Contáctanos

En Vivo

Garbage: Cerca de la revolución

Publicado

en

Shirley Manson alegó, como si se le debiera reprochar de antemano, que con el paso de los años se ha vuelto más parlanchina y buena para los discursos de corte político. Ella nos decía hace unos meses que “siendo mujer tienes que ganarte un lugar, y aun así habrá gente dudando de ti”, y en esos segundos de candidez ella también dudaba de ese lugar que tiene en el firmamento del rock alternativo. Manson se veía dubitativa por tres segundos a la mitad de un adrenalínico show, pero luego volvió a la carga pidiendo más humanidad, menos patriarcado, y menos odio. Shirley en medio del regreso de Garbage a Chile, y justo en un día donde el sexismo nacional fue vergüenza internacional, ponía su grano de arena para una revolución que está lejos de consumarse, pero que cruza la obra más vital de una agrupación que no sólo es dotada técnicamente, sino que también en las sensaciones que genera en sus fanáticos.

La anterior visita del conjunto tuvo la energía del debut, la entrega de la espera extensa y las canciones más grandes que la vida para sostener el espectáculo técnicamente perfecto del conjunto, pero con la confianza que les entregó “Strange Little Birds”, su mejor disco en dos décadas, Garbage tiene el margen para que Shirley diga también las cosas que importan y también las que entretienen, aumentando el grado de calidez existente.

El retorno de la banda a nuestro país, en su primera de dos fechas en el Teatro Caupolicán, fue precedido por un breve set de Lucybell, que partió puntualísimo a las 20:15 hrs. ante poco más de mil personas que reaccionaron de inmediato ante “Eclipse”, un clásico del debut de la banda, “Peces” (1995), para luego golpear con “Sálvame La Vida”, un hit de 2004, ambas coreadas y aplaudidas por la gente que luego no sería tan receptiva con los muy buenos sencillos del disco que –supuestamente– el trío lanzará el próximo año. “Salté A Tus Ojos” es una gran balada, en tanto que “Cuando Me Acerco A Ti” hace convivir muy bien la voz electrónica de antaño con el final al estilo power trio que tanto les agrada. Luego de una débil “Ave Fénix”, “Sembrando En El Mar” ganó reacciones potentes de la audiencia, lo que se apagaría con “A Perderse” para luego acabar a lo grande con “Mil Caminos”, cuando ya el recinto contaba con el 80% del público total, de pie aplaudiendo a los nacionales que sonaron bien y que pudieron meter todas sus épocas en 35 rápidos minutos.

Media hora exacta después del fin de lo presentado por Lucybell salió al escenario Garbage, y aunque no venía Butch Vig, ausente por problemas de salud y siendo reemplazado por Eric Gardener (igual que en el inicio de la gira), eso no era impedimento para que el sonido del show siguiera siendo clínico. Mal que mal, aún sin Vig está Duke Erikson y Steve Marker en el escenario, quienes como buenos productores se obsesionan con el resultado de lo que disponen en materia de sonido. Desde “Supervixen” en adelante que esta calidad estuvo presente, aunque desde temprano también Shirley tendría líos con su retorno, evidentes y –al parecer– sin posibilidades de resolución en toda la jornada, lo que no redundó en acortar el set o descargos contra la gente, también denotando los años de experiencia de la escocesa.

Obviamente, las reacciones más virulentas eran con los hits. “I Think I’m Paranoid”, “Stupid Girl” y “Special” eran recibidas como un karaoke colectivo, y con la reminiscencia de la efervescencia del debut de la banda en octubre de 2012, también ante un Caupolicán repleto. Pero en ese momento la agrupación venía con un disco de retorno bajo el brazo que no era muy llamativo. “Not Your Kind Of People” (2012) era correcto, pero sus sencillos, exceptuando la dinámica y exagerada “Automatic Systematic Habit”, no eran lo que más movía a la gente, algo que anoche se repitió con “Blood For Poppies”, único vestigio de ese disco que tocaron este año. Claro, las cosas son muy diferentes con el sólido “Strange Little Birds” y las posibilidades que expandió para las cosas que la banda tiene que decir.

Ahora, contra la catarsis de “Why Do You Love Me” o de “Sex Is Not The Enemy” existen tracks oscuros y con desarrollo largo, como la impactante “Blackout” o la apesadumbrada y solitaria “Night Drive Loneliness”, o incluso el lamento con ansias de revancha de “Even Though Our Love Is Doomed”, todas canciones que superan los cinco minutos en sus versiones de estudio, y que en vivo no tienen problema con extenderse un poco más, dejando en claro el estado psíquico y físico de estos sentimientos en movimientos angustiosos, ansiosos y urgentes de Shirley, lo que fue azuzado por la falta de retorno y esa necesidad de taparse un oído o ambos a la vez, apoyando el micrófono en el atril con cubierta de animal print.

Shirley Manson opera como una vocera de los derechos de la mujer hoy por hoy, no de una manera tradicional, sino que cruzándolo con su trabajo musical y siendo más que simplemente una voz. En el escenario mezcla su calidez con la gente, con el público, y les hace sentir que ella es parte de los incomprendidos, de los mirados en menos, de los dejados de lado. Se refiere a la comunidad LGBTI sin preciosismos ni una mirada altiva, sino que desde la empatía con el dolor y desde el conocimiento de las trabas que deben superar para poder vivir en paz. No sabe si culpar al capitalismo, al patriarcado o al destino, pero sabe muy bien que las canciones de Garbage logran identificar a los que sufren del lado más injusto de la vida, y a ellos dedica tracks como “Bleed Like Me” y, de forma implícita, “Queer” más adelante.

La gente nuevamente –así como en 2012– logró enganchar con Shirley, y es esa candidez la que sacó a la cantante de la frustración de sus problemas técnicos, que nunca la dejaron en paz, y que aun así derivó en una entrega casi impecable, con la sola excepción de “Why Do You Love Me“, cuyo final no sólo la encontró a ella fuera de tiempo, sino que también a Eric Gardener.

Tras un explosivo tridente final del main set con “Vow” (con extractos de “Don’t Hurt Yourself” de Beyoncé), una oscura “Only Happy When It Rains” y una intensa “Push It“, vino el encore con “Queer“, la sorprendentemente coreada “Empty“, elevada a un estatus de neoclásico, y un cierre con el Caupolicán entero saltando con “Cherry Lips (Go Baby Go!)“. Una jornada de discursos sentidos (y con sentido) y canciones infalibles, con Garbage mejorando incluso sobre su propia perfección con grandes canciones en uno de los mejores momentos creativos de su carrera. Tal vez en “Even Though Our Love Is Doomed” la letra diga que están “desesperados por una revolución“, pero de que están cerca de generarla o al menos de impulsarla, ciertamente lo están.

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. Supervixen
  2. I Think I’m Paranoid
  3. Stupid Girl
  4. Automatic Systematic Habit
  5. Blood For Poppies
  6. The Trick Is To Keep Breathing
  7. Sex Is Not The Enemy
  8. Blackout
  9. Magnetized
  10. Special
  11. #1 Crush
  12. Even Though Our Love Is Doomed
  13. Why Do You Love Me
  14. Night Drive Loneliness
  15. Bleed Like Me
  16. Shut Your Mouth
  17. Vow
  18. Only Happy When It Rains
  19. Push It
  20. Queer
  21. Empty
  22. Cherry Lips (Go Baby Go!)

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
2 Comentarios

2 Comments

  1. Sergio soto gamboa

    16-Dic-2016 en 1:08 am

    Como dije antes, el sabado fui a papa roach en el cariola y el sonido era pesimo, aca en el caupolican con la primera canción de lucybell el sonido era claro y potente, luego con garbage solo se noto perfección en cuanto a sonido y presentación… hace tiempo que no disfrutaba tanto de un sonido tan claro y definido, con una banda tan bien armada… buen lugar y espectacular show!

    • javier

      23-Dic-2016 en 5:15 pm

      hmm, mira tú. yo he ido hace unos años atras a 2 conciertos en el caupolican ( mondo cane y dir en grey) se escuchaba como el hoyo en ambos, aunque por tu comentario deduzco que los sonidistas eran los callampas, no creo que tengas mal oido, yo he ido al Teatro Nescafe de las artes y al Movistar Arena en donde el sonido sí era de calidad.

Responder

En Vivo

Septicflesh + Fleshgod Apocalypse: Colosales

Publicado

en

Septicflesh

En todas las ocasiones en que la sangre ha reemplazado a la tinta y ha teñido las páginas de HumoNegro con el propósito de hablar acerca del death metal, ha sido un deber el reconocimiento de la trascendencia del género en la historia de la música extrema y de cómo su proliferación ha sido capaz de revitalizar de forma constante a gran parte del espectro. Tal vorágine se ha gestado durante más de tres décadas, período donde ha experimentado la manera en que, desde sus entrañas, la esencia indómita y vehemente que caracteriza al estilo ha mutado a través del tiempo, incorporando elementos y sobre todo nuevas perspectivas creativas, asesinas del letargo. En ese sentido, Septicflesh y Fleshgod Apocalypse, protagonistas de la velada en Club Blondie y debutantes en Chile, ostentan un prestigio que los ubica en la vanguardia del contexto, gracias propuestas cuyo hilo conductor no sólo se basa en perpetuar la escuela del “metal muerte”, sino también en la complejidad de la música clásica y sus arreglos.

En este lado del mundo ambas agrupaciones gozan de bastante de popularidad, y así quedó demostrado ayer con el contingente que desde temprano llenó las dependencias del recinto de calle Alameda, incluso al momento de Homicide, el acto soporte nacional, quienes en esta oportunidad, acorde al tenor de la jornada, exhibieron con mucho ímpetu y rigor parte de su último trabajo, “The Sosh Guar”, del año pasado, en treinta minutos que a grandes rasgos no tuvieron inconvenientes en la ecualización, y donde fueron bien recibidos por la concurrencia.

Puntuales a las 20:00 horas, los italianos de Fleshgod Apocalypse dieron inicio a sesenta minutos de actuación que rozaron la perfección, evidenciando desde “In Aeternum” –el primer tema como tal tras la introducción instrumental– la razones que los han llevado en apenas diez años de carrera a ser considerados un acto imprescindible en la escena actual, y uno de los más extremos y técnicos en los anales del death metal. La puesta en escena de la concepción híbrida del arte que practica la banda cautivó a la audiencia de inmediato, varios mostrándose atónitos e incrédulos ante la ejecución casi “robótica” (en el buen sentido de la palabra) de “Healing Through War” o “Cold As Perfection”, que, junto a la anterior, forman parte de su último disco, “King” (2016), dueño de la venia de la crítica y del público, y que compone mayoritariamente el repertorio del grupo en esta gira.

The Violation” sonó insana; el corte promocional de “Agony” (2011) es una de sus canciones más conocidas, y así lo demostró la gente que vibró con la velocidad sobrehumana que predomina no solo en esta composición, sino en el alma de Fleshgod Apocalypse. Durante todo el concierto fue posible oír con claridad los arreglos orquestales y también el acompañamiento de la soprano, como ocurrió en “Epilogue”, única pista extraída de “Labyrinth” (2013), donde se muestran sobresalientes, mientras que “Gravity” se acerca más a lo convencional propio del estilo, aunque sus detalles mantienen el entramado y su sofisticación.

Para cerrar su estreno en territorio nacional, “The Fool”, single de “King”, desplegó todas sus armas para convencer a los seguidores de su poder y para confirmar las alabanzas que el disco ha cosechado en el planeta. “The Egoism” y luego “Syphilis”, también de “King”, bajaron el telón ante una ovación que conmovió a los europeos, quienes prometieron volver al país y así impresionar una vez más a los seguidores, hasta el punto de dejarlos atónitos, tal como aconteció ayer.

Con la portada de su flamante “Codex Omega” (2017) de fondo, más algo de parafernalia alrededor del mismo álbum, Septicflesh ocupó sus posiciones y, tras saludar efusivamente a los presentes, se despacharon “War In Heaven”, canción que abre la genialidad del registro  “Titan” del año 2014 y que, junto a “Communion” (2008), “The Great Mass” y su disco más reciente, forman parte del renacer del conjunto griego que en el año 2003 se separó por casi un lustro, hasta que con aires renovados y maestría retomaron una carrera que, desde entonces, sólo ha conocido de halagos.

Se entiende, entonces, que el primer tercio de su presentación incluyera una pieza de cada ciclo de esta nueva etapa; “Communion” es una demostración de la máxima ferocidad que han alcanzado, mientras que “Pyramid God” y “Martyr” cuentan con una mayor cantidad de matices y texturas, sobre todo del metal más contemporáneo, que en la sumatoria han refrescado el espíritu de la banda, además de acercarlos a un público más joven.

Cabe recordar que Christos Antoniou, guitarrista y compositor de Septicflesh, tiene un postgrado en música clásica obtenido en la Escuela de Música de Londres, hecho que le ha permitido incorporar en la grabación de los discos tanto a la Orquesta Filarmónica de Praga como a su coro de niños, ampliando de forma exponencial el impacto de los arreglos orquestales compuestos por él en la música de los helénicos, algo que es sin dudas su principal fortaleza, de la mano con la ejecución meticulosa por parte de todos los integrantes, destacando a su baterista Kerim “Krimh” Lechner (ex Decapitated), quien se ubica con facilidad en el círculo de los mejores en su puesto, porque sus habilidades y su presencia en la mezcla en vivo son superlativas. Es así como el equilibrio entre la belleza de la música docta y la naturaleza violenta de la agrupación dan origen a un ser único en su especie, que en “Prototype” y “The Vampire From Nazareth” hizo gala de tales características y cautivó a los presentes, quienes desde Fleshgod Apocalypse ya se encontraban en trance, totalmente conectados con los artistas.

La canción más antigua tocada por Septicflesh anoche fue “Unbeliever”, proveniente de “Sumerian Demons” (2003) y fue la antesala a un remate a cargo de “Persepolis” y, la más coreada de la noche, “Anubis”, ambas del aclamado “Communion”, por lo tanto, es posible aseverar que aquel momento la gente se mostró aún más efusiva, provocando uno de los mosh pit más grande la tarde.

La historia griega de la deidad benefactora y creadora de la humanidad es aludida en “Prometheus”, corte que concluyó la presentación con los ánimos muy encendidos y con mucha euforia por parte todos los asistentes, satisfechos y conformes tras ser testigos de una jornada atípica, dadas las personalidades exóticas y, sobre todo, técnicas tanto de Septicflesh como de Fleshgod Apocalypse. Ambos prometieron volver al país y es de esperar que así sea, porque lo presenciado anoche fue sublime y ratificó la vigencia del metal extremo en estos días, en su vertiente más innovadora.

Setlist Fleshgod Apocalypse

  1. Marche Royale
  2. In Aeternum
  3. Healing Through War
  4. Cold As Perfection
  5. The Violation
  6. Prologue
  7. Epilogue
  8. Gravity
  9. The Fool
  10. The Egoism
  11. Syphilis

Setlist Septicflesh

  1. Dogma Of Prometheus Orchestral
  2. War In Heaven
  3. Communion
  4. Pyramid God
  5. Martyr
  6. Prototype
  7. The Vampire From Nazareth
  8. Portrait Of A Headless Man
  9. Unbeliever
  10. Persepolis
  11. Anubis
  12. Prometheus

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Colossus Colossus
DiscosHace 22 horas

Triggerfinger – “Colossus”

Están por cumplir 20 años de carrera. Dos décadas que parecen mucho y poco al mismo tiempo. Triggerfinger es una...

Undertow Undertow
DiscosHace 5 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 6 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 2 semanas

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 3 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: