Conéctate a nuestras redes

Discos

Ty Segall – “Ty Segall”

Publicado

en

Con el paso de los años resulta cada vez más frustrante adentrarse en el entramado inacabable del mundo de la música, con el propósito de encontrar bandas que mantengan el espíritu de aquellos que hicieron del rock un fenómeno irrenunciable. Al contrario, cada día son más las agrupaciones que enfrentadas al escenario se revelan incapaces de igualar lo que ofrecen desde el estudio, girando por completo el paradigma que tuvieron grandes agrupaciones como The Who y Led Zeppelin, donde el estudio de grabación parecía insuficiente para mostrar lo que eran capaces de hacer arriba de las tablas. Por fortuna, a pesar de este desolador panorama, siguen apareciendo (habitualmente desde la escena independiente) artistas que a su manera logran mantener la credibilidad de la escena rock, y Ty Segall sin duda es uno de ellos.

Ya en su novena entrega, y habiendo puesto el acento en distintas identidades sonoras a lo largo de su corta pero prolífica carrera, Segall parece haber encontrado esa lucidez tan necesaria y esquiva a la hora de componer. Tanto así, que en “Freedom” (uno de los puntos altos de esta entrega) declara “ahora lo veo en todas partes / está claro / no tengo miedo”, dejando ver no sólo confianza, sino determinación. Él sabe que no está inventando el rock, sin embargo, logra moverse con honestidad en ese paisaje donde se mezcla el revisionismo y la transgresión personal. El disco se pasea cómodamente por momentos de garage rock, glitter, psicodelia e incluso krautrock, en un álbum que no da respiro y funciona como excelente puerta de entrada para aquellos que hasta hoy no le han dado una oportunidad a este artista.

“Break A Guitar” pone desde el comienzo las cosas en tono: hard rock directo y sin concesiones, con el nivel preciso de distorsión, potente y al mismo tiempo coreable, puro equilibrio desde el primer minuto. “Freedom” entra rápido, sin dar tiempo para sacarse de encima “Break A Guitar”, combinando hard rock con glitter, haciendo inevitable no recordar a Marc Bolan mientras corren los segundos de este corto y confesional corte. Lo que sigue con “Warm Hands (Freedom Returned)” si no es el punto más alto de la entrega, méritos tiene de sobra, destacando sobre todo por lograr mantenerse cautivadora y necesaria durante sus algo más de diez minutos de duración. Se trata de un corte épico que, cómodo y seguro, funciona como una suerte de diaporama rock que se pasea por la escena de fines de los sesenta y principios de los setenta. Hasta acá, el álbum cierra su primer tercio inmaculado.

“Talkin’” nos baja del hard rock del primer tercio y lleva las cosas a tierras más pausadas; folk amigable y fácil de corear, se trata, sin embargo, sólo de un respiro, ya que tal como aquellos que terminada su presentación sienten que aún tienen algo para dar, Segall vuelve al hard rock con “The Only One” dejándolo todo, para finalmente cerrar el álbum en lo que concierne a este estilo. “Thank You Mr. K” sale del universo de distorsiones de tonos oscuros y pisa el acelerador, lúdica y contagiosa, es de esos tracks para tener a mano cuando las malas energías se vienen encima. Ya para ir enfrentando el último tercio del disco, del mismo modo que el californiano lleva las cosas a terrenos hard y garage en la primera parte, para la salida se da el gusto de visitar lugares de rock y pop psicodélico. “Orange Color Queen”, “Papers” y “Take Care (To Comb Your Hair)” se paran  en esta esquina, sonando a The Kinks, The Who y Lennon, destacando la primera de este trío por estar dedicado a la pareja de Segall, poniendo la nota personal al registro.

Cerrados los primeros nueve cortes, “Untitled”, el décimo y último track de este nuevo capítulo discográfico, con sus sólo trece segundos de duración funciona como un guiño al inicio del álbum, como quien quisiera empujar a los que estamos al otro lado del parlante a darle una segunda vuelta a lo que acaba de pasar por nuestros oídos. Y es que definitivamente los 36 minutos que dura esta placa no son poca cosa; Ty Segall suena enfocado y preciso, despachándose un álbum compacto que amalgama influencias, juega a los tiempos y lo libera como compositor, aprobando con distinción máxima a la hora de ponerse el traje de melómano explorador. Si de artistas como Segall depende la credibilidad de la escena, podemos estar tranquilos.

Publicidad
Clic para comentar

Responder

Discos

The Fall Of Troy – “Mukiltearth”

Publicado

en

Mukiltearth

En la música, literalmente todo puede ser una influencia, ya sea para el concepto de un álbum o para una renovación en la dirección del sonido a materializar. Dentro de la evolución, el pasado también puede aportar algo en pos del aprendizaje y, en una especie de tributo a sus raíces, The Fall Of Troy, banda insigne en el desarrollo del math rock y el post hardcore desde inicios de la década anterior, lanza “Mukiltearth”, su sexto material larga duración, donde el espíritu de lo que dio forma inicialmente a la agrupación se encuentra presente en toda su extensión.

Un año antes del debut homónimo del trío de Mukilteo, “The Fall Of Troy” (2003), el proyecto liderado por el guitarrista fundador y vocalista Thomas Erak, The Thirty Years’ War, lanzaba “Martyrs Among The Casualties”, su único y último EP. Este trabajo funcionó como los cimientos del sonido de The Fall Of Troy y muchas otras bandas que se influenciaron por la mezcla de la catarsis del screamo y los arreglos orientados al jazz del math rock, y en “Mukiltearth” no sólo el nombre de la ciudad de origen de la banda se ve destacado como base de nacimiento del grupo, sino también que seis canciones del listado son regrabaciones de este EP de antaño.

Es así como esta colección de canciones tiene una evidente vibra de los años previos a The Fall Of Troy, con matices reconocibles dentro de las variantes ejecutadas por bandas como Dance Gavin Dance o Chiodos, y más de la oleada que explotó el post hardcore con quiebres más técnicos en su mezcla. Considerando el tiempo y la actual alineación conformada por Erak, el bajista y también vocalista Tim Ward, junto al baterista Andrew Forsman, las voces definitivamente se alejan de las versiones más viscerales de canciones como “A Tribute To Orville Wilcox” y “Chain Wallet, Nike Shoes”, y aún más evidente en una versión un tanto más accesible de “The Tears Of Green-Eyed Angels”, que sin la incendiaria interpretación original queda en un despliegue vertiginoso, y certero, por lo demás.

“Mirrors Are More Fun Than Television” cambia la tendencia al mostrar mucho más ímpetu en su ejecución, y aún con la bajada de intensidad hacia la mitad del track la emotividad concentrada resulta explosiva, al darse el quiebre después de un armado por capas en su rítmica. Para finalizar la revitalización del homenaje a sus raíces, The Fall Of Troy se mantiene firme durante “The Day The Strength Of Men Failed” y “Knife Fight At The Mormon Church”. Con notorios cambios en la claridad del sonido, la conducción de estos cortes desborda nostalgia y son excelentes ejemplos de patrones polirrítmicos en la batería y ejecución frenética en las cuerdas, propias del screamo de finales de la década del noventa.

Sin entregas originales desde “OK” (2016), “Counting Sheep” inicia el recorrido de la actualidad compositiva de The Fall Of Troy. Una inclemente carta que destaca de manera saludable la pericia de la agrupación, que también alterna –como parte de un sello indudable– vertiginosas estructuras y salvajes gritos, con gancheros versos junto a voces limpias, que ven en “Round House” un espacio ideal para brillar.

Cerrar “Mukiltearth” con la movida declaración llamada “We Are The Future” es muy acertada, tomando en cuenta que The Fall Of Troy es una banda influyente, pese al prolongado tiempo desde su anterior álbum. Habiendo tenido un tiempo en pausa a final de 2010, la identidad de la agrupación de Mukilteo se ha mantenido coherente durante su discografía. The Fall Of Troy concibe su último trabajo de estudio como un ejercicio de revisión a sus raíces, lamentablemente sin concretar algo más novedoso, pero dentro de los sonidos que dan la bienvenida a la experimentación y a desafiar límites. En el futuro todo puede suceder.


Artista: The Fall Of Troy

Disco: Mukiltearth

Duración: 39:22

Año: 2020

Sello: Independiente


Seguir Leyendo

Podcast Cine E36

Publicidad

Podcast Música E36

Facebook

Discos

Mukiltearth Mukiltearth
DiscosHace 2 días

The Fall Of Troy – “Mukiltearth”

En la música, literalmente todo puede ser una influencia, ya sea para el concepto de un álbum o para una...

Ohms Ohms
DiscosHace 5 días

Deftones – “Ohms”

Se vale decir que lo de Deftones a estas alturas es una carrera sin altibajos. La extraña época del denominado...

Ultra Mono Ultra Mono
DiscosHace 6 días

IDLES – “Ultra Mono”

IDLES se demoró dos semanas en grabar su tercer álbum y más de cuatro meses en mezclarlo. En el tercer...

Down In The Weeds Where The World Once Was Down In The Weeds Where The World Once Was
DiscosHace 1 semana

Bright Eyes – “Down In The Weeds, Where The World Once Was”

Tras un receso de nueve años y con una serie de proyectos bajo el brazo, Conor Oberst ha reunido a...

Imploding The Mirage Imploding The Mirage
DiscosHace 1 semana

The Killers – “Imploding The Mirage”

En este año, tan complicado y sombrío, necesitamos ciertas cosas que nos suban el ánimo y nos hagan volver a...

Whole New Mess Whole New Mess
DiscosHace 2 semanas

Angel Olsen – “Whole New Mess”

Hace menos de un año, Angel Olsen lanzó un álbum digno de definir una carrera. “All Mirrors” (2019) se estableció...

Gentlemen Gentlemen
DiscosHace 2 semanas

El Álbum Esencial: “Gentlemen” de The Afghan Whigs

R&B metido en el rock con aspiraciones mainstream, hombres reconociendo errores, creatividad mezclada con generosidad, una vocación digna del salmón para...

Limbo Limbo
DiscosHace 3 semanas

Gaerea – “Limbo”

La década de los noventa fue el período donde un movimiento musical e ideológico tuvo un apogeo histórico. Tomando influencias...

The Kingdom The Kingdom
DiscosHace 3 semanas

Bush – “The Kingdom”

Lejos del sonido que hizo masticable su propuesta en los 90, Bush se abre a una idea donde predomina una...

Where Only Gods May Tread Where Only Gods May Tread
DiscosHace 4 semanas

Ingested – “Where Only Gods May Tread”

“Sobre gustos no hay nada escrito”, una frase que funciona como recordatorio ante lo subjetivo de una opinión dentro de...

Publicidad
Publicidad

Más vistas