Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Kataklysm: Una tormenta sin truenos

Publicado

en

La cultura de los recitales en nuestro país ha cambiado de manera radical. Antes del nuevo milenio (hablando en específico de la música extrema) la oferta de conciertos era ínfima y sólo algunos artistas concretaban presentaciones en este lado del planeta, relegando los anhelos de los seguidores más acérrimos e instruidos del metal a un plano donde lo único concreto era soñar al respecto. Desde inicio del siglo XXI la situación cambió por completo y hoy, más de quince años después, la cartelera anual de conciertos incluye a bandas de todas las disciplinas y épocas, donde, por una parte, hay muchas incluso repitiendo sus incursiones periódicamente, en contraste con otras que realizan su debut en este territorio apenas unos años después de su nacimiento o, por el contrario, tras una larga existencia sin conocer Chile y su público. Si en el pasado faltaban opciones, hoy sobran, sin embargo, dicho fenómeno ha provocado que, al existir una gama tan amplia de espectáculos, la gente opte por asistir a ciertos eventos en desmedro de otros, ya sea por motivos económicos o de gusto, pero el punto es que siempre hay recitales que, o se llevan a cabo con el recinto a medio llenar o -con el pesar todos los involucrados- se cancelan.

En ese contexto acaeció el estreno del combo canadiense Kataklysm, quienes en poco más de veinticinco años han construido una carrera sólida en el death metal moderno, con su mezcla de elementos clásicos y contemporáneos, más una evolución hacia un sonido más melódico que les ha ayudado a masificarse y así lograr una ubicación cómoda en el panorama mundial. No obstante, su propuesta es bastante genérica y no sobresale entre sus pares, diluyéndose en las comparaciones que les posicionan en un plano secundario en un mundo, como el del death metal, donde la innovación y el virtuosismo han hecho del género uno de los campos más fértiles en la historia de la música.

Los nacionales de Cerberus y Recrucide, de amplia trayectoria, fueron los encargados de dar comienzo a la jornada frente a una pequeña cuota de público, esos entusiastas que siempre están ahí para apoyar a los emprendimientos locales, algo que no mermó ni las ganas ni la actitud de los músicos, quienes dieron lo mejor de sí mismos con el fin de demostrar el nivel profesional que existe en varios lugares de la escena chilena. Primero fue el turno de Cerberus, y tocaron material de sus tres larga duración (“Ebola” de 2002, “Redemption Of Demigod” de 2010 y “Agony Of Damnation” de 2015) en treinta minutos llenos de brutalidad y blasfemia, período en el que demostraron por qué llevan vigentes más de dos décadas y por qué son un referente del death criollo.

Puntuales a las 20:40, Recrucide, los autores del aclamado y premiado “Svpremacy” (2014), se apoderaron del escenario con su versión remozada del “metal-muerte”, algo que los presentes -que de a poco aumentaban en cantidad y entusiasmo- agradecieron en la medida que se entiende que, al igual que el acto principal, su consigna es renovar el sonido clásico mediante la incorporación de elementos frescos y una ejecución depurada, situación que se acentúa con la llegada de Rodrigo Alpe (nuevo guitarra líder), cuya incorporación apunta en esa dirección, revitalizando la puesta en escena del cuarteto y, por sobre todo, su fuerza creativa, cuyos frutos se verán en la proximidad cuando Recrucide publique el disco en el que han trabajado durante estos días.

Con la pista a medio llenar, Kataklysm inició su gira por Sudamérica, motivada por la promoción de “Of Ghosts And Gods”, lanzado en 2015. Eran apenas pasadas las 21:30 horas y, sin aspavientos aparte de la pista introductoria, partieron de inmediato con una pieza contundente y llena del “northern hyperblast” (blast-beats muy acelerados que constituyen el sello característico del grupo) como “Like Angels Weeping (The Dark)”, extraída de “Prevail” (2008), registro que goza de popularidad y de la venia de la crítica por sobre varios de sus pares. “The Black Sheep” es la primera muestra de su etapa reciente y destaca su acercamiento a los sonidos que imperan hoy en el circuito, aunque, de una manera mezquina y poco ambiciosa, replicante de estructuras manoseadas y predecibles, camino que también ocupan las siguientes “As I Slither” o “Taking The World By Storm”, pero con más toques extremos.

El panorama se corrigió con “At The Edge Of The World” de “Heaven’s Venom” (2010), de corte clásico, evocando los mejores momentos del grupo y de actos similares como Hypocrisy o Illdispossed, mientras que “The Ambassador Of Pain”, obertura de “Serenity In Fire” (2004), creaba un mosh pit que, hasta ese punto, no había aparecido. Maurizio Iacono, ex bajista del grupo y a cargo de la voz desde 1998, preguntó en varias oportunidades si la gente “estaba ahí o qué”, debido a la interacción escasa, algo que cambió recién en el último tercio del show. Así, pasaron “Manipulator Of Souls”, “Where The Enemy Sleeps…” y “Push The Venom”, en un ambiente oscilante que pareció no reconocer que el acto principal ya había comenzado.

Sin alejarse de la fusión death-groove metal en la que se encuentran atrapados, “Thy Serpent’s Tongue” y “Soul Destroyer”, más “Blood In Heaven” entre medio, exhibieron  la intención plasmada en “Of Ghosts And Gods”, que es en esencia lo antes mencionado, casi sin modificaciones, sin riesgos, sendero que además recorren “Serenity In Fire”, “Crippled & Broken” y “The Road To Devastation”, los temas que preceden al encore, donde “In Shadow & Dust” retoma ese lado más filoso que en algún momento auspició un futuro más trascendente para Kataklysm.

Elevate”, de su penúltima entrega, “Waiting For The End To Come” (2013), se acomoda bien para bajar el telón de una gira con esa vibra melódica que invita a la multitud a cantar y a participar, pero a su vez es fiera y luce los mejores atributos del death metal que alimenta sus entrañas. Tras la foto de rigor de la banda con el público a sus espaldas, se cerró el capítulo y, a decir verdad, la sensación que quedó fue un tanto extraña: más allá de la discutible falta de creatividad, Iacono no posee una voz poderosa y mucho menos versátil, por lo tanto, está varios pasos atrás de sus compañeros y es algo evidente. Como se indicó en el arranque de este texto, lo de anoche -con la excepción de los actos soporte nacionales que estuvieron a gran nivel- fue algo así como una opción más dentro de una cartelera-catálogo-menú cualquiera y su respectivo costo monetario, pero en esta ocasión se trató de un grupo de música y, como tal, la concurrencia reaccionó a tal elección.

Por Hans Oyarzún

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. Like Angels Weeping (The Dark)
  2. The Black Sheep
  3. As I Slither
  4. Taking The World By Storm
  5. At the Edge Of The World
  6. The Ambassador Of Pain
  7. Manipulator Of Souls
  8. Where The Enemy Sleeps…
  9. Push The Venom
  10. Thy Serpent’s Tongue
  11. Blood In Heaven
  12. Soul Destroyer
  13. Serenity In Fire
  14. Crippled & Broken
  15. The Road To Devastation
  16. In Shadow & Dust
  17. Elevate

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
Clic para comentar

Responder

En Vivo

The Offspring, Eterna Inocencia y BBS Paranoicos: Final de fiesta

Publicado

en

The Offspring

Es imposible no pensar en el contexto antes de plantearse cómo hablar de un show realizado en medio del avance del SARS-CoV-2, coronavirus que deriva en la enfermedad COVID-19, hoy una pandemia global. Es difícil no pensar en la ineptitud de las autoridades que, pese a la tardanza del virus en llegar a Chile, aún no toman las decisiones que podrían evitar un contagio a niveles terribles. Así, no es extraño que el show de The Offspring en nuestro país sí pudiera realizarse, aunque en la previa hubo múltiples cuestionamientos. La industria del entretenimiento está sufriendo en todo el mundo y, al final, este fue el último concierto quizás hasta cuánto tiempo más. Y eso está bien, y es lo correcto, por culpa de un virus que no ataca con fuerza a quienes van a eventos así, sino a los adultos mayores.

Sin embargo, este cierre de fiestas, pese a tener tanto en contra y tanto que analizar fuera del escenario, en el lugar donde la gente pone sus oídos, ojos, cuerpos y corazones, lo cierto es que presentó tres bandas que exploraron los lados más brillantes del punk, de todo lo que significa, ya sea el compromiso social –como hizo Eterna Inocencia–, con la rabia del pleno acto de vivir como hace BBS Paranoicos, o desde el lado de disfrutar el sonido como The Offspring. En una extraña burbuja con forma de cúpula como es el Movistar Arena, pudimos ver una comunidad unida, sin temores a una pandemia mundial. Y es que la fiesta fue completa para quienes asistieron, pese a la postal de personas con mascarillas (que se supone no sirven para enfrentar un posible contagio) o también las noticias que llegaban de la suspensión de múltiples eventos y actividades productivas del país, anticipándose a las autoridades, las grandes perdedoras de cualquier jornada en los últimos meses.

BBS Paranoicos abrió con puntualidad los sonidos a las 17:45 hrs., y lo hizo con “Sin Salida”, “Mis Demonios” y “La Rabia”, una triada que en poco más de cinco minutos dejó en claro el espíritu que inundaría la siguiente hora de música, que de forma exacta iba hilvanando canciones de furia, desesperanza o reafirmación del ser, como “Sanatorio”, “Mentira” o el hit “Ruidos”. En medio de eso, la gente saltaba al son de “el que no salta es paco” o de los gritos de “Piñera conchetumare, asesino, igual que Pinochet”. La banda respondía diciendo que era clave ir a votar, mientras lucían sus poleras negras con la leyenda “#APRUEBO” por delante, dejando su tradicional logo por la espalda.

Aunque el micrófono de Omar Acosta no tenía mucha claridad –algo que hacía que se perdieran parte de las letras–, la interpretación en todo sentido funcionaba perfecto. “Como Una Sombra” o “Calla y Espera” retumbaban mientras ya se pasaba de un millar a varios miles de personas en Movistar Arena. La parte de adelante fue siempre la más entusiasta y, aprovechando el espacio, incluso hubo un circle pit que probablemente contravino cualquier recomendación de distanciamiento social por el coronavirus, pero que a quienes estuvieron ahí no les importó. Igualmente, se hacía rara esa sensación de ver un show con tal nivel de compromiso social y, a la vez, notar que las ganas de formar parte del momento podían ser contraproducentes respecto a la salud pública. De todas formas, una hora después, tras el doblete entre “Irreparable” y “No Lo Veo Como Tú”, se cerró no sólo un show tremendo de BBS Paranoicos, sino también el inicio de esta extraña, pero potente jornada de punk.

La continuación no iba a ser menos fuerte con Eterna Inocencia. La banda argentina, que hace de la consigna social parte de las historias que cuentan, se atrasó cinco minutos de lo que supuestamente debía ser el inicio del show, aunque eso no mermó en la vibra de la gente o de los músicos. Nuevamente sería el micrófono del vocalista principal el que generaría problemas, esta vez dejando en un nivel más bajo del necesario a Guillermo Mármol, cuya labia es importantísima en cada track que se despachó, desde “Viejas Esperanzas” o desde “A Los Que Se Han Apagado…”. Lo más impactante de lo que hace el quinteto es cómo logran el sonido que tienen, que los acerca más a Bad Religion en la pulcritud que a conjuntos más desprolijos que ven en lo instrumental algo secundario. Sí, las letras y las convicciones de Eterna Inocencia son algo que los acerca al público y a una sociedad completa, con “La Risa De Los Necios” –dedicada al “cura obrero”, Mariano Puga– o “El Guardián” como ejemplos de ello. Pero también hay espacios como el instrumental después de “Le Pertenezco A Tus Ojos…” que dejan en claro cómo EI es muchísimo más en vivo que en estudio.

Episodio aparte fue el freno que la banda le dio al show por más de cinco minutos con el fin de que la gente amontonada dejara espacio para que atendieran a un chico que estaba con problemas de salud en la multitud. Cerrando con “Weichafe Catrileo”, canción inequívocamente destinada a la lucha en la que, pese al desvío lamentable que presenta la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sin duda que continúa, y que tras más de una hora de fuerza escénica también se pudo compartir con las grandes letras e interpretación de una banda de punk que es mucho más que eso a estas alturas para sus fans en nuestro país.

Cuando el reloj marcaba las 21:00 horas en punto, el recinto bajaba sus luces y las trompetas características de “Pretty Fly (Reprise)” –canción que cierra el icónico “Americana” (1998)– daban inicio al número estelar de la jornada. Y es que, luego de la enérgica rendición de los clásicos “Americana”, “All I Want” y “Come Out And Play”, no cabía duda de que los fanáticos de The Offspring ansiaban un baño de nostalgia tras casi cuatro años de espera y del reagendamiento dado por la contingencia en el territorio nacional. El triplete, ovacionado y disfrutado por los presentes hasta con bengala incluida, dejó en evidencia el excelente estado de la banda gracias a una perfecta ecualización que reverberó sin problemas en el globo. Tras dicho inicio, Dexter bromeó que este sería “probablemente el último concierto en el hemisferio occidental” y que, a pesar de todo, no podían cancelar tan especial reencuentro. El vocalista finalizó su humorística intervención no sin antes recomendar evitar el contacto físico para prevenir cualquier contagio relacionado a la pandemia que acecha al mundo por estos días.

Pausando el repertorio típico por algunos momentos, el cuarteto estadounidense presentó “It Won’t Get Better”, una de sus más recientes creaciones, ante una respetuosa audiencia que apoyó con palmas cuando la canción y los músicos lo requirieron. Luego, volvieron al ruedo con “Want You Bad”, “Session”, “Original Prankster” y “Staring At The Sun”, hitazos que encendieron al público y lo llevaron a iniciar diversos –y poco recomendados– mosh pits a lo largo de la sección. La voz de Dexter merece mención aparte, pues, a pesar de los años, llega a los tonos requeridos por la selección y es capaz de interpretar con la fuerza que una agrupación de este estilo demanda. Al finalizar un diálogo que sólo The Offspring puede llevar a cabo a la perfección, haciendo chistes sobre cómo Dexter, aparte de ser el liricista principal de la banda, también tenía un doctorado en virología, llegando a la hora de los covers. Y es que, tal y como lo reconocieron en el escenario, no habría grupo sin Ramones o sin la influencia de los hermanos Young.

Una vez terminado el homenaje, los norteamericanos versionaron sus tradicionales “Bad Habit”, “Gotta Get Away” y una emotiva “Gone Away” en piano, la que demostró el correcto estado vocal de Holland y constituyó una mezcla perfecta entre aterciopelados tonos de sensibilidad y el estruendo característico de la banda hacia el ocaso del tema. Luego, los éxitos insignes de la banda “Why Don’t You Get A Job?”, que incluyó unas pelotas plásticas de colores para interactuar con los fans, “(Can’t Get My) Head Around You”, “Pretty Fly” y “The Kids Aren’t Alright” sentaron precedente de que la potencia del grupo sigue incólume tras 34 años de carrera. Hacia el epitafio del periplo, y a modo de encore luego de un par de minutos de reposo, retornaron al escenario para finalizar con dos clásicos y un inesperado tributo a Pennywise, quienes tuvieron que restarse del evento a última hora dada la alerta de salud mundial. Cerrando con “You’re Gonna Go Far, Kid”, “Bro Hymn” y “Self Esteem”, The Offspring le puso broche de oro a una icónica noche en Movistar Arena, lugar que marca un hito de masividad en la historia del grupo en cuanto a conciertos en nuestro país.

Tomando las palabras de Holland en los últimos minutos del show, es menester mencionar que este fue, probablemente, el bastión final en un largo tiempo de eventos masivos en la industria de la música en Chile y en occidente. Sin embargo, eso no fue impedimento para el disfrute de miles de asistentes que llegaron y lo dieron todo en un espectáculo que logró llevarse a cabo de manera perfecta, pese a todos los contratiempos y dificultades que surgieron. Ciertamente, resulta muy importante tomar las recomendaciones del vocalista antes de despedirse: “Cuídense, por favor. Hasta la próxima”. Un incierto cierre temporal para el showbiz musical que promete un “hasta luego”, pero que desconoce qué tan pronto se reactivará el flujo normal y necesario de adrenalina y fervor que solamente las melodías pueden proveer a los habitantes de esta tierra.

Setlist BBS Paranoicos

  1. Sin Salida
  2. Mis Demonios
  3. La Rabia
  4. No Siento Culpa
  5. Eterno Retorno
  6. Sanatorio
  7. Mentira
  8. Ruidos
  9. Corazón Al barro
  10. Tanto Insistir
  11. Daño Permanente
  12. Recuerdos
  13. Como Una Sombra
  14. Cristales
  15. Calla y Espera
  16. El Regreso
  17. Ausencia
  18. Irreparable
  19. No Lo Veo Como Tú

Setlist Eterna Inocencia

  1. Viejas Esperanzas
  2. Encuentro Mi Descanso Aquí, En Este Estuario
  3. A Los Que Se Han Apagado…
  4. Trizas De Vos
  5. Abrazo
  6. A Elsa y Juan
  7. La Risa De Los Necios
  8. El Guardián
  9. La Mentira Sin Fin
  10. Cuando Pasan Las Madrugadas…
  11. Hazlo Tú Mismo
  12. Cartago
  13. Sin Quererlo (Mi Alma Se Desangra)
  14. Cassiopeia
  15. Le Pertenezco A Tus Ojos…
  16. Puente De Piedra
  17. Nuestras Fronteras
  18. Weichafe Catrileo

Setlist The Offspring

  1. Americana
  2. All I Want
  3. Come Out and Play
  4. It Won’t Get Better
  5. Want You Bad
  6. Session
  7. Original Prankster
  8. Staring At The Sun
  9. Blitzkrieg Bop (original de The Ramones)
  10. Whole Lotta Rosie (original de AC/DC)
  11. Bad Habit
  12. Gotta Get Away
  13. Gone Away
  14. Why Don’t Get You Get A Job?
  15. (Can’t Get My) Head Around You
  16. Pretty Fly
  17. The Kids Aren’t Alright
  18. You’re Gonna Go Far, Kid
  19. Bro Hymn (original de Pennywise)
  20. Self Esteem

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Ancient Dreams In A Modern Land Ancient Dreams In A Modern Land
DiscosHace 8 horas

MARINA – “Ancient Dreams In A Modern Land”

Dentro de la variada gama del pop alternativo que surgió en la década pasada, la carrera de Marina Diamandis es...

Van Weezer Van Weezer
DiscosHace 1 semana

Weezer – “Van Weezer”

Weezer ha lanzado una gran cantidad de discos de manera ininterrumpida durante los últimos años. Ni siquiera la pandemia de...

WINK WINK
DiscosHace 1 semana

CHAI – “WINK”

Como pocas veces en la industria, una ola internacional de música golpeó con fuerza en los últimos años. La era...

Cavalcade Cavalcade
DiscosHace 2 semanas

Black Midi – “Cavalcade”

Durante la última década, muchos prometedores nombres han pasado por la escena musical. Con un hype a veces indescriptible de...

Dry Cleaning Dry Cleaning
DiscosHace 2 semanas

Dry Cleaning – “New Long Leg”

Usualmente, al ver lo mal que lo pasa la mayoría de los habitantes del mundo, es difícil buscar una referencia...

Daddy’s Home Daddy’s Home
DiscosHace 3 semanas

St. Vincent – “Daddy’s Home”

Desde su debut en 2007 con “Marry Me”, St. Vincent ha adoptado una multiplicidad de personas para contar sus historias,...

Hella Love Hella Love
DiscosHace 4 semanas

Marinero – “Hella Love”

Marinero es el seudónimo de Jess Sylvester, músico de ascendencia mexicana que para este álbum abandona la bahía de San...

Seek Shelter Seek Shelter
DiscosHace 4 semanas

Iceage – “Seek Shelter”

Cuando lanzaron “New Brigade” y “You’re Nothing” en 2011 y 2013, respectivamente, los daneses de Iceage estaban en la cima...

G_d’s Pee AT STATE’S END G_d’s Pee AT STATE’S END
DiscosHace 1 mes

Godspeed You! Black Emperor – “G_d’s Pee AT STATE’S END!”

Durante 2019, previo a que el mundo entrara en su letargo y una pandemia no fuese más que un argumento...

Fortitude Fortitude
DiscosHace 1 mes

Gojira – “Fortitude”

Si hay algo que caracteriza a Gojira, es su preocupación por transmitir un mensaje tan potente como su música. Desde...

Publicidad
Publicidad

Más vistas