Conéctate a nuestras redes
Saint Cloud Saint Cloud

Discos

Waxahatchee – “Saint Cloud”

Publicado

en

Poniendo a descansar las melodías rockeras de su último álbum, “Out In The Storm” (2017), Katie Crutchfield se arma de los elementos característicos del folk y americana para enfrentarse a su etapa más vulnerable. Con un acercamiento más cálido e íntimo, “Saint Cloud” se presenta como un clásico contemporáneo del género. A través de su carrera, Crutchfield ha sido capaz de moldear el sonido de sus guitarras para representar las emociones detrás de sus canciones. Desde sus composiciones lo-fi (American Weekend”, 2012), pasando a un rock más pulido (“Out In The Storm”), hasta llegar a su disco más country, donde las melodías son tan dulces como confrontacionales.

“Oxbow”, la pieza inicial, es una vulnerable y altisonante apertura, un juego entre géneros musicales que deja al oyente adivinando qué es lo que se avecina. Líricamente, retrata el primer paso del viaje de sobriedad de la cantante, capturando los temas de adicción y codependencia en un esperanzador estribillo. “Can’t Do Much” aclara de mejor manera la gama sonora que presentará el disco, donde la voz y las cuerdas presentan los elementos característicos del americana. Si bien, en el corazón de sus discos el folk siempre ha estado presente, es en sencillos como este donde queda claro que aquí abraza el género completamente.

Sin embargo, el espíritu del americana no se encuentra sólo en las melodías del álbum, ya que este está construido como un mapa de los lugares que inspiraron cada canción presente. Algunos de estos son claros, como “Ruby Falls”, una cascada en la ciudad donde reside su gemela; un oscuro y acústico corte sobre la adicción a los opioides y sus efectos, siendo un ejemplo del combate temático y sonoro presente en el disco, entre lo esperanzador y lo descorazonador. “Arkadelphia” –una carretera en su natal Alabama– es una visita a su adolescencia, donde las cuerdas logran trazar una nostálgica melodía que ayuda a adentrarse en el flashback que relata. Y es que los espacios y la significancia de estos siempre han sido relevantes en el proyecto, desde su mismo nombre, Waxahatchee, un arroyo en su ciudad nativa, y Crutchfield siempre ha llevado sus orígenes en ella.

Los sencillos que se desprenden de “Saint Cloud” son algunas de las piezas mejor logradas de su carrera. “Fire” es un himno de autoaceptación; un diálogo interno donde cada palabra es de aliento para sí misma y para cualquiera batallando una adicción. Sin dejar jamás el espíritu country, es el acercamiento más prominente a una canción rock, con una pegajosa melodía que es alentadora como conmovedora. “Si pudiera amarte incondicionalmente, podría planchar los bordes del cielo más oscuro, para una compositora que temía escribir estando sobria, estas son algunas de sus líricas más importantes. “Lilacs” es un confesionario corte donde la artista lamenta la dependencia de un otro, un clásico atemporal donde las cuerdas y su voz muestran el progreso después de todos estos años, donde ya no tiene miedo de llenar cada espacio en el que se presenta.

Waxahatchee lleva sus influencias en la manga, asegurándose de no sonar como un tributo y logrando sacar una sonrisa al recordar un sonido que ha traspasado las barreras del tiempo. Reminiscente es el falsete presente en “Can’t Do Much” o “Lilacs”, que por un segundo emocionan al pensar en Joni Mitchell o las melodías presentes en “Hell” o “War”, que de seguro serían aprobadas por Bob Dylan. En un género con tantos clásicos como lo es el folk, la cantautora no se queda en el pasado, sino que lo estudia para su presente.

El track final, “St. Cloud”, inspirado en la ciudad donde nació y creció su padre, es una delicada pieza acústica con una desnuda interpretación vocal, dándole cierre al recorrido por las ciudades que conforman su trayectoria. Pero no sólo los lugares, sino que las personas presentes en estos: su hermana, sus padres, sus amistades, su versión adolescente e incluso David Berman, quien recibe un tributo a su nombre. Al finalizar, es claro que en “Saint Cloud” Waxahatchee ha presentado su disco más liberador y quizás el más importante de su carrera. Sin grandes decoraciones, ahonda en lo más profundo de sí misma, visitando los momentos que la hicieron ser quien es mirando hacia un futuro prometedor, con un clásico entre sus brazos.


Artista: Waxahatchee

Disco: Saint Cloud

Duración: 40:06

Año: 2020

Sello: Merge


Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

Tomahawk – “Tonic Immobility”

Publicado

en

Tonic Immobility

Ocho años tuvieron que pasar para que Mike Patton, Duane Denison, John Stanier y Trevor Dunn volvieran a estar juntos en un disco de Tomahawk. Y qué mejor que esta pandemia para que el supergrupo regrese con “Tonic Immobility”, un álbum que, mediante la característica urgencia y agresividad del cuarteto, logra ejecutar una fotografía del indescriptible, oscuro, incierto y agotador panorama actual. Lograr retratar una realidad como aquella se lee una tarea sencilla considerando el background de sus integrantes, y lo cierto es que efectivamente se traduce de esa manera, ya que el sucesor de “Oddfellows” (2013) no duda en poner todas sus cartas sobre la mesa para apostar en una fórmula ganadora, la que de manera segura va avanzando por estructuras diferentes en uno de los discos sonoramente más arriesgados y complejos que nos ha entregado Patton en su carrera.

Bastan solamente 12 canciones para que el regreso del conjunto cumpla las expectativas en términos de experimentación y un manejo implacable de las texturas, algo que Tomahawk domina sin mayores problemas a través de las guitarras, un sello esencial en toda la discografía del proyecto. “SHHH!” muestra de entrada ese sonido con sello propio, el que, mediante los catárticos y confrontadores fraseos de Patton, recupera esa agresividad que se desenvuelve lejos del azar o la casualidad, sino que se construye gracias a la quirúrgica precisión que ejerce cada instrumento dentro de la fórmula, algo que con “Valentine Shine” va avanzando sin contratiempos ni descanso alguno. Es tan solo el segundo track del álbum y ya podemos escuchar el característico bajo de Trevor Dunn llevándose sigilosamente la atención del track.

Esa diversidad que irradia la banda no pasa solamente por los estilos variados que se van cubriendo, donde las reminiscencias al hard rock o el post-hardcore están más que claras, sino que también sobre cómo se van edificando las estructuras sonoras de una manera cooperativa y con un patrón fijo, sin caer en el auto plagio o la monotonía. Así es como el disco avanza con urgencia por canciones como “Predators And Scavengers” o “Doomsday Fatigue”, donde nuevamente Dunn es el encargado de marcar el pulso junto a John Stanier en la batería, y una letra donde derechamente se menciona al COVID-19 y el sentimiento fatigante que inunda a prácticamente la mayoría de la población mundial: “Tengo un entrenador de partos con una sonrisa COVID / Trabajamos solos hoy / ¿Qué te está alcanzando, mamá? / ¿Un puño cerrado o mano abierta?”.

“Business Casual” es otro ejemplo de Tomahawk siendo Tomahawk, con letras que bordean entre la ironía y la poesía, con un constante ritmo de acecho y esa siempre presente tensión que anticipa la gran explosión, una que tarda en llegar, por cierto, ya que “Tattoo Zero” nos presenta a aquel Patton en su faceta crooner relatando una historia con intermedios de furia. Todo esto siempre acompañado de la filosa y punzante guitarra de Duane Denison, quien se luce en varios pasajes con una curva melódica que le da una cara completamente diferente al disco, e incluso sintiéndose como una versión de la banda con leves tintes prog, quizás sin esa majestuosidad o elegancia del estilo, pero sí con la misma precisión y carácter. “Fatback”, por su parte”, continúa esa marcha, una que en este punto ya encontró su norte, aunque no pareciera tener rumbo fijo y simplemente se encarga de mostrar su potencia a toda velocidad.

“Howlie”, el interludio de “Eureka” y “Slidewalker”, presentan la sección más “calma” de “Tonic Immobility”, en donde la marcha reduce un poco su velocidad, pero manteniendo la intensidad necesaria para sorprender con algunos cambios de ritmo y estructura, sin dudar en pasar de un estado a otro, siempre con el impecable trabajo de Denison en la guitarra llevándose el peso atmosférico de la canción, mientras que el resto de la banda acompaña a su ritmo el relato que pasa del esquema loud/quiet/loud a un terreno mucho más complejo. Tras el paso de “Recoil”, es “Dog Eat Dog” la encargada de poner punto final al quinto LP del conjunto, con una letra mucho menos profunda que el resto del disco, pero con una intensidad igual de compleja que lo que la banda mostró durante esta nueva aventura en el formato larga duración.

Indudablemente los clichés siempre estarán presentes, pero eso no necesariamente debe ser algo malo. Muy por el contrario, Tomahawk sabe cómo explorar el concepto de “supergrupo” con una ética de trabajo colaborativa, en donde cada integrante impone su sello para el beneficio del otro, con cada uno teniendo su momento a lo largo del disco para brillar y darle paso al resto para hacer lo suyo. Aunque se critique la sobre exposición de Mike Patton con tantos proyectos (además de este y el ya conocido LP de Mr. Bungle, hay un disco de Dead Cross listo para publicarse), cada una de sus aventuras tiene una naturaleza que la caracteriza más allá de su voz, siendo el único elemento que se repite entre una y otra. Pese a la demora ocurrida entre “Oddfellows” y “Tonic Immobility”, Tomahawk presenta una evolución natural en base a la experiencia, haciendo que su sonido pase de ser una novedad a una formula inconfundible.


Artista: Tomahawk

Disco: Tonic Immobility

Duración: 39:22

Año: 2021

Sello: Ipecac Recordings


Seguir Leyendo

Podcast Cine

Publicidad

Podcast Música

Facebook

Discos

Tonic Immobility Tonic Immobility
DiscosHace 1 semana

Tomahawk – “Tonic Immobility”

Ocho años tuvieron que pasar para que Mike Patton, Duane Denison, John Stanier y Trevor Dunn volvieran a estar juntos...

Chemtrails Over The Country Club Chemtrails Over The Country Club
DiscosHace 2 semanas

Lana Del Rey – “Chemtrails Over The Country Club”

Para ser una artista con un sonido tan distintivo, Lana Del Rey es uno de los nombres más impredecibles de...

When You See Yourself When You See Yourself
DiscosHace 3 semanas

Kings Of Leon – “When You See Yourself”

Explorando un nuevo y contemporáneo formato, y luego de cinco años desde su último larga duración, Kings Of Leon lanza...

Show Me How You Disappear Show Me How You Disappear
DiscosHace 4 semanas

IAN SWEET – “Show Me How You Disappear”

En “Shapeshifter” (2016), Jilian Medford se presentó como IAN SWEET con una interesante propuesta de pop sucio cargado a las...

CARNAGE CARNAGE
DiscosHace 1 mes

Nick Cave & Warren Ellis – “CARNAGE”

En un mundo sin pandemia, Nick Cave & The Bad Seeds estaría girando alrededor del globo para presentar el excelente...

Ghost Tapes #10 Ghost Tapes #10
DiscosHace 1 mes

God Is An Astronaut – “Ghost Tapes #10”

En la Guerra de Vietnam, EE.UU. utilizó una campaña de terror psicológico llamada Operación Alma Errante (Operation Wandering Soul), consistente...

The Shadow I Remember The Shadow I Remember
DiscosHace 1 mes

Cloud Nothings – “The Shadow I Remember”

“The Shadow I Remember”, séptimo disco de Cloud Nothings, nace casi de la misma manera que su anterior lanzamiento de...

Little Oblivions Little Oblivions
DiscosHace 1 mes

Julien Baker – “Little Oblivions”

No pasa ni un minuto del inicio de “Little Oblivions” para que quede claro que este será un viaje distinto...

For Those That Wish To Exist For Those That Wish To Exist
DiscosHace 1 mes

Architects – “For Those That Wish To Exist”

“Tengo mucho que perder, pero no te mentiré”, es el inicio de la estrofa final del noveno disco de Architects,...

FLOWERS for VASES / descansos FLOWERS for VASES / descansos
DiscosHace 1 mes

Hayley Williams – “FLOWERS for VASES / descansos”

Todos guardamos o conservamos cosas que nos recuerdan a alguna situación o período particular de nuestras vidas. Puede ser algo...

Publicidad
Publicidad

Más vistas