Conéctate a nuestras redes
De La Soul De La Soul

En Vivo

De La Soul: La empresa de la felicidad

Publicado

en

Pensar en el hip hop vieja escuela es un ejercicio fútil desde nuestro presente, donde el género no sólo está validado en lo musical, sino que en lo comercial. Ir hacia décadas atrás implica encontrarse con identidades en disputa y con territorios que aún estaban lejos de ser conquistados. Si hoy la fiesta es un objetivo de buena parte de esta música, en otros tiempos la fiesta era un arma política, y De La Soul bien conoce ambos extremos, y los pone a pelear casi sin que la gente lo perciba, tal como se pudo ver en el debut en Chile del trío ante un Coliseo que estaba repleto en su cancha y platea baja.

La jornada ya estaba siendo una fiesta con los shows de Tiro de Gracia y de Hordatoj (quien se acompañó de los músicos de La Habitación del Pánico), pero cuando De La Soul se subió al escenario todo estalló, aunque se calmó a ratos, por lo cual Posdnous y Dave debieron apelar a la batalla de las gentes de un lado y otro, un recurso que es básico, pero que sirvió para preservar la energía en alto, como merecía el trío de Long Island.

Desde el comienzo quedaba en claro que la noche sería un paseo por todo lo hecho por el grupo, aunque llama mucho la atención que justamente no se referenciara “And The Anonymous Nobody”, el último disco del trío, editado en 2016. Quizás, es el reconocimiento de que ese álbum era más un ejercicio de lanzar pensamientos y colaboraciones, pero que en vivo ellos se bastan a sí mismos para llenar el escenario y un setlist.

A diferencia de muchos raperos actuales que mezclan colaboraciones con temas totalmente propios, De La Soul no reposa en más que lo que haya sido generado por sus gargantas y los beats de Maseo. Sea con “The Grind Date” o con “Dilla Plugged In”, lo cierto es que el espectáculo era un testimonio de confianza. Tanta, que incluso el trío hizo suyo todo el protocolo clásico de un show, incluyendo la forma en que se interactúa con los fotógrafos, quienes se instalan en el pit en los primeros temas. En vez de posar y hacer como que no existieran, De La Soul los invitó en un momento de “Oooh!” a bajar las cámaras y unirse a la fiesta. Quitándole solemnidad a todo, De La Soul hacía más vital lo suyo y aquello que había que ver.

No es extraño que pensemos en la “vieja escuela” del hip hop considerando que De La Soul incluso recordó a muertos como J Dilla, pero la vitalidad que exhiben no puede ser considerada “vieja”, y así también se nota cuando invitan a levantar los teléfonos y encender las luces en “All Good”. En vez de atacar los aparatos –como se está haciendo moda–, De La Soul los utiliza a su favor. Claro, la experiencia y la forma de hacer música ayudan mucho, y la energía del trío es capaz de generar cohesión hasta entre el agua y el aceite.

Se sucedieron “Ego Trippin’ (Part Two)”, “I Am I Be”, “Forever” y la fiesta era total, con la sofocante cancha del Coliseo llena de gente saltando, levantando las manos y dejándolas caer, en el típico bounce. De La Soul entiende que son otros tiempos y que la felicidad que ellos en general pueden expeler ya no es un mensaje explícito, sino que un objetivo; es una forma de vender y no lo niegan. La risa de Maseo se convirtió en un ícono sonando al principio de uno de los hits planetarios de Gorillaz, “Feel Good Inc.”, y precisamente ese podría ser el nombre de la sociedad de estos tres músicos, porque reconocen el valor de canciones como “A Roller Skating Jam Named ‘Saturdays’” o “Me Myself And I”, que cierran el mainset muy en alto, con la gente esperando mucho más, algo que llegaría en un encore breve pero potente.

Tras los setenta minutos de show, vino un DJ set improvisado de Maseo que, por otra media hora, extendió la buena onda y realmente dejó en claro de que De La Soul, en su debut en Chile con un espectáculo solista, es capaz de ofrecer el paquete completo: baile, letra, emoción, ligereza y contenido, con rapeo, canto, DJ set, y mucho más. Nada mal para una de las agrupaciones de más larga data en el hip hop norteamericano. Felicidad por doquier en una noche de domingo en Santiago con De La Soul y su industria especializada en dibujar sonrisas y pasos de baile.

Setlist

  1. Intro
  2. The Grind Date
  3. Oooh!
  4. Dilla Plugged In
  5. Much More
  6. Stakes Is High
  7. Oodles of O’s
  8. All Good
  9. Ego Trippin’ (Part Two)
  10. Potholes In My Lawn
  11. I Am I Be
  12. Forever
  13. A Roller Skating Jam Named “Saturdays”
  14. Me, Myself And I
  15. Ring Ring Ring (Ha Ha Hey)
  16. Bionix

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Publicidad
Clic para comentar

Responder

En Vivo

Christina Rosenvinge: Ouijas para la empatía y la revolución

Publicado

en

Christina Rosenvinge

La opresión de la lógica patriarcal que rige como titiritero invisible a las acciones sociales del mundo ataca a todas y todos. Aunque las movilizaciones multitudinarias hacen creer a varios que son las mujeres las que buscan cambios para ellas, lo cierto es que toda modificación a la norma imperante debe implicar algo más allá, afectando a hombres y mujeres. Por ello se hace vital entender todo el espectro. Esa es parte de las inquietudes de una de las creadoras más relevantes de Hispanoamérica, en especial cuando el análisis se cierne sobre su propia historia y la de los suyos.

Christina Rosenvinge es activista, pensadora, productora, mujer, pero por sobre todo es compositora, y en este ámbito es el que vierte complejidades claves de escudriñar. “Un Hombre Rubio”, uno de los mejores discos de 2018, ataca desde la empatía y la honestidad hacia las razones por las que existen exigencias para los hombres en pos de un patriarcado que busca su propia sanidad. Ella ve en su padre a una figura que tiene esas contradicciones e intenta explicarse una relación –cuando menos– conflictiva. Junto con una producción exquisita (de exclusivo crédito de la propia Christina) y sonidos precisos y bien desarrollados, el décimo álbum de la madrileña es un arma poderosa para hacer espiritismos propios en busca de respuestas, analizar esos diálogos pendientes y, por supuesto, para elucubraciones que deriven en esa revolución que permitiría la transversalidad fundamental, esa donde géneros no importen.

Un portal se abrió a pocos kilómetros del radio urbano del Gran Santiago, y en el parque de Las Majadas de Pirque, con edificaciones preciosas alrededor, se dio algo cercano a un día de campo, ocasión que vería a Rosenvinge volver luego de 14 meses a Chile, pero con un nuevo paradigma, de esos que usaría el propio David Bowie para corromper la normalidad y expresar todo lo que se pueda indicar.

Pero antes, la velada fue abierta por la solvente y delicada propuesta de Sabina Odone, quien, pese a indicar que existían ciertos desperfectos técnicos, siempre se escuchó con claridad y belleza. Lo primero que mostró en su presentación –que se extendería por 35 minutos– fue su trilogía de sencillos “Una Historia de Amor”, previa a su disco “Amore” que está trabajando para ser editado en 2019. Y se nota la consistencia de las tres canciones, tan diferentes en temática y sonoridades, pero tan ligadas una a la otra, desde “Algo de Ti” con el enamoramiento, hasta “Quise Ser Tu Amante” en la reflexión a posteriori, pasando por la decepción en “Ellos No Cambian”. Además, Sabina estrenó una canción y, cuando su piano eléctrico dejó de sonar, cantó una versión a capella de “Il Cielo In Una Stanza”, canción que refiere a los ancestros de Odone, quien, emocionada por la oportunidad, demostró que una buena voz no necesariamente viene asociada a la catarsis permanente, sino al control y la contención que da la experiencia en vivo y la convicción en las propias canciones.

Media hora después sería el turno de una Christina Rosenvinge que, a la usanza del arte de “Un Hombre Rubio”, llegó ataviada de una camisa blanca y pantalones negros sin talle ajustado. El afán de explicar una vestimenta va en que es este el personaje en el que podía sostenerse Christina a lo largo del show, en este hombre rubio, guapo, exitoso, dominante, que por 106 minutos sería el centro de la atención, con sorpresas, reflexiones y, al final del día, un rock que desde la sofisticación puede transformar un tranquilo prado en un concierto frenético y lleno de momentos.

Con “Niña Animal” y “El Pretendiente”, ambas del disco nuevo, Rosenvinge ponía sobre aviso a la gente del tono del sonido para el show, con una banda correcta mas no descollante, quizás dejando en claro que, más allá de virtuosismos o perfección, lo que podía hacer que el show fuera inolvidable eran las canciones, y por ello es que Christina también entendió que, para el espacio y ambiente, ella podía tomar el pasado para ir tanteando la trayectoria para enlazar el presente, formando un lindo nudo que cierre todo. Por ello irrumpieron como nunca las canciones que originalmente le pertenecían a Christina & Los Subterráneos. Incluso, la primera sería una del disco incomprendido de ese proyecto, “Mi Pequeño Animal” (1994). “Pálido” era la primera sorpresa nostálgica, para luego pasar a una nostalgia más personal de Christina en “Jorge y Yo”, dedicada a su hermano, y luego llegar a otra antigua, en ese caso de 1992, “Señorita”.

Rosenvinge volvía a su último registro con el dueto espiral de “Pesa La Palabra” y “Romance De La Plata”. En la primera canción, es el padre el que le habla a su prole, en tanto que en la segunda es la hija la que se da el espacio de hablarle a su progenitor, en un esfuerzo gimnástico de la interpretación, donde vemos cómo Christina está en otro nivel, siendo capaz de saltar desde su yo de hace más de 25 años hacia su padre, y luego hacia ella misma. Pareciera que estuviera dejando a los espíritus entrar, comunicarse y luego salir, todo en márgenes mínimos.

La Distancia Adecuada”, una sombría y elegante versión de “Tú Por Mi”, y luego “Ana y Los Pájaros” continuaban una jornada donde la verdadera Christina Rosenvinge quedaba a flote en todo momento, ya fuera con la repetición a modo de tantra de “Alguien Tendrá La Culpa” o con etapas más complicadas como las posteriores. Pasarán la puta, la tejedora, la flor entre las vías, pero nada será tan inesperado como “Mil Pedazos”, canción que la artista no tocaba desde su anterior visita en 2017, en una versión oscura, que hace sentir mucho más la división y el dolor de estos pedazos que no se sabe por dónde intentar volver a unir.

Aunque Rosenvinge y su banda abandonaron el escenario un poco, eso es parte de la dinámica tradicional de los conciertos, pero el retorno tuvo a Christina sola, con la guitarra ataviada y con intención de dar en el gusto a su gente, que logró que sonaran versiones solistas de “Las Suelas De Mis Botas” y “Sábado”, dos temas muy sorpresivos y que, sin querer, van dentro de la narrativa de comprender a otros y también generar cambios para modificar al ser.

En “La Piedra Angular”, canción que primero tiene a Christina acompañada solo por un piano para terminar con banda, se vivió uno de los momentos inolvidables de la jornada cuando ella se baja del escenario con intención de buscar una pareja para bailar el intermedio de ese track, que es casi un vals. Rosenvinge eligió a una mujer del público, con el arrojo arrogante de la vestimenta del hombre rubio que lleva puesta. Mientras bailan, mujer contra mujer, todo el público se pone a su alrededor generando una postal única, que se convertiría en incredulidad y risas cuando Christina falló espectacularmente en hacer un gesto galán y ella y su bailarina cayeron muy fuerte contra el suelo. Una manera única de relevar también el track que cierra “Un Hombre Rubio”, una balada preciosa que se pegó perfecta con otro track de Christina & Los Subterráneos, “Alguien Que Cuide De Mí”, y con el gran final con “Voy En Un Coche”, en una versión rockera pero madura, haciéndose cargo de la brecha de pensar que un auto es la libertad, algo muy lejano en 2019 a ese ideal de 1992, y por ello es que un tono más sombrío resultaba preciso.

Así culminaba un espectáculo donde no sólo hubo grandes canciones y momentos, sino también pudimos ver a una artista en el tope de sus capacidades, sean estas artísticas como personales. Christina Rosenvinge tiene en la cabeza como objetivo que se comunique qué es el feminismo, pero que se haga bien, sin caricaturas, y he allí su loable intención de buscar la empatía en figuras que también son consecuencias de un sistema opresor. En esta búsqueda, que va más allá de tumbas, dimensiones y fronteras, es que tenemos los cimientos de una revolución que no sabemos cuándo llegará, pero que sí tenemos certeza de que vendrá. Mientras tanto, como dice la canción que abrió el show, “aguanta”.

Setlist

  1. Niña Animal
  2. El Pretendiente
  3. Pálido (original de Christina & Los Subterráneos)
  4. Jorge y Yo
  5. Señorita (original de Christina & Los Subterráneos)
  6. Pesa La Palabra
  7. Romance De La Plata
  8. La Distancia Adecuada
  9. Tú Por Mi (original de Christina & Los Subterráneos)
  10. Ana y Los Pájaros
  11. Alguien Tendrá La Culpa
  12. La Flor Entre La Vía
  13. La Muy Puta
  14. La Tejedora
  15. Mil Pedazos (original de Christina & Los Subterráneos)
  16. Las Suelas De Mis Botas (original de Christina & Los Subterráneos)
  17. Sábado
  18. La Piedra Angular
  19. Alguien Que Cuide De Mi (original de Christina & Los Subterráneos)
  20. Voy En Un Coche (original de Christina & Los Subterráneos)

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

La Voz de los 80 La Voz de los 80
DiscosHace 1 mes

El Álbum Esencial: “La Voz de los ’80” de Los Prisioneros

Jorge González dijo una vez que el primer disco de una banda toma mucho tiempo porque el proceso parte desde...

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 7 meses

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 8 meses

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 8 meses

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

ØMNI ØMNI
DiscosHace 8 meses

Angra – “ØMNI”

Hay bandas que recaen eternamente en lo genérico y no experimentan más allá de los materiales básicos que les ha...

The Sciences The Sciences
DiscosHace 8 meses

Sleep – “The Sciences”

La carrera de Sleep dista mucho de ser una historia típica en el mundo del rock, factor que pudo haber...

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 8 meses

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 8 meses

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 8 meses

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 8 meses

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Publicidad
Publicidad

Más vistas