Conéctate a nuestras redes
Ensiferum Ensiferum

En Vivo

Ensiferum: Noche en un parque de diversiones

Publicado

en

Hay veces que la música es evaluada por criterios rígidos, necesarios, que distinguen un esfuerzo profesional de algo espontáneo, aunque con menos intención. Se intenta objetividad y se clama por neutralidad, pero a veces en ese terreno se olvida la relevancia de la devoción que puede generar una banda, y también cuán divertido puede ser observar esa conexión en acción. No se trata sólo de sonreír y pasar un buen rato, sino que de ponderar eso también y tomarle el peso a aquella camaradería que se arma. Cuando hay pulcritud que funciona con la versatilidad, mucho mejor.

La noche de viernes 17 de noviembre, el Club Blondie recibió una nueva edición del Paganfest, que partió antes de la hora anunciada con Underneath (por eso no podemos extendernos), y luego continuó con Lapsus Dei que, con un sonido pesado pero melódico y con buenos recursos, además pasando de una voz más interna hacia otra más catártica, se ganó la atención. Muy cercanos al black metal, pero con un componente más heavy que les hace ganar una emoción que no es explosiva, mas sí permite conectarse, el público respondió con copiosos aplausos sin que parecieran un mero compromiso, en un set de una media hora.

Sin embargo, lo que un Cllub Blondie a un setenta por ciento de su capacidad esperaba era otra cosa, el plato fuerte: Ensiferum, banda finlandesa que se inscribe dentro del folk metal, aunque en vivo no se encasillan en aquel cliché. A las 21:08 hrs. comenzó a sonar “Ajattomasta Unesta”, la intro de “Two Paths”, el último disco de la agrupación y excusa para visitar Sudamérica. Luego de esa introducción, nuevamente siguieron el camino del disco y se despacharon “For Those About To Fight For Metal”, y de inmediato quedó en claro que el público sería un gran factor del concierto, respondiendo con vehemencia ante los riffs de la banda, algo que más adelante traería momentos memorables.

Ensiferum tuvo un cambio de paradigma hace no mucho tiempo. En 2016, el tecladista Emmi Silvennoinen decidió dejar la banda de forma temporal, y ahí, en vez de mantener los teclados como el sonido que terminaba de cuajar la ecuación, vino Netta Skog, acordeonista que la gran parte del tiempo se robó las miradas, primero por su capacidad en el instrumento y cuánto aporta para la intensidad de las canciones, y segundo por los gestos y presencia en el escenario, capaz de llamar la atención e incluso entregar un tema con ella en el centro, como “Feast Of Valkyries” más adelante.

Pero la banda no sólo reposaba en un integrante. Sólo Janne Parviainen estaba tranquilo concentrado en su batería, mantenida a pulso claro y fuerte, pero el resto se notaba, instaba al público a seguir con la energía, y se evitaba la rutina. “Two Paths” y “Two Of Spades” (con una sección disco en medio, demostrando que Ensiferum no cae en prejuicios de géneros) terminaron de hacer explotar al público, que cada vez más seguido hizo del mosh pit una forma brutal de complementar la experiencia de Ensiferum, también marcada por el contraste entre la gutural voz de Petri Lindroos y la profundidad de Sami Hinkka, quienes además encarnaban la dualidad entre lo rudo y lo loco, lo rítmico con lo melódico, siendo motores de la diversión en una especie de montaña rusa del metal.

Además de mosh pits y gestos, hubo momentos de grandes coros, como en “In My Sword I Trust” o “Token Of Time”, aparte de los coreos a los riffs en la mayoría de las canciones porque, aunque las guitarras tuvieron poca definición al comienzo –algo que se arregló con el correr del show–, lo cierto es que lo de Ensiferum fue bueno para puristas y perfeccionistas, para quienes quieren vivir el mosh pit y quienes quieren ir a cabecear. Una potente muestra de que, con buenas canciones y la energía correcta, es posible no sólo generar un evento musical de alto disfrute, sino también dibujar sonrisas como si se estuviera en las “tacitas” o el carrusel de un parque de diversiones. Cien minutos después del inicio la bola disco de la Blondie seguía girando, pero ahora con la gente dejando el lugar con la cara llena de risa y, al final, eso es lo que importa.

Setlist

  1. For Those About To Fight For Metal
  2. Heathen Horde
  3. Two Paths
  4. Two Of Spades
  5. King Of Storms
  6. Treacherous Gods
  7. In My Sword I Trust
  8. Warrior Without A War
  9. The Longest Journey (Heathen Throne, Part II)
  10. Way Of The Warrior
  11. Feast Of Valkyries
  12. Token Of Time
  13. Victory Song
  14. From Afar
  15. LAI LAI HEI

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
Clic para comentar

Responder

En Vivo

Paul Gilbert: Seis cuerdas, mil historias

Publicado

en

Paul Gilbert

Podía parecer que la visita del norteamericano Paul Gilbert a Chile, en una templada tarde de sábado al Club Chocolate, sería para rememorar los éxitos de Mr. Big o Racer X, dos bandas donde él fue fundador, pero que no vería germinar tanto como para quedar determinado por ellas. Sin embargo, Gilbert eligió prescindir de ese legado para este reencuentro con el público chileno, en una instancia que funcionó más como una clase magistral que como un concierto propiamente tal.

Casi puntual en la hora señalada de inicio, siendo las 20:05 horas, Paul subió al escenario con dos músicos nacionales, Felipe Cortés en batería y Braulio Aspé Román en el bajo, en una configuración de banda, pero luego del primer tema el esquema cambió y, con la ayuda de un traductor, fue explicando detalladamente el uso de la muñeca para los solos y su forma de tocar, basada en un trémolo manual, en la actualidad, dejando en claro que esto sería una clínica de guitarra. Luego de eso explicó levemente cómo, desde una anécdota tras perder un ticket de avión y, por consiguiente, un vuelo, una chica le dice “señor, debe calmarse”, y con ello surge un tema de su nuevo disco “Behold Electric Guitar” (2018), “Sir, You Need To Calm Down”, que procede a tocar, tras lo cual explica la importancia de las palabras en cómo tocar la guitarra.

En un evento que pareciera estar cargado hacia ver cuán importante es la guitarra y su sonido, resulta refrescante y simpática la postura de un avezado que indica que las palabras importan mucho, incluso en canciones instrumentales. Es que ahí existe una inspiración que permite nuevas prácticas, y relevar el papel de uno de los instrumentos más únicos, que es la voz, para llevar a la guitarra a otros límites. Gilbert explicaba cómo las palabras cantadas podrían convertirse en escalas, tocando extractos de “Rock The Clock” o “Blackbird” para comprender eso con ejemplos, antes de lanzarse a tocar completa “Black Dog” de Led Zeppelin, donde este principio quedaba completamente en práctica.

Luego de tocar esta canción, Paul dijo que muchas veces caía en el acto de tocar todo en una nota, “porque soy del rock, entonces eso pasa”, pero artistas muy queridos para él, como Jimi Hendrix, lo llevaron a intentar un enfoque distinto, más parecido al del jazz, con cambios en los acordes y tratando de simplificar las escalas, eligiendo cuatro notas fundamentales, como son la tónica, la segunda, tercera y quinta, lo cual mostró con un tema del propio Hendrix antes de volver a la carga del habla, para ahondar en el uso de los trastes y las escalas, y antes de pasar a otro punto: el ritmo. Ahí salió del jazz o el rock para meterse en el querido blues. Incluso mostró el ritmo con el que despierta a su hijo, sacando risas en un Club Chocolate casi repleto, muy atento y complacido, antes de escuchar otro tema del disco nuevo de Gilbert, uno escrito para enseñar a un estudiante a tocar, “Blues For Rabbitt”.

La cercanía y calidez de Gilbert, un verdadero emblema de las seis cuerdas, vino cuando subió al escenario primero a un invitado que, pese a estar en una silla de ruedas, hacía unos solos con mucha alma y espíritu, para un jam sobre la base rítmica de “Back In Black” de AC/DC, pero que en realidad era un diálogo a través de la guitarra, muy respetuoso y realmente mostrando a un Paul Gilbert lejos de caer en el mal del típico guitarrista virtuoso, donde el ego gana por sobre las canciones y la buena onda. Aquí, Gilbert logra entregar el cetro, así como también ocurre en un segundo jam, esta vez con el conocido blusero Sebastián Arriagada, quien en ocasiones le peleó mucho el spotlight a Paul, pero que precisamente por ello es que derivó en una dinámica de enfrentamiento complementario, muy interesante y entretenido.

Luego vino la sesión de preguntas del público, donde se sucedieron temas como el tono de la guitarra, los pedales, las inspiraciones, el ritmo; le pidieron consejos, e incluso improvisó sobre la frase “it’s really nice to be in Santiago” (“es realmente muy bueno estar en Santiago”) para mostrar la simpleza de la que puede venir una composición. Luego de ello empalmó con las últimas dos canciones de una jornada de casi dos horas y muchas risas e historias: “Mercedes Benz”, original de Janis Joplin, y “Purple Haze” de Jimi Hendrix. No fue el reencuentro con las canciones de Racer X o Mr. Big, sin embargo, quizás fue la instancia donde más se ha mostrado la inmensidad de los mundos que conviven en las seis cuerdas de Paul Gilbert, en una instancia quizás irrepetible y con un ambiente que permitió que la jornada no fuera más ni menos que un éxito rotundo para la guitarra eléctrica.

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 5 meses

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 5 meses

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 5 meses

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

ØMNI ØMNI
DiscosHace 5 meses

Angra – “ØMNI”

Hay bandas que recaen eternamente en lo genérico y no experimentan más allá de los materiales básicos que les ha...

The Sciences The Sciences
DiscosHace 5 meses

Sleep – “The Sciences”

La carrera de Sleep dista mucho de ser una historia típica en el mundo del rock, factor que pudo haber...

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 5 meses

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 5 meses

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 5 meses

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 6 meses

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Eat The Elephant Eat The Elephant
DiscosHace 6 meses

A Perfect Circle – “Eat The Elephant”

La espera no es algo a lo que estemos acostumbrados en la modernidad, a estas alturas parece un concepto extraño...

Publicidad
Publicidad

Más vistas