Contáctanos

En Vivo

Crystal Castles: El riesgo de la hiperventilación

Publicado

en

El acto más esperado en ambas noches del Lenovo Stage tenía una protagonista: Alice Glass. La atribulada y energética vocalista de Crystal Castles, concentraba las añoranzas de un público ávido de su presencia, sin importarles que esto perjudicara los ánimos en los shows de Gui Boratto y James Murphy. Es que Alice tiene una personalidad rara, extraña, difícil de compatibilizar con lo que se supone que hace un vocalista, pero lo logra y sus shows siempre son para quedar en la memoria. Maquinaria no fue la excepción, pero es el público quien muchas veces caía en un exceso de locura en pos de acercarse al escenario.

Con un retraso de casi cuarenta minutos Crystal Castles salió a escena bajo la algarabía hiperventilada de un público que, si no era adolescente, por lo menos se comportaba como tal. Y Alice irrumpió con una energía acorde a la situación, como si esto no fuera novedad para ella.

Los beats de la batería y las programaciones de Ethan Kath comienzan a sonar, mientras Alice improvisa cualquier cosa y “Violent Dreams” se materializa como una intro bien llevada a cabo para un show de alto impacto. En general, las canciones suenan con más potencia que en sus versiones de estudio, no obstante se sacrifica cierta estructura en pos de los arranques de Alice.

“Baptism” pone a mover a todo el mundo; Alice, cada vez que no canta se arrincona, se repliega en el escenario y se pone en posición casi fetal. Pone sus manos en la cabeza como si oyera voces. Es todo un espectáculo mientras sus alaridos le ponen letra a una canción con urgencia. Lo mismo pasa con la buenísima “Courtship Dating” que provoca el primer zambullido sobre el público de Alice, desatando la locura y volviendo locos también a los encargados de la seguridad.

“Suffocation” fue una de las interpretaciones más limpias en materia de sonido; sin la saturación de los sintetizadores y sin el autotune implacable en el micrófono de la cantante, debe ser uno de los puntos altos en materia interpretativa. Otra vez Alice se lanza al público y la locura sigue adelante, con la mencionada hiperventilación al máximo.

Luego viene “Crimewave”, que pese a no ser de las favoritas de la audiencia, sonó mucho mejor dada la ausencia de HEALTH. Más fluida y más en la clave Crystal Castles, esta canción continuó la senda de excesos de energía desplegada por la gente, con una Alice que toma de su botella de whisky grandes sorbos y luego toma un par más para lanzarlos con la boca a la gente. Varios abrieron la boca y se dieron por satisfechos de su fechoría ocasional y otros seguían esperando su momento. Pero ella volvía a posición fetal, volvía a ser sobrepasada por sus propios sonidos o algo así, y fuera de tranquilizarse le daba un inesperado vuelo a la calmada “Year Of Silence”, preámbulo casi a pedir de boca para uno de los éxitos de CC, “Alice Practice”.

La canción, que partió como una prueba de sonido y que ahora es un himno para los fanáticos del dúo canadiense, sonó menos ansiosa que su versión demo (nunca fue grabada en un estudio), pero no por ello la hiperventilación -el término más recurrente de la jornada- disminuyó. Tampoco para la movediza “Black Panther”, que mantuvo saltando a los fanáticos ni a la propia Alice que volvía a hacer de las suyas tirándose nuevamente al público.

Con “Celestica”, la gente fue la que casi arma un remolino de tanto que se movía de un lugar a otro, mientras el dúo la ejecuta con mucho más rock que la calma puritana que sonaba en su segundo álbum homónimo de 2010, ganando urgencia y potencia.

La reverberación de “Empathy” arma el último momento de mayor pausa y contemplación antes del final. Es que “Untrust Us” y “Not In Love” hacen que la gente se vuelva loca. Alice, en su última zambullida en el mar de gente, produce que un fanático también sea llevado en andas al sector del escenario. Ella le toma la mano y luego lo deja ir para que siga su camino.

“Untrust Us” con su letra inentendible hace que las personas balbuceen y bailen. De tanta energía desplegada pareciera que la gente operara con las reservas de sus fuerzas de voluntad. Mientras en el escenario, Ethan maneja con maestría sus bases, programaciones, sintetizadores y deja que Glass tome el crédito. Lo mismo en la emotiva y evocativa “Not In Love”. Pese a que la versión con Robert Smith le suma mucho más a esta gran canción, en vivo de todas formas el coro es gritado con pasión por todos. Como un confesionario, Alice le toma la palabra a cada uno, pero no escucha. Está más concentrada en durar allí, en el escenario.

Este es el gran cierre de un concierto con más energía que sonidos, con más entrega de la gente que de los artistas, y aún así es un tremendo show. La integración improvisada entre la forma de ser y actuar de la extraña Alice Glass y la hiperventilación adolescente del público asistente formaron una buena mezcla. No obstante, hay que consignar los graves riesgos que esto conlleva. La gente sabía que Alice es temperamental; si hacían algo que la molestara, el show fácilmente terminaba y duraba menos que los escasos 48 minutos que tuvo CC en Maquinaria. También vale señalar la ceguera de la gente hacia sus compañeros de concierto, es decir, no puede ser que alguien se lesione o sea golpeado sólo por el ímpetu de algunos en llegar a la reja, debe haber respeto. Podemos estar apretados y adoloridos, pero no en mala onda y eso se vio en la parte frontal. De todas formas, estos fueron condimentos que sazonaron mucho más una presentación tan corta como intensa, que dejó de manifiesto que a veces no es necesario ser la mejor banda del planeta para sentirte y pasarla bien como si fuera tal. Corto, preciso e hiperventilado, el show de Crystal Castles fue uno de esos momentos de efervescencia de los cuales entregó por montones esta edición de Maquinaria.

Por Manuel Toledo-Campos
Fotos por Sebastián Rojas

Setlist:

  1. Violent Dreams
  2. Baptism
  3. Courtship Dating
  4. Suffocation
  5. Crimewave
  6. Year Of Silence
  7. Alice Practice
  8. Black Panther
  9. Celestica
  10. Empathy
  11. Untrust Us
  12. Not In Love

Publicidad
7 Comentarios

7 Comments

  1. nenu

    20-Nov-2011 en 11:30 pm

    No me sorprende el retraso, típico de de CC salir a la hora de la callampa xDDD igual fue MUCHO menos el atraso que cuando vinieron la vez pasada.

  2. Bayron Rios

    21-Nov-2011 en 12:33 am

    Yo fui uno de los elegidos cuando lanzó whisky por su boca. No conocía al grupo y fui a verlo de puro mono. Buena actitud rockera del grupo y de lo mejor que tuvo este Maquinaria.

  3. Ra

    21-Nov-2011 en 12:36 am

    Lo que más lamento de haberme perdido el Maquinaria fue no haberme podido repetir el plato con esta banda. Sus shows son notables.

    Buen review!

    Ah, y por si acaso, Untrust us dice: “La cocaína no es buena para tu salud, la cocaína is no good for you”

    Saludos!

  4. Javier

    21-Nov-2011 en 12:40 am

    Wn… a mi gusto fue la presentacion más entretenida del Maquinaria 2011. la gente que los fue a ver sabia a lo que iba, sabia que iba a quedar la caga, sabia que estar adelante seria una guerra, un batalla para sobrevivir a ese mar humano que amenaza con aplastarte, que si no saltas, mueres, puta que son buenos los conciertos así. Y que yo sepa a nadie le paso nada

  5. joaquin

    21-Nov-2011 en 8:30 pm

    estubo genial, yo tube la suerte de que se lanzara sobre mi, y aparte de tocarla pude saborear el jack daniels tambien. gran show

  6. María Soledad Vargas Moreno

    21-Nov-2011 en 9:23 pm

    <3

  7. Barry

    27-Nov-2011 en 9:23 pm

    Fome la huea!!!

Responder

En Vivo

Septicflesh + Fleshgod Apocalypse: Colosales

Publicado

en

Septicflesh

En todas las ocasiones en que la sangre ha reemplazado a la tinta y ha teñido las páginas de HumoNegro con el propósito de hablar acerca del death metal, ha sido un deber el reconocimiento de la trascendencia del género en la historia de la música extrema y de cómo su proliferación ha sido capaz de revitalizar de forma constante a gran parte del espectro. Tal vorágine se ha gestado durante más de tres décadas, período donde ha experimentado la manera en que, desde sus entrañas, la esencia indómita y vehemente que caracteriza al estilo ha mutado a través del tiempo, incorporando elementos y sobre todo nuevas perspectivas creativas, asesinas del letargo. En ese sentido, Septicflesh y Fleshgod Apocalypse, protagonistas de la velada en Club Blondie y debutantes en Chile, ostentan un prestigio que los ubica en la vanguardia del contexto, gracias propuestas cuyo hilo conductor no sólo se basa en perpetuar la escuela del “metal muerte”, sino también en la complejidad de la música clásica y sus arreglos.

En este lado del mundo ambas agrupaciones gozan de bastante de popularidad, y así quedó demostrado ayer con el contingente que desde temprano llenó las dependencias del recinto de calle Alameda, incluso al momento de Homicide, el acto soporte nacional, quienes en esta oportunidad, acorde al tenor de la jornada, exhibieron con mucho ímpetu y rigor parte de su último trabajo, “The Sosh Guar”, del año pasado, en treinta minutos que a grandes rasgos no tuvieron inconvenientes en la ecualización, y donde fueron bien recibidos por la concurrencia.

Puntuales a las 20:00 horas, los italianos de Fleshgod Apocalypse dieron inicio a sesenta minutos de actuación que rozaron la perfección, evidenciando desde “In Aeternum” –el primer tema como tal tras la introducción instrumental– la razones que los han llevado en apenas diez años de carrera a ser considerados un acto imprescindible en la escena actual, y uno de los más extremos y técnicos en los anales del death metal. La puesta en escena de la concepción híbrida del arte que practica la banda cautivó a la audiencia de inmediato, varios mostrándose atónitos e incrédulos ante la ejecución casi “robótica” (en el buen sentido de la palabra) de “Healing Through War” o “Cold As Perfection”, que, junto a la anterior, forman parte de su último disco, “King” (2016), dueño de la venia de la crítica y del público, y que compone mayoritariamente el repertorio del grupo en esta gira.

The Violation” sonó insana; el corte promocional de “Agony” (2011) es una de sus canciones más conocidas, y así lo demostró la gente que vibró con la velocidad sobrehumana que predomina no solo en esta composición, sino en el alma de Fleshgod Apocalypse. Durante todo el concierto fue posible oír con claridad los arreglos orquestales y también el acompañamiento de la soprano, como ocurrió en “Epilogue”, única pista extraída de “Labyrinth” (2013), donde se muestran sobresalientes, mientras que “Gravity” se acerca más a lo convencional propio del estilo, aunque sus detalles mantienen el entramado y su sofisticación.

Para cerrar su estreno en territorio nacional, “The Fool”, single de “King”, desplegó todas sus armas para convencer a los seguidores de su poder y para confirmar las alabanzas que el disco ha cosechado en el planeta. “The Egoism” y luego “Syphilis”, también de “King”, bajaron el telón ante una ovación que conmovió a los europeos, quienes prometieron volver al país y así impresionar una vez más a los seguidores, hasta el punto de dejarlos atónitos, tal como aconteció ayer.

Con la portada de su flamante “Codex Omega” (2017) de fondo, más algo de parafernalia alrededor del mismo álbum, Septicflesh ocupó sus posiciones y, tras saludar efusivamente a los presentes, se despacharon “War In Heaven”, canción que abre la genialidad del registro  “Titan” del año 2014 y que, junto a “Communion” (2008), “The Great Mass” y su disco más reciente, forman parte del renacer del conjunto griego que en el año 2003 se separó por casi un lustro, hasta que con aires renovados y maestría retomaron una carrera que, desde entonces, sólo ha conocido de halagos.

Se entiende, entonces, que el primer tercio de su presentación incluyera una pieza de cada ciclo de esta nueva etapa; “Communion” es una demostración de la máxima ferocidad que han alcanzado, mientras que “Pyramid God” y “Martyr” cuentan con una mayor cantidad de matices y texturas, sobre todo del metal más contemporáneo, que en la sumatoria han refrescado el espíritu de la banda, además de acercarlos a un público más joven.

Cabe recordar que Christos Antoniou, guitarrista y compositor de Septicflesh, tiene un postgrado en música clásica obtenido en la Escuela de Música de Londres, hecho que le ha permitido incorporar en la grabación de los discos tanto a la Orquesta Filarmónica de Praga como a su coro de niños, ampliando de forma exponencial el impacto de los arreglos orquestales compuestos por él en la música de los helénicos, algo que es sin dudas su principal fortaleza, de la mano con la ejecución meticulosa por parte de todos los integrantes, destacando a su baterista Kerim “Krimh” Lechner (ex Decapitated), quien se ubica con facilidad en el círculo de los mejores en su puesto, porque sus habilidades y su presencia en la mezcla en vivo son superlativas. Es así como el equilibrio entre la belleza de la música docta y la naturaleza violenta de la agrupación dan origen a un ser único en su especie, que en “Prototype” y “The Vampire From Nazareth” hizo gala de tales características y cautivó a los presentes, quienes desde Fleshgod Apocalypse ya se encontraban en trance, totalmente conectados con los artistas.

La canción más antigua tocada por Septicflesh anoche fue “Unbeliever”, proveniente de “Sumerian Demons” (2003) y fue la antesala a un remate a cargo de “Persepolis” y, la más coreada de la noche, “Anubis”, ambas del aclamado “Communion”, por lo tanto, es posible aseverar que aquel momento la gente se mostró aún más efusiva, provocando uno de los mosh pit más grande la tarde.

La historia griega de la deidad benefactora y creadora de la humanidad es aludida en “Prometheus”, corte que concluyó la presentación con los ánimos muy encendidos y con mucha euforia por parte todos los asistentes, satisfechos y conformes tras ser testigos de una jornada atípica, dadas las personalidades exóticas y, sobre todo, técnicas tanto de Septicflesh como de Fleshgod Apocalypse. Ambos prometieron volver al país y es de esperar que así sea, porque lo presenciado anoche fue sublime y ratificó la vigencia del metal extremo en estos días, en su vertiente más innovadora.

Setlist Fleshgod Apocalypse

  1. Marche Royale
  2. In Aeternum
  3. Healing Through War
  4. Cold As Perfection
  5. The Violation
  6. Prologue
  7. Epilogue
  8. Gravity
  9. The Fool
  10. The Egoism
  11. Syphilis

Setlist Septicflesh

  1. Dogma Of Prometheus Orchestral
  2. War In Heaven
  3. Communion
  4. Pyramid God
  5. Martyr
  6. Prototype
  7. The Vampire From Nazareth
  8. Portrait Of A Headless Man
  9. Unbeliever
  10. Persepolis
  11. Anubis
  12. Prometheus

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Colossus Colossus
DiscosHace 17 horas

Triggerfinger – “Colossus”

Están por cumplir 20 años de carrera. Dos décadas que parecen mucho y poco al mismo tiempo. Triggerfinger es una...

Undertow Undertow
DiscosHace 5 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 6 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 2 semanas

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 3 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: