Contáctanos

En Vivo

Joe Bonamassa: Con saldo a favor

Publicado

en

En un año donde el concepto “deuda con Chile” se ha sobre utilizado, muchas veces sería necesario darle la vuelta a la frase y decir que “Chile tiene una deuda con” algún artista. Esto, porque no son pocas las veces donde el músico termina haciendo mucho más de lo que su público hizo por él. Anoche en el Teatro La Cúpula pasó algo así, mientras el norteamericano Joe Bonamassa dio el que sin duda será considerado en los recuentos de fin de año como uno de los mejores shows de 2013. No fue la gente que estaba en el recinto, heterogénea en looks, edades y formas de vivir la música, sino que la que no fue, por falta de interés o de dinero para costear una entrada en los sectores medios del recinto. Sea la razón que sea la que generó este efecto, se armó un foso gigante entre la “platea alta” y la cancha”, casi infranqueable para cualquiera. Suerte que al frente estaba Bonamassa y que con sólo 14 canciones y 110 minutos de show logró que todo saliera bien. Es que, a diferencia de los sets que presentaba en el resto de su gira, en Santiago el guitarrista sacó de inmediato la artillería pesada, sin introducciones acústicas o en solitario, y casi puntual a las 21:00 horas se subió al escenario con todo, rindiendo una versión aún más potente de su canción “Dust Bowl”, del disco del mismo nombre de 2011.

JOE BONAMASSA CHILE 2013 01

Desde el comienzo la banda que acompaña a Joe tiene el buen tino de dejarle el escenario a su disposición cuando se trata de los solos, extensos, armados con maestría y estructuralmente bien desarrollados. Así, cada canción, a excepción de un puñado, tuvo un par de minutos del artista agregando figuras y punteos. Probablemente la máxima “la improvisación requiere de un nivel altísimo de preparación” se aplica en este caso. Una cosa muy interesante del show fue la capacidad de la banda de salirse de los esquemas de blues tradicional, correspondiéndose a la fama de Bonamassa de ser no sólo una de las principales figuras del género, sino también de expandir las fronteras de lo que puede ser considerado como blues al mezclar otros estilos. Así, en “Song Of Yesterday” no es raro sentir un tinte zeppelinesco y que, además, sea incluido un fragmento de “Won’t Get Fooled Again” de The Who. O también, el toque de Rush y Deep Purple que se nota fueron sonidos que formaron al tecladista de Bonamassa, que –paréntesis estético- lucía más como un rockero progresivo que como un integrante de una banda de blues.

JOE BONAMASSA CHILE 2013 04

Todos esos matices hacen que la propuesta de Joe sea una cepa de rock puro, escindido de la taxonomía esclavizante bajo la que se someten muchos, pero que al mismo tiempo respete sus raíces, esas que son exudadas en el éxito “The Ballad Of John Henry”, canción que cerró el set previo al bis, que se extendió en una versión de más de quince minutos de duración, dejando ningún espacio para la duda de sus capacidades. Porque lo más llamativo del show fue que no sólo el guitarrista afiló las cuerdas en incendiarios solos, sino que también jugó con los in crescendos con prestancia y sentido del espectáculo, dejó silentes a todos y los obligó a ponerle atención a mínimos pero ecuánimes sonidos que le sacaba a su guitarra, antes de lanzar de nuevo una explosión catártica sobre otra.

JOE BONAMASSA CHILE 2013 03

El instrumento más notorio, además de la guitarra, fue el teclado, donde Derek Sherinian entregaba líneas paralelas de sonido, aumentando los cauces a través de los cuales fluían las canciones, esto a diferencia de la batería de Tal Bergman y del bajo de Carmine Rojas, que siempre trataban de apoyar y enfatizar el trabajo de Joe, en especial cuando aplicaba toques rítmicos con su guitarra. Entonces, cuando todos estos elementos se conjugan, y hay explosiones como la de “Slow Train” o momentos llenos de belleza como en “Django”, más se lamenta que hayan existido varios espacios vacíos en la audiencia, aunque también se explica por el extraño fenómeno de que Chile, un país bastante depresivo, no tenga mucha simpatía por el blues. Esto debe ser, probablemente, por la poca relación entre la música “negra” y los chilenos, fenómeno que se repite con el hip hop o con el jazz, que se concentran en nichos y no en masas ávidas de shows, como sí pasa con rockeros e indies.

JOE BONAMASSA CHILE 2013 05

Aunque la mezcla de ideas y sonidos resultaba siempre bien, en algunos momentos, con el blues más clásico como en “Someday After A While” o “Midnight Blues”, el público se mostró más cálido, probablemente porque en la heterogeneidad de las edades y backgrounds en la formación musical de cada uno, lo clásico siempre termina siendo el elemento cohesionador, tal como se notó en los últimos momentos de la noche con “Sloe Gin” y el cover de ZZ Top “Just Got Paid”, lleno de la misma picardía y matices extensos que la “balada de John Henry”.

JOE BONAMASSA CHILE 2013 02

Decir más sobre Bonamassa sería redundante, aunque merecido, pero hay que quedarse con el agradecido semblante de uno de los intérpretes de las seis cuerdas más respetado del orbe, indicando que era un “honor” tocar en un lugar como Chile, y que “nunca hubiera imaginado, cuando comencé a tocar a los 12 años, estar en un lugar como este”. Quizás frases para la galería, pero cuya sencillez las dota de sentido. En su primera visita a nuestro país, el oriundo de Utica, Nueva York, no sólo quedó con un amplio saldo a favor (si es que, erradamente, se le podía atribuir una deuda), sino que además confirmó en vivo sus pergaminos y denotó que sí es posible que un estilo o género sea simplemente música, y que fluya como tal. Eso, hoy por hoy, es un triunfo para los puristas y estudiosos como Joe.

Setlist

  1. Dust Bowl
  2. Story Of A Quarryman
  3. Someday After A While
  4. Who’s Been Talking
  5. Driving Towards The Daylight
  6. Slow Train
  7. Midnight Blues
  8. Spanish Boots
  9. Song Of Yesterday
  10. Django
  11. Mountain Time
  12. The Ballad Of John Henry
  13. Sloe Gin
  14. Just Got Paid

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Praxila Larenas

Publicidad
3 Comentarios

3 Comments

  1. Juan99

    14-Ago-2013 en 12:13 pm

    De cierta forma “me alegro” que se formen estos vacíos en los estadios. Creo que es la única manera que las productoras chilenas entiendan que sus precios merecen un límite.
    Además estoy seguro que si las entradas para este show como para el tremendo Springsteen que toca el próximo mes hubieran costado 30% menos, ambos conciertos tendrían tickets agotados.

    • Manuel Canto Carrizo

      20-Ago-2013 en 7:43 pm

      totalmente de acuerdo… de hecho me lo perdí por la mala fecha, la mala ubicación del concierto (el teatro la cupula parcializado es nefasto) y lo caro de las entradas.

  2. BonamassaAddict

    14-Ago-2013 en 9:52 pm

    Hay que entender que en este momento Bonamassa es un artista de nivel mundial. Uno de los mejores guitarristas del mundo. Toca con los grandes del blues como B.B. King, Warren Haynes, Eric Clapton entre otros. Sabe cuanto calza hoy en el mundo del blues y por eso cobra hasta 500 euros por una actuación en Europa. Si queremos ir a ver a grandes artistas del momento hay que pagar lo que ellos piden. No es sólo tema de las productoras¿O acaso, Lady Gaga, Bieber o One Direction cobran poco? Nos guste o no en el mundo donde gobierna el mercado, cada cual es dueño de cobrar lo que quiera. Y uno es dueño de ir o no, dependiendo de cuan fan uno sea del artista.

Responder

En Vivo

DIIV: Esquemas Juveniles

Publicado

en

DIIV

Aunque estamos en una época con la posibilidad de más estilos que nunca, lo que es más claro de ver son las convergencias, cuando existen cosas muy diferentes que tienen un punto de encuentro. Nadie podría decir que Mac DeMarco, Wild Nothing y DIIV suenan igual, pero estos tres actos, con popularidad en nuestro país, tienen una sensibilidad con las guitarras y los ritmos que los hacen convivir incluso en el mismo sello, Captured Tracks. Pero luego aparecen las diferencias, que tienen más relación con cómo se disponen en un escenario o cómo se disponen ante su propia música, algo que se reafirmó en una nueva visita de DIIV, enterando su tercera vez en Chile.

Antes, todo partió con un potente set de Adelaida. La banda de Valparaíso estuvo muy bien elegida para partir con la jornada, en especial por la energía desplegada, que redundó en una ovación del público al cierre de su show pasadas las 21:45 hrs., donde pasaron por canciones como “1999” y “Eco”, para cerrar con la explosiva “Cienfuegos”, en su mayoría tracks que pertenecen a “Paraíso”, el disco que editaron en 2017. Un sólido espectáculo de una de las bandas más potentes del rock chileno, cuyo repertorio está siendo rápidamente engrosado.

Tras 25 minutos de espera, y teniendo a la mitad de DIIV en los últimos minutos ajustando ellos mismos sus instrumentos, entró a escena la banda de Brooklyn, que de inmediato podía establecer su potencia. A diferencia de Wild Nothing o DeMarco, lo de DIIV es más potente en el proscenio, y ellos no caen en la autoindulgencia, pese a que las formas de Zachary Cole Smith pudieran hacer creer lo contrario. Toda la banda suena cohesionada y eso deriva en el peso escénico que proyectan. Mientras Zachary pareciera al comienzo un vocalista parco que no se interesa en que se le entienda poco, luego se denota que eso es parte de la estética mientras él está enfocado como láser en lo suyo, y también en la guitarra de Andrew Bailey, con quien se complementan perfectamente.

Además, esta energía enfocada y este sonido aplanador no caen en un saco roto, porque el público que llegó a Club Blondie (que, vale decir, cada vez suena mejor para bandas) estaba dispuesto a saltar y sentir este show como algo realmente relevante. Ya en “Human” y “Dopamine” la algarabía era tal, que gente de la audiencia hacía crowdsurfing y otros revoleaban la polera o lo que fuera en el aire, como si se estuviera alentando al equipo en el estadio, con una conexión envidiable.

Aunque se ha visto a DIIV varias veces en vivo, existe algo que hace que se vuelva a ellos. Y tal vez sea esa sensación de que, en medio de todos los esquemas que rodean lo que son y proyectan sus canciones, existe una banda que tiene mucho que entregar, enfrentándose al cliché de los conjuntos que suenan o se ven similar, y que en general tienden a restringir el caudal de energía. En temas como “Past Lives” quedaba en claro que no se trataba meramente de escuchar versiones como las oscuras rendiciones de los discos, sino que algo de mayor alcance explosivo, sin traicionar esas sensaciones.

No es que DIIV sea la banda más brillante del mundo. Tras entregar una canción nueva sin título, tocaron un minuto de algo ininteligible y esos son gestos contradictorios, pero al menos reposa algo de honestidad en ellos que los hace ser de lo mejor de su rebaño, algo que en el iluminado final con “Dust”, “Doused”, y luego el encore con “Wait” (en el cual Andrew salió con un sostén que una persona lanzó al escenario) quedó de manifiesto. Poco más de una hora y cuarto que explicitan a DIIV como parte de los actos en los que no se debe desconfiar, porque pese a seguir modelos que parecieran muy definidos, ellos aún son capaces de entregar algo que los separa de la indulgencia y la simplona sencillez, y es así como probablemente los neoyorquinos consigan el paso a la trascendencia.

Setlist

  1. (Druun Pt. II)
  2. Is The Is Are
  3. (Druun)
  4. Human
  5. Under The Sun
  6. Dopamine
  7. Sometime
  8. Oshin (Subsume)
  9. Incarnate Devil
  10. Bent (Roi’s Song)
  11. Past Lives
  12. Nueva canción
  13. Healthy Moon
  14. Loose Ends
  15. Dust
  16. Doused
  17. Wait

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Undertow Undertow
DiscosHace 2 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 3 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 1 semana

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 1 semana

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 2 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: