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Extreme: Genuina gratitud

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Extreme llegaba por primera vez a Chile como parte de la celebración de los 25 años del álbum “Extreme II: Pornograffitti” (1990) y cargaba consigo la pesada mochila de ser mundialmente reconocidos por un solo gran éxito, “More Than Words”, un fenómeno que en la industria de la música se conoce como one-hit wonder, y que, lejos de ser considerado por los nativos de Boston como un elemento negativo, en el transcurso de su dilatada trayectoria han sabido catalizar positivamente, estableciendo sus presentaciones en vivo como un desafío para derribar este prejuicio y demostrar a su público que son una banda que se fundamenta en mucho más que una sola canción. El lugar escogido para el debut del cuarteto norteamericano es el escenario del Teatro Cariola, que poco a poco fue recibiendo a los cientos de nostálgicos fanáticos que esperaban la visita de esta icónica agrupación desde principios de la década del noventa.

Pasadas las 22:00 hrs. se apagan las luces en el teatro, y toda la ansiedad reprimida en las cientos de almas presentes se traduce en una sonora ovación que abraza a cada uno de los cuatro músicos que ingresan al escenario. “Decadence Dance” es el tema encargado de abrir los fuegos de una velada que promete ser memorable, y de inmediato se evidencia una tendencia a los sonidos muy potentes y rockeros, de la mano de la batería demoledora de Kevin Figueiredo y fulminantes secuencias de cuerdas de Nuno Bettencourt. La respuesta del público no se hace esperar y en cosa de segundos la conexión era total, apoyando con las palmas y cantando a todo pulmón, configurando una de las mejoras introducciones que haya pasado por nuestro territorio. Con “Li’l Jack Horny” la instrumentación siguió creciendo en intensidad, con el bajo de Pat Badger repartiendo certeras ráfagas resonantes y la cuidada voz de Gary Cherone sonando muy poderosa y decidida.

07 Extreme @Teatro Cariola 2015

La fiesta continúa con “When I’m President” y “Get The Funk Out”, y durante estos primeros pasajes no deja de llamar profundamente la atención la postura tan de rockstars de Extreme, mostrándose muy cómodos y desenvueltos en el escenario, con un control total de la situación y una puesta en escena que hasta bandas más renombradas envidiarían. Generalmente, cuando una agrupación se cree tanto el cuento, se pueden dar dos posibles situaciones: que estemos en presencia de unos charlatanes que nos tratan de vender el estereotipo de músico consagrado que tiene el mundo a sus pies, o que, por el contrario, efectivamente tengamos la dicha de enfrentarnos a una banda que conoce su valía, sabe perfectamente bien lo que tiene que hacer y que posee un exquisito repertorio que sustenta sus actos. Afortunadamente, parece ser este último el caso de los liderados por Gary Cherone.

Llega el momento que seguramente la mayoría de los asistentes llevan décadas esperando, Figueiredo y Badger abandonan el escenario, y Bettencourt se cuelga su guitarra acústica, mientras a su lado se ubica el frontman, dispuestos a dar vida al incombustible éxito “More Than Words”. De forma natural se da una de las postales más bellas que haya contemplado el Teatro Cariola, con cientos de voces cantando al unísono y una sensación de exquisita comunión que recorre cada rincón del recinto capitalino. Como es de costumbre y en un acto un tanto incomprensible, cientos de teléfonos celulares se alzan sobre el mar de gente – personas que prefieren capturar el momento en un video antes que vivirlo y sentirlo-, quizás demostrando el cruel reflejo de la sociedad en la que estamos inmersos.

26 Extreme @Teatro Cariola 2015

Money (In God We Trust)” y “It (‘s A Monster)” siguen fulminando con melodías rápidas y excelentes secuencias de cuerdas, que hacen saltar a los enfervorizados fanáticos. Existen elementos que al interior de una banda no se pueden simular, puesto que surgen de manera natural y espontánea, y uno de ellos es la buena comunicación entre sus partes, esa sinergia que hace que de manera conjunta funcionen mejor que individualmente, atributo que Extreme exhibe abiertamente, quedando en evidencia la buena relación que existe entre cada uno de los miembros de la agrupación. Con “When I First Kissed You” el ambiente se inunda de la pausada y delicada instrumentación que proporciona el teclado ejecutado de manera brillante por Nuno Bettencourt, acompañado por la cristalina voz de Cherone, que termina por configurar un episodio muy al estilo Frank Sinatra. El show se llena de matices de la mano de “Suzi (Wants Her All Day What?)” y “Flight Of The Wounded Bumblebee”, con la primera por la certera introducción de percusión que explota en intensidad con la incorporación del sonido del bajo y la guitarra, y la segunda por el exquisito despliegue de talento de Bettencourt al mando de las seis cuerdas, en una acotada sesión instrumental que se traduce en un solo incontenible.

Nuno se dirige al público para felicitarnos por el desempeño de Chile ante Bolivia en la Copa América, lo que lógicamente arranca un eufórico grito de los fanáticos más recalcitrantes, que recorre el recinto de San Diego a lo largo y ancho. “Song For Love” destaca por su melodía a medio tiempo, más pausada y contenida, recibiendo el acompañamiento de una entregada audiencia que canta y mueve los brazos de un lado al otro al compás de una coreografía invisible. El cierre a la primera parte de la presentación corre por cuenta de “Hole Hearted”, en donde Figueiredo traslada una porción de su percusión al centro del escenario, además de incorporar el sonido del pandero, y donde Bettencourt se vuelve a colgar la guitarra acústica, elementos que impregnan una textura country a la pieza, con pasajes muy lúdicos y acelerados que hacen subir las revoluciones de la velada y que, hacía el final, se transforma en el tema “Crazy Little Thing Called Love” de Queen. La banda abandona el escenario en medio de aplausos y gritos que de inmediato empiezan a exigir el retorno de los nativos de Boston.

06 Extreme @Teatro Cariola 2015

El poderoso estruendo de la guitarra de Bettencourt marca el retorno al escenario de Extreme, mientras el sonido de la batería da la bienvenida a la rápida “Play With Me”. Pat Badger se pasea con un casco con una cámara que registra la devoción del público chileno, que se rinde ante la propuesta del cuarteto. Gary Cherone hace una pausa para conversar con los fanáticos y recibir peticiones, que fluyen y se entremezclan en títulos inentendibles para el vocalista. En “Kid Ego” se nota una leve disminución de la energía y dinamismo, en donde las furiosas secuencias de cuerdas y el demoledor sonido de la batería no logran entusiasmar a un agotado público que ya empieza a sentir las casi dos horas de rock. El ritmo country vuelve a atacar de la mano de la acelerada “Take Us Alive”, inundando de buenas vibras el ambiente y donde Cherone se sube a los amplificadores simulando cabalgarlos, en una alocada imagen que quedará en la retina de los miles de fanáticos. Tras el turno de “Am I Ever Gonna Change”, Nuno vuelve a asumir el protagonismo junto a su guitarra acústica, para interpretar la entretenida “Midnight Express”, donde vuelve a exponer todo su virtuosismo.

La responsabilidad de cerrar la presentación recayó en los hombros de “Cupid’s Dead” que, al ritmo de la precisa introducción de batería, empezó a transitar por los últimos minutos de Extreme en su primera visita a nuestro país, poniendo el broche de oro a un show muy emotivo y personal, que destacó positivamente por la calidad musical de la banda y la constante cercanía con el público, lo que se hizo aun más evidente al terminar el show, en donde los músicos bajaron del escenario y se acercaron a los fanáticos, dándose el tiempo de recibir abrazos, fotos e infinitas muestras de cariño. En ocasiones, los artistas tratan de parecer cercanos con sus seguidores, pero al no sentirlo realmente estas muestras de afecto suelen verse artificiales y sobreactuadas, pero en el caso de Extreme no fue difícil captar la autenticidad con que agradecieron el respaldo de los asistentes y la satisfacción con que se despidieron de un público que esperó pacientemente su debut, y que esta noche vio en toda su magnitud a una banda que no dejó ninguna duda respecto a su validez y envergadura.

21 Extreme @Teatro Cariola 2015

Seamos justos, es cierto que esta noche no fuimos testigos de uno de los shows de rock más multitudinarios o majestuosos que haya pasado por nuestro territorio, y que probablemente tampoco aparecerá en los rankings de los más destacados de 2015, pero lo ofrecido hoy por Extreme está muy lejos de ser considerada una presentación de una banda que se fundamenta en un solo gran éxito, muy por el contrario, la propuesta de los oriundos de Massachusetts fue completa, perfectamente bien estructurada y con varios pasajes musicalmente notables, tanto desde el punto de vista interpretativo, como de la calidad sonora de la pieza. Fueron casi dos horas y media de un repertorio sólido, cargado a los sonidos potentes del hard rock, con secuencias desbordantes de energía y una exquisita conexión con un público que se entregó a la música de Extreme desde el primer minuto, y cuya entrega fue retribuida con la genuina gratitud de una banda que no ocultó su emoción.

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Setlist

  1. Decadence Dance
  2. Li’l Jack Horny
  3. When I’m President
  4. Get The Funk Out
  5. More Than Words
  6. Money (In God We Trust)
  7. It (‘s A Monster)
  8. Pornograffitti
  9. When I First Kissed You
  10. Suzi (Wants Her All Day What?)
  11. Flight Of The Wounded Bumblebee
  12. He-Man Woman Hater
  13. Song For Love
  14. Hole Hearted
  15. Play With Me
  16. Rest In Peace
  17. Kid Ego
  18. Take Us Alive
  19. Am I Ever Gonna Change
  20. Midnight Express
  21. Cupid’s Dead

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The Offspring, Eterna Inocencia y BBS Paranoicos: Final de fiesta

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The Offspring

Es imposible no pensar en el contexto antes de plantearse cómo hablar de un show realizado en medio del avance del SARS-CoV-2, coronavirus que deriva en la enfermedad COVID-19, hoy una pandemia global. Es difícil no pensar en la ineptitud de las autoridades que, pese a la tardanza del virus en llegar a Chile, aún no toman las decisiones que podrían evitar un contagio a niveles terribles. Así, no es extraño que el show de The Offspring en nuestro país sí pudiera realizarse, aunque en la previa hubo múltiples cuestionamientos. La industria del entretenimiento está sufriendo en todo el mundo y, al final, este fue el último concierto quizás hasta cuánto tiempo más. Y eso está bien, y es lo correcto, por culpa de un virus que no ataca con fuerza a quienes van a eventos así, sino a los adultos mayores.

Sin embargo, este cierre de fiestas, pese a tener tanto en contra y tanto que analizar fuera del escenario, en el lugar donde la gente pone sus oídos, ojos, cuerpos y corazones, lo cierto es que presentó tres bandas que exploraron los lados más brillantes del punk, de todo lo que significa, ya sea el compromiso social –como hizo Eterna Inocencia–, con la rabia del pleno acto de vivir como hace BBS Paranoicos, o desde el lado de disfrutar el sonido como The Offspring. En una extraña burbuja con forma de cúpula como es el Movistar Arena, pudimos ver una comunidad unida, sin temores a una pandemia mundial. Y es que la fiesta fue completa para quienes asistieron, pese a la postal de personas con mascarillas (que se supone no sirven para enfrentar un posible contagio) o también las noticias que llegaban de la suspensión de múltiples eventos y actividades productivas del país, anticipándose a las autoridades, las grandes perdedoras de cualquier jornada en los últimos meses.

BBS Paranoicos abrió con puntualidad los sonidos a las 17:45 hrs., y lo hizo con “Sin Salida”, “Mis Demonios” y “La Rabia”, una triada que en poco más de cinco minutos dejó en claro el espíritu que inundaría la siguiente hora de música, que de forma exacta iba hilvanando canciones de furia, desesperanza o reafirmación del ser, como “Sanatorio”, “Mentira” o el hit “Ruidos”. En medio de eso, la gente saltaba al son de “el que no salta es paco” o de los gritos de “Piñera conchetumare, asesino, igual que Pinochet”. La banda respondía diciendo que era clave ir a votar, mientras lucían sus poleras negras con la leyenda “#APRUEBO” por delante, dejando su tradicional logo por la espalda.

Aunque el micrófono de Omar Acosta no tenía mucha claridad –algo que hacía que se perdieran parte de las letras–, la interpretación en todo sentido funcionaba perfecto. “Como Una Sombra” o “Calla y Espera” retumbaban mientras ya se pasaba de un millar a varios miles de personas en Movistar Arena. La parte de adelante fue siempre la más entusiasta y, aprovechando el espacio, incluso hubo un circle pit que probablemente contravino cualquier recomendación de distanciamiento social por el coronavirus, pero que a quienes estuvieron ahí no les importó. Igualmente, se hacía rara esa sensación de ver un show con tal nivel de compromiso social y, a la vez, notar que las ganas de formar parte del momento podían ser contraproducentes respecto a la salud pública. De todas formas, una hora después, tras el doblete entre “Irreparable” y “No Lo Veo Como Tú”, se cerró no sólo un show tremendo de BBS Paranoicos, sino también el inicio de esta extraña, pero potente jornada de punk.

La continuación no iba a ser menos fuerte con Eterna Inocencia. La banda argentina, que hace de la consigna social parte de las historias que cuentan, se atrasó cinco minutos de lo que supuestamente debía ser el inicio del show, aunque eso no mermó en la vibra de la gente o de los músicos. Nuevamente sería el micrófono del vocalista principal el que generaría problemas, esta vez dejando en un nivel más bajo del necesario a Guillermo Mármol, cuya labia es importantísima en cada track que se despachó, desde “Viejas Esperanzas” o desde “A Los Que Se Han Apagado…”. Lo más impactante de lo que hace el quinteto es cómo logran el sonido que tienen, que los acerca más a Bad Religion en la pulcritud que a conjuntos más desprolijos que ven en lo instrumental algo secundario. Sí, las letras y las convicciones de Eterna Inocencia son algo que los acerca al público y a una sociedad completa, con “La Risa De Los Necios” –dedicada al “cura obrero”, Mariano Puga– o “El Guardián” como ejemplos de ello. Pero también hay espacios como el instrumental después de “Le Pertenezco A Tus Ojos…” que dejan en claro cómo EI es muchísimo más en vivo que en estudio.

Episodio aparte fue el freno que la banda le dio al show por más de cinco minutos con el fin de que la gente amontonada dejara espacio para que atendieran a un chico que estaba con problemas de salud en la multitud. Cerrando con “Weichafe Catrileo”, canción inequívocamente destinada a la lucha en la que, pese al desvío lamentable que presenta la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sin duda que continúa, y que tras más de una hora de fuerza escénica también se pudo compartir con las grandes letras e interpretación de una banda de punk que es mucho más que eso a estas alturas para sus fans en nuestro país.

Cuando el reloj marcaba las 21:00 horas en punto, el recinto bajaba sus luces y las trompetas características de “Pretty Fly (Reprise)” –canción que cierra el icónico “Americana” (1998)– daban inicio al número estelar de la jornada. Y es que, luego de la enérgica rendición de los clásicos “Americana”, “All I Want” y “Come Out And Play”, no cabía duda de que los fanáticos de The Offspring ansiaban un baño de nostalgia tras casi cuatro años de espera y del reagendamiento dado por la contingencia en el territorio nacional. El triplete, ovacionado y disfrutado por los presentes hasta con bengala incluida, dejó en evidencia el excelente estado de la banda gracias a una perfecta ecualización que reverberó sin problemas en el globo. Tras dicho inicio, Dexter bromeó que este sería “probablemente el último concierto en el hemisferio occidental” y que, a pesar de todo, no podían cancelar tan especial reencuentro. El vocalista finalizó su humorística intervención no sin antes recomendar evitar el contacto físico para prevenir cualquier contagio relacionado a la pandemia que acecha al mundo por estos días.

Pausando el repertorio típico por algunos momentos, el cuarteto estadounidense presentó “It Won’t Get Better”, una de sus más recientes creaciones, ante una respetuosa audiencia que apoyó con palmas cuando la canción y los músicos lo requirieron. Luego, volvieron al ruedo con “Want You Bad”, “Session”, “Original Prankster” y “Staring At The Sun”, hitazos que encendieron al público y lo llevaron a iniciar diversos –y poco recomendados– mosh pits a lo largo de la sección. La voz de Dexter merece mención aparte, pues, a pesar de los años, llega a los tonos requeridos por la selección y es capaz de interpretar con la fuerza que una agrupación de este estilo demanda. Al finalizar un diálogo que sólo The Offspring puede llevar a cabo a la perfección, haciendo chistes sobre cómo Dexter, aparte de ser el liricista principal de la banda, también tenía un doctorado en virología, llegando a la hora de los covers. Y es que, tal y como lo reconocieron en el escenario, no habría grupo sin Ramones o sin la influencia de los hermanos Young.

Una vez terminado el homenaje, los norteamericanos versionaron sus tradicionales “Bad Habit”, “Gotta Get Away” y una emotiva “Gone Away” en piano, la que demostró el correcto estado vocal de Holland y constituyó una mezcla perfecta entre aterciopelados tonos de sensibilidad y el estruendo característico de la banda hacia el ocaso del tema. Luego, los éxitos insignes de la banda “Why Don’t You Get A Job?”, que incluyó unas pelotas plásticas de colores para interactuar con los fans, “(Can’t Get My) Head Around You”, “Pretty Fly” y “The Kids Aren’t Alright” sentaron precedente de que la potencia del grupo sigue incólume tras 34 años de carrera. Hacia el epitafio del periplo, y a modo de encore luego de un par de minutos de reposo, retornaron al escenario para finalizar con dos clásicos y un inesperado tributo a Pennywise, quienes tuvieron que restarse del evento a última hora dada la alerta de salud mundial. Cerrando con “You’re Gonna Go Far, Kid”, “Bro Hymn” y “Self Esteem”, The Offspring le puso broche de oro a una icónica noche en Movistar Arena, lugar que marca un hito de masividad en la historia del grupo en cuanto a conciertos en nuestro país.

Tomando las palabras de Holland en los últimos minutos del show, es menester mencionar que este fue, probablemente, el bastión final en un largo tiempo de eventos masivos en la industria de la música en Chile y en occidente. Sin embargo, eso no fue impedimento para el disfrute de miles de asistentes que llegaron y lo dieron todo en un espectáculo que logró llevarse a cabo de manera perfecta, pese a todos los contratiempos y dificultades que surgieron. Ciertamente, resulta muy importante tomar las recomendaciones del vocalista antes de despedirse: “Cuídense, por favor. Hasta la próxima”. Un incierto cierre temporal para el showbiz musical que promete un “hasta luego”, pero que desconoce qué tan pronto se reactivará el flujo normal y necesario de adrenalina y fervor que solamente las melodías pueden proveer a los habitantes de esta tierra.

Setlist BBS Paranoicos

  1. Sin Salida
  2. Mis Demonios
  3. La Rabia
  4. No Siento Culpa
  5. Eterno Retorno
  6. Sanatorio
  7. Mentira
  8. Ruidos
  9. Corazón Al barro
  10. Tanto Insistir
  11. Daño Permanente
  12. Recuerdos
  13. Como Una Sombra
  14. Cristales
  15. Calla y Espera
  16. El Regreso
  17. Ausencia
  18. Irreparable
  19. No Lo Veo Como Tú

Setlist Eterna Inocencia

  1. Viejas Esperanzas
  2. Encuentro Mi Descanso Aquí, En Este Estuario
  3. A Los Que Se Han Apagado…
  4. Trizas De Vos
  5. Abrazo
  6. A Elsa y Juan
  7. La Risa De Los Necios
  8. El Guardián
  9. La Mentira Sin Fin
  10. Cuando Pasan Las Madrugadas…
  11. Hazlo Tú Mismo
  12. Cartago
  13. Sin Quererlo (Mi Alma Se Desangra)
  14. Cassiopeia
  15. Le Pertenezco A Tus Ojos…
  16. Puente De Piedra
  17. Nuestras Fronteras
  18. Weichafe Catrileo

Setlist The Offspring

  1. Americana
  2. All I Want
  3. Come Out and Play
  4. It Won’t Get Better
  5. Want You Bad
  6. Session
  7. Original Prankster
  8. Staring At The Sun
  9. Blitzkrieg Bop (original de The Ramones)
  10. Whole Lotta Rosie (original de AC/DC)
  11. Bad Habit
  12. Gotta Get Away
  13. Gone Away
  14. Why Don’t Get You Get A Job?
  15. (Can’t Get My) Head Around You
  16. Pretty Fly
  17. The Kids Aren’t Alright
  18. You’re Gonna Go Far, Kid
  19. Bro Hymn (original de Pennywise)
  20. Self Esteem

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