco “Stardust We Are” de 1997, cerrando con el corte que da nombre a ese material, pero antes entregando “In The Eyes Of The World” en una gran versión. Si Roine agarraba más ritmo y enganchaba más con el espectáculo, tenía mucho que ver con el gran Zach Kamins que, sin esfuerzo, montaba piruetas en los sintetizadores para que la banda ganara todos los colores necesarios, siendo cómplice perfecto para Stolt, y también una sonrisa que probablemente pudo haber necesitado en una noche complicada.

Canciones extensas que se sienten como brisa. Composiciones monumentales cuya belleza hacía que la gente no levantara teléfonos ni cámaras, sino que ojos llenos de estupor. Ese efecto continuó tras el receso con el encore que incluyó la primera mitad de “I Am The Sun, Pt. 1” pegada con la segunda mitad de “I Am The Sun, Pt. 2”, cierre perfecto para una jornada muchas veces al borde del abismo, pero jamás dejando de tener a la belleza de su parte. A veces, con tener una buena banda alcanza para sacar adelante la tarea con creces y, tras más de dos horas de rock progresivo a la vena, esto fue posible, sin distracciones.

Setlist

  1. Last Minute On Earth / What If God Is Alone?
  2. There Is More To This World
  3. The Truth Will Set You Free
  4. The Flower King / My Cosmic Lover
  5. In The Eyes Of The World
  6. Stardust We Are
  7. I Am The Sun, Pt. 1 / I Am The Sun, Pt. 2

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 6 meses

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 6 meses

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 6 meses

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

ØMNI ØMNI
DiscosHace 6 meses

Angra – “ØMNI”

Hay bandas que recaen eternamente en lo genérico y no experimentan más allá de los materiales básicos que les ha...

The Sciences The Sciences
DiscosHace 6 meses

Sleep – “The Sciences”

La carrera de Sleep dista mucho de ser una historia típica en el mundo del rock, factor que pudo haber...

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 6 meses

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 6 meses

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 6 meses

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 7 meses

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Eat The Elephant Eat The Elephant
DiscosHace 7 meses

A Perfect Circle – “Eat The Elephant”

La espera no es algo a lo que estemos acostumbrados en la modernidad, a estas alturas parece un concepto extraño...

Publicidad
Publicidad

Más vistas