Contáctanos

En Vivo

Deftones: Melodías de una especie única

Publicado

en

Era sencillo de pensar: el segundo día de Maquinaria estuvo dominado por una relación que se ha fortalecido progresivamente en los últimos años. Es que a Deftones en Chile lo estiman, lo idolatran, lo quieren y le valoran. No es difícil creer en esa gente que indica al público chileno como uno de los mejores del planeta musical cuando tenemos ejemplos así. El conjunto de Sacramento fue claramente el protagonista del momento más populoso de la jornada dominical, cuando próximo al atardecer, comenzó con un leve retraso el show de Chino Moreno y los suyos.

Si el espectáculo del miércoles anterior en Espacio Broadway fue una “Gala”, Maquinaria fue la imagen de un idilio consolidado entre Chile y Deftones, cuyo show fue un intenso paseo entre lados B y un puñado de éxitos de la banda. Es que tras siete álbumes y más de 15 años de trayectoria, ellos se pueden dar esos lujos y salir airosos. El público de Deftones es desafiado constantemente, pero la misma calidad de los norteamericanos hace que todos entren en su show sin condiciones. Para esto, además de sus composiciones, está la magnética personalidad y performance de Chino Moreno como frontman, la batería potente y concreta de Abe Cunningham, el bajo sencillo pero lúdico de Sergio Vega, las programaciones de Frank Delgado y la magistral guitarra de Stephen Carpenter.

Sí, la fórmula puede ser un poco cansadora con los contrastes entre fragilidad y brutalidad en constante choque, y puede sonar a un formato predeterminado para varios, pero los que intentan ver un poco más allá notarán que siempre hay resabios de sangre y corazón en los shows de Deftones, como en “My Own Summer (Shove It)” donde el público le pone corazón y Chino Moreno saca esos chillidos sobrenaturales que sobrecogen a todo el mundo.

Interesante es la búsqueda de un sonido más brutal en los últimos shows de Deftones, más allá de la vertiente emotiva que destila el contraste de su música, o sea, con más potencia que debilidad. Quizás es lo que necesita una banda que ha pasado por momentos complicados. Eso queda claro al escuchar “Koi No Yokan”, el cautivante disco año 2012 de los de Sacramento, donde pese a la ternura e intriga de muchos instantes, es la fortaleza en todos sus niveles lo más destacable.

Incluso en vivo las canciones del nuevo álbum son así de fuertes. “Rosemary” es más pausada, pero suena tan potente como el resto, con un Chino Moreno que se permite abandonar su rol de frontman para pasar a ser uno más de la banda. Esta “generosidad” del magnético vocalista de Deftones, se repetiría también en la adaptación grandiosa de “Digital Bath” donde la atmósfera de los samples no quedó subyugada a la potencia de los riffs.

En una hora y cuarto pasaron diecisiete canciones, lo que denota lo comprimido del setlist, haciendo que calzara perfecto dentro de los márgenes impuestos por el horario, lo que quizás hizo más exigua la comunicación entre Chino y el público. En “Tempest” y “Rocket Skates” se notaba el porqué Stephen Carpenter no tocó el otro día con guitarras prestadas. Es que sus guitarras eran únicas, con siete, ¡y hasta ocho cuerdas!, llevando la potencia de los riffs al territorio de lo inexorable.

No es casual que el setlist haya estado dominado por “White Pony” (2000) y “Koi No Yokan”, relación que muchos han/hemos establecido dada la calidad, y la vocación de reinvención de ambos registros y en la variedad de la paleta de estilos claramente tienen un nexo. Quizás es porque para Deftones comienza una nueva era, sin Chi Cheng casi por seguro o por lo menos una era donde su ausencia no es un peso, sino que una plataforma para intentar llegar más lejos.

“Bloody Cape” y “7 Words” son el cierre perfecto para un show que no tuvo puntos bajos y donde la principal crítica puede ir a lo aprendido del libreto de Chino Moreno y los suyos. Pero en calidad sonora y del repertorio elegido, en entrega del público y también incluso el sonido de Las Vizcachas, todo quedó en convergencia para configurar un show de aquellos.

En medio del polvo y del calor que había en esa tarde de domingo, Deftones consolidó su romance con el público chileno, lugar que los recibe siempre con los brazos abiertos y donde la banda, pese a todos los problemas que rodearon su presentación –que no fueron pocos- hicieron su trabajo como los mejores en lo suyo, rótulo que los acompaña hace rato porque, a diferencia de muchos de sus contemporáneos, Deftones no tuvo miedo de avanzar y convertirse en esta especie todavía única del rock moderno.

Setlist

  1. Diamond Eyes
  2. Rocket Skates
  3. Be Quiet And Drive (Far Away)
  4. My Own Summer (Shove It)
  5. Poltergeist
  6. Rosemary
  7. Feiticeira
  8. Digital Bath
  9. Knife Prty
  10. Tempest
  11. Fireal
  12. Engine No. 9
  13. Riviére
  14. Change (In The House Of Flies)
  15. Passenger
  16. Bloody Cape
  17. 7 Words

Por Manuel Toledo-Campos

Fotos por Sebastián Rojas

Publicidad
8 Comentarios

8 Comments

  1. Pattonita

    16-Nov-2012 en 6:13 pm

    Chinito esta como quiere, hecho a mano !

  2. MauroDK

    16-Nov-2012 en 6:36 pm

    El 1° comentario hace que todo lo que se escribió en la nota se vaya a la mierda!

  3. [sangreconleche]

    16-Nov-2012 en 6:54 pm

    El segundo comentario no tiene nada que ver con la nota tampoco!
    De lo que leo y lo que ya he escuchado del Koi no Yokan, me duele con toda fibra del cuerpo y la mente no haber podido ver a Deftones esta vez. Envidio a los que fueron por partida doble. Sólo espero tener la oportunidad y los recursos de verlos de nuevo.

    Koi no Yokan es uno de esos álbumes que no se quedan dentro del estereotipo que para los foráneos al género representa Deftones; y la comparación a White Pony viene de ahí. Esperemos que sigan reinventándose sin perder su escencia, como lo han hecho hasta ahora.

  4. Jonathan

    16-Nov-2012 en 7:07 pm

    CASI ME QUEBRÉ UN BRAZO EN ESA WEÁ, FUE HORRIBLE.

    TRANSISTOR NO DEBÍO HABER PUESTO UNA WEÁ DE BECKER AL INTERIOR DE LAS VIZCACHAS, QUEDO LA ZORRA!

    PERO ESTUVO BUENO XDDD

  5. Jonathan

    16-Nov-2012 en 7:07 pm

    CASI ME QUEBRÉ UN BRAZO EN ESA WEÁ, FUE HORRIBLE.

    TRANSISTOR NO DEBÍO HABER PUESTO UNA WEÁ DE BECKER AL INTERIOR DE LAS VIZCACHAS, QUEDO LA ZORRA!

    PERO ESTUVO BUENO XDDDD

  6. Resiliente

    16-Nov-2012 en 7:21 pm

    Los Deftones demuestran felicidad tocando en Chile, y lo demuestran con mucha energía y vibra desde que redescubrieron al público chileno, porque el 2001 no se fueron con una muy buena impresión de nosotrxs. Pero hoy la banda, como dice el periodista de la nota, tiene una relación mágica con el público chileno, que los respeta y valora por su entrega, devoción y placer por los sonidos atmosféricos (como The Cure y Depeche Mode) con la agresividad del rock/metal de los 90s -evolucionada- que tanto nos encanta.

  7. Mauro

    16-Nov-2012 en 8:00 pm

    El otro día encontré una “e-columna” que hablaba de Koi No Yokan, el mismo día que se lanzó el disco. La discusión que se armó por ovacionar el disco era épica, pero más fue la que se hizo por si White Pony seguía siendo la mejor obra de la banda. Se hizo evidente que existe una gran masa que aun no abandona White Pony como mejor arte. A mi parecer, desde el homónimo que Deftones encumbró un único vuelo hacia su marcado estilo que actualmente posee, con esa intensidad emotiva para crear e irradiar complicidad agresividad-corazón: Su nuevo rock.
    Lamentablemente no pude asistir a sus presentaciones, pero no me cabe duda que fueron colosales, mágicas y llenas de sudor orgulloso.
    Koi No Yokan, siguiendo un suspiro de Diamond Eyes, posiciona a Deftones como los valuartes del nuevo metal. Gran mezcla de lo electrónico, consiguiendo una gran armonía con lo agresor… una confabulación que sólo ellos logran magistralmente.
    Muchos esperan su caída, y de alguna manera yo también, pero no pienso quitar ese sosiego ambiguo, ya que me da armas para seguir buscando la magia más exigente que el público busca, la que ellos mantienen y tienen su orbe enamorada.

  8. Pilar

    29-Nov-2012 en 2:59 pm

    Fui a ver a Deftones a Maquinaria y solo me queda decir que son la banda que a marcado mi vida, siento una emoción inexplicable cada vez que escucho sus canciones y en esta oportunidad tuvieron un show impecable, el recital del 2007 el sonido no fue el mejor aunque el repertorio fue algo mas diverso y amplio, esta vez ellos llegaron mucho mas consolidado, la voz de Chino Moreno sono impecable, no pude verlos el 2011 y ahora fue mi revancha, estaba casi al frente pero por miedo/ahogo me tuve que ir mas atras pero lo pase MARAVILLOSO!!!!

Responder

En Vivo

U2 + Noel Gallagher: Renovación de los monumentos

Publicado

en

“Un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro”. Esa es la frase que se pone sobre los escalones que representan el memorial por los Detenidos Desaparecidos en el Estadio Nacional, y que puede implicar también lo que artísticamente ocurrió en la noche del sábado 14 de octubre, en la que sería la cuarta vez de U2 en Chile. Sin memoria, el futuro es más complicado de trazar, dado que existe la necesidad vacía de refundar todo, sin mirar atrás, y se busca seguir adelante sin justicia, sin capítulos cerrados, botando el libro por la ventana. Ahí radica el valor de la jornada donde no sólo U2 pudo entregar un disco clásico como es el seminal “The Joshua Tree” (1987), sino que renovarlo, dejando en claro que los trabajos inmortales pueden revivir todas las veces que sea necesario y unirse a lo presente con naturalidad tal, que en este caso las canciones se disponen más actuales que hace 30 años.

Antes de comentarles lo que ocurrió con los irlandeses y el acto de apertura, una aclaración: en este caso, el equipo de HumoNegro no se quedó con la visión periférica de la prensa en un espectáculo normal, debido a acreditaciones que no nos fueron concedidas, pero dada la relevancia del evento adquirimos por cuenta propia entradas en cancha y pudimos verlo desde la reja, con el entusiasmo de los más fanáticos, con un ambiente que en todo momento fue respetuoso y muy animado, lo que puede quizás hacernos perder la perspectiva más amplia, aunque sí nos deja en los espacios precisos para ponderar el concierto con la efervescencia necesaria para valorarlo igual que quienes asistieron.

Noel Gallagher’s High Flying Birds

Es difícil no pensar en el pasado de Noel Gallagher, siendo el reconocido compositor principal, pero segundón, en la dinámica de una banda de alcance masivo como fue Oasis. De ahí que él y su proyecto Noel Gallagher’s High Flying Birds va alcanzando paulatinamente una solidez que puede asimilarse a lo que pasa con actos nuevos, con poca experiencia. Noel se subió al escenario a las 19:30 hrs. y llegó con un semblante diferente a Lollapalooza 2015, donde estaba enojado y parco. En esta ocasión, quizás sin la responsabilidad de ser el centro del show, se le notó liviano, contento y con esa vibra también los ritmos pudieron fluir con más naturalidad.

Si “Holy Mountain” (el single con coro parecido a “She Bangs”) adelanta algo de la etapa que Gallagher iniciará con su tercer disco solista, “Who Built The Moon?”, es una sensación de mayor diversión y riesgo, con una dominación de los vientos y sintetizadores, con las guitarras sólo acentuando en los ritmos y el peso sonoro, algo que se traspasó a canciones como “Riverman” o “In The Heat Of The Moment”. Pero lo que vincula de forma clara a Gallagher con U2 es cómo logran evitar la copia de un tiempo pasado, sin desconocerlo, como ocurrió en las versiones que él y su banda entregaron de clásicos de Oasis.

Champagne Supernova” o “Wonderwall” tenían otros tonos y compases, más a la medida de Noel, derribando los recuerdos de Liam, pero sin dejar de lado esas melodías, y así consiguió la renovación de esos portentos de composiciones, como también logró en la inmensamente coreada “Don’t Look Back In Anger”. Quizás “AKA… What A Life!” fue un extra innecesario ante la solidez de la mencionada “Don’t Look Back In Anger”, pero también reafirma la posición de Noel Gallagher hoy creyendo en su pasado, a su modo, pero también en su presente y futuro, de forma sencilla, pero audaz y segura. Y cuando lo hace con una sonrisa y bromas de por medio, puede ser el mejor Gallagher en la música hoy.

U2

Los trabajos a ritmo de reloj que realizaban los técnicos en el escenario hacían presagiar que el show de los irlandeses comenzaría exactamente a la hora pactada, cosa que no fue así. Según el horario oficial, Bono y los suyos comenzarían a tocar a las 20:40 horas, algo bastante improbable, considerando que Noel Gallagher había terminado su presentación hace tan solo 20 minutos. Alrededor de las 21:20 horas, U2 arribó al escenario central, que se encontraba más cercano a la gente, interpretando una selección de canciones que enloquecieron a todo el estadio de inmediato, siendo “Sunday Bloody Sunday” la escogida para abrir el show.

Un recorrido por algunos grandes clásicos de la banda deleitó al público a modo de introducción a “The Joshua Tree”, cuya interpretación de manera íntegra es el hilo conductor principal de esta gira. Así, canciones como “New Year’s Day” y “Bad” (con un pequeño fragmento de “Gracias A La Vida” de Violeta Parra) fueron interpretadas impecablemente por la banda, mostrándose cercanos al público en esta especie de “Escenario B” dispuesto al final de la pasarela. De manera progresiva, la guitarra de The Edge se fue conjugando con el bajo de Adam Clayton y la batería de Larry Mullen Jr., dando paso a Bono para unirse en la interpretación de “Pride (In The Name Of Love)”, último golpe de gracia antes de partir el show del escenario principal.

Como ya se ha mencionado, el motivo de esta cuarta visita de los irlandeses a nuestro país es la celebración de los 30 años de uno de sus álbumes más laureados, que viene siendo interpretado a través del mundo con un show de la más alta tecnología. Una imponente pantalla de 60 metros de largo fue mostrando diferentes visuales, mientras la banda se encargaba de emular el disco de la forma más íntegra posible, tocándolo en el mismo orden que tiene el LP original. Desde “Where The Streets Have No Name” se producen momentos que dieron para todo, pasando de la alegría a la euforia, y luego a la emoción con el verdadero desfile de éxitos que se produjo por parte de la banda. Composiciones elementales dentro del catálogo de U2 fueron pasando una por una, con un público completamente entregado cantando tracks como “With Or Without You”, “Bullet The Blue Sky” o la increíble “In God’s Country”, muy ad-hoc con estos tiempos, tal como Bono lo dijo: “estas canciones tienen incluso más significado que el momento en que fueron escritas”.

Las visuales en la pantalla llevaron al público hasta diferentes parajes del disco, dándole todo un contexto a cada canción del álbum. Pese a no estar concebido estrictamente como un álbum conceptual, el relato del show se encargó de establecer a la obra de esa manera. Desde una carretera, pasando por una casa abandonada, hasta un desierto lleno de árboles, fueron parte de los distintos escenarios que U2 dispuso para situar a los boquiabiertos espectadores en el contexto de cada canción. Con “One Tree Hill” y “Exit” –el lado B de “The Joshua Tree”, como bromeó Bono en una ocasión– comenzaba a finalizar, no sin antes interpretar la emotiva “Mothers Of The Disappeared”, donde la gente en la cancha levantó papeles blancos en conmemoración de los Detenidos Desaparecidos, actores muy presentes dentro de esta composición que radica fuertemente en la búsqueda de justicia por los crímenes de violación a los derechos humanos.

Una ola de colores inundó las pantallas una vez que la banda regresó al escenario, “The Joshua Tree” había quedado atrás, pero había fiesta para rato. Así lo demostró el cuarteto una vez que inició “Beautiful Day”, uno de los mayores clásicos del grupo, que prosiguió con “Elevation” y toda la potencia de “Vertigo”, con un espiral que abarcó toda la pantalla mientras Bono jugueteaba sobre los avasalladores riffs de The Edge, robándose la película mientras los silenciosos Larry y Adam hacían su trabajo de una manera espléndida, sosteniendo los cimientos rítmicos de la composición con más poder de la noche, lo que sirvió como un nuevo punto seguido en la presentación de los irlandeses. Un último regreso vio a la banda interpretando “You’re The Best Thing About Me”, seguida de la oda a la mujer en “Ultraviolet (Light My Way)”, donde pasaron un montón de imágenes de las mujeres más destacadas de la historia, como Patti Smith, Hillary Clinton y Michelle Obama, entre otras, además de un guiño a Chile con la presidenta Michelle Bachelet, Gabriela Mistral y Violeta Parra. Finalmente, “One” se encargó de dar el punto final a una de las presentaciones más potentes e históricas de este año, con una banda que sintió el cariño de su público y quiso retribuirlo de la manera más honesta posible, entregando un cancionero lleno de momentos que reflejan la experiencia de una agrupación que cuenta con varias décadas a cuestas.

Luego de años sobre los escenarios, existen procesos de progresión y perfección que se van conformando naturalmente. Tanto U2 como Noel Gallagher pudieron demostrar en esta ocasión la experiencia que han acumulado durante sus carreras, algo que se siente y se nota al instante en cada uno de los detalles. U2 mantiene una serie de elementos que permiten demostrar cuánto sabe a la hora de salir de gira, trayendo consigo un show preparado con pinzas, con un alto sentido del espectáculo y una puesta en escena que impone espectacularidad sin descuidar la atracción principal. En el caso de Noel, su labor de “acto de apertura” se justifica completamente, con un rol de entertainer que sólo llega y toca sus canciones, acertando medio a medio en la prioridad que el músico dio a las composiciones de Oasis.

En resumidas cuentas, esta fue una noche donde la experiencia se vivió de dos maneras diferentes: primero por el lado de quien la adquirió hace tiempo, pero que ahora sólo debe manejarla y aprovecharla, y después por el lado de quienes la tienen de sobra, manejándola a su antojo. Existen bandas que entregan un espectáculo lleno de pirotecnia y elementos ajenos a la música para deslumbrar a su público, lo que muchas veces se ve como un acto de auto complacencia que busca tapar las falencias propias del paso del tiempo. Claramente, U2 no pasa por lo mismo, ya que parece ser que Bono y los suyos encontraron la fórmula perfecta para entregar un mega espectáculo sin verse pretenciosos, utilizando los elementos extras como un complemento en vez de un parche para subsanar la escasa calidad interpretativa, algo de lo que los irlandeses están bastante lejos, demostrando su tremenda capacidad de exponer su repertorio con la mayor calidad posible.

Por Manuel Cabrales y Manuel Toledo-Campos

Foto por Jaime Valenzuenla para DG Medios

Setlist Noel Gallagher

  1. Everybody’s On The Run
  2. Lock Out The Doors
  3. In The Heat Of The Moment
  4. Riverman
  5. Champagne Supernova (original de Oasis)
  6. Holy Mountain
  7. Half The World Away (original de Oasis)
  8. Little By Little (original de Oasis)
  9. Wonderwall (original de Oasis)
  10. Don’t Look Back In Anger (original de Oasis)
  11. AKA… What A Life!

Setlist U2

  1. Sunday Bloody Sunday
  2. New Year’s Day
  3. Bad
  4. Pride (In The Name Of Love)
  5. Where The Streets Have No Name
  6. I Still Haven’t Found What I’m Looking For
  7. With Or Without You
  8. Bullet The Blue Sky
  9. Running To Stand Still
  10. Red Hill Mining Town
  11. In God’s Country
  12. Trip Through Your Wires
  13. One Tree Hill
  14. Exit
  15. Mothers Of The Disappeared
  16. Beautiful Day
  17. Elevation
  18. Vertigo
  19. You’re The Best Thing About Me
  20. Ultraviolet (Light My Way)
  21. One

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

DiscosHace 8 horas

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 6 días

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 1 semana

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

DiscosHace 1 semana

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 2 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 2 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 2 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

DiscosHace 3 semanas

Mogwai – “Every Country’s Sun”

Mogwai sin duda alguna es uno de los principales referentes a la hora de hablar de post rock. Aunque en...

Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: