Contáctanos

En Vivo

A Place To Bury Strangers: Animales Salvajes

Publicado

en

A poco menos de dos años de su notable –y muy ruidoso– debut en la capital, A Place To Bury Strangers regresó al país como uno de los nombres más interesantes del variopinto cartel de festival En Órbita, a pesar de que su tiempo en el escenario principal sea de poco más de cuarenta minutos. Es por eso que esta “previa” en Bar Loreto se transformaba en la oportunidad perfecta de poder revivir la catarsis experimentada hace unos años en Club Blondie de forma íntegra, pero ahora en un lugar mucho más íntimo, donde el ruido abrazó por completo a un público que, en su mayoría, estaba ahí para tener su primera cita con los neoyorkinos.

A eso de la medianoche, el trío salió a escena para dar el vamos con un verdadero mazazo. Con los decibeles a tope, “We’ve Come So Far”, sencillo de su último álbum, “Transfixiation” (2015), puso a bailar a unos pocos entusiastas que llegaron al local de la calle Loreto, dispuestos a sacarle el jugo a una presentación no apta para oídos delicados.  “Now It’s Over”, otra del nuevo disco, bajaba un poco las revoluciones con esas bases de batería tipo new wave ochentero, dejando escuchar a la banda en plenitud, cortesía de un sonido que estuvo bastante mejor que el mostrado en su anterior visita a Chile. “Drill It Up” ponía a Dion Lunadon a cargo de las voces, en un corte mucho más punky, con ese toque de distorsión marca APTBS. Como si fueran una versión hiperventilada de los legendarios Suicide, “Fill The Void” se instaló como un híbrido entre la sicodelia y el rock más desgarbado, en una suerte de mantra de guitarras y ruidos violentos.

A estas alturas, varios curiosos se rindieron ante la propuesta del grupo, yendo hacia la barra para pedirse un trago, o simplemente para escuchar desde el fondo del local esperando a que el show terminara lo antes posible. Sin embargo, los que lograron enganchar con el trío se dieron un festín. “You Are The One” y la poderosa “Deadbeat” se anotaron como dos puntos altos de la jornada, sobre todo la última rescatada del excelente “Exploding Head” (2009). “Fear” volvía a calmar un poco las cosas, antes de llegar al encore de la mano de “Deeper” y “I Lived My Life To Stand In The Shadow Of Your Heart”.

La mejor parte de la noche fue cuando la banda bajó del escenario y abrió un círculo entre el público. Oliver Ackermann y Robi Gonzalez se hicieron de un sintetizador y un secuenciador, respectivamente, mientras que Dion Lunadon los acompañó con su bajo para tocar una canción que, según la hoja del setlist que estaba en el escenario, se llamaba “Wild Animal”, la que fue –tal como indica su supuesto nombre– una total salvajada. Ackerman gritando con el micrófono metido en su boca, mientras distorsionaba su propia voz, Gonzalez metido en una suerte de trance con su batería electrónica y Lunadon tocando los acordes más marcianos posibles, en minutos donde el concierto se transformó en la tocata más bizarra del planeta y la banda, en unas bestias salvajes. Un cierre excelente para un show que en ningún momento te deja indiferente.

A la espera de lo que será su presentación de esta tarde en el marco del festival, nos quedamos con un nuevo show para atesorar, sobre todo por su desquiciante sección final en un movimiento inesperado por parte de la banda que, por las características de la presentación de esta tarde en el Espacio Broadway, lo más probable es que no se repita. A Place To Bury Strangers dio cátedra en el Bar Loreto y los pocos afortunados –y también los que se sintieron desafortunados–  que tuvimos la oportunidad de estar presentes anoche, vivimos una experiencia que removió nuestros sentidos, para bien o para mal.

Por Sebastián Zumelzu

Fotos por Luis Marchant

Setlist

  1. We’ve Come So Far
  2. Now It’s Over
  3. Drill It Up
  4. Fill The Void
  5. You Are The One
  6. Deadbeat
  7. Fear
  8. Deeper
  9. I Lived My Life To Stand In The Shadow Of Your Heart
  10. Wild Animal

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

 

Publicidad
¡Comenta Ahora!

Responder

En Vivo

DIIV: Esquemas Juveniles

Publicado

en

DIIV

Aunque estamos en una época con la posibilidad de más estilos que nunca, lo que es más claro de ver son las convergencias, cuando existen cosas muy diferentes que tienen un punto de encuentro. Nadie podría decir que Mac DeMarco, Wild Nothing y DIIV suenan igual, pero estos tres actos, con popularidad en nuestro país, tienen una sensibilidad con las guitarras y los ritmos que los hacen convivir incluso en el mismo sello, Captured Tracks. Pero luego aparecen las diferencias, que tienen más relación con cómo se disponen en un escenario o cómo se disponen ante su propia música, algo que se reafirmó en una nueva visita de DIIV, enterando su tercera vez en Chile.

Antes, todo partió con un potente set de Adelaida. La banda de Valparaíso estuvo muy bien elegida para partir con la jornada, en especial por la energía desplegada, que redundó en una ovación del público al cierre de su show pasadas las 21:45 hrs., donde pasaron por canciones como “1999” y “Eco”, para cerrar con la explosiva “Cienfuegos”, en su mayoría tracks que pertenecen a “Paraíso”, el disco que editaron en 2017. Un sólido espectáculo de una de las bandas más potentes del rock chileno, cuyo repertorio está siendo rápidamente engrosado.

Tras 25 minutos de espera, y teniendo a la mitad de DIIV en los últimos minutos ajustando ellos mismos sus instrumentos, entró a escena la banda de Brooklyn, que de inmediato podía establecer su potencia. A diferencia de Wild Nothing o DeMarco, lo de DIIV es más potente en el proscenio, y ellos no caen en la autoindulgencia, pese a que las formas de Zachary Cole Smith pudieran hacer creer lo contrario. Toda la banda suena cohesionada y eso deriva en el peso escénico que proyectan. Mientras Zachary pareciera al comienzo un vocalista parco que no se interesa en que se le entienda poco, luego se denota que eso es parte de la estética mientras él está enfocado como láser en lo suyo, y también en la guitarra de Andrew Bailey, con quien se complementan perfectamente.

Además, esta energía enfocada y este sonido aplanador no caen en un saco roto, porque el público que llegó a Club Blondie (que, vale decir, cada vez suena mejor para bandas) estaba dispuesto a saltar y sentir este show como algo realmente relevante. Ya en “Human” y “Dopamine” la algarabía era tal, que gente de la audiencia hacía crowdsurfing y otros revoleaban la polera o lo que fuera en el aire, como si se estuviera alentando al equipo en el estadio, con una conexión envidiable.

Aunque se ha visto a DIIV varias veces en vivo, existe algo que hace que se vuelva a ellos. Y tal vez sea esa sensación de que, en medio de todos los esquemas que rodean lo que son y proyectan sus canciones, existe una banda que tiene mucho que entregar, enfrentándose al cliché de los conjuntos que suenan o se ven similar, y que en general tienden a restringir el caudal de energía. En temas como “Past Lives” quedaba en claro que no se trataba meramente de escuchar versiones como las oscuras rendiciones de los discos, sino que algo de mayor alcance explosivo, sin traicionar esas sensaciones.

No es que DIIV sea la banda más brillante del mundo. Tras entregar una canción nueva sin título, tocaron un minuto de algo ininteligible y esos son gestos contradictorios, pero al menos reposa algo de honestidad en ellos que los hace ser de lo mejor de su rebaño, algo que en el iluminado final con “Dust”, “Doused”, y luego el encore con “Wait” (en el cual Andrew salió con un sostén que una persona lanzó al escenario) quedó de manifiesto. Poco más de una hora y cuarto que explicitan a DIIV como parte de los actos en los que no se debe desconfiar, porque pese a seguir modelos que parecieran muy definidos, ellos aún son capaces de entregar algo que los separa de la indulgencia y la simplona sencillez, y es así como probablemente los neoyorquinos consigan el paso a la trascendencia.

Setlist

  1. (Druun Pt. II)
  2. Is The Is Are
  3. (Druun)
  4. Human
  5. Under The Sun
  6. Dopamine
  7. Sometime
  8. Oshin (Subsume)
  9. Incarnate Devil
  10. Bent (Roi’s Song)
  11. Past Lives
  12. Nueva canción
  13. Healthy Moon
  14. Loose Ends
  15. Dust
  16. Doused
  17. Wait

IR A GALERÍA FOTOGRÁFICA

Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Undertow Undertow
DiscosHace 2 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 3 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 1 semana

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 1 semana

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 2 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Tubular Bells” de Mike Oldfield

“Tubular Bells” fue y sigue siendo una rareza. Hasta el día de hoy parece llamativo que un sello discográfico haya...

Publicidad

Más vistas