Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Mac DeMarco: Cocinando algo bueno

Publicado

en

Recurrentemente hemos hablado de diferentes aspectos que afectan, para bien o para mal, un espectáculo en vivo. En medio de textos sobre shows muy diferentes entre sí, varias veces ha salido en relieve la participación del público y su forma de vivir la experiencia en directo como motores de momentos muy buenos y también de otros muy malos. Lo que se vivió la noche del 14 de marzo en el Centro de Eventos Cerro Bellavista, en la fecha inaugural del ciclo S.U.E.N.A. de Virgin Mobile y Converse protagonizada por Mac DeMarco, borró con el codo y las manos aquellas jornadas de público irrespetuoso y poco participativo que fueron parte de ese ciclo el año pasado. DeMarco llegaba a Chile tras un ascenso rápido en la escena indie, con dos discos ya editados y con un tercero en camino al que echó mano varias veces en su debut en Chile, con un sonido vestido de lo-fi, pero cuya fidelidad y sentido del rock & roll hacían más claro y nítido cada elemento, en especial las guitarras que él y su banda consiguen hacer sonar de forma casi transparente.

MAC DEMARCO CHILE 2014 02

La jornada fue abierta con extrema puntualidad (incluso 5 minutos antes de lo anunciado) por Tus Amigos Nuevos, banda nacional que, con su disco debut “No Sí Son” (2013), ganó reconocimiento rápidamente por su rock divertido, pegote y lleno de guiños a clásicos como “La Cultura de la Basura” de Los Prisioneros o la dinámica de The Rapture, pero lo que diferencia a Diego Lorenzini y los suyos de otras propuestas es su tendencia a letras ingeniosas y un en vivo que, sin dudas, es mucho mejor que su disco de estudio. No sería de extrañar que se transforme en una banda que logrará avanzar y que, si en su próximo álbum consigue enchufar tres o cuatro éxitos al nivel de “Babyboomers”, coreada por muchos en la Ex Oz, saltará a un estrellato que no tiene vergüenza en buscar. “Gato Negro” y “Viernes” también fueron buenos momentos de esta presentación, que tuvo muchísimo público, con un 80% del recinto lleno.

MAC DEMARCO CHILE 2014 03

Pero Mac DeMarco sí que se adelantó a lo agendado. Tras volver loco a su público al salir él mismo con sus músicos a arreglar los detalles de sonido y dejar todo instalado, ya se sabía que el canadiense dejaría la grande, y así fue. A las 00:21 hrs., nueve minutos antes de lo planeado y con una Ex Oz llena a más no poder, como nunca, se sube al escenario Mac DeMarco, el artista, tras el abandono del lugar de Mac DeMarco, el roadie. Es que hasta en eso la cultura DIY (“Do It Yourself”, o sea, “Hágalo Usted Mismo”) se le nota a Mac, un tipo loco pero entrañable como él solo.

MAC DEMARCO CHILE 2014 04

El show se caracterizó por la poca claridad en el micrófono de Mac, por la agudeza de la guitarra y la batería llena de matices. Es que es fácil vestir la propuesta de DeMarco, un white trash con más pinta de vagabundo que de músico profesional, con mantos de baja fidelidad y discos caseros, pero se olvidan de que sus canciones son bastante más que como suenan, y eso debe ser lo que, tras años de circo, percibe la gente, que meses antes de su anuncio ya lo pedían, casi presintiendo lo que verían, con el cantautor en su mejor momento, abriendo con la sólida “Salad Days” para luego pasar a “Treat Her Better” y luego a “Blue Boy”. Y si bien, las tres son canciones del nuevo disco, que sale el 1 de abril, la gente ya se las sabía y las coreaba con pasión, mientras DeMarco no podía evitar el asombro. La magia de las filtraciones y de internet hacía lo suyo y mostraba su mejor cara, con un público evitando la fomedad del acto de escuchar una nueva canción sin poder corearla. (Fuck the police). Desde lo laidback de “Blue Boy” hasta la melancolía hermosa de “Brother”, la gente cantó todo, saltó, gozó y Mac DeMarco y su banda expresaban con asombro creíble, no esperando ese recibimiento desde tan lejos. Es que hasta la mesa de sonido estuvo en riesgo. El entusiasmo de la gente transmitió real energía al escenario y así fue que el set fue un gran momento tras otro.

MAC DEMARCO CHILE 2014 07

Cuando iban seis canciones del show, Mac ya había estrenado cinco nuevos tracks, incluyendo “Let Her Go” que no está en la versión filtrada de “Salad Days”. ¿Será este el cuarto esquivo track? Quizás, pero tras esta avalancha de novedades, Mac comenzó a lanzar sus grandes éxitos, primero con “Cooking Up Something Good” y luego con el neo-clásico “Ode To Viceroy”, presentado por DeMarco como “una canción acerca de unos cigarrillos”. Dicho y hecho, varios comenzaron a fumar en el recinto, paseándose la ley de tabaco como si nada importara, y es que, fuera de lo embriagado que pudieran estar algunos, el show tenía ese aroma (literalmente) a los de antes, esos donde la gente se preocupaba del artista al frente, que en este caso presentaba un sonido mucho más sólido del esperado, con espacio para mostrar todas sus caras, como en la electrónica casi cósmica de “Passing Out Pieces” o la épica romántica de “Let My Baby Stay”, o la notable interpretación de la tímida “Go Easy”. Pero la locura llegó con “Freaking Out The Neighborhood”, todos saltando, con algunos chicos y chicas del público subiéndose al escenario, siendo sacados por los guardias, pero ninguno sin antes abrazar a Mac o a sus músicos. Otros se subían al escenario y saltaban para ver si los arrastraba el resto de la gente por los aires, a lo rockstar, lo que fallaba estrepitosamente. Al final, todo era diversión y se había cocinado algo bueno, algo que falta, algo que muestra la importancia de la música, de la música en vivo y de la experiencia.

MAC DEMARCO CHILE 2014 01

El set “formal” fue cerrado con el estreno de “Chamber Of Reflection” y con la que, se suponía porque siempre lo hace así, cerraba el show, “Still Together”, descarga masiva de energía, rock y sentimiento que fue la canción más extensa del concierto y que era el cierre perfecto para un show que en una hora armó fiesta, circo y reflexiones en el casi millar de personas que repletaron la Ex Oz y que, apenas Mac salió del escenario, a los dos segundos, empezaron a gritar para pedir otra canción.

MAC DEMARCO CHILE 2014 06

DeMarco hizo caso, pero antes armó todo un espectáculo en el escenario, propiciado porque un asistente y el guitarrista de su banda estaban muy cerca el uno del otro. La gente pidió “el beso”, y en vez de ellos, salió Mac con su bajista a besarse, sin polera ambos, lo que el público celebró con risas, aplausos, vítores, que se multiplicaron cuando Mac pidió que gritaran “Red-Hot-Chili-Peppers”. Vino un irregular cover de “Say It Ain’t So”, breve e hilarante, pero que no quedó en más que una humorada, tras lo cual la locura regresó con “Rock And Roll Night Club”, tema que abrió el primer disco de Mac y su carrera y que en vivo sonó a puro rock, con la gente desenfrenada a tal punto que nadie notó cuando se acabó la canción. Obvio que Mac volvería de nuevo para entregar otra canción, aunque esta vez sería la última. El cover, sentimental e íntimo de “Unknown Legend” de Neil Young retrató de cuerpo entero a Mac, en su apertura y su entrega, a la vez que permitió a su bajista (bastante desafinado) cantar, porque el escenario, el show, todo ya era de todos.

MAC DEMARCO CHILE 2014 05

Nadie se resignó. Siguieron pidiendo a Mac. Siguieron con la exigencia de una más, de una canción y es que este era un show atípico, de esos que ya no se ven, donde ir a buscar un trago no es un evento social sino que es buscar un trago porque hay que seguir viendo el show. Esperemos que lo que cocinó el canadiense en su primera visita a Chile demuestre a muchos lo importante que es concentrarse en la música, vivirla, sentirla. Al final, eso es lo único que queda, y cuando se cocina bien, vaya que nos queda un buen sabor de boca.

Setlist

  1. Salad Days
  2. Treat Her Better
  3. Blue Boy
  4. The Stars Keep On Calling My Name
  5. Brother
  6. Let Her Go
  7. Cooking Up Something Good
  8. Passing Out Pieces
  9. Let My Baby Stay
  10. Ode To Viceroy
  11. Go Easy
  12. Freaking Out The Neighborhood
  13. Chamber Of Reflection
  14. Still Together
  15. Say It Ain’t So (cover de Weezer)
  16. Rock And Roll Night Club
  17. Unknown Legend (cover de Neil Young)

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Praxila Larenas

Publicidad
5 Comentarios

5 Comments

  1. belsebu

    15-Mar-2014 en 6:39 pm

    era say it aint so, simio.

    • emilio salfatte

      16-Mar-2014 en 12:31 pm

      oye pajarraco te están diciendo que no es undone (efectivamente demarco la ha tocado en otras oportunidades) pero en chile tocó say it aint so. saquen a estos weones apitutaos del staff que entran gratis y no tienen idea las weás que escuchan

  2. Ramón Vásquez Lemus

    16-Mar-2014 en 1:03 pm

    El guitarrista estaba cerca del baterista, no de un asistente. Y efectivamente fue Say it ain`t so.
    Contratenme a mi pa la otra jajaja.

  3. Javiera

    16-Mar-2014 en 2:51 pm

    jajajaj culiaos n00b pa la huea

  4. Mauricio Arce Araya (@MauricioArceA)

    02-Oct-2014 en 7:10 am

    chiquillos… por lo que el universo ve…. ustedes dan jugo… cuelguen el teclado y busquen pega.

Responder

En Vivo

Bush + Stone Temple Pilots: Las fuerzas de la historia

Publicado

en

Cuando nos enfrentamos a una noche donde hay dos bandas relevantes, cuyo apogeo parece estar instalado hace décadas, la gran pregunta es por qué se siguen moviendo estos proyectos más allá de la nostalgia qué puede motivar a las bandas a continuar. Dos vertientes muy diferentes, pero a la vez complementarias, es lo que se pudo ver en la noche del 21 de febrero en un Teatro Caupolicán repleto que vivió una noche de rock tradicional, hits indelebles y también diferentes maneras de ver cómo evolucionar.

Antes, con puntualidad extrema (como ocurrió toda la jornada) se paró en el escenario la banda Randy Watson, que pese a que no tiene tanto ruedo discográfico y se presenta como una “nueva” agrupación, destila experiencia y potencia en el escenario. En 20 minutos lograron una reacción inmediata de la gente que ya a esa hora ocupaba más de la mitad del recinto de calle San Diego. Su rock es potente, recuerda al estilo alternativo de los 90’s pero también tiene quiebres más contemporáneos. Si estos son los primeros pasos del retorno de esta banda (que por los inicios de la década sacó su primer material), habrá que esperar qué viene, y si en estudio pueden replicar esa energía contagiosa que ya muestran.

Otra banda nacional recibida de gran forma por el público fue Temple Agents, que siempre en estas ocasiones de abrir para bandas muy reconocidas sale jugando con maestría, pese a que los problemas de sonido con el micrófono de Ale Solar pudieran haber quitado un poco de atención en las canciones. Su potencia es innegable, aunque resulta extraño que, pese a grandes ocasiones y grandes presentaciones, todavía aparente ser tan lejano este nombre. Quizás a Temple Agents le pesa cantar en inglés, pero al mismo tiempo es parte de esas gracias que les hacen tener un look y presentación de nivel internacional, y ello merezca más reconocimiento, en especial por su capacidad en el escenario.

Bush: Hacia adelante, sin miedo

En una entrevista con nuestro medio (que pronto publicaremos), Gavin Rossdale dice que es un “músico trabajador”, reconociéndose como parte de una clase, más allá de talentos o de méritos. Lo que le llena el alma es hacer música y mostrarla, sea a través de Bush o de otros artistas, y es esa apertura la que queda de manifiesto desde las 21:23 hrs. en adelante, en un set que pese a descansar mucho en “Sixteen Stone” (1994), su primer álbum, al mismo tiempo es capaz de mostrar cómo la banda continúa hacia adelante, sin temores.

El pilar de lo que hace la banda es Gavin, sin duda. El tipo se mueve con la prestancia y atractivo en escena que desearía tener Adam Levine y la voz que muchos de la mitad de su edad quisieran mantener. Desde temas más antiguos como “Machinehead” hasta la más nueva del set, “This Is War”, Rossdale entrega movimiento, intensidad y alegría a cada uno de sus movimientos. La banda que lo acompaña, además, es impecable, y suena perfecta desde el primer momento. Eso es algo que no cambiará a lo largo de la jornada, mientras Gavin habla en su español sorprendentemente fluido con un público que, quizás pudo haber llegado en su mayoría a ver a Stone Temple Pilots, pero que se entregó a la experiencia de Bush.

Esta segunda etapa de Bush, que apretó el botón de reinicio en 2010, lleva casi lo mismo que esa que comprendió de 1992 a 2002, y quizás no ha entregado singles memorables, pero ha permitido consolidar a una agrupación demasiado empantanada por el sonido de los tiempos, y darle sus propios matices y, más importante, sanearla de nostalgias sonoras. Una cosa es cantar “Greedy Fly” o “Everything Zen” 20 años después, y otra muy diferente es hacerlo copiando y pegando entre un tiempo y el otro. Es ese error el que Bush evita a toda costa, sin traicionar el momentum propio de las composiciones, y ahí es donde se le puede creer a Gavin: el respeto a la canción es digno de un obrero de la música, y esa devoción a la obra es algo que corre con fuerza en cada etapa de ese viaje.

Entremedio, como en cada periplo, hay baches, y en este caso tuvo que ver con un conato que Gavin tuvo con un asistente en platea baja, quien al parecer tenía un ánimo violento, y que Rossdale intentó calmar, encontrándose con un muro de condescendencia por parte de este miembro del público. Ya nos decía Gavin en la mañana del concierto que intenta no pescar lo que dicen los haters, pero que cara a cara la situación era otra, y así fue. El muchacho se fue, golpeando a su paso a gente del público, un episodio ridículo donde se confunde la “actitud rockera” con la lisa y llana estupidez. Algo irónico luego de tocar un tema llamado “Everything Zen” para dar paso a otro llamado “Let Yourself Go”. Literalmente, Gavin invitó a ese furioso “fan” a dejarse ir.

Tras “Swallowed” y un coro rotundo del público, Gavin se fue a la mitad de “Little Things” bajando a la barricada que separa la cancha del escenario, y luego salió de la vista de la gente para volver en la galería del Caupolicán y transitar por todo el ancho de las plateas cantando y sacándose selfies al paso con algunos, y siendo tocado por otros muchos. Una locura que más tarde sería copiada pero no igualada. Era la invitación a estar todos juntos, como decían Los Jaivas, y también The Beatles en “Come Together”, corte del álbum blanco que Bush cubrió antes de rematar con “Glycerine”, donde Gavin a pura guitarra primero hizo cantar a la gente, y rematando con “Comedown”, directo en el corazón de la nostalgia. En vez de apelar a sonar al pasado, Bush suena a presente, y así proyecta su futuro, con una energía envidiable, que por 80 minutos llevó a un teatro repleto a vivir todos los tiempos, mirando hacia adelante, sin auto plagios ni mentiras, derivando en un gran show.

Stone Temple Pilots: Completando el círculo 

Quienes no buscaban sorprender ni mostrar vigencia fueron Stone Temple Pilots, que pese a ser el plato fuerte de la noche, cayó un poco en el ejercicio de ser opacados por Bush y su excelente presentación, algo similar a lo ocurrido con The Hives eclipsando a Arctic Monkeys en su recordada visita de 2014. Puntual como todo lo que se vivió en la noche, Stone Temple Pilots entró a escena sin mayores presentaciones, abocándose directo a la música con “Wicked Garden” y “Crackerman”, canciones que de inmediato encendieron los ánimos de un público que iba decidido a pasarlo bien, sin importar que la encarnación de la banda arriba del escenario no sea la misma que los hizo famosos. Eso, en el papel, ya que desde el look a los movimientos de Jeff Gutt emularon durante toda la noche a Scott Weiland, algo que podría ser bueno o malo dependiendo el punto de vista que se mire, pero que, a la larga, sirvió como un buen efecto placebo para no caer en cuenta de que la voz que retumbaba en cada rincón del teatro no era la misma que instaló estas composiciones en la memoria colectiva.

A fin de cuentas, lo que STP hace en el escenario es una continuación natural de la carrera de la banda, como si se tratara de empujar un legado estrictamente musical en vez de reposar en la figura de su fallecido frontman. Lo anterior, es una ventaja para el conjunto, ya que se omiten clichés casi obligatorios de las bandas reformadas como el recuerdo a los que ya no están, dedicar alguna composición emotiva a un ex compañero, o el típico “esta noche es para *inserte nombre de fallecido*”, lo cual seguramente era lo que muchos esperaban durante la noche, pero lo más cercano de eso fue la presencia de Jeff Gutt como una especie de cuerpo poseído por el espíritu rebelde y lleno de actitud que tenía Scott Weiland en sus mejores años. Por supuesto, no hay necesidad de quitarle mérito al vocalista, ya que su interpretación es lo que más refuerza una banda que siempre ha sonado perfectamente arrolladora, y eso lo demostró a la hora de despachar clásicos del catálogo del cuarteto como “Bing Bang Baby” o “Plush”, cuya interpretación semi a capella en la primera parte generó uno de los momentos más lindos de la velada.

Y si la noche estaba dispuesta para la nostalgia, las canciones del nuevo álbum homónimo de la banda debieron pasar a segundo plano, con las igualmente tremendas “Meadow” y “Roll Me Under” como las únicas presentes dentro del set. Aquí es donde fue posible notar la gran calidad vocal de Gutt y su entrega hacia el espectáculo, recorriendo toda la cancha del Caupolicán mientras recibía el cariño y los flashes de la gente a medida que los hermanos DeLeo junto a Eric Kretz echaban abajo el escenario con su implacable forma de tocar rock. Si bien Gutt es quién conduce la fiesta, se nota de manera indirecta que es Robert DeLeo junto a su hermano Dean quienes lucharon contra la corriente para sacar la banda adelante en tiempos tan adversos como los que han vivido. “Interstate Love Song”, una de las favoritas de la gente, permitió que los hermanos notaran lo que querían: el público no los olvida y sus canciones siguen sonando tan fuerte como antes.

El show avanzaba hacia el final y llegaban las canciones “Dead And Bloated” y “Trippin’ On A Hole In A Paper Heart” para dar el punto final, cerrando así un círculo que se completaba con la banda volviendo a sus orígenes, ya que, como se notó en varias ocasiones, la figura de Jeff Gutt emuló a un Weiland en sus mejores años, casi como volver en el tiempo a los días en que STP era una de las bandas más comentadas dentro de la escena del grunge y el rock alternativo de los años noventa. “Sex Type Thing” fue la que finiquitó definitivamente un nuevo paso del conjunto por nuestras tierras, el tercero, pero a la vez el primero con esta nueva encarnación que pasó la prueba de cumplir con las expectativas y exigencias que requiere un catálogo tan nutrido y poderoso como el de los oriundos de San Diego, California.

Solo el tiempo dirá si esta alineación puede seguir adelante con éxito, pero al menos con lo demostrado anoche se puede entrever que así será. Tanto Bush como STP tuvieron la tarea de sacar adelante un legado que para el mainstream podría haberse quedado estancado en el tiempo, pero demostraron vigencia y sobre todo respeto por una carrera que dio muchos frutos y que sigue estando latente dentro del corazón de sus seguidores. Puede que ambos sean actos de nostalgia, pero cuando esa nostalgia se expresa tan bien como en sus mejores años, no se siente como tal. Aquí no hubo auto parodias ni músicos en caída libre en cuanto a interpretación o entrega en escena, sino que más bien las energías propias de este segundo aire que las dos agrupaciones tuvieron. Los años podrán seguir pasando, pero el talento, la entrega y el deseo de seguir tocando impecablemente quedará siempre, sin tener que contar con manchas oscuras dentro de tan preciado legado musical.

Setlist Bush

  1. Machinehead
  2. The Sound Of Winter
  3. This Is War
  4. The People That We Love
  5. Greedy Fly
  6. Everything Zen
  7. Let Yourself Go
  8. Swallowed
  9. Little Things
  10. Come Together (original de The Beatles)
  11. Glycerine
  12. Comedown

Setlist Stone Temple Pilots

  1. Wicked Garden
  2. Crackerman
  3. Vasoline
  4. Silvergun Superman
  5. Big Bang Baby
  6. Big Empty
  7. Creep
  8. Plush
  9. Meadow
  10. Interstate Love Song
  11. Roll Me Under
  12. Dead And Bloated
  13. Trippin’ On A Hole In A Paper Heart
  14. Sex Type Thing

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

La Voz de los 80 La Voz de los 80
DiscosHace 2 meses

El Álbum Esencial: “La Voz de los ’80” de Los Prisioneros

Jorge González dijo una vez que el primer disco de una banda toma mucho tiempo porque el proceso parte desde...

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 9 meses

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 9 meses

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 9 meses

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

ØMNI ØMNI
DiscosHace 9 meses

Angra – “ØMNI”

Hay bandas que recaen eternamente en lo genérico y no experimentan más allá de los materiales básicos que les ha...

The Sciences The Sciences
DiscosHace 9 meses

Sleep – “The Sciences”

La carrera de Sleep dista mucho de ser una historia típica en el mundo del rock, factor que pudo haber...

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 9 meses

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 9 meses

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 9 meses

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 10 meses

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: