Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Duran Duran: El gusto ochentero

Publicado

en

La noche del martes, el Teatro Caupolicán se comenzó a llenar de un segundo a otro, de personas que en su mayoría eran mayores de 35 años e incluso más. Una sinfonía de chaquetas The North Face y Columbia atochaban las entradas de San Diego. Mucho nostálgico de aquella adolescencia ochentera, en la cual la banda de la noche, era el número jovencito de moda por esos años.

Duran Duran ya suma su cuarta visita a nuestro país. La primera, en 1993, es recordada por muchos como una de las presentaciones más pobres de la historia de la banda. Instante justo en el cual estaban promocionando su laureado “The Wedding Album” (1993). La segunda visita, fue en el marco del Festival de Viña del Mar, el año 2000, presentación que fue claramente lo mejor que se pudo ver en esa semana. Su tercera visita, harto más digna que la primera, fue el año 2008 en el Mosvistar Arena, con una presentación algo floja, y un sonido sobre exigido a ratos. Todo para promocionar aquel error discográfico conocido como “Red Carpet Massacre” (2007).

Esta vez, la visita llegó con “All You Need Is Now” (2010) bajo el brazo, un disco que, sinceramente, es lo mejor que Duran Duran ha sacado en mucho tiempo.

Aunque la espera debió haber terminado a las nueve en punto, en un Caupolicán absolutamente lleno, aquella puntualidad inglesa tardó en llegar veinte minutos, para que sobre el escenario aparecieran los históricos Simon Le Bon, John Taylor, Roger Taylor y Nick Rhodes, junto al newbie de la banda –que ya lleva seis años-, el guitarrista Dominic Brown.

Y el puntapié inicial se dio con “Before The Rain”, de su último disco. Bajo un escenario cuidado de luces discos, y un telón de donde emanaban imágenes del cine ruso militar en blanco y negro. Y aunque la canción no era para entusiasmar mucho a la audiencia, sí sirvió para el griterío inicial, los últimos detalles del audio de la sala, que en su mayor magnitud casi siempre fue correcto. De ahí en más, todo fue una lluvia de hits, partiendo por “Planet Earth. A esa altura, el sonido se agradecía con una limpieza y claridad. La voz de Le Bon  se escuchaba a la perfección por sobre la música, pero no robaba protagonismo al reconocible bajo de Taylor, que siempre se ha llevado los aplausos en la historia antigua y presente de la banda. Luego siguieron con “A View To A Kill”, donde en vivo, Brown se luce con las seis cuerdas.

En “All You Need Is Now”, de líneas más rockeras, y más actual que el pop vacilante de los 80’s, Le Bon demuestra que al paso de treinta años, su voz se mantiene en bastante buena forma, aunque la ayuda de Anna Ross, su eterna corista, es más que agradecida. Roger Taylor, pareciera no dar mayor trabajo a espaldas de sus otros compañeros; en vivo, resulta un tipo que hace muy bien su trabajo, sin precisamente destacarse como un agudo baterista.

Simon Le Bon bajó hasta la audiencia, y le pidió a un emocionado y joven fan, que lo ayudara a cantar el coro característico de uno de sus mayores éxitos; “The Reflex”. Canción que por lo demás tiene uno de los inicios más ejemplares de la época, con el bajo y la batería de los Taylor en completa sincronía. Un segundo álgido dentro de la historia pop de los miles que estaban ahí. Una vez más el uso de apoyo vocal pre grabado, pasó desapercibido entre la caldera de gritos y aquella delicia de bajo modulado.

Los 90’s volvieron con “Come Undone”, una balada que resultó una réplica de su original. Lo que podrían haber alterado de buena forma, pero que probablemente por no ser una canción que destaque instrumentalmente y sí lo sea por haberse convertido en un mensaje vocal, no fue finalmente necesario jugar un poco más con la sonoridad. Y por más austero que sea, “Come Undone” es de esas canciones que se agradecen porque sí.

“Safe”, sería la tercera canción “nueva” que presentarían, a diferencia de Sao Paulo donde se dedicaron a tocar más de su último disco. Y para los que no estaban muy enterados de las últimas jugadas de la banda, resultó ser absolutamente efectiva sobre el escenario; logró prender a más de algunos de los chicos de oficina presentes. Con Anna Ross como reina del micrófono, Roger Taylor apropiado de ritmos más setenteros y de una funky línea de bajo de John Taylor, por momentos, el dueño de la noche. Gente bailando, punto.

“Is There Something I Should Know?” llegó con imágenes que rápidamente hacían recordar a los alemanes de Kraftwerk. Y Brown, que a medida que avanzaba el show se movía más por el escenario y tocaba la guitarra con más soltura. Sea como sea, el tipo siempre será el outsider de la banda. Y también sería el momento para que hiciera aparición en escena el saxofonista Simon Willescroft, para ensalzar más aún el sonido.

Para finalizar con el repaso de su último disco, fue hora para “Girl Panic”, una canción que fue editada en 2010, pero que ciertamente tiene toda la pinta de haber sido escrita en la era del “Meddazaland” (1997). Sin ir más lejos, la pantalla gigante mostró imágenes del video, una parodia de la banda misma con top models de los 90’s, en sus cuarentas. Una canción enérgica en vivo, con Rhodes dando la nota alta una vez más, con esa facilidad que tiene para llenar un escenario que claramente no sólo se nutre de la voz y el bajo, aunque este último regaló uno de los mejores solos de la noche para este momento.

“Save A Prayer”, llegó para convertirse en uno de los momentos más altos del show. Una canción que ya tiene treinta años y que tiene la respuesta casi litúrgica de la audiencia. El momento justo para que Brown, se atreviera a avanzar en frente del resto y demostrar por qué fue elegido para reemplazar a Andy Taylor. El sólo es el mismo, pero la digitación e interpretación, varía según las manos. Y las de Brown parecieran estar más que bien. A ratos, el karaoke generalizado calla incluso los intentos de la banda por sonar claros y definidos, pero aquella frase “Don’t save a pray for me now, save it till the morning after”, pareciera ser más fuerte que cualquier otro sonido dentro del teatro. Y “Save A Prayer” fue otra más que no fue ni mínimamente tocada para convertirse en una versión en vivo, haciendo alusión a esa memorable frase “igual que el cd”.

“Notorious” debe ser uno de los mayores éxitos de Duran Duran, por eso fue extraño que se convirtiera en uno de los puntos bajos de la presentación. Con algunas milésimas de segundos por debajo de las revoluciones normales de la canción, se vio una interpretación lenta y algo desgastada.

Pero a un punto bajo, lo secundó otro de los grandes momentos. “White Lines”, del disco “Thank You” (1995), resultó absolutamente todo lo contrario que su predecesora. Con Le Bon rapeando con tal actitud sobre esta canción anti drogas. Brown fue una de las veces que más hizo sonar su guitarra en toda la noche, y aunque la voz se perdió en pequeños espacios, ante tal embate musical de los Taylor y de Rhodes, era imposible combatir. Energética, rockera, y por qué no decirlo, actual.

Antecedida por un pequeño discurso de Le Bon sobre las pérdidas sentimentales, llegó la reconocida “Ordinary World”, que sonó nostálgica y cercana, con el frontman en la guitarra acústica, y los arreglos de cuerdas sintetizados por Rhodes. El solo de guitarra desgarrador de Brown, acompañó un momento emotivo entre tanto baile y gritos de la audiencia.

Rápidamente volveríamos a 1982 con otro de los singles de “Rio”, “Hungry Like The Wolf”. John Taylor haría uso de su despliegue como bajista y eje principal de la noche. La batería de Roger Taylor fue seguida por las percusiones gatilladas de Rhodes. Clásico de proporciones. Y la única sobreviviente de “Astronaut” (2004), fue “Sunrise”, una canción que si bien tiene buena energía para ser tocada en vivo, no logró encender mucho a la fanaticada, que mayormente reconoce ese vacío de la primera década de 2000.

Para el final de la primera parte, llegó “Wild Boys”, con John Taylor una vez más haciendo un dueto lleno de testosterona junto a Le Bon. Una versión extendida de las capacidades musicales de Rhodes y Brown, que desemboca en un enlace con el cuasi one hit wonder de Frankie Goes To Hollywood, “Relax” de 1983. Enlace que ha hecho a lo largo de la última gira de la banda. Con esto se retirarían momentáneamente.

De vuelta en el escenario, Duran Duran atacaría con la versión más larga de la noche, con “Girls On Film”, que entre medio de los característicos sonidos de obturadores, llevarían a toda la banda en frente. Los principales, Brown, Ross y Willescroft para una presentación a tablero lleno. Y la introducción al público de uno por uno de los músicos. Luego Le Bon bajaría y haría que una fan lo presentara, imágenes que se podían ver directamente en la pantalla del escenario.

Lamentablemente, en la vuelta, algo falló en la mesa de audio de sala. El bajó perdió presencia, y la voz también se perdía entre un desorden sonoro. Luego se generó un desconcierto que duró los minutos que demoró en terminar la canción.

Y el gran final, esperado por todos, llegó con “Rio”, que el 10 de mayo cumple treinta años de su edición. Buena forma para terminar un concierto plagado de éxitos, y para celebrar el disco que definitivamente catapultó a los oriundos de Birmingham al estrellato. Aunque nuevamente no existió la claridad en el sonido que si hubo el resto de show.

El recital, fue un mar de nostalgia para tanto adolescente ochentero. Musicalmente estuvo más que correcto, pero cabe destacar, que no sería para nada lo mismo sin la inclusión del apoyo pre grabado. Duran Duran es una banda que llena espacios a modo multi-timbrístico, y recrear ese sonido en vivo sin el trabajo de Rhodes sería una batalla difícil de ganar. Taylor demuestra por qué su música siempre ha girado en torno a las cuatro cuerdas. Le Bon es cercano con su público y se entrega casi por completo.

Resulta casi difícil de explicar cómo una banda que lleva más de treinta años en esto, ha tenido una evolución en vivo en nuestro país, cuando por lo general, es al revés. Cada vez que vuelve Duran Duran, pareciera arreglar los errores de la visita anterior. Esto hace pensar que estos cincuentones poperos aún están en este negocio por algo más que sólo revisitar la nostalgia de un puñado de adultos adictos a los 80’s.

Setlist:

  1. Before the Rain
  2. Planet Earth
  3. A View to a Kill
  4. All You Need Is Now
  5. The Reflex
  6. Come Undone
  7. Safe (In the Heat of the Moment)
  8. Is There Something I Should Know?
  9. Girl Panic!
  10. Save a Prayer
  11. Notorious
  12. White Lines
  13. Ordinary World
  14. Hungry Like the Wolf
  15. (Reach Up for the) Sunrise
  16. Wild Boys / Relax (Frankie Goes to Hollywood)
  17. Girls on Film
  18. Rio

Por Pamela Cortés

Publicidad
2 Comentarios

2 Comments

  1. Cris

    09-May-2012 en 9:21 pm

    Simplemente comentarle a Pamela que debe informarse mejor antes de escribir, esta es la cuarta vez que Duran Duran nos visita. (Te faltó la del Festival de Viña)….Fui a la del 2008, la mejor hasta esa fecha según la crítica de verdad…..la de anoche me la perdí por vivir en regiones y lejos….(lo único bueno de Santiago son los conciertos)

  2. Lucho

    09-May-2012 en 10:36 pm

    Iba a decir lo mismo, faltó el de Viña en el 2000, donde sinceramente se lució Warren Cuccurullo y Simon LeBon estaba hiper desconectado. Igual quiero destacar que a mi gusto DD no es un “grupo ochentero”, durante los ’90 y ppios de ‘2000 evolucionaron y se despegaron de ese sonido de la 1ra mitad de los 80. Sólo ahora, con el último disco, volvieron a ese sonido típico de Rio. “Just sayin'”.

Responder

En Vivo

The Offspring, Eterna Inocencia y BBS Paranoicos: Final de fiesta

Publicado

en

The Offspring

Es imposible no pensar en el contexto antes de plantearse cómo hablar de un show realizado en medio del avance del SARS-CoV-2, coronavirus que deriva en la enfermedad COVID-19, hoy una pandemia global. Es difícil no pensar en la ineptitud de las autoridades que, pese a la tardanza del virus en llegar a Chile, aún no toman las decisiones que podrían evitar un contagio a niveles terribles. Así, no es extraño que el show de The Offspring en nuestro país sí pudiera realizarse, aunque en la previa hubo múltiples cuestionamientos. La industria del entretenimiento está sufriendo en todo el mundo y, al final, este fue el último concierto quizás hasta cuánto tiempo más. Y eso está bien, y es lo correcto, por culpa de un virus que no ataca con fuerza a quienes van a eventos así, sino a los adultos mayores.

Sin embargo, este cierre de fiestas, pese a tener tanto en contra y tanto que analizar fuera del escenario, en el lugar donde la gente pone sus oídos, ojos, cuerpos y corazones, lo cierto es que presentó tres bandas que exploraron los lados más brillantes del punk, de todo lo que significa, ya sea el compromiso social –como hizo Eterna Inocencia–, con la rabia del pleno acto de vivir como hace BBS Paranoicos, o desde el lado de disfrutar el sonido como The Offspring. En una extraña burbuja con forma de cúpula como es el Movistar Arena, pudimos ver una comunidad unida, sin temores a una pandemia mundial. Y es que la fiesta fue completa para quienes asistieron, pese a la postal de personas con mascarillas (que se supone no sirven para enfrentar un posible contagio) o también las noticias que llegaban de la suspensión de múltiples eventos y actividades productivas del país, anticipándose a las autoridades, las grandes perdedoras de cualquier jornada en los últimos meses.

BBS Paranoicos abrió con puntualidad los sonidos a las 17:45 hrs., y lo hizo con “Sin Salida”, “Mis Demonios” y “La Rabia”, una triada que en poco más de cinco minutos dejó en claro el espíritu que inundaría la siguiente hora de música, que de forma exacta iba hilvanando canciones de furia, desesperanza o reafirmación del ser, como “Sanatorio”, “Mentira” o el hit “Ruidos”. En medio de eso, la gente saltaba al son de “el que no salta es paco” o de los gritos de “Piñera conchetumare, asesino, igual que Pinochet”. La banda respondía diciendo que era clave ir a votar, mientras lucían sus poleras negras con la leyenda “#APRUEBO” por delante, dejando su tradicional logo por la espalda.

Aunque el micrófono de Omar Acosta no tenía mucha claridad –algo que hacía que se perdieran parte de las letras–, la interpretación en todo sentido funcionaba perfecto. “Como Una Sombra” o “Calla y Espera” retumbaban mientras ya se pasaba de un millar a varios miles de personas en Movistar Arena. La parte de adelante fue siempre la más entusiasta y, aprovechando el espacio, incluso hubo un circle pit que probablemente contravino cualquier recomendación de distanciamiento social por el coronavirus, pero que a quienes estuvieron ahí no les importó. Igualmente, se hacía rara esa sensación de ver un show con tal nivel de compromiso social y, a la vez, notar que las ganas de formar parte del momento podían ser contraproducentes respecto a la salud pública. De todas formas, una hora después, tras el doblete entre “Irreparable” y “No Lo Veo Como Tú”, se cerró no sólo un show tremendo de BBS Paranoicos, sino también el inicio de esta extraña, pero potente jornada de punk.

La continuación no iba a ser menos fuerte con Eterna Inocencia. La banda argentina, que hace de la consigna social parte de las historias que cuentan, se atrasó cinco minutos de lo que supuestamente debía ser el inicio del show, aunque eso no mermó en la vibra de la gente o de los músicos. Nuevamente sería el micrófono del vocalista principal el que generaría problemas, esta vez dejando en un nivel más bajo del necesario a Guillermo Mármol, cuya labia es importantísima en cada track que se despachó, desde “Viejas Esperanzas” o desde “A Los Que Se Han Apagado…”. Lo más impactante de lo que hace el quinteto es cómo logran el sonido que tienen, que los acerca más a Bad Religion en la pulcritud que a conjuntos más desprolijos que ven en lo instrumental algo secundario. Sí, las letras y las convicciones de Eterna Inocencia son algo que los acerca al público y a una sociedad completa, con “La Risa De Los Necios” –dedicada al “cura obrero”, Mariano Puga– o “El Guardián” como ejemplos de ello. Pero también hay espacios como el instrumental después de “Le Pertenezco A Tus Ojos…” que dejan en claro cómo EI es muchísimo más en vivo que en estudio.

Episodio aparte fue el freno que la banda le dio al show por más de cinco minutos con el fin de que la gente amontonada dejara espacio para que atendieran a un chico que estaba con problemas de salud en la multitud. Cerrando con “Weichafe Catrileo”, canción inequívocamente destinada a la lucha en la que, pese al desvío lamentable que presenta la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sin duda que continúa, y que tras más de una hora de fuerza escénica también se pudo compartir con las grandes letras e interpretación de una banda de punk que es mucho más que eso a estas alturas para sus fans en nuestro país.

Cuando el reloj marcaba las 21:00 horas en punto, el recinto bajaba sus luces y las trompetas características de “Pretty Fly (Reprise)” –canción que cierra el icónico “Americana” (1998)– daban inicio al número estelar de la jornada. Y es que, luego de la enérgica rendición de los clásicos “Americana”, “All I Want” y “Come Out And Play”, no cabía duda de que los fanáticos de The Offspring ansiaban un baño de nostalgia tras casi cuatro años de espera y del reagendamiento dado por la contingencia en el territorio nacional. El triplete, ovacionado y disfrutado por los presentes hasta con bengala incluida, dejó en evidencia el excelente estado de la banda gracias a una perfecta ecualización que reverberó sin problemas en el globo. Tras dicho inicio, Dexter bromeó que este sería “probablemente el último concierto en el hemisferio occidental” y que, a pesar de todo, no podían cancelar tan especial reencuentro. El vocalista finalizó su humorística intervención no sin antes recomendar evitar el contacto físico para prevenir cualquier contagio relacionado a la pandemia que acecha al mundo por estos días.

Pausando el repertorio típico por algunos momentos, el cuarteto estadounidense presentó “It Won’t Get Better”, una de sus más recientes creaciones, ante una respetuosa audiencia que apoyó con palmas cuando la canción y los músicos lo requirieron. Luego, volvieron al ruedo con “Want You Bad”, “Session”, “Original Prankster” y “Staring At The Sun”, hitazos que encendieron al público y lo llevaron a iniciar diversos –y poco recomendados– mosh pits a lo largo de la sección. La voz de Dexter merece mención aparte, pues, a pesar de los años, llega a los tonos requeridos por la selección y es capaz de interpretar con la fuerza que una agrupación de este estilo demanda. Al finalizar un diálogo que sólo The Offspring puede llevar a cabo a la perfección, haciendo chistes sobre cómo Dexter, aparte de ser el liricista principal de la banda, también tenía un doctorado en virología, llegando a la hora de los covers. Y es que, tal y como lo reconocieron en el escenario, no habría grupo sin Ramones o sin la influencia de los hermanos Young.

Una vez terminado el homenaje, los norteamericanos versionaron sus tradicionales “Bad Habit”, “Gotta Get Away” y una emotiva “Gone Away” en piano, la que demostró el correcto estado vocal de Holland y constituyó una mezcla perfecta entre aterciopelados tonos de sensibilidad y el estruendo característico de la banda hacia el ocaso del tema. Luego, los éxitos insignes de la banda “Why Don’t You Get A Job?”, que incluyó unas pelotas plásticas de colores para interactuar con los fans, “(Can’t Get My) Head Around You”, “Pretty Fly” y “The Kids Aren’t Alright” sentaron precedente de que la potencia del grupo sigue incólume tras 34 años de carrera. Hacia el epitafio del periplo, y a modo de encore luego de un par de minutos de reposo, retornaron al escenario para finalizar con dos clásicos y un inesperado tributo a Pennywise, quienes tuvieron que restarse del evento a última hora dada la alerta de salud mundial. Cerrando con “You’re Gonna Go Far, Kid”, “Bro Hymn” y “Self Esteem”, The Offspring le puso broche de oro a una icónica noche en Movistar Arena, lugar que marca un hito de masividad en la historia del grupo en cuanto a conciertos en nuestro país.

Tomando las palabras de Holland en los últimos minutos del show, es menester mencionar que este fue, probablemente, el bastión final en un largo tiempo de eventos masivos en la industria de la música en Chile y en occidente. Sin embargo, eso no fue impedimento para el disfrute de miles de asistentes que llegaron y lo dieron todo en un espectáculo que logró llevarse a cabo de manera perfecta, pese a todos los contratiempos y dificultades que surgieron. Ciertamente, resulta muy importante tomar las recomendaciones del vocalista antes de despedirse: “Cuídense, por favor. Hasta la próxima”. Un incierto cierre temporal para el showbiz musical que promete un “hasta luego”, pero que desconoce qué tan pronto se reactivará el flujo normal y necesario de adrenalina y fervor que solamente las melodías pueden proveer a los habitantes de esta tierra.

Setlist BBS Paranoicos

  1. Sin Salida
  2. Mis Demonios
  3. La Rabia
  4. No Siento Culpa
  5. Eterno Retorno
  6. Sanatorio
  7. Mentira
  8. Ruidos
  9. Corazón Al barro
  10. Tanto Insistir
  11. Daño Permanente
  12. Recuerdos
  13. Como Una Sombra
  14. Cristales
  15. Calla y Espera
  16. El Regreso
  17. Ausencia
  18. Irreparable
  19. No Lo Veo Como Tú

Setlist Eterna Inocencia

  1. Viejas Esperanzas
  2. Encuentro Mi Descanso Aquí, En Este Estuario
  3. A Los Que Se Han Apagado…
  4. Trizas De Vos
  5. Abrazo
  6. A Elsa y Juan
  7. La Risa De Los Necios
  8. El Guardián
  9. La Mentira Sin Fin
  10. Cuando Pasan Las Madrugadas…
  11. Hazlo Tú Mismo
  12. Cartago
  13. Sin Quererlo (Mi Alma Se Desangra)
  14. Cassiopeia
  15. Le Pertenezco A Tus Ojos…
  16. Puente De Piedra
  17. Nuestras Fronteras
  18. Weichafe Catrileo

Setlist The Offspring

  1. Americana
  2. All I Want
  3. Come Out and Play
  4. It Won’t Get Better
  5. Want You Bad
  6. Session
  7. Original Prankster
  8. Staring At The Sun
  9. Blitzkrieg Bop (original de The Ramones)
  10. Whole Lotta Rosie (original de AC/DC)
  11. Bad Habit
  12. Gotta Get Away
  13. Gone Away
  14. Why Don’t Get You Get A Job?
  15. (Can’t Get My) Head Around You
  16. Pretty Fly
  17. The Kids Aren’t Alright
  18. You’re Gonna Go Far, Kid
  19. Bro Hymn (original de Pennywise)
  20. Self Esteem

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo

Podcast Cine E36

Publicidad

Podcast Música E36

Facebook

Discos

Whole New Mess Whole New Mess
DiscosHace 22 horas

Angel Olsen – “Whole New Mess”

Hace menos de un año, Angel Olsen lanzó un álbum digno de definir una carrera. “All Mirrors” (2019) se estableció...

Gentlemen Gentlemen
DiscosHace 1 día

El Álbum Esencial: “Gentlemen” de The Afghan Whigs

R&B metido en el rock con aspiraciones mainstream, hombres reconociendo errores, creatividad mezclada con generosidad, una vocación digna del salmón para...

Limbo Limbo
DiscosHace 2 semanas

Gaerea – “Limbo”

La década de los noventa fue el período donde un movimiento musical e ideológico tuvo un apogeo histórico. Tomando influencias...

The Kingdom The Kingdom
DiscosHace 2 semanas

Bush – “The Kingdom”

Lejos del sonido que hizo masticable su propuesta en los 90, Bush se abre a una idea donde predomina una...

Where Only Gods May Tread Where Only Gods May Tread
DiscosHace 2 semanas

Ingested – “Where Only Gods May Tread”

“Sobre gustos no hay nada escrito”, una frase que funciona como recordatorio ante lo subjetivo de una opinión dentro de...

Keleketla Keleketla
DiscosHace 3 semanas

Keleketla! – “Keleketla!”

Nacido en Sudáfrica y cruzando las fronteras, Keleketla! es un proyecto tan diverso como los múltiples artistas que lo componen....

A Hero’s Death A Hero’s Death
DiscosHace 3 semanas

Fontaines D.C. – “A Hero’s Death”

Para muchas bandas el segundo disco es un gran desafío, ya que en un período de tiempo acotado deben volver...

Microphones In 2020 Microphones In 2020
DiscosHace 3 semanas

The Microphones – “Microphones In 2020”

“Las bandas que se separan y se reúnen por dinero pueden hacer lo que quieran. Pero me pone feliz ser...

Forever Blue Forever Blue
DiscosHace 4 semanas

A.A. Williams – “Forever Blue”

En el arte, el azul es un color asociado a climas fríos, atmósferas intimistas cargadas de nostalgia y tristeza. Es...

Thalassic Thalassic
DiscosHace 4 semanas

Ensiferum – “Thalassic”

Dentro de las historias que aparecen en la mitología griega, existe una que hace referencia a Talasa, la diosa primordial...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: