Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Iron Maiden en el Nacional

Publicado

en

Iron Maiden
The Final Frontier World Tour
Estadio Nacional
Domingo 10 de abril de 2011

Así mismo debiera ser el texto en la placa del monumento que tienen que hacerle a Iron Maiden, cerca de donde está “el pilucho” en el Estadio Nacional después de su último concierto en nuestro país. No sé con que otra frase o adjetivos puedo compartir la magnitud de lo que muchos tuvimos la suerte de ver y sentir.

La sexta visita a Chile de estos maestros tenía varios detalles que lo hacían tan o mas especial que el 2001 cuando vinieron por primera vez con Dickinson & Smith. Vamos por parte…

Durante casi 20 años haciendo el esfuerzo de venir a tocar, como el ’92, que estando en Chile -presentación programada para el 23 de Julio en la Estación Mapocho- no tocaron. ¿Las razones? La Iglesia (principalmente el Cardenal Medina y el asesor en temas religiosos de Patricio Aylwin, Humberto Lagos) y el gobierno consideraron al Jefe Harris y su piño un “grupo que promueve conductas relacionadas con el satanismo”.

El ’98 se anunció una nueva versión del internacional “Monsters of Rock” programado para el 10 de Diciembre en el Velódromo del Estadio Nacional. La entrada era Panzer, Criminal, Helloween y Slayer; y el plato de fondo, Maiden. ¿La razón? Augusto Pinochet estuvo preso en Inglaterra, de donde proviene la doncella. La política nuevamente, una mierda. El reemplazo fue Anthrax.

Para su concierto del 9/3/08 en la famosa Pista Atlética, las 28.000 entradas que se pusieron a la venta duraron un huevo. Se pidió a gritos el Estadio Nacional, de parte de la hinchada, de la productora y de la banda misma. No hubo caso, el Heavy Metal siendo atacado por la gente estúpida y miedosa que por ser algo que no entienden (porque no lo sienten) nuevamente no le dan cabida. Para el ’09 se pidió nuevamente el Nacional, pero se derivó al Club Hípico.

Aunque haya ido mas gente al concierto anterior a este, este fue el grito de victoria, se levantó la copa, ahora venía la celebración. Tocar en el Estadio Nacional fue como ganar un mundial de fútbol. Bruce Dickinson por fin pudo cumplir la promesa que hizo en 2008 en la Pista Atlética después de “The Trooper” y antes de “Wasted Years”, para dar cabida a la gente que quería ver a la banda y quedó afuera.

Y para remate (y también para terminar esta eterna intro) Sam Duna, antropólogo canadiense metalero, creador de documentales como “Metal: a Headbanger’s Journey”, “Global Metal”, “Rush: Beyond The Lighted Stage” y el mismo “Flight 666”, vino con su equipo a grabar el concierto para lanzarlo en DVD (al igual que el de Mötorhead el sábado) en conjunto con el concierto del viernes en Argentina, en formato HD y una “cámara-helicóptero” que parecía un ovni y registraba ángulos que hay que esperar a ver.

Estos detalles decoraron este concierto, lo que lo hacía muy especial. Ahora, a lo que vinimos…

Kingdom of Hate fue la encargada de patear la pelota. Tuve la mala cueva de llegar afuera del estadio cuando estaban tocando el último tema de su corta presentación. Se decía que prendieron el ambiente más allá de lo que la gente esperaba. Muy bien para una banda con historia y trayectoria, recuerden que los ex-Necrosis recibieron la burla hace más de 20 años atrás en televisión por parte de Don Corleone.

Los californianos Exodus, comandados por Gary Holt y promocionando por tercera noche consecutiva en Chile su último disco “Exhibit B: The Human Condition”, siguieron calentando el ambiente. Junto a Metallica, creadores del Thrash Metal, hicieron cabecear a gran parte del estadio, tocaron clásicos del género como “Bonded By Blood” y “The Toxic Waltz”, entre otros. Se fueron ovacionados, más que merecido, pero estamos acá por Maiden.

Sam Dunn sale al escenario a contarnos lo de la grabación de este concierto (con un traductor horrible) y que 2 noches atrás habían grabado a los argentinos, por lo que teníamos que demostrar que éramos mejor público que ellos. Un lienzo gigante que decía “IRON MAIDEN: CHILE ES TU CASA. UP THE IRONS” colgaba del techo del Estadio Nacional, una fiesta.

Y vino “Doctor Doctor” de UFO y EL PRIMER CONCIERTO DE HEAVY METAL EN LA HISTORIA DE NUESTRO PAÍS EN EL ESTADIO NACIONAL.

Se apagan las luces y empezó la intro. “Satellite 15” daba el vamos a esta impresionante noche. En las pantallas podíamos ver el video introductorio, conservando el mismo tema que envuelve a su último álbum “The Final Frontier”, el espacio y Eddie dando vueltas por ahí como de costumbre.

A pesar de que vivimos en una sociedad donde se valora todo lo banal y no lo honesto y/o artístico y estamos rodeados de mierda, la vida de los que escuchamos Rock/Metal tiene un momento de intimidad colectiva, donde estamos todos juntos y todos remamos para el mismo lado, donde no existen los problemas ni las preocupaciones, donde la unión es inminente e inevitable, donde sólo existe una bandera y donde lo único que realmente importa es que la banda que queremos ver y que ha marcado nuestras vidas y personalidades va a salir a tocar, ese pequeño momento donde el suspiro se transforma en un grito que sale del alma, te recorren los escalofríos y la euforia hace que gritemos al doble de nuestra capacidad, en ese momento Nicko McBrain le pega a la caja y ya estamos en “The Final Frontier”.

El Jefe Steve “Harry” Harris con el escudo de su querido “West Ham United” en su bajo, junto a los “three amigos” Dave Murray, Adrian Smith y Janick Gers con cara de cumpleaños, y de atrás viene corriendo el gran Bruce Dickinson para dar un salto y en ese segundo ya se ganaron al público, las cartas ya estaban arriba de la mesa. El primer single de su última producción pegó bien y demostró que, a pesar de ser mucha menos pesada y potente que “Aces High”, el efecto logrado es el mismo, todos felices, todos saltando, todos cantando y todos rendidos ante este regalo que nos daba la vida misma. El escenario extraordinario, un fondo negro con luces blancas que nos hacían sentir en el espacio y unas pantallas gigante de EXCELENTE CALIDAD, algo poco común en conciertos de nuestro país.

“El Dorado” -canción ganadora del Grammy- fue la encargada de seguir. Como fanático de Maiden tengo que decir que este tema siempre fue de mi gusto, pero no era de las que me tenían impacientes por escuchar, pero en vivo es otra cosa, el galopeo de Harris te hacía rebotar el cerebro con el cráneo y Dickinson, a sus 52 años, corriendo y saltando para todos lados, llegando a todos los tonos y no desafinando nunca, es una cosa única en su especie.

Ya habían salido las bengalas y nos pegan con “2 Minutes To Midnight”. Palabras sobran, clásico de clásicos. Dickinson y sus ya típicos “Scream For Me” provocando que todos hayamos despertado hoy con las gargantas rasposas y afónicos.

“The Talisman” era, personalmente, una de las mÁs esperadas del nuevo disco. Podemos decir que es una típica canción de Maiden de los últimos 10 años. Intro lenta, al medio pesada y de 8 minutos mas menos, pero verla en vivo fue impresionante. Repito, Dickinson a su edad, llegando a todos los tonos, cantando con el alma provocando escalofríos en el coro, es algo único en su especie, realmente impresionante. Buenos solos y las diferentes estrofas con el galopeo característico de esta banda, realmente la sensación era indescriptible y muy emocionante, hasta las lágrimas.

Luego, Bruce se dirigió a la hinchada en nombre de la banda, nos contó lo del DVD y lo de las infinitas giras de Maiden, y que tocar en Chile, era como tocar en casa: “Coming Home” también de “The Final Frontier” fue la siguiente, coreada por gran parte del estadio, algo más que positivo, pensando que generalmente no mucha gente está al tanto de las últimas producciones, acá la cosa fue al revés.

Ahora vino uno de los “nuevos clásicos” de la última década, “Dance Of Death” y el gigante telón del mismo disco del ’03 fue la siguiente. El mismo extracto de Shakespeare que en ’04 cuando promocionaban dio el vamos a la guitarra acústica de Janick Gers, mientras el “Air Raid Siren” nos relataba una historia para enfriar los huesos. Me sacó el sombrero ante la ejecución de esta canción, tuvo de todo y muy intenso, solo ellos pueden crear una atmósfera tranquila y misteriosa para darle paso a la velocidad, fuerza, potencia, brutalidad y pasión. El solo de Janick Gers demuestra que ninguno de los 3 guitarristas sobra, todos aportan con lo suyo y no se debe solo a algo de imagen, curioso que Janick Gers y Adrian Smith llevan exactamente la misma cantidad de años siendo miembros oficiales de Iron Maiden.

La infaltable “The Trooper” fue la siguiente, muchos “simpatizantes” (no hinchas) de Maiden critican la repetición de esta canción en sus conciertos, pero esta es distinta, es un clásico no solo de Maiden, si no de la música contemporánea en general, por historia no podía faltar. Ver a Smith, Murray, Gers y Harris parados juntos al frente en los monitores, mientras Dickinson arriba de McBrain con la bandera de la “Union Jack” nos relata la historia de la Batalla de Balaclava en 1854. Los escalofríos acá ya eran algo común, la pasión y emoción que transmiten hace que la gente se identifique con ellos. Las bengalas salían cual clásico del fútbol y estaban todos saltando: blancos, negros, católicos, judíos, satánicos, ricos, pobres, viejos y niños levantando el puño y coreando el clásico coro, podrían hacer un concierto tocando 19 veces esta canción y el resultado sería el mismo.

“The Wicker Man” reventó el ambiente ya con el clásico “Your Time Will Come” cada vez que Dickinson nos hacía cantar el coro. Smith se lució con el solo junto a Gers, para dar paso a Murray que al igual que en toda la noche nos deslumbró con sus solos de 10 mil notas por segundo. Llegó el turno en que Bruce nos contó que iban volando arriba de Japón cuando ocurrió el terremoto/maremoto, que estaban tristes por los fans de Maiden que quedaron con ganas de verlos al igual que por toda la gente que se vio afectada por el desastre, que al ser fans de Maiden somos todos hermanos bajo una misma bandera, lo mismos colores, “Blood Brothers” fue cantada con el alma por todos los asistentes.

“When The Wild Wind Blows”, la tercera canción más larga en la discografía de Maiden fue la última de “The Final Frontier”. 11 minutos de maestría pura, pasando por variedad de estilos, momentos cancheros, otros progresivos y lentos, realmente espectacular, debe ser lejos uno de los puntos altos de su nuevo álbum. Si había una canción inesperada fue la siguiente…

“The Evil That Men Do” dejó la cagada, por como dije antes, no creo que alguien se la haya esperado y porque salió el “nuevo” Eddie, impresionante. No hay duda que los avances en la tecnología hacen que Eddie cada vez vaya mejorando en producción y movilidad, era realmente gigante, Steve Harris le llegaba a la cintura, imagínense Dickinson. Nunca había visto a los 7 arriba del escenario TOCANDO, así es, le pasaron una guitarra después de ir a molestar a Janick Gers y así terminaron la canción con 4 guitarristas arriba del escenario, ¿que tal?

La canción mas “estadio” no podía faltar, nos tocó “Fear Of The Dark”. El típico “Ooh ooooh…” fue escalofriante, todos coreando, alumbrando con teléfonos, encendedores, lo que fuera. Mucho más no se puede decir. Llegó la canción insigne, el himno, la única canción que nunca han dejado de tocar en vivo desde que Steve Harris formó la banda el ’75: “Iron Maiden”. Acá nos dejaban en claro que hagamos lo que hagamos, estemos donde estemos “Iron Maiden’s gonna get you no matter how far”. La expectación era gigante por la rutina que ya conocemos, pero que no nos cansa nunca, el solo de bajo de Steve Harris para que saliera detrás de la batería Eddie. Sus manos se asoman por los costados y su gigante cabeza con ojos rojos nos hipnotizaba con la mirada a todos, totalmente a todos, vi hasta pacos y gente de seguridad dando vuelta la mirada para mirar al escenario, no se les puede culpar.

El pequeño receso de 1 o 2 minutos para que sonara “Woe to you oh earth and sea…”, debe ser la canción mas conocida de la doncella, “The Number Of The Beast” fue cantada desde abajo por todos. La intensidad y furia arriba del escenario es algo realmente único, por más que uno la escuche un millón de veces jamás va a aburrir y mucho menos en vivo. “Hallowed Be Thy Name”, otro clásico y a mi gusto, el mejor momento de la noche, nuevamente salieron las bengalas mientras Bruce relataba las revelaciones y experiencias de este hombre que va caminando a su ejecución, realmente emocionante.

Dicen que cuando uno lo pasa bien y disfruta, el tiempo vuela. Este concierto fueron las 2 horas mas cortas y rápidas de mi vida, lamentablemente llegaba el final pero con un clásico también inesperado: “Running Free”. Canción inmortalizada en el primer disco con Paul Di’Anno, donde Bruce aprovechó de presentar a la banda, la que fue más que aplaudida y vitoreada por la hinchada.

Muchos critican a Maiden, los tratan de repetitivos cuando tocan las mismas canciones. Cuando no lo hacen, las críticas dicen que no tocan clásicos. Cuando repiten canciones ocurre porque a diferencia de otras bandas, Maiden es la única que tiene un público renovable, cada vez mas niños van a los conciertos, para muchos esta fue su primera vez y tienen mucha suerte, da lo mismo que hayan miles que los hayan visto antes, también hay miles que los están experimentando por primera vez en esta gira.

Esto es lo que hace grande a esta banda, hacen lo que quieren. Si se hubiesen querido vender y ganar millones por tocar y cantar estupideces ya lo habrían hecho hace rato. Son de verdad, por lo mismo la gente se identifica con ellos, son reales y humanos, leales a lo que dicen y a lo que representan, la gente que hace eso es menor a la que no lo hace, por eso llegan al espíritu y marcan tanto. Díganme cual otra banda que tenga mas de 30 años editando discos siga llenando estadios, tocando más material nuevo (entiéndase de los últimos 10 años) que el que los hizo mundialmente reconocidos. No son viejas glorias, no viven del pasado, viven del presente, al igual que en toda su carrera.

Maiden ya es más que una banda. Es un estilo de vida, una forma de ver las cosas, es no dejarse pasar a llevar y darle para adelante con lo que uno cree. Todos somos troopers, aguante Iron Maiden y el West Ham, UP THE IRONS!

Fotos por Sebastián Jiménez

Publicidad
10 Comentarios

10 Comments

Responder

En Vivo

Cómo Asesinar A Felipes: A toda máquina

Publicado

en

Cómo Asesinar A Felipes

Tuvieron que pasar largos meses para recuperar, en parte, la valiosa experiencia de ver música en vivo. Y es que, pese a que la pandemia aún no se acaba ni se controla y los cuidados deben seguir al pie de la letra, las libertades que permiten la realización de eventos –bien organizados– nos ha devuelto la posibilidad de retomar el curso sobre los escenarios. Buena noticia para el público y también para músicos, técnicos y trabajadores de la industria.

Ese es el caso del ciclo Cultura Re-activa, organizado por Santiago Fusión, que en su última fecha se anotó con el lanzamiento de “MMXX” de Cómo Asesinar A Felipes, quienes, puntuales sobre el escenario del Teatro Nescafé de las Artes, se conectaron entre teclas y cables para interpretar de manera íntegra su último trabajo, no sin antes dar paso a Cinema Tornamesa, el proyecto de DJ Spacio (acompañado de Milton Russell en el contrabajo) que mezcla imágenes de cine clásico, soundtracks, beats y samples, y se encargó de abrir el show.

Cómo Asesinar A Felipes ha sabido sintetizar de buena manera una etapa donde los sintes son clave en su propuesta, y así se preparó a la audiencia, con la fina selección de DJ Spacio y los interludios a cargo de Sebastián Vergara quien, a un costado del escenario y tras cada cierre de telón, dio vida a correctas melodías acompañado de un modular. El show precisó de aquellos interludios, ya que el desafío técnico era mayor.

La banda entró en escena con su nueva configuración cien por ciento electrónica y una buena presentación de “MMXX”, sin embargo, aquel formato –al menos en esta pasada– pareciera no apreciarse bien ni conectar con una audiencia más grande. Así, la idea de intimidad del quinteto, a solas con sus máquinas y artilugios, a ratos se perdía en dinamismo y por las dimensiones del teatro (que estaba a toda capacidad), pero sí se valió de un siempre buen juego de luces y gráficas que fortalecieron la presentación de los siete temas de “MMXX”. El oficio de Koala Contreras en la voz, y la habilidad de todos en este desafío, puede llenar cualquier vacío y sorprender de variadas formas en todos los niveles, especialmente en las irrupciones de “Debes Saberlo” o “Persiste/Cuestiona”, dos de los temas más inquietos del set.

Una vez más, y tras un nuevo cierre del telón, Sebastián Vergara tomó el modular para un nuevo interludio. CAF planteó en escena dos shows totalmente diferentes y completísimos, marcando las dos etapas de la banda, jugando con lo nuevo y lo clásico, e interpretando canciones de casi todos sus discos. El desafío técnico significó desmontar la cuadrada configuración electrónica y montar el formato tradicional, y la sorpresa y entusiasmo del público se hizo notar, quienes –más prendidos que en la primera parte– corearon en su totalidad el repertorio clásico.

Ya instalados para mostrar los hits, Koala dio el vamos con “Pájaros En Contra”, y qué bien se sintieron los primeros compases de la batería de Felipe Salas, que una vez más demostró su increíble destreza y calidad en “La Puerta No Se Abre Sola”, “Nunca Será Lo Mismo” y en todos los cambios de ritmo e intensidad de “Disparan” (Chino Moreno incluido en el sample).

Lamentablemente, la banda no contó en escena con su clásico Rhodes ni Marcos Meza, lo que podría haber sido una interesante sorpresa, sin embargo, las teclas sustituidas hace rato inteligentemente por el saxo de Cristian Gallardo dan claridad y dinámica a los arreglos en vivo, que es donde tiene la libertad de jugar e improvisar, demostrando por qué es un nombre fijo para los vientos. Luego de despedirse tras el grueso del repertorio, el público ansioso por una más coreó hasta el rápido regreso de la banda para terminar con el himno “Nada Más, Nada Menos”, coronando el regreso de CAF a un escenario grande junto a su gente.

Las dos versiones de CAF que se pudieron ver este miércoles en el Teatro Nescafé de las Artes, demuestran la interesante e inquieta evolución de una banda que siempre empujará sus límites, y sobre el escenario son un bloque en extremo cohesionado y que contagia a cualquier audiencia. El desplante mostrado –ahora y siempre– deja en claro que Cómo Asesinar A Felipes es probablemente, y hace rato, uno de los mejores shows para ver en vivo, y lo de anoche probablemente dejó a sus secuaces ansiosos por el próximo crimen.

Setlist

  1. MMXX
  2. Hemos Vuelto del Abismo
  3. Ahora es Cuando
  4. Debes Saberlo
  5. No Hay Cómo Frenarlo
  6. Persiste/Cuestiona
  7. Se Repite
  8. Pájaros en Contra
  9. Operación CAF
  10. La Puerta No Se Abre Sola
  11. Caen
  12. Nunca Será Lo Mismo
  13. III
  14. Disparan (Fill the Skies)
  15. Ha Vuelto a Pasar
  16. Nada Más, Nada Menos

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Bloodmoon: I Bloodmoon: I
DiscosHace 1 mes

Converge & Chelsea Wolfe – “Bloodmoon: I”

Hay veces en que las colaboraciones no terminan de cuajar, y otras en que suena a algo completamente diferente a...

Things Take Time, Take Time Things Take Time, Take Time
DiscosHace 1 mes

Courtney Barnett – “Things Take Time, Take Time”

Cuando Courtney Barnett irrumpió y su nombre ganó un espacio privilegiado en la exitosa y explosiva escena australiana, una de...

An Evening With Silk Sonic An Evening With Silk Sonic
DiscosHace 2 meses

Silk Sonic – “An Evening With Silk Sonic”

Los talentosos Anderson .Paak y Bruno Mars dejaron sensaciones más que positivas cuando dieron a conocer “Leave The Door Open”,...

The Nearer The Fountain, More Pure The Stream Flows The Nearer The Fountain, More Pure The Stream Flows
DiscosHace 2 meses

Damon Albarn – “The Nearer The Fountain, More Pure The Stream Flows”

Inagotable y cada vez más camaleónico. Algo tiene el imaginario que está construyendo Damon Albarn que, con cada día que...

Comfort To Me Comfort To Me
DiscosHace 2 meses

Amyl And The Sniffers – “Comfort To Me”

Una de las piedras angulares del punk, como filosofía, consiste en abrazar las imperfecciones, reconocerse como seres desprolijos y enaltecer...

CRAWLER CRAWLER
DiscosHace 2 meses

IDLES – “CRAWLER”

Para todos fue una sorpresa el día en que IDLES publicó la melancólica “The Beachland Ballroom”, donde, a un ritmo...

Sympathy For Life Sympathy For Life
DiscosHace 2 meses

Parquet Courts – “Sympathy For Life”

El indie rock de Parquet Courts es bastante sui generis dentro de los márgenes difusos que la crítica le ha...

Engine Of Hell Engine Of Hell
DiscosHace 2 meses

Emma Ruth Rundle – “Engine Of Hell”

Mientras Emma Ruth Rundle se dedicaba a preparar lo que sería su quinto disco, la pandemia y las cuarentenas golpearon...

Valentine Valentine
DiscosHace 2 meses

Snail Mail – “Valentine”

En situaciones de crisis, es complicado alinear las emociones con lo que se piensa o analiza, pero ese acontecer no...

Twin Plagues Twin Plagues
DiscosHace 2 meses

Wednesday – “Twin Plagues”

La actitud con la que Karly Hartzman trata la guitarra en los primeros minutos de “Twin Plagues”, canción que abre...

Publicidad
Publicidad

Más vistas