Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Opeth: Comunión de amigos

Publicado

en

Existía efervescencia por Opeth, todos lo sabíamos. Ya una hora antes de que empezara el show, había una gran cantidad de público en el Teatro Caupolicán aguardando por un concierto que, sin duda, cumpliría con todas las expectativas depositadas en él. Variopintos personajes de todas las edades se convocaron en el recinto de calle San Diego en un ambiente que, incluso antes de que comenzara todo, parecía una gran reunión de amigos. En el fondo, de antemano se podía intuir que la noche sería redonda para todas las personas amantes del metal progresivo y, también para aquellas que disfrutan con el lado más rockero de los suecos. Estábamos convocados para una verdadera comunión de música sobresaliente y, por qué no decirlo, también para una reunión de camaradería con los escandinavos.

13 Opeth @ Teatro Caupolicán 2015

Cerca de las 20:15 horas se inició la velada con la apertura de Poema Arcanvs. La banda chilena se mostró sólida, con mucho oficio y sin grandes estridencias. Además, gozaron de un sonido impecable, bien ecualizado (como pocas veces ocurre con los teloneros nacionales), lo que permitió que sus temas lograran conectar con los fans. En efecto, su música algo apesadumbrada –pero en ningún caso aburrida- requiere que los aspectos técnicos no fallen y eso ocurrió en esta ocasión. Al final, más que merecidos los vítores para Poema Arcanvs, quienes en todo momento descollaron profesionalismo.

En el interludio, el Teatro Caupolicán se terminó de llenar. Gran afluencia de gente para una velada que sería majestuosa. Luego, con algo de retraso, comienza a sonar a modo de intro “Through Pain To Heaven” de Popol Vuh. Ya era hora, los músicos tomaban sus posiciones. El público, con inusitada agitación, comenzaba a ovacionar hasta la rabia a Mikael Åkerfeldt y compañía, mientras estos se conectaban. “Eternal Rains Will Come” y “Cusp Of Eternity” fueron el bautismo de fuego. Estas canciones, de su último disco “Pale Communion” (2014), sonaron perfectas, precisas y a gran nivel. Si bien es cierto que no son temas de gran intensidad, la gente comenzó a desbordarse y la banda respondía con gestos de aprobación, lo que fue una reverencia tácita a la nueva propuesta progresiva de la agrupación.

14 Opeth @ Teatro Caupolicán 2015

A continuación, y como un mazazo en la cabeza de todos los presentes, una completa sesión de Opeth vieja escuela se inició con “The Lepper Affinity”, del (para este redactor) mejor álbum de la banda, “Blackwater Park” (2001). Se nota que el grupo lo pasa bien tocando estos temas, y esas vibras la traspasan a un público que a tan tempranas horas ya estaba rendido ante ellos. Luego, y en otro de los puntos altos, “The Moor” aumenta la algarabía en cancha, con la guitarra de Fredrik Åkesson disparando esos riffs endemoniados, mientras Åkerfeldt demuestra que sus guturales aún mantienen la calidad de antaño. El sonido, como toda la noche, fue sin errores: estaba lo suficientemente fuerte como lo requerían las partes más pesadas, pero sin saturaciones, lo que permitió escuchar cada uno de los instrumentos y los matices provocados por las transiciones entre el death metal y los acústicos. Termina el tema y Mikael se dirige amistosamente al público. Posa para las fotos y comenta lo frío que está Santiago. Cede su micrófono a Martín Méndez (bajo), quien felicita a Chile por la obtención de la Copa América. Esto es una reunión de amigos, y así lo siente la banda. Finalmente, en esta pasada, un tema para los fans más fieles: “Advent” de su disco “Morningrise” (1996), el que expele agresividad, principalmente por la correcta ejecución de la batería de Martín Axenrot.

07 Opeth @ Teatro Caupolicán 2015

Ya con cinco temas es momento de un bálsamo. “Elysian Woes” funciona como tal, dando un descanso a la distorsión. Nuevamente Åkerfeldt habla al respetable, se compara con One Direction, señalando que “él podría ser el feo de ellos”. Todos reímos de buena gana. A ratos es una tertulia con amigos. Este lapsus más acústico prosigue con “Windowpane”, en la que la voz aporta levedad y el bajo llena todos los rincones del teatro. La senda más progresiva vuelve con “The Devil’s Orchard”, siendo recepcionada de buena gana por todos, incluso por aquellos que por sus vestimentas se podía inferir que gozaban más con los primeros discos de Opeth. Y es que la ejecución y calidad del show es impresionante. Sólo queda aplaudir cuando termina esta creación.

El flirteo de la banda con el público es constante. Entre canciones rememoran riffs de King Diamond y AC/DC, después, sin problemas y como si se tratase de una tocata en casa de conocidos, afinan los instrumentos sin cortar la amplificación. La gente comienza a gritar “¡Peluca!” a Åkesson, Mikael no entiende y Martín Méndez le explica qué significa. El frontman ríe de buena gana y todos aplauden. Es un carrete con Opeth que está llegando a su fin con tres temas demoledores. “April Ethereal” de “My Arms, Your Hearse” (1998) es una de las grandes sorpresas. Un regalo de los suecos que todos agradecen y que sin duda fue un punto alto, pues la brillantez en la ejecución de cada instrumento fue palpable, “Heir Apparent” sonó grandiosa y como un verdadero bulldozer. Por último, “The Grand Conjuration” terminó por hacer saltar a gran parte del teatro y selló la primera despedida de Opeth del escenario. Tras los cánticos de rigor en orden a notificar a la banda de que no se podían retirar sin dejar algo más, esta vuelve y se despacha un tema machacante: “Deliverance”, el cual demuele todo a su paso. Opeth lo hizo.

17 Opeth @ Teatro Caupolicán 2015

Sin duda alguna, este show quedará en la memoria colectiva de los asistentes como uno de los mejores de este año. Desde antes que se iniciara, existía la certeza de que en lo musical sería sobresaliente, pero no contábamos con que además Opeth contemplaba un setlist perfecto, que satisfizo a todo su amplio espectro de fans. No obstante, esta perfección musical requiere de “algo más” para pasar a la historia y eso lo entregó la banda con su actitud noble, sencilla y afable de interactuar con el público, como si se trataran de viejos conocidos. Ese detalle, que para algunos podría ser menor, hace la diferencia entre un show bueno y uno memorable, como fue el que se despachó Opeth la noche del viernes 17 de julio de 2015. Ejemplo de lo anterior, el cántico de cinco mil fanáticos dirigido a Mikael, que decía “Miguelito, Miguelito”, en alusión a la confidencia del sobrenombre que él mismo se puso y que había comunicado momentos antes. Esas pequeñas cosas, sumado a una música sin errores, hacen que este espectáculo sea calificado como “esencial”. Gracias Opeth.

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Setlist

  1. Eternal Rains Will Come
  2. Cusp Of Eternity
  3. The Leper Affinity
  4. The Moor
  5. Advent
  6. Elysian Woes
  7. Windowpane
  8. The Devil’s Orchard
  9. April Ethereal
  10. Heir Apparent
  11. The Grand Conjuration
  12. Deliverance

Por Pablo Cañón

Fotos por Praxila Larenas

Publicidad
1 Comentario

1 Comentario

  1. Patricio Díaz Ahumada

    19-Jul-2015 en 1:12 am

    ¡Gracias Miguelito Piñata González!

Responder

En Vivo

The Offspring, Eterna Inocencia y BBS Paranoicos: Final de fiesta

Publicado

en

The Offspring

Es imposible no pensar en el contexto antes de plantearse cómo hablar de un show realizado en medio del avance del SARS-CoV-2, coronavirus que deriva en la enfermedad COVID-19, hoy una pandemia global. Es difícil no pensar en la ineptitud de las autoridades que, pese a la tardanza del virus en llegar a Chile, aún no toman las decisiones que podrían evitar un contagio a niveles terribles. Así, no es extraño que el show de The Offspring en nuestro país sí pudiera realizarse, aunque en la previa hubo múltiples cuestionamientos. La industria del entretenimiento está sufriendo en todo el mundo y, al final, este fue el último concierto quizás hasta cuánto tiempo más. Y eso está bien, y es lo correcto, por culpa de un virus que no ataca con fuerza a quienes van a eventos así, sino a los adultos mayores.

Sin embargo, este cierre de fiestas, pese a tener tanto en contra y tanto que analizar fuera del escenario, en el lugar donde la gente pone sus oídos, ojos, cuerpos y corazones, lo cierto es que presentó tres bandas que exploraron los lados más brillantes del punk, de todo lo que significa, ya sea el compromiso social –como hizo Eterna Inocencia–, con la rabia del pleno acto de vivir como hace BBS Paranoicos, o desde el lado de disfrutar el sonido como The Offspring. En una extraña burbuja con forma de cúpula como es el Movistar Arena, pudimos ver una comunidad unida, sin temores a una pandemia mundial. Y es que la fiesta fue completa para quienes asistieron, pese a la postal de personas con mascarillas (que se supone no sirven para enfrentar un posible contagio) o también las noticias que llegaban de la suspensión de múltiples eventos y actividades productivas del país, anticipándose a las autoridades, las grandes perdedoras de cualquier jornada en los últimos meses.

BBS Paranoicos abrió con puntualidad los sonidos a las 17:45 hrs., y lo hizo con “Sin Salida”, “Mis Demonios” y “La Rabia”, una triada que en poco más de cinco minutos dejó en claro el espíritu que inundaría la siguiente hora de música, que de forma exacta iba hilvanando canciones de furia, desesperanza o reafirmación del ser, como “Sanatorio”, “Mentira” o el hit “Ruidos”. En medio de eso, la gente saltaba al son de “el que no salta es paco” o de los gritos de “Piñera conchetumare, asesino, igual que Pinochet”. La banda respondía diciendo que era clave ir a votar, mientras lucían sus poleras negras con la leyenda “#APRUEBO” por delante, dejando su tradicional logo por la espalda.

Aunque el micrófono de Omar Acosta no tenía mucha claridad –algo que hacía que se perdieran parte de las letras–, la interpretación en todo sentido funcionaba perfecto. “Como Una Sombra” o “Calla y Espera” retumbaban mientras ya se pasaba de un millar a varios miles de personas en Movistar Arena. La parte de adelante fue siempre la más entusiasta y, aprovechando el espacio, incluso hubo un circle pit que probablemente contravino cualquier recomendación de distanciamiento social por el coronavirus, pero que a quienes estuvieron ahí no les importó. Igualmente, se hacía rara esa sensación de ver un show con tal nivel de compromiso social y, a la vez, notar que las ganas de formar parte del momento podían ser contraproducentes respecto a la salud pública. De todas formas, una hora después, tras el doblete entre “Irreparable” y “No Lo Veo Como Tú”, se cerró no sólo un show tremendo de BBS Paranoicos, sino también el inicio de esta extraña, pero potente jornada de punk.

La continuación no iba a ser menos fuerte con Eterna Inocencia. La banda argentina, que hace de la consigna social parte de las historias que cuentan, se atrasó cinco minutos de lo que supuestamente debía ser el inicio del show, aunque eso no mermó en la vibra de la gente o de los músicos. Nuevamente sería el micrófono del vocalista principal el que generaría problemas, esta vez dejando en un nivel más bajo del necesario a Guillermo Mármol, cuya labia es importantísima en cada track que se despachó, desde “Viejas Esperanzas” o desde “A Los Que Se Han Apagado…”. Lo más impactante de lo que hace el quinteto es cómo logran el sonido que tienen, que los acerca más a Bad Religion en la pulcritud que a conjuntos más desprolijos que ven en lo instrumental algo secundario. Sí, las letras y las convicciones de Eterna Inocencia son algo que los acerca al público y a una sociedad completa, con “La Risa De Los Necios” –dedicada al “cura obrero”, Mariano Puga– o “El Guardián” como ejemplos de ello. Pero también hay espacios como el instrumental después de “Le Pertenezco A Tus Ojos…” que dejan en claro cómo EI es muchísimo más en vivo que en estudio.

Episodio aparte fue el freno que la banda le dio al show por más de cinco minutos con el fin de que la gente amontonada dejara espacio para que atendieran a un chico que estaba con problemas de salud en la multitud. Cerrando con “Weichafe Catrileo”, canción inequívocamente destinada a la lucha en la que, pese al desvío lamentable que presenta la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sin duda que continúa, y que tras más de una hora de fuerza escénica también se pudo compartir con las grandes letras e interpretación de una banda de punk que es mucho más que eso a estas alturas para sus fans en nuestro país.

Cuando el reloj marcaba las 21:00 horas en punto, el recinto bajaba sus luces y las trompetas características de “Pretty Fly (Reprise)” –canción que cierra el icónico “Americana” (1998)– daban inicio al número estelar de la jornada. Y es que, luego de la enérgica rendición de los clásicos “Americana”, “All I Want” y “Come Out And Play”, no cabía duda de que los fanáticos de The Offspring ansiaban un baño de nostalgia tras casi cuatro años de espera y del reagendamiento dado por la contingencia en el territorio nacional. El triplete, ovacionado y disfrutado por los presentes hasta con bengala incluida, dejó en evidencia el excelente estado de la banda gracias a una perfecta ecualización que reverberó sin problemas en el globo. Tras dicho inicio, Dexter bromeó que este sería “probablemente el último concierto en el hemisferio occidental” y que, a pesar de todo, no podían cancelar tan especial reencuentro. El vocalista finalizó su humorística intervención no sin antes recomendar evitar el contacto físico para prevenir cualquier contagio relacionado a la pandemia que acecha al mundo por estos días.

Pausando el repertorio típico por algunos momentos, el cuarteto estadounidense presentó “It Won’t Get Better”, una de sus más recientes creaciones, ante una respetuosa audiencia que apoyó con palmas cuando la canción y los músicos lo requirieron. Luego, volvieron al ruedo con “Want You Bad”, “Session”, “Original Prankster” y “Staring At The Sun”, hitazos que encendieron al público y lo llevaron a iniciar diversos –y poco recomendados– mosh pits a lo largo de la sección. La voz de Dexter merece mención aparte, pues, a pesar de los años, llega a los tonos requeridos por la selección y es capaz de interpretar con la fuerza que una agrupación de este estilo demanda. Al finalizar un diálogo que sólo The Offspring puede llevar a cabo a la perfección, haciendo chistes sobre cómo Dexter, aparte de ser el liricista principal de la banda, también tenía un doctorado en virología, llegando a la hora de los covers. Y es que, tal y como lo reconocieron en el escenario, no habría grupo sin Ramones o sin la influencia de los hermanos Young.

Una vez terminado el homenaje, los norteamericanos versionaron sus tradicionales “Bad Habit”, “Gotta Get Away” y una emotiva “Gone Away” en piano, la que demostró el correcto estado vocal de Holland y constituyó una mezcla perfecta entre aterciopelados tonos de sensibilidad y el estruendo característico de la banda hacia el ocaso del tema. Luego, los éxitos insignes de la banda “Why Don’t You Get A Job?”, que incluyó unas pelotas plásticas de colores para interactuar con los fans, “(Can’t Get My) Head Around You”, “Pretty Fly” y “The Kids Aren’t Alright” sentaron precedente de que la potencia del grupo sigue incólume tras 34 años de carrera. Hacia el epitafio del periplo, y a modo de encore luego de un par de minutos de reposo, retornaron al escenario para finalizar con dos clásicos y un inesperado tributo a Pennywise, quienes tuvieron que restarse del evento a última hora dada la alerta de salud mundial. Cerrando con “You’re Gonna Go Far, Kid”, “Bro Hymn” y “Self Esteem”, The Offspring le puso broche de oro a una icónica noche en Movistar Arena, lugar que marca un hito de masividad en la historia del grupo en cuanto a conciertos en nuestro país.

Tomando las palabras de Holland en los últimos minutos del show, es menester mencionar que este fue, probablemente, el bastión final en un largo tiempo de eventos masivos en la industria de la música en Chile y en occidente. Sin embargo, eso no fue impedimento para el disfrute de miles de asistentes que llegaron y lo dieron todo en un espectáculo que logró llevarse a cabo de manera perfecta, pese a todos los contratiempos y dificultades que surgieron. Ciertamente, resulta muy importante tomar las recomendaciones del vocalista antes de despedirse: “Cuídense, por favor. Hasta la próxima”. Un incierto cierre temporal para el showbiz musical que promete un “hasta luego”, pero que desconoce qué tan pronto se reactivará el flujo normal y necesario de adrenalina y fervor que solamente las melodías pueden proveer a los habitantes de esta tierra.

Setlist BBS Paranoicos

  1. Sin Salida
  2. Mis Demonios
  3. La Rabia
  4. No Siento Culpa
  5. Eterno Retorno
  6. Sanatorio
  7. Mentira
  8. Ruidos
  9. Corazón Al barro
  10. Tanto Insistir
  11. Daño Permanente
  12. Recuerdos
  13. Como Una Sombra
  14. Cristales
  15. Calla y Espera
  16. El Regreso
  17. Ausencia
  18. Irreparable
  19. No Lo Veo Como Tú

Setlist Eterna Inocencia

  1. Viejas Esperanzas
  2. Encuentro Mi Descanso Aquí, En Este Estuario
  3. A Los Que Se Han Apagado…
  4. Trizas De Vos
  5. Abrazo
  6. A Elsa y Juan
  7. La Risa De Los Necios
  8. El Guardián
  9. La Mentira Sin Fin
  10. Cuando Pasan Las Madrugadas…
  11. Hazlo Tú Mismo
  12. Cartago
  13. Sin Quererlo (Mi Alma Se Desangra)
  14. Cassiopeia
  15. Le Pertenezco A Tus Ojos…
  16. Puente De Piedra
  17. Nuestras Fronteras
  18. Weichafe Catrileo

Setlist The Offspring

  1. Americana
  2. All I Want
  3. Come Out and Play
  4. It Won’t Get Better
  5. Want You Bad
  6. Session
  7. Original Prankster
  8. Staring At The Sun
  9. Blitzkrieg Bop (original de The Ramones)
  10. Whole Lotta Rosie (original de AC/DC)
  11. Bad Habit
  12. Gotta Get Away
  13. Gone Away
  14. Why Don’t Get You Get A Job?
  15. (Can’t Get My) Head Around You
  16. Pretty Fly
  17. The Kids Aren’t Alright
  18. You’re Gonna Go Far, Kid
  19. Bro Hymn (original de Pennywise)
  20. Self Esteem

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo

Podcast Cine E36

Publicidad

Podcast Música E36

Facebook

Discos

The Ghost Inside The Ghost Inside
DiscosHace 5 días

The Ghost Inside – “The Ghost Inside”

Uno de los aspectos fundamentales de la vida es su fragilidad, el nulo poder que tenemos para impedir que un...

To Love Is To Live To Love Is To Live
DiscosHace 5 días

Jehnny Beth – “To Love Is To Live”

Cuando David Bowie murió, su legado fue ampliamente discutido y considerado, en especial desde la coincidencia de “Blackstar” (2016) y...

Splinters From An Ever-Changing Face Splinters From An Ever-Changing Face
DiscosHace 6 días

END – “Splinters From An Ever-Changing Face”

El término “supergrupo” suele aplicarse a un nuevo proyecto conformado por miembros de otras bandas activas, o que cesaron su...

The Prettiest Curse The Prettiest Curse
DiscosHace 2 semanas

Hinds – “The Prettiest Curse”

Llevar las influencias musicales en la manga puede resultar en molestas comparaciones. En el caso de Hinds, la sombra de...

Shadow Of Life Shadow Of Life
DiscosHace 2 semanas

Umbra Vitae – “Shadow Of Life”

La vida es un camino de luces y sombras, donde aquellos pasajes más lúgubres suelen verse desde una óptica negativa...

Muzz Muzz
DiscosHace 2 semanas

Muzz – “Muzz”

Proyecto paralelo y superbanda fueron las credenciales para mostrar al mundo a Muzz. El trío liderado por Paul Banks, y...

Stare Into Death And Be Still Stare Into Death And Be Still
DiscosHace 3 semanas

Ulcerate – “Stare Into Death And Be Still”

Desde su concepción, el death metal como subgénero ha sido llevado a experimentación, con muchas agrupaciones que han acoplado este...

Italian Ice Italian Ice
DiscosHace 3 semanas

Nicole Atkins – “Italian Ice”

Los efectos del Covid-19 en la industria musical se han presentado en múltiples formas: cancelaciones de festivales, conciertos o álbumes...

RTJ4 RTJ4
DiscosHace 3 semanas

Run The Jewels – “RTJ4”

Cuando Killer Mike habla de un hombre negro que está siendo asfixiado en “walking in the snow”, no se sabe...

Petals For Armor Petals For Armor
DiscosHace 4 semanas

Hayley Williams – “Petals For Armor”

¿Qué puede salir de una mente agobiada? La pregunta es sencilla si solamente se mira desde una vereda superficial y...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: