Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Meshuggah: Agresión mecanizada

Publicado

en

El esperadísimo debut de los suecos pioneros del math metal se fue por un tubo, en una hora y media de espectáculo que no dio tregua a los miles de metaleros que cabecearon a ritmo sincronizado cada uno de los embates de Meshuggah, una de las bandas más importantes que ha parido el metal en las últimas décadas. El ambiente en la previa parecía calmo, contenido, a pesar de que numerosos intrépidos se lanzaron desde la galería hacia la cancha para lograr ubicarse en medio de la masa, la que minutos más tarde se transformaría en un océano correntoso de agresión mecanizada.

MESHUGGAH CHILE 2013 01

A las 21:00 hrs. en punto el quinteto se lanzó a escena en una escenografía decorada con un telón y cuatro biombos ilustrados con motivos de “Koloss” (2012), el último disco de la banda, y exento completamente de amplificadores. Uno de los sellos de Meshuggah es el uso de procesadores que emulan un cabezal, mandando directamente el sonido a los parlantes del teatro, asegurándose de esta manera de que lo que escucha el público es exactamente lo mismo que ellos están tocando, sin intervenciones de terceros. De esta manera, con una potencia pura, “Swarm” abría los fuegos de una noche que no conocería de descanso.

MESHUGGAH CHILE 2013 02

La entrega de los fans fue completa desde el principio, y aunque la rítmica de Meshuggah no da como para realizar circle pits, la energía era derrochada en sendas contorsiones, en un movimiento colectivo casi autómata. Sin embargo, “Combustion” ponía algo de rapidez en el ambiente, momentos que fueron aprovechados a concho por la repleta planta baja del Caupolicán y que marcaron el vamos definitivo al recital.

MESHUGGAH CHILE 2013 03

La fórmula característica del estilo único de los suecos, se asentaba con peso para el desarrollo del resto del recital. Un sonido que a simple vista puede sonar monótono, esconde los matices en sus notas y temas como “Rational Gaze” u “obZen” pueden sonar como maquinas aplanadoras imparables, pero si uno escucha con mayor detención, cada movimiento de los músicos encierra una complejidad cautivante, y que en vivo suena atronador, aunque para un redactor pudo haber existido un poco más de nitidez entre un instrumento y otro, lo cierto es que los músicos en escena hacían valer la reputación que los precede.

MESHUGGAH CHILE 2013 04

Los momentos de diálogo fueron escasos pero precisos, y lo mejor de todo, honestos. Jens Kidman reconocía que era un gusto llegar a nuestro país luego de años de espera. Tardaron, pero llegaron y desafiaron al público contando que habían escuchado que los metaleros chilenos eran los devotos más apasionados del estilo en el mundo. El piropo funcionó y los fanáticos nacionales lo dieron todo en “Lethargica” y “I Am Colossus”, manifestando en carne propia la conexión con el grupo, quienes miraban a sus adeptos y no dejaban de agradecer los elogios cuando tenían la oportunidad. El momento más intenso de la noche lo marcó “Bleed”, sencillo de “obZen” (2008), fue coreado y cabeceado unánimemente, mostrando todos los matices que Meshuggah imprime a una de sus composiciones más “oreja”. Así llegábamos al final de la primera parte con “New Millennium Cyanide Christ” y “Dancers To A Discordant System”, aprovechando las pasiones que despertó “Bleed”, para pasar al encore con una legión de cuerpos enfervorizados.

MESHUGGAH CHILE 2013 05

Una narración robótica era la antesala para “Mind’s Mirrors”, la cual dio paso a la dupleta que cerró el concierto, “In Death – Is Life” e “In Death – Is Death”, ambas composiciones de “Catch Thirtythree” (2005), para despertarnos de un violento sueño que duró una hora y media exacta. Con los ánimos por las nubes, las voces de miles de metaleros que esperaron esta noche por mucho tiempo, clamaban por más. “Future Breed Machine” fue la canción solicitada porque, claro, es una de las más rápidas de la agrupación, ideal para cerrar una noche de ensueño. Pero a pesar de que los cánticos fueron capaces de traer de vuelta a una banda que agradeció con el corazón a cada uno de los asistentes, el concierto ya había llegado a su fin.

MESHUGGAH CHILE 2013 06

Meshuggah la hizo. Cumplió con las expectativas y dio cátedra en un Caupolicán que se rindió ante el infierno matemático. Es cierto, la duración fue demasiado breve para un show del que se esperaba, como mínimo, dos horas de duración, tomando en cuenta la impecable trayectoria de los suecos. En fin, de lo bueno poco dicen por ahí. Si podemos estar seguros de algo es que Meshuggah volverá, ya que una conexión como la que se vivió en esta noche de martes en el Caupolicán, es sólo una señal de que este fue el primer hito de una relación que tiene un gran porvenir.

Setlist

  1. Swarm
  2. Combustion
  3. Rational Gaze
  4. obZen
  5. Lethargica
  6. Do Not Look Down
  7. The Hurt that Finds You First
  8. I Am Colossus
  9. Bleed
  10. Demiurge
  11. New Millennium Cyanide Christ
  12. Dancers to a Discordant System
  13. Mind’s Mirrors
  14. In Death – Is Life
  15. In Death – Is Death

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Julio Ortúzar

Publicidad
5 Comentarios

5 Comments

  1. Carlos Pérez

    13-Nov-2013 en 1:18 pm

    Gran concierto, impresionante banda, 18 años de espera… que más

  2. Haneke

    13-Nov-2013 en 1:43 pm

    Inmenso concierto. Lo más inmenso. Si bien es cierto faltó por momentos algo de nitidez en la ejecución total como dice el review, en lo demás fue perfecto. Por otra parte, a pesar de que Meshuggah suena mucho en métrica 4/4, con riffs de tempos imposibles, dio para deleitarse cabeceando a diestra a siniestra (con las consecuencias obvias de hoy jajajaja). Según mi parecer, y lo que más me llamó la atención, es que su sonido en vivo (estando ahí mismo) es bastante psicodélico, no esa psicodelia propia de los 60 y 70, ni menos de la revolución de las flores y esa onda hippie, pero si muy metafísica, una especie de trascendentalismo pero de lo oscuro, el llegar a esa dimensión que se refleja mucho en su arte, digamos sobre todo la caratula del obZen y los pendones que había ayer en el escenario del Caupolicán, esa mezcla de meditación negativa como si existiese una inmaterialidad abstracta, pesimista, demencial y demoníaca a la cual Meshuggah rinde pleitesía. Una especie de religión de lo lóbrego. Esa emoción pude sentir anoche mezclado al murallón sónico de una banda ya histórica. Mil veces inmenso. Meshuggah es un Leviatan, el perro Cancerbero del Infierno, un Coloso de rostro oscuro.

  3. Felipe Ruiz

    13-Nov-2013 en 3:03 pm

    Increíble, concuerdo con Haneke, en momentos te llevaban a otra dimensión, no había necesidad de consumir sustancia alguna ellos se encargaban de llevarte. Esta banda se merece mas fans, no se que tipo de gente están fabricando allá en Suecia pero estos tipos son de otro universo.

  4. natalia

    13-Nov-2013 en 4:04 pm

    Excelentes las fotos!

  5. Ismahell

    14-Nov-2013 en 11:08 am

    Meshuggah simplemente TREMENDO!

    Pedazo de concierto.

Responder

En Vivo

The Offspring, Eterna Inocencia y BBS Paranoicos: Final de fiesta

Publicado

en

The Offspring

Es imposible no pensar en el contexto antes de plantearse cómo hablar de un show realizado en medio del avance del SARS-CoV-2, coronavirus que deriva en la enfermedad COVID-19, hoy una pandemia global. Es difícil no pensar en la ineptitud de las autoridades que, pese a la tardanza del virus en llegar a Chile, aún no toman las decisiones que podrían evitar un contagio a niveles terribles. Así, no es extraño que el show de The Offspring en nuestro país sí pudiera realizarse, aunque en la previa hubo múltiples cuestionamientos. La industria del entretenimiento está sufriendo en todo el mundo y, al final, este fue el último concierto quizás hasta cuánto tiempo más. Y eso está bien, y es lo correcto, por culpa de un virus que no ataca con fuerza a quienes van a eventos así, sino a los adultos mayores.

Sin embargo, este cierre de fiestas, pese a tener tanto en contra y tanto que analizar fuera del escenario, en el lugar donde la gente pone sus oídos, ojos, cuerpos y corazones, lo cierto es que presentó tres bandas que exploraron los lados más brillantes del punk, de todo lo que significa, ya sea el compromiso social –como hizo Eterna Inocencia–, con la rabia del pleno acto de vivir como hace BBS Paranoicos, o desde el lado de disfrutar el sonido como The Offspring. En una extraña burbuja con forma de cúpula como es el Movistar Arena, pudimos ver una comunidad unida, sin temores a una pandemia mundial. Y es que la fiesta fue completa para quienes asistieron, pese a la postal de personas con mascarillas (que se supone no sirven para enfrentar un posible contagio) o también las noticias que llegaban de la suspensión de múltiples eventos y actividades productivas del país, anticipándose a las autoridades, las grandes perdedoras de cualquier jornada en los últimos meses.

BBS Paranoicos abrió con puntualidad los sonidos a las 17:45 hrs., y lo hizo con “Sin Salida”, “Mis Demonios” y “La Rabia”, una triada que en poco más de cinco minutos dejó en claro el espíritu que inundaría la siguiente hora de música, que de forma exacta iba hilvanando canciones de furia, desesperanza o reafirmación del ser, como “Sanatorio”, “Mentira” o el hit “Ruidos”. En medio de eso, la gente saltaba al son de “el que no salta es paco” o de los gritos de “Piñera conchetumare, asesino, igual que Pinochet”. La banda respondía diciendo que era clave ir a votar, mientras lucían sus poleras negras con la leyenda “#APRUEBO” por delante, dejando su tradicional logo por la espalda.

Aunque el micrófono de Omar Acosta no tenía mucha claridad –algo que hacía que se perdieran parte de las letras–, la interpretación en todo sentido funcionaba perfecto. “Como Una Sombra” o “Calla y Espera” retumbaban mientras ya se pasaba de un millar a varios miles de personas en Movistar Arena. La parte de adelante fue siempre la más entusiasta y, aprovechando el espacio, incluso hubo un circle pit que probablemente contravino cualquier recomendación de distanciamiento social por el coronavirus, pero que a quienes estuvieron ahí no les importó. Igualmente, se hacía rara esa sensación de ver un show con tal nivel de compromiso social y, a la vez, notar que las ganas de formar parte del momento podían ser contraproducentes respecto a la salud pública. De todas formas, una hora después, tras el doblete entre “Irreparable” y “No Lo Veo Como Tú”, se cerró no sólo un show tremendo de BBS Paranoicos, sino también el inicio de esta extraña, pero potente jornada de punk.

La continuación no iba a ser menos fuerte con Eterna Inocencia. La banda argentina, que hace de la consigna social parte de las historias que cuentan, se atrasó cinco minutos de lo que supuestamente debía ser el inicio del show, aunque eso no mermó en la vibra de la gente o de los músicos. Nuevamente sería el micrófono del vocalista principal el que generaría problemas, esta vez dejando en un nivel más bajo del necesario a Guillermo Mármol, cuya labia es importantísima en cada track que se despachó, desde “Viejas Esperanzas” o desde “A Los Que Se Han Apagado…”. Lo más impactante de lo que hace el quinteto es cómo logran el sonido que tienen, que los acerca más a Bad Religion en la pulcritud que a conjuntos más desprolijos que ven en lo instrumental algo secundario. Sí, las letras y las convicciones de Eterna Inocencia son algo que los acerca al público y a una sociedad completa, con “La Risa De Los Necios” –dedicada al “cura obrero”, Mariano Puga– o “El Guardián” como ejemplos de ello. Pero también hay espacios como el instrumental después de “Le Pertenezco A Tus Ojos…” que dejan en claro cómo EI es muchísimo más en vivo que en estudio.

Episodio aparte fue el freno que la banda le dio al show por más de cinco minutos con el fin de que la gente amontonada dejara espacio para que atendieran a un chico que estaba con problemas de salud en la multitud. Cerrando con “Weichafe Catrileo”, canción inequívocamente destinada a la lucha en la que, pese al desvío lamentable que presenta la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sin duda que continúa, y que tras más de una hora de fuerza escénica también se pudo compartir con las grandes letras e interpretación de una banda de punk que es mucho más que eso a estas alturas para sus fans en nuestro país.

Cuando el reloj marcaba las 21:00 horas en punto, el recinto bajaba sus luces y las trompetas características de “Pretty Fly (Reprise)” –canción que cierra el icónico “Americana” (1998)– daban inicio al número estelar de la jornada. Y es que, luego de la enérgica rendición de los clásicos “Americana”, “All I Want” y “Come Out And Play”, no cabía duda de que los fanáticos de The Offspring ansiaban un baño de nostalgia tras casi cuatro años de espera y del reagendamiento dado por la contingencia en el territorio nacional. El triplete, ovacionado y disfrutado por los presentes hasta con bengala incluida, dejó en evidencia el excelente estado de la banda gracias a una perfecta ecualización que reverberó sin problemas en el globo. Tras dicho inicio, Dexter bromeó que este sería “probablemente el último concierto en el hemisferio occidental” y que, a pesar de todo, no podían cancelar tan especial reencuentro. El vocalista finalizó su humorística intervención no sin antes recomendar evitar el contacto físico para prevenir cualquier contagio relacionado a la pandemia que acecha al mundo por estos días.

Pausando el repertorio típico por algunos momentos, el cuarteto estadounidense presentó “It Won’t Get Better”, una de sus más recientes creaciones, ante una respetuosa audiencia que apoyó con palmas cuando la canción y los músicos lo requirieron. Luego, volvieron al ruedo con “Want You Bad”, “Session”, “Original Prankster” y “Staring At The Sun”, hitazos que encendieron al público y lo llevaron a iniciar diversos –y poco recomendados– mosh pits a lo largo de la sección. La voz de Dexter merece mención aparte, pues, a pesar de los años, llega a los tonos requeridos por la selección y es capaz de interpretar con la fuerza que una agrupación de este estilo demanda. Al finalizar un diálogo que sólo The Offspring puede llevar a cabo a la perfección, haciendo chistes sobre cómo Dexter, aparte de ser el liricista principal de la banda, también tenía un doctorado en virología, llegando a la hora de los covers. Y es que, tal y como lo reconocieron en el escenario, no habría grupo sin Ramones o sin la influencia de los hermanos Young.

Una vez terminado el homenaje, los norteamericanos versionaron sus tradicionales “Bad Habit”, “Gotta Get Away” y una emotiva “Gone Away” en piano, la que demostró el correcto estado vocal de Holland y constituyó una mezcla perfecta entre aterciopelados tonos de sensibilidad y el estruendo característico de la banda hacia el ocaso del tema. Luego, los éxitos insignes de la banda “Why Don’t You Get A Job?”, que incluyó unas pelotas plásticas de colores para interactuar con los fans, “(Can’t Get My) Head Around You”, “Pretty Fly” y “The Kids Aren’t Alright” sentaron precedente de que la potencia del grupo sigue incólume tras 34 años de carrera. Hacia el epitafio del periplo, y a modo de encore luego de un par de minutos de reposo, retornaron al escenario para finalizar con dos clásicos y un inesperado tributo a Pennywise, quienes tuvieron que restarse del evento a última hora dada la alerta de salud mundial. Cerrando con “You’re Gonna Go Far, Kid”, “Bro Hymn” y “Self Esteem”, The Offspring le puso broche de oro a una icónica noche en Movistar Arena, lugar que marca un hito de masividad en la historia del grupo en cuanto a conciertos en nuestro país.

Tomando las palabras de Holland en los últimos minutos del show, es menester mencionar que este fue, probablemente, el bastión final en un largo tiempo de eventos masivos en la industria de la música en Chile y en occidente. Sin embargo, eso no fue impedimento para el disfrute de miles de asistentes que llegaron y lo dieron todo en un espectáculo que logró llevarse a cabo de manera perfecta, pese a todos los contratiempos y dificultades que surgieron. Ciertamente, resulta muy importante tomar las recomendaciones del vocalista antes de despedirse: “Cuídense, por favor. Hasta la próxima”. Un incierto cierre temporal para el showbiz musical que promete un “hasta luego”, pero que desconoce qué tan pronto se reactivará el flujo normal y necesario de adrenalina y fervor que solamente las melodías pueden proveer a los habitantes de esta tierra.

Setlist BBS Paranoicos

  1. Sin Salida
  2. Mis Demonios
  3. La Rabia
  4. No Siento Culpa
  5. Eterno Retorno
  6. Sanatorio
  7. Mentira
  8. Ruidos
  9. Corazón Al barro
  10. Tanto Insistir
  11. Daño Permanente
  12. Recuerdos
  13. Como Una Sombra
  14. Cristales
  15. Calla y Espera
  16. El Regreso
  17. Ausencia
  18. Irreparable
  19. No Lo Veo Como Tú

Setlist Eterna Inocencia

  1. Viejas Esperanzas
  2. Encuentro Mi Descanso Aquí, En Este Estuario
  3. A Los Que Se Han Apagado…
  4. Trizas De Vos
  5. Abrazo
  6. A Elsa y Juan
  7. La Risa De Los Necios
  8. El Guardián
  9. La Mentira Sin Fin
  10. Cuando Pasan Las Madrugadas…
  11. Hazlo Tú Mismo
  12. Cartago
  13. Sin Quererlo (Mi Alma Se Desangra)
  14. Cassiopeia
  15. Le Pertenezco A Tus Ojos…
  16. Puente De Piedra
  17. Nuestras Fronteras
  18. Weichafe Catrileo

Setlist The Offspring

  1. Americana
  2. All I Want
  3. Come Out and Play
  4. It Won’t Get Better
  5. Want You Bad
  6. Session
  7. Original Prankster
  8. Staring At The Sun
  9. Blitzkrieg Bop (original de The Ramones)
  10. Whole Lotta Rosie (original de AC/DC)
  11. Bad Habit
  12. Gotta Get Away
  13. Gone Away
  14. Why Don’t Get You Get A Job?
  15. (Can’t Get My) Head Around You
  16. Pretty Fly
  17. The Kids Aren’t Alright
  18. You’re Gonna Go Far, Kid
  19. Bro Hymn (original de Pennywise)
  20. Self Esteem

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo

Podcast Cine E36

Publicidad

Podcast Música E36

Facebook

Discos

The Ghost Inside The Ghost Inside
DiscosHace 3 días

The Ghost Inside – “The Ghost Inside”

Uno de los aspectos fundamentales de la vida es su fragilidad, el nulo poder que tenemos para impedir que un...

To Love Is To Live To Love Is To Live
DiscosHace 3 días

Jehnny Beth – “To Love Is To Live”

Cuando David Bowie murió, su legado fue ampliamente discutido y considerado, en especial desde la coincidencia de “Blackstar” (2016) y...

Splinters From An Ever-Changing Face Splinters From An Ever-Changing Face
DiscosHace 4 días

END – “Splinters From An Ever-Changing Face”

El término “supergrupo” suele aplicarse a un nuevo proyecto conformado por miembros de otras bandas activas, o que cesaron su...

The Prettiest Curse The Prettiest Curse
DiscosHace 1 semana

Hinds – “The Prettiest Curse”

Llevar las influencias musicales en la manga puede resultar en molestas comparaciones. En el caso de Hinds, la sombra de...

Shadow Of Life Shadow Of Life
DiscosHace 1 semana

Umbra Vitae – “Shadow Of Life”

La vida es un camino de luces y sombras, donde aquellos pasajes más lúgubres suelen verse desde una óptica negativa...

Muzz Muzz
DiscosHace 2 semanas

Muzz – “Muzz”

Proyecto paralelo y superbanda fueron las credenciales para mostrar al mundo a Muzz. El trío liderado por Paul Banks, y...

Stare Into Death And Be Still Stare Into Death And Be Still
DiscosHace 2 semanas

Ulcerate – “Stare Into Death And Be Still”

Desde su concepción, el death metal como subgénero ha sido llevado a experimentación, con muchas agrupaciones que han acoplado este...

Italian Ice Italian Ice
DiscosHace 2 semanas

Nicole Atkins – “Italian Ice”

Los efectos del Covid-19 en la industria musical se han presentado en múltiples formas: cancelaciones de festivales, conciertos o álbumes...

RTJ4 RTJ4
DiscosHace 3 semanas

Run The Jewels – “RTJ4”

Cuando Killer Mike habla de un hombre negro que está siendo asfixiado en “walking in the snow”, no se sabe...

Petals For Armor Petals For Armor
DiscosHace 3 semanas

Hayley Williams – “Petals For Armor”

¿Qué puede salir de una mente agobiada? La pregunta es sencilla si solamente se mira desde una vereda superficial y...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: