Contáctanos

En Vivo

METZ: Bestiarios paralelos

Publicado

en

Aunque cada concierto es un mundo diferente, existen ciertos elementos que se repiten y una estructura compartida en la sinergia entre una banda, los fans, las expectativas previas, y el ambiente que se genera con la música en el centro, pero cada cierto tiempo hay casos que escapan a la regla y ganan espacio en la memoria con un mérito diferente, y con otros elementos que distraen, pero, en el mejor de los escenarios, terminan generando fechas inolvidables. Este es el caso del regreso de METZ a Chile, que tenía muchos riesgos de caer en la intrascendencia por el marco en el que se hizo, pero que terminó en una verdadera fiesta en un espacio único y, probablemente, irrepetible.

Desde el mediodía del sábado 25 de marzo, el Skatepark del Parque de los Reyes cobijó un torneo de skate como parte de House Of Vans, instancia que en diferentes partes del mundo organiza la marca de zapatillas para unir los diferentes intereses de su público, muchas veces enlazándolo a la música. El ambiente era entusiasta desde temprano, con cientos de jóvenes llegando en sus tablas, apasionados al recibir lijas para ellas, y hasta con un estacionamiento con ese fin. Había sol, había piruetas, aplausos y vítores, aunque la música que sonaba no tenía mayores líneas de dirección que el ser un acompañamiento. Al mismo tiempo podía sonar Limp Bizkit, un sucedáneo irreconocible de Millencolin, o el rap de Lupe Fiasco o Future, pero era la competencia la que emocionaba a muchos, mientras otros en los intermedios practicaban sus mejores trucos con la tabla, sin ademán más que el rodar y caer.

En medio de eso se fraguaba el regreso de METZ. La banda paseaba a media tarde por el recinto desde el escenario a un camarín al lado del proscenio, pero la reja que separaba este espacio del resto del mundo era muy baja y permitía que cualquiera viera esos movimientos. Y ahí, en esa previa, entre skates y un conductor dirigiendo la atención a la competencia, Alex Edkins, Chris Slorach y Hayden Menzies compartieron hasta pastelillos con la gente, vendieron sus propios vinilos, e incluso firmaron baquetas. Todo muy familiar y pulcro, todavía lejos de la hora convenida, y con gente emocionada en diferentes esferas, sea arriba de la tabla, en las gradas o conversando con la banda canadiense que se veía descolocada en esa espera antes de entregar su show. Las bestias parecían estar dormidas.

Más tarde, previo a la final del campeonato de skate, parte del público hacía fila por fotos retocadas por la ilustradora Catalina Bu para ver el trabajo de tatuadores sobre tablas de skate, o para tener poleras serigrafiadas, pero cuando el campeonato culminó pasadas las 5 de la tarde, la ansiedad llegaba y también la gente que sabía que todo cerraría con METZ. La inquietud sobre las rejas que cercaban el skatepark se transformaba en enojo cuando la primera información que se repetía era que las rejas no se moverían, que los skaters casuales seguirían utilizando el skatepark y que habría que ver el show a una distancia irrisoria. Además, otra información indicaba que METZ no tocaría a las 18:30 hrs. -lo que se había anunciado de forma extraoficial-, sino que un rato antes. Uno de los dos datos estaba errado.

La gente se acumulaba detrás de las rejas y la ansiedad subía, sin embargo, a las 18:10 alguien de seguridad llegó a cortar un alambre para abrir las cercas y dejar el paso a la cancha, que era en rigor una sección del skatepark, donde se instaló el escenario. Con avidez, la gente terminó llenando el frente del escenario y parecía perfecto también el espacio para el mosh, que luego sería regla para observar el show. Y si la información de las rejas terminó siendo mentira, la de que la banda tocaría antes sí que se materializaría, porque el trío se subió al proscenio a las 18:15 hrs. para comenzar con su intenso set, el único que darían en esta visita a Sudamérica. El sonido era demoledor, más que en su debut en el Teatro La Cúpula en el Sub Pop Festival en 2014, y el sol que amainó ayudó a que nadie quedara ciego al aire libre viendo a la banda que despachaba los primeros tracks de su disco debut homónimo, “Headache” y “Get Off”, siendo introducción clara a las características del sonido de los de Ottawa: agresividad, pulso constante, líricas furiosas y, aun con ello, un sentido melódico innegable. Las bestias estaban sueltas.

Luego pasarían al material de “II” con “Spit You Off” o la densa “The Swimmer”, ambos sencillos que cerrarían una trilogía de rabia y energía directa con “Eraser”. Estas ganas se traspasaban a un público que mosheaba o que agredía las rejas moviendo todo, hasta chocando con el escenario, algo que incluso debió paliar la seguridad del evento, gatillando que algunos gritaran en contra de la fuerza policial, no necesariamente los vítores más cercanos a lo que expresa METZ (más ligados a la angustia y los sentimientos internos) o lo ocurrido en la jornada (con entusiasmo adolescente más deportivo que rabioso). En todo caso, cada elemento sumaba intensidad y niveles de diversión ante un número indeterminable de gente que, tal vez, podría haber sido más, en especial notando durante la semana la gran cantidad de personas que no tuvieron entrada para ir. Todo podría haber sido aún más emocionante.

La banda no andaba con medias tintas, y cada track denotaba a Alex más y más sudado, con el cabello empapado a mitad de show, mientras había momentos más y más animales, con la gente volviendo a la carga de la reja frontal en “Acetate”, cuyos beats más intensos daban pie a señas más primitivas, las que luego se diluían en la turbiedad y oscuridad de “Nervous System” o “Knife In The Water”. Antes de “Wasted”, Chris dice que no van a “hacer la porquería de salir del escenario para luego volver a tocar un poco más” y que entregarían todo lo que tenían en los últimos tracks, lo que se notó de inmediato.

Este show fue una parada intermedia entre las fases de su actual gira, aislada y hasta inentendible, pero ello hacía que cada detalle pudiera verse como un elemento inconexo, como una historia diferente, mal que mal el contexto ya era lo suficientemente especial como para no esperar que hubiera una imagen estática. El mosh, el escenario, la reja, la plataforma del VIP, todos eran espacios casi delimitables con fronteras escritas, y aun así conformaban un todo que simplemente parecía ser la concretización de la fuerza animal que tienen los recovecos áridos de la música de METZ, que con “Wet Blanket” cerró 65 grandiosos y bestiales minutos que transformaron, por un rato, a un skatepark en un teatro de situaciones paralelas y en un epicentro musical, como pocas veces podemos ver. Ahora las bestias pueden descansar, hasta una próxima ocasión.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. Headache
  2. Get Off
  3. Spit You Out
  4. The Swimmer
  5. Eraser
  6. Wait In Line
  7. Dirty Shirt
  8. Acetate
  9. Kicking
  10. Nervous System
  11. Knife In The Water
  12. Wasted
  13. The Mule
  14. Wet Blanket

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
¡Comenta Ahora!

Responder

En Vivo

Venom: De regreso al infierno

Publicado

en

Venom

En una jornada donde el metal más pesado se tomó la capital, los ingleses de Venom retornaron al país a ocho años de su debut en vivo por estas tierras –omitiendo el show de Venom Inc. el año 2015, que técnicamente no cuenta, al tratarse de otra versión del grupo–. Cronos y compañía volvieron para seguir presentando su más reciente LP, “From The Very Depths” (2015), en un espectáculo que cumplió con lo justo para dejar satisfechos a los miles de fanáticos que se hicieron presentes en el Teatro Teletón. Pero Venom no llegó solo, y antes de su arribo al proscenio, dos bandas sudamericanas tuvieron la misión de avivar las llamas en el recinto de la calle Mario Kreutzberger.

Los primeros en salir al escenario fueron los chilenos de Dekapited. Los capitalinos dieron rienda a los primeros mosh pits que se desataron en la “cancha” del teatro. Amparados en la fórmula más clásica del thrash ochentero, los nacionales lograron animar al público, a pesar de adolecer de un sonido demasiado saturado que, en ocasiones, sólo era una gran masa estridente. “Condenado A Muerte” fue el grito final del cuarteto, que se despidió de la fanaticada entre aplausos.

Siguieron en el cartel las brasileñas de Nervosa, power trio que en sus siete años de carrera ha lanzado dos discos, y que ha sabido combinar en su música el sonido del thrash clásico y el moderno. Pero, a pesar de que el show de Nervosa se estaba desarrollando de manera impecable, con canciones como “Intolerance Means War” y “Victim Of Yourself“, su actuación debió ser cortada de forma abrupta por temas de horario.

Dekapited había comenzado más tarde de lo programado, pero aún así realizaron su show completo, dejando menos tiempo para el set de Nervosa, que no pudo presentar los últimos quince minutos de su repertorio para cumplir con el horario de salida de Venom. La molestia de la banda fue evidente, y también la del público, que pifió y coreó el nombre de Nervosa pidiendo una canción más, pero los técnicos ya estaban sobre el escenario preparando todo para el plato de fondo. Una verdadera falta de respeto por parte de la producción con las brasileñas, con el público que fue para disfrutarlas a ellas exclusivamente, y a todos aquellos que se encontraron por primera vez con su música y estaban disfrutando de un gran espectáculo. Esperamos que puedan volver a Chile para realizar su presentación completa, porque lo de Nervosa es un show que vale la pena disfrutar en plenitud.

Pasado el mal rato, Venom salió puntual a devorarse al Teatro Teletón. Haciendo gala de un sonido sólido, Cronos y sus músicos hicieron de las suyas durante las quince canciones que presentaron en este nuevo paso por Santiago, tres menos de las que posee el setlist de rutina de esta gira, pero aquí no sabemos si lo acortaron por temas de tiempo o porque simplemente quisieron brindar un concierto más breve. Como sea, el trío terminó de alzar las llamas del infierno de la mano de “Long Haired Punks” y “The Death Of Rock ‘N’ Roll”, sumergiendo al teatro en las profundidades del averno. El público se mantuvo entusiasta durante toda la velada y canciones como “Grinding Teeth” y “Buried Alive” fueron grandes hitos dentro de la jornada, donde Venom sacó todas sus credenciales de “clásicos del metal”. A pesar de que su carrera nunca logró alcanzar los estándares de grandes del estilo, Venom es una banda de culto y merece su puesto en los anales del metal.

La triada compuesta por “Pandemonium”, “The Evil One” y “Hammerhead” llegó como una especie de medley, donde no hubo espacio para descansos ni pausas. Para rematar siguió “Welcome To Hell”, corte extraído del debut discográfico homónimo del trío que fue lanzado el año 1981, cuando muchos de los que estábamos presentes en el teatro todavía no nacíamos. En tierra derecha al final del recital, destacaron la demoledora “Warhead” y la coreada “Countess Bathory”.

Rise” dio paso a la obligada salida falsa, cuya pausa ni se notó cuando Cronos regresó a escena para dar inicio a la canción más solicitada por la muchedumbre de metaleros: “Black Metal”. Luego de la batahola, “Witching Hour” finalizó nuestro paso por el infierno, que, en su hora casi exacta, nos entregó lo mejor de una banda que sigue dando lo suyo, a pesar de las casi cuatro décadas que llevan sobre la carretera.

Imposible dejar de lado el mal sabor que nos dejó la interrupción del show de Nervosa, pero si hablamos de la actuación principal de la noche, incluso si tocaron una versión acortada del set original, Venom cumplió. Prometiendo volver pronto a nuestro país, Cronos y sus colegas dejaron conformes a sus fanáticos, en una noche donde nos trajeron de vuelta al mismísimo infierno.

Setlist

  1. Long Haired Punks
  2. The Death Of Rock ‘N’ Roll
  3. Bloodlust
  4. Pedal To The Metal
  5. Grinding Teeth
  6. Buried Alive
  7. Pandemonium
  8. The Evil One
  9. Hammerhead
  10. Welcome To Hell
  11. Countess Bathory
  12. Warhead
  13. Rise
  14. Black Metal
  15. Witching Hour

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Undertow Undertow
DiscosHace 4 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 5 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 2 semanas

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 3 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 4 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

Publicidad

Más vistas