Conéctate a nuestras redes
Portugal. The Man Portugal. The Man

En Vivo

Lollapalooza Chile 2019: Portugal. The Man

Publicado

en

El cambiante clima entregaba sol y algo de frío de manera intermitente cuando Beavis & Butthead aparecieron en las pantallas del escenario Banco de Chile para introducir a Portugal. The Man, quienes llegaban para ofrecer su tercer show en la capital de la mano del mismo festival que los vio debutar hace unos años.

Con una introducción en el siempre irónico humor de los populares personajes de MTV, el conjunto arribó a escena frente a un público que se concentró de manera considerable para presenciar el show, contradiciéndose un poco con la poca conexión que se vería entre ambas partes una vez avanzado el show. En plena promoción de su álbum “Woodstock” (2017), la banda derribó los cánones de un show tradicional en pos de una placa, llevando su repertorio mayoritariamente por sus composiciones más populares y entregando de paso algunas versiones a otros artistas que permitirían apreciar toda su potencia y calidad instrumental, la que no destiñó en ningún momento del set.

Por muy extraño que parezca, las primeras dos canciones del set de la banda suelen ser los covers de “For Whom The Bell Tolls” de Metallica y “Another Brick In The Wall Part 2” de Pink Floyd, los que podrían sentirse antojadizos, pero persiguen el objetivo de atraer la atención de los casuales, adornando las pantallas con mensajes como “Apoyo y respeto a los habitantes originales de estas tierras”, “Justicia para Camilo Catrillanca”, o “Mi cuerpo, mi decisión”, todo esto mientras la banda despliega una dinámica versión de “Purple Yellow Red & Blue”, la primera canción propia del repertorio, uno que parece un libreto seguido al pie de la letra, pero que se adapta correctamente a los distintos contextos sociopolíticos alusivos a la audiencia de turno. Y es que el show de Portugal. The Man suele estar plagado de estos elementos, los que para muchos parecerían lugares comunes, pero que para la banda son indicios de una preocupación y respeto por su entorno, sabiendo manejar los contextos que se implican a la hora de ejecutar un show en vivo.

Es curioso que ese tipo de cosas importen tanto cuando la premisa es ver un show en vivo, pero lo que el conjunto entrega en escena va por el lado de la demostración, donde cada uno de los integrantes se luce de sobremanera en sus instrumentos, resaltando sus composiciones al punto de superar con creces a las versiones de estudio. Para ejemplificar aquello, sólo basta mirar a Zachary Scott sacar fuego al bajo o a Kyle O’Quin desplazarse con una soltura envidiable mediante sus teclados al son de hits radiales como “Live In The Moment”, o canciones de la talla de “Creep In A T-Shirt” o “Modern Jesus”, extraídas del disco “Evil Friends” de 2013, que, pese a no ser necesariamente su mejor trabajo, es el que está mejor logrado en términos de producción y el que también les permitió debutar en nuestro país en la edición 2014 del mismo festival que los vio regresar durante la tarde del sábado. Por otro lado, su sexto trabajo, “In The Mountain In The Clouds” (2011), sólo cobró vida mediante la canción “All Your Light (Times Like These)”, coreada por los fanáticos más acérrimos que se encontraban en el escenario en cuestión.

“Así es, gente, no hay ordenadores aquí, sólo instrumentos tocados en directo”, rezaban las pantallas mientras la banda sacaba chispas en la interpretación de “Holy Roller (Hallelujah)”, demostración de porqué poseen un potencial gigantesco en vivo, el que no alcanza a ser apreciado del todo en algunas ocasiones. Con su hit “Feel It Still” y el mensaje “Apoyo a los Mapuches y a todas las comunidades indígenas” apareciendo en las pantallas, los oriundos de Alaska pusieron punto final a una presentación que cumplió a cabalidad con el tiempo estipulado, derribando con creces la baja expectación en torno a su show, pese a que en varios momentos se sintió a una audiencia que estaba ahí por un compromiso inerte más que por un genuino deseo de disfrutar a la banda. Aun así, podríamos decir que Portugal. The Man entró como una de las agrupaciones menos valoradas del cartel y salió como uno de los shows de mayor calidad de esta edición, a la que en esas horas de la tarde sólo les bastó el show de PTM y la exorbitante catedra de Kamasi Washington para instalarse como una de las más memorables para la posteridad.

Setlist

  1. For Whom The Bell Tolls (original de Metallica)
  2. Another Brick In The Wall Part 2 (original de Pink Floyd)
  3. Purple Yellow Red And Blue
  4. Number One
  5. Live In The Moment
  6. Creep In A T-Shirt
  7. Children Of The Revolution (original de T. Rex)
  8. Atomic Man
  9. Modern Jesus
  10. All Your Light (Times Like These)
  11. Hip Hop Kids
  12. Holy Roller (Hallelujah)
  13. Feel It Still

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
Clic para comentar

Responder

En Vivo

Primordial: Equilibrando la humildad y la ambición

Publicado

en

Primordial

Cuando pensamos en el sonido del black metal, siempre surge la idea de algo muy ligado a estructuras convencionales, o también ese estilo del metal que no va en el carril de lo tradicional, quizás llegando a otros segmentos. Por ello siempre es interesante cuando hay una mezcla de elementos para dar con algo nuevo, que es lo que pudimos ver a lo largo de una jornada con mucho de épico en la noche del domingo 21, en el Club Rock & Guitarras.

A las 19:54 horas, un poco antes de lo informado, Sol Sistere se subió al escenario e hizo valer su tiempo en oro, mostrando que desde una estructura black metal también llegan al heavy y al doom con facilidad, pese a que el sonido en la primera canción convertía todo en una masa sin mayores claridades. Desde el segundo tema se arregló esto, lo que afectaba muchísimo a la batería de Pablo Vera, y ya en “Death Knell” se veía cómo la potencia y el control eran uno en la ejecución de la banda. Sol Sistere quizás peca de tener entonaciones un poco cliché sin una épica detrás, pero en lo que importa, en las canciones, tiene todo el terreno ganado, y sólo se puede esperar más y más de una propuesta compleja e intrigante como la del quinteto, que a las 20:30 horas se bajaba del escenario para dejar en ascuas a un público que iba repletando poco a poco el pequeño local de Ñuñoa.

Lo anterior es clave, porque algo importante dentro del metal como es el debut de una agrupación de casi 30 años de carrera parece algo un poco menor. Al final, lo que genera algo único es la reacción de los fans y la impactante primera impresión que puede dejar una banda, y esto es precisamente lo que logró Primordial en dos horas llenas de intensidad, de mirarse a los ojos, de levantar puños y hacer headbanging.

El quinteto se subió poco a poco al escenario, siendo Alan Averill el último en hacerlo, y el vocalista y mente creativa principal del conjunto sin duda que era el que llevaría la batuta del show. Pintado y con una capucha al más puro estilo del Undertaker, Averill inmediatamente buscaba reacciones de un público que despertó con el anuncio de la primera canción, “Where Greater Men Have Fallen”, que de inmediato marcaba el pulso de lo que sería la jornada. La invitación no sólo era a disfrutar un show, sino también de la épica que le imprimía Alan a cada entonación, a cada mirada a la gente. El carisma del frontman es una extrañeza para un género que se caracteriza por el ostracismo y el dominio de lo instrumental, y es que tal vez el camino de Primordial ha generado algo diferente.

En vez de caer en los clichés del black metal, Primordial ha ido mezclando y armando cosas nuevas en cada disco que sacan, y es esa ambición por expandir sus dominios cada vez más lo que ha generado que tengan uno de los sonidos más únicos en todo el metal, sin referencias a una o dos cosas, sino que miles a la vez, desde el folk hasta lo sinfónico, pasando por doom o hasta detalles más pastorales. También desde ahí viene el imaginario donde se cruzan dioses, verdugos, entierros e imperios en llamas, siempre con el punto de vista del oprimido como algo relevante. Averill se pone una soga con el típico nudo del colgado en “Gallows Hymn”, reclama solemnidad luego de una introducción casi histórica en “To Hell Or The Hangman” y juega con la camiseta retro de la selección Irlandesa de fútbol pre Mundial del ’94 (una verdadera rareza) que alguien tiene en el público. Todo es parte de una historia más grande que la de las canciones mismas, las que se suceden en su extensión mayor, incluyendo sorpresas más allá de lo que dice el setlist, como “Babel’s Tower” luego de la intensa y cruda “Nails Their Tongues”.

En materia de sonido, Primordial estuvo preciso en cada momento, pese a que a veces se perdía la distancia entre uno y otro instrumento, algo atribuible más a la amplificación del local que a descoordinaciones de la banda, pero eso jamás fue impedimento para lograr ser parte de algo impactante, uno de esos shows que demuestran cómo es que el metal es un campo de cultivo para la innovación, en especial cuando la intención y la ambición juegan. Algo sorprendente era que, pese al aspecto intimidante de Alan y a la precisión de los irlandeses para tocar las canciones, la cercanía (quizás impulsada por lo cerca que está la gente de la banda en el escenario de R&G) siempre fue algo presente, y quizás tiene que ver con esta dinámica de “no nos vencerán” que caracteriza a los de Irlanda del Norte, con esa identidad tan precarizada por los factores políticos, con lo que la afirmación propia termina siendo campo de batalla diario. Y por ello es que se piensa que los imperios deben caer (“As Rome Burns”, “Empire Falls”) porque, aunque la historia la escriban los vencedores, no por ello los vencidos no pueden caer cantando.

Más sorpresas había con “Autumn’s Ablaze” o con “Sons Of The Morrigan”, adiciones al setlist basadas únicamente en que era la primera vez de Primordial en Chile, lo que habla también de una agrupación dispuesta a hacer concesiones, a dar más de lo que se pudo haber planificado. He ahí el gran valor de un show como el de esa noche: se puede ver una banda ambiciosa en lo musical, en un gran momento creativo, con la sencillez necesaria para entender cómo se trasciende en verdad. Con esto, cuando la banda se manda el doblete final con “The Coffin Ships” y “Empire Falls”, en verdad entienden que no pueden bajarse así como así del escenario, y es ahí cuando sacan una última sorpresa, agregando de la nada “Heathen Tribes”.

Flexibles, cercanos, excelentes en la ejecución e interpretación, lo de Primordial en su debut en Chile fue de calidad implacable y de humanidad conmovedora, en dos horas de concierto que dejan en claro cómo existen aún miles de chances de innovar en el sonido, generando conexiones únicas en el escenario.

Setlist

  1. Where Greater Men Have Fallen
  2. Gods To The Godless
  3. Gallows Hymn
  4. Nails Their Tongues
  5. Babel’s Tower
  6. To Hell Or The Hangman
  7. No Grave Is Deep Enough
  8. As Rome Burns
  9. Autumn’s Ablaze
  10. Bloodied Yet Unbowed
  11. Sons Of The Morrigan
  12. The Coffin Ships
  13. Empire Falls
  14. Heathen Tribes

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Doolittle Doolittle
DiscosHace 6 días

El Álbum Esencial: “Doolittle” de Pixies

El éxito comercial nunca fue algo que se le diera a Pixies, quienes, pese a la considerable buena recepción de...

Periphery IV: Hail Stan Periphery IV: Hail Stan
DiscosHace 1 semana

Periphery – “Periphery IV: Hail Stan”

En el estado actual de la música extrema, es poco probable que en el corto plazo exista un disco que...

American Football American Football
DiscosHace 2 semanas

American Football – “American Football (LP3)”

American Football es de esas bandas rodeadas por un halo de misticismo. Aquellos proyectos que, pese a lo sucinto de...

The Brian Jonestown Massacre The Brian Jonestown Massacre
DiscosHace 3 semanas

The Brian Jonestown Massacre – “The Brian Jonestown Massacre”

Nunca es tarde para un homónimo, sobre todo si consideramos la cantidad de años de carrera que lleva The Brian...

Lux Prima Lux Prima
DiscosHace 4 semanas

Karen O & Danger Mouse – “Lux Prima”

Existen diferentes contextos en los cuales la música se puede concebir y transmitir, desde el sentido vanamente comercial, hasta una...

DiscosHace 2 meses

The Claypool Lennon Delirium – “South Of Reality”

Demás está decir que los álbumes colaborativos entre dos o más artistas son generalmente obras que gozan de cierto pie...

La Voz de los 80 La Voz de los 80
DiscosHace 4 meses

El Álbum Esencial: “La Voz de los ’80” de Los Prisioneros

Jorge González dijo una vez que el primer disco de una banda toma mucho tiempo porque el proceso parte desde...

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 11 meses

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 11 meses

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 11 meses

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

Publicidad
Publicidad

Más vistas