Conéctate a nuestras redes

Discos

Therapy? – Disquiet

Publicado

en

Es recurrente etiquetar a bandas de “alternativas” cuando estas cambian de dirección violentamente, rehusándose a seguir cierto patrón de conducta que los enriele dentro de un determinado estilo. Esto ha sido especialmente cierto con Therapy?, ícono del rock británico (en rigor, Irlanda del Norte) constantemente catalogados como tal, debido a que a lo largo de su trayectoria su música se ha bifurcado hacia territorios extraños. Cómo no rememorar la época de “Infernal Love” (1995), en donde  los arreglos de cellos y canciones más pausadas marcaron un precedente vital para entender cuál es la quintaesencia de su música: el cambio.

THERAPY 01Justo veinte años después de aquel disco –que los llevó a tocar en Reading Festival junto con nombres consolidados como Metallica-, Therapy? parece hoy buscar su lado más crudo, que lo asemeja a bandas como Helmet o los subvalorados Pete, pero sin perder la libertad esquemática en la elaboración compositiva siempre presente en su ADN. En tal orden de cosas, “Disquiet” es un álbum que recurre nuevamente al overdrive del rock áspero de antaño, que parece tanto gustarle al cerebro de la banda, Andy Cairns, lo cual otorga el fondo preciso para que estribillos más accesibles y pegadizos brillen con naturalidad. En tal sentido, este álbum está construido de manera inteligente; la banda sabe con claridad qué quiere hacer y apunta hacia allá sin remilgos. El oyente, entonces, no debe desentrañar segundas intenciones: la finalidad de los irlandeses es hacer un rock de guitarras sucias, pero que a la vez sea memorable. Y lo consigue.

Una cualidad que es necesaria remarcar de “Disquiet”, es el hecho de que las letras y la música parecen estar en una conversación ininterrumpida: hablan lo mismo a través de distinto lenguaje. “Still Hurts”, por ejemplo, abre el opus con riffs desenfrenados que evocan el dolor permanente que trae la decepción que carraspea Cairns, algo que de manera más oscura se reitera en “Idiot Cousin” y en “Vulgar Display Of Powder” (guiño a Pantera), en la que la música parece mandar “todo a la mierda” de la misma manera que lo hace las letras. No son muchas las bandas que traspasan la evocación de sus sentimientos a los acordes de manera tan prístina como lo hace Therapy? en este disco, aspecto que entrega identidad al trabajo de riffs y a la construcción del bajo por parte de Michael McKeegan.

Reforzando lo anterior, el desasosiego y la apatía más sombría se reflejan en temas como “Tides” o “Good News Is No News”, en donde se nota la madurez compositiva de la banda. En el primero, se observa claramente la intención de volver a reeditar los tiempos del exitoso “Troublegum” (1994), pero en una versión algo más gótica, aunque no limitada a ese espectro. En la segunda, en tanto, la crudeza y el lado más catchy confluyen en una métrica actualizada y agresiva del rock británico THERAPY 02clásico, pero sin perder la consonancia de sus pergaminos más duros. A su vez, y sin perder la directriz trazada, temas como “Torment Sorrow Misery Strife” y “Fall Behind” recapitulan la actualidad de la banda con su primigenia incursión al punk, resaltando –lamentablemente- el aspecto negativo de la producción en la batería: el hi-hat mal amplificado, ensucia fútilmente su rapidez. Empero, esto no constituye ninguna mácula en la rebeldía que aportan estas composiciones.

Therapy? es una banda que reacciona ante lo que impera en el mercado. De alguna u otra manera en sus discos existe al menos una declaración de insubordinación frente al estatus comercial seguro que entregan temas más accesibles. En el caso de “Disquiet”, tal afirmación se encuentra en “Helpless Still Lost” y en el grandilocuente, pesado y cargado “Deathstimate”, una obra mayúscula en calidad que, además, rompe el perímetro dibujado por la banda en las diez canciones anteriores. Así las cosas, vuelve el cambio, el eterno retorno de buscar lo distinto que siempre los ha caracterizado y que los hace diferentes. Pincelada final que sólo músicos con apatía a las etiquetas pueden lograr.

Y así, Therapy? ha vuelto a liar sus bártulos, pero esta vez para volver al rumbo trazado en la medianería de los noventa, sin dejar de lado la innovación, que a estas alturas es su sello. Los irlandeses, entonces, a través de este disco, ejecutan su música con pericia, lo cual les permite ser confirmados en su sitial de banda de culto.

Publicidad
1 Comentario

1 Comentario

  1. Alejandro

    12-May-2015 en 5:44 pm

    Lo mas grande Therapy? loco!

Responder

Discos

Iggy Pop – “Free”

Publicado

en

Free

Puede parecer extraño que un artista que ha hecho literalmente lo que se le ha antojado a lo largo de su carrera, publique como primer single de su nuevo trabajo de estudio un corte que únicamente proclama “Quiero ser libre”. Sin embargo, este supuesto sinsentido es sólo una prueba más de que la figura de Iggy Pop en realidad nunca ha sido tan fácil de descifrar. Es más, uno de sus sellos ha sido justamente aventurarse desde siempre (a veces con éxito y otras veces no tanto) en cuanto estilo musical le ha parecido atractivo (proto punk, garage rock, post punk, new wave, electrónica, hardcore, música de identidad francesa, entre otros). Es en esta dinámica, que el músico nos invita nuevamente a romper esquemas, firmando un álbum cuya característica principal es transitar a través de una pausada clave sonora de cargada identidad jazz, estilo que, sin ser completamente extraño para él (algo de esto había en “Avenue B” de 1999 y “Préliminaires” de 2009), marca uno de esos momentos musicales que por su sola naturaleza obligan a detenerse y escuchar con atención.

Dentro de las muchas particularidades que tiene “Free”, destaca el hecho de que la mayor parte de las canciones no son de autoría de Iggy, lo que hace de este disco un ejercicio de casi completa interpretación. La firma de los tracks recae fundamentalmente en Leron Thomas (trompeta), dejando un discreto espacio para Pop –autor de los temas que abren y cierran el registro– y dos poemas, el primero de ellos escrito por Lou Reed (“We Are The People”) y el segundo por Dylan Thomas (“Do Not Go Gentle Into That Good Night”). ¿Impacta esto la credibilidad la propuesta? En lo absoluto; de hecho, el álbum es tan consistente, que incluso los cortes que de antemano uno podría aventurarse a decir que fueron escritos por Iggy, ya que llevan su sello estilístico, en realidad están firmados por Thomas. En cuanto a lo musical, si bien se trata de un álbum dominado por los cortes de espíritu jazz, también hay lugar para momentos que reviven el lado más caricaturesco de la Iguana.

Es en la primera de estas identidades sonoras donde sin duda se encuentra lo mejor del álbum. “Free”, de naturaleza pausada y contemplativa, nos advierte desde el inicio acerca de los maravillosos paisajes sonoros que dominarán la oferta, y “Sonali”, por su parte, se inscribe como uno de los imperdibles del álbum. Musicalmente intrincada y de percusiones adictivas, se da el lujo de combinar reflexiones de corte existencial en base a metáforas en el estilo de “The Passenger”, con paisajes musicales que rememoran los sonidos que nos dejó el Duque Blanco en su último larga duración. “Page”, a su vez, aporta lo suyo atrapando una atmósfera musical de espíritu casi celestial para revelarnos un Iggy frágil y cercano. Sin embargo, es en la trilogía final con “We Are The People”, “Do Not Go Gentle Into That Good Night” y “The Dawn” donde, vestido de crooner, Iggy termina por comerse el registro. Es en este momento, además, donde más sentido terminan haciendo los aportes de Noveller y Thomas, añadiendo intensidad a cortes de abierta naturaleza minimalista. Un deleite.

Fuera de los pasajes que dominan la identidad del registro, se encuentran momentos totalmente rescatables y otros que, por desgracia, sólo le quitan prolijidad a esta nueva entrega. En el primero de estos grupos se ubica “Loves Missing” y “Glow In The Dark”. El primero de ellos sobresale gracias a la sentida e íntima interpretación de Iggy en los vocales, mientras que el segundo viene a graduarse como el eslabón perdido entre “Post Pop Depression” (2016) y el disco que nos convoca. Sin embargo, es con “James Bond” y “Dirty Sánchez” donde entramos en una vereda más conflictiva, básicamente porque se trata de temas que no respetan en nada el espíritu del resto del álbum. Así y todo, “James Bond” logra ser una aventura perdonable, ya que, aún sonando fuera de lugar, nos deleita con una funky y contagiosa línea de bajo y un espectacular clímax hacia la mitad del track. No se puede decir lo mismo de “Dirty Sánchez”, que además de caer fuera de lugar, se queda corto en lo lírico (convengamos que escuchar a Iggy cantando de “tetas” y “vergas” a esta altura no tiene nada de novedoso) y en lo musical.

El mencionado “Post Pop Depression” provocó varios fenómenos interesantes: por un lado, parte del público empezó a sentir que quizás era buena idea que la Iguana aprovechara el éxito de ese lanzamiento para cerrar su carrera. Sin embargo, a Iggy le pasó algo muy distinto. Luego de terminar la gira de promoción del álbum, se sintió vaciado, con deseos de refugiarse y desaparecer; según sus propias palabras, con deseos de ser libre. Y para Iggy la libertad claramente no es retirarse, sino que tiene que ver con decir cosas, no sabe hacerlo de otra forma, desde siempre ha sido así. Probablemente hace cuarenta años los medios que elegía para expresarse eran indudablemente más físicos, hoy día ya no necesita hacerlo de esa forma: con el tiempo, Pop ha aprendido a golpearnos de otras maneras, como por ejemplo prestando su voz para lanzar un álbum sentido y extrañamente íntimo, casi completamente alejado de lo que esperábamos de él. Puede haber alcanzado los 72 años, pero claramente entregarse al silencio no es uno de los planes del padrino del punk. Tenerlo con nosotros sigue siendo una fantástica sorpresa.


Artista: Iggy Pop

Disco: Free

Duración: 33:44

Año: 2019

Sello: Caroline International / Loma Vista


Seguir Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Free Free
DiscosHace 1 semana

Iggy Pop – “Free”

Puede parecer extraño que un artista que ha hecho literalmente lo que se le ha antojado a lo largo de...

DiscosHace 1 semana

Diego Lorenzini – “De Algo Hay Que Morir”

El ingenio de la cultura chilena es algo que se ha instaurado como característica generalizada, como también la capacidad de...

Close It Quietly Close It Quietly
DiscosHace 1 semana

Frankie Cosmos – “Close It Quietly”

Casi como una poeta del “Hágalo Usted Mismo” o filosofía DIY de habitación adolescente estadounidense, emergió el nombre de Frankie...

The Center Won't Hold The Center Won't Hold
DiscosHace 2 semanas

Sleater-Kinney – “The Center Won’t Hold”

¿Hasta qué punto se considera un cambio de dirección? Muchas veces se genera un debate cuando una banda decide incursionar...

Lost Girls Lost Girls
DiscosHace 2 semanas

Bat For Lashes – “Lost Girls”

Cuando Natasha Khan lanza un nuevo disco, un mundo lleno de posibilidades y de fantasía se abre. A través de...

Atonement Atonement
DiscosHace 2 semanas

Killswitch Engage – “Atonement”

Hoy en día, en la época del streaming, donde un single es más importante que un álbum, cuesta generar altas...

Schlagenheim Schlagenheim
DiscosHace 3 semanas

Black Midi – “Schlagenheim”

Históricamente, la energía proveniente de la juventud es un factor vital para el panorama del rock; una virtud que ha...

Patio 29 Patio 29
DiscosHace 3 semanas

Slowkiss – “Patio 29”

A veces se puede estar muy cerca del abismo y del fin. Allí, las experiencias y los recuerdos pueden ser...

Norman Fucking Rockwell Norman Fucking Rockwell
DiscosHace 3 semanas

Lana Del Rey – “Norman Fucking Rockwell!”

En 2011, Lizzy Grant lanzó la canción que la convertiría en la estrella con la que siempre soñó ser. Como...

Infest The Rats’ Nest Infest The Rats’ Nest
DiscosHace 4 semanas

King Gizzard & The Lizard Wizard – “Infest The Rats’ Nest”

King Gizzard & The Lizard Wizard vuelven a experimentar en el estudio, dando con su versión más pesada. En “Infest...

Publicidad
Publicidad

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: