Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Eths

Publicado

en

Poco y nada se sabía de esta prominente agrupación proveniente de Marsella. La cita del viernes y el desarrollo, para todos, era un gran misterio. Quizás algunos dirán que Candice; la frontman de Eths; es la perfecta predecesora del estilo impuesto por Karyn Crisis, o que Eths es la revelación del momento en Europa.

Es cierto que vienen de presentarse en grandes festivales, y luego de Sudamérica irán de vuelta a Francia y al Hellfest de pasada. Por su parte Candice, se puede decir que si es dueña de una voz prodigiosa para el género. En lo personal me ha tocado ver muchas mujeres haciéndo de las suyas rugiendo a este nivel (Walls of Jericho, Arch Enemy, Kittie), pero nunca alguien que no paré durante todo el concierto, gritando desaforadamente de manera dura y pareja, como se dice en buen chileno.

Hora estipulada, 18:00hrs, en el Rock & Guitarras, el local lejos de estar lleno. Ni siquiera la mitad. Estos cinco músicos franceses venían con una cuota manifiesta de timidez, pero con su última placa bajo el brazo, “Tératologie”. Un disco que sin ser la gran maravilla discográfica, vislumbraba que el show del viernes sería intenso. Asímismo, los propios músicos adelantaban su ansiedad por tocar y toda la fuerza que le imprimirían a su única presentación en Santiago.

Pero antes que Eths subiera al escenario, se suponía que Nozión y Libra, se harían cargo de abrir la sesión. Por su parte, Nozión se quedó con las ganas. Según algunos rumores, habrían llegado tarde. Entonces Libra en solitario tuvo la responsabilidad de telonear. Con un lineup reformado, sin Luis y con Deborah en el bajo, unos 40 minutos fueron suficientes para satisfacer a cualquier fan de esta agrupación.

Algunas visitas inesperadas, aunque obvias. De pasada se vió esquivar gente a Alfredo Lewin. Las caras de siempre, algunas nuevas, y Libra en pleno entre medio del público, luego de su presentación. Increíblemente, Staif permaneció largos minutos firmando autógrafos a la salida del backstage.

Acto seguido, el público comenzó a pedir a Eths, sin más tapujos, las tres cuerdas de la agrupación yacían ya en el escenario conectando sus guitarras y demáses, tal como cualquier banda amateur sin técnicos que realicen esas tareas por ellos. Detrás de esto, Matt, en su batería golpeaba rápidamente todas las partes de su instrumento, para confirmar que todo estuviera en orden.

Repentinamente salieron del lugar, después de unos minutos la luz se apagó, y la introducción de su show intentó prender los ánimos del lugar. No era emocionante verlos entrar nuevamente, fue como una rutina muy calculada. Pero el sonido de un principio sorprendió.

Ver como pasaban monstruosas canciones como “Ondine”, “Samantha”, “V.I.T.R.I.O.L” o “Atavhystérie”, el problema fue la irregularidad del sonido. Partieron con un sonido prácticamente impecable, y luego fue decayendo. El escenario les quedó chico. El micrófono se acoplaba, y un ruido molesto entorpecía la digna labor de los músicos.

Era triste a ratos escuchar que la música retumbaba y rebotaba en las paredes más de la cuenta, a causa de la baja concurrencia.

Luego de algo más de una hora, en que los músicos ya habían entregado la mayor parte de su repertorio más rescatable. Anunciaron en primera instancia que tocarían su última canción. Pero luego del bis, llegaron a reventar con la canción “Tératologie” y finiquitar con una última canción.

Juan Enrique Chomon

Publicidad

En Vivo

The Rasmus: La burbuja feliz del Edén

Publicado

en

The Rasmus

Es inevitable que se mezclen las cosas cuando un día es tan intenso. No podemos mencionar algo respecto del muy buen show que dio The Rasmus, en su reencuentro con Chile en la noche del 15 de noviembre en un Club Chocolate repleto, sin que hagamos referencia a cómo afuera se encendían barricadas y las fuerzas policiales operaban impunemente usando sus medios para infundir temor. Es inevitable pensar en eso, porque incluso en las puertas del recinto del barrio Bellavista se sentían los efectos de los gases lacrimógenos lanzados por Carabineros. Es en días así donde se nota más la burbuja feliz en la que muchas veces se desarrolla el arte, en general, y más aún una manifestación cultural masiva como son los conciertos.

Mientras la ciudad ardía, había un trocito de Finlandia en el escenario intentando acallar este contexto lamentable y triste de represión y dolor. De hecho, las sensaciones ante un show como el de The Rasmus ni siquiera caben en la nostalgia, pese a que su mayor éxito haya sido con singles de un disco de 2003 (“Dead Letters”), sino que la más sencilla felicidad, esa de ver a fans contentos, fervientes, apasionados, con lienzos de diferentes fan clubs, como una convención en torno a las canciones. Además, el cuarteto no pareciera ver que el tiempo pase, porque su sonido y la energía parece la misma que hace 15 años.

Una jornada muy pulcra que, aún con sabor a lacrimógena en ciertas partes del Club Chocolate, inició con un par de tracks ganadores de “Dead Letters”, “First Day Of My Life” y “Guilty”, que de inmediato subieron la temperatura y los globos transparentes que llevaba el público, dándole más colores y texturas a un marco lleno de amor. Al igual que con Zoé hace un par de noches, la voz de Lauri Ylönen sonaba tan bien, que podía parecer que estuviera haciendo playback, pero no. Incluso se daba maña de hacer cantar a la gente en canciones tan coreadas como “No Fear” o “Time To Burn”.

No es que sólo Lauri estaba haciendo su labor y generando reacciones en la gente, sino que la banda completa. Por ejemplo, Aki Hakala desde la batería sacaba a cada rato gritos de “¡mijito rico!” y otros cánticos cosificadores, mientras era clínico en su forma de hacer las percusiones, sin excesos ni carencias, lo mismo que el guitarrista Pauli Rantasalmi, en tanto que el bajista Eero Heinonen era el más preocupado de que la gente aplaudiera, vibrara y también se comunicó varias veces para expresar lo similares que eran Finlandia y Chile en sus geografías y la pasión por la música que se ve de la gente. Quizás por eso es que podría criogenizarse este amor por The Rasmus y así viva para siempre, porque son momentos como los vividos en este show los que permiten pensar de que la incondicionalidad del fan es algo real.

Aunque vinieron a promocionar “Dark Matters”, ese disco que lanzaron en 2017, sólo tocaron tres temas de aquel material y el show se basó principalmente en el disco que los lanzó a la fama, del que tocaron 8 de sus 10 canciones. Lo que llama la atención es cómo todo suena casi igual a sus momentos de lanzamiento respectivos y, aun así, todo logra parecer recién salido del horno. Es un testamento a la efervescencia de un público que no hace que la jornada parezca como un recuerdo de canciones de 2003, sino como el apogeo y el mejor momento de una banda que pareciera estar recién al alza. Esto, incluso con canciones nuevas como “Holy Grail”, que al menos un tercio de las personas en el público se sabía, siendo una canción no lanzada oficialmente y habiendo salido hace recién un par de meses. Detalles como éstos son los que hacen a una banda lucir brillante.

El show es bien pensado, desde el diseño de iluminación hasta su estructura, con una parte de canciones pegadas y bien tocadas, moviendo al público y luego darles una mini sesión acústica con “Not Like The Other Girls” y “Still Standing”, para después equilibrar con “Funeral Song”, con Lauri solo con la pista con cuerdas y el bajo de Eero, dejando en claro la potencia de su voz y también la de los pulmones de los fanáticos y fanáticas, enrielando el show hacia su clímax con el mega éxito de los de Helsinki, “In The Shadows”, siendo innegablemente tremendo. Ejecución y energía perfecta, con el lugar preciso para que se luzca, todo para dejar a un público ávido de más y más de The Rasmus, algo que un par de minutos después se arreglaría.

Eero se subió solo al escenario, habló de lo linda que es la cordillera y lo mucho que le recuerda a las montañas de Finlandia y Escandinavia, para luego, con guitarra electroacústica en mano, hacer una versión de “Bésame Mucho”, sin saberse mucho la letra, pero sí la melodía. Aunque esta canción sea original de la artista Consuelito Velázquez y se popularizara en algunas partes por Pedro Infante, lo cierto es que el mundo la asocia mucho más al recientemente fallecido Lucho Gatica, el rey del bolero, y se nota como un detalle muy bello que, en Chile, eligiera una canción tan distinta al cliché para honrar al país y sus artistas.

Tras ello, una potente versión de “Wonderman” y el karaoke colectivo de “Sail Away” cerraban un show al borde de la perfección, que en poco menos de una hora y media sirvió como protección frente al dolor exterior y como burbuja de amor ante tanta injusticia. A veces, la música se necesita para tener felicidad en momentos duros, y este contraste se hizo evidente en un show que superó toda expectativa a punta de profesionalismo y conexión con una audiencia incondicional y bella.

Setlist

  1. First Day Of My Life
  2. Guilty
  3. No Fear
  4. Paradise
  5. Time To Burn
  6. Immortal
  7. Justify
  8. Nothing
  9. Holy Grail
  10. Not Like The Other Girls
  11. Still Standing
  12. Funeral Song
  13. F-F-F-Falling
  14. In My Life
  15. Livin’ In A World Without You
  16. In The Shadows
  17. Bésame Mucho (original de Consuelito Velázquez)
  18. Wonderman
  19. Sail Away

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 5 meses

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 6 meses

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 6 meses

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

ØMNI ØMNI
DiscosHace 6 meses

Angra – “ØMNI”

Hay bandas que recaen eternamente en lo genérico y no experimentan más allá de los materiales básicos que les ha...

The Sciences The Sciences
DiscosHace 6 meses

Sleep – “The Sciences”

La carrera de Sleep dista mucho de ser una historia típica en el mundo del rock, factor que pudo haber...

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 6 meses

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 6 meses

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 6 meses

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 6 meses

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Eat The Elephant Eat The Elephant
DiscosHace 7 meses

A Perfect Circle – “Eat The Elephant”

La espera no es algo a lo que estemos acostumbrados en la modernidad, a estas alturas parece un concepto extraño...

Publicidad
Publicidad

Más vistas