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Bring Me The Horizon: Apostando al futuro

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Los ingleses han sido muy inteligentes en sus últimos años de carrera. Con el disco “Sempiternal” (2013), dieron un gran salto al mainstream, abandonando por completo el deathcore y deshaciéndose de un guitarrista para incluir a Jordan Fish en los teclados y segundas voces. Fish, aparte de apoyar a la banda en su transición hacia un sonido más pop, también se ha convertido en una pieza clave en las voces, tapando todas las carencias de Oliver Sykes, frontman que en los últimos años ha sufrido un notorio desgaste en su voz, y anoche pudimos ser testigos directos de esto, presenciando una performance que derrochaba energía en cada corte, pero muy poco de canto. Bring Me The Horizon supo configurar todas sus piezas de tal manera, que los defectos fueron minimizados y las virtudes potenciadas al máximo, y habiendo completado su transición hacía el metal alternativo con su quinto larga duración, “That’s The Spirit” (2015), el quinteto está apostando derechamente al futuro, cultivando un estilo que, de ser pulido a la perfección, de seguro pronto los encumbrará como uno de los grandes nombre de la escena mundial.

13 Bring Me the Horizon @ Teatro Caupolican 2016

Es por eso que esta segunda visita a nuestro país se hacía mucho más interesante que su debut el año 2011. En esa oportunidad el conjunto mostró lo mejor de su catálogo más agresivo, el que ha sido prácticamente borrado de esta nueva gira para dar énfasis al material de sus dos últimas producciones. Y la jugada les ha salido maestra, porque si en su primera incursión en escenarios nacionales no lograron congregar a más de 500 fanáticos, en su retorno al recinto de San Diego fueron a lo menos tres mil los que dijeron presente, casi todos fanáticos que conocieron al grupo por sus trabajos más recientes, algo que quedó patente en el karaoke masivo que se desató durante la hora y veinte de espectáculo presentado por los británicos.

06 Bring Me the Horizon @ Teatro Caupolican 2016

Porque si existe otro elemento clave en el éxito de Bring Me The Horizon, es su ferviente y entusiasta sequito de seguidores. Muchos de ellos se apostaron desde las siete de la mañana en las puertas del Teatro Caupolicán para llegar a la reja y no soltarse de ella hasta la última nota de “Drown”. Y vaya que se agradece que todavía existan fanáticos así de apasionados. Anoche fue un gusto ver cómo cada canción era recibida como un himno, y que las ganas de pasarlo bien incluso hayan servido de apoyo para el show de Chances, banda chilena que desempeño muy bien su papel de telonera, mostrando seguridad y presencia escénica, sumada a una potente propuesta que convenció a los miles de jóvenes metaleros que incluso terminaron pidiendo un bis para los nacionales. Que sigan adelante y con la misma garra que mostraron en el escenario, porque bandas como Chances son las que hacen falta en la escena del rock y el metal chileno.

07 Bring Me the Horizon @ Teatro Caupolican 2016

A eso de las 21:00 hrs. las luces se apagaron y la intro nos avisaba que  “Doomed”, corte que abre “That’s The Spirit”, se nos venía encima. Pero si de por sí la canción no es precisamente un mazazo para dar inicio a la contienda, un volumen bajo y una mezcla de sonido pobre poco ayudó durante los primeros minutos de concierto. Lo bueno es que el público apañó con todo, y de pronto las gargantas sonaban más alto que la propia banda. La adrenalina estaba a tope y todos esperábamos el momento para explotar, y este se concretó con “Happy Song” y “Go To Hell, For Heaven’s Sake”, abriéndose un circulo en la parte trasera de la cancha, donde los más motivados se dieron un festín de combos y patadas. La fiesta ya estaba completamente armada, y con un sonido que mejoró bastante, seguimos saltando con “The House Of Wolves”.

Por otro lado, la puesta en escena de la banda, con una pantalla LED y una parrilla de luces que atacaba directamente al público, hizo de los músicos unas verdaderas siluetas sobre el escenario, efecto visual que funcionó a la perfección, siendo una muestra más que los de Sheffield hace rato están pensando en formas de trascender. Rescatada del pasado, “Chelsea Smile”, desató el caos en momentos en donde los adornos visuales pasaron desapercibidos, ya que todo el mundo estaba preocupado de no recibir un golpe. Para saltar y cantar llegó el hit “Throne” y la monumental “Shadow Moses”, que marcó uno de los grandes hitos del concierto. La brutalidad ya era demasiada y necesitábamos bajar las revoluciones, pero sin perder un ápice de energía. De eso se encargaron “Sleepwalking”, “True Friends” y la polémica “Follow You” –esa canción que hizo sonar al quinteto como una especie de Maroon 5 para quinceañeros–, que fue la revelación de la noche, al ser cantada por todo el teatro. Al final del día, todos tenemos un lado sensible.

BRING ME THE HORIZON CHILE 2016 GF

Antes de partir al bis, “Can You Feel My Heart” y “Antivist” reactivaron el mosh, y durante la interpretación de este último tema este redactor se sintió un poco estafado: no es posible que un vocalista no sea capaz de cantar si quiera una estrofa entera sin dejar la mitad al público, o simplemente pasarla por alto. Todos sabemos que Sykes es la imagen de la banda, y muchas de sus fanáticas  –que son bastantes– llegaron a conocer al grupo por la pinta del tipo y prácticamente van a verlo a él. Ocurre algo parecido con Jared Leto en 30 Seconds To Mars y Ville Valo en HIM (este último incluso era la carátula de los primeros álbumes de su banda). No existe ningún problema con eso, es una herramienta de marketing que se ha venido usando desde hace décadas, pero una cosa es tener la imagen y la capacidad de poder llevar un show, y la otra es ser simplemente una cara bonita y nada más. Anoche Sykes desafinó, le faltó el aire e incluso se mantuvo en silencio durante gran parte de las canciones, como ocurrió en “Antivist”, que prácticamente fue una pista instrumental sobre la que cantaba el público. Y aquí no existen excusas de edad, ni de que lo que canta es muy exigente, porque tenemos a cientos de vocalistas que hacen lo mismo y lo hacen bien, un ejemplo de aquello fue Denis Stoff con Asking Alexandria hace unos meses acá en Chile. Si Bring Me The Horizon quiere seguir por unas cuantas décadas más, y transformarse en una banda seria y respetable, debería tomarse muy en serio el tema de Oliver Sykes, porque a pesar de la buena facha y el carisma escénico, anoche su desempeño como cantante dejó mucho que desear.

14 Bring Me the Horizon @ Teatro Caupolican 2016

El final llegó con “Blessed With A Curse” y “Drown”, cerrando un show que dejó a todos conformes, aunque desde varios lugares del teatro se escuchó la petición por “Pray For Plagues”. Lamentablemente para esos fanáticos, la banda ya va por otros rumbos. Bring Me The Horizon tiene todo para llegar a la cúspide, y lo más probable es que lo logren en su próximo LP. Si siguen moviendo sus piezas tan bien como lo han hecho hasta ahora, y si logran arreglar el problema con la voz de Sykes, lo más probable es que lleguen a convertirse en la gran banda que están buscando ser. Por el bien del metal, esperamos que así sea.

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. Doomed
  2. Happy Song
  3. Go To Hell, For Heaven’s Sake
  4. The House Of Wolves
  5. Chelsea Smile
  6. Throne
  7. Shadow Moses
  8. Sleepwalking
  9. True Friends
  10. Follow You
  11. Can You Feel My Heart
  12. Antivist
  13. Blessed With A Curse
  14. Drown

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U2 + Noel Gallagher: Renovación de los monumentos

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“Un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro”. Esa es la frase que se pone sobre los escalones que representan el memorial por los Detenidos Desaparecidos en el Estadio Nacional, y que puede implicar también lo que artísticamente ocurrió en la noche del sábado 14 de octubre, en la que sería la cuarta vez de U2 en Chile. Sin memoria, el futuro es más complicado de trazar, dado que existe la necesidad vacía de refundar todo, sin mirar atrás, y se busca seguir adelante sin justicia, sin capítulos cerrados, botando el libro por la ventana. Ahí radica el valor de la jornada donde no sólo U2 pudo entregar un disco clásico como es el seminal “The Joshua Tree” (1987), sino que renovarlo, dejando en claro que los trabajos inmortales pueden revivir todas las veces que sea necesario y unirse a lo presente con naturalidad tal, que en este caso las canciones se disponen más actuales que hace 30 años.

Antes de comentarles lo que ocurrió con los irlandeses y el acto de apertura, una aclaración: en este caso, el equipo de HumoNegro no se quedó con la visión periférica de la prensa en un espectáculo normal, debido a acreditaciones que no nos fueron concedidas, pero dada la relevancia del evento adquirimos por cuenta propia entradas en cancha y pudimos verlo desde la reja, con el entusiasmo de los más fanáticos, con un ambiente que en todo momento fue respetuoso y muy animado, lo que puede quizás hacernos perder la perspectiva más amplia, aunque sí nos deja en los espacios precisos para ponderar el concierto con la efervescencia necesaria para valorarlo igual que quienes asistieron.

Noel Gallagher’s High Flying Birds

Es difícil no pensar en el pasado de Noel Gallagher, siendo el reconocido compositor principal, pero segundón, en la dinámica de una banda de alcance masivo como fue Oasis. De ahí que él y su proyecto Noel Gallagher’s High Flying Birds va alcanzando paulatinamente una solidez que puede asimilarse a lo que pasa con actos nuevos, con poca experiencia. Noel se subió al escenario a las 19:30 hrs. y llegó con un semblante diferente a Lollapalooza 2015, donde estaba enojado y parco. En esta ocasión, quizás sin la responsabilidad de ser el centro del show, se le notó liviano, contento y con esa vibra también los ritmos pudieron fluir con más naturalidad.

Si “Holy Mountain” (el single con coro parecido a “She Bangs”) adelanta algo de la etapa que Gallagher iniciará con su tercer disco solista, “Who Built The Moon?”, es una sensación de mayor diversión y riesgo, con una dominación de los vientos y sintetizadores, con las guitarras sólo acentuando en los ritmos y el peso sonoro, algo que se traspasó a canciones como “Riverman” o “In The Heat Of The Moment”. Pero lo que vincula de forma clara a Gallagher con U2 es cómo logran evitar la copia de un tiempo pasado, sin desconocerlo, como ocurrió en las versiones que él y su banda entregaron de clásicos de Oasis.

Champagne Supernova” o “Wonderwall” tenían otros tonos y compases, más a la medida de Noel, derribando los recuerdos de Liam, pero sin dejar de lado esas melodías, y así consiguió la renovación de esos portentos de composiciones, como también logró en la inmensamente coreada “Don’t Look Back In Anger”. Quizás “AKA… What A Life!” fue un extra innecesario ante la solidez de la mencionada “Don’t Look Back In Anger”, pero también reafirma la posición de Noel Gallagher hoy creyendo en su pasado, a su modo, pero también en su presente y futuro, de forma sencilla, pero audaz y segura. Y cuando lo hace con una sonrisa y bromas de por medio, puede ser el mejor Gallagher en la música hoy.

U2

Los trabajos a ritmo de reloj que realizaban los técnicos en el escenario hacían presagiar que el show de los irlandeses comenzaría exactamente a la hora pactada, cosa que no fue así. Según el horario oficial, Bono y los suyos comenzarían a tocar a las 20:40 horas, algo bastante improbable, considerando que Noel Gallagher había terminado su presentación hace tan solo 20 minutos. Alrededor de las 21:20 horas, U2 arribó al escenario central, que se encontraba más cercano a la gente, interpretando una selección de canciones que enloquecieron a todo el estadio de inmediato, siendo “Sunday Bloody Sunday” la escogida para abrir el show.

Un recorrido por algunos grandes clásicos de la banda deleitó al público a modo de introducción a “The Joshua Tree”, cuya interpretación de manera íntegra es el hilo conductor principal de esta gira. Así, canciones como “New Year’s Day” y “Bad” (con un pequeño fragmento de “Gracias A La Vida” de Violeta Parra) fueron interpretadas impecablemente por la banda, mostrándose cercanos al público en esta especie de “Escenario B” dispuesto al final de la pasarela. De manera progresiva, la guitarra de The Edge se fue conjugando con el bajo de Adam Clayton y la batería de Larry Mullen Jr., dando paso a Bono para unirse en la interpretación de “Pride (In The Name Of Love)”, último golpe de gracia antes de partir el show del escenario principal.

Como ya se ha mencionado, el motivo de esta cuarta visita de los irlandeses a nuestro país es la celebración de los 30 años de uno de sus álbumes más laureados, que viene siendo interpretado a través del mundo con un show de la más alta tecnología. Una imponente pantalla de 60 metros de largo fue mostrando diferentes visuales, mientras la banda se encargaba de emular el disco de la forma más íntegra posible, tocándolo en el mismo orden que tiene el LP original. Desde “Where The Streets Have No Name” se producen momentos que dieron para todo, pasando de la alegría a la euforia, y luego a la emoción con el verdadero desfile de éxitos que se produjo por parte de la banda. Composiciones elementales dentro del catálogo de U2 fueron pasando una por una, con un público completamente entregado cantando tracks como “With Or Without You”, “Bullet The Blue Sky” o la increíble “In God’s Country”, muy ad-hoc con estos tiempos, tal como Bono lo dijo: “estas canciones tienen incluso más significado que el momento en que fueron escritas”.

Las visuales en la pantalla llevaron al público hasta diferentes parajes del disco, dándole todo un contexto a cada canción del álbum. Pese a no estar concebido estrictamente como un álbum conceptual, el relato del show se encargó de establecer a la obra de esa manera. Desde una carretera, pasando por una casa abandonada, hasta un desierto lleno de árboles, fueron parte de los distintos escenarios que U2 dispuso para situar a los boquiabiertos espectadores en el contexto de cada canción. Con “One Tree Hill” y “Exit” –el lado B de “The Joshua Tree”, como bromeó Bono en una ocasión– comenzaba a finalizar, no sin antes interpretar la emotiva “Mothers Of The Disappeared”, donde la gente en la cancha levantó papeles blancos en conmemoración de los Detenidos Desaparecidos, actores muy presentes dentro de esta composición que radica fuertemente en la búsqueda de justicia por los crímenes de violación a los derechos humanos.

Una ola de colores inundó las pantallas una vez que la banda regresó al escenario, “The Joshua Tree” había quedado atrás, pero había fiesta para rato. Así lo demostró el cuarteto una vez que inició “Beautiful Day”, uno de los mayores clásicos del grupo, que prosiguió con “Elevation” y toda la potencia de “Vertigo”, con un espiral que abarcó toda la pantalla mientras Bono jugueteaba sobre los avasalladores riffs de The Edge, robándose la película mientras los silenciosos Larry y Adam hacían su trabajo de una manera espléndida, sosteniendo los cimientos rítmicos de la composición con más poder de la noche, lo que sirvió como un nuevo punto seguido en la presentación de los irlandeses. Un último regreso vio a la banda interpretando “You’re The Best Thing About Me”, seguida de la oda a la mujer en “Ultraviolet (Light My Way)”, donde pasaron un montón de imágenes de las mujeres más destacadas de la historia, como Patti Smith, Hillary Clinton y Michelle Obama, entre otras, además de un guiño a Chile con la presidenta Michelle Bachelet, Gabriela Mistral y Violeta Parra. Finalmente, “One” se encargó de dar el punto final a una de las presentaciones más potentes e históricas de este año, con una banda que sintió el cariño de su público y quiso retribuirlo de la manera más honesta posible, entregando un cancionero lleno de momentos que reflejan la experiencia de una agrupación que cuenta con varias décadas a cuestas.

Luego de años sobre los escenarios, existen procesos de progresión y perfección que se van conformando naturalmente. Tanto U2 como Noel Gallagher pudieron demostrar en esta ocasión la experiencia que han acumulado durante sus carreras, algo que se siente y se nota al instante en cada uno de los detalles. U2 mantiene una serie de elementos que permiten demostrar cuánto sabe a la hora de salir de gira, trayendo consigo un show preparado con pinzas, con un alto sentido del espectáculo y una puesta en escena que impone espectacularidad sin descuidar la atracción principal. En el caso de Noel, su labor de “acto de apertura” se justifica completamente, con un rol de entertainer que sólo llega y toca sus canciones, acertando medio a medio en la prioridad que el músico dio a las composiciones de Oasis.

En resumidas cuentas, esta fue una noche donde la experiencia se vivió de dos maneras diferentes: primero por el lado de quien la adquirió hace tiempo, pero que ahora sólo debe manejarla y aprovecharla, y después por el lado de quienes la tienen de sobra, manejándola a su antojo. Existen bandas que entregan un espectáculo lleno de pirotecnia y elementos ajenos a la música para deslumbrar a su público, lo que muchas veces se ve como un acto de auto complacencia que busca tapar las falencias propias del paso del tiempo. Claramente, U2 no pasa por lo mismo, ya que parece ser que Bono y los suyos encontraron la fórmula perfecta para entregar un mega espectáculo sin verse pretenciosos, utilizando los elementos extras como un complemento en vez de un parche para subsanar la escasa calidad interpretativa, algo de lo que los irlandeses están bastante lejos, demostrando su tremenda capacidad de exponer su repertorio con la mayor calidad posible.

Por Manuel Cabrales y Manuel Toledo-Campos

Foto por Jaime Valenzuenla para DG Medios

Setlist Noel Gallagher

  1. Everybody’s On The Run
  2. Lock Out The Doors
  3. In The Heat Of The Moment
  4. Riverman
  5. Champagne Supernova (original de Oasis)
  6. Holy Mountain
  7. Half The World Away (original de Oasis)
  8. Little By Little (original de Oasis)
  9. Wonderwall (original de Oasis)
  10. Don’t Look Back In Anger (original de Oasis)
  11. AKA… What A Life!

Setlist U2

  1. Sunday Bloody Sunday
  2. New Year’s Day
  3. Bad
  4. Pride (In The Name Of Love)
  5. Where The Streets Have No Name
  6. I Still Haven’t Found What I’m Looking For
  7. With Or Without You
  8. Bullet The Blue Sky
  9. Running To Stand Still
  10. Red Hill Mining Town
  11. In God’s Country
  12. Trip Through Your Wires
  13. One Tree Hill
  14. Exit
  15. Mothers Of The Disappeared
  16. Beautiful Day
  17. Elevation
  18. Vertigo
  19. You’re The Best Thing About Me
  20. Ultraviolet (Light My Way)
  21. One

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