Conéctate a nuestras redes
Kreator Kreator

En Vivo

Kreator: El placer del caos

Publicado

en

En el mundo del metal las etiquetas abundan, porque todo el mundo intenta hacer algo diferente, y la forma más rápida de ordenar todo es con cajas y categorías. Por ejemplo, a Kreator le dicen que es parte de esas bandas del Big 4 germano, siendo pioneros del thrash metal europeo, pero esta categorización es un poco mezquina con las extensiones de esos territorios, y también ordenan aquello que muchas veces se puede ver mejor en medio del desorden, del caos, de la entropía inherente a todo espectáculo de ese género.

Justamente es eso lo que se pudo lucir y brillar en la noche del 5 de octubre en Cúpula Multiespacio del Parque O’Higgins, horas antes de la jornada de Santiago Gets Louder 2019, haciendo la previa con un show brutal, honesto y bien ejecutado de Kreator ante unas 1400 personas. Sin teloneros, sin artificios, todo muy puntual desde las 21:00 hrs., los alemanes se dedicaron a su negocio, con la intro “The Patriarch” sonando justo antes de “Violent Revolution”, furibundo y rápido track del disco del mismo nombre de 2001 que demostraría todos los atributos del cuarteto en el escenario. Precisos, intensos, con sentido de espectáculo, la banda encabezada por Mille Petrozza detonaba moshpits en prácticamente todas las canciones, con un público en cancha que lo daba todo en ese espacio, algo que quizás quitó fuerza de las gargantas para vitorear a los músicos, pero que de todas formas ejercieron una conexión potente con su audiencia.

El sonido era estridente, pero perfectamente balanceado, incluso permitiendo mostrar las habilidades del nuevo bajista Frédéric Leclercq, quien recientemente se sumó a la banda. Además de la música, era llamativo el trabajo de iluminación que, pese a utilizar el espacio de un proscenio como el de un teatro para dos mil personas, estaba diseñado como para un festival de decenas de miles. Como en algún punto indicó Mille, este show fue un ensayo general y un calentamiento frente a su presentación festivalera poco menos de 24 horas después, y vaya que fue un buen antecedente, variando además el setlist respecto a lo esperado. En vez de quedarse cortos en canciones, el set no sólo se dispuso como una muestra fehaciente de la historia de la banda, sino que congenió perfectamente lo nuevo, dándole preponderancia a aquellas canciones de “Gods Of Violence” (2017), junto con discos de sus primeros años, como “Extreme Aggression” (1989) y también el debut de 1984, “Endless Pain”. Un gesto planificado, que tuvo grandes resultados al ver a la gente metida en el show y coreando todo, desde “Phobia” hasta “Hail To The Hordes”.

Kreator puede ser parte de unos Big 4, pero no por ello dejan de tener un estilo propio, como se notó en “Satan Is Real” o en “Enemy Of God”, canciones que se caracterizan por ser más pesadas, pero también ágiles, siendo mucho más desafiantes también para la batería del siempre a tiempo Jürgen “Ventor” Reil, el otro miembro original de la agrupación que va quedando luego de más de tres décadas de historia. También, con esa experiencia, Mille se dio tiempo para jugar con la gente y pedirles que guardaran un poco de energía para poder gritar y hacer ruido durante todo el show. Es que cada canción fue una instancia para darlo todo, como en el impactante mosh de “Endless Pain” pegada con “People Of The Lie”, espacios donde el círculo en cancha realmente pareció el ojo de una tormenta, esa que se produce cuando la presión de los cuerpos hace que cambie la atmósfera y se formen verdaderos temporales de energía dispuesta alrededor del metal.

Y fue el caos el que debió prevalecer como espíritu buscado, como el ideal de un grupo de humanos que en esa noche quería llegar más lejos, ser más fuertes, ser más resistentes, para así dar con un estado de comunión casi imposible, siendo un solo ente. Tras dedicar “Fallen Brother” a Lemmy Kilmister, continuó el moshpit y también la entrega de una banda que no falló nunca, pese a ciertos arranques de la garganta que tuvo Petrozza en momentos muy escasos, y ahí estuvo la única falla en todo el evento, una absolutamente involuntaria: de un momento a otro, sin advertencia, la consola que controlaba el sonido y su amplificación murió por falta de energía. Algún cable desconectado, alguna sobrecarga que pasó, pero que, sin importar la causa, dejó a la banda a medias en esa canción, tras lo cual ellos salieron del escenario, mientras se arreglaba el tema, con un calmado sonidista que esperó a que alguien conectara lo que pudo haberse desconectado. Desperfecto que se arregló en casi tres minutos, con la banda volviendo a las tablas para, ahora sí, terminar de entregar “Fallen Brother”.

Luego de esta canción, Kreator salió del escenario con la gente pidiendo su retorno, el que vino casi de inmediato con Mille enarbolando una bandera que decía “Kreator Flag Of Hate”, pidiendo gritos, pidiendo desorden, porque no podía ser de otra manera. La gente primero no gritó tanto, luego sí, y eso era más que suficiente para despachar el tramo final pateando cráneos y derribando cuerpos. “Betrayer” fue una grata sorpresa para todos, considerando que no apareció en el setlist del show de octubre de 2018, y al final era imposible no quedar demolido con el doble pedal de Ventor en “Pleasure To Kill”. La letra más profana de los alemanes también fue la más coreada y necesitada por parte de los fanáticos que durante la hora y media de espectáculo no sólo entregaron todo, sino que fueron los cómplices perfectos para la banda.

Nunca se sabrá por qué se saltaron “Awakening Of The Gods” en el concierto, que sí estaba anotada, pero eso no importó mucho dada la calidad de un espectáculo que, más allá de cualquier intento de orden, finalmente terminó destacando y convirtiéndose en una postal imborrable para los fanáticos exactamente por lo opuesto, por esa preciosa sensación e ilusión de caos en medio de un evento bien armado y pensado por una banda de metal. Brutal deleite para los sentidos.

Setlist

  1. Violent Revolution
  2. Extreme Aggression
  3. Phobia
  4. Terrible Certainty
  5. Satan Is Real
  6. Gods Of Violence
  7. Hordes Of Chaos (A Necrologue For The Elite)
  8. Hail To The Hordes
  9. Enemy Of God
  10. Endless Pain
  11. People Of The Lie
  12. Phantom Antichrist
  13. Fallen Brother
  14. Flag Of Hate
  15. Betrayer
  16. Pleasure To Kill

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
Clic para comentar

Responder

En Vivo

Iron Maiden en el Estadio Nacional: La magia de los tres tercios

Publicado

en

Iron Maiden

En la fotografía, pintura, diseño y en las artes audiovisuales, la llamada “regla de los tres tercios” es una forma de composición para ordenar objetos dentro de la imagen para que logren tener encuadres armoniosos, y así utilizar de forma eficiente y placentera el espacio disponible, de acuerdo a este criterio de inclusión. La búsqueda de un equilibrio para registrar de forma adecuada lo encuadrado es difícil, pero es algo que, al andar, queda impregnado en la obra y en la práctica. En el arte narrativo también la estructura de tres actos funciona de manera clásica, aunque al ver la perfección en el armado de “Legacy Of The Beast”, gira que traía a Iron Maiden a hacer su noveno y décimo show en Chile, quizás la referencia a la fotografía es la que hace más sentido desde una perspectiva amplia.

El Estadio Nacional había sido agotado meses antes, también el Movistar Arena, que la noche del lunes recibió la primera descarga eléctrica de la doncella de hierro, pero se sabía que la fecha final de este tour que revisitó el legado de Maiden sería aún más mágica. Aunque The Raven Age hubiera hecho sentir que se estaba frente a un acto de rock-metal alternativo de inicios del milenio, con trazos a Disturbed o Staind, pero con una calidad sonora más de estos tiempos que resultaba en un buen presagio para lo que vendría después. Concentrándose en su último disco, “Conspiracy” (2019), la banda sonó muy correcta y se conectó con la audiencia que estaba repletando el sector más próximo al escenario, lamentablemente de la mitad para atrás del recinto no hubo la misma visión, debido a que las pantallas no mostraron el show, dejando especialmente a la galería aislada de este acto inicial.

Las 64 mil personas que se reunieron en el Estadio Nacional llegaban para una cita con la historia, esa que se construye poco a poco, visita tras visita, haciendo de Chile (como dijo ayer Manuel Cabrales) “la casa de la bestia” y el lugar más adecuado para cerrar la gira como repetidas veces indicaría Bruce Dickinson a lo largo de las casi dos horas de show. A las 21:07 comenzaban a mostrarse en las pantallas imágenes casi calcadas al trailer de “Iron Maiden: Legacy Of The Beast”, el juego que la banda lanzara en 2016, a pocos meses de su visita anterior a Chile. De forma eficaz, el recorrido por la discografía de la banda tuvo lugar en medio de la imaginería de Eddie, la mascota más conocida en el mundo del metal, y en menos de dos minutos la introducción resultaba perfecta, empalmando con “Doctor, Doctor” de UFO, un clásico del inicio de los shows de Maiden, canción que calentó los cuerpos, las gargantas y los brazos, sabiendo lo que venía de inmediato con “Aces High”.

Antes, se daba inicio al primer acto, centrado en la guerra y los estragos que dejó en la sociedad en la que se criaron los integrantes de la banda, en la Inglaterra de los 60, donde los veteranos abundaban y la rareza se palpaba en el aire. Luego de un video breve aparecía un avión por sobre el escenario con el aspa girando y “Aces High” explotaba para deleite del público, que se ponía a saltar y cantar sin cesar, mientras Dickinson consolidaba la idea de ser un frontman perfecto, con la voz aún mejor que en 2016, tras su delicada cirugía para tratar un cáncer en la garganta. Además, corría de un lado a otro del escenario, jugando de forma calculada, pero bien dispuesta con el resto de los integrantes, para luego despachar “Where Eagles Dare” y disparar a los corazones con “2 Minutes To Midnight”, que extrañamente no iba a entregar las primeras bengalas de la noche en el público, pero que sí permitía advertir esas chispas que grandes y chicos compartían en cancha y alrededores.

Algo que sorprendió a muchos al ver el setlist fue la presencia de canciones de discos donde estuvo Blaze Bayley, como “Virtual XI” (1998), álbum del que se desprende “The Clansman”, canción que Bruce hizo como si fuera suya y que movió a la gente en medio de su grata sorpresa directo a las fauces de Eddie, que apareció para luchar contra el frontman y su espada en “The Trooper”. En ese momento la bengala se elevó por el aire y no había dudas de cómo la capacidad de Maiden sigue ahí. Mientras muchos bajan el tempo o el tono de las canciones, Iron Maiden a veces incluso acelera los compases para corresponder a los torbellinos que arman los fans en cancha. Es admirable cómo el sexteto evita demostrar fatiga, y eso no puede sino ser fruto de mucho ensayo, mucha confianza y mucho trabajo en esas canciones que son parte de las vidas de tantas personas. Esos temas forman parte de esas guerras que la gente lleva en su día a día, y por ello se hacía perfecto ver cómo el primer acto del show se centraba en esas dificultades, para luego pasar a un ámbito más religioso o espiritual, tomando la estética de una iglesia para maravillar desde lejos.

Revelations”, “For The Greater Good Of God” o “The Wicker Man” se sucedían para aumentar los aplausos a la labor de la guitarra ágil de Dave Murray, la precisión de Adrian Smith en la suya o la solvencia de la batería de Nicko McBrain, mientras Janick Gers se encarga de los gestos, los movimientos y las acciones que le compiten a Dickinson por el más carismático del escenario, aunque este último con quien se va a acurrucar y le muestra un cariño descomunal es a Steve Harris, el bajista que no sólo es el miembro fundador que queda, sino también tiene su capacidad intacta. Mención aparte para los encargados de sonido de la banda que, como en pocas bandas de metal, eligen dar espacio para cada instrumento, evitando el predominio tan majadero de las guitarras. Las líneas de bajo de Harris, por ejemplo, merecen ser escuchadas y así ocurrió en el show del Nacional, luciéndose en tracks como “Sign Of The Cross”, mientras Dickinson ataviado de una capucha negra se paseaba con una cruz con luces muy potentes. El acto lo cerraba “Flight Of Icarus”, en el que Bruce apareció con un lanzallamas que le permitía jugar con ambas manos tirando flamas, mientras una figura inflable como la del propio Ícaro se elevaba justo antes de otro karaoke colectivo con “Fear Of The Dark”.

La transición al infierno fue más rápida y también la sección más breve con la explosión en “The Number Of The Beast”, con el “six six six” coreado por las 64 mil personas presentes, y por supuesto que en la más punketa de las facetas de la banda en “Iron Maiden”, esa canción que precipitó la aparición de la bestia infernal enorme en el fondo, mirando lo que ocurría con ojos de luces y cuernos de cabra, mientras el público lo daba todo en moshpits, saltos, cantos y más.

En el encore vinieron “The Evil That Men Do” seguida de “Hallowed By Thy Name”, otro de esos tracks donde lo instrumental se notó como parte de esas fortalezas preciosas que tiene Maiden, que lo hacen tener una belleza fotográfica, de obra de arte mixta puesta en un museo de arte contemporáneo, capaz de interactuar con la gente y de congregar masas, como las que pasadas las 23:00 hrs. estaban cantando “Run To The Hills” en el gran cierre de una jornada realmente histórica, tanto por la capacidad de disponer de la historia grande de Iron Maiden en poco menos de dos horas, como por esa consolidación permanente con este país que es su casa.

Como dijo al rato después del show el periodista y guitarrista Héctor Muñoz: “Una banda que te manda para la casa diciéndote ‘Always Look On The Bright Side Of Life’ en la voz de Eric Idle tiene las cosas claras”, y es que, viendo la foto completa, Iron Maiden tiene todo tan claro y a estas alturas es un proyecto tan transversal, que ya no es patrimonio sólo del metal, sino que de la música en vivo en general, y qué bueno que el encuadre sea así de armonioso y perfecto.

Setlist

  1. Aces High
  2. Where Eagles Dare
  3. 2 Minutes To Midnight
  4. The Clansman
  5. The Trooper
  6. Revelations
  7. For The Greater Good Of God
  8. The Wicker Man
  9. Sign of the Cross
  10. Flight Of Icarus
  11. Fear Of The Dark
  12. The Number Of The Beast
  13. Iron Maiden
  14. The Evil That Men Do
  15. Hallowed Be Thy Name
  16. Run To The Hills

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Free Free
DiscosHace 3 días

Iggy Pop – “Free”

Puede parecer extraño que un artista que ha hecho literalmente lo que se le ha antojado a lo largo de...

DiscosHace 4 días

Diego Lorenzini – “De Algo Hay Que Morir”

El ingenio de la cultura chilena es algo que se ha instaurado como característica generalizada, como también la capacidad de...

Close It Quietly Close It Quietly
DiscosHace 5 días

Frankie Cosmos – “Close It Quietly”

Casi como una poeta del “Hágalo Usted Mismo” o filosofía DIY de habitación adolescente estadounidense, emergió el nombre de Frankie...

The Center Won't Hold The Center Won't Hold
DiscosHace 1 semana

Sleater-Kinney – “The Center Won’t Hold”

¿Hasta qué punto se considera un cambio de dirección? Muchas veces se genera un debate cuando una banda decide incursionar...

Lost Girls Lost Girls
DiscosHace 2 semanas

Bat For Lashes – “Lost Girls”

Cuando Natasha Khan lanza un nuevo disco, un mundo lleno de posibilidades y de fantasía se abre. A través de...

Atonement Atonement
DiscosHace 2 semanas

Killswitch Engage – “Atonement”

Hoy en día, en la época del streaming, donde un single es más importante que un álbum, cuesta generar altas...

Schlagenheim Schlagenheim
DiscosHace 2 semanas

Black Midi – “Schlagenheim”

Históricamente, la energía proveniente de la juventud es un factor vital para el panorama del rock; una virtud que ha...

Patio 29 Patio 29
DiscosHace 3 semanas

Slowkiss – “Patio 29”

A veces se puede estar muy cerca del abismo y del fin. Allí, las experiencias y los recuerdos pueden ser...

Norman Fucking Rockwell Norman Fucking Rockwell
DiscosHace 3 semanas

Lana Del Rey – “Norman Fucking Rockwell!”

En 2011, Lizzy Grant lanzó la canción que la convertiría en la estrella con la que siempre soñó ser. Como...

Infest The Rats’ Nest Infest The Rats’ Nest
DiscosHace 3 semanas

King Gizzard & The Lizard Wizard – “Infest The Rats’ Nest”

King Gizzard & The Lizard Wizard vuelven a experimentar en el estudio, dando con su versión más pesada. En “Infest...

Publicidad
Publicidad

Más vistas