Wintersun – “The Forest Seasons”

martes, 5 de septiembre de 2017 | 1:04 am | No hay comentarios
Wintersun – “The Forest Seasons”

Artista:

Wintersun

Álbum:

The Forest Seasons

Año:

2017

Sello:

Nuclear Blast

La expectación en torno al más reciente álbum de Wintersun se ha venido gestando y extendiendo desde 2012, año de lanzamiento de “Time I”, disco que despertó un alto interés en una audiencia que anhelaba la prometida secuencia de dicha placa, puesta por ahora en lista de espera. Y es que fue de conocimiento público la problemática relación entre la banda y su sello discográfico, lo que dificultó las grabaciones y puso de cierto modo en duda el futuro de la talentosa agrupación. Pero sorteando los obstáculos, el tercer disco de los finlandeses se concreta gracias al financiamiento de sus propios fanáticos, mediante el ya popular sistema crowdfunding que permitió la construcción de un estudio de grabación que, sin duda, será de utilidad para futuras producciones.

En esta ocasión, la poderosa mente creativa de Jari Mäenpää ha concebido un disco basado en el concepto de las cuatro estaciones, así como las “Cuatro Estaciones” de Vivaldi, en donde cada pista representa una temporada y luce elementos que otorgan a la ambientación un carácter trascendental. Todas las canciones, en efecto, juegan con dicha idea de manera un poco peligrosa, sobre todo en lo que respecta al tiempo de duración y los eternos desenlaces, que aventuran finales para luego renacer con más fuerza.

La encargada de abrir el ciclo es “Awaken From The Dark Slumber (Spring)”, una pieza de casi 15 minutos que introduce algunos de los elementos atmosféricos que serán la tónica del disco, como la presencia de sintetizadores y teclados que guían una melodía que se consolida con la fuerza de la percusión a cargo de Kai Hahto, y la mejor que nunca gutural voz de Jari. Se trata de la puerta de entrada a un viaje que a todas luces deslumbra con la perfecta orquestación instrumental y vocal. En tanto, el sonido más épico del conjunto lo trae el verano con “The Forest That Weeps (Summer)”, donde los elementos folk, los coros pegajosos y la presencia más protagónica de la guitarra, nos acercan a un sonido más familiar. Además, aparecen los riffs memorables del disco, lo que acaba siendo reconfortante considerando que, hasta este punto de la escucha, es posible notar que muchas de las melodías antes a cargo de la guitarra ahora son conducidas en la línea de los sintetizadores, pudiendo sonar un poco más artificial, aunque no por ello inferior.

Sin embargo, también podemos probar parte del lado más agresivo y pesado de la ejecución en “Eternal Darkness (Autumn)”, donde los blast beats casi excesivos y los potentes grunts evocan una sensación bestial, que parece aproximarse a los terrenos del black metal. Hacia la mitad de la pista, la guitarra logra asomar dando un respiro al espeso clima controlado por el doble pedal, trayendo consigo un oscuro pero intenso solo, elemento algo escurridizo y no muy fácil de ubicar en la composición total.  No obstante, la ausencia de patrones de este tipo se compensa en la medida que otros prosperan, sin dejar vacíos que perjudiquen la integridad del álbum. Al contrario, la variedad de sonidos que explora es una característica enriquecedora, puesto que cada canción logra adquirir una consistencia singular y exquisita. Así, en contraste con la celeridad de su antecesora, “Loneliness (Winter)” logra quemar la frialdad del invierno en una melodía que, fascinantemente, se escucha cálida y profunda. Esta última estación se extiende sobre terrenos melancólicos a través de armonías acogedoras y un tempo más lento, que destaca en relación a la velocidad del resto. La voz limpia de Jari tiene mucho que aportar a ese efecto nostálgico, transmitiendo un sentimiento pesado que logra momentos altamente conmovedores.

Así, el ciclo se completa en casi una hora de duración, que sin ser el tan esperado “Time II”, puede llegar a ofrecer mucho más. Es posible que cueste familiarizarse de buenas a primeras con la cantidad de información vertida en “The Forest Seasons”, sin embargo, es uno de esos discos que al darle una segunda escucha ejerce una fuerza inconsciente, logrando quedarse en la memoria. Uno de esos discos destinados al éxito.

Por Camila Fuentes

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