Contáctanos

Discos

The xx – “I See You”

Publicado

en

Los recovecos de la fiesta tratan de ser silentes. La oscuridad hace que los sentidos se crucen y la manera de evitar sentir algo es el silencio, escucharse a sí mismo, mirarse al espejo de un baño ruinoso, esperar a que amanezca. La timidez se cruza con los beats, y ahí se nublan los retos por pasar y tal vez, entre la extrañeza y la incomodidad de la pista de baile, surge la claridad, las miradas en cámara lenta, las miradas para adentro, la vista como algo que aparece como la última esperanza, y ahí los colores, y ahí los límites más claros, y de pronto el amanecer es más fuerte que la fiesta. Aunque parezca lo contrario, The xx apuesta a la búsqueda de este brillo en su tercer disco, dado que la fiesta y las dudas fueron bien musicalizadas por Jamie xx en 2015.

“I See You” genera la idea de ser un disco más bailable y varios elementos se conjugan para ello, pero ahí está el juego de este timo al que nos sometemos, porque en realidad se alcanzan los ecos de la fiesta y los silencios siguen jugando un rol clave en el sonido del trío británico. Este es su disco más reflexivo, y parece ser el que más refleja las desventuras, dudas y problemas que enfrentaron Romy, Oliver y Jamie en los 1591 días que transcurrieron entre la salida de su disco anterior, “Coexist” (2012), y su nuevo trabajo. Lo más documentado era lo de Jamie Smith, quien superó el alcoholismo, pero Romy y Oliver tampoco estaban completamente bien, en especial por las dudas creativas que tuvieron o la incomodidad que les generó el éxito planetario, algo que sigue mostrándose hoy, pero al menos con la consciencia de que la timidez se cura a través de beats, de pasos extraños pero cómplices, que pueden tener la cadencia casi reggaetonera de “Lips” o la sensación EDM de la excelente “A Violent Noise”. Sin embargo, la cara más familiar de The xx sigue ahí, evasiva, jugando al contraste, en medio de “Replica”, donde Oliver Sim canta que “se siente como que esta canción ya la cantamos”, en medio de sonidos tropicales inéditos para la banda. Los colores son la última esperanza, incluso cuando la pregunta es si “¿Está en nuestra naturaleza estar atorados en la repetición?”.

La definición más descuidada dirá que este es el disco “zorrón” de The xx, que por eso se acomodarán bien a encabezar festivales, pero como el papel picado del video de “Loud Places” de Jamie xx y Romy Madley Croft, lo que necesitaba la banda eran otros colores, y por cierto que Jamie tomara un rol más protagónico. El escape a hacer lo mismo nuevamente era la introspección revestida de tonos diferentes, pero sin desconocer lo vivido. Un nuevo amanecer, con recuerdos frescos de la noche anterior.

Si “On Hold” muestra una dinámica fluida y bailable entre líricas de decepción y autoflagelamiento, “Performance” explica cómo es necesario ponerse caretas y hacer un show pase lo que pase, incluso ante la indiferencia. “Quería que te dieras cuenta, pero tú no lo ves. Este show es desperdiciado en ti, por eso actúo para mí”, canta Romy en esa canción, y he ahí la actitud de la banda ante este disco. No es un álbum perfecto, pero su rol no es ese; no es un puñado de canciones salidas del mismo estado de ánimo, sino que responden a las necesidades de un trío que en medio de fiestas y aparente diversión debió aprender a tratar con sus espejos, con sus ojos, y con el código de lo bailable salen adelante dando un paso gigante, consolidando su lugar ya ganado y tratando de ir más allá.

Pruébame, ve si me quedo. ¿Cómo podría irme a otro sitio?” cierra “Test Me”, y eso parece ser lo más cierto: los recovecos de la fiesta tratan de ser silentes, pero en medio de la noche no hay otro lugar al que ir, por lo que esos ecos oscuros son el lugar más seguro y The xx usa estos espacios con los ojos de la experiencia bien abiertos. “I See You”.

Publicidad
¡Comenta Ahora!

Responder

Discos

Triggerfinger – “Colossus”

Publicado

en

Colossus

Están por cumplir 20 años de carrera. Dos décadas que parecen mucho y poco al mismo tiempo. Triggerfinger es una banda que, con cinco discos a cuestas, nada tiene que demostrar y que, sin embargo, no ha logrado encontrar el punto de despegue para llegar a la cima y codearse con los más grandes de la escena (no siendo teloneros, claro está). Pero ¿qué los hace tan especiales? No son genios incomprendidos ni nada por el estilo; de hecho, su sonido es muy fácil de digerir, sin que ello implique falta de originalidad o de agudeza creativa.

El stoner rock y el rockabilly son los componentes que perfilan la fórmula de este power trio oriundo de Bélgica, siendo un buen punto de referencia la semejanza estilística que comparte con Queens Of The Stone Age: ambas agrupaciones nacieron por la misma época, tienen una estética retro, y las dos son insolentemente seductoras y onderas. Esto último evidenciado por sus respectivos frontman, ya que, así como Josh Homme posee un carisma desbordante, Ruben Block no se queda corto, derrochando presencia escénica por montones.

El post punk se hace presente en “Colossus”, canción que da el nombre a este álbum. Parte enérgico y crudo, con la particularidad de que acá intervienen dos bajos, uno de ellos afinado lo más agudo posible buscando reemplazar a la guitarra, tarea que estos belgas cumplen satisfactoriamente. “Flesh Tight” es de esos temas que de lejos se nota que son singles: cuenta con una estructura rítmica y melódica que la hace en extremo pegadiza, adicionada a la incorporación de un teclado que, en contraste con la sugerente voz de Block, da como resultado una pieza que deja un halo siniestro escondido bajo una atmósfera retro. Muy rocanrolero.

“Candy Killer” emerge misteriosa y parsimoniosa, como aquella tranquilidad que antecede a la tormenta. Inicia con la ejecución del bajo de Paul Van Bruystegem, la que, a modo cortina sonora, mantiene la tensión y dramatismo hasta el final. Con “Upstairs Box” se manifiesta una mezcla de arreglos sesenteros de dos vertientes: por un lado se distinguen articulaciones psicodélicas procedentes de la guitarra de Block, y por otro, Mario Goossens prolonga el ritmo con una percusión al más estilo pop de antaño, elementos que se combinan armoniosamente.

“Afterglow” logra evocar pasajes crepusculares, es una pieza principalmente acústica, que destaca por su sedosidad melódica y su final, donde se desarrolla un desgarrador solo de guitarra. Después de este paréntesis auditivo, la potencia nuevamente adquiere ventaja. “Breathlessness” emerge con un aire brit, lo que, expresado a través de las seis cuerdas de Block, recuerda al inconfundible sonido de Oasis. “That’ll Be The Day” es otro de los temas que encuentran su mejor desarrollo en el coro, donde la cadencia sonora se transforma en un quiebre para una composición que tiene una estructura en base a sintetizadores y percusiones que emulan sonidos industriales. Mientras tanto, el bajo sigue siendo el que marca la pauta a través de intensos riffs. “Bring Me Back A Live Wild One” tiene buen pulso, posee algo de blues y de rock & roll, pero en una medida que le permite conservar su carácter moderno.

“Steady Me” parece sacado de una colección de lados B, o al menos no parece encajar con el esquema propuesto en este LP, jugando con el tempo, con los arreglos vocales y con distorsiones sonoras, una buena amalgama de sonidos que, lejos de asustar, se transforma en una buena forma de acercarse al término de esta lista de tracks. Acá estamos ante un desenlace por partida doble. Por un lado, “Wollensak Walk” se presenta en una pieza instrumental de blues que logra evocar parajes desérticos tipo western. Simple, pero muy efectivo; al menos ese es el final lógico. Sin embargo, 20 segundos después emerge el remate oficial disfrazado de pista oculta en una apología a la música campirana del sur de EE.UU, curiosa elección viniendo de una banda europea. Es tan hermosamente inesperado como “Das Schützenfest” de Faith No More.

Este último lanzamiento mantiene la esencia que Triggerfinger ha venido cultivando desde su debut en 2004 con su producción homónima, no obstante, aquellas experimentaciones que plasman casi al final de esta placa sugieren que existe un deseo que los empuja a salir de su zona de confort. Deseo que podría impulsar o sepultar su carrera. Sin embargo, estamos ante un disco fresco y versátil, cualidades que están lejos de ser tan solo muestra de su potencial. Han demostrado que saben cómo construir atmósferas, pues la gama de estilos presentes se logra cocinar bien en esta obra, donde lo stoner, lo ochentero, lo psicodélico y la sensualidad de la voz de Block se entrelazan, dando como resultado a este gigante, este coloso.


Artista: TriggerfingerColossus

Disco: Colossus

Duración: 36:23

Año: 2017

Sello: Mascot Records


Continuar Leyendo
Publicidad

Facebook

Discos

Colossus Colossus
DiscosHace 22 horas

Triggerfinger – “Colossus”

Están por cumplir 20 años de carrera. Dos décadas que parecen mucho y poco al mismo tiempo. Triggerfinger es una...

Undertow Undertow
DiscosHace 5 días

El Álbum Esencial: “Undertow” de Tool

La portada de todo álbum debiese generar impresiones anticipadas sobre el contenido que este alberga. Bajo esa lógica, ver esa...

DiscosHace 6 días

Lee Ranaldo – “Electric Trim”

La reinvención siempre estará acompañada de un proceso de búsqueda, un viaje donde se pueda llegar al centro del asunto...

DiscosHace 2 semanas

Paradise Lost – “Medusa”

En 2015 el oscuro y lúgubre universo del doom fue remecido por una de las bandas referentes en su género....

DiscosHace 2 semanas

Living Colour – “Shade”

Si el alma pudiera traducirse musicalmente, no cabe duda que sonaría como el blues; una voz auténtica, actual y poderosa,...

The National The National
DiscosHace 2 semanas

The National – “Sleep Well Beast”

El motor de The National es la rabia y la desorientación causada por la falta de respuestas. No hay un...

Sex Pistols Sex Pistols
DiscosHace 3 semanas

El Álbum Esencial: “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” de Sex Pistols

A mediados de los años 70, dos de los mayores polos del rock no vivían una situación alentadora. Nueva York...

DiscosHace 3 semanas

Prophets Of Rage – “Prophets Of Rage”

Hace aproximadamente un año, millones de fanáticos se llenaban de ilusiones ante la aparición de misteriosos carteles en EE.UU. que...

DiscosHace 3 semanas

Franja de Gaza – “Despegue”

Un comienzo impactante. Esta frase describe bien lo que provoca el disco “Despegue” de la banda nacional Franja de Gaza,...

DiscosHace 3 semanas

Royal Blood – “How Did We Get So Dark?”

La última joya del rock inglés se llama Royal Blood, y la prensa internacional se rindió ante su irrupción, ganándose...

Publicidad

Más vistas