Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Paolo Nutini: Orquesta de la pasión

Publicado

en

La voz es uno de los instrumentos más difíciles de manejar, en especial por las diferencias existentes entre uno y otro individuo. Cada voz es diferente, y más aún cuando la entrega que se hace con ella complejiza todo aún más. A veces la pulcritud no es suficiente, y son los sentimientos los que hablan fuerte y claro, pero en otros casos es el manejo de la voz el que está impregnado de emoción. He ahí cuando el intérprete se convierte en ente iluminado que brilla en todo momento de la ocasión única que es el proscenio, y justamente es esa sensación, marcada por la pasión y la entrega, la que tuvimos durante todo el show debut de Paolo Nutini en Chile, un artista que llegó en el momento justo de su madurez musical.

Con entradas prácticamente agotadas, se anticipaba que lo de Nutini sería una fiesta, y tras el débil show de teloneo de Isabela, casi innecesario y lleno de sincretismo cultural mal hecho, vino el plato de fondo que, desde el comienzo, casi a las 22:00 horas en punto, ganó la atención y admiración del Teatro Nescafé de las Artes en pleno, no sólo por la presencia de Paolo (que a lo largo de la jornada se ganaría múltiples “rico” desde las plateas), sino también por la solidez de su performance y la de su banda, prácticamente la misma agrupación de ocho piezas que ha girado desde 2014, esa que ha ganado en peso y en fluidez en un ritmo que necesita de ensayo y control para que la bestia no quede suelta y agote en poco tiempo.

Nutini entiende cómo va su espectáculo, partiendo de forma sinuosa pero potente con “Scream (Funk My Life Up)”, single líder de su último disco a la fecha, “Caustic Love” de 2014. Con cautela, pero con fuerza; micrófono en mano y con mucha luz encima, delante de un telón multicolor que explicita múltiples estados de ánimo y figuras, lo que al final sería un símbolo del show mismo.

Aunque Paolo tiene dos bronces, un tecladista y una banda ciertamente tradicional basada en guitarras, bajo y batería, a ratos pareciera que tiene una orquesta entera, con un sonido así de apabullante, incluso en momentos de aparente calma. El único problema es la falta de un interlocutor con Paolo en ciertos pasajes, en especial en las canciones de su último disco, que apelan más a esa sensación que traían Joe Cocker o Rod Stewart en sus etapas más r&b. En presentaciones como la de Glastonbury 2015 u otros festivales, Nutini tenía coristas que daban ese color extra necesario y ese diálogo que a veces necesita la dinámica de canciones donde el cantante requiere una respuesta en la composición misma. Aun así, la gente no necesitaba más que a un Paolo que suplía cualquier falta de respuesta con su mera voz, desplegada como origami deshecho, con umbral de pasada gloria, con los pliegues marcados, pero con una presencia intacta. Nutini se bastaba y sobraba y, sin embargo, el apoyo de la banda hacía que canciones que a otros les saldrían blandas y sin pasión, como “Coming Up Easy”, a él le resultaran enormes.

Algo que el escocés entiende como pocos es la importancia del control en el escenario. No siempre usa su timbre rasposo en pos de expresar un desgarro genuino, sino que a veces un balbuceo en falsete o una nota en clave más vulnerable pueden hacer maravillas. A Paolo se le creen las historias de amor y desamor que canta porque él se amolda a ellas, con un conocimiento de su material que también aplica para los momentos acústicos, e incluso para las canciones que no le pertenecen, como “Dream A Little Dream” que, breve y dulce, fue un momento necesario tras la intensidad de la entrega romántica de “Better Man” y “Diana”. Y hablando de temas que no son de su autoría, se nota arrojo en hacer un cover de un hit tan reciente como “Time To Pretend” de MGMT, ante una audiencia donde muchos ni capturaron la referencia y disfrutaron como si fuera un tema de él, porque en la noche del 25 de abril en Santiago así fue.

Punto aparte es cuando Nutini se convierte en la personificación del concepto de catarsis, y más aún cuando la banda lo acompaña en ese menester, que es lo que pasó en el cierre del main set con tremendas rendiciones de “No Other Way” y “Iron Sky”, momento en que Nutini ya había hecho que todo el mundo se parara de su asiento cuando se le ocurrió bajar del escenario a los pasillos del teatro en “Pencil Full Of Lead”, desconfigurando el ordenado teatro con sus filas y números de butaca pasados a llevar por la pasión del momento, orquestada por este escocés que destilaba simpatía y amor por el instante vivido.

Tras una impactante rendición de “Candy”, Nutini se quedó solo en el escenario para echar la talla, tocar “Someone Like You”, sacarse una selfie con un fan que no encontraba la cámara, y luego tocar una última canción, “Last Request”, con una intro donde tocó un poco de “All Falls Down” de Kanye West para derivar en una canción donde cantó “I just want you closer / Is that alright? / Baby let’s get closer tonight” (“Sólo te quiero más cerca / ¿eso está bien? / Nena, pongámonos más cerca esta noche”) y donde cumplió aquello, en un show de más de dos horas que no sólo marcó su debut en Chile, sino que hizo sonar sus canciones como nunca para un millar de privilegiados fanáticos que vieron la pasión de Paolo, y la orquesta de su intensidad.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. Scream (Funk My Life Up)
  2. Let Me Down Easy
  3. Coming Up Easy
  4. Jenny Don’t Be Hasty / “New Shoes”
  5. Looking For Something
  6. Better Man
  7. Diana
  8. Dream A Little Dream (original de Ozzie Nelson)
  9. These Streets
  10. Tricks Of The Trade
  11. Bear Me In Mind
  12. One Day
  13. Cherry Blossom
  14. Pencil Full Of Lead
  15. No Other Way
  16. Iron Sky
  17. Numpty
  18. Time To Pretend (original de MGMT)
  19. Candy
  20. Someone Like You
  21. Last Request

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
1 Comentario

1 Comentario

Responder

En Vivo

The Offspring, Eterna Inocencia y BBS Paranoicos: Final de fiesta

Publicado

en

The Offspring

Es imposible no pensar en el contexto antes de plantearse cómo hablar de un show realizado en medio del avance del SARS-CoV-2, coronavirus que deriva en la enfermedad COVID-19, hoy una pandemia global. Es difícil no pensar en la ineptitud de las autoridades que, pese a la tardanza del virus en llegar a Chile, aún no toman las decisiones que podrían evitar un contagio a niveles terribles. Así, no es extraño que el show de The Offspring en nuestro país sí pudiera realizarse, aunque en la previa hubo múltiples cuestionamientos. La industria del entretenimiento está sufriendo en todo el mundo y, al final, este fue el último concierto quizás hasta cuánto tiempo más. Y eso está bien, y es lo correcto, por culpa de un virus que no ataca con fuerza a quienes van a eventos así, sino a los adultos mayores.

Sin embargo, este cierre de fiestas, pese a tener tanto en contra y tanto que analizar fuera del escenario, en el lugar donde la gente pone sus oídos, ojos, cuerpos y corazones, lo cierto es que presentó tres bandas que exploraron los lados más brillantes del punk, de todo lo que significa, ya sea el compromiso social –como hizo Eterna Inocencia–, con la rabia del pleno acto de vivir como hace BBS Paranoicos, o desde el lado de disfrutar el sonido como The Offspring. En una extraña burbuja con forma de cúpula como es el Movistar Arena, pudimos ver una comunidad unida, sin temores a una pandemia mundial. Y es que la fiesta fue completa para quienes asistieron, pese a la postal de personas con mascarillas (que se supone no sirven para enfrentar un posible contagio) o también las noticias que llegaban de la suspensión de múltiples eventos y actividades productivas del país, anticipándose a las autoridades, las grandes perdedoras de cualquier jornada en los últimos meses.

BBS Paranoicos abrió con puntualidad los sonidos a las 17:45 hrs., y lo hizo con “Sin Salida”, “Mis Demonios” y “La Rabia”, una triada que en poco más de cinco minutos dejó en claro el espíritu que inundaría la siguiente hora de música, que de forma exacta iba hilvanando canciones de furia, desesperanza o reafirmación del ser, como “Sanatorio”, “Mentira” o el hit “Ruidos”. En medio de eso, la gente saltaba al son de “el que no salta es paco” o de los gritos de “Piñera conchetumare, asesino, igual que Pinochet”. La banda respondía diciendo que era clave ir a votar, mientras lucían sus poleras negras con la leyenda “#APRUEBO” por delante, dejando su tradicional logo por la espalda.

Aunque el micrófono de Omar Acosta no tenía mucha claridad –algo que hacía que se perdieran parte de las letras–, la interpretación en todo sentido funcionaba perfecto. “Como Una Sombra” o “Calla y Espera” retumbaban mientras ya se pasaba de un millar a varios miles de personas en Movistar Arena. La parte de adelante fue siempre la más entusiasta y, aprovechando el espacio, incluso hubo un circle pit que probablemente contravino cualquier recomendación de distanciamiento social por el coronavirus, pero que a quienes estuvieron ahí no les importó. Igualmente, se hacía rara esa sensación de ver un show con tal nivel de compromiso social y, a la vez, notar que las ganas de formar parte del momento podían ser contraproducentes respecto a la salud pública. De todas formas, una hora después, tras el doblete entre “Irreparable” y “No Lo Veo Como Tú”, se cerró no sólo un show tremendo de BBS Paranoicos, sino también el inicio de esta extraña, pero potente jornada de punk.

La continuación no iba a ser menos fuerte con Eterna Inocencia. La banda argentina, que hace de la consigna social parte de las historias que cuentan, se atrasó cinco minutos de lo que supuestamente debía ser el inicio del show, aunque eso no mermó en la vibra de la gente o de los músicos. Nuevamente sería el micrófono del vocalista principal el que generaría problemas, esta vez dejando en un nivel más bajo del necesario a Guillermo Mármol, cuya labia es importantísima en cada track que se despachó, desde “Viejas Esperanzas” o desde “A Los Que Se Han Apagado…”. Lo más impactante de lo que hace el quinteto es cómo logran el sonido que tienen, que los acerca más a Bad Religion en la pulcritud que a conjuntos más desprolijos que ven en lo instrumental algo secundario. Sí, las letras y las convicciones de Eterna Inocencia son algo que los acerca al público y a una sociedad completa, con “La Risa De Los Necios” –dedicada al “cura obrero”, Mariano Puga– o “El Guardián” como ejemplos de ello. Pero también hay espacios como el instrumental después de “Le Pertenezco A Tus Ojos…” que dejan en claro cómo EI es muchísimo más en vivo que en estudio.

Episodio aparte fue el freno que la banda le dio al show por más de cinco minutos con el fin de que la gente amontonada dejara espacio para que atendieran a un chico que estaba con problemas de salud en la multitud. Cerrando con “Weichafe Catrileo”, canción inequívocamente destinada a la lucha en la que, pese al desvío lamentable que presenta la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sin duda que continúa, y que tras más de una hora de fuerza escénica también se pudo compartir con las grandes letras e interpretación de una banda de punk que es mucho más que eso a estas alturas para sus fans en nuestro país.

Cuando el reloj marcaba las 21:00 horas en punto, el recinto bajaba sus luces y las trompetas características de “Pretty Fly (Reprise)” –canción que cierra el icónico “Americana” (1998)– daban inicio al número estelar de la jornada. Y es que, luego de la enérgica rendición de los clásicos “Americana”, “All I Want” y “Come Out And Play”, no cabía duda de que los fanáticos de The Offspring ansiaban un baño de nostalgia tras casi cuatro años de espera y del reagendamiento dado por la contingencia en el territorio nacional. El triplete, ovacionado y disfrutado por los presentes hasta con bengala incluida, dejó en evidencia el excelente estado de la banda gracias a una perfecta ecualización que reverberó sin problemas en el globo. Tras dicho inicio, Dexter bromeó que este sería “probablemente el último concierto en el hemisferio occidental” y que, a pesar de todo, no podían cancelar tan especial reencuentro. El vocalista finalizó su humorística intervención no sin antes recomendar evitar el contacto físico para prevenir cualquier contagio relacionado a la pandemia que acecha al mundo por estos días.

Pausando el repertorio típico por algunos momentos, el cuarteto estadounidense presentó “It Won’t Get Better”, una de sus más recientes creaciones, ante una respetuosa audiencia que apoyó con palmas cuando la canción y los músicos lo requirieron. Luego, volvieron al ruedo con “Want You Bad”, “Session”, “Original Prankster” y “Staring At The Sun”, hitazos que encendieron al público y lo llevaron a iniciar diversos –y poco recomendados– mosh pits a lo largo de la sección. La voz de Dexter merece mención aparte, pues, a pesar de los años, llega a los tonos requeridos por la selección y es capaz de interpretar con la fuerza que una agrupación de este estilo demanda. Al finalizar un diálogo que sólo The Offspring puede llevar a cabo a la perfección, haciendo chistes sobre cómo Dexter, aparte de ser el liricista principal de la banda, también tenía un doctorado en virología, llegando a la hora de los covers. Y es que, tal y como lo reconocieron en el escenario, no habría grupo sin Ramones o sin la influencia de los hermanos Young.

Una vez terminado el homenaje, los norteamericanos versionaron sus tradicionales “Bad Habit”, “Gotta Get Away” y una emotiva “Gone Away” en piano, la que demostró el correcto estado vocal de Holland y constituyó una mezcla perfecta entre aterciopelados tonos de sensibilidad y el estruendo característico de la banda hacia el ocaso del tema. Luego, los éxitos insignes de la banda “Why Don’t You Get A Job?”, que incluyó unas pelotas plásticas de colores para interactuar con los fans, “(Can’t Get My) Head Around You”, “Pretty Fly” y “The Kids Aren’t Alright” sentaron precedente de que la potencia del grupo sigue incólume tras 34 años de carrera. Hacia el epitafio del periplo, y a modo de encore luego de un par de minutos de reposo, retornaron al escenario para finalizar con dos clásicos y un inesperado tributo a Pennywise, quienes tuvieron que restarse del evento a última hora dada la alerta de salud mundial. Cerrando con “You’re Gonna Go Far, Kid”, “Bro Hymn” y “Self Esteem”, The Offspring le puso broche de oro a una icónica noche en Movistar Arena, lugar que marca un hito de masividad en la historia del grupo en cuanto a conciertos en nuestro país.

Tomando las palabras de Holland en los últimos minutos del show, es menester mencionar que este fue, probablemente, el bastión final en un largo tiempo de eventos masivos en la industria de la música en Chile y en occidente. Sin embargo, eso no fue impedimento para el disfrute de miles de asistentes que llegaron y lo dieron todo en un espectáculo que logró llevarse a cabo de manera perfecta, pese a todos los contratiempos y dificultades que surgieron. Ciertamente, resulta muy importante tomar las recomendaciones del vocalista antes de despedirse: “Cuídense, por favor. Hasta la próxima”. Un incierto cierre temporal para el showbiz musical que promete un “hasta luego”, pero que desconoce qué tan pronto se reactivará el flujo normal y necesario de adrenalina y fervor que solamente las melodías pueden proveer a los habitantes de esta tierra.

Setlist BBS Paranoicos

  1. Sin Salida
  2. Mis Demonios
  3. La Rabia
  4. No Siento Culpa
  5. Eterno Retorno
  6. Sanatorio
  7. Mentira
  8. Ruidos
  9. Corazón Al barro
  10. Tanto Insistir
  11. Daño Permanente
  12. Recuerdos
  13. Como Una Sombra
  14. Cristales
  15. Calla y Espera
  16. El Regreso
  17. Ausencia
  18. Irreparable
  19. No Lo Veo Como Tú

Setlist Eterna Inocencia

  1. Viejas Esperanzas
  2. Encuentro Mi Descanso Aquí, En Este Estuario
  3. A Los Que Se Han Apagado…
  4. Trizas De Vos
  5. Abrazo
  6. A Elsa y Juan
  7. La Risa De Los Necios
  8. El Guardián
  9. La Mentira Sin Fin
  10. Cuando Pasan Las Madrugadas…
  11. Hazlo Tú Mismo
  12. Cartago
  13. Sin Quererlo (Mi Alma Se Desangra)
  14. Cassiopeia
  15. Le Pertenezco A Tus Ojos…
  16. Puente De Piedra
  17. Nuestras Fronteras
  18. Weichafe Catrileo

Setlist The Offspring

  1. Americana
  2. All I Want
  3. Come Out and Play
  4. It Won’t Get Better
  5. Want You Bad
  6. Session
  7. Original Prankster
  8. Staring At The Sun
  9. Blitzkrieg Bop (original de The Ramones)
  10. Whole Lotta Rosie (original de AC/DC)
  11. Bad Habit
  12. Gotta Get Away
  13. Gone Away
  14. Why Don’t Get You Get A Job?
  15. (Can’t Get My) Head Around You
  16. Pretty Fly
  17. The Kids Aren’t Alright
  18. You’re Gonna Go Far, Kid
  19. Bro Hymn (original de Pennywise)
  20. Self Esteem

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Itaca Itaca
DiscosHace 4 días

Txakur – “Itaca”

Como su carta de presentación, Txakur apareció en 2018 con “La Era De La Información”, un EP donde dibujó paisajes...

ULTRAPOP ULTRAPOP
DiscosHace 7 días

The Armed – “ULTRAPOP”

El adjetivo que mejor podría aplicársele a The Armed es “impenetrable”, y aún así puede ser motivo de discusión porque,...

The Battle At Garden’s Gate The Battle At Garden’s Gate
DiscosHace 2 semanas

Greta Van Fleet – “The Battle At Garden’s Gate”

Todo lo que rodeó la elaboración, grabación y lanzamiento del segundo disco de Greta Van Fleet, es digno de atesorarse...

Sweep It Into Space Sweep It Into Space
DiscosHace 2 semanas

Dinosaur Jr. – “Sweep It Into Space”

Con más de 30 años de trayectoria y una disfuncional, tensionada e intermitente relación creativa, Dinosaur Jr. ha tomado la...

Dream Weapon Dream Weapon
DiscosHace 3 semanas

Genghis Tron – “Dream Weapon”

Pasar de un sonido arrollador e irrefrenable hacia una propuesta etérea y mucho más sobria, es un movimiento que causa...

Is 4 Lovers Is 4 Lovers
DiscosHace 3 semanas

Death From Above 1979 – “Is 4 Lovers”

Conceptualmente hablando, ir a contrapelo de la estructura guitarra-bajo-batería en el rock es audaz por lo bajo, porque los resultados...

Tonic Immobility Tonic Immobility
DiscosHace 1 mes

Tomahawk – “Tonic Immobility”

Ocho años tuvieron que pasar para que Mike Patton, Duane Denison, John Stanier y Trevor Dunn volvieran a estar juntos...

Chemtrails Over The Country Club Chemtrails Over The Country Club
DiscosHace 1 mes

Lana Del Rey – “Chemtrails Over The Country Club”

Para ser una artista con un sonido tan distintivo, Lana Del Rey es uno de los nombres más impredecibles de...

When You See Yourself When You See Yourself
DiscosHace 2 meses

Kings Of Leon – “When You See Yourself”

Explorando un nuevo y contemporáneo formato, y luego de cinco años desde su último larga duración, Kings Of Leon lanza...

Show Me How You Disappear Show Me How You Disappear
DiscosHace 2 meses

IAN SWEET – “Show Me How You Disappear”

En “Shapeshifter” (2016), Jilian Medford se presentó como IAN SWEET con una interesante propuesta de pop sucio cargado a las...

Publicidad
Publicidad

Más vistas