Contáctanos

Discos

Turbonegro – Sexual Harassment

Publicado

en

El cambio pudo ser traumático. Pudo incluso haber causado unas cuantas bajas dentro de su tan leal fanaticada (autodenominada Turbojugend). Y es que la salida de Hank Von Helvete (aka “Hank From Hell”), vocalista de la banda por más de 15 años, tomó a muchos por sorpresa. El otrora líder de Turbonegro, se había transformado para muchos en un verdadero icono, convirtiéndose en el epitome de la decadencia y el hedonismo que tan bien identificaban a la banda noruega. En su reemplazo llega Tony Sylvester (aka “The Duke Of Nothing”), quien posee una impronta bastante diferente a la que poseía Von Helvete. Lo suyo no es el glam y menos la tórrida sexualidad que exudaba el antiguo vocalista. Por el contrario, su puesta en escena se asemeja más, por ejemplo, a la de Lemmy que a la de David Johansen, y si quisiéramos hacer un símil con una de las bandas de hard rock más importantes de la historia, el cambio que significa la incorporación de Sylvester se asemeja a lo ocurrido con Brian Johnson tras el deceso de Bon Scott en AC/DC. Lo que se pierde en decadencia, se compensa en rudeza.

Y las cosas quedan bien claras de inmediato. “I Got A Knife” es un himno dedicado a un objeto corto punzante, adorado y a la vez temido. Y junto con “Hello Darkness”, logran sentar las bases de lo que será de aquí en adelante el reinado de The Duke Of Nothing, donde el deathpunk de los noruegos se tiñe de hard rock, dejando al punk un tanto de lado. Obviamente, esto puede asustar a más de un fanático de la banda, pero es ahí donde “Shake Your Shit Machine” aparece, dejando bien en claro que Euroboy y el resto del conjunto logran, a pesar de todo, mantener esa identidad que ha caracterizado a la banda desde el lanzamiento de su obra maestra “Apocalypse Dudes” (1999). Y es que el título de la canción ya nos demuestra que ese perverso (y para nada sutil) sentido del humor de los noruegos, no se ha ido a ninguna parte.

A pesar de lo anterior, este es un disco mucho más serio (en la medida de lo posible, obviamente). “Mister Sister” cuenta con una frescura interesante, pero sus riffs y melodías son acompañadas de letras que juegan muy a la segura. Y es que pareciera que este fuera un trabajo hecho con pinzas, lo cual en Turbonegro puede hasta incluso parecer un despropósito. Sylvester logra, eso sí, marcar al disco con su presencia, y es en “Dude Without A Face” donde logra brillar y demostrar que su presencia en esta banda no es para nada accidental. Un tema bastante épico, que se transforma casi en un manifiesto a pesar de sus casi 3 minutos y medio.

El objetivo pareciera ser el de posibilitar una transición lo menos traumática posible, y de cierta forma, los noruegos lo han logrado. Sin embargo, han pecado de conservadores, casi como si hubieran tenido reticencias a darle con todo al acelerador. Es increíble que, a pesar de aquello, han logrado entregar un disco que seguramente logrará levantarle el ánimo a la gran mayoría de la gente que se dé el tiempo de escucharlo. ¿Y es que habrá otra banda en el mundo que nos inste a sacudir nuestra “shit machine”? Eso pareciera ser muy difícil.

Publicidad
¡Comenta Ahora!

Responder

Discos

Triggerfinger – “Colossus”

Publicado

en

Colossus

Están por cumplir 20 años de carrera. Dos décadas que parecen mucho y poco al mismo tiempo. Triggerfinger es una banda que, con cinco discos a cuestas, nada tiene que demostrar y que, sin embargo, no ha logrado encontrar el punto de despegue para llegar a la cima y codearse con los más grandes de la escena (no siendo teloneros, claro está). Pero ¿qué los hace tan especiales? No son genios incomprendidos ni nada por el estilo; de hecho, su sonido es muy fácil de digerir, sin que ello implique falta de originalidad o de agudeza creativa.

El stoner rock y el rockabilly son los componentes que perfilan la fórmula de este power trio oriundo de Bélgica, siendo un buen punto de referencia la semejanza estilística que comparte con Queens Of The Stone Age: ambas agrupaciones nacieron por la misma época, tienen una estética retro, y las dos son insolentemente seductoras y onderas. Esto último evidenciado por sus respectivos frontman, ya que, así como Josh Homme posee un carisma desbordante, Ruben Block no se queda corto, derrochando presencia escénica por montones.

El post punk se hace presente en “Colossus”, canción que da el nombre a este álbum. Parte enérgico y crudo, con la particularidad de que acá intervienen dos bajos, uno de ellos afinado lo más agudo posible buscando reemplazar a la guitarra, tarea que estos belgas cumplen satisfactoriamente. “Flesh Tight” es de esos temas que de lejos se nota que son singles: cuenta con una estructura rítmica y melódica que la hace en extremo pegadiza, adicionada a la incorporación de un teclado que, en contraste con la sugerente voz de Block, da como resultado una pieza que deja un halo siniestro escondido bajo una atmósfera retro. Muy rocanrolero.

“Candy Killer” emerge misteriosa y parsimoniosa, como aquella tranquilidad que antecede a la tormenta. Inicia con la ejecución del bajo de Paul Van Bruystegem, la que, a modo cortina sonora, mantiene la tensión y dramatismo hasta el final. Con “Upstairs Box” se manifiesta una mezcla de arreglos sesenteros de dos vertientes: por un lado se distinguen articulaciones psicodélicas procedentes de la guitarra de Block, y por otro, Mario Goossens prolonga el ritmo con una percusión al más estilo pop de antaño, elementos que se combinan armoniosamente.

“Afterglow” logra evocar pasajes crepusculares, es una pieza principalmente acústica, que destaca por su sedosidad melódica y su final, donde se desarrolla un desgarrador solo de guitarra. Después de este paréntesis auditivo, la potencia nuevamente adquiere ventaja. “Breathlessness” emerge con un aire brit, lo que, expresado a través de las seis cuerdas de Block, recuerda al inconfundible sonido de Oasis. “That’ll Be The Day” es otro de los temas que encuentran su mejor desarrollo en el coro, donde la cadencia sonora se transforma en un quiebre para una composición que tiene una estructura en base a sintetizadores y percusiones que emulan sonidos industriales. Mientras tanto, el bajo sigue siendo el que marca la pauta a través de intensos riffs. “Bring Me Back A Live Wild One” tiene buen pulso, posee algo de blues y de rock & roll, pero en una medida que le permite conservar su carácter moderno.

“Steady Me” parece sacado de una colección de lados B, o al menos no parece encajar con el esquema propuesto en este LP, jugando con el tempo, con los arreglos vocales y con distorsiones sonoras, una buena amalgama de sonidos que, lejos de asustar, se transforma en una buena forma de acercarse al término de esta lista de tracks. Acá estamos ante un desenlace por partida doble. Por un lado, “Wollensak Walk” se presenta en una pieza instrumental de blues que logra evocar parajes desérticos tipo western. Simple, pero muy efectivo; al menos ese es el final lógico. Sin embargo, 20 segundos después emerge el remate oficial disfrazado de pista oculta en una apología a la música campirana del sur de EE.UU, curiosa elección viniendo de una banda europea. Es tan hermosamente inesperado como “Das Schützenfest” de Faith No More.

Este último lanzamiento mantiene la esencia que Triggerfinger ha venido cultivando desde su debut en 2004 con su producción homónima, no obstante, aquellas experimentaciones que plasman casi al final de esta placa sugieren que existe un deseo que los empuja a salir de su zona de confort. Deseo que podría impulsar o sepultar su carrera. Sin embargo, estamos ante un disco fresco y versátil, cualidades que están lejos de ser tan solo muestra de su potencial. Han demostrado que saben cómo construir atmósferas, pues la gama de estilos presentes se logra cocinar bien en esta obra, donde lo stoner, lo ochentero, lo psicodélico y la sensualidad de la voz de Block se entrelazan, dando como resultado a este gigante, este coloso.


Artista: TriggerfingerColossus

Disco: Colossus

Duración: 36:23

Año: 2017

Sello: Mascot Records


Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Colossus Colossus
DiscosHace 7 horas

Triggerfinger – “Colossus”

Están por cumplir 20 años de carrera. Dos décadas que parecen mucho y poco al mismo tiempo. Triggerfinger es una...

Undertow Undertow
DiscosHace 4 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 5 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 2 semanas

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 3 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

Publicidad

Más vistas