Conéctate a nuestras redes

En Vivo

Alain Johannes: Cuestión de respeto

Publicado

en

Pocas veces se tiene la oportunidad de ver un show de tal calidad y pulcritud como el que presenta el chileno en cada uno de sus conciertos. Alain Johannes es una joya nacional que no hemos sabido reconocer con justicia, porque pocos han dimensionado la relevancia de Johannes en la historia del rock moderno. Tener en un show a solas al hombre que ha colaborado con Queens Of The Stone Age, Chris Cornell, Arctic Monkeys, Mark Lanegan, The Desert Sessions, y además es parte del súper grupo Them Crooked Vultures, donde participan nada más y nada menos que Dave Grohl, Josh Homme, y John Paul Jones, es un privilegio del cual sentirse orgullosísimo, más aun cuando el músico guarda una conexión especial con nuestro país. Respeto es lo que principalmente se merece Johannes, respeto que recibió de un pequeño grupo de personas que asistieron devotamente a su recital, entre otros cuantos curiosos, dando forma al reducido contingente que apreció la hora y cuarto de show del compatriota, en un contexto que no hizo justicia ni a su nombre ni a su legado.

ALAIN JOHANNES FRONTERA 2013 02

El comienzo del show estuvo enfocado en el material de Eleven, banda que Johannes formó a principios de los noventa junto a Jack Irons y la fallecida Natasha Shneider, su esposa, y que pasaron a la categoría de “banda de culto” de la escena rockera underground de California con cinco placas de estudio. “Nature Wants To Kill Me”, “Crash Today” y “All My Friends” rememoraron los años en que la pareja dio a luz piezas musicales que inspiraron a todo un movimiento, que se refugiaba en el rock y el stoner para dar vida a viajes de sonidos desérticos y alucinógenos. Cabe destacar la interpretación de la banda de apoyo, compuesta por músicos chilenos, que vienen a ser los “friends” que dotaron de electricidad los primero minutos de espectáculo. De bajo perfil, y con cierta nostalgia, Alain declaraba que se sentía muy bien volver a tocar los temas de su desaparecida banda.

ALAIN JOHANNES FRONTERA 2013 01

Tocaba el turno de entrar a “Spark” (2010), disco solista del chileno, con la bellísima “Endless Eyes”, y aquí fue cuando la ridícula disposición de los escenarios echó a perder la solemnidad del momento. La música de Cultura Profética se colaba sin reparos en el escenario donde se presentaba el guitarrista, haciendo muy difícil concentrarse al cien por ciento en el espectáculo sin tener esa espina molestando en cada momento de silencio. ¿Cómo, teniendo la experiencia de cuatro mega festivales en el cuerpo, la organización pudo volver a caer en el mismo error que cometió en el primer show de Johannes en Chile, realizado el año 2010 en Maquinaria? Por lo menos en Molotov el peso de toda la banda lograba sobrepasar el sonido de Chico Trujillo, pero cuando sonaba “Return To You”, otra de las joyas de “Spark”, la rabia se sumaba a la esperanza que emanaba la composición.

ALAIN JOHANNES FRONTERA 2013 03

“Make God Jealous” dejaba al músico lucirse con su instrumento, invitándonos a dejar atrás los defectos y entrar de lleno en su música. Así nos elevábamos con “Gentle Ghosts” y flotábamos suavemente durante los cuatro minutos de la introspectiva “The Bleeding Whole”. El rock regresaba con “A Trick With No Sleeve”, sencillo extraído de la banda sonora del documental “Sound City” (2013), dirigido por Dave Grohl, y del cual fue parte Alain Johannes. Así regresábamos a Eleven con “Reach Out”, uno de los singles más famosos de los norteamericanos, y pasábamos a Queens Of The Stone Age con la electrizante interpretación de “Hangin’ Tree”, celebrada unánimemente por los seguidores de la banda liderada por Josh Homme.

ALAIN JOHANNES FRONTERA 2013 04

Las revoluciones bajaban con la introducción de “Why”, otra de Eleven, cuyo explosivo final dejó lista a la banda para poner fin al espectáculo, previa presentación de sus compañeros, la última descarga de Johannes vino de la mano de otro de sus proyectos emblema: The Dessert Sessions, con la catártica “Making A Cross”, envolviéndonos en una masa de sonido pesado y sicodélico, separándonos por completo del resto del recinto, del ruido del escenario contiguo y de cualquier otra falta de respeto que pudo haber sufrido Johannes durante su presentación.

ALAIN JOHANNES FRONTERA 2013 05

Su show fue una cuestión de devoción y respeto, principalmente de respeto ante uno de los nombres más prestigiosos que se presentaron durante el festival, y también uno de los más subvalorados. Alain Johannes tenemos para rato, y merece más y mejor, él es un músico de espacios íntimos, con el público preciso. Esperemos que sus próximas visitas se mantengan en ese contexto.

Setlist

  1. Nature Wants To Kill Me (Eleven)
  2. Crash Today (Eleven)
  3. All My Friends (Eleven)
  4. Endless Eyes
  5. Return To You
  6. Make God Jealous
  7. A Trick With No Sleeve (Sound City Players)
  8. Reach Out (Eleven)
  9. Hangin’ Tree (Queens Of The Stone Age)
  10. Gentle Ghosts
  11. The Bleeding Whole
  12. Why (Eleven)
  13. Making a Cross (The Desert Sessions)

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Praxila Larenas

Publicidad
8 Comentarios

8 Comments

  1. Pato

    10-Nov-2013 en 8:24 pm

    por estar lejos me lo perdi… valia la pena!

    • Cote Foncea

      10-Nov-2013 en 11:07 pm

      Hola. Chequea Amanda punto cl para información del show de Alain & Friends este viernes 15

      • Carlos Felipe Vaccaro Retamal

        11-Nov-2013 en 2:55 pm

        Cote, porfa chequea el calendario de Amanda, aparece otro show para ese día. Un abrazo y mis respetos por la sonoridad lograda en el Bellas Artes el otro día.

      • Hernan

        13-Nov-2013 en 1:02 am

        Yo estuve en el anfiteatro del bellas artes y es un show impactante. Gracias Cote y compania!!

  2. Alfredo Castillo Contreras

    10-Nov-2013 en 9:02 pm

    Me acerqué a ver su presentación por una mezcla de curiosidad y respeto al gran nombre que Johannes ha forjado en el mundo del rock, y sinceramente me llevé quizás la más grata sorpresa de toda la jornada. Una puesta en escena simple y un sonido sólido y potente (sobre todo en los temas de Eleven) apoyado por músicos de excepción como son los hermanos Foncea y Roberto Trujillo….concuerdo con que el show merecía un marco de público mayor, pero quizás fue mejor así, ya que los pocos que estuvimos ahí pudimos disfrutar tranquilamente de lo que ,ojalá, sea el primero de mucho y el reencuentro de Alain con sus raíces.

    • Cote Foncea

      10-Nov-2013 en 11:04 pm

      Hola. Chequea Amanda punto cl para información del show de Alain & Friends este viernes 15 de Noviembre.

      Pd. Gracias por tu comentario

  3. César

    10-Nov-2013 en 9:09 pm

    Valió la pena mamarme toda la pachanga pa ver a Alain & Friends.. es lamentable lo sucedido, y los problemas con la producción y montaje para el show de Alain que retrasó aún más su show… pero verlo ahí aminoraba cualquier molestia o cansancio e incluso el otro escenario, pienso que debería haber estado en el primer escenario… pero en fin… es lo más cerca que pudimos haber estado de Eleven y tenerlo aquí se agradecerá siempre!
    No quiero ser mamón pero desde que conocí a Eleven, a Alain y su música mi percepción de la música cambió y se transformó en mi máxima inspiración.
    Esta es mi banda… a ver si notan la influencia jajaj Saludos!

  4. Gerzion

    12-Nov-2013 en 1:38 am

    Yo estuve en la reja viendo el show! sono increíble , quiero destacar la participación de los hermanos Foncea hicieron de los temas de alain fueran suyos tamb, Cote solido como de costumbre, Felo full aplicado y Pedro paseándose entre las percusiones aportando con lo suyo, creo que la ubicación de los escenarios no favoreció al sonido, Pero bueno fue la tónica de un festival al estilo “Chilian Way”, lata por los que se lo perdieron. Yo disfrute del show a full SALUD!(S)

Responder

En Vivo

Bush + Stone Temple Pilots: Las fuerzas de la historia

Publicado

en

Cuando nos enfrentamos a una noche donde hay dos bandas relevantes, cuyo apogeo parece estar instalado hace décadas, la gran pregunta es por qué se siguen moviendo estos proyectos más allá de la nostalgia qué puede motivar a las bandas a continuar. Dos vertientes muy diferentes, pero a la vez complementarias, es lo que se pudo ver en la noche del 21 de febrero en un Teatro Caupolicán repleto que vivió una noche de rock tradicional, hits indelebles y también diferentes maneras de ver cómo evolucionar.

Antes, con puntualidad extrema (como ocurrió toda la jornada) se paró en el escenario la banda Randy Watson, que pese a que no tiene tanto ruedo discográfico y se presenta como una “nueva” agrupación, destila experiencia y potencia en el escenario. En 20 minutos lograron una reacción inmediata de la gente que ya a esa hora ocupaba más de la mitad del recinto de calle San Diego. Su rock es potente, recuerda al estilo alternativo de los 90’s pero también tiene quiebres más contemporáneos. Si estos son los primeros pasos del retorno de esta banda (que por los inicios de la década sacó su primer material), habrá que esperar qué viene, y si en estudio pueden replicar esa energía contagiosa que ya muestran.

Otra banda nacional recibida de gran forma por el público fue Temple Agents, que siempre en estas ocasiones de abrir para bandas muy reconocidas sale jugando con maestría, pese a que los problemas de sonido con el micrófono de Ale Solar pudieran haber quitado un poco de atención en las canciones. Su potencia es innegable, aunque resulta extraño que, pese a grandes ocasiones y grandes presentaciones, todavía aparente ser tan lejano este nombre. Quizás a Temple Agents le pesa cantar en inglés, pero al mismo tiempo es parte de esas gracias que les hacen tener un look y presentación de nivel internacional, y ello merezca más reconocimiento, en especial por su capacidad en el escenario.

Bush: Hacia adelante, sin miedo

En una entrevista con nuestro medio (que pronto publicaremos), Gavin Rossdale dice que es un “músico trabajador”, reconociéndose como parte de una clase, más allá de talentos o de méritos. Lo que le llena el alma es hacer música y mostrarla, sea a través de Bush o de otros artistas, y es esa apertura la que queda de manifiesto desde las 21:23 hrs. en adelante, en un set que pese a descansar mucho en “Sixteen Stone” (1994), su primer álbum, al mismo tiempo es capaz de mostrar cómo la banda continúa hacia adelante, sin temores.

El pilar de lo que hace la banda es Gavin, sin duda. El tipo se mueve con la prestancia y atractivo en escena que desearía tener Adam Levine y la voz que muchos de la mitad de su edad quisieran mantener. Desde temas más antiguos como “Machinehead” hasta la más nueva del set, “This Is War”, Rossdale entrega movimiento, intensidad y alegría a cada uno de sus movimientos. La banda que lo acompaña, además, es impecable, y suena perfecta desde el primer momento. Eso es algo que no cambiará a lo largo de la jornada, mientras Gavin habla en su español sorprendentemente fluido con un público que, quizás pudo haber llegado en su mayoría a ver a Stone Temple Pilots, pero que se entregó a la experiencia de Bush.

Esta segunda etapa de Bush, que apretó el botón de reinicio en 2010, lleva casi lo mismo que esa que comprendió de 1992 a 2002, y quizás no ha entregado singles memorables, pero ha permitido consolidar a una agrupación demasiado empantanada por el sonido de los tiempos, y darle sus propios matices y, más importante, sanearla de nostalgias sonoras. Una cosa es cantar “Greedy Fly” o “Everything Zen” 20 años después, y otra muy diferente es hacerlo copiando y pegando entre un tiempo y el otro. Es ese error el que Bush evita a toda costa, sin traicionar el momentum propio de las composiciones, y ahí es donde se le puede creer a Gavin: el respeto a la canción es digno de un obrero de la música, y esa devoción a la obra es algo que corre con fuerza en cada etapa de ese viaje.

Entremedio, como en cada periplo, hay baches, y en este caso tuvo que ver con un conato que Gavin tuvo con un asistente en platea baja, quien al parecer tenía un ánimo violento, y que Rossdale intentó calmar, encontrándose con un muro de condescendencia por parte de este miembro del público. Ya nos decía Gavin en la mañana del concierto que intenta no pescar lo que dicen los haters, pero que cara a cara la situación era otra, y así fue. El muchacho se fue, golpeando a su paso a gente del público, un episodio ridículo donde se confunde la “actitud rockera” con la lisa y llana estupidez. Algo irónico luego de tocar un tema llamado “Everything Zen” para dar paso a otro llamado “Let Yourself Go”. Literalmente, Gavin invitó a ese furioso “fan” a dejarse ir.

Tras “Swallowed” y un coro rotundo del público, Gavin se fue a la mitad de “Little Things” bajando a la barricada que separa la cancha del escenario, y luego salió de la vista de la gente para volver en la galería del Caupolicán y transitar por todo el ancho de las plateas cantando y sacándose selfies al paso con algunos, y siendo tocado por otros muchos. Una locura que más tarde sería copiada pero no igualada. Era la invitación a estar todos juntos, como decían Los Jaivas, y también The Beatles en “Come Together”, corte de “Abbey Road” que Bush cubrió antes de rematar con “Glycerine”, donde Gavin a pura guitarra primero hizo cantar a la gente, y rematando con “Comedown”, directo en el corazón de la nostalgia. En vez de apelar a sonar al pasado, Bush suena a presente, y así proyecta su futuro, con una energía envidiable, que por 80 minutos llevó a un teatro repleto a vivir todos los tiempos, mirando hacia adelante, sin auto plagios ni mentiras, derivando en un gran show.

Stone Temple Pilots: Completando el círculo 

Quienes no buscaban sorprender ni mostrar vigencia fueron Stone Temple Pilots, que pese a ser el plato fuerte de la noche, cayó un poco en el ejercicio de ser opacados por Bush y su excelente presentación, algo similar a lo ocurrido con The Hives eclipsando a Arctic Monkeys en su recordada visita de 2014. Puntual como todo lo que se vivió en la noche, Stone Temple Pilots entró a escena sin mayores presentaciones, abocándose directo a la música con “Wicked Garden” y “Crackerman”, canciones que de inmediato encendieron los ánimos de un público que iba decidido a pasarlo bien, sin importar que la encarnación de la banda arriba del escenario no sea la misma que los hizo famosos. Eso, en el papel, ya que desde el look a los movimientos de Jeff Gutt emularon durante toda la noche a Scott Weiland, algo que podría ser bueno o malo dependiendo el punto de vista que se mire, pero que, a la larga, sirvió como un buen efecto placebo para no caer en cuenta de que la voz que retumbaba en cada rincón del teatro no era la misma que instaló estas composiciones en la memoria colectiva.

A fin de cuentas, lo que STP hace en el escenario es una continuación natural de la carrera de la banda, como si se tratara de empujar un legado estrictamente musical en vez de reposar en la figura de su fallecido frontman. Lo anterior, es una ventaja para el conjunto, ya que se omiten clichés casi obligatorios de las bandas reformadas como el recuerdo a los que ya no están, dedicar alguna composición emotiva a un ex compañero, o el típico “esta noche es para *inserte nombre de fallecido*”, lo cual seguramente era lo que muchos esperaban durante la noche, pero lo más cercano de eso fue la presencia de Jeff Gutt como una especie de cuerpo poseído por el espíritu rebelde y lleno de actitud que tenía Scott Weiland en sus mejores años. Por supuesto, no hay necesidad de quitarle mérito al vocalista, ya que su interpretación es lo que más refuerza una banda que siempre ha sonado perfectamente arrolladora, y eso lo demostró a la hora de despachar clásicos del catálogo del cuarteto como “Bing Bang Baby” o “Plush”, cuya interpretación semi a capella en la primera parte generó uno de los momentos más lindos de la velada.

Y si la noche estaba dispuesta para la nostalgia, las canciones del nuevo álbum homónimo de la banda debieron pasar a segundo plano, con las igualmente tremendas “Meadow” y “Roll Me Under” como las únicas presentes dentro del set. Aquí es donde fue posible notar la gran calidad vocal de Gutt y su entrega hacia el espectáculo, recorriendo toda la cancha del Caupolicán mientras recibía el cariño y los flashes de la gente a medida que los hermanos DeLeo junto a Eric Kretz echaban abajo el escenario con su implacable forma de tocar rock. Si bien Gutt es quién conduce la fiesta, se nota de manera indirecta que es Robert DeLeo junto a su hermano Dean quienes lucharon contra la corriente para sacar la banda adelante en tiempos tan adversos como los que han vivido. “Interstate Love Song”, una de las favoritas de la gente, permitió que los hermanos notaran lo que querían: el público no los olvida y sus canciones siguen sonando tan fuerte como antes.

El show avanzaba hacia el final y llegaban las canciones “Dead And Bloated” y “Trippin’ On A Hole In A Paper Heart” para dar el punto final, cerrando así un círculo que se completaba con la banda volviendo a sus orígenes, ya que, como se notó en varias ocasiones, la figura de Jeff Gutt emuló a un Weiland en sus mejores años, casi como volver en el tiempo a los días en que STP era una de las bandas más comentadas dentro de la escena del grunge y el rock alternativo de los años noventa. “Sex Type Thing” fue la que finiquitó definitivamente un nuevo paso del conjunto por nuestras tierras, el tercero, pero a la vez el primero con esta nueva encarnación que pasó la prueba de cumplir con las expectativas y exigencias que requiere un catálogo tan nutrido y poderoso como el de los oriundos de San Diego, California.

Solo el tiempo dirá si esta alineación puede seguir adelante con éxito, pero al menos con lo demostrado anoche se puede entrever que así será. Tanto Bush como STP tuvieron la tarea de sacar adelante un legado que para el mainstream podría haberse quedado estancado en el tiempo, pero demostraron vigencia y sobre todo respeto por una carrera que dio muchos frutos y que sigue estando latente dentro del corazón de sus seguidores. Puede que ambos sean actos de nostalgia, pero cuando esa nostalgia se expresa tan bien como en sus mejores años, no se siente como tal. Aquí no hubo auto parodias ni músicos en caída libre en cuanto a interpretación o entrega en escena, sino que más bien las energías propias de este segundo aire que las dos agrupaciones tuvieron. Los años podrán seguir pasando, pero el talento, la entrega y el deseo de seguir tocando impecablemente quedará siempre, sin tener que contar con manchas oscuras dentro de tan preciado legado musical.

Setlist Bush

  1. Machinehead
  2. The Sound Of Winter
  3. This Is War
  4. The People That We Love
  5. Greedy Fly
  6. Everything Zen
  7. Let Yourself Go
  8. Swallowed
  9. Little Things
  10. Come Together (original de The Beatles)
  11. Glycerine
  12. Comedown

Setlist Stone Temple Pilots

  1. Wicked Garden
  2. Crackerman
  3. Vasoline
  4. Silvergun Superman
  5. Big Bang Baby
  6. Big Empty
  7. Creep
  8. Plush
  9. Meadow
  10. Interstate Love Song
  11. Roll Me Under
  12. Dead And Bloated
  13. Trippin’ On A Hole In A Paper Heart
  14. Sex Type Thing

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

La Voz de los 80 La Voz de los 80
DiscosHace 2 meses

El Álbum Esencial: “La Voz de los ’80” de Los Prisioneros

Jorge González dijo una vez que el primer disco de una banda toma mucho tiempo porque el proceso parte desde...

Back Your Head Off, Dog Back Your Head Off, Dog
DiscosHace 9 meses

Hop Along – “Bark Your Head Off, Dog”

Desde hace no mucho, ha circulado la noticia de que las mujeres están siendo quienes dan la cara por esta...

Down Below Down Below
DiscosHace 9 meses

Tribulation – “Down Below”

Dentro del espectro de lo que se entiende como “metal extremo”, la evolución general en cada subgénero ha ido apuntando...

Resistance Is Futile Resistance Is Futile
DiscosHace 9 meses

Manic Street Preachers – “Resistance Is Futile”

El consenso general en torno a cada trabajo de Manic Street Preachers siempre ronda en torno a cuánto se acercan...

ØMNI ØMNI
DiscosHace 9 meses

Angra – “ØMNI”

Hay bandas que recaen eternamente en lo genérico y no experimentan más allá de los materiales básicos que les ha...

The Sciences The Sciences
DiscosHace 9 meses

Sleep – “The Sciences”

La carrera de Sleep dista mucho de ser una historia típica en el mundo del rock, factor que pudo haber...

Tranquility Base Hotel & Casino Tranquility Base Hotel & Casino
DiscosHace 9 meses

Arctic Monkeys – “Tranquility Base Hotel & Casino”

Un hype autogenerado en prensa y fanáticos por igual mantuvo las miradas del mundo en “Tranquility Base Hotel & Casino”,...

Songs Of Price Songs Of Price
DiscosHace 9 meses

Shame – “Songs Of Praise”

Pocas veces tenemos la fortuna de presenciar el nacimiento de una gran banda de la mano de su primer larga...

New Material New Material
DiscosHace 9 meses

Preoccupations – “New Material”

Para quienes puedan estar perdidos dentro del siempre caótico panorama del rock contemporáneo, probablemente sonará desconocido el nombre de Preoccupations....

American Utopia American Utopia
DiscosHace 10 meses

David Byrne – “American Utopia”

Una verdadera sorpresa terminó siendo el regreso musical de David Byrne, quien había estado silencioso en cuanto a nuevo material...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: